BATALLA POR LA VACUNA

Pfizer distribuirá 6.4 millones de vacunas contra coronavirus a mediados de diciembre

La farmacéutica Pfizer calcula que a mediados de diciembre entregará 6.4 millones de vacunas contra coronavirus en todo Estados Unidos.

La vacuna, que tiene 90% de efectividad, sería aprobada por la Administración Federal de Drogas y Alimentos (FDA) antes del 10 de diciembre. El laboratorio ha dicho que las dosis estarán disponibles a partir 12 de diciembre si consiguen la aprobación.

Las vacunas serán entregadas a los estados, que deberán decidir los grupos de la población que tendrán prioridad. Alex Azar, secretario de Salud de Estados Unidos, dijo que oficina finaliza documentos con recomendaciones sobre la administración de las vacunas a los estados. Residentes de asilos de ancianos, personal médico y otras personas vulnerables tendrán prioridad.

“[Los gobernadores] decidirán a quién se administra la vacuna. Esperamos que nuestras recomendaciones tengan peso, pero al final del día tomarán esa decisión”, dijo Azar a los medios el martes.

Autoridades sanitarias creen antes del fin de 2020 se dispondrá de 40 millones de dosis. Las vacunas estaría disponibles para el resto de la población para la primavera de 2021.

También se espera que la vacuna de Moderna sea distribuida desde diciembre una vez sea aprobada por la FDA.

Aseguran que vacuna contra COVID-19 de AstraZeneca y Oxford es efectiva al 70%

La vacuna desarrollada por la universidad inglesa de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca previene el COVID-19 en un 70.4% de los casos, indican resultados preliminares difundidos.

Estos datos contrastan con la efectividad del 95% mostrada por los preparados producidos por las compañías Pfizer y Moderna, si bien el antídoto británico es más barato y fácil de conservar.

Los investigadores han señalado que su preparado “es eficaz al prevenir que muchas personas enfermen y se ha demostrado que funciona bien en diferentes grupos de edad”.

Más de 20 mil voluntarios -la mitad en el Reino Unido y el resto en Brasil- participaron en la tercera fase de las pruebas clínicas organizadas por la universidad de Oxford, que ya dio buenos resultados de seguridad en la segunda fase.

En el último experimento, hubo 30 casos de COVID que habían recibido dos dosis de este antídoto y 101 en el grupo de control que recibió una inyección inocua.

Un dato que aún no ha podido explicarse, según la BBC, es que la efectividad de la vacuna subió al 90 % en un grupo de voluntarios a los que se dio media dosis inicial seguida de una dosis completa.

El 19 de noviembre, los investigadores de Oxford informaron de que la segunda fase de pruebas clínicas demostraba que su vacuna es segura, con pocos efectos secundarios, en personas sanas incluso de más de 70 años y provoca una respuesta inmune en todos los grupos de edad, tanto con una dosis baja como estándar.

Sarah Gilbert, profesora de vacunología de Oxford y responsable del proyecto, ha declarado que el anuncio de hoy “nos sitúa un paso más cerca del momento en que podremos usar las vacunas para poner fin a la devastación causada por la covid-19”.

“Continuaremos trabajando con los reguladores (que deben autorizar la vacuna). Ha sido un privilegio ser parte de un esfuerzo multinacional que recogerá beneficios para todo el mundo”, afirmó.

En Twitter, el ministro británico de Empresa, Alok Sharma, ha calificado de “muy prometedores” los resultados preliminares anunciados este lunes.

“Estamos en la cúspide de un enorme avance científico que podría proteger millones de vidas”, dijo.

El Reino Unido ha encargado 100 millones de dosis de esta vacuna producida con la sueco-británica AstraZeneca -elaborada con un virus de resfriado que afectaba a chimpancés modificado genéticamente-, lo que serviría para vacunar, dada la necesidad de varias dosis, a la mayoría de la población británica.

Además, contará con 40 millones de dosis del preparado desarrollado por la estadounidense Pfizer junto con la alemana BioNTech, entre otros proveedores.

Moderna: vacuna experimental contra COVID-19 es casi 95% efectiva

Moderna, con sede en Estados Unidos, anunció el lunes que su vacuna experimental es 94,5% efectiva contra la infección, según los resultados preliminares de su tercera y última etapa de ensayo clínico. El gigante farmacéutico con sede en Massachusetts desarrolló la vacuna en colaboración con investigadores del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas del gobierno de EE.UU.

Moderna es ahora la segunda posible vacuna COVID-19 que logra una tasa de efectividad exitosa de más del 90%, solo una semana después de que Pfizer, con sede en EE.UU., y BioNTech, con sede en Alemania, se convirtieran en las primeras en anunciar un avance crítico. COVID-19 es la enfermedad causada por el coronavirus.

La noticia de Moderna también llega el mismo día en que una unidad del gigante farmacéutico estadounidense Johnson & Johnson comenzará un ensayo clínico de tercera y última etapa de una posible vacuna en Gran Bretaña. Janssen Pharmaceuticals reclutará a 6.000 voluntarios para recibir la vacuna experimental de dos dosis, y eventualmente se ampliará a 30.000 participantes en varias naciones, entre ellas Bélgica, Colombia, Francia, Alemania, España y Estados Unidos.

Cinco cosas a tener en cuenta sobre la vacuna de Pfizer contra el coronavirusLos expertos recomiendan no deshacerse aún de las mascarillas. La distribución de una vacuna a nivel mundial demorará meses.

Otra vacuna experimental contra el coronavirus desarrollada por Johnson & Johnson se encuentra actualmente en ensayos globales de fase 3 generalizados en Argentina, Brasil, México, Sudáfrica y Estados Unidos. La compañía pausó brevemente las pruebas de la vacuna de dosis única el mes pasado después de que a un participante se le diagnosticara una enfermedad inexplicable.

Mientras tanto, las personas más jóvenes que se recuperaron del COVID-19, pero continuaron experimentando síntomas, sufrieron daños prolongados en múltiples órganos, según un nuevo estudio de Gran Bretaña.

Las observaciones de más de 200 pacientes revelan que casi el 70% tiene daño en uno o más órganos hasta cuatro meses después de la infección inicial, incluidos el corazón y los pulmones.

Los hallazgos arrojan más luz sobre la tendencia de los síntomas de “COVID prolongado” que sufren las víctimas de COVID-19, que incluyen fatiga, dificultad para respirar, dolor y la llamada “niebla mental”, incluso entre aquellos considerados de bajo riesgo de infección. Se cree que más de 60.000 personas en Gran Bretaña padecen síntomas de “COVID prolongado”.

Pero los investigadores advierten que ninguno de los pacientes fue escaneado antes del diagnóstico inicial de COVID-19, lo que significa que algunos pueden haber tenido condiciones preexistentes.

Hasta el lunes, ha habido un total de más de 54,4 millones de infecciones por COVID-19, según el Centro de Recursos de Coronavirus de Johns Hopkins, incluidas más de 1,3 millones de muertes. Estados Unidos y varias naciones de Europa, incluidos Gran Bretaña, Francia, Alemania y España, están experimentando un aumento creciente de nuevas infecciones, lo que ha llevado a los gobiernos nacionales e incluso locales a imponer un nuevo conjunto de restricciones para frenar la propagación de la enfermedad.

El primer ministro británico, Boris Johnson, por su lado se aisló después de estar en contacto con un miembro del Parlamento que dio positivo. Johnson contrajo el COVID-19 en abril y fue hospitalizado por esa causa, pero dijo en un video publicado en Twitter que está “en forma”.

El sur de Australia también está experimentando otro pico de infecciones por coronavirus. El primer ministro Steven Marshall del estado de Australia del Sur dijo que la región ha entrado en “una situación muy, muy peligrosa”, después de que en la ciudad capital de Adelaida se reportaran unos 17 nuevos casos. El brote se ha relacionado con una falla en uno de los hoteles de cuarentena del estado, donde los viajeros internacionales deben aislarse durante 14 días a su llegada al país.

Pfizer anuncia que su vacuna contra el COVID-19 es eficaz en un 90%

La vacuna contra el coronavirus conjuntamente desarrollada por Pfizer y BioNTech es eficaz en un 90% y evita que las personas contraigan la covid-19, según un análisis preliminar.

Pfizer y BioNTech han descrito la noticia como un “gran día para la ciencia y para la humanidad”.

La vacuna ha sido probada en 43.500 personas en seis países y hasta el momento no ha ocasionado ningún problema de seguridad.

Ambas empresas planean solicitar una aprobación de emergencia para usar la vacuna antes del fin de mes.

Actualmente hay cerca de una docena de vacunas que han llegado a las etapas finales de prueba, pero esta es la primera en arrojar resultados.

La vacuna de Pfizer y BioNTech emplea un enfoque completamente experimental, que implica inyectar parte del código genético del virus, entrenando así al sistema inmunológico para combatirlo.

Efectiva después de la segunda inyección

Ensayos anteriores han demostrado que la vacuna entrena al sistema inmune para producir anticuerpos y estimula un conjunto de células, llamadas células T, para combatir el coronavirus.

Se necesitan dos dosis de la inyección, con tres semanas de intervalo.

Los ensayos -efectuados en Estados Unidos, Alemania, Brasil, Argentina, Sudáfrica y Turquía- muestran que la protección del 90% se logra siete días después de la segunda dosis.

Pfizer estima que podrá suministrar 50 millones de dosis para finales de este año y alrededor de 1.300 millones para fines de 2021.

Científicos piden método estándar para evaluar eficacia de vacuna contra el Coronavirus

Todas las actualizaciones en Hora Central Europea (CET, por sus siglas en inglés) 

Los investigadores subrayan que determinar si una vacuna en particular protege contra los efectos más severos de la enfermedad y reduce la mortalidad puede no ser posible en los ensayos clínicos, sino que requerirá “estudios continuados a largo plazo”.

Esos análisis se llevarán a cabo una vez la vacuna en cuestión haya obtenido la luz verde para ser inoculada a la población, resaltan los científicos en un comunicado de “The Lancet”. 

00:30 Brasil roza las 158.000 muertes por coronavirus

Brasil llegó a las 157.946 muertes por la COVID-19, tras registrar 549 nuevos óbitos en las últimas 24 horas, y el total de casos confirmados por la pandemia pasa de los 5,43 millones, según el balance del Gobierno divulgado ayer martes.

De acuerdo con el más reciente boletín del Ministerio de Salud, el gigante suramericano registró durante la última jornada 29.787 nuevas infecciones, por lo que el total de casos confirmados suma 5.439.641.

Las cifras ratifican a Brasil como uno de los principales epicentros de la pandemia en el mundo. Con 210 millones de habitantes, se ubica como el segundo país con más casos confirmados, después de Estados Unidos, y el tercero en número de muertes, tras la India.

00:10 Argentina añade 14.308 casos 430 muertos en un día

Argentina detectó este martes (27.10.2020) 14.308 nuevos contagios de la COVID-19 y el número total de contagios llegó así a 1.116.609, mientras que las víctimas mortales son 29.730 después de que se hayan producido 430 decesos en las últimas 24 horas.

Asimismo, el número de camas de cuidados intensivos ocupadas por pacientes de COVID-19 es de 4.952, según el reporte del Ministerio de Salud.

La provincia de Buenos Aires permanece como el distrito con más casos confirmados hasta el momento (535.235, de los cuales 4.221 fueron registrados este martes), seguida por la capital del país, con 145.103 contagios confirmados, 598 de ellos reportados hoy.

Reguladores y expertos en Estados Unidos abordan problemas con vacunas

Los reguladores estadounidenses que decidirán la suerte de las vacunas contra el COVID-19 están tomando la medida inusual de preguntar a científicos externos si sus estándares son suficientemente altos. Es un momento crucial en los 114 años de historia de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés).

El total casos confirmados aumentó a 29,804

La FDA podría tener que decidir antes de fin de año si autoriza las primeras vacunas contra el virus. Un comité asesor del gobierno estaba por descorrer el jueves el telón sobre ese proceso, al debatir si las normas impuestas por la FDA a los fabricantes son lo suficientemente rigurosas. El interés es tal que la FDA transmitirá la reunión por YouTube.

“No tomaremos atajos y sólo usaremos la ciencia y los datos para tomar esa decisión”, prometió el titular de la FDA, Stephen Hahn, en una reunión del Instituto Milken el miércoles.

Una pregunta clave para los asesores es cuántos datos necesita la agencia para determinar que una vacuna es segura y eficaz. Adicionalmente, otra, más importante aún: si la FDA autoriza el uso de emergencia de una vacuna antes de las pruebas finales, ¿no se anularán las probabilidades de saber hasta qué punto esa inyección —y acaso otras aún en estudio— es realmente eficaz?

“No podemos perder de vista el hecho de que conviene a la sociedad que se lleven a cabo estas pruebas”, dijo la doctora Luciana Borio, exjefa científica en funciones de la FDA que observará el debate de los asesores.

Además, hay varias vacunas en estudio, realizadas con distintas tecnologías y cada una con sus pros y contras.

“La primera vacuna no siempre es la mejor vacuna”, advirtió el doctor M. Miles Braun, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Georgetown. Si no se permite realizar las pruebas hasta el final, tal vez será difícil o imposible saberlo con certeza.

La FDA requiere que los fabricantes realicen estudios con al menos 30.000 personas para demostrar si una vacuna protege y si es segura. Los estudios deben incluir cantidades suficientes de personas de mayor riesgo de COVID-19: adultos mayores, minorías y personas con problemas de salud subyacentes.

La FDA ha declarado que cualquier vacuna debe ser eficaz en al menos 50% de los casos. Adicionalmente, si bien los estudios están diseñados para realizarse a lo largo de dos años, las empresas pueden obtener pruebas suficientes de que las inyecciones son protectoras —al menos en algunas personas— para detener las pruebas anticipadamente y pedir una “autorización de uso de emergencia” para ampliar las vacunaciones.

A pesar de las objeciones de la Casa Blanca, la FDA dijo a los fabricantes de vacunas semanas atrás que no soliciten la autorización anticipada hasta rastrear al menos la mitad de los participantes en sus pruebas durante dos meses.

No es suficiente, dijo el titular de la ONG Instituto ECRI, que revisa la tecnología médica para hospitales y aseguradoras. En comentarios presentados al comité asesor, el doctor del ECRI Marcus Schabacker dijo que la FDA debería requerir seis meses de estudios.

“Menos de eso sería arriesgar demasiado y las consecuencias pueden ser graves”, escribió. “Una vacuna débil que pierde la confianza de la gente podría envenenar las aguas del control de epidemias durante muchos años”.

Fauci confía en una vacuna “eficaz” para final de año

En una entrevista para la cadena CBS, Fauci ha alertado de un aumento “preocupante” de nuevos casos de coronavirus en hasta 37 estados, por lo que ha insistido en “redoblar” las medidas de prevención y de seguridad contra el nuevo coronavirus, que las autoridades sanitarias han estado aconsejando durante los últimos siete meses.

“Suena muy simple, pero la gente no lo está haciendo y es por eso que tenemos un aumento en los casos”, ha dicho Fauci, quien ha animado a la población a usar mascarilla incluso dentro de sus hogares “si no están seguros de que en casa son todos casos negativos”.

De cara a otoño e invierno, Fauci ha contado que la situación podría incluso empeorar ya que son meses en los que tienen lugar las principales fiestas familiares estadounidenses, Navidad y Acción de Gracias.

“Desafortunadamente, es un riesgo cuando hay personas que vienen de fuera de la ciudad y se reúnen en un ambiente cerrado. Es una pena, porque son una parte muy sagrada de la tradición estadounidense: la reunión familiar alrededor del Día de Acción de Gracias. Pero es un riesgo”, ha dicho.

Debido a la actual situación, Fauci ha pedido a la población que extremen las medidas de precaución durante las reuniones sociales, “particularmente cuando los miembros de la familia son de riesgo”, e incluso que “sacrifiquen” esos encuentros familiares si no están seguros “de que las personas con las que está tratando no están infectadas”.

VACUNA PARA FINAL DE AÑO

Fauci ha contado durante la entrevista que confía en que para “noviembre” o “diciembre”, los investigadores sepan ya si existe una vacuna “segura” y “eficaz” entre todas las que se encuentran actualmente en fase de experimentación.

En ese sentido se ha referido a la reciente paralización de las pruebas de la vacuna de Johnson & Johnson, después de que uno de los voluntarios fuera diagnosticado con una enfermedad “inexplicable”, asegurando que se trata de una “buena indicación” de que los ensayos están funcionando y velando por la seguridad de las personas.

Sin embargo, no se ha mostrado tan optimista en relación a la cantidad de vacunas que se podrán producir en un primer momento, como si lo hizo recientemente el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien vaticinaba cien millones de dosis para final de año.

Para Fauci esa misma cantidad “probablemente estaría dentro del primer trimestre de 2021”, o “en abril”, incluso si todas las vacunas que están siendo probadas actualmente ofrecen buenos resultados.

TRUMP NO SUPONE “UNA AMENAZA” DE INFECCIÓN

Fauci también ha mostrado su “satisfacción” por la recuperación de Trump y ha descartado que represente “una amenaza para transmitir el virus”, de igual forma ha respondido con un “no” a la pregunta de la cadena estadounidense de si el presidente estaría poniendo en riesgo a las personas que viajaban con él durante la campaña electoral.

No obstante, discrepa con las palabras del presidente Trump cuando insta a la población a seguir con sus vidas con total normalidad, sin dejar que el virus les “domine”, pues existe “una gran variabilidad”.

El laboratorio Eli Lilly pausa estudio de terapia experimental contra el virus chino

Los observadores independientes han pausado el proceso de inscripción en un estudio que prueba un coctel para tratar el Covid-19 que incluye el medicamento antiviral remdesivir además de una terapia experimental de anticuerpos que está siendo desarrollada por la farmacéutica Eli Lilly, que es similar al tratamiento que el presidente estadounidense Donald Trump recibió recientemente.

Lilly confirmó el martes que el estudio había sido pausado como “medida de precaución” y dijo que la seguridad es la principal prioridad. La compañía no proporcionó más detalles sobre lo que provocó que se tomara esta medida.

El Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas de Estados Unidos, que patrocina el estudio, no comentó al respecto por el momento.

Los anticuerpos son proteínas que el cuerpo produce cuando se presenta una infección; se adhieren al virus y ayudan a que sea eliminado. Los medicamentos experimentales aquí mencionados son versiones concentradas de uno o dos anticuerpos específicos, que fueron los que mejor funcionaron contra el coronavirus en pruebas de laboratorio y en animales.

El estudio probaba un solo anticuerpo que Lilly está desarrollando junto con la compañía canadiense AbCellera. Trump recibió una combinación de medicamentos experimentales de dos anticuerpos producido por Regeneron Pharmaceuticals Inc.

Lilly y Regeneron han pedido a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos que otorgue una autorización de emergencia para usar sus medicamentos para tratar el Covid-19 mientras continúan los estudios en fase avanzada.

El estudio pausado, llamado ACTIV-3, empezó en agosto y pretende tener inscritos 10.000 pacientes hospitalizados con Covid-19 en Estados Unidos, Dinamarca y Singapur. A todos se les administra remdesivir, que ha sido autorizado en territorio estadounidense como un tratamiento de emergencia contra el coronavirus, además del anticuerpo de Lilly o un placebo.

Los objetivos principales son reducir la necesidad de oxígeno adicional y el tiempo de recuperación. También se está haciendo un seguimiento de las muertes, el alivio de los síntomas y otros datos. Todos los medicamentos son administrados vía intravenosa.

Ese tipo de pausas no son inusuales en los estudios clínicos largos. A diferencia de una suspensión de estudio impuesta por reguladores del gobierno, una pausa es iniciada por el patrocinador del ensayo del fármaco y a menudo puede resolverse rápidamente.

La pausa en el estudio de Lilly se produjo un día después de una suspensión temporal a las inscripciones en un estudio de una vacuna contra el coronavirus. Los ejecutivos de Johnson & Johnson dijeron el martes que pasarán algunos días para que puedan saber más sobre una inexplicable enfermedad en un participante que provocó la pausa en las fases avanzadas de los ensayos clínicos de la vacuna. La farmacéutica no divulgó la naturaleza de la enfermedad.

La UE cierra acuerdo con Johnson & Johnson para vacuna anti-virus

La Comisión Europea dijo el jueves que firmó un acuerdo con Johnson & Johnson que le permitirá acceder a dosis de su potencial vacuna contra el COVID-19 para un total de hasta 400 millones de personas. Se trata del tercer contrato de compra anticipada firmado por la UE con fabricantes de vacunas anti-COVID-19, después de los pactos de suministros alcanzados con AstraZeneca y Sanofi.

Más de 150 países se unen en la red para facilitar el acceso a la vacuna contra el virus Chino

Más de 60 países ricos, excepto China y Estados Unidos, se adhirieron al dispositivo de la OMS para facilitar el acceso de los países pobres a la vacuna contra el coronavirus, según la lista publicada el lunes pasado. Con numerosos países sin recursos para desarrollar sus propias vacunas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hace algunas semanas el lanzamiento de un dispositivo de acceso mundial a la vacuna contra el COVID-19, conocido como COVAX (Covid-19 Vaccine Global Acces).

Posteriormente, la OMS pidió a los países que pueden autofinanciarse que asuman compromisos firmes uniéndose a este mecanismo antes del 18 de septiembre y que realicen pagos iniciales, como tarde, el 9 de octubre. Más de 90 países o entidades con ingresos bajos y medios van adherirse al dispositivo, así como 64 países con ingresos altos, indicó la OMS en un comunicado. Entre estos figuran los compromisos de la Comisión Europea, en nombre de los 27 países miembros de la UE, más Noruega e Islandia.

Estados Unidos, que oficialmente confirmó su retirada de la OMS a principios de julio, no forma parte de la lista. Al igual que China, donde se detectaron los primeros casos de coronavirus a finales de diciembre de 2019. Los principales objetivos de esta alianza son “garantizar que todos los países tengan acceso a una vacuna al mismo tiempo” y conseguir unos 2.000 millones de dosis (suficientes para vacunar a uno de cada siete seres humanos) antes del final de 2021, explicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. “Nos alienta ver que un gran número de países se compromete con el mecanismo COVAX”, añadió a los medios.

La OMS y sus socios comenzarán ahora a firmar acuerdos formales con los fabricantes de vacunas para obtener las dosis necesarias “para poner fin a la fase aguda de la pandemia de aquí a finales de 2021”, indicó la OMS. “O nadamos todos juntos o nos hundiremos juntos”, subrayó el experto etíope en rueda de prensa para pedir mayor compromiso mundial en esta red, que en su opinión “ayudará a controlar la pandemia, salvar vidas, acelerar la recuperación económica y garantizar que la carrera por la vacuna no es una competición”.

El mundo ha gastado US$ 21.000 millones en el desarrollo de la vacuna contra el virus chino

Con más de 30 millones de casos de COVID-19 en todo el mundo, casi un millón de muertos, una recesión que contraerá este año la economía global en un 5.2%, según el Banco Mundial (BM) y millones de trabajadores desempleados y compañías en bancarrota, la esperanza para volver a la normalidad está puesta en una vacuna o, mejor dicho, en varias.

Ninguna de las compañías que están compitiendo tiene la capacidad por sí sola de producir las miles de millones de dosis necesarias para llegar a todos los rincones del planeta, y cerrar este ciclo de crisis y desolación que ha dejado la pandemia del coronavirus. Por este motivo, el mundo necesita más de una vacuna.

Noticias Telemundo Investiga ha analizado toda la información pública disponible para hacer una estimación de cómo, dónde y cuánto dinero se está invirtiendo en salvar al mundo del coronavirus.

Está por ver si, en realidad, Robert Redfield tiene razón y la solución sea mucho más simple y barata que las inversiones millonarias de decenas de gobiernos, las miles de pruebas de laboratorio con diferentes tecnologías y el esfuerzo de las compañías para reclutar voluntarios que les permitan desarrollar una vacuna segura.

Según el director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), más que una vacuna, lo que el mundo necesita son tapabocas.

Aun así, los países más ricos del mundo han salido a comprar anticipadamente millones de dosis de vacunas que aún están en desarrollo, desembolsando cifras exorbitantes de dinero a compañías farmacéuticas sin tener la seguridad de que sus vacunas serán exitosas.

El país que más dinero ha gastado en la vacuna es Estados Unidos y también es el que mayor número de dosis ha asegurado para sus ciudadanos. A través de la Operación Warp Speed, la Administración Trump aprobó 10,000 millones de dólares para acelerar el desarrollo y la fabricación de seis vacunas de distintas compañías. Esos contratos incluyen órdenes por 800 millones de dosis.

Los países miembros de la Unión Europea han financiado a varios candidatos para desarrollar la vacuna, asegurando en total 400 millones de dosis. No se sabe aún cómo serán repartidas entre los países europeos. Gran Bretaña, hasta el momento, tiene aseguradas 180 millones de dosis. Japón, por su parte, ha asegurado 240 millones.

En América Latina, Brasil adquirió en avanzado 100 millones de dosis a AstraZeneca y México recibirá 32 millones de dosis de la vacuna Sputnik V creada por el Instituto Gamaleya de Moscú y aprobada parcialmente para su uso por el gobierno de Rusia, mientras terminan la última fase clínica.

China tiene en la competencia a tres grandes compañías y una de ellas, Sinopharm, que pertenece al estado, está en la fase clínica 3 y asegura poder producir 300 millones de dosis para enero de 2021.

El Instituto Serum de la India tiene contratos firmados con AstraZeneca y Novavax para producir cientos de millones de dosis para el mercado interno y también para abastecer algunos países de Asia.

Estos son los competidores por salvar al mundo del COVID-19

Hasta la fecha, el mundo ha invertido alrededor de 21,000 millones de dólares en el desarrollo de la vacuna del COVID-19, un valor similar al producto interno bruto (PIB) de países como Honduras o Trinidad y Tobago.

Estados Unidos eligió a la compañía de biotecnología Moderna, a la unión de Pfizer con la alemana BioNTech, a la vacuna de AstraZeneca con la Universidad de Oxford, a Johnson & Johnson, a Novavax, y a la alianza de Sanofi con GlaxoSmithKline (GSK), para ser financiadas a gran escala por la Operación Warp Speed, cuyos recursos provienen del CARES Act, la ley de rescate económico por el coronavirus.

Estas vacunas también han contado con el apoyo de países como el Reino Unido, Alemania y Francia, y organizaciones internacionales como la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias CEPI, fundada bajo el liderazgo de Bill Gates durante la conferencia de Davos, Suiza, en 2017.

Algunas de estas compañías farmacéuticas como Novavax, Moderna y Sanofi han recaudado cientos de millones de dólares a través de la emisión de acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE). El valor de algunas de ellas se ha multiplicado desde el inicio de la pandemia.

Las seis vacunas apoyadas por la administración Trump habrán comenzado su última fase clínica antes de octubre. Johnson & Johnson llevará a cabo esta fase 3 de la prueba de su vacuna simultáneamente en EE.UU., México, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Argentina.

El objetivo global de encontrar esta vacuna ha permitido la alianza de compañías que algunas veces pueden llegar a ser competencia. Es el caso de la francesa Sanofi que está desarrollando una vacuna con GlaxoSmithKline (GSK), y otra con la estadounidense Translate Bio.

Otra unión interesante fue la de AstraZeneca con la Universidad de Oxford. En marzo la universidad británica anunció que estaba trabajando en el desarrollo de una vacuna, y necesitaría un socio que se comprometiera a producir y comercializar la vacuna a bajo costo. AstraZeneca firmó el trato.

Por esta razón, AstraZeneca es la compañía que más millones de dosis ha comprometido en el mundo. Estados Unidos, Brasil, Australia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea son algunos de los compradores de esta vacuna, y según estas negociaciones, tendrá un valor aproximado de cuatro dólares por dosis.

Hasta la fecha, la vacuna más costosa será la de la compañía estatal china Sinopharm que ya está en su última fase de desarrollo. El gobierno de ese país aseguró que las dos dosis de su vacuna tendrán un valor aproximado de $145.

Esta es la tecnología que utilizan las vacunas en desarrollo

Aunque los precios de la mayoría de las vacunas oscilarán entre los 10 y 20 dólares por dosis, Moderna anunció que la suya tendrá un costo de unos 35 debido a la tecnología que están utilizando.

La tecnología de Moderna está basada en la molécula ARN mensajero. Al manipularla, genera una reacción inmune una vez entra a las células del paciente.  Esta sería la primera vez en la historia que se produce una vacuna de este tipo.

Pfizer, junto con la alemana BioNTech, también está desarrollando su vacuna basada en el ARN mensajero, que actualmente está en la última fase de pruebas clínicas con 30 mil voluntarios en Estados Unidos, Brasil, Alemania y Argentina.

La tecnología basada en un vector viral utiliza un virus para transportar la proteína S, que genera la reacción inmune en los pacientes. En el caso de la vacuna de AstraZeneca con la Universidad de Oxford, están utilizando un adenovirus de chimpancé para evitar que exista una inmunidad preexistente en los humanos y dañe el efecto de la vacuna. De ser aprobada, esta sería, con probabilidad, la vacuna más utilizada en el mundo debido a que sería la de menor costo en el mercado.

Las vacunas basadas en proteínas son las menos comunes en las experimentadas para el COVID-19, sin embargo, la compañía estadounidense Novavax es uno de los fuertes candidatos de lograr la aprobación antes de fin de año.

Novavax firmó un convenio el Instituto Serum de la India para producir mil millones de dosis a mediados del año 2021 específicamente para los países de bajos ingresos.

EE.UU. presenta plan sobre vacunas contra el virus chino

El gobierno estadounidense presentó el miércoles un plan para que las vacunas contra el coronavirus sean gratuitas, pese a que existe un escepticismo generalizado entre las personas sobre la seguridad de tales antídotos.

En un informe al Congreso y en un documento con recomendaciones para las agencias de salud estatales, federales y locales, así como para el Departamento de Defensa, se esbozaron planes para una campaña de vacunación que comenzaría gradualmente a finales de este año o en enero, y que eventualmente se ampliará para llegar a cualquier estadounidense que quiera vacunarse.

El Pentágono está involucrado en la distribución de vacunas, pero los trabajadores médicos civiles serán quienes las apliquen.

Los documentos señalan que en la mayoría de casos las personas necesitarán dos dosis, con 21 a 28 días de diferencia.

La campaña de vacunación no será una carrera de velocidad sino un maratón. Inicialmente, puede haber un suministro limitado, y la atención se centrará en los trabajadores de la salud, otros empleados esenciales y personas de grupos vulnerables.

La inyección en sí será gratuita gracias a los miles de millones de dólares en fondos de los contribuyentes aprobados por el Congreso y asignados por la administración del presidente Donald Trump.

Pero el plan enfrenta el escepticismo público. Solo la mitad de los estadounidenses se vacunarían, según una encuesta de The Associated Press realizada en mayo. Para proteger eficazmente a la nación del coronavirus, los expertos dicen que más del 70% de los estadounidenses deben estar inmunizados.