El estado de Nueva York tomó un paso importante el viernes para acabar con prácticas controversiales de vigilancia policial al firmar una legislación que prohíbe el uso de estrangulaciones y expande la transparencia policial. 

“La verdad es esta: la reforma policial está atrasada”, dijo el gobernador Andrew Cuomo, hablando sobre George Floyd, el hombre afroestadounidense cuya muerte en custodia policial el mes pasado provocó protestas a nivel nacional y llamados por la justicia racial. Casos similares al de Floyd, dijo el gobernador, han ocurrido “muchas, muchas veces antes”. 

La legislatura del estado de Nueva York rápidamente pasó la ley, que el gobernador firmó el viernes en la ciudad de Nueva York en presencia de Valeria Bell y Gwen Carr, las madres de Sean Bell y Eric Garner, dos neoyorkquinos que también murieron en incidentes en donde estuvo involucrada la policía. 

La ley prohíbe a la policía hacer enganches de sofocación a sospechosos, una táctica controversial vinculado a la muerte de varias personas, incluído Garner. 

“Hace mucho tiempo que debería haber sucedido, pero sucedió, muchas gracias a todos”, dijo Gwen Carr después de que el gobernador firmara la ley. 

La nueva ley también da fin a una ley conocida como 50-A, que protege los récords disciplinarios de la policía de ser escrutados. Los defensores de la ley dijeron que arrojaría luz sobre los registros de lo policías “malos”, mientras que ayuda a los buenos policías a defenderse si tienen un historial sin reclamos y fueron acusados de un crimen o de actuar inapropiadamente. 

Además, la legislación faculta al fiscal general del estado para convertirse en el fiscal independiente en los asesinatos de civiles desarmados por la policía.

El gobernador también emitió una orden ejecutiva que requiere que los departamentos de policía locales del estado desarrollen planes de reforma con aportes de la comunidad y los consagran en la ley local antes del 1 de abril de 2021, o corren el riesgo de perder fondos estatales.

“No vamos a financiar agencias de policía en este estado que no vean lo que ha sucedido, lleguen a un acuerdo y se reformen”, dijo Cuomo. “No vamos a estar, como gobierno estatal, subsidiando tácticas policiales inadecuadas”.

Cuomo dijo que entiende el mensaje de los manifestantes: que existe una falta de confianza entre la comunidad y la policía. El gobernador señaló que la policía debe trabajar con sus comunidades para abordar cuestiones como el uso de la fuerza por parte de los oficiales, la vigilancia comunitaria y los prejuicios.

El gobernador reconoció que aún queda mucho por hacer, que la acción del viernes es un primer paso, y espera que la acción de Nueva York sea un ejemplo para que otros estados de EE.UU. lo sigan.