BATALLA POR LA VACUNA

La FDA aprueba mezclar vacunas contra el COVID y respalda dosis de refuerzo

Las autoridades reguladoras de Estados Unidos aprobaron el miércoles extender los refuerzos contra el COVID-19 a quienes recibieron la vacuna de Moderna o de Johnson & Johnson, y dijeron que cualquiera que sea elegible para una dosis adicional puede recibirla de una marca distinta a la que se les administró en un principio.

Las decisiones de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) representan un gran paso para ampliar la campaña de refuerzos en Estados Unidos, la cual comenzó con dosis adicionales de la vacuna de Pfizer el mes pasado. Pero antes de que más personas se alisten a recibir la dosis adicional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus iniciales en inglés) consultarán con un panel de expertos esta semana antes de concluir las recomendaciones oficiales sobre quién debería recibir refuerzos y cuándo.SEE ALSO:La Casa Blanca anuncia su plan para vacunar a los niños

Las medidas más recientes ampliarían en decenas de millones el número de estadounidenses elegibles para refuerzos y permitirían formalmente la combinación de vacunas, haciendo que sea más fácil recibir otra dosis, en especial para la gente que sufrió efectos secundarios con una marca en particular pero igualmente desea contar con la protección que se ha demostrado que brindan las vacunas.

Específicamente, la FDA autorizó una tercera inyección de Moderna para adultos mayores y otras personas que corren alto riesgo de contagio de COVID-19 debido a sus problemas de salud, su empleo o las condiciones en las que viven, la cual se administraría seis meses después de su última inyección.

Sudáfrica rechaza la vacuna rusa Sputnik V por temor a que aumenten infecciones de VIH

Sudáfrica rechazó la vacuna rusa contra covid-19 Sputnik V por miedo de que pueda aumentar el riesgo de infección por VIH entre hombres, anunció la agencia del medicamento local (Sahpra) este lunes (18.10.2021).

Sudáfrica es el país africano más afectado por la pandemia, con más de 2,9 millones de casos y 88.600 muertes, y también posee el mayor número de portadores del VIH en el mundo.

“El uso de la vacuna Sputnik V en Sudáfrica, donde la prevalencia e incidencia del VIH son altas, puede aumentar el riesgo de que los hombres vacunados contraigan el VIH”, declaró Sahpra en un comunicado.

Algunos estudios han sugerido que la administración de vacunas con el vector adenovirus tipo 5 (Ad5), usado en la fabricación de la Sputnik V, puede conducir a una mayor susceptibilidad al VIH en los hombres.

Además, el país tuvo problemas para encontrar suficientes dosis para su población de 59 millones habitantes, de los que poco más de una cuarta parte ya han sido inmunizados.

Sudáfrica ha aprobado las vacunas de Johnson & Johnson, la alemana-estadounidense de BioNTech/Pfizer y la Sinovac, de China.

La inyección rusa no ha recibido oficialmente luz verde de la OMS, aunque se administra en al menos 45 países.

Si ya tuviste COVID-19, ¿necesitas la vacuna?

Cuando Jonathan Isaac, jugador de baloncesto del equipo Orlando Magic, explicó por qué había elegido no vacunarse contra el coronavirus, conectó con una polémica que tiene meses calentándose: ¿Las personas que han tenido COVID-19 (lo cual según Isaac es su caso) realmente necesitan la vacuna?

Esa pregunta ha impulsado tortuosos conceptos inmunitarios a un debate nacional sobre la obligatoriedad de la vacuna en el que políticos, atletas, profesores de derecho y psiquiatras han opinado sobre la fuerza relativa de la llamada inmunidad natural frente a la protección otorgada por las vacunas.

Pero la respuesta, como casi todo lo relacionado con el virus, es complicada.

Si bien muchas personas que se han recuperado de COVID-19 pueden salir relativamente ilesas de un segundo encuentro con el virus, la fuerza y la durabilidad de su inmunidad dependen de su edad, estado de salud y gravedad de la infección inicial.

“Esa es la cuestión de la infección natural: podrías estar en el extremo muy bajo o en el muy alto, dependiendo del tipo de enfermedad que desarrollaste”, dijo Akiko Iwasaki, inmunóloga de la Universidad de Yale.

Aquellos con una inmunidad natural fuerte podrían estar protegidos de la reinfección hasta un año. Pero según los expertos, ni siquiera ellos deberían ignorar la vacuna. Para empezar, es muy probable que aumentar su inmunidad con una vacuna les proporcione una protección duradera contra todas las variantes.

“Si contrajiste la infección y luego te vacunaste, tienes superpoderes”, dijo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto.

Sin el refuerzo de la vacuna, los anticuerpos de una infección se desvanecerán, y dejarán a las personas recuperadas de COVID-19 vulnerables a la reinfección y a enfermedades leves causadas por las variantes, y quizás susceptibles a transmitir el virus a otras personas.

Este es el mismo argumento para brindarles dosis de refuerzo a las personas que cuentan con el esquema completo de vacunación, dijo Michel Nussenzweig, inmunólogo de la Universidad Rockefeller en Nueva York. “Tras un cierto periodo de tiempo o recibirás un refuerzo o te infectarás”, sentenció.

Es difícil analizar la comparación entre la inmunidad otorgada por la infección y la obtenida por la vacunación. Docenas de estudios han profundizado el debate y han llegado a conclusiones contradictorias.

Han surgido algunos patrones consistentes: dos dosis de una vacuna de ARNm producen más anticuerpos, y de forma más fiable, que una infección del coronavirus. Pero los anticuerpos de una infección previa son más diversos que los producidos por las vacunas, por lo que son capaces de defenderse de una gama más amplia de variantes.

Los estudios que promocionan la durabilidad y la fuerza de la inmunidad natural están maniatados por un defecto crucial. Por definición, solo evalúan las respuestas de personas que sobrevivieron al COVID-19. El camino hacia la inmunidad natural es peligroso e incierto, dijo Nussenzweig.

Para empezar, solo del 85 al 90 por ciento de las personas que dan positivo en la prueba del virus y se recuperan tienen anticuerpos detectables. La fuerza y durabilidad de la respuesta varía.

Por ejemplo, si bien la inmunidad obtenida con las vacunas y la infección es comparable entre las personas más jóvenes, dos dosis de las vacunas de ARNm protegieron mejor a los adultos mayores de 65 años que una infección previa.

La investigación publicada en mayo por el equipo de Iwasaki mostró un incremento gradual en el nivel de anticuerpos a medida que aumentó la gravedad de la infección. Cerca del 43 por ciento de las personas recuperadas no tuvieron anticuerpos neutralizantes detectables —del tipo necesario para prevenir la reinfección— según un estudio. Los anticuerpos cayeron a niveles imperceptibles tras aproximadamente dos meses en cerca del 30 por ciento de las personas que se recuperaron.

Otros investigadores podrían encontrar diferentes resultados según la gravedad de la enfermedad en los participantes, dijo Fikadu Tafesse, inmunólogo de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon.

“Si tu grupo analizado consiste solo en individuos hospitalizados, creo que la probabilidad de conseguir anticuerpos perceptibles será mayor”, comentó Tafesse.

En términos de la calidad de los anticuerpos, tiene sentido que la invasión de un virus vivo produzca una respuesta inmunitaria más amplia que la que produciría la inyección de la única proteína codificada en las vacunas, dijeron él y otros.

El virus suele estimular las defensas en la nariz y la garganta —justo el lugar donde se necesitan para prevenir una segunda infección— mientras que las vacunas producen anticuerpos principalmente en la sangre.

“Eso te dará una ventaja en cuanto a la resistencia a una infección posterior”, dijo Gommerman.

Fragmentos del virus también podrían permanecer en el cuerpo durante semanas tras la infección, lo que le daría al sistema inmunitario más tiempo para aprender a combatirlo, mientras que las proteínas transportadas por la vacuna salen rápidamente del cuerpo.

Varios estudios ya han demostrado que las reinfecciones, al menos con las primeras versiones del virus, no son comunes.

En la Clínica Cleveland, ninguno de los 1359 trabajadores de la salud que no se vacunaron tras haber tenido COVID-19, dio positivo por el virus durante muchos meses, señaló Nabin Shrestha, médico de enfermedades infecciosas de la clínica.

Sin embargo, reconoció que los hallazgos deben interpretarse con cautela. La clínica examinó solo a personas que estuvieron visiblemente enfermas, por lo que pudieron haber pasado por alto las reinfecciones que no produjeron síntomas. Los participantes tenían en promedio 39 años, por lo que es posible que los resultados no apliquen para los adultos mayores, que podrían ser más propensos a infectarse de nuevo.

Además, la mayoría de los estudios han dado seguimiento a las personas solo durante un año más o menos, señaló Shrestha. “La pregunta importante es: ‘¿Por cuánto tiempo brindará protección?’, porque sabemos que no será de por vida”, afirmó.

Tampoco está clara la eficacia de la inmunidad contra las variantes más nuevas. La mayoría de los estudios culminaron antes de que la variante delta se volviera dominante, y las investigaciones más recientes presentan irregularidades.

El estudio más citado a favor de la potencia de la inmunidad natural contra la variante delta proviene de Israel.

El estudio reveló que las infecciones posvacunación fueron 13 veces más probables que las reinfecciones en las personas no vacunadas, y las infecciones posvacunación sintomáticas tuvieron 27 veces más probabilidades de presentarse que las reinfecciones sintomáticas.

Para aquellos con la suerte de haberse recuperado del COVID-19, la vacuna sigue siendo la opción ideal, según los expertos. Proporciona un aumento significativo en los niveles de anticuerpos y un escudo inmunitario casi impenetrable, incluso posiblemente contra futuras variantes.

En EEUU preparan campaña de vacunación para niños de 5 a 11 años

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos están preparando el escenario para una campaña nacional de vacunación contra el COVID-19 entre niños más pequeños, invitando a los estados a que soliciten dosis antes de que se autorice su aplicación.

La vacuna de Pfizer contra el coronavirus ya se aplica a chicos que tengan un mínimo de 12 años en Estados Unidos. En las próximas tres semanas, las autoridades federales planean examinar que haya dosis más pequeñas disponibles para los 28 millones de niños de 5 a 11 años en el país.

A fin de ayudar a estados y ciudades a prepararse, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) les enviaron esta semana un documento de siete páginas con directrices para establecer programas ampliados de vacunación.

Por ejemplo, señala que las farmacias en todos los estados pueden aplicar las vacunas contra el COVID-19 a niños menores, pero aclara que sólo les deben poner las dosis preparadas y marcadas específicamente para chicos de menos de 12 años

Sin embargo, el documento no aborda algunas preguntas espinosas, entre ellas hasta dónde debe recurrirse a las clínicas de vacunación en las escuelas o si los chicos están obligados a inocularse como condición para asistir a clases.

Esas preguntas tendrán que ser respondidas en cada estado y ciudad.

EEUU: Pfizer solicita administrar su vacuna a menores de entre 5 y 11 años

La farmacéutica estadounidense Pfizer anunció este jueves (07.10.2021) que solicitó formalmente a la agencia reguladora en Estados Unidos la autorización de emergencia para administrar su vacuna contra el COVID-19 a niños de entre 5 y 11 años. Los organismos reguladores -la FDA y los Centros de Control de Enfermedades (CDC)- deberán revisar la petición antes de darle luz verde.

Pfizer anunció hoy en Twitter que, junto a la alemana BioNTech, “oficialmente presentaron su pedido a la FDA” para el “uso de emergencia” de la vacuna en niños de 5 a 11 años. A fines de septiembre, ambas empresas, que desarrollaron juntas la vacuna, comenzaron a enviar datos a la agencia FDA, que supervisa en Estados Unidos los medicamentos, para su autorización.

Tras el anuncio, el coordinador de la Casa Blanca para la pandemia, Jeff Zients, dijo a la cadena CNN que “todos estamos de acuerdo en que contar con una vacuna segura y efectiva para chicos de hasta 11 años es el próximo paso realmente importante en la lucha contra el virus”. En el país, muchos menores se han contagiado de la variante delta del virus e inmunizar a los menores se considera clave para mantener abiertas las escuelas y terminar con la pandemia.

En los ensayos, niños de entre 5 y 11 recibieron dos dosis de 10 microgramos con 21 de diferencia entre ambas. Las dos para grupos etarios mayores sobre de 30 microgramos. Las farmacéuticas anunciaron hace diez días que las últimas pruebas clínicas han generado una “robusta” respuesta de anticuerpos y que la vacuna es segura.

La vacuna de Pfizer-BioNTech cuenta con la plena autorización de la FDA para los mayores de 16 años y con la autorización de emergencia para los mayores de 12. La pasada semana, el cirujano general de EE. UU. (el principal responsable de la salud pública del país), Vivek Murthy, aseguró que las vacunas para los niños entre cinco y once años “están ya en el horizonte”.

Las farmacéuticas Pfizer y BioNTech anunciaron hace diez días que los resultados de las últimas pruebas clínicas han generado una “robusta” respuesta de anticuerpos y que la vacuna es segura, lo que acerca la posibilidad de un suero infantil disponible para finales de octubre o principios de noviembre.

Johnson & Johnson solicitó la autorización de su vacuna de refuerzo contra Covid-19

La empresa farmacéutica Johnson & Johnson solicitó a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) la aprobación de emergencia de su dosis de vacuna de refuerzo COVID-19 para personas mayores de 18 años, anunció la compañía multinacional el martes.

Johnson & Johnson también presentó datos recientes de un ensayo en etapa tardía que indica que la segunda dosis de vacuna reforzó la protección contra la enfermedad COVID-19 de moderada a grave al 94% en Estados Unidos e informó de un “aumento sustancial en la respuesta inmune” cuando la vacuna de refuerzo se administró seis meses después de la dosis de vacuna inicial.

Los datos adicionales sobre la vacuna de refuerzo de COVID-19 de Johnson & Johnson sugieren un aumento de nueve veces en los niveles de anticuerpos después de la administración del refuerzo, aumentando hasta doce veces cuatro semanas después, y se informó que la inyección fue generalmente bien tolerada.

“Nuestro programa clínico ha descubierto que un refuerzo de nuestra vacuna COVID-19 aumenta los niveles de protección para quienes han recibido nuestra vacuna de inyección única al 94 %. Esperamos con interés nuestras conversaciones con la FDA y otras autoridades sanitarias para respaldar sus decisiones con respecto a los refuerzos”, dijo el Dr. Mathai Mammen, director global de investigación y desarrollo de Janssen en Johnson & Johnson.

Uno de los principales puntos de venta de la vacuna J&J es que es una dosis única, en comparación con el régimen de dos dosis de Moderna y Pfizer. Mammen lo subrayó: “Seguimos reconociendo que una vacuna COVID-19 de una sola inyección que proporciona una protección sólida y duradera, sigue siendo un componente crucial para vacunar a la población mundial”.

Las respuestas inmunitarias y de anticuerpos son fuertes durante los ocho meses posteriores a la vacunación primaria de Johnson & Johnson, informó la compañía el mes pasado.

Pfizer pedirá autorización para colocar vacunas anti-Covid para niños

El director general de Pfizer aseguró el domingo que “es cuestión de días y no de semanas” para que la compañía y su aliada alemana BioNTech presenten datos a reguladores estadounidenses para la autorización federal de una vacuna contra el COVID-19 para niños de entre 5 y 11 años.

Eso significaría un paso importante para comenzar con la campaña de vacunación entre menores, en especial ahora que los niños han regresado a las escuelas y la variante delta ha causado un marcado incremento en las infecciones pediátricas.

Pfizer comentó la semana pasada que su vacuna funciona entre ese grupo de edad y que realizó pruebas en una dosis mucho menor de la vacuna que ya está disponible para todos los mayores de 12 años. La empresa indicó que después de que los niños de 5 a 11 años recibieron su segunda dosis durante los ensayos, desarrollaron niveles de anticuerpos contra el coronavirus igualmente sólidos que los de adolescentes y adultos jóvenes durante sus vacunas regulares.

Los CDC recomiendan ampliar el acceso a la 3ra. dosis de vacuna COVID de refuerzo para millones de personas

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) respaldaron en las primeras horas del viernes la distribución de las vacunas de refuerzo COVID-19 de Pfizer-BioNTech a las personas mayores de 65 años y otras personas vulnerables, y además incluyeron a las personas que se encuentran en entornos laborales e institucionales con alto riesgo de contagio.

Millones de estadounidenses que corren el mayor riesgo de contraer COVID-19 ahora podrán recibir una inyección de refuerzo de la vacuna COVID-19 de Pfizer-BioNTech para aumentar su protección, según CNBC.

Anteriormente, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de la agencia aprobó el jueves por unanimidad la administración de terceras inyecciones de Pfizer-BioNTech a personas de 65 años o más y residentes de hogares de ancianos.

Sin embargo, la directora de los CDC, la Dra. Rochelle Walensky, anuló una recomendación del panel asesor. El panel votó en contra de administrar vacunas de refuerzo a personas de 18 a 64 años y a quienes son trabajadores de la salud o tienen trabajos que los ponen en mayor riesgo de exposición al virus, pero Walensky volvió a incluir esa recomendación.

La recomendación ampliada del panel del CDC sobre la vacuna COVID-19 de refuerzo:

  • Las personas de 65 años o más y los residentes en entornos de atención a largo plazo deben recibir una inyección de refuerzo de la vacuna Covid de Pfizer-BioNTech al menos 6 meses después de su serie primaria de Pfizer-BioNTech.
  • Las personas de 50 a 64 años con afecciones médicas subyacentes deben recibir una inyección de refuerzo de Pfizer-BioNTech al menos 6 meses después de su serie primaria Pfizer-BioNTech.
  • Las personas de 18 a 49 años con afecciones médicas subyacentes pueden recibir una inyección de refuerzo de la vacuna de Pfizer-BioNTech, al menos 6 meses después de su serie primaria Pfizer-BioNTech, según sus beneficios y riesgos individuales;
  • Las personas de 18 a 64 años que tienen un mayor riesgo de exposición y transmisión de Covid-19 debido a un entorno laboral o institucional pueden recibir una inyección de refuerzo de la vacuna de Pfizer-BioNTech al menos 6 meses después de su serie primaria de Pfizer-BioNTech, según su situación individual. beneficios y riesgos

“Creo que podemos servir mejor a las necesidades de salud pública de la nación al proporcionar dosis de refuerzo para los ancianos, los que se encuentran en centros de atención a largo plazo, las personas con afecciones médicas subyacentes y los adultos con alto riesgo de enfermedad por exposición ocupacional e institucional al COVID-19”, dijo la Dra. Walensky.

La medida se alinea con la autorización de refuerzo de vacuna COVID-19 de la FDA, agregó Walensky.

Qué se espera ahora

El respaldo del comité de expertos de CDC a la tercera dosis de vacuna COVID-19 llega un día después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgó la autorización de uso de emergencia para administrar terceras inyecciones de Pfizer a muchos estadounidenses, seis meses después de completar sus dos primeras dosis.

Si bien la recomendación del comité de los CDC no es vinculante, se espera que Walensky acepte el respaldo del panel del CDC en breve.

Asesores de FDA recomiendan tercera dosis solo para mayores de 65 años

La vacuna Pfizer-BioNTech está bajo la lupa nuevamente… este viernes el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos de la Administración de Alimentos y Medicamentos analizó durante horas la conveniencia de una tercera dosis…en Estados Unidos se ha desarrollado un extenso debate entre la conveniencia de aplicar este refuerzo o apuntar hacia la equidad de acceso a las vacunas y proporcionarlas a naciones que aguardan por la inmunización

“La próxima semana, el Comité Asesor de Prácticas de Inmunización de los CDC se reunirá para proporcionar su evaluación independiente, después de lo cual los CDC harán su recomendación final. Este proceso es consistente con lo que describimos en agosto, donde nuestros objetivos eran adelantarnos al virus para diseñar un plan inicial basado en nuestro juicio clínico y, en última instancia, garantizar que el plan final se basaría en la evaluación y las recomendaciones independientes de la FDA y CDC”

Los científicos integrantes del panel discutieron la efectividad alcanzada durante las pruebas en la tercera dosis de esta fórmula y además compartieron los resultados de la investigación reciente desarrollada en Israel sobre la eficiencia del refuerzo inmunológico proporcionado a esa población. El Equipo Especial de Respuesta contra Covid-19 de la Casa Blanca informó este viernes que existe suficiente inventario para distribuir millones de dosis de refuerzo.

Procurador de Arizona demanda a Biden por su exigencia de vacunación para empresas

El fiscal general de Arizona, Mark Brnovich, presentó una demanda contra el gobierno del presidente Joe Biden en respuesta a su mandato de vacunación COVID-19 para empresas con más de 100 personas, calificándolo de inconstitucional y un ataque contra el federalismo.

En un comunicado el martes, el fiscal republicano anunció la demanda contra la moción presentada por el presidente Joe Biden.

Brnovich dijo que la moción violaba la Constitución, ya que el gobierno federal no puede obligar a las personas a recibir la vacuna COVID-19.

“La administración Biden una vez más está burlando nuestras leyes y precedentes para impulsar su agenda radical”, dijo Brnovich.

“No puede haber una discusión seria o científica sobre contener la propagación de COVID-19 que no comience en nuestra frontera sur”.

La demanda fue anunciada días después de que Biden presentara la semana pasada su plan de acción COVID-19 llamado “Camino para salir de la pandemia”, que incluía seis pilares para combatir el virus.

Uno de esos pilares consiste en aumentar la tasa de vacunación ordenando a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional del Departamento de Trabajo que aplique un ordenamiento para que todos los empleadores con 100 empleados o más se aseguren de que su fuerza laboral esté completamente vacunada.

La demanda acusa a la nueva medida de violar la Cláusula de Protección Igualitaria de la Constitución, ya que favorece a “los extranjeros que han ingresado ilegalmente a los Estados Unidos sobre los ciudadanos estadounidenses reales”.

Brnovich afirma en la demanda dice la medida es inconstitucional, ya que el Departamento de Seguridad Nacional hace que las vacunas sean opcionales para aquellos que ingresan al país a través de la migración irregular en la frontera sur de los Estados Unidos, pero exige que los ciudadanos estadounidenses se vacunen.

“En su intento de excluir o no incluir a las personas que se encuentran en este país ilegalmente, en esencia está discriminando a los ciudadanos estadounidenses”, dijo Brnovich ante periodistas, y agregó que habrá más demandas contra esta medida.

Brnovich afirmó que la demanda se trata de federalismo y principios constitucionales, ya que el mandato despoja a los estados de sus poderes con respecto a la atención médica.

“La administración de Biden no tiene autoridad frente a la constitución para exigir vacunas COVID-19. Punto”, dijo. “Este es un intento de mano dura de un departamento federal que muestra al gran gobierno en su peor momento, no en su mejor momento”.

Llamó al mandato una “toma de poder que nunca ha sido intentado por ninguna administración en la historia de nuestra república” y una continuación del “asalto” de la administración Biden a la constitución.

“Esta es solo un disparo de salva de apertura”, dijo. “Habrá más acciones”.

Como evidencia de la falta de autoridad de la administración de Biden para emitir tal política de vacunas, Brnovich señaló un tweet de Stephanie Ruhle, jefa de personal de Biden, donde dijo que usar OSHA para ordenar las vacunas era “una solución alternativa para que el gobierno federal requiera vacunarse”.

No vacunados en EE.UU. tienen 11 veces más probabilidades de morir si están infectados

Un día después de que el presidente Joe Biden emitiera amplios mandatos de vacunas destinados a impulsar a los trabajadores estadounidenses a vacunarse contra el COVID-19, funcionarios de salud federales publicaron tres estudios que destacan cuán efectivas son las vacunas para prevenir infecciones, hospitalizaciones y muertes, incluso ante la variante Delta.

Tres estudios que recopilaron datos de diferentes regiones de EE.UU. evaluaron el poder protector de las vacunas, según publicó The New York Times.

El primero de ellos examinó entre abril y julio más de 600,000 casos de virus en 13 estados, lo que representa aproximadamente una cuarta parte de la población de EE.UU.

El estudio concluyó que las personas que no están completamente vacunadas serán mucho más susceptibles a la infección y muerte por el virus.

Los no vacunados tendrán 4.5 veces más probabilidades de infectarse que las personas vacunadas, 10 veces más probabilidades de ser hospitalizadas y 11 veces más probabilidades de morir a causa del coronavirus, señaló el estudio.

La protección de la vacuna contra la hospitalización y la muerte se ha mantenido fuerte incluso ante la variante Delta, aunque su eficacia se redujo del 91 al 78 por ciento, encontró el estudio.

Los estudios subrayan una serie de hallazgos similares en las últimas semanas.

“Como hemos demostrado, estudio tras estudio, la vacunación funciona”, dijo la Dra. Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en una sesión informativa de COVID-19 en la Casa Blanca el viernes.

Entre más estadounidenses se vacunen, será mayor el porcentaje de personas inmunizadas.

“Lo que quiero reiterar aquí es que todavía más del 90 por ciento de las personas que están en el hospital no están vacunadas”, dijo el Dr. Walensky.

“Todavía tenemos más de 10 veces más cantidad de personas en el hospital que no están vacunadas, en comparación con las vacunadas”, agregó.

La efectividad de las vacunas contra COVID-19 disminuye en adultos mayores

Otros dos estudios publicados el viernes detectaron una disminución de la protección de las vacunas entre los adultos mayores.

Un segundo estudio, realizado en cinco Centros Médicos de Asuntos de Veteranos, encontró que la protección contra la hospitalización disminuyó con la edad, al 80 por ciento para los mayores de 66 años, en comparación con el 95 por ciento para los adultos de 18 a 64 años.

El estudio encontró que la efectividad de la vacuna disminuyó en pacientes mayores de 75 años.

Los hallazgos podrían ayudar a identificar poblaciones que puedan necesitar dosis adicionales o inyecciones de refuerzo.

Vacunas con ARN mensajero más efectivas según CDC

En agosto, la Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó la administración de terceras dosis de las vacunas contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech y Moderna para algunas personas con sistemas inmunitarios debilitados, incluidos los pacientes con trasplante de órganos.

Sin embargo, los funcionarios aclararon que no hay datos suficientes sobre si la efectividad de las vacunas disminuye con el tiempo para recomendar refuerzos para adultos sanos.

Los datos también sugieren que la vacuna Moderna puede ser un poco más eficaz para prevenir infecciones y hospitalizaciones con la variante Delta, en comparación con la vacuna Pfizer-BioNTech.

Ambas vacunas de ARN mensajero tuvieron tasas de eficacia más altas que la inyección de Johnson & Johnson, pero los estudios no fueron diseñados originalmente para evaluar la efectividad comparativa de diferentes vacunas.

En el tercer estudio de 33,000 consultas médicas en nueve estados entre junio y agosto, la vacuna Moderna tuvo una tasa de efectividad del 92 por ciento contra la infección, en comparación con el 77 por ciento de la vacuna Pfizer-BioNTech.

Director de Pfizer prevé aparición de cepa Covid resistente a las vacunas

El director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, señaló que la compañía cree que podría estar lista para contrarrestar una variante de covid-19 resistente a las vacunas en tres meses, en caso de que surja alguna.

Bourla hizo la declaración el martes durante un segmento de Fox News.

“Cada vez que la variante aparece en el mundo, nuestros científicos la están logrando mantener bajo control”, dijo Bourla durante el segmento. “Están investigando para ver si esta variante puede escapar a la protección de nuestra vacuna. Aún no hemos identificado ninguno, pero creemos que es probable que algún día surja una de ellos”.

El portavoz de la compañía dijo que anticipa una variante resistente a la vacuna, pero enfatizó que si más estadounidenses se inyectan, las posibilidades de que ocurra tal mutación disminuirán.

Alrededor del 52 por ciento de los estadounidenses están actualmente completamente vacunados, según los CDC, y aproximadamente el 61 por ciento ha tomado al menos una dosis de la vacuna.

La inyección de Pfizer recibió la aprobación total de la Administración de Drogas y Alimentos de los EE.UU. el lunes, lo que puso fin a una queja muy repetida entre los antivacunas de que las inyecciones no habían sido aprobadas por completo.

La aprobación de la inyección de Pfizer también allana el camino para que los empleadores y las empresas promulguen mandatos de vacunas para empleados y clientes.

Durante una aparición en el programa TODAY, el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, mencionó que una encuesta sugirió que el 30 por ciento de los que dudan en tomar la vacuna considerarían hacerlo ahora que ha sido dado su total aprobación.