BATALLA CONTRA EL COVID

Estados Unidos ha administrado ya 50 millones de vacunas contra el virus chino

El presidente estadounidense, Joe Biden, celebró este jueves que el país haya administrado ya 50 millones de dosis de las vacunas contra la covid-19, lo que calificó como un “enorme hito” de cara a derrotar al virus.

“En las últimas cinco semanas, Estados Unidos ha administrado más vacunas que en ningún otro lugar del mundo (…) Cuanta más gente sea vacunada, más rápido vamos a ser capaces de derrotar al virus”, dijo Biden en un acto junto a la vicepresidenta Kamala Harris, en el que varios ciudadanos fueron inoculados.

El mandatario, que llegó al poder el 20 de enero, prometió 100 millones de vacunas en sus primeros 100 días en la Casa Blanca.

“Estamos ya a la mitad del camino”, subrayó.

La primera vacuna se inoculó en Estados Unidos el pasado 14 de diciembre.

Aunque el número de contagios y fallecimientos por el coronavirus está en descenso, EE.UU. es el país más golpeado por la pandemia con más de 28 millones de casos y más de 500.000 muertos, según los datos del recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

Los expertos consideran que la evolución de los datos tiene sobre todo que ver con la vacunación, que la semana que viene podría incluir una tercera vacuna, la monodosis de Johnson & Johnson, a las ya disponibles de Pfizer/BioNTech y Moderna.

Biden ha señalado que espera que Estados Unidos tenga las dosis suficientes para vacunar contra la covid-19 a casi toda su población, unos 300 millones de personas, a finales de julio, tras llegar a nuevos acuerdos con Pfizer y Moderna, y la previsible aprobación de Johnson & Johnson.

Oxford prevé producir para otoño vacunas contra nuevas variantes de COVID

Una versión modificada de la vacuna Oxford, una capaz de neutralizar las variantes emergentes del coronavirus, podría estar lista en otoño, dijo un alto ejecutivo de AstraZeneca.

“Estamos trabajando muy duro y ya estamos hablando no solo de las variantes que tenemos que hacer en los laboratorios, sino también de los estudios clínicos que necesitamos realizar”, dijo el jefe de investigación Sir Mene Pangalos en una conferencia de prensa organizada por la empresa farmacéutica.

“Nuestro objetivo es intentar tener algo listo para el otoño, así que este año”.

Los estudios han demostrado que las variantes del coronavirus que llevan la mutación E484K, que afecta la forma de la proteína de pico del virus, podrían escapar de la respuesta inmune desencadenada por la generación actual de vacunas, aunque todavía se espera que ofrezcan una buena protección contra enfermedades y enfermedades severas.

The Independent informó el mes pasado que el equipo de Oxford está adoptando un enfoque de “riesgo” para las variantes y tiene la intención de comenzar a sintetizar nuevas versiones de la vacuna sin esperar a saber si serán necesarias, con la profesora Sarah Gilbert, una de los científicos líderes, “trabajando activamente en esto”.

Downing Street también ha indicado que la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) podrá aprobar vacunas modificadas tan rápido como sea necesario ante las variantes nuevas y emergentes del coronavirus.

El profesor Andrew Pollard, director del grupo de vacunas de Oxford, dijo que el trabajo para diseñar una nueva vacuna podría completarse rápidamente.

“Creo que el trabajo real en el diseño de una nueva vacuna es muy, muy rápido porque esencialmente se trata simplemente de cambiar la secuencia genética por la proteína de pico, por las variantes actualizadas”, dijo durante la sesión informativa del miércoles.

“Y luego está la fabricación y luego un estudio a pequeña escala. Así que todo eso se puede completar en un período de tiempo muy corto, y el otoño es realmente el momento para tener nuevas vacunas disponibles para su uso en lugar de ejecutar los ensayos clínicos”.

Sir Mene dijo: “Nuestra ambición es estar preparados para la próxima ronda de inmunizaciones que puede ser necesaria a medida que avanzamos hacia el próximo invierno. Eso es lo que estamos buscando”.

El profesor Pollard dijo que era probable que se necesitaran ensayos clínicos para probar las variantes de vacunas específicas, pero que involucrarían a “cientos” de personas como máximo.

“Esa es una discusión que está en curso con los reguladores sobre exactamente cuál es el paquete de datos que necesitarían”, dijo.

“La razón por la que es un número tan pequeño es porque con una vacuna actualizada, la pregunta es si las respuestas inmunes aún se ven iguales, pero contra las nuevas variantes a medida que surgen. No necesitamos realizar estudios a gran escala para demostrar la eficacia. Por eso son mucho más rápidos y mucho más pequeños de realizar”.

Se entiende que los científicos de Oxford confían en que su vacuna no tendrá que adaptarse en respuesta a la variante británica, conocida como B.1.1.7.

COVID amplifica la mortalidad en sectores pobres de la región

Diferencias extremas se observan en distintos países latinoamericanos al revisar la mortalidad de pacientes de COVID-19 que fueron atendidos en clínicas privadas o en hospitales públicos en grandes urbes. Detrás de las cifras se constata la realidad de la región más desigual en ingresos y urbanizada del mundo, donde el 80%, esto es más de 500 millones de personas, vive en ciudades.

En Chile, el Centro de Investigación Periodística (CIPER) reunió datos de diferentes recintos de la capital y constató que “las diferencias son abismantes”. En junio pasado, cuando el país sudamericano registraba su peak de contagios, la publicación señaló que las cifras de los establecimientos públicos prácticamente duplicaban, en términos generales, las de los centros privados y “algunos hospitales públicos llegan a quintuplicar la tasa de mortalidad de los privados”.

Los casos más extremos, según CIPER, eran el Hospital Padre Hurtado (25,1% de mortalidad) y Clínica Las Condes (5%). “Un paciente con COVID atendido en un hospital tiene más probabilidades de morir que uno internado en una clínica”, alertaba.

En México, en tanto, el investigador Héctor Hiram Hernández, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, presentó un estudio que muestra que mientras en clínicas privadas fallece el 4,4% de los pacientes con COVID, en instituciones estatales esa cifra es muy superior: 18,6% (Instituto Mexicano del Seguro Social) y 16,6% (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado). Es decir, unas cuatro veces más.

Dime dónde naces y te diré cuánto vives

Las desigualdades propias de los países latinoamericanos determinan condiciones de vida muy diferentes para quienes provienen en los sectores más ricos o más pobres.

Un estudio de la organización Salud Urbana en América Latina (SALURBAL), publicado en la revista Lancet en noviembre de 2019, muestra por primera vez las diferencias en el promedio de la expectativa de vida al nacer en diferentes barrios de seis grandes urbes: Buenos Aires, Belo Horizonte, Santiago, San José, Ciudad de México y Ciudad de Panamá.

La gran variabilidad encontrada al interior de las ciudades no es aleatoria, sino que está directamente relacionada con el estatus socioeconómico: quienes tienen uno más alto, y se concentran en determinados barrios, tienen una mayor esperanza de vida al nacer.

En Santiago, un hombre de un barrio rico vive 8,9 años más que uno de un barrio pobre. En el caso de las mujeres, la diferencia es todavía mayor: 17,7 años. En Ciudad de México, las diferencias en promedio son de 10,9 años para los hombres y 9,4 para las mujeres. Algo menos desiguales son Buenos Aires, donde 4,4 es la brecha en el caso masculino y 5,8 la femenina; y San José, 3,9 y 3 años, respectivamente.

COVID amplifica las desigualdades

La salud basal y enfermedades preexistentes como obesidad, hipertensión o diabetes, así como el peor acceso a la salud, son factores de riesgo que aumentan la mortalidad en los sectores de menos recursos. También es una desventaja que los hospitales públicos a los que acceden cuentan con recursos más limitados, menos personal, camas y ventiladores por pacientes, que las clínicas de comunas más pudientes.

Un análisis de Ricardo Baeza-Yates, director de los programas de postgrado de ciencia de datos de Northeastern University, junto con el físico Alonso Silva, grafica el impacto del coronavirus en las comunas de Santiago de Chile. En las zonas más vulnerables, que tienen una mortalidad mayor que las de mejores ingresos, la pandemia tiene efectos peores. “El COVID amplifica esta situación”, dice a DW Baeza-Yates. Como ejemplo, el académico observa que “la mortalidad en La Pintana -una comuna pobre- es cinco veces más que la de Vitacura -una comuna rica. Es una diferencia brutal”.

Baeza-Yates señala que es importante poner atención al exceso de mortalidad. Es decir, la mayor cantidad de muertes que se observan con respecto a lo esperado en un año normal. Esa cifra, más amplia que los registros oficiales con test PCR, puede explicar el impacto del coronavirus.

“Hay más personas fallecidas por causas vulnerables al coronavirus, como diabetes o hipertensión, y es muy posible que sean casos de COVID que no están contabilizados”, indica. Aun cuando con la pandemia han disminuido los fallecimientos por gripe o accidentes de tránsito, al analizar el exceso de mortalidad calcula que podría haber hasta 23 mil muertos por COVID en Chile durante 2020, esto es unos seis mil más que los que reconoce oficialmente el gobierno.

Una mujer de 90 años fue la primera vacunada contra el Covid-19 en el Reino Unido

Una mujer de 90 años se convirtió en la primera persona en recibir la vacuna contra la covid-19 en Reino Unido, como parte de un programa de vacunación masiva en el país destinada a poner fina a la pandemia de coronavirus.

Fue el “mejor regalo temprano de cumpleaños”, dijo Margaret Keenan, quien celebra su aniversario 91 la semana próxima.

“No puedo agradecer lo suficiente (…) al personal del NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido) que me ha cuidado tremendamente, y mi consejo para cualquiera a quien se le ofrezca la vacuna es que se la ponga; si me la pueden dar a mí a los 90, te la puedes poner tú también”, dijo en referencia al hecho de que no es obligatoria.

Maggie, como la llaman sus familiares, declaró que es un «privilegio» ser la primera beneficiada de un programa de vacunación sin precedentes que llega después de la aprobación, la semana pasada, de la vacuna de la farmacéutica Pfizer por parte del organismo regulador británico. La vacuna se la puso la enfermera May Parsons en un hospital de Coventry, Inglaterra. «Me siento muy privilegiada de ser la primera persona vacunada contra el Covid-19, es el mejor regalo de cumpleaños anticipado que podría desear porque significa que finalmente podré pasar tiempo con mi familia y amigos en el nuevo año después de estar sola durante la mayor parte» de este 2020, manifestó emocionada, antes de aclarar que la próxima semana celebrará su cumpleaños número 91.

Además, tuvo unas palabras de agradecimiento para la enfermera que la vacunó: «No puedo agradecer lo suficiente a May y al personal del NHS, que me han cuidado tremendamente, y mi consejo para cualquiera a quien se le ofrezca la vacuna es que la tomen; si yo puedo tenerla a los 90, vosotros también podéis». Keenan recibirá la segunda dosis dentro de 21 días, y tras pasar aislada prácticamente desde marzo, planea convivir con una «pequeña burbuja» familiar una vez que esté totalmente protegida, es decir, una semana después de la segunda inyección.

«Me alegro de poder participar en este día histórico», aseguró por su parte Parsons, que nació en Filipinas pero lleva 24 años ejerciendo su profesión en Reino Unido. «Los últimos meses han sido difíciles para todos los que trabajamos en el NHS, pero ahora parece que hay luz al final del túnel», añadió, esperanzada.

«Menos de un año después de que se diagnosticara el primer caso de esta nueva enfermedad, el NHS ha administrado la primera vacuna de Covid-19 clínicamente aprobada, lo que es un logro notable», el director ejecutivo del NHS England, Simon Stevens, quien detalló que este es «el primer paso en el programa de vacunación más grande que este país haya visto».

Vacuna contra el virus chino llegará a Nueva York el 15 de diciembre

El inicio del proceso de vacunación contra el COVID-19 en el estado de Nueva York ya tiene fecha: el 15 de diciembre.

El gobernador Andrew Cuomo anunció este miércoles que a partir de ese día se esperan las dosis suficientes de inmunizaciones para 170,000 personas, en un proceso que en el arranque tendrá como prioridad el personal hospitalario, además de los internos y trabajadores de los ancianatos.

Será una tarea titánica, es apenas el inicio de un camino que será complicado. Debemos reiterar que con esta noticia, eso no significa que la pandemia está vencida”, insistió el mandatario en medio de una preocupante segunda ola de contagios que solo en el caso de la Gran Manzana ya está rozando el 5% de tasa de infección durante los últimos siete días. Además se registra el número de pacientes hospitalizados más alto desde el pasado 27 de mayo.

El Gobernador fue claro: administrar estas dosis que serán distribuidas por los laboratorios Moderna y Pfizer Inc. antes de fin de año, será muy complicado. Primero, por la desconfianza inicial que existe alrededor de estas vacunas y segundo por la serie de situaciones que comprometen su distribución equitativa.

El camino será más largo porque la población necesita dos dosis para garantizar la efectividad de la inmunización. Las farmacéuticas enviarán las segundas dosis necesarias del medicamento aproximadamente tres semanas después para inocular completamente a este grupo de receptores.

“Los expertos dicen que del 75 al 85 por ciento de la población debe vacunarse para que la economía vuelva a una apariencia de normalidad. Incluso si recibimos 300,000 dosis de vacunas para fin de año y tuviera 300,000 personas dispuestas a recibirlas de inmediato. Eso es solo el 1.5 por ciento de la población de Nueva York”, subrayó.

Largo y costoso proceso

El proceso de inmunización probablemente se prolongará hasta junio o septiembre, dependiendo de la eficiencia del proceso de distribución, que fue descrito como “la mayor operación gubernamental emprendida desde la Segunda Guerra Mundial“.

La cantidad inicial de dosis que recibirá Nueva York este año no será suficiente para los 85,000 residentes de hogares de ancianos y 130,000 empleados de estas instalaciones en el estado.

“Tenemos la expectativa que muchas personas de estos grupos prioritarios, no tengan confianza en esta innovación de la medicina y no autoricen su aplicación. Eso está también en nuestro tablero”, puntualizó Cuomo.

De los 600,000 trabajadores de la salud en todo el estado, quienes tendrán prioridad para recibir la vacuna serán los que están al frente de departamentos de emergencia y las unidades de cuidados intensivos.

Nueva York ya tiene su propio panel independiente que deberá aprobar la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de cualquier antídoto contra el coronavirus, antes de que llegue a los residentes del estado.

El costo de distribuir las vacunas en el estado rondaría los $1,000 millones de dólares, puntualizó el Gobernador, quien también acusó a la Administración Trump de no ayudar a Nueva York con fondos federales para “nuestra recuperación” por los efectos devastadores que sigue teniendo la pandemia en la economía.

Después de las fiestas…

Cuomo describió el inicio del plan de inmunización como una pequeña luz al final del ‘túnel pandémico’, pues en su opinión “vienen 37 días de fiestas” en donde no tiene dudas que se incrementarán las reuniones familiares y la segunda ola de contagios podría llegar a niveles complicados.

“Creo que a partir del 2 de enero, es cuando vamos a poder a empezar a aplanar la expansión de virus producto del aumento de la sociabilidad en las próximas semanas. Estamos preparados y tenemos el foco puesto principalmente en nuestra capacidad hospitalaria”, aseguró.

De acuerdo con el seguimiento de las autoridades de Salud aproximadamente dos tercios de los contagiados nuevos están vinculados a reuniones privadas en hogares.

EEUU autorizó uso de emergencia de medicina experimental para casos leves del coronavirus

Estados Unidos autorizó el uso de emergencia del medicamento experimental de Eli Lilly para tratar casos leves y moderados de COVID-19. Es un tratamiento con anticuerpos monoclonales que se aplica por vía intravenosa.

La farmacéutica adelantó que podría producir más de un millón de dosis del tratamiento hacia fines del año.

Según informó la agencia Bloomberg, la Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó este tratamiento experimental en adultos, incluidos los que tienen 65 años o más, y pacientes pediátricos.

“La autorización brinda a los médicos una opción para combatir el virus en pacientes de alto riesgo antes de que estén suficientemente enfermos”, agregó el medio estadounidense.

En este contexto, las acciones de Lilly subieron un 4,5% en las últimas operaciones de este lunes. Durante el cierre, la acción ya había avanzado un 8,3% en lo que va del año.