Corona Virus

Denuncian que virus chino desplomó la esperanza de vida de latinos en EEUU

Un nuevo informe oficial indica que la esperanza de vida promedio en Estados Unidos se desplomó de forma drástica en la primera mitad de 2020, sobre todo entre las personas negras e hispanas, una señal de que la pandemia del coronavirus está acortando las vidas de los estadounidenses.

La esperanza de vida de EE. UU. general se redujo a 77.8 años, una reducción de un año completo respecto a 78.8 años estimados en 2019.

Los declives fueron incluso mayores en ciertos sectores demográficos. Por ejemplo, la esperanza de vida promedio se redujo en 2.7 años entre las personas negras y en 1.9 años entre las personas hispanas entre 2019 y la primera mitad de 2020, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS), que forma parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La esperanza de vida de las personas blancas se redujo en 0.8 años, en promedio.

Para poner esos números en contexto, cuando la esperanza de vida de EE. UU. se redujo en 0.2 años entre 2014 y 2015, tras años de aumentos constantes, la noticia apareció en los titulares.

El declive de casi tres años entre los afroamericanos es particularmente problemático, aseguró un experto.

“Son unas diferencias enormes en la esperanza de vida”, comentó el Dr. Georges Benjamin, director ejecutivo de la Asociación Americana de Salud Pública (American Public Health Association). “Perder un año no es gran cosa, pero perder tres años es impactante”.

Las nuevas estadísticas resaltan el gran impacto que las desigualdades en la atención de la salud han tenido en las comunidades negras e hispanas en el último año, señalaron los expertos.

“Durante algunos de los picos de la pandemia de la COVID, se puso de manifiesto que la población negra de EE. UU. tenía unos peores resultados cuando se infectaban con el virus de la COVID-19”, aseguró la Dra. Teresa Murray Amato, presidenta de medicina de emergencia del Long Island Jewish Forest Hills, en la ciudad de Nueva York.

Los CDC estiman la esperanza de vida mediante las actas de nacimiento y los certificados de defunción, y producen una estadística que provee una instantánea fiable de la salud general de los estadounidenses.

“Cada día de vida es valioso”, aseguró Benjamin. “La gente debe pensar que estas muertes eran prevenibles. La esperanza de vida es una estadística que se basa en cuánto tiempo pensamos que la gente viviría”.

La longevidad de los negros e hispanos es la más afectada

La esperanza de vida varió mucho más cuando se tomaron en cuenta el sexo y la etnia:

  • La esperanza de vida de los hombres negros se redujo en 3 años (de 71.3 a 68.3).
  • Los hombres hispanos perdieron 2.4 años de esperanza de vida (de 79 a 76.6).
  • Las mujeres negras experimentaron un declive de 2.3 años (de 78.1 a 75.8).
  • Las mujeres hispanas experimentaron un declive de 1.1 años (de 84.4 a 83.3).

En comparación, los hombres blancos tuvieron un declive en la esperanza de vida de 0.8 años (de 76.3 a 75.5), mientras que las mujeres blancas tuvieron un declive de 0.7 años (de 81.3 a 80.6).

Los hispanos viven dos años menos

“Para EE. UU. en general, fue una pérdida de un año. Pero cuando esto se triplica en los hombres negros y se duplica en los hispanos, es un problema”, advirtió Benjamin. “Todo el país quedó devastado, pero esto también habla de las enormes desigualdades en la salud que nos llevaron hacia atrás”.

Fauci pronostica que es “posible” que estadounidenses tengan que llevar mascarillas en 2022

El doctor Anthony Fauci dijo este domingo que es “posible” que los estadounidenses todavía necesitarán llevar mascarillas en 2020 para protegerse contra el coronavirus, incluso si el país alcanza “un grado significante(mente) bueno” al final de este año.

“Sabes, creo que es posible que ese sea el caso y, de nuevo, realmente depende de que lo veamos normal”, dijo Fauci en el programa de CNN, ‘State of the Union’. La conductora Dana Bash le había preguntado precisamente si todavía será necesario llevar cubrebocas el próximo año.

Las palabras del máximo experto de la Casa Blanca en enfermedades infecciosas llegan en un momento en el que el país se acerca a las 500,000 muertes por COVID-19 y cuando hace casi un año que comenzó la lucha contra el virus.

Aunque Estados Unidos está continuamente implementando vacunas de manera constante para combatir la pandemia, Fauci enfatizó la importancia de las medidas de mitigación para continuar con la lucha también contra las nuevas variantes. El doctor reconoció también que los estadounidenses están sintiendo la llamada fatiga pandémica desde hace meses.

“A medida que nos adentremos en el otoño y el invierno, para finales de año, estoy completamente de acuerdo con el presidente (estadounidense, Joe Biden) en que nos acercaremos a un grado de normalidad”, afirmó en el mismo programa el epidemiólogo, quien vaticinó que para julio próximo Estados Unidos tendrá suficientes vacunas para “vacunar a prácticamente todo el mundo”.

Biden, quien asumió el poder el pasado 20 de enero, ha pronosticado que en febrero se superará el medio millón de fallecidos y que en total morirán más de 600,000 personas.

El doctor Fauci reconoció también que el número de casos positivos está disminuyendo y estimó que el “grado de normalidad” que podemos alcanzar en 2022 puede ir vinculado a la necesidad de usar mascarillas. Sin embargo, os decesos que ha causado la pandemia han superado ya las cifras estadounidenses de caídos en batallas, a excepción de la Guerra Civil o la de Secesión.

Con información de Efe

Conozca cuáles son las nuevas cepas de coronavirus y que más letales son

Entre los 100 millones de personas en todo el mundo que lucharon contra una infección por coronavirus, los científicos apelan al caso de un paciente de COVID-19 de 45 años de edad, en Boston, para comprender cómo el patógeno es capaz de aventajar a los humanos.

Durante sus 154 días de enfermedad, una de las instancias más largas registradas, el cuerpo del paciente se convirtió en un crisol de mutación viral desenfrenada. También ofreció al mundo uno de los primeros avistamientos de una mutación clave en la proteína del virus, que hizo sonar las alarmas cuando fue hallada más tarde en cepas en Reino Unido, Sudáfrica y Brasil.

En la variación de Reino Unido, se cree que el cambio genético conocido como N501Y impulsa la transmisibilidad del virus en aproximadamente un 50%. En la de Sudáfrica, puede reducir la eficacia de las vacunas y los tratamientos conocidos. Las pruebas de su efecto en la variante de Brasil aún están en curso.

El paciente de Boston ahora es considerado un precursor importante de la capacidad del coronavirus para generar versiones nuevas y más peligrosas de sí mismo. Aunque el hombre murió durante el verano, el expediente médico que dejó está ayudando a los expertos a anticipar la aparición de nuevas cepas al centrarse en el papel de una población creciente de pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos, que luchan contra el virus durante meses.

Entre los más enfermos de COVID-19, esta población de “portadores a largo plazo” parece jugar un papel clave en la incubación de nuevas variantes del coronavirus, algunas de las cuales podrían cambiar la trayectoria de la pandemia.

Las mutaciones que surgieron de este único paciente son “un microcosmos de la evolución viral que observamos a nivel mundial”, afirmó el Dr. Jonathan Z. Li, especialista en enfermedades infecciosas del Brigham and Women’s Hospital, de Boston, que lo trató. “Él nos mostró lo que podría suceder” cuando un germen con un don para el cambio de forma genética tropieza con condiciones que lo recompensan por hacerlo.

De hecho, las situaciones en las que los pacientes no pueden superar una infección viral son “el peor escenario posible para el desarrollo de mutaciones”, comentó el Dr. Bruce Walker, inmunólogo y director fundador del Ragon Institute, también en Boston.

A medida que las semanas de enfermedad se convierten en meses, un virus se copia a sí mismo millones de veces. Cada copia es una oportunidad para cometer errores aleatorios. Mientras genera nuevas mutaciones, el patógeno puede encontrarse con otras que lo ayuden a resistir los medicamentos, evadir el sistema inmunológico y volverse más fuerte.

SARS-CoV-2, el coronavirus que causa el COVID-19, ha sido un adversario impredecible. La oportunidad de presenciar su transformación casi en tiempo real y ver dónde y cómo muta en un solo huésped puede guiar el diseño de vacunas y medicamentos que no pierdan su eficacia con el tiempo, comentó Walker.

Las pacientes de COVID-19 apenas comenzaban a llenar las camas del Brigham and Women’s Hospital en la primavera de 2020, cuando el paciente de Boston fue admitido por primera vez. Tenía fiebre, náuseas y una tomografía computarizada de los pulmones mostraba la apariencia distintiva de “vidrio esmerilado” de la nueva enfermedad, comentó Li, quien formó parte de un equipo que detalló el caso del hombre en el New England Journal of Medicine.

Pero el COVID-19 fue solo uno de sus desafíos. Durante 22 años había sufrido un trastorno poco común llamado síndrome antifosfolípido, que hacía que su sistema inmunológico atacara sus propios órganos y generara peligrosos coágulos de sangre en todo su cuerpo.

Para evitar que su sistema inmunológico rebelde lo matara, el paciente necesitaba un arsenal de medicamentos inmunosupresores. Pero en su lucha contra el coronavirus, esos medicamentos mantuvieron bajas sus defensas.

El paciente de Boston dio positivo por infecciones por SARS-CoV2 cuatro veces distintas, durante 22 semanas. Fue ingresado en el hospital seis veces, incluidos algunos períodos en cuidados intensivos. Los médicos lo trataron con tres ciclos del medicamento antiviral Remdesivir y una vez con el cóctel experimental de anticuerpos monoclonales de Regeneron.

Los hisopados tomados de su nariz y garganta durante su segunda estadía en el hospital brindaron el primer indicio del sorprendente ritmo de transformación genética del virus: en comparación con una muestra tomada durante su primera hospitalización, 11 letras en la secuencia de 30.000 letras del coronavirus habían cambiado, y nueve de esos nucleótidos habían desaparecido.

Su siguiente viaje al hospital lo llevó a la UCI. Las pruebas revelaron que habían cambiado 10 letras más en el código genético del virus y que se había eliminado una más en un período de solo cinco semanas. Veinte días más tarde, después de una aparente recuperación, volvió a dar positivo y lo conectaron a un respirador artificial. Esta vez, los investigadores encontraron 11 cambios de letras más y 24 supresiones más en el genoma del virus.

Los científicos no pudieron decir si el paciente de Boston no podía eliminar el virus o si éste cambiaba tan completamente que su sistema inmunológico no podía reconocerlo.

Una cosa estaba clara: más de la mitad de las alteraciones ocurrieron en un tramo de código genético que dicta la estructura de la proteína del pico del virus, la protuberancia que se adhiere a las células humanas e inicia una infección. El “dominio de unión al receptor” del virus, esencialmente la llave que abre la cerradura de una célula humana, representa solo el 2% del código genético del virus. Pero el 38% de las mutaciones derivadas durante la enfermedad prolongada del paciente de Boston se concentraron solo en ese lugar.

A fines de diciembre, los científicos británicos especularon que tal escenario, con un paciente inmunodeprimido en algún lugar de Inglaterra, podría haber generado las mutaciones que distinguen a la cepa de Reino Unido.

Walker teme que haya muchos más pacientes de este tipo, incluidas personas con infecciones por el VIH no tratadas. Inmunodeprimidos, enfermos de COVID-19 y con medicamentos que recompensan al SARS-CoV-2 por idear mutaciones de “escape”, estos individuos podrían convertirse en crisoles de mutación viral.

Los científicos de Sudáfrica comparten esa ansiedad.

Reportan récord de casos de Covid-19 en Los Ángeles y advierten de situación catastrófica

Las autoridades del Condado de Los Ángeles informaron este viernes de 13,815 nuevos casos de coronavirus y la directora de salud pública describió la situación como “catastrófica”.

“Estamos en una ruta muy peligrosa de ver sufrimiento sin precedentes y catastrófico”, dijo Bárbara Ferrer en su informe diario acerca de la pandemia.

“En este momento estamos viendo números de casos diarios y de hospitalizaciones que no hemos experimentado y, francamente, que no esperábamos”.

Los números no mienten: desde Thanksgiving Day el número de hospitalizaciones a consecuencia del coronavirus se ha duplicado en el condado y se ha cuadruplicado desde hace un mes de acuerdo con estimaciones de Los Angeles Times.

La cifra del viernes rompe la marca reportada un día antes que fue de 12,819 nuevos casos de coronavirus en el condado. Un día de eso habían sido 9,243 casos y antes de eso 8,547, precedido por 8,086. La semana de cifras en ascenso vino luego de que el domingo se había implantado un nuevo récord de casos.

Ahora, el condado más poblado del país ha superado la barrera de los 500,000 contagios y hasta el jueves había 3,850 personas hospitalizadas por COVID-19, de las cuales 856 estaban en unidades de cuidado intensivo. La ola ha azotado específicamente a los hispanos.

Las autoridades hicieron un nuevo llamado para que la gente permanezca lo más posible en sus casas y advirtieron que si luego de las fiestas navideñas surge una ola de casos como ha sido después de Thanksgiving Day, las consecuencias en los hospitales serian catastróficas.

Trump anuncia que su abogado Rudy Giuliani se contagió del virus chino

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo en su cuenta de Twitter que Rudy Giuliani, su polémico abogado personal y exalcalde de Nueva York, está contagiado de coronavirus. 

“Por mucho el mayor alcalde en la historia de Nueva York, y que ha estado trabajando incansablemente exponiendo la elección más corrupta (¡con diferencia!) en la historia de Estados Unidos, ha dado positivo a virus de China. Mejora pronto Rudy, continuaremos!!!”, tuiteó el mandatario.

Giuliani tuiteó el domingo por la noche que estaba recibiendo “excelentes cuidados” y que se sentía bien. “Me recupero rápidamente y sigo pendiente de todos mis asuntos”, aseguró el letrado.

Giuliani lidera el equipo legal de Trump que está tratando de impugnar las elecciones presidenciales, pese a no tener evidencias de fraude. El martes pasado, la campaña del presidente saliente desautorizó al fiscal general, William Barr, quien ha asegurado que el Departamento de Justicia no ha descubierto pruebas de fraude en las elecciones del pasado 3 de noviembre, en las que se impuso el demócrata Joe Biden.

“Con el debido respeto al fiscal general, no ha habido nada parecido a una investigación del Departamento de Justicia”, apuntaron en un comunicado Rudy Giuliani y Jenna Ellis, abogados de Trump.

Giuliani asistió a una audiencia en el Capitolio de Georgia el jueves, donde estuvo sin usar mascarilla durante varias horas. Varios senadores estatales tampoco usaron máscaras en la audiencia.

El miércoles por la noche, Giuliani estaba en Lansing, Michigan, para testificar en una audiencia legislativa muy inusual de cuatro horas y media en la que presionó a los legisladores republicanos para que ignoraran la certificación de la victoria de Joe Biden en Michigan y nombraran electores a favor de Trump.

No llevaba mascarilla puesta, ni tampoco la abogada Jenna Ellis, que estaba sentada a su lado. En un momento, le preguntó a uno de sus testigos, un trabajador electoral de Detroit, si se sentiría cómoda quitándose la máscara. Pero los legisladores dijeron que podían escucharla.

Antes de la audiencia, Giuliani y la presidenta del Partido Republicano de Michigan, Laura Cox, ninguno de los dos llevaba mascarilla, hicieron una sesión informativa virtual para los activistas republicanos.

Vaticinan que el número de muertes por virus chino a nivel mundial podría alcanzar los 1.9 millones

El número de muertes por Coronavirus a nivel mundial podría triplicar a final de año hasta alcanzar los 1.9 millones de decesos, mientras que en Estados Unidos podrían alcanzar los 410,000, según un cálculo del Instituto de Medición y Evaluación Sanitaria (IHME) de la Universidad de Washington.

La estimación da fuerza a las advertencias de muchos expertos que apuntan que un clima más frío y seco y el aumento del tiempo que se pasa en lugares interiores podría impulsar la propagación del virus en el hemisferio norte durante este otoño e invierno, algo que normalmente ocurre con otros virus respiratorios.

Los pronósticos del instituto influyeron en el inicio de la pandemia para orientar las políticas desarrolladas por el grupo de trabajo de la Casa Blanca que lideraba la respuesta al coronavirus. Sin embargo, algunos expertos los han criticado por proyectar más hacia el futuro de lo que se puede hacer de manera fiable.

El número de muertes por COVID-19, la enfermedad que genera el coronavirus, se acerca ahora a las 189,000 en EE.UU., según el conteo de la Universidad Johns Hopkins. De acuerdo al estudio de IHME, el 1 de enero habrán muerto en el país 410,451 personas.

En el mejor de los casos, el número ascendería a 288,381 muertes y el peor, a 620,029, según los pronósticos del instituto. Estos escenarios varían en función del comportamiento humano y de las políticas públicas.

En el primero de ellos, el más positivo, todo el mundo llevaría máscara y mantendría el distanciamiento social y los gobiernos limitarían por orden el tamaño de las reuniones en interior. En el segundo, se asume que las personas y las comunidades dejarían de tomar precauciones.

“Es fácil, dada la calma del verano, pensar que la epidemia está desapareciendo”, dijo Christopher Murray, director de IHME, el viernes en una conferencia telefónica. Pero se avecinan “tiempos sombríos en el invierno del hemisferio norte, y desafortunadamente no estamos haciendo colectivamente todo lo que podemos para aprender de los últimos cinco meses”.

Conoce las diferencias entre el COVID-19 y la gripe

Aunque en algunos síntomas pueden ser similares, la influenza (gripe) y el COVID-19 son enfermedades causadas por virus diferentes por lo que hay que conocer cómo distinguirlas.

En ambas, se podrían presentar síntomas similares como fiebre, dolor de cuerpo y tos, sin embargo, existen otros síntomas que en conjunto dan cuenta para conocer si se tiene una u otra enfermedad.

La infectóloga Ángeles Rodríguez detalló que “en términos generales la persona que tiene gripe va a tener un desarrollo abrupto de fiebre alta, dolor en el cuerpo, malestar general, tos, pérdida de apetito y síntomas catarrales como gotereo nasal. Esa condición va a ser más severa que un catarro normal, pero no es mortal en la mayoría de los casos”.

En cambio, para el COVID-19 en la mayoría de los casos se trata de una combinación de fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor en el cuerpo, y los que desarrollan síntomas respiratorios incluyen tos, dolor de pecho y dificultad respiratoria. No obstante, precisó que algunos particulares del COVID-19 podrían incluir además la pérdida del gusto y olfato, y síntomas neurológicos como pesadillas y hasta alucinaciones.

“No debería haber mucha confusión entre una persona que tiene COVID-19 y una influenza, si es la presentación clásica no se deberán confundir. Lo que pasa es que hay unos casos más leves que solo presentan fiebre, dolor de cuerpo y tos, y ahí puede ser que se confundan”, apuntó Rodríguez, exepidemióloga del Estado.

De acuerdo con el Centro para el Control de Enfermedades (CDC, siglas en inglés), otras diferencias incluyen que si una persona tiene COVID-19 puede tardar más en presentar síntomas que si tuviera influenza, ya que por lo general en influenza tarda uno a cuatro días, mientras que el COVID-19 tarda alrededor de cinco días, pero en algunos casos puede ser hasta 14 días. Igualmente, el CDC establece que con el COVID-19 se puede ser contagioso por un periodo más prolongado de tiempo. De hecho, aunque se propagan de forma similar, se establece que el COVID-19 puede ser más contagioso en ciertas poblaciones y grupos de edad.

Otra de las grandes diferencias por las que la población debe prestar atención y protegerse es que en el caso de la influenza los niños son quienes corren más riesgo de enfermarse gravemente, mientras que en el COVID-19 son adultos mayores y personas con ciertas afecciones.

¿Es correcto usar guantes en el supermercado?

Desde que iniciaron los contagios del Covid-19 en el mundo, muchos de nosotros nos armamos súper kits para evitar contagios y que contienen cubrebocas, gel antibacterial y guántes de látex (por si las dudas).

Ya son cada vez más las personas que salen de su casa sin usar guantes para no tocar superficies o productos contaminados al hacer las compras, pero ¿es necesario o recomendable usar guantes de látex para hacer el supermercado? La respuesta es NO.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, no se recomienda usar guantes para hacer las compras del hogar, ya que además de no ser necesario, estos podrían ser un foco de infección al tocar objetos contaminados con covid-19 y posteriormente tocar nuestro rostro sin que nos demos cuenta. ¡Auch!

Según la organización, lo mejor que podemos hacer es no usarlos y a cambio, lavarnos las manos continuamente.

En el caso de ir al supermercado, lo que se recomienda es limpiar todas las áreas del carrito que podríamos tocar, usar gel antibacterial en nuestras manos y no tocar productos que no vayamos a comprar.

Además, cuando estemos en casa, dejar las compras en el suelo, lavar muy bien nuestras manos y después limpiar cada artículo con una solución de cloro y agua.

Sí, suena bastante tedioso, pero recuerda que lo haces por tu bien y para evitar que te contagies de coronavirus.

EE.UU. supera los 82.000 fallecidos y 1,36 millones de contagios por COVID-19

Estados Unidos alcanzó este martes la cifra de 1.367.927 casos confirmados de COVID-19 y la de 82.246 fallecidos, de acuerdo al recuento independiente de la Universidad John Hopkins.

Los casos activos siguen por encima del millón, ya que tan solo han superado la enfermedad 230.287 personas.

El estado de Nueva York se mantiene como el gran epicentro de la pandemia en Estados Unidos con 338.485 casos confirmados y 27.284 fallecidos, solo por debajo del Reino Unido e Italia. Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto 20.237 personas.

A Nueva York le siguen la vecina Nueva Jersey con 140.917 casos confirmados y 9.531 fallecidos, el estado de Illinois con 83.021 contagios y 3.601 decesos y Massachusetts, que ha reportado 79.332 positivos por coronavirus y 5.141 muertos.

Otros estados con un gran número de fallecidos son Michigan con 4.674, Pensilvania con 3.914 y Connecticut con 3.041.

El balance provisional de fallecidos -82.246- sigue por debajo de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes; pero ha superado ya con creces los cálculos más optimistas que hizo “a posteriori” el presidente Donald Trump de entre 50.000 y 60.000 fallecidos.

Desde entonces, sin embargo, Trump ha aumentado su pronóstico en varias ocasiones hasta reconocer en su cálculo más reciente que la cifra final probablemente estará entre 100.000 y 110.000.

El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para comienzos de agosto la crisis habrá dejado más de 147.000 muertes en EE.UU., una cifra que actualizó este martes desde los 134.000.

El principal epidemiólogo del Gobierno, Anthony Fauci, reconoció este martes ante el Senado que “el número de muertes es probablemente más alto” que el reportado oficialmente y advirtió que el desconfinamiento temprano puede llevar a “muertes evitables”.

FDA autoriza uso de emergencia de retroviral contra el COVID-19

Reguladores de Estados Unidos autorizaron el viernes el uso de emergencia de un antiviral experimental que al parecer ayuda a algunos pacientes con coronavirus a recuperarse con más rapidez.

Se trata del primer medicamento que parece ayudar a combatir el COVID-19, que ha cobrado la vida de más de 230.000 personas en todo el mundo. 

El presidente Donald Trump dio la noticia en la Casa Blanca en compañía del comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), Stephen Hahn, quien dijo que el medicamento estaría disponible para pacientes hospitalizados con COVID-19.

La FDA actuó después de que los resultados preliminares de un estudio financiado por el gobierno reveló que el profármaco remdesivir, de la compañía Gilead Sciences, redujo el periodo de recuperación en un 31%, o cerca de cuatro días en promedio, para los pacientes hospitalizados con COVID-19.

El estudio de 1.063 pacientes es la prueba más extensa y estricta a este medicamento hasta el momento e incluyó un grupo de control que recibió la misma atención médica a fin de que los efectos del remdesivir pudieran ser evaluados rigurosamente.

El doctor Anthony Fauci, de los Institutos Nacionales de Salud, dijo que el profármaco se convertiría en la nueva norma de tratamiento para los pacientes gravemente enfermos de COVID-19 como aquellos que participaron en el estudio. El remdesivir no ha sido probado en personas afectadas de manera menos grave por la enfermedad, y en la actualidad es suministrado vía intravenosa en un hospital.

En la mayoría de la gente, el nuevo coronavirus provoca síntomas de leves a moderados que desaparecen en dos a tres semanas. En algunas personas, sobre todos los adultos mayores y quienes padecen trastornos de salud subyacentes, puede provocar enfermedades más graves, como la neumonía, e incluso la muerte.

Estados Unidos supera los 425,000 contagios de coronavirus y vive su peor semana de muertes

Las cifras de casos y muertes en Estados Unidos son devastadoras: 425,469 contagiados y 14,590 fallecidos, pero algunos funcionarios de los estados más afectados afirman que la curva podría estar iniciando el descenso.

El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, sin embargo, confirma que esta será la peor semana.

“Va a ser una mala semana para las muertes”, dijo Fauci en Fox News. “Por lo tanto, debemos seguir impulsando las estrategias de mitigación porque no hay duda de que eso está teniendo un impacto positivo en la dinámica del brote”.

Advirtió que no es momento de retroceder en las medidas restrictivas, sobre todo en el distanciamiento social.

“Ahora no es el momento de retroceder en absoluto. Es el momento de intensificarse”, aunque reconoció que tras estos días podría comenzar a verse un cambio.

Este miércoles Nueva York, la entidad más afectada, registró más muertes que el día anterior con 779 adicionales para sumar 6,268. Por la mañana el gobiernador Andrew Cuomo expresó una posible mejoría en los días venideros.

“Esa cifra de muertos probablemente es tan alta o cerca de la más alta o incluso más alta durante los próximos días”, dijo Cuomo. “Estamos aplanando la curva, gracias a Dios, gracias a Dios, gracias a Dios”.

Esa es solamente la fotografía de Nueva York, ya que en el resto del país las cifras van cambiando, aunque están lejos de lograr los números neoyorquinos, según datos de la Universidad de Johns Hopkins y Worldometers.

En Nueva Jersey, la segunda entidad con más casos también se reportaron menos contagios (3,021) para sumar 47,437. Hay 1,504 muertes, aunque al escribir esta nota faltaba la última actualización de cifras que podría elevar el número varias decenas.

Los números también están cambiando en otras regiones del país, quizá más preocupantes, como las zonas rurales, donde hay una menor acceso a camas de hospitales.

Un reporte de The New York Times advierte sobre el incremento de contagios en zonas aisladas.

“El coronavirus ha llegado oficialmente a más de dos tercios de los condados rurales del país… y uno de cada 10 informa al menos una muerte”, indica el sistema de rastreo desarrollado por ese diario. “Los médicos y los funcionarios electos advierten que una ola de enfermedad tardía podría abrumar a las comunidades rurales que son más viejas, más pobres y con otros padecimientos que gran parte del país, y que tienen una asistencia médica peligrosamente escasa”.

Y crece pleito con OMS

En el escenario de más muertes en EEUU por COVID-19, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, respondió al presidente Donald Trump sus críticas a esa institución.

El funcionario consideró que usar la pandemia COVID-19 para ganar puntos políticos es peligroso y sólo daría como resultado “muchas más bolsas para cadáveres”.

El presidente Trump acusó este martes a la OMS de “concentrarse en China” durante la pandemia y amagó con retirarle los recursos de EEUU.

“Si quiere explotar y quiere tener muchas más bolsas para cadáveres, entonces (politice el virus)”, dijo. “Si no quieres muchas más bolsas para cadáveres, entonces abstente de politizarlas”.

El funcionario dijo que no le importa ser foco de ataques personales.

Fuente: El Diario de NY/Jesús García

¿Por qué algunas personas tienen síntomas del coronavirus y no están enfermas?

Mientras avanza la pandemia de Coronavirus muchas personas están reportando síntomas de la enfermedad sin realmente estar contagiados. ¿Por qué ocurre esto? La respuesta puede estar en tu cerebro.

El fenómeno se llama somatización y se trata de la manifestación de un problema psicológico en síntomas físicos. Algo que está sucediendo cada vez más a medida que incrementan los casos de Covid-19.

“8 de cada 10 pacientes que entran a consulta traen síntomas de somatización por ansiedad, por estrés, por depresión, todos los médicos hemos estado viendo síntomas de gente que dice ‘siento que no puedo respirar, siento que me ahogo’”, explicó el Dr. Abraham Sánchez Frehem, médico general con maestría en psicología de la salud.

Esto no significa que los síntomas no son reales, una persona realmente puede tener tos, dificultad para respirar o dolor de cabeza. Sin embargo la diferencia en estos casos es que la causa es psicológica y no viral.

La psicóloga Ana Laura Galicia explicó que en una situación de crisis el cuerpo puede reaccionar de formas inesperadas. “Entonces una persona que no tenía una condición previa, en algún momento dado puede manifestar estos síntomas de somatización”.

Esta situación se ve agravada por la constante información sobre el Coronavirus que muchos consumen todos los días, haciendo que sea común que alguien lea un artículo sobre los síntomas de la enfermedad y casi inmediatamente comience a sentirlos.

Los médicos piden a las personas no acudir al doctor a menos que estén seguros de sus síntomas, pues si es somatización acudir al médico en realidad podría ponerlos en un riesgo más grande de contagio.

Sánchez Frehem señaló, por ejemplo, que la falta de aire ocurre usualmente tras 5 o 7 días de dolor físico, tos seca que se siente en el pecho y fiebre. En cambio si una persona estaba bien y de pronto sintió problemas para respirar, lo más seguro es que se trate de ansiedad.

En caso de que sí presentes síntomas de Coronavirus, debes marcar a la línea de epidemiología del sistema de salud del lugar donde vivas. También es importante que tengas un contacto de un profesional de salud mental que pueda ayudarte a identificar problemas de ansiedad, depresión y estrés.

Fuente: El Vocero.com/Noticias YA Orlando.com