CONGRESO EEUU

Pelosi y chef español distribuyen comida entre custodios del Capitolio

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se ha unido al chef José Andrés para repartir alimentos entre los miembros de la Guardia Nacional y los trabajadores que custodian el Capitolio. Ella misma ha compartido en Twitter dos fotos en la que aparece distribuyendo comida y posando junto a parte de las tropas y el cocinero asturiano responsable de la ong World Central Kitchen, que desde 2010 lleva alimentos a comunidades desfavorecidas y a las víctimas de catástrofes naturales. “Dondequiera que haya una pelea en la que la gente hambrienta pueda comer, estaremos allí, debemos estar allí”, es su lema.

Este sábado, ayudado por Nancy Pelosi, José Andrés y los miembros de la organización han llevado a las puertas del Capitolio un menú pensado para que los militares puedan comerlo bien y sin dificultades, y además que sea saludable y sabroso. Un sándwich de rosbif, tomate secado al sol con alioli de albahaca y un plato caliente de estofado de pollo y una versión vegetariana a base de verduras y habas.

Es evidente que José Andrés es un cocinero de altura y aunque su propósito es llevar a alimentos a personas que lo necesitan por estar en una situación de vulnerabilidad o conflicto, como este caso, quiere que lo que prepara reúna todos los ingredientes como para conquistar al paladar más exigente; o los más exigentes porque ha servido varios miles de menús entre las tropas de la Guardia Nacional y quienes colaboran con ellas en estos momentos tan complicados en Washington. La acción de este sábado no es algo excepcional en las últimas semanas en la ciudad.

Trump será acusado de incitar a insurrección en un nuevo juicio político

La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes de Estados Unidos planea acusar el próximo lunes al presidente saliente Donald Trump de “incitar una insurrección”, por su rol en el asalto al Capitolio, lo que desataría el proceso para un juicio político que podría derivar al Senado a mediados de la próxima semana, informaron este viernes varios medios.

El último borrador de la resolución de juicio político (“impeachment”), obtenido por la cadena CNN, menciona un único cargo contra Trumpel de la “incitación a una insurrección”, y pide inhabilitarle para ocupar futuros cargos políticos.

“Donald John Trump cometió graves delitos y faltas al incitar deliberadamente la violencia contra (una de las ramas de) el Gobierno de los Estados Unidos”, indica el borrador, del que también informan las cadenas ABC y NBC News.

Los demócratas planean presentar el lunes ese cargo, conocido como artículo para un juicio político, lo que les permitiría programar un voto rápido sobre el tema en el pleno de la Cámara Baja para mediados de la próxima semana, aunque todavía no hay una decisión definitiva al respecto, según CNN.

En un juicio político, la Cámara de Representantes es la encargada de acusar formalmente al presidente con los cargos, en un voto del pleno, mientras que es el Senado quien se encarga de evaluarlos y decidir si destituye al mandatario, para lo que se requiere una amplia mayoría de dos tercios.

El dilema al que se enfrentan los demócratas en la Cámara Baja es que, si comienzan el proceso el lunes, cuando solo quedarán nueve días de la gestión de Trump, lo más probable es que el juicio político en sí no se celebre en el Senado hasta que el presidente electo, Joe Biden, ya esté en el poder, explicó CNN.

Eso supondría una gran distracción respecto a las prioridades legislativas que Joe Biden planea enviar al Congreso en su primer día en el poder, destinadas a hacer frente a la pandemia de covid-19, revitalizar la economía y reformar el sistema de inmigración.

La posible inhabilitación política de Trump

Aunque una condena a Trump en el Senado más allá del 20 de enero ya no conseguiría destituirle, los demócratas se plantean que el juicio incluya su inhabilitación para ocupar futuros cargos políticos.

El borrador redactado por los demócratas llama a su destitución y su “descalificación para ocupar y disfrutar de cualquier cargo de honor, confianza o beneficio bajo los Estados Unidos”.

Los demócratas están a punto de retomar el control del Senado tras ganar esta semana los dos escaños que estaban en juego en Georgia, pero aún no está claro cuándo exactamente tomarán posesión esos dos nuevos senadores y si será antes del 20 de enero, cuando Biden llegará al poder.

La presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, ha asegurado que iniciará el proceso para un juicio político si el vicepresidente Mike Pence no actúa inmediatamente para destituir a Trump según el proceso establecido en la enmienda 25 de la Constitución, algo que parece muy improbable.

En una llamada con sus correligionarios este viernes, el consenso mayoritario era que había que iniciar el juicio político, pero Pelosi no llegó a garantizar que vaya a ocurrir, de acuerdo con CNN.

Este sería el segundo juicio político al que los demócratas someterían a Trump, después del relacionado con sus presiones a Ucrania, que concluyó a principios del año pasado con su absolución en el Senado.

El borrador redactado por los demócratas asegura que, al alentar la insurrección de sus seguidores, Trump “puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones de Gobierno”.

“Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en la transición pacífica de poder y puso en peligro una rama de Gobierno. Por tanto, traicionó su confianza como presidente, con los daños manifiestos consiguientes al pueblo de los Estados Unidos”, indica el texto.

El mexico-americano Alex Padilla reemplazará a Kamala Harris en el senado de EEUU

 El gobernador de California Gavin Newsom designó el martes al secretario de Estado Alex Padilla como el próximo senador de Estados Unidos para ocupar el escaño que dejó vacante la vicepresidenta electa Kamala Harris.

Hijo de inmigrantes mexicanos, Padilla será el primer senador latino de California, lo que dará un nuevo nivel de representación a un grupo demográfico que representa casi 40% de la población del estado.

“A través de su tenacidad, integridad, inteligencia y determinación, California gana un combatiente demostrado que será un feroz aliado en D.C., levantando los valores del estado y cerciorándose de asegurar los recursos críticos para salir más fuertes de esta pandemia”, dijo Newsom en un comunicado.

Se tenía previsto que Padilla fuera la opción de Newsom, ya que los dos son antiguos aliados políticos. Newsom se veía presionado por dos bandos, uno para que designe a un latino y otro para que designe a una mujer negra, ya que Harris era la única mujer negra en la cámara.

“Me siento honrado y agradecido por la confianza que puso en mí el gobernador Newsom, y tengo la intención de trabajar cada día para honrar esa confianza y cumplirle a todos los californianos”, dijo Padilla, de 47 años, en un comunicado.

El Senado aprueba paquete económico con cheque de estímulo y ayudas al desempleo

El Senado aprobó en la noche de este lunes un paquete económico de emergencia para hacer frente a los estragos del coronavirus. El plan incluye también financiación para el Gobierno federal y recorte de impuestos. Es uno de los mayores paquetes legislativos que el Congreso ha aprobado en su historia. Ahora el presidente Donald Trump tendrá que firmarlo para convertirlo en ley.

El plan de recuperación de $900,000 millones de dólares enviará, tras meses de estancamiento, ayuda a los negocios y un pago de hasta $600 dólares a la mayoría de los estadounidenses. También contempla recursos para distribuir la vacuna en todo el país en medio de un preocupante aumento de nuevos casos, hospitalizaciones y muertes.

El proyecto de ley tiene 5,593 páginas y en él también se recoge la financiación al Gobierno federal y otros asuntos que legisladores de ambos partidos agregaron al final de las negociaciones y antes de que el Capitolio cerrara los libros del año. Ahora la pelota está en el tejado del actual presidente Donald Trump, que se espera que lo firme en los próximos días, según Associated Press.

El lunes por la tarde se conocieron detalles del paquete de estímulo y en pocas horas recibió el respaldo bipartidista de ambas cámaras. El Senado lo aprobó con 92 votos a favor y seis en contra. Respecto a la Cámara Baja, 359 representantes votaron sí frente a 53 que se opusieron.

Este respaldo masivo ha llegado después de meses de falta de acuerdo, a pesar de la urgencia con la que muchos estadounidenses necesitaban los pagos directos y muchos pequeños comercios que pedían se extendieran los préstamos para para las nóminas de sus trabajadores.

En el camino se quedaron la financiación para estados y gobiernos locales y la protección para empresas contra demandas relacionadas con el coronavirus. La negociación también supuso sacrificar la mitad del monto de las ayudas individuales, que pasaron de los $1,200 dólares de marzo a los $600 dólares de esta segunda ronda. Las prestaciones federales al desempleo serán de $300 dólares semanales y no de $600 dólares a la semana como las que se aprobaron en marzo.

Cámara de representantes aprueba nuevo plan de estímulo

La Cámara de Representantes aprobó ayer lunes un paquete de ayuda económica de $900,000 millones de dólares que pretende acelerar la distribución de vacuna, enviar ayuda a los pequeños negocios y hasta $600 dólares a la mayoría de los estadounidenses y mejorar las prestaciones al desempleo, entre otras cosas.

La medida se tendrá que votar después en el Senado, donde se espera que también se apruebe si ningún senador se opone a una votación rápida. La votación a favor de la Cámara Baja llega un día después de que los líderes en el Congreso de ambos partidos llegaran a un acuerdo que estuvo negociándose durante meses.

Este plan de recuperación económica de 5,593 páginas va de la mano con un proyecto de ley para financiar al Gobierno federal. Pero, ¿qué incluye?

  • Pagos directos de hasta $600 dólares por adulto (y $600 dólares por dependiente).
  • Prestaciones por desempleo de $300 dólares semanales.
  • Unos $284,000 millones de dólares para el programa de protección de nóminas.
  • $25,000 millones en asistencia para el alquiler.
  • Una extensión de la la moratoria de desalojo.
  • 82,000 millones para escuelas y universidades

Lo que debes saber sobre el cheque de desempleo por $300 del nuevo paquete de estímulo

El proyecto de ley de ayuda bipartidista para atender la pandemia de la Covid-19, que se consolidó ayer por la noche, incluye un cheque de seguro de desempleo semanal por $300 dólares. La propuesta planteaba originalmente que serían 16 semanas de ayuda de seguro de desempleo. Sin embargo, no será así, pues el último acuerdo entre los congresistas estipula que los solicitantes podrían recibir cobertura durante 11 semanas.

La confirmación del cheque de desempleo durante 11 semanas no se producirá hasta la aprobación de la ley en el Congreso. Se espera que la votación sea hoy. Con base en los acuerdos logrados, el cheque por desempleo será vigente a partir de este mes hasta la mitad de marzo del próximo año.

Las nuevas solicitudes para obtener el cheque de desempleo llegaron a 885 mil en la semana del 12 de diciembre, 23 mil más que en semanas anteriores, informó el Departamento de Trabajo el 17 de diciembre.

Para millones de trabajadores desempleados, el 26 de diciembre es el último cheque que recibirán en este año, ya que los beneficios creados por la Ley Cares en marzo expirarán el 31 de diciembre. Sin embargo, con la nueva ley se ampliará este beneficio en 2021.

Cómo recibir los cheques

El envío de los cheques dependerá de la rapidez con que los estados puedan mandar el dinero. El 27 de diciembre es, tentativamente, la fecha señalada, pero ese lapso de respuesta podría diferir entre un estado y otro.

El gobierno federal está financiando estos pagos, pero son los estados los que procesan los fondos. El tiempo variará si se considera que los estados aprobados para la Asistencia por Pérdida de salario semanal en agosto tardaron semanas o meses en procesar los pagos.

Todos los solicitantes que aspiren a recibir el cheque, deben tener claro que los criterios de elegibilidad varían de un estado a otro, pero la regla general es que se debe presentar una solicitud.

El monto del beneficio semanal depende de los ingresos brutos del solicitante cuando se encontraba empleado, por lo anterior, podría haber una variación de entre $300 y $600 dólares, con algunas excepciones. Todo esto, depende de cada estado, incluyendo la temporalidad de la emisión del cheque para el beneficiario.

Por lo anterior, es fundamental que los solicitantes acudan a La Oficina de Trabajo de cada estado, la cual proporciona información sobre sus beneficios de desempleo particulares y aclarará toda duda al respecto.

Congreso americano alcanza acuerdo que incluye pagos directos de $600 y ayudas al desempleo

Tras la segunda extensión aprobada para evitar el cierre temporal del Gobierno, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell anunció este domingo que han alcanzado un acuerdo de estímulo para hacer frente a los estragos económicos de la pandemia del coronavirus. La legislación finalmente incluirá un pago directo (aunque de $600 dólares y no de $1,200 dólares) y una prestación federal al desempleo (de $300 dólares semanales).

“Para la información de todos nuestros senadores y, más importante, para el pueblo estadounidense, finalmente podemos decir lo que nuestra nación ha necesitado escuchar durante mucho tiempo: hay más ayuda en camino“, dijo McConnell la tarde del domingo en sede parlamentaria.

El acuerdo contempla un proyecto de ley de 1.4 billones de dólares para financiar al Gobierno hasta el 1 de octubre y aproximadamente $900,000 millones de dólares para el paquete de ayudas económica.

¿Qué sigue a este acuerdo de estímulo?

Los negociadores de ambos partidos han pedido a los miembros de la Cámara de Representantes y del Senado que se preparen para votar el proyecto de ley este domingo, según publica The Washington Post.

Esta posible aprobación llegaría la misma noche que acaba el plazo para mantener el Gobierno funcionando y en un momento en el que la pandemia empeora y todas las esperanzas están puestas en las vacunas.

La presidenta de la Cámara Alta, Nancy Pelosi, dijo a su equipo que su intención es que se vote también este domingo, adelanta el Post, que cita una fuente anónima. El Congreso tiene hasta la medianoche del domingo para aprobar las legislaciones y mantener el Gobierno abierto.

¿Qué incluye el nuevo paquete de estímulo?

El acuerdo plantea enviar un pago único de $600 dólares para los estadounidenses que ganaron $75,000 dólares o menos el año anterior, también de acuerdo a la información del diario capitalino. Esta segunda ronda reduciría así a la mitad la cuantía de la primera. La recibirían tanto adultos como menores, lo que significa que una familia de cuatro miembros podría conseguir hasta $2,400 dólares.

El Congreso también extendería las prestaciones por desempleo hasta los $300 dólares semanales, una medida que podría empezar este 27 de diciembre y que duraría 11 meses. La Ley Cares, que se aprobó en marzo, destinaba $600 dólares semanales a las personas que se hubieran quedado sin trabajo durante la pandemia.

También recoge otra ronda de ayudas para pequeños negocios a través del programa de protección de las nóminas (PPP, por sus siglas en inglés) y medidas como enviar más dinero para escuelas, pruebas de coronavirus y distribución de las vacunas.

¿Que no incluye el acuerdo de los líderes del Congreso?

Este proyecto de ley de $900,000 millones de dólares deja fuera la partida presupuestaria para gobiernos locales y estatales, a la que los republicanos se han opuesto tajantemente. Tampoco contempla proteger a las empresas contra las demandas relacionadas con el coronavirus, una medida en la que McConnell había insistido. Ambas habían sido un escollo en las negociaciones por lo que los líderes del Congreso decidieron excluirlas para seguir avanzando.

Pelosi y Schumer presionan a republicanos por nueva ley de estímulo económico

El líder demócrata del Senado, Charles Schumer (Nueva York), y la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi (California) presionan a los republicanos para aprobar en el Congreso una nueva ley de estímulo económico contra el coronavirus.

Los demócratas emitieron una declaración conjunta, donde destacan la importancia de las negociaciones, tras un día de que se presentara un proyecto bipartidista, el cual es rechazado por el líder republicano Mitch McConnell (Kentucky).

Recuerdan que Estados Unidos está registrando un millón de nuevos casos de COVID-19 cada semana, además de que hay más de 270,000 muertes, lo que ha impactado a las familias y negocios en distintos niveles, incluido el económico.

“El pueblo estadounidense está atravesando actualmente el peor tramo de la pandemia”, consideran. “Muchos presupuestos familiares y pequeñas empresas se encuentran en su punto de quiebre”.

Mencionan que economistas han pedido implementar un nuevo paquete de estímulo económico, debido a que el país podría enfrentar una crisis más severa sin un alivio.

Critican al senador McConnell y al líder de la minoría en la Cámara, Kevin McCarthy (California), por detener los esfuerzos de un nuevo plan, el presentado este martes –de más de $900,000 millones de dólares– y respaldado por congresistas de ambos partidos.

“La necesidad de actuar es inmediata y creemos que con negociaciones de buena fe podríamos llegar a un acuerdo”, indican, aunque reconocen que hay proyectos más completos.

Urgen que la pronta disponibilidad de la vacuna es importante tener fondos adicionales para la distribución y realizar una campaña al respecto.

“Este esfuerzo de distribución será dirigido por los estados aumentando aún más la necesidad de financiamiento para los gobiernos estatales y locales”, indican. “A la luz de la urgencia de satisfacer las necesidades del pueblo estadounidense y la esperanza que presenta la vacuna, es hora de que el líder McConnell se siente con los demócratas para finalmente comenzar un verdadero esfuerzo bipartidista para satisfacer las necesidades del país”.

El martes, el senador McConnell rechazó el plan bipartidista, ya que aseguró que “no había tiempo” para un nuevo proyecto, pues se deberá tomar una decisión sobre la ampliación del presupuesto federal, donde podrían incluirse lineamientos para atender la pandemia.

“Simplemente no tenemos tiempo para perder el tiempo”, dijo el republicano.

Los demócratas han avanzado con dos proyectos de estímulo, incluida la Ley HEROES de $3.4 billones de dólares y una oferta reducida de $2.2 billones de dólares, ambas rechazadas por McConnell.

Jefe de republicanos en el senado se opone al nuevo plan de ayuda de $900,000 millones

Miembros de ambos partidos en el Congreso impulsan un plan de ayuda económica contra el coronavirus, pero el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), se opone al proyecto.

“Simplemente no tenemos tiempo para perder el tiempo”, consideró.

El republicano se refiere al proyecto de $908,000 millones de dólares que respaldan miembros bipartidistas del Senado.

McConnell aseguró que trabaja en un proyecto de ley de gastos para el Gobierno federal, el cual debe aprobarse antes del 11 de diciembre, y donde se incluirían disposiciones económicas contra la pandemia.

“Probablemente vendrán en un solo paquete”, adelantó sobre sus conversaciones con la Casa Blanca.

El senador republicano ha rechazado todos los proyectos económicos contra la pandemia, incluso aquellos en los que el presidente Donald Trump ha estado de acuerdo, ya que los considera excesivos.

McConnell solamente respalda un plan de $500,000 millones de dólares que destinen un bono al seguro de desempleo, ayuda fiscal a empresas y recursos contra la pandemia, aunque los demócratas consideran que esos recursos son insuficientes.

Según el senador, en los próximos días tendrían el nuevo proyecto sobre el que ha dialogado con la Casa Blanca.

No ha nada claro sobre la propuesta del secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, quien urgió al Congreso aprovechar los $455,000 millones de dólares sobrantes de la Ley CARES, a fin de enviar un nuevo cheque de estímulo, así como ayudar a pequeñas empresas.

El Congreso electo de los Estados Unidos quedó muy dividido

 Las elecciones modificaron la configuración en la Cámara de Representantes y el Senado pero a fin de cuentas dejaron al Congreso en gran medida como al principio: profundamente dividido al resistirse los electores a que haya grandes cambios a pesar de la reñida contienda por la Casa Blanca.

El resultado enfría las exigencias demócratas para una audaz nueva agenda, envalentona a los republicanos y casi garantiza un estancamiento partidista al margen de quién gane la presidencia. O tal vez, como dicen algunos, quizá brinde una rara apertura para una modesta cooperación entre demócratas y republicanos.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se enfilaba a mantener el control de ese recinto legislativo, pero su mayoría demócrata se contrajo y su liderazgo quedó en entredicho. Los republicanos retuvieron el control del Senado gracias a que varios de sus senadores repelieron una acometida de rivales llenos de energía, aunque el miércoles aún había algunas contiendas sin definirse.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, dijo el miércoles confiar en que “al margen de quién termine al frente del gobierno” ellos “intentarán superar todo eso y conseguir resultados”.

Una cosa segura es que el hecho de que los pronósticos se hayan visto trastocados obligará a repensar los sondeos, la captación de fondos y los mensajes que los partidos utilizaron para llegar a los electores en la era de Donald Trump y más allá.

Para la noche, Pelosi prácticamente había declarado ganador al exvicepresidente Joe Biden cuando afirmó que los demócratas en la Cámara de Representantes “tendrán ahora la oportunidad de lograr un progreso extraordinario” en las prioridades del partido: bajar los costos de la atención médica, proveer empleos mediante nueva infraestructura y otros aspectos.

Sin embargo, el mal resultado para los demócratas en el Congreso puso en duda los ambiciosos planes de cambios legislativos impulsados por el partido, que deseaba ganar de manera abrumadora el gobierno en Washington.

Incluso si los demócratas se llevan la Casa Blanca y el Senado por una diferencia mínima, la fuerza de Pelosi para impulsar acuerdos bajo sus condiciones estará mermada porque perdió bancas en la cámara baja.

Si Trump gana la reelección, sus aliados republicanos, en particular los del Senado, probablemente se sentirán más cómodos respaldándolo tras salvarse de una barrida electoral, aunque aún tienen pendiente esbozar una agenda republicana.

Scott Jennings, estratega republicano cercano a McConnell, dijo que Trump, gane o pierda, “reorganizó a los partidos políticos”, convirtiendo a los republicanos, no a los demócratas, en el partido de la “clase trabajadora” en Estados Unidos.

“Los demócratas tienen mucho qué pensar en lo que respecta a esos electores”, afirmó Jennings. “Y los republicanos tienen mucho qué pensar en cuanto a impulsar políticas relevantes para esos electores”.

Los demócratas respondieron que, con Biden a punto de la victoria, el mandato del electorado a favor de soluciones a la crisis del coronavirus, la economía tambaleante y otros grandes problemas fue tan fuerte como siempre.

“Vamos a regresar a la labor de gobernar”, dijo Zac Petkanas, estratega demócrata. “Los republicanos van a tener una opción: decidir si es que van a ayudar o a interponerse en el camino”.

Lo más inmediato, un proyecto de ley de asistencia por el coronavirus, continúa estando al alcance en medio de una pandemia que sigue afectando duramente a los estados. McConnell señaló que también le gustaría negociar una amplia iniciativa de gasto para mantener al gobierno funcionando después de que venza un plazo a mediados de diciembre.

Los republicanos en la Cámara de Representantes han ganado cinco bancas hasta ahora, desinflando los planes de Pelosi de adentrarse profundamente en las zonas que respaldan a Trump tras lograr inusuales avances al postular mujeres y candidatos de las minorías.

Los republicanos derrotaron a varios demócratas relativamente nuevos que lograron la mayoría en la Cámara de Representantes en 2018 en una reacción contra Trump, al vincularlos con sus correligionarios más liberales, entre ellos la representante Alexandria Ocasio-Cortez, y etiquetarlos incorrectamente a todos como “socialistas”.

“Ampliamos este partido que refleja a Estados Unidos, se parece a Estados Unidos”, dijo el líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, en teleconferencia con reporteros.

Los demócratas mantendrán el control de la Cámara Baja del congreso americano

Washington, 3 nov (EFE).- La oposición demócrata conquistará los escaños suficientes para mantener el control de la Cámara de Representantes de EE.UU. durante los próximos dos años, según las proyecciones de las cadenas de televisión NBC News y Fox News.

En estas elecciones se renueva la totalidad de los 435 escaños de la Cámara Baja, controlada desde enero de 2019 por los demócratas, que tienen 232 asientos frente a los 197 de los republicanos, el partido del presidente Donald Trump.

Se esperaba que los demócratas retuvieran el control de ese hemiciclo, y el Cook Political Report, una organización no partidista que analiza resultados electorales, pronosticó el lunes que la oposición podía ganar entre 10 y 15 escaños más para ampliar su mayoría actual en la Cámara Baja.

“La combinación de la impopularidad de Trump en los suburbios, una desventaja a la hora de recaudar fondos y los 32 asientos abiertos que los republicanos tienen que defender (frente a la docena de los demócratas) ha hundido las opciones de los republicanos”, indicó entonces el editor de esa organización, David Wasserman.

El control demócrata de la Cámara Baja ha servido como contrapeso al poder de Trump en la segunda mitad de su primer mandato, y fue allí donde comenzó la investigación para someter a un juicio político al mandatario por sus presiones a Ucrania, un proceso que acabó en su absolución en el Senado.

La presidenta de la Cámara Baja, la demócrata Nancy Pelosi, de 80 años, ha expresado su voluntad de presentarse de nuevo a ese cargo si su partido mantenía el control del hemiciclo, y su partido confiaba en conquistar también el Senado, actualmente en manos republicanas.

Alexandria Ocasio-Cortez y el resto de las congresistas demócratas de la llamada “Brigada” -Ilhan Omar, Ayanna Pressley y Rashida Tlaib-, muy conocidas dentro y fuera de EE.UU. por enarbolar el ala izquierda del partido, consiguieron este martes mantener sin problemas su escaño durante dos años más.

También ganó su escaño Jamaal Bowman, quien protagonizó unas primarias este año en Nueva York que muchos compararon con las de Ocasio-Cortez en 2018 y que también pertenece al ala izquierdista del partido.

“Lo que más me entusiasma es que la gente está acudiendo a votar en grandes números para mostrar al poder establecido en el sistema que ya basta. Es el momento de cambiar”, dijo este martes Bowman en una entrevista con Efe.

No hubo acuerdo: aprobación de paquete de ayuda será después de las elecciones en EEUU

La ayuda tendrá que esperar. El Senado volverá a sesionar hasta el 9 de noviembre, por lo que un posible acuerdo por un nuevo paquete de ayuda económica no saldrá antes de las elecciones.

Tras la votación que ratificó el nombramiento de la jueza Amy Coney Barrett a la Surema Corte, el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, aplazó la próxima sesión del Senado hasta el 9 de noviembre, con lo que puso fin a la posibilidad de que se alcance un segundo acuerdo de estímulo para enfrentar la crisis producida por el coronavirus antes del 3 de noviembre. Aunque la líder de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, alcancen un acuerdo esta semana, la ayuda no saldrá.

“Estoy viendo esto, ¡no hay ningún acuerdo!”, dijo el presentador Chris Hayes.

Pelosi respondió: “¡Eso es exactamente correcto!”.

Mnuchin y Pelosi sostendrán este martes una nueva conversación, pero aunque concilien las diferencias sobre el proyecto de ley que incluiría los $1,200 dólares por persona, la legislación no será firmada por el presidente Trump. Con el cierre del Senado, sus miembros se retirarán a sus estados en los últimos días de campaña antes de las elecciones del próximo martes.

McConnell, que tiene serias diferencias con la administración Trump, cerró un ciclo de tres meses de agitadas negociaciones para un nuevo plan de ayuda contra el coronavirus, aunque había adelantado que lo pondría en votación si se lograba un acuerdo, nunca estuvo convencido de hacerlo.