Month: November 2020

Según encuesta, Biden tiene la primera opción para ganar las elecciones

El candidato demócrata, Joe Biden, mantiene una amplia ventaja a nivel nacional sobre el presidente, el republicano Donald Trump, en la última encuesta realizada para Noticias Telemundo, NBC News y el diario Wall Street Journal antes de las elecciones del próximo martes.

Biden también está por delante con un margen notable en los estados clave considerados como péndulo (porque alternan entre republicanos y demócratas en diferentes elecciones), que decidirán probablemente al ganador.

En cuanto al voto de los latinos, la ventaja de Biden es aún mayor que la media nacional: por cada tres votantes hispanos registrados, dos se inclinan por el candidato demócrata y uno por el republicano.

La mayor preocupación de los votantes, en general, es la economía, seguida por el coronavirus, pero en el caso de los hispanos es al contrario, pues le importa más la pandemia. 

La encuesta, realizada entre el 29 y el 31 de octubre con preguntas a 1,000 votantes registrados, indica que el 52% de ellos planea votar o ha votado ya por anticipado por el candidato demócrata, frente al 42% que se inclina por Trump.

El número de indecisos es ya bajo (3%), al igual que los que se inclinan por otro candidato o por no votar (3%). 

El margen de error oscila entre el 3% y el 7% (es mayor en las preguntas que se refieren sólo a un tipo de votante, porque se ha preguntado a menos personas), pero en cualquier caso siempre es menor que las diferencias en intención de voto,  por lo que los resultados siguen siendo sólidos.

El voto latino frente a blancos y negros

Un análisis más en profundidad muestra diferencias según la raza o etnia de los encuestados. Los votantes blancos, a nivel nacional, se inclinan por Trump (51%) frente a Biden (45%), un dato que también se reflejó en las encuestas anteriores en septiembre. 

Los latinos, en cambio, prefieren a Biden (62%) frente a Trump (29%), una ventaja que se ha estrechado ligeramente respecto a sondeos anteriores, no porque el demócrata pierda apoyos sino por parte de los que no se habían decidido aún o no habían comunicado antes su voto. 

La decisiva Pensilvania, muy divida en estas elecciones en EEUU

El estado del norte, que ganó Trump en 2016 por sorpresa, otorga 20 votos en el Colegio Electoral

Pensilvania se ha convertido en el escenario principal de los últimos días de la campaña electoral de Estados Unidos. El estado norteño ofrece 20 codiciados votos del Colegio Electoral y está muy dividido.

Tanto el presidente, Donald Trump, como su rival demócrata, Joe Biden, han visitado insistentemente el lugar en los últimos días, para intentar convencer hasta al último de los indecisos.

El candidato demócrata reservó, de hecho, sus dos últimas jornadas de campaña íntegramente a su estado natal. Sabe que si gana Pensilvania tendría la victoria más cerca, teniendo en cuenta los sondeos en otros lugares clave.

“Está en juego la personalidad de este país. Hay mucha división, y necesitamos estar unidos. Esa polarización se produce porque el liderazgo del país la está promocionando”, señala Randy Richardson, un comerciante de mediana edad, en las calles de Scranton, la ciudad donde Biden vivió sus primeros años.

Votará a su paisano. “No me gusta cómo está manejando la pandemia Donald Trump. No existe un mensaje unificado. En otros países no se delega la decisión sobre qué hacer en medio centenar de estados. Se hace una política federal. Aquí no se ha hecho eso”, justifica Richardson.

Biden, su opción, lidera los sondeos con unos 4,1 puntos de ventaja sobre Trump, lejos de los 7,3 puntos que separaban a ambos candidatos el 12 de octubre, según el consolidado de encuestas realizado por el portal Real Clear Politics.

El presidente ha conseguido recortar la distancia. No es la primera vez. En 2016 ganó Pensilvania por apenas 44.000 votos, después de darle la vuelta a unos sondeos que situaban como ganadora a la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

TRUMP SE ALZÓ CON LA VICTORIA EN 2016

Trump consiguió romper un ciclo de dominio demócrata de hasta seis victorias en elecciones presidenciales consecutivas en el estado norteño. Lo consiguió prometiendo traer de vuelta los empleos perdidos durante décadas debido a la deslocalización de industrias en otros países con manos de obra más barata.

Tras cuatro años de mandato, el desempleo se había reducido, en febrero, antes de la pandemia, medio punto con respecto a la cifra dejada por la Administración del ex presidente Barack Obama.

“Hay que hacer que este país trabaje. Hay que sacar a los sin techo de la calle y los demócratas no lo hacen. Sólo les interesan sus bolsillos”, comenta Robert Smith, un mecánico de Wilkes-Barre, una pequeña localidad del condado de Luzerne, en el este de Pensilvania, donde el horizonte aparece regado con fábricas de ladrillo vivo, y que Trump consiguió teñir de rojo hace cuatro años.

Defiende la política de ley y orden esgrimida por el presidente. “Hay que mantener financiados tanto a la Policía como al Ejército. Son los únicos que pueden enfrentar a los grupos terroristas. Prefiero que vayan ellos a luchar contra los criminales, porque si tengo que ir yo, la cosa se va a poner muy fea para ese criminal”, comenta Smith.

No está de acuerdo, por otro lado, con parte de la posición demócrata con respecto al manejo de la pandemia. “Odio las mascarillas, aunque sé que hacen sentir a la gente segura. Pero el hecho es que no me gustan, y no quiero estar obligado a llevarlas todo el rato. Hay muchos sitios abiertos y tampoco es que protejan tanto”, asevera el mecánico.

CAMPAÑA MUY REÑIDA

En las áreas residenciales de Scranton y Wilkes-Barre, las calabazas de Halloween se mezclan estos días con la cartelería y propaganda electoral. En algunos barrios parecen auténticas zonas de batalla de campaña, con la mayoría de casas apoyando a uno u otro candidato, en un estado muy dividido.

“Trump intenta que la gente se enfrente. Selecciona a algunas personas para crear discordia. Dice que los suburbios no van a estar seguros si dejamos a las minorías mudarse allí, y cosas así”, cree Bill Herbert, un sindicalista retirado del sector del acero, que votará a Biden.

No le molesta que el magnate pinte a parte del partido demócrata como socialista. “En América ha habido un lavado de cerebro sobre el comunismo y el socialismo. Nos han dicho, durante años y años, que debemos rechazar eso y todavía están con ese discurso. Pero, en lo que respecta al partido demócrata, no es socialismo per sé, sino usar el dinero de los impuestos para desarrollar el país, para ayudar a la gente y para mejorar la economía. Los republicanos no quieren hacer eso. Quieren quedarse con todo el dinero y dárselo a los ricos”, asevera Herbert.

El sindicalista es demócrata y apoya el ‘fracking’, una industria que se ha convertido en el centro de la campaña en Pensilvania. Trump alega que los demócratas quieren prohibir la extracción de gas por esa vía, acabando con los 26.000 empleos directos que ofrece. Biden lo niega, pero la facción más progresista, aunque minoritaria, de su partido, sí aboga por una limitación mucho más restrictiva del ‘fracking’.

La dividida Pensilvania será uno de los estados que centrarán la atención durante el recuento. El entorno republicano ha denunciado un posible fraude en torno al voto por correo, especialmente en este estado, y no se descartan tensiones en la noche electoral.

De hecho, las autoridades de Filadelfia, la mayor ciudad del estado, ya han hecho saber este lunes que el recuento podría “fácilmente llevar varios días” debido a que se han emitido más de 400.000 votos por correo para estas elecciones.

En una carta abierta a los votantes de la ciudad, el alcalde, Jim Kenney, y la comisionada, Lisa Deeley, han recordado que no se puede comenzar a contar los votos por correo y anticipados hasta las 7.00 horas del 3 de noviembre, por lo que habrá papeletas por contar después de la noche electoral. Por ello, “esto podría determinar el resultado en Filadelfia” y en el estado en su conjunto, han prevenido, pidiendo paciencia.

Juez rechaza invalidar 127.000 votos en Texas

 Un juez federal expresó escepticismo sobre una propuesta de activistas republicanos para invalidar 127.000 votos en el condado más poblado de Texas.

“Se enfrentan a una difícil cuesta arriba”, dijo el juez de distrito de EE.UU. Andrew Hanen, el lunes en una audiencia judicial en Houston. La solicitud de descartar los votos emitidios en puntos desde el automóvil requerirá “un gran poder de convencimiento” en el poco tiempo que queda antes de las elecciones presidenciales del martes.

La audiencia en un tribunal federal se lleva a cabo un día después de que la Corte Suprema del estado negara rechazar los votos emitidos en puntos desde el automóvil en el condado. El condado de Harris, que incluye el área metropolitana de Houston, alberga a aproximadamente 4,7 millones de personas y votó por Hillary Clinton en 2016 con un margen de 161.959 votos.

Después de años de ser sólidamente republicano, se considera en algunas encuestas que Texas es ahora un estado que podría dar un giro, lo que pone en juego sus 38 votos del colegio electoral.

Activistas republicanos argumentaron que la votación desde al automóvil es una extensión ilegal de la votación en la acera, que está destinada a personas que están enfermas o tienen una discapacidad física. El condado de Harris lo implementó para limitar la propagación del covid-19 durante las elecciones.

Hubo mucha discusión en el tribunal sobre si un automóvil es una “estructura” bajo la ley. Cualquier decisión del juez puede apelarse ante el Quinto Circuito de Nueva Orleans, uno de los tribunales federales de apelación más conservadores del país.

Algunas personas estaban afuera del edificio de la corte el lunes, con carteles que instaban al juez a “contar cada voto”.

El mundo asiste expectante al escrutinio en Estados Unidos

Entre la resignación y la esperanza, y a la sombra de una nueva ola de coronavirus, el mundo mira con la máxima expectación a EE UU. El mandato de Donald Trump, marcado por el unilateralismo y las disputas comerciales, ha removido el tablero internacional y ha dinamitado algunas alianzas tradicionales de Washington. Algunos actores internacionales esperan que logre la reelección, pero otros confían en que una victoria de Joe Biden al menos lime asperezas. El demócrata, pese a todo, tampoco despierta entusiasmo entre algunos de los que prefieren un cambio en la dirección de la primera potencia mundial.

La crisis sanitaria, social y económica provocada por la pandemia mantiene ensimismados a los líderes europeos, con poco tiempo para mirar hacia el otro lado del Atlántico. Pero sobre Bruselas y el resto de capitales europeas planea la sombra de una segunda victoria de Donald Trump en las elecciones del 3 de noviembre o, peor aún, la de una derrota no admitida por el actual inquilino de la Casa Blanca.

La incógnita sobre el desenlace electoral contrasta con el claro convencimiento de que, gane quien gane, las grandes tendencias de la relación transatlántica se mantendrán invariables. “Habrá matices si el demócrata Joe Biden llega a la Casa Blanca, pero no cabe esperar un giro brusco en la política internacional de EE UU”, apunta un alto cargo de la Comisión Europea.

Bruselas asume que Washington seguirá desentendiéndose de la seguridad del viejo continente, una tendencia iniciada bajo la presidencia de Barack Obama y acentuada con Trump. La segunda gran corriente que seguirá repercutiendo en Europa será el enfrentamiento entre EE UU y China, “una política en la que coinciden tanto republicanos como demócratas”, señala una fuente comunitaria.

Más éxito tuvo el anterior presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, que logró una tregua comercial. Pero la actual presidenta, Ursula von der Leyen, solo ha mantenido un breve encuentro con Trump y su esperada visita a la Casa Blanca quedó postergada sine die como consecuencia de la pandemia y el escaso interés al otro lado del Atlántico.

Ante el improbable retorno de una relación transatlántica tan estrecha como la de finales del siglo XX, la UE prefiere volcarse en su agenda de soberanía estratégica, antaño postergada y ahora acelerada como respuesta al vendaval de Trump. “Nuestra agenda tampoco va a variar gane quien gane”, avisa un alto cargo comunitario. Fuentes de la Comisión creen que una derrota de Trump suavizaría los roces con Washington y tal vez permitiera recuperar el consenso internacional en asuntos como Irán o la lucha contra el cambio climático. Pero sospechan que el multilateralismo no volverá a ser como en 2016 y con ese cálculo en mente esperan la reelección del 45º presidente de EE UU o la llegada del 46º. Y no descartan que la transición, de llegar a producirse, sea tan turbulenta y conflictiva como los cuatro años que ahora terminan.

La relación entre el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, y el presidente estadounidense, Donald Trump, ha sido siempre más el fruto de la conveniencia mutua y el compadreo personal que de una visión política e internacional compartida. De hecho, el entonces alcalde de Londres hizo más en 2016, durante su visita a Nueva York, por mostrarse próximo a la candidata demócrata, Hillary Clinton, que por cortejar a Trump.

La continuidad del republicano en la Casa Blanca, sin embargo, era hasta ahora una pieza fundamental en la estrategia post-Brexit del Gobierno conservador británico. No tanto por su defensa a ultranza de la salida del Reino Unido de la UE -que en muchas ocasiones se ha convertido en una inoportuna intromisión en la política interna de su aliado-, como por su firme compromiso con un futuro acuerdo comercial que pudiera sustituir, al menos cara a la galería, los vacíos provocados por la ruptura con la UE.

El equipo de Johnson se ha visto descolocado por sorpresa. La poderosa maquinaria que controla la campaña de Biden ha establecido un muro de aislamiento con el resto del mundo, para evitar sospechas de injerencias externas como las que contaminaron las presidenciales de hace cuatro años. Y de ese modo, Downing Street ha sido incapaz de comenzar a tender puentes con la que, según las encuestas, podría ser la próxima Administración de EE UU.

Las señales previas sugieren que una futura presidencia de Biden, como ocurrió con Barack Obama, dará prioridad a aliados como Alemania o Francia antes que cultivar una histórica “relación especial” con el Reino Unido que seguirá siendo firme en materia de defensa o inteligencia, pero se presenta difusa en materia política. Habrá estabilidad, porque Londres y Washington mantienen posiciones alineadas en asuntos clave como la respuesta al desafío que hoy suponen China o Rusia. Y, si se confirma la victoria de Biden, puede haber acercamiento, porque la visión de ambos dirigentes ante desafíos como el cambio climático es muy similar. Pero Johnson deberá empezar de cero, y aplicarse a sí mismo una dosis de humildad. Es complicado que repita el éxito de su predecesora, Theresa May, y sea el primer líder que visita la nueva Casa Blanca.

El Reino Unido tendrá la presidencia del G7 y será el anfitrión de la cumbre el próximo verano. Será la oportunidad de Johnson de cultivar la multilateralidad a la que tanto él como Biden son más proclives, frente al unilateralismo que ha caracterizado a Trump. Y la ciudad de Glasgow acogerá en octubre el COP26, la siguiente conferencia sobre el cambio climático. Es la gran apuesta de Downing Street para demostrar el perseguido liderazgo internacional de la Global Britain soñada para la era posterior al Brexit. Y la ocasión para Biden de reconducir la política medioambiental de EE UU, hecha añicos por su predecesor. Pero sobre todo, podría ser el gran momento para que Johnson se deshiciera finalmente de la caricatura que le ha perseguido durante estos años: la de ser el “mini Trump” al otro lado del Atlántico.

Los dos candidatos culminaron la histórica campaña electoral en EEUU

El lunes fue el último día de la histórica campaña electoral, en que los estadounidenses deberán decidir entre el presidente Donald Trump y el candidato demócrata Joe Biden, representantes de dos visiones diametralmente opuestas sobre el destino del país, las formas de resolver sus problemas y la actitud hacia la oficina de la presidencia.

Se trata de una nación en una encrucijada, golpeada por una pandemia sin precedente y sumida en una profunda reflexión sobre el racismo. Más de 93 millones de personas ya han votado y ambas campañas aseguran que tienen las de ganar, aunque las opciones de Biden para conseguir los 270 votos del Colegio Electoral son más amplias. Trump apuesta a que un repentino entusiasmo de sus militantes se traducirá en votos.

El lunes, Trump participará en cinco mítines desde Carolina del Norte hasta Wisconsin. Biden estará la mayoría del tiempo en Pensilvania donde si gana, Trump quedaría casi sin opciones para ganar. Biden pasará tiempo también en Ohio, una osada movida en un estado que Trump ganó por 8 puntos porcentuales cuatro años atrás.

En las últimas horas de la campaña, ambos candidatos se acusaron mutuamente no ser aptos para ejercer la presidencia del país, y pintaron un cuadro apocalíptico de lo que será el futuro de la nación si su rival llegase a ganar.

“Biden convertirá a este país en un campo de detención donde ustedes tendrán que estar confinados a sus casas mientras los amotinados ultraizquierdistas quedarán libres para saquear y quemar”, exclamó Trump el domingo en un mitin en Iowa.

Biden, por su parte, vaticinó que el país “está a punto de poner fin a una presidencia que ha avivado las llamas del odio”.

“Cuando se escuche la voz del pueblo, el mensaje quedará claro: es hora de que Donald Trump empaque sus maletas y se vaya”, expresó Biden en Filadelfia, la ciudad más grande de Pensilvania, el estado que bien podría decidir la contienda.

La campaña llega a su final en momentos en que la pandemia del coronavirus está en auge, al haber matado a más 231.000 personas en el país y haber dejado a unas 20 millones sin empleo.

Ha sido un año extraordinario, en que Trump fue enjuiciado por el Congreso, la candidatura de Biden sufrió una dura prueba durante las primarias y la pandemia del coronavirus trastocó totalmente el panorama electoral.

La cantidad de personas que ya han votado es inédita en la historia del país, ya sea temprano o por correo, algo que podría demorar el escrutinio. Trump ha pasado meses lanzando denuncias, sin ofrecer evidencia alguna, de que las elecciones podrían ser fraudulentas, y se ha negado a prometer una transición pacífica del poder en caso de que pierda.

Al menos un muerto en un ataque terrorista cerca de una sinagoga en Viena

Al menos una persona murió y varias otras sufrieron heridas en la noche de este lunes en un ataque terrorista en el centro de Viena, en las cercanías de una sinagoga. El ministro del Interior de Austria, Karl Nehammer, confirmó que varios agresores que portaban armas largas lanzaron los ataques en serie. En un vídeo se aprecia a uno de ellos corriendo y disparando en un callejón.

Según ha confirmado la policia, uno de los agresores estaría muerto tras ser abatido por un agente. Hay una quincena de heridos graves, entre ellos un agente de policía que vigilaba la zona, y que fue tiroteado con rifles de asalto, según han asegurado los servicios sanitarios de la capital y la policia.

Los servicios de urgencias todavía no han querido dar por cerrado el número de heridos “no podemos aún establecer una cifra, estamos tratando de tener una visión general”, ha explicado a la agencia Apa Daniel Mercher, de los servicios médicos. Las unidades de atención sanitaria han establecido un punto de emergencia en el centro de la ciudad para atender a los heridos según su gravedad.

No está claro si los terroristas tenían como objetivo concreto alguno de estos cuatro lugares en torno a la Schwedenplatz: dos restaurantes, la sinagoga y el centro comunitario judío.

La policía de Viena informó a través de su cuenta de Twitter de “una gran operación policial” en el centro de la capital, y pidió a los ciudadanos que no compartieran vídeos ni fotos en redes sociales.

La policia desaloja el centro de Viena y ordena a los ciudadanos a quedarse en casa. La operación de seguridad continua abierta
La policia desaloja el centro de Viena y ordena a los ciudadanos a quedarse en casa. La operación de seguridad continua abierta (JOE KLAMAR / AFP)

En los últimos años, Austria se ha librado del tipo de ataques a gran escala que se han visto en París, Berlín y Londres.

En agosto, las autoridades arrestaron a un refugiado sirio de 31 años sospechoso de intentar atacar a un líder de la comunidad judía en la segunda ciudad del país, Graz. El líder resultó ileso.

Sebastian Kurz, canciller austríaco

“Un repulsivo ataque terrorista”

Por su parte el canciller austríaco, Sebastian Kurz, ha asegurado en twitter que los tiroteos de esta noche en Viena fueron “un repulsivo ataque terrorista”, y agregó que el ejército está protegiendo varios puntos clave de la capital para que la policía pudiera concentrarse en las operación antiterrorista.
“Actualmente atravesamos horas difíciles en nuestra república. Me gustaría agradecer a todas las fuerzas de emergencia que están arriesgando sus vidas por nuestra seguridad, especialmente hoy. Nuestra policía tomará medidas oportunas contra los perpetradores de este repulsivo ataque terrorista”, escribió Kurz.

Reacción internacional

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado su solidaridad con el pueblo austriaco tras el “ataque terrorista” registrado este lunes en el centro de Viena y ha asegurado que Europa permanecerá “firme ante el terrorismo”.

En un mensaje en su cuenta en la red social Twitter, Sánchez ha indicado que está siguiendo la información que llega desde Viena en lo que ha calificado como “una noche de dolor ante un nuevo ataque sin sentido”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, también ha lquerido enviar un mensaje de solidaridad con el pueblo austríaco tras los ataques registrados en el centro de Viena y reiteró su voluntad de no ceder ante el terrorismo.

”Después de Francia, atacan a un país amigo. Es nuestra Europa. Nuestros enemigos deben saber a quién se enfrentan. No cederemos en nada”, escribió Macron en Twitter .

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha condenado “enérgicamente” la serie “cobarde” y “horrible” de ataques perpetrados en el centro de la capital austríaca.

Estos son los integrantes del Comité de Transición de Pedro Pierluisi

El gobernador electo de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, presentó el martes a los miembros del Comité de Transición entrante que será presidido por el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera hijo, quien a su vez designó a Noelia García Bardales como directora ejecutiva del proceso de transición del gobierno.

“He nombrado un equipo sumamente preparado y comprometido con Puerto Rico, que se han hecho disponibles desprendidamente para el bienestar de nuestra gente. También buscaremos todas las herramientas a nuestra disposición, como expertos y asesores para dar cualquier apoyo necesario a este equipo. Lo importante es que tanto el gobierno entrante como el pueblo puedan contar con toda la información y transparencia necesaria”, sostuvo Pedro Pierluisi en conferencia de prensa.

El gobernador electo expresó que la transición del gobierno constituye un momento importante para la nueva administración, ya que las decisiones iniciales serán a base de la información que se reciba durante el proceso.

El líder del PNP dice tener información de que los votos en esos maletines no corresponden a la candidatura a la gobernación

“La necesidad de un gobierno ágil, que pueda arrancar con rapidez y eficacia, es esencial para lograr darle el gobierno que nuestra gente se merece. El Comité de Transición tiene un mandato claro de llevar a cabo un intercambio de información transparente y exhaustivo para estar bien preparado, pues no hay tiempo que perder. Una transición ordenada y eficiente es imperativa y estoy seguro de que así será”, señaló.

Por su parte, el presidente del Comité de Transición entrante Ramón Luis Rivera, se expresó en torno a su designación. “Asumo con gran compromiso y sentido de responsabilidad esta encomienda para presidir los trabajos del Comité de Transición del gobernador electo, la cual representa para mí una gran aportación a Puerto Rico, más aún en este momento histórico donde es necesario el diálogo, la comunicación y convergencia”, dijo Rivera Cruz.

Al presentar a los miembros del Comité de Transición, Pierluisi expresó que, “aparte de estas personas que con tanta dedicación vienen a ayudarme en la encomienda de la transición, conformaremos los sub-comités por área”.

Los miembros del Comité de Transición entrante son:

  • Ramón Luis Rivera, hijo, Presidente del Comité de Transición Entrante.
  • Doctor Carlos Mellado López.
  • Doctora Carmen Ana González Magaz.
  • Licenciada Yolanda Díaz-Rivera.
  • Licenciado Juan Carlos Blanco.
  • Licenciado Philippe Mesa.
  • Licenciado Omar Negrón.
  • Señor Enrique Volckers.
  • Licenciado Yamil Ayala.
  • Licenciado Carlos Yamín Rivera.

El gobernador entrante agradeció a todos “por la disponibilidad en estos momentos de grandes retos para Puerto Rico y reiteró su compromiso con lograr una transición ordenada, que garantice la continuidad de servicios para el pueblo y que encamine a Puerto Rico hacia su reconstrucción hacia el progreso”.

Varias tiendas de Nueva York bloquean sus vitrinas previendo turbas electorales

Macy’s en Herald Square (NYC), el almacén por departamentos más grande del mundo, no quiere repetir la triste historia de saqueos de junio y ya comenzó a bloquear sus vitrinas en víspera de posibles disturbios en las controvertidas elecciones de 2020.

A lo largo del país, otros negocios también han tomado previsiones similares en los últimos días. La medida coincide con el anuncio interno de NYPD de “prepararse para lo peor” ante posibles disturbios desde finales de octubre y que incluso podrían prolongarse hasta 2021, mientras ese cuerpo policial, el más grande del país, enfrenta un déficit de 1,800 agentes tras recorte de fondos y renuncias.

Esta semana ya hubo de nuevo disturbios y rotura de vitrinas en Brooklyn, condenando la muerte del joven afroamericano Walter Wallace (27), quien se enfrentó armado a la policía en Filadelfia.

Macy’s tiene razones para temer. El pasado 1 de junio, vándalos entraron forzadamente a su tienda en West 34th St. alrededor de las 9:20 p.m., antes de que la policía comenzara a imponer el toque de queda a las 11 p.m.

Los saqueos de esa semana en NYC estuvieron relacionados con protestas contra la policía por la muerte de George Floyd en Minnesota y tensiones sociales por el desempleo y el encierro prolongado de la pandemia.

Según reportes, la mayoría de los detenidos durante esas manifestaciones violentas salieron en libertad sin fianza, incluyendo la hija del alcalde Bill de Blasio, para frustración de los negociantes afectados, la policía y los fiscales.

Luego hubo una toma prolongada de los alrededores de la alcaldía, criticando a NYPD. Todas esas acciones violentas generaron recortes de fondos y reformas legales al protocolo policial, y pérdidas millonarias que arreciaron la crisis fiscal por la pandemia. Además, muchos habitantes huyeron de la ciudad y se dispararon los costos de asegurar en Nueva York.

La tensión entre civiles y NYPD se repitió en agosto, cuando el también afroamericano Jacob Blake fue baleado en Wisconsin, mientras NYC vivía un auge en la violencia armada que aún se mantiene.

En septiembre, los neoyorquinos del movimiento BLM (Black Lives Matter) protestaron por el veredicto que eximió a policías en la muerte de Breonna Taylor en Kentucky.

Y a principios de octubre, comunidades judías ortodoxas se enfrentaron a NYPD en calles de Brooklynprotestando las nuevas directrices para frenar el coronavirus, muchos sin mascarilla y portando pancartas a favor de la reelección del mandatario Donald.

Los republicanos intentan salvar su mayoría en el Senado

 Los republicanos del Senado luchan para conservar su mayoría en un último intento electoral contra los ataques de contendientes en estados que alguna vez estuvieron fuera del alcance de los demócratas, pero que ahora son semilleros de una posible reacción contra el presidente Donald Trump y sus aliados en el Capitolio.

Las campañas están siendo influidas por la forma en que el gobierno de Trump ha manejado la crisis del COVID-19, el cambio en la demografía regional y, en algunas áreas, simplemente por la oportunidad de dejar atrás el divisivo ambiente político.

El control del Senado es determinante para una presidencia. Con él, si Trump es reelegido podría confirmar a sus nominados y asegurar una barrera contra proyectos de ley de la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi. Sin él, el candidato demócrata Joe Biden podría enfrentarse a un posible muro de oposición a su agenda si es que llega a la Casa Blanca.

Por ejemplo, en Carolina del Norte el duelo entre el senador republicano Thom Tillis y su contrincante demócrata Cal Cunningham, entre los más caros de la nación, está muy cerrado.

“En un momento dado, lo pones en las manos de los votantes”, dijo Dallas Woodhouse, un exdirector ejecutivo del Partido Republicano del estado.

Los republicanos en funciones están luchando por sobrevivir desde Nueva Inglaterra hasta el sur del país, en la zona central y el oeste, e incluso en Alaska. Superados en la recaudación de fondos y retenidos en Washington hasta la semana pasada para confirmar a la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema, están haciendo campaña —algunos junto a Trump— en recorridos finales en sus estados en un intento por obtener votos.

Con la cámara alta dividida ahora en 53 republicanos y 47 demócratas, tres o cuatro escaños determinarán el control del Senado, dependiendo de qué partido gane la Casa Blanca. El vicepresidente tiene el voto de desempate.

Lo que comenzó como un ciclo electoral desequilibrado con los republicanos defendiendo 23 escaños frente a 12 de los demócratas, rápidamente se convirtió en un referendo más amplio sobre el desempeño del presidente conforme los demócratas se extendían más en las áreas donde Trump es popular y ponían al Partido Republicano a la defensiva.

De repente, la reelección de algunos de los senadores más conocidos del país — Lindsey Graham en Carolina del Sur, Susan Collins en Maine — se vio amenazada. Sólo dos escaños demócratas están en riesgo, en comparación de por lo menos 10 de los republicanos.

“No veo cómo conservaremos el control”, dijo Chip Felkel, un estratega republicano en Carolina del Sur que se opone al presidente. “Uno se vería en apuros para defender que no tenemos un problema con Trump”.

El panorama político está cambiando rápidamente en comparación con el de hace seis años, la última vez que la mayoría de estos senadores tuvieron que someterse al juicio del electorado. Es un recordatorio de lo mucho que ha cambiado el estado de ánimo nacional durante la era de Trump.

Los votantes más jóvenes y más minorías están empujando la tendencia de algunos estados hacia los demócratas, incluido Colorado, donde los partidos básicamente han dejado de gastar dinero a favor o en contra del senador republicano Cory Gardner porque parece que será derrotado por el demócrata John Hickenlooper, un exgobernador.

En zonas más amigables para los republicanos, los senadores de ese partido se ven obligados a procurar alcanzar un equilibrio entre apelar a los simpatizantes más fervientes de Trump y el intento por llegar a los votantes en los suburbios que están distanciándose del presidente y su tono.

Trump niega que vaya a cantar victoria antes de tiempo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó el domingo que esté planeando alzarse vencedor de las elecciones del próximo martes antes de que los resultados confirmen su victoria, como han reportado medios de prensa.

“Es una información falsa, vamos a ver qué pasa” en la noche electoral, dijo Trump a los periodistas en el aeropuerto de Charlotte, en Carolina del Sur, tras haber dado un mitin.

El gobernante se refería a la información publicada hoy por el diario digital Axios, según el cual Trump ha dicho a “personas de su confianza” que se subiría a un podio a declararse vencedor el martes por la noche “si parece que está encabezando” los recuentos.

El medio, que cita tres fuentes anónimas “familiarizadas con sus comentarios privados”, aseguró que la intención de Trump de declararse ganador se produciría “incluso si el resultado del colegio electoral aún depende de una gran cantidad de votos no escrutados en estados clave como Pensilvania”.

Para que esto suceda, debería tener ventajas claras “en Ohio, Florida, Carolina del Norte, Texas, Iowa, Arizona y Georgia”, varios de los estados clave de los que se cree que dependerá la elección.

Preguntado también por estas informaciones, su rival demócrata en las elecciones, el exvicepresidente Joe Biden, aseguró a los periodistas que su “respuesta es que el presidente (Trump) no va a robar estas elecciones.

Pese a negar lo publicado por Axios, Trump confirmó que intentará que el recuento de los votos por correo se detengan tan pronto como cierren las urnas el martes.

“No creo que sea justo que tengamos que esperar mucho tiempo después de las elecciones” para saber el ganador, dijo el gobernante, que puso en duda la honestidad del sistema en los estados gobernados por demócratas, algo sin precedentes en EE.UU.

“Creo que es terrible que se puedan recolectar papeletas después de una elección”, dijo Trump en referencia a la posibilidad de que los votos por correo cuenten aunque hayan sido recibidos después del cierre de las urnas siempre que hayan sido emitidos a tiempo.

“Tan pronto como terminen las elecciones, iremos con nuestros abogados”, amenazó.

En concreto citó el caso de Pensilvania, uno de los estados más reñidos, y a su gobernador, el demócrata Tom Wolf, cuya honestidad puso en entredicho sin pruebas.

“No queremos tener a Pensilvania, donde hay como gobernador un tipo muy partidista… No queremos estar en una posición en la que se le permita ver llegar todos los días boletas (y pensar) ‘a ver si solo podemos encontrar 10.000 votos más'”, dijo.

En las elecciones de 2016, en las que se impuso a la candidata demócrata, Hillary Clinton, Trump obtuvo 44.292 votos más que su rival, de los más de 6 millones emitidos, lo que supone una diferencia de un (0,7 por ciento).

En estas elecciones, las encuestas anticipan también un resultado muy estrecho, con Biden a la cabeza por 4,3 puntos porcentuales, según la media de sondeos elaborado por RealClearPolitics.

Trump se encuentra en la recta final de la campaña embarcado en una frenética maratón de mitines electorales que le llevará a dar diez en siete estados en los últimos dos días, con la finalidad de cerrar la ventaja de 7,2 puntos que le lleva Biden.

La pandemia deja más de 46 millones de contagios en todo el mundo

La pandemia de coronavirus originada en la ciudad china de Wuhan supera ya los 46 millones de casos en todo el mundo tras registrar unos 431.000 casos en las últimas horas, un descenso respecto al récord diario del sábado (cuando rebasó con creces el medio millón de nuevos infectados) mientras las víctimas mortales rozan los 1,2 millones, según el balance actualizado a este domingo por la Universidad Johns Hopkins.

En total, 46.084.254 personas han contraído el virus, de las que más de la mitad se encuentran en los tres países más afectados –Estados Unidos, India y Brasil–, mientras que las víctimas mortales son ya 1.195.568.

Por lo que se refiere a las recuperaciones, son ya 30,8 millones de personas las que han conseguido superar la COVID-19, la enfermedad respiratoria provocada por el virus. India encabeza el listado, con más casi 7,5 millones de pacientes curados.

Estados Unidos sigue siendo el país más afectado a nivel mundial por la pandemia, ya con más de 9,1 millones de personas contagiadas y 230.556 víctimas mortales, tras registrar más de 80.000 nuevos casos en las últimas 24 horas.

India, por su parte, supera ya los 8,1 millones de personas contagiadas con 122.111 víctimas mortales, seguida por Brasil, con 5,53 millones de contagiados y 159.884 muertos.

En la cuarta posición, Rusia acumula 1,6 millones de casos y 27.787 muertos. La quinta plaza la ocupa Francia, con más de 1,4 millones de casos y 36.826 fallecidos.

Por su parte, España se mantiene como el sexto país más golpeado por la pandemia, con 1,18 millones de casos y 35.878 fallecidos. En Argentina hay 1,16 millones de personas contagiadas y 31.002 víctimas mortales.

Le sigue Colombia, que contabiliza 1,07 millones de contagiados y 31.598 fallecidos y Reino Unido, que ha rebasado ya el millón de contagios tras registrar 1.014.794 casos y 46.645 decesos.

EEUU: ya han votado 91 millones de personas, cifra récord

Cuando faltan solo tres días para el día de las elecciones, la votación previa ha superado los dos tercios de todas las papeletas emitidas durante las elecciones presidenciales de 2016reportó CNN.

Más de 91.6 millones de estadounidenses han votado hasta ahora, ya que la mayoría de los estados informan una participación récord en las votaciones anticipadas en las elecciones de 2020.

Si bien es demasiado pronto para saber cómo se traducirá esa participación récord en el día de las elecciones, las cifras masivas de votación anticipada sugieren un alto nivel de entusiasmo por votar este año, a pesar de la pandemia de coronavirus.

Estos votos representan aproximadamente el 43% de los votantes registrados en todo el país, según una encuesta de funcionarios electorales en los 50 estados y Washington, DC, realizada por CNN, Edison Research y Catalist.

Dieciséis estados ya han visto a más de la mitad de sus votantes registrados emitir su voto antes del 3 de noviembre.

A nivel nacional, los más de 91.6 millones de votos ya emitidos representan aproximadamente el 67% de los más de 136.5 millones de votos emitidos en las elecciones presidenciales de 2016.

La votación antes del día de las elecciones está aumentando en todo el país, y muchos estados registran una participación récord en la votación anticipada en persona y una mayor afluencia en las boletas por correo en comparación con el ciclo anterior, porque los votantes quieren evitar la aglomeración en las urnas debido a la pandemia.

Hasta el viernes, Texas y Hawaii superaron ya su participación total en las elecciones generales de 2016.

Treinta y cinco estados y Washington, DC, han cruzado la mitad de su marca en el total de votos emitidos en 2016, incluidos 13 de los 16 estados mejor clasificados de CNN: Texas, Georgia, Carolina del Norte, Nevada, Florida, Arizona, Colorado, Wisconsin, Maine, Iowa. , Michigan, Minnesota y Nebraska.