ASALTO AL CAPITOLIO

Juez en EE.UU. niega libertad al bisonte de Q Anon

Un juez federal en EE.UU. rechazó ayerlunes (08.03.2021) dejar en libertad a la espera de su juicio al hombre que asaltó el Capitolio disfrazado de bisonte, bautizado en este país como el “chamán de QAnon”.

El magistrado, Royce Lamberth, dijo en su fallo que este hombre, identificado como Jacob Chansley, sigue representando un peligro y citó una entrevista reciente al programa “60 Minutes+” para justificar su decisión.

En ella, Chansley aseguró que sus acciones durante el asalto al Capitolio del 6 de enero no fueron un ataque a las instituciones democráticas estadounidenses y también dijo no arrepentirse de su lealtad al expresidente Donald Trump.

También dijo que había evitado que otros asaltantes “robasen ‘muffins'” de una de las salas del Senado.

“Las declaraciones del acusado después del 6 de enero indican que no comprende completamente la gravedad de los cargos presentados en su contra”, afirmó el juez en su decisión de este lunes.

“Si el acusado no comprende la gravedad de las acusaciones en su contra, este Tribunal no encuentra razón alguna para creer que no volvería a cometer las mismas o similares acciones”, agregó Lamberth.

El juez también remarcó que Chansley desobedeció repetidamente las órdenes de los policías durante el asalto al Capitolio, edificio que solo abandonó cuando Trump lo indicó a sus seguidores.  

Exigió comida orgánica en la cárcel

Chansley, un adepto a las teorías conspirativas del movimiento QAnon, se convirtió en el asaltante más mediático del Capitolio ya que lo hizo disfrazado de bisonte y llegó a sentarse en la silla del presidente del Senado.

Oriundo de Arizona y de 33 años, Chansley fue detenido tres días después del asalto acusado de ingresar en un edificio restringido sin autorización y con violencia.

Desde entonces ha permanecido entre rejas a la espera de juicio, aunque su interés mediático siguió activo después de exigir que le ofreciesen comida orgánica en la cárcel y negarse a comer durante nueve días hasta lograrlo.

Más de 300 personas han sido imputadas en tribunales federales por el asalto al Capitolio. 

El 6 de enero una turba de seguidores de Trump asaltó en Congreso con la intención de detener el proceso de certificación que en ese momento estaba ocurriendo en las dos cámaras legislativas por el resultado de las elecciones ganadas por el ahora presidente, Joe Biden. 

Nancy Pelosi anuncia que seguirán las investigaciones sobre asalto al Capitolio

La presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, anunció ayer lunes la creación de una comisión independiente que examinará los “hechos y las causas” del asalto al Capitolio el 6 de enero, en el que murieron cinco personas, entre ellas un policía.

En una carta dirigida a los demócratas y distribuida a la prensa, Pelosi explicó que la comisión será similar a la que creó el Congreso después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

El objetivo de este nuevo ente será examinar la respuesta de la policía del Capitolio, que se vio sobrepasada por la muchedumbre en el asalto, así como la reacción de otras fuerzas de seguridad a nivel federal, estatal y local.

La comisión estará liderada por el teniente general Russel Honoré, quien ya estaba trabajando con un comité del Congreso para averiguar lo ocurrido el 6 de enero y famoso en EE.UU. por haber puesto orden en la respuesta del entonces Gobierno de George W. Bush (2001-2009) al huracán Katrina.

Con base a lo que Honoré ya ha averiguado, Pelosi avisó de que se necesitarán mayores fondos para que la nueva comisión pueda hacer su trabajo.

La creación de esta comisión llega después de que el sábado el expresidente Donald Trump superara su segundo “impeachment” al ser absuelto por el Senado, constituido como jurado, del cargo de “incitar una insurrección” en el asalto al Capitolio.

En concreto, 57 senadores (incluidos 7 republicanos) votaron a favor de la condena y 43 en contra, unas cifras insuficientes para los demócratas que necesitaban una mayoría de 67 votos para sancionar al examandatario, algo que desde el principio parecía altamente improbable.

Era el segundo impeachment de Trump, quien ya fue sometido a un proceso similar el año pasado por sus presiones a Ucrania.

Un mes después del ataque, el Capitolio sigue rodeado de una alta valla negra y el acceso está restringido a periodistas, legisladores y sus equipos, de forma que el público no puede acceder, lo que ha ocasionado numerosas quejas entre los vecinos de la zona.

Además, el Capitolio permanece custodiado por unos 5,000 reservistas de la Guardia Nacional que no tienen previsto dejar la capital de EE.UU. hasta mediados de marzo.

“Hombre bisonte” pide perdón por su ataque al Capitolio

El hombre que se convirtió en un símbolo del asalto al Capitolio por su llamativa apariencia con la cara pintada y llevando cuernos de bisonte dijo que está arrepentido de haber participado en los disturbios.

Desde una cárcel en Washington DC, Jacob Chansley se disculpó por haber ingresado ilegalmente a la sede del poder legislativo, reportó Telemundo51.

“Siento profundamente y pido disculpas por entrar al edificio del Capitolio el 6 de enero del 2021. No debería haber estado allí. Punto. Pido perdón por haber traído miedo al corazón de otros. Estuvo mal. Punto”, dijo Chansley por medio de un comunicado que dio a conocer su abogado.

El 6 de enero, una turba de seguidores que escuchaban al presidente Donald Trump en un evento frente a la Casa Blanca marchó hacia el Capitolio e ingresó a la fuerza al recinto, un incidente que terminó con cinco muertos y decenas de arrestos.

Chansley, un autoproclamado chamán y miembro del grupo extremista Qanon, enfrenta cargos federales por su participación en el hecho. El hombre fue detenido el 9 de enero en Arizona.

“Estoy muy decepcionado con el expresidente Trump. No fue honorable. Decepcionó a muchas personas pacíficas, debo juzgarlo comparándolo con las acciones de otros. Es mi objetivo enfocarme en lo que es importante en este momento, y lo importante es pedir disculpas”, agregó Chansley.

El detenido dijo que el tiempo que ha pasado en la cárcel le ha permitido reflexionar sobre su vida, y dijo estar comprometido a ser una persona pacífica.

Denuncian que AOC no estuvo en el Capitolio durante asalto y las redes estallan

Para sorpresa de muchos, la congresista Alexandria Ocasio-Cortez en realidad no estaba en el Capitolio durante el asalto el pasado seis de enero, a pesar de lo asegurado por la demócrata.

Según un video de Instagram publicado por AOC pocos días después del asedio, la congresista declaró que estaba en su oficina cuando el edificio del Capitolio americano fue asaltado. También afirmó que los alborotadores habían entrado en su oficina, según lo reportado por Newsweek.

De acuerdo a la versión relatada por la congresista, ella iba a ser asesinada por los ciudadanos que ingresaron al Captiolio y a su oficina. El vídeo en donde relata este suceso ha sido visto más de seis millones de veces.

Newsweek reportó que «AOC dijo que los alborotadores entraron a su oficina, obligándola a refugiarse dentro de su baño después de que su director legislativo, Geraldo Bonilla-Chávez, le dijera que “se esconda, se esconda, corra y se esconda”». Prosiguió en su explicación Ocasio-Cortez dando lujos de detalles (falsos), y cuenta: «entonces corro de regreso a mi oficina. Golpeo mi puerta. Hay otra especie de zona trasera similar a mi oficina, la abro y hay un armario y un baño. Y salto al baño».

En el live de Instagram que hizo la congresista, confesó que tuvo «un encuentro muy cercano, donde pensé que iba a morir». Cuando relató el supuesto hecho, revela que mientras se escondía en su baño empezó a escuchar estos gritos de hombres diciendo «¡¿Dónde está?! ¡¿Dónde está ella?!».

Relata luego, que se sentía insegura puesto que «habían simpatizantes de QAnon y supremacistas blancos y, francamente, miembros del Congreso que son supremacistas blancos en ese punto de extracción que conozco y sentí que revelarían mi ubicación y crearían oportunidades para permitirme ser herida o secuestrada».

Sin embargo, la historia de la congresista no es coherente con las distancias entre su oficina y el edificio del Capitolio.

AOC vs. la realidad

La polémica, sin embargo, inició hoy cuando el periodista y analista Jack Posobiec compartió la verdadera ubicación de AOC. Puesto que ella misma afirmó que estaba en su oficina, Posobiec demostró que en realidad la congresista se encontraba a cuatro kilómetros del Capitolio, donde seguidores de Trump irrumpieron e ingresaron a ciertas oficinas, además del hemiciclo.https://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=true&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1357028286728187906&lang=es&origin=https%3A%2F%2Felamerican.com%2Faoc-miente-no-estaba-en-capitolio%2F%3Flang%3Des&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

Ante el hecho de que Posobiec expuso sus mentiras, la congresista, respondió con que el trabajo del periodista era «pobre» pues de acuerdo a ella, la nota que Posobiec compartió no mostraba los lugares correctos donde irrumpieron los ciudadanos (que es falso, porque en numerosos vídeos se detalla) y tampoco mostraba los accesos a los túneles.

La manera en la que Posobiec respondió fue la de exponer la doble moral de AOC: publicó un tuit antiguo donde la congresista apoyaba las revueltas de “Black Lives Matter” y “Antifa” que destruyeron cientos de negocios y mataron inocentes. En el tuit, se lee a AOC afirmando que: «el punto de protestar es incomodar a las personas. Activistas toman esas incomodidades con el estatus quo y abogan para que se realicen cambios concretos en las políticas. El apoyo popular generalmente comienza pequeño y crece. A las personas que se quejan porque las protestas incomodan a otras personas… ese es el punto».

Con información de El American.com

El FBI halla evidencias de que el asalto al Capitolio fue preparado de antemano

El FBI ha descubierto evidencias que detallan la coordinación entre grupos de extrema derecha, como Proud Boys y Oath Keepers, de cara al asalto al Capitolio que resultó en cinco personas muertas y una crisis política sin precedentes recientes en Estados Unidos.

Los investigadores federales han podido identificar a los participantes en el ataque gracias a fotografías, transmisiones en directo y videos en redes sociales. Sin embargo, el reto ahora es distinguir entre quiénes participaron en una protesta que terminó por tornarse violenta y quienes organizaron el asalto armado contra la sede del Congreso.

De acuerdo con videos y documentos presentados ante la corte, un grupo de personas, incluyendo miembros del grupo de extrema derecha Proud Boys, se reunieron en el lado oriental del Capitolio alrededor de la una de la tarde, antes de arremeter contra policías que resguardaban una entrada para peatones en esa zona.

Dominic Pezola, de 43 años, y William Pepe, de 31 años, supuestos integrantes de Proud Boys, han sido acusados de conspiración dado que sus acciones muestran “planeación, determinación y coordinación”.

En el sitio TheDonald.win, partidarios de expresidente Donald Trump, quien jaleó e incitó al asalto en un acto político previo, discutieron en términos gráficos la potencial violencia, dijeron fuentes anónimas al citado diario. Un comentario en el sitio llamaba a los partidarios del expresidente a ponerse “violentos”.

“Dejen de llamar esto una marcha, o una manifestación, o una protesta. Vayan listos para la guerra. Obtendremos a nuestro presidente o moriremos”, dijeron.

Las autoridades han presentado cargos contra más de 170 personas por los hechos ocurridos el 6 de enero. Sin embargo, la mayoría han sido por delitos menores, como conducta desordenada y entrada ilegal, según el diario The New York Times.

“Pelear, matar y morir”

Jessica Marie Watkins, veterana del Ejército y dueña de un bar en Ohio, había formado su propio grupo miliciano en 2019. Estaba afiliado al grupo extremista Oath Keepers, que desde noviembre se estaban organizando para una “operación”.

Documentos de la corte muestran que Watkins ordenó a uno de sus reclutas “estar listo para pelear en la inauguración”, mientras que a otro le pidió descargar en su teléfono celular la aplicación Zello, que permite a los dispositivos actuar como walkie-talkies.

Conversaciones obtenidas por el FBI muestran a Watkins diciendo: “Tenemos un buen grupo. Somos entre 30 y 40. Nos mantendremos juntos y nos apegaremos al plan”.

En otra conversación, Watkins advirtió en caso de que Joe Biden se conviertiera en presidente, como sucedió porque así fue elegido democráticamente: “Nuestra forma de vida, como la conocemos, se terminará. Nuestra república se acabará. Entonces es nuestro deber como estadounidenses pelear, matar y morir por nuestros derechos”.

Acusan a más de 150 personas por asalto al Capitolio de EEUU

Más de 150 personas fueron acusadas por crímenes federales tras el asalto al Capitolio el 6 de enero de parte de seguidores del expresidente Donald Trump, dijo el departamento de Justicia de Estados Unidos el martes.

Los investigadores abrieron pesquisas a más de 400 personas, dijo Michael Sherwin, fiscal federal interino de Washington. El asalto dejó cinco muertos.

Asistido por copioso material de video y registros en las redes sociales, al igual que gran cantidad de denuncias del público, el departamento de Justicia espera que el número de casos siga en aumento.

“Al tiempo que estamos sentados aquí, ahora, la lista sigue creciendo”, dijo Sherwin.

Aunque los cargos iniciales fueron por crímenes menores como el ingreso ilegal al Capitolio o conducta desordenada, el fiscal interino explicó que su equipo agregó ahora cargos “significativos” de delitos graves para la mayoría de los 150 acusados.

Estos incluyen ataque a agentes de policía y obstaculización de un procedimiento federal, ya que los asaltantes interrumpieron la sesión de ambas cámaras del Congreso en la que se iba a certificar el triunfo electoral del ahora presidente Joe Biden.

Dichos cargos pueden acarrear una condena de entre cinco a 20 años de prisión.

Y las autoridades federales también investigan a un grupo de personas por una posible conspiración y sedición, que puede resultar hasta en 20 años de cárcel.

Tres personas ya fueron acusadas bajo esos cargos, dijo Sherwin.

Este aspecto es significativo agregó, “porque demuestra que grupos de milicianos estuvieron involucrados en el planeamiento y posterior ingreso a la fuerza al Capitolio”.

Steven D’Antuono, el agente del FBI a cargo de la investigación, dijo que todavía buscan a la persona o personas que colocaron dos artefactos explosivos -que no estallaron- cerca del Capitolio ese día. 

El FBI ofrece una recompensa de 75.000 dólares por cualquier información.

D’Antuono dijo que el asalto del 6 de enero es uno de los casos más grandes que ha investigado el FBI, y que han recibido más de 200.000 pistas por parte del público.

“Este caso es desafiante, complejo, y es grande”, agregó.

Trump por su parte enfrentará desde el 9 de febrero un juicio político en el Senado, acusado por la Cámara de Representantes de incitación a la insurrección por presuntamente impulsar a sus seguidores a atacar la sede legislativa.

FBI: “hay más de 200 sospechosos identificados en el asalto al Capitolio”

Los investigadores identificaron a más de 200 sospechosos en su investigación del ataque del 6 de enero en el Capitolio de Estados Unidos y arrestaron a más de 100 personas, dijo el jueves el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) Chris Wray, en su primera aparición pública desde el motín, reportada en CNN.

“Sabemos quién es usted si está ahí afuera, y los agentes del FBI vienen a buscarlo”, dijo Wray durante una sesión informativa de seguridad para la toma de posesión de Joe Biden, que se realizó en la sede de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) en Washington D.C., con el vicepresidente Mike Pence.

Los comentarios de Wray se producen cuando los investigadores federales están persiguiendo miles de pistas en esfuerzos gemelos para enjuiciar a las personas involucradas en el ataque de la semana pasada al Capitolio de los Estados Unidos y para tratar de prevenir los temidos ataques posteriores en Washington y en todo el país.

El desafío, dicen los funcionarios del FBI y del Departamento de Justicia, es “sin precedentes” y Wray abordó la dualidad de la situación actual en sus comentarios del jueves, al hablar directamente con aquellos que podrían estar considerando participar en actos violentos en el futuro.

“Mi consejo para las personas que podrían estar dispuestas a seguir los pasos de quienes participaron en el tipo de actividad que vimos la semana pasada es que se queden en casa”, dijo Wray. “Mire lo que está sucediendo ahora con las personas que estuvieron involucradas en el asedio al Capitolio”.

Sin embargo, si bien los funcionarios federales encargados de hacer cumplir la ley han tratado de tranquilizar al público estadounidense en los últimos días, de que están a la altura de la tarea en ambos frentes, sus comentarios públicos también ponen al descubierto la enormidad del desafío que enfrentan, al rastrear las amenazas potenciales no solo para la capital, sino en todo el país.

Seguridad en la toma de posesión

Incluso mientras el FBI y sus socios encargados de hacer cumplir la ley continúan rastreando a los sospechosos del ataque de la semana pasada, la sesión informativa del jueves de Wray ofreció otra indicación de que las autoridades están cada vez más preocupados por más violencia en los próximos días.

En una serie de boletines y llamadas con agencias del orden locales esta semana, las agencias federales de aplicación de la ley emitieron un llamado urgente de asistencia para asegurar la capital de la nación a medida que se acerca la inauguración, y pintaron un cuadro terrible de posibles amenazas hasta el 20 de enero.

Las autoridades de todo el país también están aumentando la seguridad.

En Oklahoma, se les dijo a los miembros de la Cámara que no acudieran al capitolio del estado este fin de semana debido a preocupaciones sobre posibles protestas.

Se han erigido cercas alrededor del capitolio del estado de Arizona “por precaución” y la Guardia Nacional asistirá a la Policía Estatal de Oregon mientras se enfrentan a posibles manifestaciones.

En California, el gobernador Gavin Newsom ha llamado a la Guardia Nacional para que proteja el Capitolio estatal en Sacramento en preparación para el Día de la Inauguración el próximo miércoles. El gobernador firmó una orden general que autoriza el despliegue de 1,000 efectivos de la Guardia Nacional el jueves, mientras se aañaden cercas alrededor del edificio.

El jueves, Wray reiteró que el FBI tiene “confianza” en su preparación y seguridad en torno a la inauguración de la próxima semana.

FBI advierte sobre protestas armadas y ataques a capitolios estatales de cara a posesión de Biden

El FBI advirtió sobre protestas armadas que están planeadas para Washington D.C. y 50 capitales del país, antes y durante la posesión del presidente electo Joe Biden, programada para el próximo 20 de enero. En medio de la incertidumbre, el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Chad F. Wolf, renunció este lunes, solo nueve días antes del cambio de Gobierno y cuando se esperaba que ayudara a coordinar la seguridad de una toma de posesión presidencial con las mayores amenazas de violencia.

La posesión presidencial del demócrata Joe Biden se encuentra bajo amenazas de seguridad. El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) informó que detectó planes para “atacar todos los 50 capitolios estatales” y la sede del Congreso en Washington D.C. desde el próximo fin de semana y se extenderían hasta el 20 de enero, día de la juramentación del nuevo mandatario.

“Se están preparando protestas armadas en los capitolios de todos los 50 estados del país desde el 16 de enero hasta el 20, así como en el Capitolio (de Washington D.C.) entre el 17 y el 20 de enero”, afirma una circular interna del FBI a la que tuvo acceso la cadena estadounidense ABC.

Las amenazas se dan a conocer cuando Estados Unidos aún trata de superar los peores disturbios en su historia reciente contra la sede del Legislativo. El hecho calificado por las autoridades como una “insurrección”, incitada por el propio presidente saliente, tiene ahora a Donald Trump al borde de un segundo juicio político. Se le acusa de haber alentado los actos de violencia contra el Legislativo, tras negarse a reconocer la victoria que obtuvo el demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y que ganó por un amplio margen de 306 frente a 232,  de acuerdo con el conteo del Colegio Electoral.

El asalto al Capitolio, que desafió la certificación de la victoria de Biden obligó a la evacuación de los legisladores y dejó cinco personas muertas. Decenas han sido acusados por la violencia, se han abierto casos por terrorismo doméstico y se esperan cientos de arrestos más en las próximas semanas.

“No tengo miedo de prestar juramento afuera”, dijo Biden en referencia al escenario tradicional para la ceremonia de juramento en los terrenos del edificio del Capitolio. Pero también señaló que es de vital importancia que las personas “que participaron en la sedición y amenazaron la vida de las personas, desfiguraron la propiedad pública y causaron grandes daños” rindan cuentas.

El Pentágono también “está al tanto de más amenazas posibles por parte de potenciales terroristas”, según le dijo el secretario del Ejército, Ryan McCarthy, al congresista Jason Crow en una conversación telefónica cuya transcripción fue divulgada por el legislador demócrata.

La posibilidad de un segundo ataque a las esferas del poder estadounidense crece a medida que avanzan las investigaciones sobre el asalto al Capitolio el 6 de enero.

En foros digitales de extrema derecha hubo conversaciones explícitas sobre cómo irrumpir en la sede del congreso, maniatar a los congresistas y qué armas podrían llevar, lo que sugiere que la agresión pudo haber sido mucho peor.

Según las autoridades, los partidarios de la ultraderecha, como el movimiento Boogaloo, planean nuevas acciones que culminen en una denominada “Marcha del Millón de Milicias” el 20 de enero, por lo que las autoridades de la capital estadounidense piden más seguridad.

Muere un policía del Capitolio herido durante el asalto al Congreso de EE.UU.

Un agente de la Policía del Capitolio que resultó herido durante el asalto al Congreso de EE.UU. falleció este jueves después de más de 24 horas de convalecencia, lo que eleva a 5 el número de muertos relacionados con el incidente, informaron fuentes oficiales.

La Policía del Capitolio confirmó a última hora del jueves la muerte del agente, identificado como Brian D. Sicknick, después de varias horas de confusión y rumores sobre el posible fallecimiento de un policía.

“Aproximadamente a las 9:30 de esta noche (02:30 GMT del viernes), el agente de la Policía del Capitolio Brian D. Sicknick falleció debido a heridas que sufrió cuando estaba trabajando” en el asalto al Congreso, indicó un portavoz de ese cuerpo policial en un comunicado.

Sicknick resultó herido “mientras se enfrentaba físicamente a los manifestantes” que invadieron el Congreso, y sufrió un “colapso” cuando volvió a su oficina, por lo que le trasladaron al hospital, explica la nota.

El agente llevaba trabajando para la Policía del Capitolio desde 2008, según la agencia policial, que aseguró que está investigando lo ocurrido.

La confirmación oficial se produjo dos horas después de que la Policía del Capitolio desmintiera una información de la cadena CNN de que uno de sus agentes había muerto como consecuencia de las heridas sufridas durante el suceso de este miércoles.

Con la muerte de Sicknick, ya son cinco las personas que perdieron la vida durante esos incidentes, que se produjeron tras una interrupción de la reunión de los congresistas para ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales de noviembre.

Los otros cuatro fallecidos identificados por las autoridades son manifestantes: Ashli Babbitt, una mujer de 35 años residente en San Diego (California, EE.UU.); Benjamin Phillips, de 50 años y de Ri (Pensilvania); Kevin Greeson, de 55 años, de Athens (Alabama); y Rosanne Boyland, de 34 años, de Kennesaw (Georgia).

El jefe del Departamento de Policía Metropolitana de Washington D.C., Robert Contee III, no dio detalles sobre las circunstancias específicas de las muertes, aunque dijo que tres de ellas fueron por “emergencia médica” y otra por disparo.

Ese último fue el caso de Babbitt, la mujer de San Diego que murió después de recibir un disparo de un agente de la Policía del Capitolio de EE.UU., de acuerdo con un comunicado de ese cuerpo, que se encarga exclusivamente de la seguridad del propio edificio y los colindantes, propiedad del Gobierno.

“Se brindó asistencia médica de inmediato y la mujer fue trasladada al hospital, donde más tarde sucumbió a sus heridas”, agregó la Policía del Capitolio.

Policía: cuatro muertos y 14 policías heridos en asalto al Capitolio de EE.UU.

Cuatro personas murieron el miércoles y al menos 14 policías resultaron heridos durante el asalto al Capitolio de EE.UU., aseguraron a última hora de la jornada las autoridades locales, que informaron además de por lo menos 52 arrestos.

Las autoridades de Washington habían informado inicialmente de la muerte de una mujer, que falleció como consecuencia del disparo de la Policía del Capitolio, pero después actualizaron esa cifra.

Otras tres personas, que no identificaron, fallecieron como consecuencia de “urgencias médicas” que sufrieron en las instalaciones del Capitolio, dijo el jefe de la Policía Metropolitana de Washington, Robert Contee, en una rueda de prensa nocturna.

Contee no dio más detalles sobre esas muertes y agregó que 14 agentes de policía resultaron heridos durante los incidentes en el Capitolio, dos de ellos de forma “grave”.

Las autoridades han detenido al menos a 52 personas tanto en el Capitolio como en otros rincones de la capital estadounidense, de las cuales unas 30 fueron arrestadas por violaciones del toque de queda que impuso la Alcaldía de Washington a partir de las 18.00 horas (23.00 GMT).

La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, extendió durante quince días más el estado de emergencia pública en la capital, hasta después de la investidura del presidente electo, Joe Biden, prevista para el 20 de enero.

El asalto al Capitolio se suma a la lista de ataques a sedes parlamentarias del mundo

El sorprendente asalto al Capitolio de Estados Unidos este miércoles por parte de cientos de seguidores del presidente, Donald Trump, se suma a otros incidentes similares contra sedes parlamentarias en distintos países de todo el mundo.

Esta es una relación de otros asaltos a Parlamentos en diferentes países del planeta:

27 octubre 1999.-Un grupo de hombres armados interrumpe a ráfagas de fusil de asalto la sesión del Parlamento de Armenia y matan al primer ministro y al presidente del Parlamento.© Proporcionado por Agencia EFE

18 marzo 2014.- Asalto al Parlamento de Taiwan por parte de unas doscientas personas, en su mayoría estudiantes, que causaron heridas leves a 38 policías y se saldó con el arresto de cuatro personas.

5 julio 2017.-Un grupo de simpatizantes del Gobierno venezolano irrumpe por la fuerza en la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), de mayoría opositora, y causan heridas a algunos diputados que se encontraban en el recinto para una sesión en conmemoración del Día de la Independencia en el país.

1 julio 2019.- Asalto al Parlamento de Hong Kong. La manifestación por el aniversario de la cesión británica de Hong Kong a China acaba en una revuelta popular inédita en la que cientos de jóvenes entran por la fuerza en el Parlamento de la ciudad y lo ocupan.

29 agosto 2020.- Amago de “asalto” por parte de unos 200 ultraderechistas del Reichstag, a la sede del Parlamento alemán, tras una marcha contra las restricciones por la pandemia que congregó a unas 30.000 personas.