BATALLA POR LA VACUNA

Más de 150 países se unen en la red para facilitar el acceso a la vacuna contra el virus Chino

Más de 60 países ricos, excepto China y Estados Unidos, se adhirieron al dispositivo de la OMS para facilitar el acceso de los países pobres a la vacuna contra el coronavirus, según la lista publicada el lunes pasado. Con numerosos países sin recursos para desarrollar sus propias vacunas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hace algunas semanas el lanzamiento de un dispositivo de acceso mundial a la vacuna contra el COVID-19, conocido como COVAX (Covid-19 Vaccine Global Acces).

Posteriormente, la OMS pidió a los países que pueden autofinanciarse que asuman compromisos firmes uniéndose a este mecanismo antes del 18 de septiembre y que realicen pagos iniciales, como tarde, el 9 de octubre. Más de 90 países o entidades con ingresos bajos y medios van adherirse al dispositivo, así como 64 países con ingresos altos, indicó la OMS en un comunicado. Entre estos figuran los compromisos de la Comisión Europea, en nombre de los 27 países miembros de la UE, más Noruega e Islandia.

Estados Unidos, que oficialmente confirmó su retirada de la OMS a principios de julio, no forma parte de la lista. Al igual que China, donde se detectaron los primeros casos de coronavirus a finales de diciembre de 2019. Los principales objetivos de esta alianza son “garantizar que todos los países tengan acceso a una vacuna al mismo tiempo” y conseguir unos 2.000 millones de dosis (suficientes para vacunar a uno de cada siete seres humanos) antes del final de 2021, explicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. “Nos alienta ver que un gran número de países se compromete con el mecanismo COVAX”, añadió a los medios.

La OMS y sus socios comenzarán ahora a firmar acuerdos formales con los fabricantes de vacunas para obtener las dosis necesarias “para poner fin a la fase aguda de la pandemia de aquí a finales de 2021”, indicó la OMS. “O nadamos todos juntos o nos hundiremos juntos”, subrayó el experto etíope en rueda de prensa para pedir mayor compromiso mundial en esta red, que en su opinión “ayudará a controlar la pandemia, salvar vidas, acelerar la recuperación económica y garantizar que la carrera por la vacuna no es una competición”.

El mundo ha gastado US$ 21.000 millones en el desarrollo de la vacuna contra el virus chino

Con más de 30 millones de casos de COVID-19 en todo el mundo, casi un millón de muertos, una recesión que contraerá este año la economía global en un 5.2%, según el Banco Mundial (BM) y millones de trabajadores desempleados y compañías en bancarrota, la esperanza para volver a la normalidad está puesta en una vacuna o, mejor dicho, en varias.

Ninguna de las compañías que están compitiendo tiene la capacidad por sí sola de producir las miles de millones de dosis necesarias para llegar a todos los rincones del planeta, y cerrar este ciclo de crisis y desolación que ha dejado la pandemia del coronavirus. Por este motivo, el mundo necesita más de una vacuna.

Noticias Telemundo Investiga ha analizado toda la información pública disponible para hacer una estimación de cómo, dónde y cuánto dinero se está invirtiendo en salvar al mundo del coronavirus.

Está por ver si, en realidad, Robert Redfield tiene razón y la solución sea mucho más simple y barata que las inversiones millonarias de decenas de gobiernos, las miles de pruebas de laboratorio con diferentes tecnologías y el esfuerzo de las compañías para reclutar voluntarios que les permitan desarrollar una vacuna segura.

Según el director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), más que una vacuna, lo que el mundo necesita son tapabocas.

Aun así, los países más ricos del mundo han salido a comprar anticipadamente millones de dosis de vacunas que aún están en desarrollo, desembolsando cifras exorbitantes de dinero a compañías farmacéuticas sin tener la seguridad de que sus vacunas serán exitosas.

El país que más dinero ha gastado en la vacuna es Estados Unidos y también es el que mayor número de dosis ha asegurado para sus ciudadanos. A través de la Operación Warp Speed, la Administración Trump aprobó 10,000 millones de dólares para acelerar el desarrollo y la fabricación de seis vacunas de distintas compañías. Esos contratos incluyen órdenes por 800 millones de dosis.

Los países miembros de la Unión Europea han financiado a varios candidatos para desarrollar la vacuna, asegurando en total 400 millones de dosis. No se sabe aún cómo serán repartidas entre los países europeos. Gran Bretaña, hasta el momento, tiene aseguradas 180 millones de dosis. Japón, por su parte, ha asegurado 240 millones.

En América Latina, Brasil adquirió en avanzado 100 millones de dosis a AstraZeneca y México recibirá 32 millones de dosis de la vacuna Sputnik V creada por el Instituto Gamaleya de Moscú y aprobada parcialmente para su uso por el gobierno de Rusia, mientras terminan la última fase clínica.

China tiene en la competencia a tres grandes compañías y una de ellas, Sinopharm, que pertenece al estado, está en la fase clínica 3 y asegura poder producir 300 millones de dosis para enero de 2021.

El Instituto Serum de la India tiene contratos firmados con AstraZeneca y Novavax para producir cientos de millones de dosis para el mercado interno y también para abastecer algunos países de Asia.

Estos son los competidores por salvar al mundo del COVID-19

Hasta la fecha, el mundo ha invertido alrededor de 21,000 millones de dólares en el desarrollo de la vacuna del COVID-19, un valor similar al producto interno bruto (PIB) de países como Honduras o Trinidad y Tobago.

Estados Unidos eligió a la compañía de biotecnología Moderna, a la unión de Pfizer con la alemana BioNTech, a la vacuna de AstraZeneca con la Universidad de Oxford, a Johnson & Johnson, a Novavax, y a la alianza de Sanofi con GlaxoSmithKline (GSK), para ser financiadas a gran escala por la Operación Warp Speed, cuyos recursos provienen del CARES Act, la ley de rescate económico por el coronavirus.

Estas vacunas también han contado con el apoyo de países como el Reino Unido, Alemania y Francia, y organizaciones internacionales como la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias CEPI, fundada bajo el liderazgo de Bill Gates durante la conferencia de Davos, Suiza, en 2017.

Algunas de estas compañías farmacéuticas como Novavax, Moderna y Sanofi han recaudado cientos de millones de dólares a través de la emisión de acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York (NYSE). El valor de algunas de ellas se ha multiplicado desde el inicio de la pandemia.

Las seis vacunas apoyadas por la administración Trump habrán comenzado su última fase clínica antes de octubre. Johnson & Johnson llevará a cabo esta fase 3 de la prueba de su vacuna simultáneamente en EE.UU., México, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Argentina.

El objetivo global de encontrar esta vacuna ha permitido la alianza de compañías que algunas veces pueden llegar a ser competencia. Es el caso de la francesa Sanofi que está desarrollando una vacuna con GlaxoSmithKline (GSK), y otra con la estadounidense Translate Bio.

Otra unión interesante fue la de AstraZeneca con la Universidad de Oxford. En marzo la universidad británica anunció que estaba trabajando en el desarrollo de una vacuna, y necesitaría un socio que se comprometiera a producir y comercializar la vacuna a bajo costo. AstraZeneca firmó el trato.

Por esta razón, AstraZeneca es la compañía que más millones de dosis ha comprometido en el mundo. Estados Unidos, Brasil, Australia, Japón, Reino Unido y la Unión Europea son algunos de los compradores de esta vacuna, y según estas negociaciones, tendrá un valor aproximado de cuatro dólares por dosis.

Hasta la fecha, la vacuna más costosa será la de la compañía estatal china Sinopharm que ya está en su última fase de desarrollo. El gobierno de ese país aseguró que las dos dosis de su vacuna tendrán un valor aproximado de $145.

Esta es la tecnología que utilizan las vacunas en desarrollo

Aunque los precios de la mayoría de las vacunas oscilarán entre los 10 y 20 dólares por dosis, Moderna anunció que la suya tendrá un costo de unos 35 debido a la tecnología que están utilizando.

La tecnología de Moderna está basada en la molécula ARN mensajero. Al manipularla, genera una reacción inmune una vez entra a las células del paciente.  Esta sería la primera vez en la historia que se produce una vacuna de este tipo.

Pfizer, junto con la alemana BioNTech, también está desarrollando su vacuna basada en el ARN mensajero, que actualmente está en la última fase de pruebas clínicas con 30 mil voluntarios en Estados Unidos, Brasil, Alemania y Argentina.

La tecnología basada en un vector viral utiliza un virus para transportar la proteína S, que genera la reacción inmune en los pacientes. En el caso de la vacuna de AstraZeneca con la Universidad de Oxford, están utilizando un adenovirus de chimpancé para evitar que exista una inmunidad preexistente en los humanos y dañe el efecto de la vacuna. De ser aprobada, esta sería, con probabilidad, la vacuna más utilizada en el mundo debido a que sería la de menor costo en el mercado.

Las vacunas basadas en proteínas son las menos comunes en las experimentadas para el COVID-19, sin embargo, la compañía estadounidense Novavax es uno de los fuertes candidatos de lograr la aprobación antes de fin de año.

Novavax firmó un convenio el Instituto Serum de la India para producir mil millones de dosis a mediados del año 2021 específicamente para los países de bajos ingresos.

EE.UU. presenta plan sobre vacunas contra el virus chino

El gobierno estadounidense presentó el miércoles un plan para que las vacunas contra el coronavirus sean gratuitas, pese a que existe un escepticismo generalizado entre las personas sobre la seguridad de tales antídotos.

En un informe al Congreso y en un documento con recomendaciones para las agencias de salud estatales, federales y locales, así como para el Departamento de Defensa, se esbozaron planes para una campaña de vacunación que comenzaría gradualmente a finales de este año o en enero, y que eventualmente se ampliará para llegar a cualquier estadounidense que quiera vacunarse.

El Pentágono está involucrado en la distribución de vacunas, pero los trabajadores médicos civiles serán quienes las apliquen.

Los documentos señalan que en la mayoría de casos las personas necesitarán dos dosis, con 21 a 28 días de diferencia.

La campaña de vacunación no será una carrera de velocidad sino un maratón. Inicialmente, puede haber un suministro limitado, y la atención se centrará en los trabajadores de la salud, otros empleados esenciales y personas de grupos vulnerables.

La inyección en sí será gratuita gracias a los miles de millones de dólares en fondos de los contribuyentes aprobados por el Congreso y asignados por la administración del presidente Donald Trump.

Pero el plan enfrenta el escepticismo público. Solo la mitad de los estadounidenses se vacunarían, según una encuesta de The Associated Press realizada en mayo. Para proteger eficazmente a la nación del coronavirus, los expertos dicen que más del 70% de los estadounidenses deben estar inmunizados.

CEO Pfizer: EEUU podría tener vacuna contra el Coronavirus antes de fin de año

El director ejecutivo de Pfizer Inc., Albert Bourla, dijo que es “probable” que Estados Unidos tenga una vacuna contra el Covid-19 disponible para el público antes de fin de año y que la compañía está preparada para ese escenario, lo que difiere de otras expectativas menos entusiastas compartidas por autoridades sanitarias.

Bourla señaló el domingo pasado en el programa “Face the Nation” de CBS que está “bastante seguro” de que la vacuna que la compañía está desarrollando en asociación con BioNTech SE es segura y que podría estar disponible para los estadounidenses antes de 2021, dependiendo de la aprobación de los reguladores de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de EE.UU, dijo un reporte de la agencia Bloomberg.

“No puedo decir qué hará la FDA”, dijo Bourla. “Pero creo que ese es un escenario probable y nos estamos preparando para ello”.

Pfizer, con sede en Nueva York, y la alemana BioNTech son consideradas como líderes en la carrera por desarrollar una vacuna contra el Coronavirus, junto con Moderna Inc. y AstraZeneca Plc. Bourla indicó que existe una probabilidad de 60% de que Pfizer y su socia conozcan la eficacia de su vacuna aún experimental para finales de octubre.

“Por supuesto que eso no significa que funciona; significa que sabremos si funciona”, dijo Bourla. La fecha en la que estén listos los resultados de los ensayos clínicos dependerá de que suficientes personas que participan en el estudio contraigan covid-19 para hacer los cálculos. Pero resultados positivos podrían despejar el camino para una aprobación, sostuvo.

Bourla habla de sus certezas justo después de que Pfizer y BioNTech aumentaran la cantidad de participantes que están buscando para sus ensayos clínicos con el objetivo de incluir a más personas con antecedentes diversos.

Una mayor inscripción

Las compañías señalaron el sábado en un comunicado que esperan inscribir esta semana a los 30.000 pacientes que originalmente buscaron para su ensayo clínico de fase final. También están ampliando ese objetivo a 44.000 participantes para abarcar a personas desde los 16 años, y para incorporar a personas con VIH, hepatitis B y hepatitis C.

Bourla dijo en CBS que también se enfocarán en reclutar a más personas de color, incluidos afroamericanos y latinos, para la última etapa del ensayo en las próximas semanas. Señaló que la proporción de los participantes del estudio es actualmente de 60% de personas blancas y 40% personas de color y, en términos del rango etario, los voluntarios mayores constituyen 44% del grupo.

Las empresas se unieron a otros desarrolladores de vacunas que la semana pasada firmaron un inusual compromiso para presentar sus solicitudes a la FDA para la aprobación de sus vacunas solo cuando los medicamentos hayan demostrado ser seguros y eficaces en ensayos clínicos grandes. Eso siguió a la preocupación de que el presidente Donald Trump esté presionando a la entidad reguladora para que acelere el proceso para lanzar una vacuna al mercado antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Bourla dijo que parte de la razón por la que Pfizer no aceptó el dinero de los contribuyentes para financiar la investigación y el desarrollo de la vacuna contra el covid-19 fue para evitar la burocracia y la influencia del Gobierno. “Quería mantener a Pfizer fuera de la política”, acotó.

La presión política

Trump ha hablado públicamente de la posibilidad de que una vacuna sea autorizada antes de las elecciones de noviembre, pese a que otras autoridades de salud de EE.UU., incluido el director de los Institutos Nacionales de Salud, Francis Collins, han dicho que creen que es más realista pensar que eso sucederá más cerca de fin de año. Sin embargo, no habrá suficientes vacunas disponibles para abarcar a la mayoría de los estadounidenses hasta bien entrado 2021.

El excomisionado de la FDA Scott Gottlieb, también hablando en CBS, dijo que es “atípico” que el proceso de aprobación de algún medicamento o vacuna se discuta dentro de un contexto político.

“No creo que haya una autorización antes de las elecciones”, dijo Gottlieb, quien forma parte de la junta directiva de Pfizer. Añadió que la desconfianza de los estadounidenses en una vacuna contra el covid-19 probablemente se disipará después de las elecciones.

El extitular de la FDA señaló que no cree que la mayoría de los estadounidenses se vacune hasta 2021 o después.

“Es probable que este sea un ingreso al mercado muy escalonado”, dijo Gottlieb. Describió un proceso en el que los reguladores emitirán primero una aprobación de uso de emergencia que proporcionará un suministro limitado de vacunas para personas con alto riesgo de contagio, como los trabajadores de primera línea. Luego, la FDA “reducirá lentamente esa aprobación” para que esté disponible más ampliamente, indicó Gottlieb.

AstraZeneca retoma las pruebas de su vacuna anti-COVID-19

La Universidad de Oxford informó el sábado que reanudará los ensayos clínicos de la vacuna contra COVID-19, tras ser recientemente interrumpidos después de que un voluntario en Reino Unido sufriera una reacción adversa.

En un comunicado, la universidad inglesa indicó que las pruebas de la vacuna, denominada ChAdOx1 nCoV-19, se reanudarán en Reino Unido después de hacer una pausa el pasado día 6 como medida de precaución. 

Esta posible vacuna, considerada una de las más avanzadas que se desarrollan en todo el mundo, está en las fases finales de los ensayos clínicos antes de recibir la autorización de los organismos reguladores para proceder a inmunizar a la población. 

A finales de agosto, la UE cerró con la farmacéutica británica AstraZeneca un “primer contrato” que le garantizaba el acceso a 300 millones de dosis de la vacuna, por lo que la suspensión de los ensayos supuso un serio motivo de preocupación en Europa y en todo el mundo.

En su nota para dar cuenta de la reanudación de las pruebas, la universidad indicó que en todo el mundo unas 18.000 personas han recibido esta vacuna en estudio como parte de los ensayos clínicos y que en pruebas tan amplias como esta se espera que algún participante pueda sentirse mal.

“Cada caso debe ser evaluado cuidadosamente” para asegurar la seguridad de la vacuna, añadió el comunicado de Oxford, que no ha especificado la fecha de reanudación de los ensayos.

El miércoles pasado, AstraZeneca decidió interrumpir un ensayo clínico para lograr una vacuna contra el COVID-19, porque uno de los participantes sufre “una enfermedad potencialmente inexplicable”, informó la compañía este martes (08.09.2020).

“Esta es una acción de rutina que sucede siempre que hay una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos mientras se investiga, asegurándonos de que se mantiene la integridad de los estudios”, indicó un portavoz de AstraZeneca a la cadena CNBC y al medio especializado Stat.

El paciente fue dado de alta y la empresa informó que la reacción del participante en los ensayos clínicos no obedece directamente a la vacuna de prueba anti COVID-19 que recibió hace un mes. En consecuencia, los ensayos clínicos avanzan.

Interrumpen ensayos con vacuna de Astra Zeneca por ”enfermedad potencialmente inexplicable”

La farmacéutica AstraZeneca ha decidido interrumpir un ensayo clínico para lograr una vacuna contra la COVID-19 porque uno de los participantes sufre “una enfermedad potencialmente inexplicable“, informó un portavoz de la compañía a medios de comunicación estadounidenses.

“Esta es una acción de rutina que sucede siempre que hay una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos mientras se investiga, asegurándonos de que se mantiene la integridad de los estudios“, indicó el portavoz a la cadena CNBC y el medio especializado Stat.

El voluntario que se enfermó reside en el Reino Unido, de acuerdo a Stat, que dijo desconocer la naturaleza de la reacción adversa que sufrió el individuo, aunque se espera que se recupere.

Esta es la vacuna que había desarrollado AstraZeneca, con sede en Cambridge (Reino Unido), junto a la Universidad de Oxford y cuya eficacia se estaba experimentando en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica después de que el ensayo hubiera dado resultados positivos en sus fases iniciales, cuando se probó con mil personas en el Reino Unido.

Además, los Gobiernos de Argentina y México, así como la fundación mexicana Slim, llegaron en agosto a un acuerdo con AstraZeneca y con la Universidad de Oxford para fabricar la vacuna en sus países y, luego, distribuirla a todos los países de Latinoamérica, con excepción de Brasil.

Según informó en agosto el presidente de Argentina, Alberto Fernández, el objetivo era elaborar entre 150 y 250 millones de dosis que estarían disponibles a precios accesibles, con un coste individual de entre 3 y 4 dólares.

Por el momento, se desconocen los efectos que podría tener este incidente en los planes de AstraZeneca para desarrollar la vacuna en México y Argentina.

Trump asegura que vacuna anti COVID estará lista en octubre, Biden dice que se la pondrá

El presidente Donald Trump afirma el equipo especial que trabaja para producir la vacuna contra el coronavirus la tendrá lista en octubre, mientras que el vicepresidente Joe Biden afirmó que se inyectaría contra COVID-19, aunque eso “le costara las elecciones”.

“Hemos hecho un trabajo increíble y con una velocidad que nadie ha visto antes”, afirmó el republicano durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca. “Esto podría haber tomado dos o tres años. En cambio se hará en un período de tiempo muy corto. Incluso podría tenerlo durante el mes de octubre”.

Volvió a afirmar que el equipo ‘Operation Warp Speed’ trabaja en el proyecto y pronto habrá resultados, aunque la semana pasada el codirector de esa iniciativa, Moncef Slaoui, dijo a NPR que esa posibilidad existe, pero es “muy, muy baja”.

“Existe una probabilidad muy, muy baja de que las pruebas que se están llevando a cabo mientras hablamos puedan leerse antes de finales de octubre”, dijo Slaoui. “Y, por lo tanto, podría haber, si se cumplen todas las demás condiciones requeridas para una autorización de uso de emergencia… Creo que es muy poco probable, pero no imposible. Y por lo tanto, es lo correcto, estar preparado por si acaso”.https://platform.twitter.com/embed/index.html?creatorScreenName=laopinionla&dnt=true&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1303045924072099840&lang=es&origin=https%3A%2F%2Feldiariony.com%2F2020%2F09%2F07%2Ftrump-afirma-que-vacuna-contra-coronavirus-estara-lista-en-octubre-biden-dice-que-se-la-pondria%2F&siteScreenName=laopinionla&theme=light&widgetsVersion=219d021%3A1598982042171&width=550px

El mandatario criticó a sus opositores electorales, el exvicepresidente Biden y a la senadora Kamala Harris (California) por cuestionar la efectividad de la vacuna y afirmó que están difundinedo una “retórica imprudente”.

“Biden y su muy liberal compañera de fórmula – la persona más liberal en el Congreso, por cierto, (quien) no es una persona competente, en mi opinión, (quien) destruiría este país… deberían disculparse de inmediato por la imprudente retórica anti-vacunas de la que están hablando ahora mismo“, dijo el republicano.

A pesar de las críticas del presidente Trump, este lunes el exvicepresidente Biden afirmó que él se aplicaría una vacuna contra COVID-19 tan pronto como ésta sea liberada.

“Si pudiera ponerme una vacuna mañana, lo haría. Si me costara las elecciones, lo haría”, dijo Biden en un viaje de campaña a Lancaster y Harrisburg, Pensilvania. “Necesitamos una vacuna y la necesitamos ahora. Tan pronto como podamos conseguirla”.

En una entrevista con CNN, Harris expresó su preocupación de acelerar una vacuna solamente para tenerla lista antes de las elecciones del 3 de noviembre y temió que los científicos a cargo fueran “callados” desde las altas esferas del Gobierno.

“Se les pondrá un bozal, se les suprimirá, se les dejará a un lado”, dijo Harris. “Porque (Trump) está viendo unas elecciones en menos de 60 días y está tratando de conseguir todo lo que pueda para fingir que ha sido un líder en este tema cuando no lo es”.

La OMS considera que no habrá una “vacunación generalizada” hasta mediados de 2021

A pesar que cada vez más países anuncian que están avanzando en el proceso de investigación y desarrollo de una vacuna para contener el COVID-19, la Organización Mundial de la Salud advirtió que lo más probable es que no esté lista y se pueda utilizar de forma masiva hasta mediados del año próximo.

Así lo dijo Margaret Harris, vocera de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en una conferencia realizada el viernes en Ginebra.

“En términos de cronogramas realistas, realmente no esperamos ver una vacunación generalizada hasta mediados del próximo año”, dijo Harris, quien además mencionó la importancia de que para el desarrollo de una vacuna se cumplan con todos los parámetros de seguridad de las fases de prueba. Actualmente varios países han anunciado que se encuentran ya en la fase 3, la última.

“Esta fase 3 debe tomar más tiempo porque se necesita ver cuán verdaderamente protectora es la vacuna, también se necesita ver qué tan segura es […]. Hay fases anteriores en las que sí se observa la seguridad y se observa la seguridad con mucho, mucho cuidado, antes de pasar a la fase 3, pero es necesario seguir la seguridad en todas las etapas. Eso hace que sea un proceso más largo”, dijo la portavoz.

Entre los países que están en esa etapa del desarrollo de una vacuna están Estados Unidos y Rusia. Las autoridades estadounidenses incluso han dicho que esperan tener una vacuna lista antes de que concluya este año, y muy probablemente antes de las elecciones; esto, en el marco de la salida de este país de la OMS, anunciada por el presidente Donald Trump el pasado mayo.

“Es poco probable” que haya una vacuna de COVID-19 en octubre, dice alto funcionario de salud de EE.UU.

El director de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, Dr. Francis Collins, señaló este miércoles que es «poco probable» que una vacuna contra el coronavirus esté lista para octubre, a pesar de las pautas de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) para su distribución.

Sin embargo, Collins indicó que defiende «a los CDC en su esfuerzo por asegurarse de que la gente esté preparada».

Los CDC han dicho a los funcionarios de salud pública de Estados Unidos que se preparen para distribuir una posible vacuna contra el coronavirus a finales de octubre. Además, proporcionaron escenarios de planificación para ayudar a los estados en el proceso.

«Este es como el lema de los Boy Scouts: ‘Estar preparados’», dijo Collins. «Incluso si es muy poco probable, si todo saliera bien y tuviéramos una respuesta para entonces y supiéramos que tenemos una vacuna que es segura y eficaz, ¿no querrían que la gente estuviera lista para descubrir cómo hacer la distribución? Eso es todo lo que los CDC han dicho», añadió.

«Ahora bien, hay que tener en cuenta que la probabilidad de que eso ocurra es bastante baja», enfatizó Collins.

Actualmente, en Estados Unidos hay tres vacunas en ensayos clínicos de fase 3.

En 10 minutos se agotaron los 3.000 cupos para probar dos vacunas contra el Coronavirus

Los 3.000 cupos ofrecidos por dos universidades de Perú para que voluntarios se sometan a ensayos clínicos de dos vacunas contra el coronavirus se agotaron este domingo en 10 minutos, informaron ambas casas de estudios.

“En alrededor de 10 minutos pudimos completar la meta de 3.000 registros”, reportaron las universidades Cayetano Heredia y Nacional Mayor de San Marcos en un comunicado conjunto.

Las dos vacunas son desarrolladas por el laboratorio chino Sinopharm y están en la fase 3 (ensayo clínico en humanos), según la agencia de noticias EFE.

Perú es el quinto país con más casos confirmados de coronavirus y el noveno con más muertes por la enfermedad desde el comienzo de la pandemia en términos absolutos, pero también el que tiene la mayor tasa de mortalidad por cantidad de habitantes.

Hasta hoy registraba 647.166 contagios (7.731 en las últimas 24 horas) y 28.788 decesos (181 nuevos), informó esta tarde el Ministerio de Salud.

En ese contexto, el Gobierno puso en marcha este domingo la campaña de comunicación “El Covid no mata solo, no seamos cómplices”, destinada a aumentar la concientización sobre la prevención de los contagios.

“Esta campaña va dirigida principalmente a las personas irresponsables” porque hay “mucha gente que está dando todo su esfuerzo y, sin embargo, hay gente irresponsable que, como hemos visto en el noticiero, están en discotecas, en fiestas de cumpleaños, en sus pichanguitas (partidos de fútbol informales) u organizando parrilladas”, dijo el presidente Martín Vizcarra, según el diario limeño El Comercio.

Farmacéuticas luchan para presentar una vacuna efectiva contra el virus chino

La compañía estadounidense Johnson & Johnson está preparando el mayor ensayo clínico llevado a cabo hasta el momento por la industria farmacéutica para probar la vacuna contra la COVID-19.

La farmacéutica planea inscribir a 60.000 participantes en un ensayo de fase 3 que comenzará el próximo mes, según la base de datos  de ensayos clínicos del gobierno de EE.UU. Los participantes recibirán una inyección intramuscular (IM) de Ad26.COV2.S  para la prevención del nuevo coronavirus en adultos de 18 años o más.

El pasado mes de julio, la compañía publicaba en Nature los primeros datos de la vacuna. Los datos muestran que la vacuna basada en el vector del serotipo 26 del adenovirus (Ad26) produjo una respuesta inmune robusta, como lo demuestran los “anticuerpos neutralizantes” generados. Anticuerpos que previenen exitosamente la infección posterior y proporcionando protección completa o casi completa de los pulmones del SARS-CoV-2 en primates no humanos (PNH) en estudios preclínicos.

En estos estudios, los investigadores inmunizaron primero a los PNH con un panel de prototipos de vacunas, y seguidamente los expusieron a la infección por SARS-CoV-2. Los científicos determinaron que, de los siete prototipos de vacuna analizados en el estudio, Ad26.COV2.S (mencionado en el artículo de Nature como Ad26-S.PP) fue el que consiguió los mayores niveles de anticuerpos neutralizantes frente al SARS-CoV-2.

El nivel de anticuerpos se correlacionó con el nivel de protección, confirmando observaciones previas y sugiriendo que podrían ser un potencial biomarcador de la protección mediada por la vacuna. Los seis PNH que recibieron una única inmunización con Ad26.COV2.S mostraron niveles no detectables del virus en las vías respiratorias bajas tras la exposición al SARS-CoV-2, y solo uno de los seis mostró niveles muy bajos del virus en el hisopo nasal en dos momentos.

Carrera contrarreloj

La obtención de la vacuna se ha convertido en una carrera contrarreloj de la industria farmacéutica. Pfizer ya ha inscrito a más de 11.000 personas en su ensayo clínico y Moderna inscribió a 8.374 participantes en las primeras tres semanas de su propia prueba.

Por otro lado, la vacuna de AstraZeneca también se encuentra en fase 3 de prueba en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica. La empresa ha inscrito a unos 8.000 participantes en el Reino Unido de los 10.000 previstos. Los investigadores han vacunado a unas 3.000 personas en Brasil y 900 personas en Sudáfrica.

Denuncian que la vacuna ruda puede causar una terrible mutación del virus chino

El plan de Rusia de lanzar su vacuna Sputnik-V para el COVID-19 antes de que los ensayos completos muestren qué tan bien funciona está generando preocupación entre los expertos, que advierten que una inyección parcialmente efectiva puede alentar la mutación del coronavirus. Los virus, incluido el SARS-CoV-2, son conocidos por su capacidad de mutar todo el tiempo y, a menudo, esto tiene poco o ningún impacto en el riesgo que representa para las personas.

Pero a algunos científicos les preocupa que agregar ‘presión evolutiva’ al patógeno mediante el despliegue de lo que podría no ser una vacuna totalmente efectiva podría empeorar las cosas. ‘Una protección que no sea completa podría proporcionar una presión de selección que impulse al virus a evadir los anticuerpos que hay, creando cepas que luego evaden todas las respuestas de la vacuna’, dijo Ian Jones, profesor de virología en la Universidad de Reading de Reino Unido.

‘En ese sentido, una mala vacuna es peor que ninguna vacuna’. Los desarrolladores de la Sputnik-V, así como sus patrocinadores financieros y las autoridades rusas, dicen que la vacuna es segura y que dos meses de ensayos en humanos a pequeña escala han demostrado que funciona. Pero los resultados de esos ensayos no se han hecho públicos, por lo que muchos científicos occidentales se muestran escépticos y advierten contra su uso hasta que se hayan superado todas las pruebas y los obstáculos regulatorios internacionales.

Las pruebas masivas de la potencial vacuna de Rusia para lograr la aprobación del regulador nacional se realizarán en más de 40,000 personas y serán supervisadas por un organismo extranjero cuando comiencen la próxima semana, se informó el jueves. ‘Uno quiere estar seguro de que la vacuna sea eficaz. Realmente no sabemos eso (sobre la vacuna Sputnik)’, dijo Kathryn Edwards, profesora de pediatría y experta en vacunas en la división de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt en Estados Unidos.

Edwards agregó que el riesgo de lo que una vacuna podría hacerle a un virus, en términos de combatirlo, bloquearlo o forzarlo a adaptarse, es ‘siempre una preocupación’. Dan Barouch, especialista del Centro Médico Beth Israel Deaconess de Harvard en Boston, señaló que las tasas de mutación de los coronavirus son mucho más bajas que las de virus como el VIH, pero agregó: ‘Hay muchas desventajas potenciales de usar una vacuna que no funciona. El riesgo de que (el virus) mute es un riesgo teórico’.

Los científicos dicen que se observa una presión evolutiva similar para mutar en patógenos bacterianos que, cuando se enfrentan a antibióticos diseñados para atacarlos, pueden adaptarse para evadir los medicamentos y desarrollar resistencia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la resistencia a los antibióticos y el aumento de las superbacterias como una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo en la actualidad. Jones enfatizó que las mutaciones virales inducidas por una vacuna son ‘un resultado poco común’, y que cuanto mayor es la eficacia de una vacuna para bloquear la capacidad de un virus de ingresar a las células y replicarse allí, menor es el riesgo de que tenga la oportunidad de circular y ‘aprender’ cómo evadir las defensas de anticuerpos.

‘Si (una vacuna) es completamente esterilizante, el virus no puede entrar, por lo que no puede aprender nada porque nunca tiene la oportunidad’, señaló. ‘Pero si entra y se replica, existe una presión de selección para que evite cualquier anticuerpo que haya sido generado por la vacuna ineficiente. Y no se sabe cuál será el resultado de eso.