Month: February 2021

Piden a Biden avances para poner fin a la detención de inmigrantes

Activistas que defienden los derechos de los inmigrantes están presionando al presidente Joe Biden para que acabe con los contratos federales a cárceles privadas que detienen a inmigrantes. Las organizaciones alegan que las compañías se benefician del aumento de los costes.

Esta petición forma parte de una demanda más amplia para reformar los protocolos de detención de migrantes en un momento de pandemia en el que los arrestos se han reducido drásticamente.

“Tienen mucho margen. Es una oportunidad histórica para desmantelar este sistema de encarcelamiento masivo”, declaró Naureen Shah, asesora de políticas y defensa de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) y publicó Noticias Telemundo.

Una de las órdenes ejecutivas que ha firmado Biden en sus 11 días de mandato impide que el Departamento de Justicia haga uso de prisiones federales privadas. Sin embargo, aunque durante la campaña presidencial dijo que las empresas privadas no deberían gestionar la detención de migrantes, su orden ejecutiva no incluye estos centros. Shah dijo tener esperanzas en que esto cambie.

El 81% de las personas que están bajo la custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se encuentran en centros de propiedad privada o administrados por compañías privadas, según un informe de ACLU, Human Rights Watch y el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes.

Pfizer/BioNTech promete 75 millones de dosis ante presión de la UE

Dos de los tres laboratorios que distribuyen vacunas contra el Covid-19 en la Unión Europea se comprometieron a entregar más dosis de las que habían acordado suministrar, aunque la meta sigue por debajo de lo que contrataron en un principio con el bloque comunitario. Este es el panorama de la vacunación, y sus demoras, en los 27 países.

El primer anuncio lo hizo el laboratorio británico-sueco AstraZeneca el 1 de febrero. Luego de cuestionamientos públicos y de llamadas internas por parte de la Comisión Europea, la farmacéutica dijo que entregaría 9 millones de dosis adicionales para distribuir por lo menos 40 millones de vacunas en los países europeos de aquí a finales de marzo. Es decir, la mitad de las dosis iniciales que habrían pactado con la Comisión.

El laboratorio además comenzará las entregas una semana antes de lo programado y ampliará su capacidad de fabricación en Europa, según confirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras realizar una llamada con siete fabricantes de vacunas el domingo 31 de enero.

Horas después, la misma Von der Leyen afirmó que la alianza de Pfizer/BioNTech se comprometió a entregar 75 millones de dosis adicionales entre abril y junio, para alcanzar un total de 600 millones de vacunas a la UE durante el 2021. 

Aunque los anuncios de más vacunas caen bien en medio de la escasez, es una solución parcial a un problema de fondo que elevó las tensiones entre la UE y los productores de la inoculación contra el Covid-19. Y es que Pfizer, AstraZeneca y Moderna -las únicas tres farmacéuticas autorizadas para distribuir las dosis en el bloque comunitario- anunciaron retrasos considerables en su capacidad de producción. Esto enfureció a los gobiernos europeos y los llevó a incumplir su plan de vacunación en medio de las oleadas de críticas ciudadanas.

¿Puede la relación entre China y Estados Unidos recuperarse tras cuatro años de Donald Trump?

Hay una especie de broma que se escucha en algunos círculos de Washington que dice que, cuando China habla de “cooperación win-win (ventajosa para todos)”, significa que Pekín gana el doble.

Es un dicho que surge en ocasiones al hablar de las relaciones con el país asiático, pero sirve para reflejar la desconfianza que existe entre ambas potencias.

La lazos entre Estados Unidos y China se han deteriorado estos últimos años hasta un nivel no visto en décadas, y ahora que empieza la era Biden, una pregunta se hace inevitable a ambos lados del Pacífico: ¿puede mejorar la situación?

La pasada semana, ambos gobiernos lanzaban algunos mensajes al respecto.

El presidente Xi Jinping advertía en el Foro de Davos contra una “nueva guerra fría” y pedía “abandonar los prejuicios ideológicos y seguir un camino de coexistencia pacífica, beneficio mutuo y cooperación para que todos ganen”.

Mientras, la nueva portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, señalaba que “partirán de un enfoque de paciencia” para responder a los “abusos” del país asiático.

“Eso significa que vamos a consultarlo con nuestros aliados, con demócratas y republicanos, y vamos a permitir que el proceso interinstitucional se desarrolle para revisar y evaluar cómo debemos seguir adelante con nuestra relación “, indicó Psaki.

Expertos de ambos países advierten que la salida de Trump no significará una mejora sustancial de la relación, pero eso no significa que no se vayan a producir cambios.

“Tenemos que tener en cuenta que tanto China como Estados Unidos quieren proteger y avanzar en sus propios intereses. Ninguno tiene el objetivo exclusivo de recuperar la relación”, señala a BBC Mundo Bonnie Glaser, veterana investigadora estadounidense, incluida en la lista de “Los 10 nombres que importan en política sobre China” de la revista Politico.

Problemas estructurales

Y es que Biden entra en juego en un momento de aparente no retorno para la compleja relación, con una China cada vez más asertiva en la arena internacional y un mayor consenso en Estados Unidos sobre la amenaza que le supone.

“La nueva era en las relaciones China-Estados Unidos continuará al menos mientras la República Popular China siga en la era Xi”, escribía Bill Bishop, analista de asuntos chinos, en su blog Sinocism de forma previa a la investidura de Biden.

“Xi y sus funcionarios ven el tiempo y las tendencias de su lado, y lo dicen de forma aún más abierta con declaraciones habituales de ideas como: ‘El Este está alzándose y el Oeste está en declive’. Es casi como si creyeran que el desenlace histórico está ya determinado”.

¿Cómo va la aprobación del tercer cheque estímulo de $1,400?

El Senado retomará esta semana las discusiones sobre el tercer paquete de ayuda económica contra el COVID-19 y aunque los republicanos hicieron una contrapropuesta, ésta podría no tener futuro.

Este lunes, el presidente Joe Biden sostiene una reunión con el grupo de republicanos liderados por Susan Collins (Maine) que proponen enviar menos dinero a las familias y destinar menores recursos a la lucha contra la pandemia.

Su plan consiste en $600,000 millones de dólares con un cheque directo de $1,000 dólares a familias, muy lejos del proyecto de $1.9 billones de dólares del presidente Biden y los $1,400 dólares por persona.

El asesor económico de la Casa Blanca, Brian Deese, dijo en CNN que el proyecto del presidente Biden es completo contra la pandemia de coronavirus y aunque el mandatario busca consenso en el Congreso sobre un plan de ayuda, la propuesta republicana podría ser insuficiente para sus planes.

Los demócratas avanzan

El líder de la mayoría en el Senado, Charles Schumer (Nueva York), insiste en avanzar en la aprobación del proyecto del presidente Biden y, al igual que la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi (California), buscarán apoyo republicano, pero están dispuestos a avanzar sin esos votos.

El senador Bernie Sanders (Vermont), presidente del Comité de Presupuesto, propuso la aplicación de la regla de Reconciliación del Presupuesto, la cual permite aprobar los fondos con mayoría simple, además de calificar de “hipócritas” a los republicanos por su contrapropuesta de ayuda.

“Al tiempo que las familias trabajadoras enfrentan una crisis masiva, mis colegas republicanos se han preocupado, de pronto, por el déficit”, indicó. “Eso es chistoso. No escuché sus preocupaciones cuando pasaron billones de dólares en perdón de impuestos a ricos y cheques en blanco para guerras sin fin. ¡Cuánta hipocresía!”.h

La discusión del plan de ayuda en el Senado enfrenta tiempos restringidos, debido a que el martes 9 de febrero comienza el juicio político al expresidente Donald Trump.

Aung San Suu Kyi: la nobel de la Paz y heroína caída en desgracia que ahora enfrenta un golpe de Estado

Este lunes, militares en Myanmar realizaron un golpe de Estado y pusieron bajo arresto al presidente Win Myint, y a la premio nobel de paz y líder de facto del país, Aung San Suu Kyi.

De esta manera da otra vuelta de tuerca la vida que quien alguna vez fuera considerada un faro en la lucha por los derechos humanos en todo el mundo, la activista que eligió perder su libertad para enfrentar a los militares que gobernaban con mano dura a su país, pero que en los últimos años ha caído en desgracia ante la comunidad internacional.

En 1991, “La dama”, como se la apodó, recibió el premio Nobel de la Paz y el comité que le dio el galardón señaló que ella era “un ejemplo extraordinario del poder de los que no tienen poder“.

Pero desde que se convirtió en la líder de facto de su país, en 2016 y tras la apertura democrática del mismo, Suu Kyi se ha visto condenada por los mismos líderes internacionales y activistas que alguna vez le dieron su apoyo, indignados por su silencio ante el éxodo de cientos de miles de musulmanes rohingya de Myanmar hacia el país vecino, Bangladesh, debido a una persecución militar,

Los mismo activistas que alguna vez la ensalzaron la acusan ahora de no hacer nada para detener las violaciones, los asesinatos y el posible genocidio contra esa minoría.

La comunidad internacional la señala por no condenar a los militares que perpetran estas acciones y dice que conoce las atrocidades que se están cometiendo pero se niega a denunciarlas en voz alta.

Las pocas personas que la respaldan en el ámbito internacional señalan que ella es una política pragmática que está tratando de gobernar un país multiétnico con una compleja historia y una mayoría budista que tiene poca simpatía por los rohingya.

Dimiten abogados del equipo de Donald Trump a pocas semanas del juicio político

Cinco de los abogados del equipo de defensa de juicio político del ex presidente Donald Trump se han marchado,  cuando faltan pocos días para que comience su juicio político en el Senado, según personas familiarizadas con el caso, en medio de un desacuerdo sobre su estrategia legal, reportó por primera vez CNN.

Trump ha luchado por encontrar abogados dispuestos a tomar el caso de su segundo juicio político.

Y ahora, con los informes legales pendientes para la próxima semana y un juicio que comenzará solo unos días después, Trump sigue aferrado a sus reclamos de fraude en las elecciones y se encuentra sin representación legal.

Butch Bowers y Deborah Barbier, que se esperaba que fueran dos de los abogados principales, ya no están en el equipo.

Una fuente familiarizada con los cambios dijo que era una decisión mutua de ambos, la de dejar el equipo legal. Como abogado principal, Bowers fue quien reunió al equipo.

Josh Howard, un abogado de Carolina del Norte que se agregó recientemente al equipo, también se fue, según otra fuente familiarizada con los cambios. Johnny Gasser y Greg Harris, también de Carolina del Sur, tampoco están ya involucrados en el caso.

Una persona familiarizada con las salidas le dijo a CNN que Trump quería que los abogados argumentaran que hubo un fraude electoral masivo y que las elecciones le fueron robadas, en lugar de centrarse en la legalidad de condenar a un presidente después de que deja el cargo.

Al parecer, Trump no fue receptivo a las discusiones con los abogados sobre cómo deberían proceder en ese sentido.

Los abogados aún no habían recibido ningún pago por adelantado y nunca se firmó una carta de intención. CNN dijo que se puso en contacto con los abogados para pedir sus comentarios.