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El plan de Biden para Puerto Rico se enfoca en infraestructura, salud y educación

El exvicepresidente Joe Biden presentó un plan para atender algunos de los rezagos en Puerto Rico, pero la campaña del presidente Donald Trump criticó el proyecto, a pesar de que en cuatro años de administración el republicano ha querido “vender la isla”, retardó los recursos tras desastres del huracán María, lanzó rollos de papel como “ayuda” durante su visita y ha calificado a la isla como un lugar “sucio”.

El plan del demócrata es respaldado por la coalición Power 4 Puerto Rico, compuesta por grupos de la diáspora y aliados que abogan por Puerto Rico y las familias desplazadas, quienes elogiaron el proyecto, el cual es un primer esbozo para acciones más amplias.

“Durante el último año y medio, nuestra coalición y 60 socios llevaron a cabo una campaña histórica y la primera en la historia #ShowUsYourPRPolicy presionando a los candidatos presidenciales para que publiquen planes de políticas”, indicó el grupo. “El plan de políticas de Biden para Puerto Rico está en línea con las prioridades de Power 4 Puerto Rico”.

Pero vayamos por partes. Aprovechando el inicio del mes de la Herencia Hispana, el demócrata presentó un plan con acciones clave, considerando que “tres millones de ciudadanos estadounidenses que lo llaman hogar, merecen ser tratados con dignidad y respeto”.

Biden comienza con la necesidad de que la isla tenga un estatus definido, pero que sea una decisión de sus habitantes.

“Como presidente, Biden trabajará con los representantes que apoyan cada una de las opciones de estatus en Puerto Rico para iniciar un proceso justo y vinculante para que determinen su propio estatus”, aseguró.

En el proceso, si gana el 3 de noviembre, el demócrata implementará algunas medidas para mejorar la calidad de vida en la lista y asegurar su crecimiento económico, indican los lineamientos dados a conocer el mismo día en que Biden lideró un evento en Florida con estrellas boricuas.

Recuperación ante desastre

La campaña de Biden y la senadora Kamala Harris (California) buscará orientar recursos de rescate de la isla, todavía en rezago por el huracán María en 2017, el cual afectó infraestructura clave, como instalaciones eléctricas, caminos, hospitales y decenas de viviendas.

“(Se) acelerará el acceso a los fondos prometidos para la reconstrucción mientras se garantiza la transparencia y la rendición de cuentas“, aseguró. “Una piedra angular del plan económico de Biden es un paquete de infraestructura que reconstruirá las carreteras y puentes, escuelas, servicios públicos, puertos, transporte público… Y se asegurará de que la infraestructura de la isla y los hábitats costeros se reconstruyan de manera que aumenten su capacidad y resiliencia para resistir futuras tormentas”.

Biden visita Florida y busca el apoyo de los puertorriqueños

La primera visita del exvicepresidente Joe Biden a Florida como candidato demócrata a la presidencia lo llevará al corazón de la comunidad puertorriqueña en Kissimmee ayer martes.

El evento del Mes de la Herencia Hispana, cuyos detalles no se dieron a conocer oficialmente hasta el lunes, se produce después de una serie de encuestas e informes de noticias que muestran la potencial debilidad de Biden con los votantes hispanos de Florida.

Una encuesta de NBC News / Marist del 8 de septiembre mostró que el presidente Trump lideraba a Biden entre los hispanos de Florida entre un 50% y un 46%, aunque el tamaño de la muestra hispana era relativamente pequeño.

Pero en una encuesta dirigida a 1,000 hispanos en todo el estado, Biden lidera a Trump entre un 53% y un 37% según Equis Research, una firma de investigación demócrata. Esa ventaja está 11 puntos por detrás del margen de Hillary Clinton con los hispanos en 2016.

El Washington Post también informó: “Muchos activistas y funcionarios latinos dijeron que Biden ahora se está poniendo al día” en Florida.

Pero el representante federal Darren Soto dijo el martes que las encuestas que muestran que los cubanoamericanos de tendencia republicana en el condado de Miami-Dade apoyan a Trump no miden la popularidad general del exvicepresidente entre los puertorriqueños. Agregó que Trump sigue siendo muy impopular entre los puertorriqueños debido a su respuesta al huracán María en 2017 y al coronavirus este año.

“Con la comunidad hispana tenemos que desglosarlo realmente por región”, dijo Soto en una conferencia de prensa virtual para la campaña de Biden el lunes. “Entre los puertorriqueños, Joe Biden está muy por delante. … Vimos una ventana al rostro del presidente Trump con su respuesta mortal al huracán María, con sus ataques a los puertorriqueños en la isla “.

Además, Soto criticó la “respuesta absolutamente atroz de Trump ante la COVID-19”, que dijo que ha devastado a la comunidad puertorriqueña en el estado.

Este fin de semana la campaña de Biden también lanzó una serie de anuncios publicitarios en español en los cuales responden a lo que tildan de narrativas falsas sobre la capacidad de Biden en atender una crisis económica y sus políticas de impuestos, críticas a la manera en la que Trump se dirige a la comunidad puertorriqueña en Florida y “recuerdan que no hay suficiente jerga o argot que haga que los puertorriqueños olviden” el trato que recibieron tras la devastación del huracán María; un homenaje a los trabajadores y pequeños negocios en medio de la pandemia y finalmente, el plan Biden para ayudar a las familias latinas que han sufrido en medio de la COVID-19, el mandato de usar mascarilla y el plan de recuperación para una economía saludable.

Los anuncios se titulan: “Dicen Mucho”/”They say a lot”, “Arroz”/”Rice”, “Corazón de la Economía”/”Heart of the Economy” y “Un Buen Plan/A Good Plan”.

Además, la nominada a la vicepresidencia Kamala Harris también se ha acercado a la comunidad hispana en Florida, visitando a los venezolanos estadounidenses la semana pasada en Doral en el sur de Florida. Los venezolanos son otro grupo clave al que apuntan los republicanos luego de la crisis económica en ese país.

La visita marca la primera de Biden al área de Orlando desde un evento de recaudación de fondos en Windermere en octubre de 2019.

Sepa quienes son las aspirantes a ser la compañera de fórmula del candidato demócrata Joe Biden

La inminente elección de Joe Biden de su compañera de fórmula para disputarle la reelección a Donald Trump el 3 de noviembre desató una danza de nombres sobre quién opta a ser la primera vicepresidenta de Estados Unidos. 

Si bien algunos estudios muestran que la decisión tendrá poco impacto en la intención de voto de Biden, que supera al mandatario republicano en las encuestas, otros creen que podría marcar la diferencia, movilizando a más votantes negros o del Medio Oeste que optaron por Trump en 2016.

Aquí las principales mencionadas:

– Kamala Harris –

“Mi madre a menudo me decía: Kamala, tal vez seas la primera en lograr muchas cosas. Asegúrate de no ser la última”, le gustaba repetir a la senadora de 55 años durante las primarias demócratas. 

Desde el comienzo de su carrera, esta hija de inmigrantes de Jamaica y de India ha roto barreras. Después de dos períodos como fiscal en San Francisco (2004-2011), fue elegida dos veces fiscal de California (2011-2017), convirtiéndose en la primera mujer, pero también en la primera persona negra, en dirigir los servicios judiciales del estado más poblado del país. 

Luego, en enero de 2017, se juramentó en el Senado en Washington, convirtiéndose en la primera mujer con raíces en el sur de Asia en llegar a la Cámara Alta en la historia de Estados Unidos, y en la segunda senadora negra.

Harris creció en Oakland, en la California progresista de los años 1960, orgullosa de la lucha por los derechos civiles de sus padres. 

Conoce bien al candidato demócrata y era cercana a su hijo Beau Biden, quien murió de cáncer en 2015. Pero la también precandidata demócrata, sorprendió al atacar con virulencia a Biden durante el primer debate del partido, en 2019, cuestionando sus posiciones sobre políticas para acabar con la segregación racial en la década de 1970.

Entonces contó conmovida, cómo, cuando era niña, viajaba en uno de los autobuses que llevaban a escolares negros a barrios blancos. El intercambio la hizo disparar en las encuestas, pero rápidamente retrocedió, mientras bregaba por definir el rumbo de su candidatura. 

Después de abandonar las primarias en diciembre, declaró su apoyo a Biden en marzo. Pero algunos aliados del exvicepresidente de Barack Obama no perdonan a la senadora por no haberse retractado lo suficiente de sus críticas y advierten contra una compañera de fórmula demasiado “ambiciosa”, una apreciación considerada sexista por los partidarios de Harris.

– Susan Rice –

No hay dudas sobre la experiencia de Susan Rice: embajadora ante las Naciones Unidas y luego asesora de seguridad nacional bajo la presidencia de Barack Obama, estaría lista desde el primer día para ayudar a Biden en cuestiones delicadas de política exterior. 

Conocida por no ser siempre muy diplomática, esta afroestadounidense de 55 años aprendió a luchar con Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU de 2009 a 2013 y, por lo tanto, sabría mostrar la firmeza que el candidato demócrata quiere encarnar contra los adversarios de Estados Unidos. 

Según diplomáticos, tontería (“crap”) y estupidez (“bullshit”) son parte de su vocabulario habitual. Esta especialista en África, marcada por el genocidio de 1994 en Ruanda, que presenció impotente en el gobierno de Bill Clinton, también conoce perfectamente el funcionamiento de la Casa Blanca. 

Biden “tiene una gran relación con ella, trabajaron juntos durante ocho años muy, muy de cerca, y eso significa mucho para alguien como él”, dijo David Barker, profesor de la American University en Washington. 

Pero Rice, nacida en Washington de padres universitarios, y con diplomas prestigiosos, nunca pasó por una campaña electoral y podría verse como ajena a las realidades del Estados Unidos profundo. 

También se vio salpicada por la controversia sobre el ataque de 2012 contra la misión diplomática estadounidense en Benghazi, Libia. Esto la obligó en ese momento a renunciar a postularse para secretaria de Estado, y ahora la convertiría en blanco de los trumpistas.

– Karen Bass –

Poco conocida a pesar de su larga carrera parlamentaria, Karen Bass se sorprendió al verse en los últimos días entre las favoritas para acompañar a Biden. 

Es precisamente el discreto perfil de esta congresista por California lo que podría complacer al candidato, que la vería como la leal mano derecha que fue él para Obama. 

Con 66 años, Bass lidera el grupo de congresistas negros que redactó un proyecto de ley de reforma policial con el nombre de George Floyd. Llegada a la Cámara Baja en 2011, esta exasistente médica fue elegida previamente para la Asamblea de California en 2004, de la cual se convirtió, en 2008, en la primera presidenta afroestadounidense. 

Pero sus posiciones marcadas claramente a la izquierda podrían motivar ataques republicanos. Los votantes de origen cubano, clave para ganar Florida, podrían disgustarse con sus comentarios de 2016 tras la muerte de Fidel Castro: “La desaparición del ‘Comandante en Jefe’ es una gran pérdida para el pueblo cubano”, escribió entonces. 

Biden comparte una gran tragedia con Bass: la pérdida de hijos. El exvicepresidente a menudo cuenta cómo el recuerdo de la muerte de su hija y su primera esposa en 1972, en un accidente automovilístico, y luego de su hijo mayor, dejó un “agujero negro” en su pecho.

Bass perdió a su hija y a su hijastro en un accidente de tránsito en 2006. “Después de perder a mis hijos, puedo hacer cualquier cosa”, respondió en julio a la revista The Atlantic, que le preguntó sobre la dureza de una campaña presidencial.

– Elizabeth Warren –

Impulsada por entusiastas simpatizantes, esta senadora progresista de Massachusetts fue un tiempo favorita en las primarias demócratas antes de caer en las encuestas para luego tirar la toalla a principios de marzo. 

En lugar de brindar su apoyo a Bernie Sanders, el otro precandidato tan a la izquierda como ella, decidió apoyar a Biden en abril. 

A pesar de las críticas durante las primarias, desde entonces ha hecho una campaña activa por su otrora rival, un moderado.

Con esa feroz crítica de Wall Street a su lado, Biden podría atraer a los votantes más izquierdistas pero también a afroestadounidenses, entre los cuales obtuvo mejores puntajes en las encuestas que Kamala Harris. 

Pero a los 71 años, a Warren le resultaría difícil encarnar a la próxima generación. Y su programa podría asustar a los moderados y dar argumentos a la campaña de Trump, que describe a Biden como un “títere” de la “izquierda radical”. 

También sería atacada por los orígenes nativo americanos que dice tener y que llevaron a Trump a apodarla “Pocahontas”. Además, de ser nominada, el gobernador republicano de Massachusetts podría llenar su vacante del Senado, costándole a los demócratas una banca crucial.

– Tammy Duckworth –

Mucho menos conocida que sus colegas Harris y Warren, la senadora Tammy Duckworth, una exmilitar de origen asiático que perdió ambas piernas en Irak, podría reforzar una de las fortalezas de Biden: su humanidad y su empatía.

Nacida en Bangkok, esta mujer de 52 años anda en silla de ruedas por los pasillos del Congreso en Washington, donde representa a Illinois, un estado industrial del cual fue elegida por primera vez a la Cámara de Representantes de 2013 a 2017, y luego al Senado. 

Hija de un militar estadounidense y una tailandesa, se alistó en el ejército y los marines, antes de ser herida en Irak en 2004, cuando el helicóptero que copilotaba fue abatido por insurgentes. Amputada de ambas piernas, se unió al gobierno de Obama en el muy poderoso Departamento de Asuntos de Veteranos.

Según Barker, esta “heroína de guerra”, en un país que adora a sus veteranos, puede atraer a “una parte importante del electorado”.

– Michelle Lujan Grisham –

La primera demócrata gobernadora de Nuevo México, una de las figuras hispanas más prominentes de Estados Unidos, puede ser la apuesta de Biden para sumar votos entre la minoría más importante del país.

Esta abogada nuevomexicana de 60 años representó a su estado en el Congreso en Washington de 2013 a 2018, donde fue elegida en 2016 para presidir el grupo de la bancada hispana. Su experiencia ejecutiva no se limita a la gobernación: de 2004 a 2007 fue secretaria de Salud estatal y muchos especulan que, de no ser la compañera de fórmula de Biden, podría encabezar el Departamento de Salud en un gobierno demócrata.

Descendiente de una familia de destacados juristas y políticos de Nuevo México, ha sido una dura crítica de Trump. “Necesitamos un líder que sea respetado, amable, justo y ético”, dijo recientemente sobre Biden, a quien considera su mentor.

En los últimos meses se ha especulado también que Biden puede elegir a la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, o a la legisladora de Florida Val Demings, o incluso a la senadora de Wisconsin Tammy Baldwin. Aunque también podría buscar el efecto sorpresa y revelar un nombre inesperado.