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Trump en campaña: “Amo a los latinos, es una comunidad fantástica”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, blandió su lema de “ley y orden” para conquistar a los votantes latinos en el estado clave de Arizona, al asegurar que, si él pierde la Casa Blanca, el país empezará a parecerse a las calles inseguras de las que huyeron muchos inmigrantes hispanos.

Durante un acto organizado por su campaña electoral en Phoenix, Arizona, Trump confió en que el eslogan que le funciona entre muchos de sus votantes blancos le permita ampliar también sus apoyos entre los latinos, ante los que dibujó un panorama apocalíptico si el candidato demócrata, Joe Biden, gana las elecciones de noviembre.

“Muchos hispanos vinieron aquí para conseguir el sueño americano. Muchas de sus familias, sus padres y madres, lo hicieron abandonando países que no tenían calles seguras, que tenían muchos problemas”, dijo Trump ante más de un centenar de asistentes.

“Y si dejan que esto continúe, tendríamos lo mismo (aquí). Como digo a menudo, no vamos a ser otra Venezuela (…) Mis latinos, amo a los latinos. Es una comunidad fantástica. Nunca los defraudaré”, expresó Trump.

El presidente se pronunció así después de insistir en que “hay que dar a los agentes del orden el respeto que merecen”, y de criticar que en ciudades gobernadas por demócratas, como Nueva York y Chicago, “el crimen está por las nubes”.

Biden promete un TPS para los venezolanos y suavizará sanciones económicas al régimen castrista

El candidato demócrata a la presidencia de EE.UU., Joe Biden, señaló este miércoles que de llegar a la Casa Blanca otorgaría a los inmigrantes venezolanos el Estatus de Protección Temporal (TPS) y revertiría políticas del presidente Donald Trump que considera han sido “dañinas” para los cubanos.

El exvicepresidente de EE.UU. aseguró en una entrevista al canal NBC de Miami que la política del presidente Trump hacia Venezuela “es un fracaso abyecto” y criticó que “se ha negado a extender” el alivio migratorio TPS a los venezolanos, “lo que agrava las condiciones en las que se encuentran”.

Señaló que el presidente Nicolás Maduro se “ha fortalecido” desde que Trump asumió el poder.

“El pueblo venezolano está peor, vive en una de las peores crisis humanitarias del mundo y el país no está más cerca de unas elecciones libres”, se lamentó el demócrata.

Para Biden, el enfoque “incoherente” de Trump está alienando a los socios internacionales, socavando la causa de la democracia, y su política no ha logrado aliviar el sufrimiento humano de millones de venezolanos.

El Gobierno de Trump , el primero en reconocer al opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, ha impuesto sanciones contra el Gobierno de Maduro, sus familiares y sus colaboradores políticos más cercanos.

Entre tanto, sobre su política hacia Cuba, el exvicepresidente de Barack Obama (2009-2017) señaló que “revertiría las políticas fallidas de Trump que han causado daño a los cubanos y sus familias”.

El republicano “no ha hecho nada para promover la democracia y los derechos humanos, por el contrario, la represión contra los cubanos por parte del régimen ha empeorado con Trump”, manifestó el demócrata, que se enfrentará al presidente en las elecciones del próximo 3 de noviembre.

“Mi plan es seguir una política que promueva los intereses y empodere al pueblo cubano para que determine libremente su propio resultado, su propio futuro”, subrayó.

Agregó que también revertiría la reciente decisión de Trump de limitar las remesas de las familias cubanas”.

Trump, con una política de “mano dura”, ha dado marcha atrás en el acercamiento a Cuba que impulsó a partir de 2014 el entonces presidente Obama, pero ha mantenido las restricciones migratorias para los isleños.

Trump en visita a Minnesota: “Biden es el títere de los extremistas de izquierda”

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, visitó el lunes estado de Minnesota desde donde continúa la campaña por la Casa Blanca. A pocos metros del memorial de George Floyd, el afroamericano asesinado por cuatro agentes de la policía de Minneapolis, el republicano alzó su voz a favor de las fuerzas de seguridad y confrontó nuevamente a los movimientos de la izquierda radical.

«Estoy aquí para ayudar. Devolveremos la ley y el orden, lo devolveremos de inmediato», dijo el presidente estadounidense quien en el mismo discurso apuntó contra el candidato demócrata, Joe Biden. «Esta elección se trata de la supervivencia de nuestra nación. Joe Biden es el títere de los extremistas de izquierda que intenta abrir nuestras fronteras, eliminar a la policía, adoctrinar a los niños y reemplazar la libertad estadounidense por el fascismo de izquierda».

Poco después, el mandatario volvió a defender a la policía y aseguró que está siendo limitada: «Tienen muy buena policía, pero les dicen que no hagan nada. No se les permite hacer lo que se suponen que deben hacer», expresó. En reiteradas ocasiones, Trump también ha acusado al exvicepresidente Biden de querer limitar los fondos a los departamentos de policía y buscar su eliminación.

Poco antes de su llegada a Minnesota, manifestó su intención de visitar el monumento en honor a George Floyd en Minneapolis, pero el gobernador Tim Walz, insistió a la Casa Blanca que desistiera de su planes. «Durante el fin de semana traté de decirle a la Casa Blanca por qué era realmente una mala idea que el presidente usara el mural de Floyd como telón de fondo y encendiera el dolor que sentimos en Minnesota», según declaraciones reseñadas por Minneapolis Star Tribune.

La campaña de Trump carga contra la “falsa Harris”

La campaña de Donald Trump tenía listo un vídeo para desacreditar la elección de Kamala Harris como compañera de candidatura del demócrata Joe Biden. “El lento Joe y la falsa Kamala. Son perfectos juntos. Un error para Estados Unidos”, sostenía el clip compartido por el presidente estadounidense apenas unos minutos después de conocerse el esperado anuncio. El núcleo del mensaje era que la senadora por California quiere imponer las ideas de “la izquierda radical”. Hace dos semanas le preguntaron al republicano qué le parecería la senadora por California como candidata a vicepresidenta y este aseguró que sería “una buena elección”. 

Donald Trump donó dinero en dos ocasiones a la campaña de Harris cuando se postulaba para la reelección como fiscal general de California, según los registros estatales citados por The Washington Post. Ivanka Trump, su hija y actual asesora en la Casa Blanca, también donó.

Durante la rueda de prensa sobre el coronavirus, Trump se refirió esta tarde al anuncio de Biden: “Ella fue extraordinariamente desagradable con [el juez del Supremo acusado de abuso sexual] Kavanaugh… Fue desagradable a un nivel que fue simplemente algo horrible”. El republicano se refería al interrogatorio de la senadora a Brett Kavanaugh cuando lo nombró en 2018 para ser juez del Tribunal Supremo. El abogado respondió sobre la acusación de Christine Blasey Ford, quien dijo que la intentó violar tres décadas atrás, cuando ambos eran menores de edad. Finalmente, el Senado (de mayoría republicana) respaldó la elección de Kavanaugh como miembro de la máxima autoridad judicial de EE UU.

En el vídeo compartido por Trump se le achaca su apoyo a la “medicina socializada” de Bernie Sanders, en referencia a la propuesta de un sistema de salud universal. Harris dijo en un momento que apoyaba la propuesta de sanidad del veterano socialista, pero después aclaró que no estaba a favor de eliminar los seguros médicos privados.

Trump llamó a Harris “desagradable” e “irrespetuosa” hacia el exvicepresidente Biden en una conferencia de prensa de la Casa Blanca poco después de que se anunciara que sería la compañera de fórmula del exvicepresidente.

“Fue muy irrespetuosa hacia Joe Biden y es difícil escoger a alguien que fue así de irrespetuoso”, dijo el presidente.

Aseguran que las contradicciones de Trump sobre Venezuela impactan su campaña por la reelección

Hasta hace unos días parecía que el presidente Donald Trump tenía clara su estrategia para presionar una transición a la democracia en Venezuela: el apoyo público y aparentemente irrestricto a Juan Guaidó –el presidente del Parlamento que reta con una presidencia paralela a la de Nicolás Maduro– y la escalada de sanciones económicas para ahogar la capacidad del régimen autocrático venezolano de financiarse dibujaban uno de los pocos puntos realmente claros en la política exterior del presidente estadounidense.

Un reporte de Telemundo señala que una dupla de eventos coincidió esta semana y puso en duda el hecho de que por primera vez en mucho tiempo un tema latinoamericano como la pasmosa crisis venezolana estuviera entre las prioridades de la agenda en Washington. 

Primero, las revelaciones de John Bolton, ex asesor de seguridad nacional de Trump publicadas recientemente en su libro ‘The Room Where it Happened’ y luego el propio presidente estadounidense, quien en una reciente entrevista para el portal Axios pareció contradecirse sobre su posición ante Maduro y horas después intentó rectificar.

Una de las conclusiones que puede derivarse de ambas publicaciones es que el presidente Trump nunca tuvo demasiada confianza en Guaidó como una figura de calado para empujar la transición en Venezuela. Bolton asegura que Trump, además de considerar a Guaidó como una figura “débil” en contrapuesto de un Maduro “fuerte”, lo llegó a llamar “el Beto O’Rourke de Venezuela”.

Parte de esa desilusión sobrevino por asuntos de política pura y dura. Señala Bolton lo mal que se vio a la oposición tras el manejo que tuvo Guaidó sobre los hechos del 23 de febrero de 2019 y las expectativas no cumplidas de que una participación aluvional de los sectores civiles para apoyar el ingreso de la ayuda humanitaria por la frontera con Colombia generara un cisma en las filas militares en detrimento de Maduro.

En esas fechas, Bolton asegura que Trump era bastante proclive a la posibilidad de una intervención en Venezuela, a la que supuestamente considera “parte” de Estados Unidos y de la cual le interesaría asegurarse sus recursos petroleros.

Pero el exasesor de seguridad también señala cómo asuntos simbólicos socavaron la figura de Guaidó ante Trump, como el hecho de que la esposa del líder venezolano, Fabiana Rosales, no llevara en la mano su alianza matrimonial cuando se reunió con el presidente estadounidense. “Yo nunca entendí del todo qué quería decir, pero no era bueno, en la mente de Trump”, escribe Bolton.

En la entrevista con Axios, Trump personalmente deja claro que Guaidó no es precisamente un personaje que lo entusiasma. “Guaidó fue elegido. Creo que no estaba necesariamente a favor, pero dije: a algunas personas les gusta, a otras no. Al final estuve de acuerdo. No creo que haya sido, ya sabes, no creo que haya sido muy significativo de una forma u otra”, aseguró.

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Trump pide en Tulsa retarsar las pruebas del COVID-19

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo que pidió “retrasar las pruebas” porque un aumento en las pruebas conduce a un aumento en los casos de coronavirus.

“Cuando se hacen pruebas en esa magnitud, vas a encontrar más personas, encontrarás más casos. Así que le dije a mi gente que retrasara las pruebas, por favor. Ellos hacen y hacen prueban y prueban. Tenemos pruebas de que la gente no sabe lo que está pasando”, dijo Trump en la manifestación.

Esto ocurre cuando muchos estados, incluido Oklahoma, están experimentando un aumento en los casos de coronavirus y el Dr. Sanjay Gupta de CNN dijo que el aumento en los casos está superando el aumento en las pruebas de coronavirus.

Y hasta el jueves, al menos 21 estados están viendo un aumento en los nuevos casos de una semana a la siguiente, según un análisis de CNN de datos de la Universidad Johns Hopkins.

Hasta este sábado por la tarde, el condado de Tulsa informó la mayoría de los casos, 2.206 en total, según el Departamento de Salud del Estado de Oklahoma. El estado informó recientemente su mayor aumento en un solo día en los casos de coronavirus desde el comienzo de la pandemia.

A principios de semana, Trump calificó las pruebas de “sobrevaloradas” y dijo en una entrevista con el diario The Wall Street Journal que hace que el país se vea mal.

La campaña de Trump culpa a los manifestantes “radicales” y a los medios de comunicación por la falta de público

La campaña de Trump está tratando de culpar a los manifestantes “radicales”, incluso diciendo que algunos supuestamente estaban bloqueando los detectores de metales, por supuestamente ahuyentar a algunos de los partidarios del presidente que iban a asistir a los eventos de la campaña este sábado en Tulsa.

Varios equipos de CNN en el terreno dijeron que no vieron nada de ese tipo de actividad cerca del lugar del evento. Hubo manifestantes en el centro de la ciudad, aunque había un gran perímetro de seguridad que les impedía meterse a unas cuadras de la arena donde se realiza la concentración.

“El presidente Trump se está reuniendo en Tulsa con miles de partidarios enérgicos, un marcado contraste con la somnolienta campaña que Joe Biden dirige desde su sótano en Delaware. Lamentablemente, los manifestantes interfirieron con los partidarios, incluso bloquearon el acceso a los detectores de metales, lo que impidió que la gente entrara a la concentración. Los manifestantes radicales, junto con un ataque implacable de los medios, intentaron ahuyentar a los partidarios del presidente. Estamos orgullosos de los miles que resistieron”, dijo el portavoz de la campaña, Tim Murtaugh, a Ryan Nobles.

Los equipos de CNN en el terreno, incluido uno que ha estado en la entrada principal casi todo el día, dijeron que no han visto evidencia de manifestantes que ingresen a las puertas de seguridad.

Gary Tuchman, quien informó desde varios lugares del centro y habló con múltiples simpatizantes, dijo que nadie mencionó los problemas mencionados en la declaración.