11-SEPTIEMBRE CONMEMORACIÓN

Bush pidió a los estadounidenses enfrentar a extremistas violentos nacionales en el aniversario del 9/11

En el marco del vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre, el expresidente George W. Bush manifestó este sábado que los estadounidenses deben enfrentar a los extremistas violentos nacionales, asemejándolos con los extremistas extranjeros.

Durante un discurso en el Fluight 93 Memorial en Shanksville, Pensilvania, aseguró que ha visto “pruebas cada vez mayores de que los peligros para nuestro país pueden surgir no solo a través de las fronteras, también de la violencia que se acumula internamente”.

Apuntó que existe una poca superposición cultural entre extremistas violentos del extranjeros con los connacionales, pero señaló que este tipo de personas “son hijos del mismo espíritu inmundo” por su desdén por el pluralismo, el “desprecio por la vida humana” y su “determinación por profanar los símbolos nacionales”, agregando que “es nuestro deber permanente enfrentarlos”.

Lamentó que exista actualmente una división en Estados Unidos en la que se contrasta el clima político actual y el espíritu de unidad que había visto después de los ataques del 11 de septiembre“Una fuerza maligna parece actuar en nuestra vida común que convierte cada desacuerdo en una discusión y cada discusión en un choque de culturas”, relató.

Indicó el expresidente republicano que gran parte de la política estadounidense se ha ido convirtiendo en un “llamamiento desnudo a la ira, el medio y resentimiento”, y subrayó además que esto genera preocupación por el futuro de la nación, reseñó CNN.

A pesar de sus declaraciones, reconoció no tener explicaciones ni soluciones, pero se atrevió a contar el Estados Unidos que vio tras los ataques que se efectuaron 20 años atrás.

“En un momento en el que el fanatismo religioso pudo haber fluido libremente, vi a los estadounidenses rechazar los prejuicios y abrazar a las personas de fe musulmana. Esa es la nación que conozco”, manifestó Bush, quien destacó que habían reafirmado su bienvenida a los inmigrantes y refugiados.

Estos comentarios se dieron luego de que miembros del partido republicano expresaran su preocupación por la llegada de refugiados aliados provenientes de Afganistán a suelo estadounidenses tras el retiro de tropas y todo agónico proceso de evacuación de Kabul.

Durante los eventos conmemorativos de este sábado, tanto él como el expresidente Obama y el actual mandatario Biden rindieron homenaje a las víctimas de los sucesos de 2001. Donald Trump fue el único ausente entre los últimos expresidente en 20 años, pues estuvo de visita en el distrito 17 del Departamento de la Policía de Nueva York en el Midtown de Manhattan.

Nueva York se prepara para recordar este sábado a las víctimas del 9/11

Veinte años después de que cuatro ataques coordinados por la organización terrorista Al-Qaeda mataron a 2,977 personas en el país, 2,753 de ellas en la Zona Cero de la ciudad de Nueva York, este sábado se recordarán a las víctimas en la tradicional ceremonia en el 9/11 Memorial, en el Bajo Manhattan.

Y por tratarse de los 20 años, esta será una ceremonia de aniversario de gran significado y que contará con la presencia del presidente Joe Biden, y de los principales líderes electos de Nueva York, entre ellos la gobernadora Kathy Hochul y el alcalde Bill de Blasio.

“El corazón de la misión del Museo y Memorial Nacional del 11 de Septiembre sigue siendo la ceremonia de conmemoración anual. Los familiares de las víctimas se reunirán en la plaza del Memorial para leer en voz alta los nombres de los muertos en los ataques del 11 de Septiembre y en el atentado del World Trade Center de 1993”, dijeron los organizadores de esta actividad.

El enfoque principal de esta conmemoración será la lectura de los nombres de los fallecidos por parte de sus familiares y seres queridos.

A lo largo de la ceremonia, se observarán seis momentos de silencio. Dos recordando con exactitud los momentos en los cuales fueron atacadas las torres con los aviones, y dos más para marcar los momentos en que se derrumbó cada una de las Torres Gemelas. Otros dos serán para recordar los tiempos correspondientes al ataque al Pentágono y la caida del Vuelo 93.

Mientras que en la Gran Manzana que fue el blanco del peor ataque miles de familiares se congregarán para recordar a sus víctimas en la Zona Cero, en paralelo, más de mil monumentos conmemorativos en todo el país rendirán homenaje a las personas asesinadas en la ciudad de Nueva York, Washington D.C. y Shanksville, Pensilvania, hace 20 años.

La mayoría de esos monumentos se encuentran en el área de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, y también en Long Island, ya que unas 500 personas que residían allí y viajaban a diario al World Trade Center para trabajar, fallecieron el día del atentado.

Después de Nueva York, fue Nueva Jersey el estado que perdió la mayor cantidad de personas, contando 746 residentes.

Hay un total de 1,243 monumentos conmemorativos en todo el mundo, ya que los ataques mataron a personas de más de 80 países, pero alrededor del 96% de estas estructuras se encuentran en Estados Unidos.

A 20 años del 9/11, estas son las consecuencias de la guerra contra el terrorismo

Han pasado 20 años desde los atentados del 11 de septiembre. En la Zona Cero de Nueva York se levantan las torres de un nuevo World Trade Center, con un monumento a las casi 3.000 víctimas de los atentados que en su momento golpearon el corazón de Estados Unidos y del mundo. La ciudad se ha recuperado tras al conmoción de los atentados contra las Torres Gemelas: tiene más habitantes que en 2001 y, hasta el comienzo de la pandemia de coronavirus, la economía estaba en auge.

Pero ya nada es igual que entonces. No sólo en Estados Unidos, sino también en amplias zonas de Oriente Medio o Afganistán. Cuando un atentado terrorista mató recientemente a unos 170 afganos y a más de una docena de soldados estadounidenses durante la operación de evacuación en el aeropuerto de Kabul, la rama local del “Estado Islámico” reivindicó el acto. Esta organización ni siquiera existía hace 20 años, cuando comenzó la “guerra contra el terrorismo”. Pero su aparición está estrechamente ligada a esta guerra y a cómo se libró. 

“Sabemos muy bien que el ascenso del Estado Islámico fue un resultado directo de la caída de Sadam Huseín en 2003”, explica Bernd Greiner. En entrevista con DW, el historiador alemán explica que gran parte de la primera generación de combatientes del EI procedía del antiguo ejército de Sadam Huseín. “EE. UU. lo disolvió de un día para otro. Esto dejó a cientos de miles de jóvenes en la calle sin perspectivas de empleo, lo que supone terreno fértil para la radicalización”. 

La guerra comenzó con cuchillos de alfombra

En 2001, los terroristas de Al Qaeda derribaron el World Trade Center, símbolo del poder económico. Atacaron el Pentágono, el centro del poder militar. Provocaron un trauma nacional con sus asesinatos masivos. Y todo esto lo habían hecho con nada más que con cuchillos para alfombras con las que convirtieron aviones comerciales en armas. Las operaciones estaban dirigidas por un saudí llamado Osama bin-Laden desde una tienda de campaña en Afganistán. Una humillación sin precedentes para un país que quizás estaba en el cénit de su poder en ese momento, que se sentía casi invulnerable una docena de años después de haber ganado la Guerra Fría y tras el colapso de la Unión Soviética.

“Misión cumplida”, proclama George W. Bush el 1 de mayo de 2003. Pero después de eso, la guerra se cobra muchas víctimas.

Estados Unidos reaccionó con consternación y dolor y contó con la solidaridad de todo el mundo. El país reaccionó con ira y encontró comprensión. Una acción limitada o incluso una operación con fuerzas especiales como la que tuvo lugar 10 años después, cuando el líder de Al Qaeda, Osama bin-Laden, fue abatido en Pakistán, fue descartada por la administración estadounidense. Por primera vez en la historia de la OTAN, el organismo declaró el estado de defensa colectiva en la alianza. En una acción militar legitimada por el Consejo de Seguridad de la ONU como acto de autodefensa, los talibanes de Afganistán fueron derrocados en pocos meses.

Cuando George W. Bush atacó Irak en 2003, no existía tal legitimación. Solo hubo acusaciones falsas sobre los vínculos de Sadam Huseín con los terroristas del 11-S y acusaciones igualmente falsas de que el dictador iraquí estaba produciendo armas de destrucción masiva.

La “nación imprescindible” demuestra su poder

Tras el 11 de septiembre, muchos políticos estadounidenses vieron la oportunidad de demostrar al mundo que Estados Unidos era la “nación indispensable” del mundo, afirma el historiador estadounidense Stephen Wertheim en entrevista con DW. “Y demostraron su ‘imprescindibilidad’ intentando rehacer todo un país y toda una región”.

Cuando Henry Kissinger, por ejemplo, fue preguntado por el redactor jefe de discursos de George W. Bush, Michael Gerson, por qué apoyaba la guerra de Irak, su respuesta fue: “Porque Afganistán no era suficiente”. Los oponentes radicales de Estados Unidos en el mundo musulmán querían humillar a Estados Unidos, “así que tenemos que humillarlos a ellos”. El historiador Stephen Wertheim concluye que Irak no fue tanto una amenaza que un escenario.

Ataques con drones matan una y otra vez a civiles.

La “guerra contra el terrorismo” proclamada por el presidente Bush se había convertido en una guerra sin límites. Una guerra “que no estaba definida con precisión, ni temporal ni geográficamente. Y se libró a nivel mundial”, como explica Johannes Thimm, experto en Estados Unidos de la Fundación Ciencia y Politica (SWP), con sede en Berlín.

La opinión pública mundial reaccionó con consternación cuando la plataforma de divulgación Wikileaks reveló la verdadera cara de las guerras de Irak y Afganistán en 2010. Y con la publicación del video “Collateral Murder”, proporcionó pruebas contundentes del asesinato de civiles en Bagdad.

¿Un error de ocho billones de dólares?

Según “Cost of War”, un proyecto de la Universidad Brown en Providence, los 20 años de “guerra contra el terrorismo” han costado a Estados Unidos la inimaginable suma de ocho billones de dólares. Con este dinero se podría pagar fácilmente el programa de infraestructuras de Joe Biden por varias veces. Independientemente de las consecuencias para el resto del mundo, Bernd Greiner opina: “EE.UU. se ha perjudicado masivamente a sí mismo con estos gastos demenciales para las guerras de Irak y Afganistán”.

Biden visitará los tres memoriales de los atentados del 11 de septiembre

El próximo sábado se conmemora el vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, atentados que provocaron casi 3,000 muertes y desataron el conflicto de 20 años de Estados Unidos en Afganistán.

Para conmemorar la fecha, el presidente Joe Biden y la primera dama Jill Biden visitarán los tres sitios donde ocurrieron los atentados y asistirán a los actos organizados para conmemorar a las víctimas de los ataques.

El mandatario y su esposa viajarán a la ciudad de Nueva York, donde el vuelo 11 de American Airlines y el vuelo 175 de United Airlines se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center. Además, viajarán a Shanksville, Pensilvania, donde murieron 40 pasajeros y la tripulación del vuelo 93 de United Airlines después de frustrar un ataque planeado contra el Capitolio.

Posteriormente, la pareja presidencial visitará el Pentágono, donde se estrelló el vuelo 77 de American Airlines después de ser secuestrado. Por su parte, la vicepresidenta Kamala Harris y su esposo Doug Emhoff asistirán a un evento en Shanksville y después viajarán al Pentágono.

Biden ordena la desclasificación de documentos relacionados con las investigaciones del 11 de septiembre

El pasado 3 de septiembre, Biden firmó una orden ejecutiva que ordena al Departamento de Justicia y otras agencias que supervisen una revisión de desclasificación de documentos relacionados con las investigaciones del 11 de septiembre de la Oficina Federal de Investigaciones.

La orden ejecutiva requiere que el Fiscal General dé a conocer los documentos desclasificados públicamente durante los próximos seis meses.

El mandatario también señaló que nunca se debe olvidar el dolor duradero de las familias y seres queridos de las 2,977 personas inocentes que murieron durante el peor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos.