CORONA VIRUS EN AMERICA

Sudamérica entra de nuevo en el epicentro de la pandemia

Más de 180.000 muertes vinculadas a la infección por el coronavirus en lugar de las poco menos de 70.000 citadas anteriormente. Perú es el nuevo líder mundial en tasas de mortalidad con más de 500 muertes por Covid-19 por cada 100.000 habitantes. Las cifras de horror impactaron en todo el mundo pero no fueron más que una noticia secundaria en Perú.

Tal vez eso ya diga todo sobre un país que se ha acostumbrado durante tanto tiempo a la falta de camas de cuidados intensivos, a la escasez de tanques de oxígeno y a los corruptos y adinerados que se consiguen una vacuna antes de su turno. Con Perú esperando ansiosamente las elecciones presidenciales del domingo, la pandemia ha pasado a un segundo plano a pesar de la constante amenaza.

Pero, ¿cómo puede explicarse una corrección de las cifras tan notable? Muy sencillo: hasta ahora, solo aparecían en las estadísticas peruanas los muertos que habían dado positivo en las pruebas del virus. Ahora, también se incluyen los fallecidos cuyos resultados clínicos indican “probablemente” una infección.

En abril, el gobierno peruano encargó a un grupo internacional de expertos que analizara el número de muertes de los últimos meses. ¿A qué se debía exactamente la muerte de decenas de miles de personas, para la que no se ha encontrado una explicación, pero sí un nombre: “exceso de mortalidad”? Ahora se sabe.

Brasil: Después de EE.UU. el país con más muertos, pero aún con la Copa América

En el vecino oriental de Perú, el mayor país de Sudamérica, este “exceso de mortalidad” ha vuelto a adquirir una nueva dimensión: con más de 463.000 muertes ya vinculadas al coronavirus, Brasil es el segundo país del mundo en las estadísticas por cifras absolutas, por detrás de Estados Unidos. Y el lugar donde el virus cobró la primera vida, en Río de Janeiro, nos dice mucho sobre por qué Sudamérica se ha visto más afectada que cualquier otra región del mundo: por la enorme brecha entre ricos y pobres.

leonice Goncalves probablemente contrajo el virus de su empleador, que lo había traído del Carnaval de Italia. La presunta primera muerte por coronavirus en Río se convirtió en una víctima del típico camino que siguió el virus hace un año: desde Europa, pasando por las clases altas de Sudamérica, hasta las estrechas barriadas y favelas con sus a menudo catastróficas condiciones higiénicas.

Si a eso le sumamos un jefe de Estado populista como Jair Bolsonaro, que califica al coronavirus como una pequeña gripe, le resta importancia a la enfermedad hasta el día de hoy y sigue rehuyendo los confinamientos, el cóctel mortal de la pandemia queda servido. Brasil, con sus 212 millones de habitantes, está entrando de lleno en la tercera ola debido a la variante brasileña del virus P 1. Pero eso no impide que el país quiera ahora organizar el torneo continental de fútbol, la Copa América.

Argentina: campeón mundial del confinamiento, pero con muchos contagios

Argentina, por su parte, quedó encantada de librarse por fin de la Copa América. Argentina vive actualmente su peor fase desde el estallido de la pandemia, con un récord de más de 40.000 nuevas infecciones en un día.

El gobierno de Alberto Fernández reaccionó con un confinamiento estricto. Ya en 2020, nadie en Sudamérica tuvo que permanecer en casa tanto tiempo como los 47wQbNPTDJp9hMYdvogK2hAUiHsGeiybwaWe36bwtRQ3UTpYV7YuZ8FV5j9nauFCWwcjM6dTzpL5s2N79Rp5unwdMvc8ZKUde Brasil, pero su balance en la lucha contra el coronavirus no se ve mucho mejor: más de 78.000 personas han muerto por Covid-19 en Argentina.

Como casi uno de cada dos argentinos vive ahora por debajo del nivel de pobreza, a la población no le queda más remedio que intentar mantenerse a flote con trabajos para poder alimentar de algún modo a la familia, y eludir las medidas contra la pandemia. Y la erosionada clase media tampoco puede más: en Argentina, el virus se encuentra con un adversario agradecido, un país que se tambalea de quiebra en quiebra como ningún otro en el continente.

Uruguay: de modelo a caso problemático
El año pasado, el país de 3,5 millones de habitantes se sintió como país líder en la lucha contra el coronavirus en Sudamérica: en algunos días no hubo ni un contagio y a menudo no más de 20. Tampoco hubo confinamiento.

Pero esos días han terminado irremediablemente: hace tres días se produjeron casi 6.000 nuevos contagios e incluso el pequeño país lamenta ahora casi 4.300 muertes por COVID. Un ejemplo de lo que ocurre cuando la población cree haber vencido al virus y por lo tanto pensó que podía prescindir de las máscaras y las reglas de distancia.

Poco más del 5% de la población mundial vive en Sudamérica, pero una de cada tres muertes de Covid-19 en el mundo procede de la región. Un continente que vuelve a estar en invierno, con los hospitales saturados y desbordados, y uno de los últimos en la fila de la distribución mundial de vacunas. Los virólogos predicen que Sudamérica ofrece el caldo de cultivo ideal para nuevas mutaciones, que luego volverán a migrar por el mundo.

América levanta tímidamente restricciones ante el Covid pero la amenaza sigue

Estados Unidos, Chile y Ecuador empezaron a levantar tímidamente algunas de las restricciones impuestas para frenar el coronavirus que, aunque va en descenso, está “lejos de desaparecer”, según la Organización Mundial de la Salud.

El presidente de Estados UnidosJoe Biden, anunció el lunes que por primera vez durante la pandemia han caído los casos de covid-19 en los 50 estados del país y subrayó que 60 por ciento de la población adulta ha recibido ya al menos una dosis de la vacuna contra esta enfermedad.

Unos días después de que los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC, en inglés) anunciaran que no es necesaria la mascarilla para quienes estén completamente vacunados, Biden aludió a esta decisión que ha generado polémica y confusión en el país que acumula ya unos 33 millones de casos y 586.000 muertos.

El “progreso es innegable pero no hemos acabado”, advirtió el mandatario, quien, no obstante, pidió a la población que se vacune: “Puedes protegerte vacunándote o puedes preocuparte (del contagio) con la mascarilla puesta hasta que te vacunes”.

Al respecto, el estado de Nueva York anunció que dejará de exigir a partir de este 19 de mayo a los vacunados el uso de mascarillas en espacios públicos, excepto en el transporte público, en los colegios y algunos otros lugares.

Además, las autoridades neoyorquinas han reiterado que el próximo 1 de julio se procederá al levantamiento casi total de las restricciones impuestas desde la irrupción de la pandemia.

Chile reporta “leve mejoría”

Chile, que llevó a cabo el fin de semana una histórica jornada de votación para elegir a los constituyentes que redactarán una nueva Carta Magna, además de unos comicios municipales y regionales, reporta una “leve mejoría” frente a la pandemia.

Por ello, las autoridades sanitarias informaron que el toque de queda que impide circular en las noches se retrasa una hora.

De este modo, la prohibición de estar en la calle y desplazarse pasará a regir a partir del próximo miércoles a las 22.00 horas, en vez de a las 21.00 horas como está estipulado desde hace más un mes.

Así como se han adoptado decisiones duras en momentos difíciles que han restringido la libertad de las personas para cuidar su salud y su vida, hoy tenemos la posibilidad de entregar una hora más”, explicó la subsecretaria de Prevención del Delito, Katherine Martorell.

En las últimas semanas la detección de nuevos contagios por covid-19 se ha mantenido estable, en torno a los 6.000 casos diarios, y poco a poco las unidades especializadas de la red hospitalaria se han descomprimido, luego de un grave pico pandémico que afectó al país durante abril.

Hasta hoy el total de infectados desde el inicio de la pandemia alcanza 1.292.096 y los muertos suman 27.934.

Ecuador descarta nuevos confinamientos

Otro país americano que se une con timidez al inicio de la “nueva normalidad” es Ecuador, cuyo Comité de Operaciones de Emergencia (COE) descartó la posibilidad de solicitar un nuevo estado de excepción por la pandemia, como el decretado en abril pasado y que terminará el próximo jueves.

El COE Nacional no va a solicitar un nuevo estado de excepción al estado de la República, creemos que ya con lo que tenemos hemos generado tendencias a la baja”, destacó el presidente de la entidadJuan Zapata.

De este modo, por ejemplo, la ocupación de camas en unidades de cuidados intensivos (UCI) pasó de un 94,5 % a un 92,5 %; y en la hospitalización a nivel nacional de un 71 % a un 63 %.

Ecuador registró hasta este lunes 410.870 contagios y 14.459 decesos acumulados.

El peligro persiste

Pese a los adelantos que se observan -con la buena noticia hoy de que el Gobierno de Estados Unidos se compromete donar otros 20 millones de dosis de vacunas-, el peligro del coronavirus sigue latente en América, que suma más de 65 millones de casos y cerca de 1,6 millones de muertes.

El anuncio pone a Estados Unidos como el mayor donante mundial de vacunas, según presumió el propio Biden, quien aseguró que trabajará junto a la iniciativa internacional Covax, liderada por la OMS, para el reparto de los 60 millones ya prometidos de la vacuna de AstraZeneca y los nuevos 20 millones de Pfizer, Moderna y Janssen.

Mientras llegan las donaciones y nuevos lotes de vacunas compradas, los principales países de la Comunidad de Caribe (Caricom) reforzaron las restricciones de movilidad en sus territorios y medidas sanitarias ante el preocupante aumento de casos en la región, una de las que más lentamente implanta el proceso de inoculación.