COVID-19

Investigan por qué algunas personas se enferman más que otras con el COVID-19

El misterio de por qué algunas personas se enferman gravemente de Covid-19 mientras otras se recuperan sin mayores consecuencias es algo que los inmunólogos están tratando de explorar científicamente.

Nuevos datos revelados por un grupo de científicos apuntan a que la clave podría estar en la respuesta autoinmune de los organismos.

Es de especial atención para los científicos la producción de anticuerpos, poderosas proteínas capaces de deshabilitar y matar a los patógenos invasores como los virus.

Los científicos prestan atención a la identificación esporádica de los anticuerpos autorreactivos que, en lugar de combatir a los microbios causantes de enfermedades, apuntan a los tejidos de los individuos.

Los primeros estudios relacionan estos autoanticuerpos, o sea, los anticuerpos desarrollados por el sistema inmunitario que actúa en contra de uno o más antígenos del propio individuo, con los coágulos sanguíneos peligrosos que se forman en los pacientes ingresados en cuidados intensivos.

Estos anticuerpos se relacionan con la enfermedad grave de Covid-19, ya que inactivan unos componentes importantes de las defensas virales en una gran parte de los pacientes.

Matthew Woodruff, inmunólogo del Centro de Lowance para Inmunología Humana de la Universidad de Emory, investigó la respuesta inmune responsable de producir anticuerpos en Covid-19.

Bajo la dirección del Dr. Ignacio Sanz, su grupo estudió previamente las respuestas inmunes que contribuyen a la producción de autoanticuerpos en los trastornos autoinmunes como el lupus, así como en los casos graves de Covid-19.

Qué es la “COVID-19 crónica” y por qué a algunos les cuesta tanto recuperarse

Para la mayoría de las personas que se infectan con el nuevo coronavirus, la COVID-19 es una enfermedad breve y leve, pero algunas experimentan síntomas que incluyen fatiga duradera, dolor persistente y falta de aliento durante meses.

La condición, conocida como covid crónica, está afectando negativamente la vida de muchas personas y las historias de agotamiento, incluso después de una caminata corta, se han vuelto bastante comunes.

Aunque en medio de la pandemia la atención se ha centrado en salvar vidas, hay cada vez una mayor conciencia de las consecuencias de la enfermedad a largo plazo.

Sin embargo, incluso las preguntas básicas —como por qué algunos desarrollan la variante crónica o si se recuperarán del todo en algún momento— están plagadas de incertidumbre.

¿Qué es la “covid crónica”?

No existe una definición médica ni una lista de síntomas comunes a todos los pacientes: dos personas con covid-19 crónica pueden tener experiencias muy diferentes.

Sin embargo, la característica más común es la fatiga paralizante.

Otros síntomas incluyen la dificultad para respirar, una tos que no desaparece, dolor en las articulaciones y musculares, problemas de audición y vista, dolores de cabeza, pérdida del olfato y del gusto, así como daños en el corazón, los pulmones, los riñones y el intestino.

También se han reportado problemas de salud mental como depresión, ansiedad y dificultad para pensar con claridad entre los que la padecen.

La afección puede llegar a destruir por completo la calidad de vida de las personas.

“Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes”, contó una persona afectada por la misma, Jade Gray.

La covid-19 crónica no implica solo una larga recuperación para alguien que haya pasado un periodo en cuidados intensivos por el coronavirus.

Incluso personas con infecciones relativamente leves de COVID-19 pueden sufrir problemas de salud graves y duraderos.

“No tenemos ninguna duda de que existe la COVID-19 crónica”, le dijo a la BBC el profesor David Strain, quien ya lleva tiempo atendiendo a pacientes con ese perfil en la clínica de Síndrome de Fatiga Crónica de la Universidad de Exeter.

¿Cuánta gente lo padece?

Un estudio publicado en la revista especializada Journal of the American Medical Association siguió los casos de 143 pacientes con COVID-19 atendidos en el hospital más grande de Roma después de que fueran dados de alta.

Y concluyó que el 87% sufría al menos un síntoma casi dos meses después y más de la mitad todavía tenía fatiga.

Estudio: el Coronavirus puede contagiarse en los vuelos

Luego de analizar el caso de dos vuelos internacionales en los que al menos 18 personas fueron contagiadas por pasajeros enfermos de COVID-19, dos investigaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC) señalan que el coronavirus puede contagiarse durante los vuelos.

“Aunque la industria de los vuelos internacionales ha juzgado que el riesgo de transmisión en vuelo es muy bajo, los vuelos largos en particular se han convertido en un motivo de creciente preocupación ya que muchos países han comenzado a levantar las restricciones de vuelo a pesar de la transmisión continua del SARS-CoV-2″, especifican las pesquisas publicadas en el Emerging Infectious Diseases de los CDC.

Uno de los casos investigados es el de una mujer vietnamita de negocios de 27 años que viajó a Italia con su hermana el 18 de febrero de 2020 para después trasladarse a París y luego pasar unos días en Londres. Once días después comenzó a experimentar dolor de garganta y tos mientras continuaba su vida social. El 1 de marzo tomó un vuelo hacia Hanoi, capital de Vietnam, donde buscó atención médica. Las pruebas de laboratorio confirmaron que sufría COVID-19 y su hermana también.

Los investigadores lograron ubicar al 100 por ciento de la tripulación del vuelo de Hanoi y al 84 por ciento de los pasajeros; el 16 por ciento restante ya se habían trasladado a otros países. De los viajeros ubicados, 16 resultaron  positivos a SARS-CoV-2 con edades que fluctúan de los 30 a los 74 años.

Un segundo caso de transmisión de COVID-19 en vuelos prolongados analiza la trayectoria de una pareja casada de Hong Kong  que dio positivo a SARS-CoV-2 el 15 de marzo. Antes del vuelo y dentro del período de incubación de 14 días, visitaron Toronto, Canadá (del 15 de febrero al 2 de marzo), Nueva York (del 2 al 5 de marzo) y Boston (del 5 al 9 de marzo).

La pareja presuntamente contagió a dos asistentes de vuelo que los atendieron y los investigadores no pudieron “cuantificar la tasa de ataques de virus en este vuelo porque no todos los pasajeros fueron evaluados”.

La ruta de transmisión más probable durante el vuelo es la transmisión por aerosoles o gotitas del caso 1 (la mujer vietnamita de negocios), especialmente para las personas sentadas en clase ejecutiva. El contacto con el caso 1 también puede haber ocurrido fuera del avión en el aeropuerto, en particular entre los pasajeros de clase ejecutiva en la sala de espera previa a la salida o durante el embarque”, señala la investigación, que tampoco descarta el contacto de los pasajeros sanos con la pasajera enferma en el área de inmigración y en las bandas para recoger el equipaje.

“Se ha planteado la hipótesis de que una combinación de factores ambientales en los aviones (humedad, temperatura, flujo de aire) puede prolongar la presencia del SARS-CoV-2 en las cabinas de vuelo“, escriben los investigadores y añaden: “La guía más reciente de la industria de viajes aéreos internacionales clasifica el riesgo de transmisión en vuelo como muy bajo y recomienda sólo el uso de máscaras faciales sin medidas adicionales para aumentar la distancia física a bordo, como bloquear los asientos del medio. Nuestros hallazgos desafían estas recomendaciones”.

“Concluimos que el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2 a bordo durante vuelos largos es real y tiene el potencial de causar grupos de COVID-19 de tamaño considerable“, incluso en la clase ejecutiva con asientos espaciosos, por lo que “siempre que COVID-19 represente una amenaza de pandemia mundial en ausencia de una buena prueba en el punto de atención, se necesitan mejores medidas de prevención de infecciones a bordo y procedimientos seguros de detección para que volar sea seguro”, finalizan.

La OMS advierte que Coronavirus se está propagando nuevamente en Europa a “tasas alarmantes”

l nivel de transmisión de coronavirus en Europa es alarmante, afirmó este jueves (17.09.2020) la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se mostró preocupada por la reducción del tiempo de cuarentena decidida o planeada por algunos países, como Francia.

A raíz de un rebrote de la epidemia, pero también debido a una mayor cantidad de test en comparación a la ola de marzo-abril, el número de casos diarios se encuentra en torno a los 40.000 y 50.000 en la zona Europa de la OMS, mientras que en la primera ola, en abril, había marcado un récord de 43.000 contagios, según la OMS.

“Las cifras de septiembre deberían servir de alarma para todos nosotros” en Europa, donde el número de casos es superior a los registrados en marzo y abril, declaró desde Copenhague el director de la OMS para la región, Hans Kluge.

“Aunque estos números reflejan que se han hecho más test, también muestran tasas alarmantes de transmisión en la región”, apuntó.

El nuevo récord absoluto diario fue registrado el 11 de septiembre, con unos 54.000 contagios en 24 horas.

OMS rechaza modificar cuarentena de 14 días

Asimismo, la agencia de la ONU descartó modificar el tiempo de cuarentena de 14 días, recomendado para todos aquellos que hayan estado en contacto con el virus.

“Nuestra recomendación de cuarentena de 14 días está basada en nuestra comprensión del periodo de incubación y transmisión de la enfermedad. Solo la revisaríamos en base a un cambio de nuestro conocimiento científico, lo que no es el caso por el momento”, señaló Catherine Smallwood, a cargo de la situaciones de emergencia en la OMS Europa.

En Francia, la duración del aislamiento fue acortada a siete días en caso de contacto. En Reino Unido e Irlanda es de diez días. Otros países europeos, como Portugal y Croacia también planean acortar sus cuarentenas.

China dice que no es necesario vacunar a toda la población contra el COVID-19

No todo el mundo en China necesitará vacunarse contra el covid-19, según el principal funcionario médico del país, ya que Beijing busca priorizar a los trabajadores de primera línea y las poblaciones de alto riesgo en una medida que subraya la creciente confianza entre los responsables políticos de su capacidad para contener el virus.

«Desde que apareció la primera ola de covid-19 en Wuhan, China ya ha sobrevivido al impacto del covid-19 varias veces», dijo Gao Fu, director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en una cumbre sobre vacunas en la ciudad de Shenzhen el sábado, según la agencia de noticias estatal China News Service.

La cuestión de vacunar al público se trataba de equilibrar «riesgos y beneficios», agregó Gao, señalando factores como el costo y los posibles efectos secundarios. Actualmente no hay necesidad de una vacunación masiva en esta etapa, aunque eso podría cambiar si se produce otro brote grave, dijo Gao.

La política distingue a China de muchos gobiernos occidentales, sobre todo Australia, que han delineado planes para introducir campañas de vacunación pública masiva.

Las cifras de virus notificadas en China se han mantenido bajas desde la primavera. Ha habido algunos estallidos, grupos en la provincia nororiental de Jilin en mayo, un brote en Beijing en junio y otro en la capital de Xinjiang, Urumqi, en julio, pero estos se encontraron con medidas de bloqueo inmediatas y pruebas masivas. Y los brotes se contuvieron en unas pocas semanas.

Gao citó estos breves brotes como prueba de las medidas de contención efectivas de China. «Los hechos han demostrado que tenemos varias armas mágicas para responder a la epidemia», dijo, según China News Service.

En cambio, cualquier vacuna potencial se priorizaría para aquellos en la línea del frente, agregó: trabajadores médicos, ciudadanos chinos que trabajan en el extranjero en puntos de host de virus y personas que trabajan en entornos densos y de alto riesgo como restaurantes, escuelas o servicios de limpieza.

El sábado, la Comisión Nacional de Salud de China solo registró 10 nuevos casos confirmados sintomáticos, todos importados del extranjero. También reportó 70 nuevos casos asintomáticos, que se contabilizan por separado, también todos importados.

CNN se ha comunicado con el NHC para obtener más comentarios.

Repartirán primeras dosis gratuitas de vacunas anti Coronavirus en Estados Unidos

Las primeras dosis de la futura vacuna contra el COVID-19 serán distribuidas de manera gratuita en Estados Unidos 24 horas después de que la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, en inglés) apruebe su efectividad y certifique que es segura, se informó este miércoles (16.09.2020).

“Tendremos las vacunas siendo trasladadas a los sitios de distribución en 24 horas”, dijo en una llamada con periodistas el teniente general Paul Ostrowski, que supervisa la logística de la Operación Warp Speed (Máxima Velocidad), lanzada por el gobierno para acelerar los esfuerzos para contener la pandemia.

En este operativo colaboran el Departamento de Defensa con el de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés) y empresas del sector privado.


Pese a ello, Paul Mango, el vicejefe de gabinete para política en el HHS, apuntó en la llamada que todavía no tienen claro cuándo habrá una vacuna, si bien el presidente Donald Trump ha dicho en varias ocasiones que podría estar lista antes de las elecciones del 3 de noviembre.

Buscan gratuidad total de la vacuna

“Estamos tratando con un mundo lleno de gran incertidumbre. No sabemos cuándo tendremos una vacuna, desconocemos las cantidades, no conocemos la eficacia de esos vacunas”, dijo Mango.

Subrayó que “este proyecto es realmente bastante extraordinario y logísticamente complejo”. Pese a ello, “ningún estadounidense tiene que pagar ningún centavo de su bolsillo para obtener la vacuna y estamos muy cerca de esa aspiración ahora”, prometió.

Trump afirmó el martes que en tres o cuatro semanas habría una vacuna. Pero el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield, dijo al Congreso el miércoles que tomaría de seis a nueve meses aprobar cualquier vacuna para su distribución nacional.

Redfield precisó que cualquier vacuna que esté disponible en noviembre o diciembre tendría “suministros muy limitados” y estaría reservada para personal de emergencias y para las personas más vulnerables al COVID-19.

Pandemia deja en México más de 64.000 fallecidos

México acumuló el domingo (30.08.2020) un total de 64.158 fallecidos y 595.841 contagiados de COVID-19 desde que el coronavirus SARS-CoV-2 llegó al país a finales de febrero pasado, mientras su vecino del norte, Estados Unidos, se aproximaba al umbral de los 6 millones de casos.

Según los últimos datos oficiales el país registró en la última jornada 338 decesos, no obstante, muy a pesar de las cifras negativas, las autoridades sanitarias mexicanas ven con optimismo un decenso en la ocupación de camas en los hospitales para pacientes con COVID-19. 

La Ciudad de México, que hace unas semanas superaba el 70 % de ocupación, ahora tiene ocupadas el 47 % de camas generales y el 42 % de las camas con ventilador. 

“Lo que podemos ver es que en las entidades federativas (estados) va disminuyendo el porcentaje de ocupación lo que revela la actividad epidémica en descenso”, explicó en conferencia de prensa el susecretario de Salud Hugo López-Gatell, quien comanda la lucha contra la pandemia.

“La epidemia no desciende en forma monotónica con un descenso continuo, sino que tiene momentos de estancamiento, es como una escalera”, agregó el funcionario.

La ocupación hospitalaria media del país es del 35 % de las camas ocupadas de tratamiento general y del 30 % en las camas con ventilador de respiración asistida para pacientes críticos. En total, hay 10.867 personas internadas en camas de hospitalización general y 3.060 en camas con ventilador.https://system.promio-connect.com/register/16401/default/es/single-registration/82355/small?initialWidth=700&childId=promio-pym-container&parentTitle=Pandemia%20deja%20en%20M%C3%A9xico%20m%C3%A1s%20de%2064.000%20fallecidos%20%7C%20Las%20noticias%20y%20an%C3%A1lisis%20m%C3%A1s%20importantes%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina%20%7C%20DW%20%7C%2031.08.2020&parentUrl=https%3A%2F%2Fwww.dw.com%2Fes%2Fpandemia-deja-en-m%25C3%25A9xico-m%25C3%25A1s-de-64000-fallecidos%2Fa-54764549

Estados Unidos con más de 183.000 muertos

En Estados Unidos, el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins de las 01:00 CET de este lunes dio cuenta de 34.766 contagios reportados en las últimas 24 horas, que elevaron la cifra de casos 5.993.668.  En tanto, la lista de fallecidos subió a 183.034, tras registrarse otras 316 muertes.

Pese a que Nueva York ya no es el estado con un mayor número de contagios, sí sigue como el más golpeado en cuanto a muertos en Estados Unidos con 33.021, más que en Francia o España.  Tan solo en la ciudad de Nueva York han muerto 23.683 personas.

A Nueva York le siguen en número de fallecidos la vecina Nueva Jersey con 16.041, California (12.935), Texas (12.849) y Florida (11.125).

En cuanto a contagios, California superó el domingo la barrera de 700.000 casos, por delante de Texas, Florida y Nueva York.

Con 5 dólares se puede hacer una prueba para detectar el COVID-19 en Estados Unidos

Las autoridades de sanidad de Estados Unidos autorizaron el miércoles la primera prueba rápida para la detección de COVID-19 que no requiere de algún equipo de cómputo especializado para obtener resultados.

La prueba que arroja resultados en 15 minutos desarrollada por Abbott Laboratories tendrá un precio de venta de 5 dólares, dándole una ventaja competitiva respecto a otros análisis de diagnóstico que necesitan ser insertados en una pequeña máquina. Con el tamaño de una tarjeta de crédito, el equipo de prueba se basa en la misma tecnología utilizada para la detección de influenza, amigdalitis y otras infecciones.

La prueba de diagnóstico brinda nuevas opciones para expandir la realización de análisis en escuelas y negocios que tienen problemas para reanudar actividades, especialmente ahora que se aproxima la temporada de influenza.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) también aprobó recientemente un análisis de diagnóstico de la Universidad de Yale que no emplea algunos de los suministros que han causado retrasos en la entrega de resultados.

Ambas pruebas tienen limitaciones y ninguna de ellas puede realizarse en casa. Varias compañías están desarrollando pruebas caseras de resultados rápidos, pero ninguna ha sido aprobada hasta el momento. El nuevo análisis de Abbott aún requiere que un profesional de la salud tome una muestra nasal, al igual que otras pruebas de detección de coronavirus. La prueba de saliva de la Universidad de Yale elimina la necesidad de hisopos, pero únicamente puede ser efectuada por laboratorios de alto grado.

Y en general, las pruebas rápidas como las de Abbott son menos precisas que las desarrolladas por laboratorios. La FDA señaló en el comunicado en el que dio a conocer la decisión que los resultados negativos con las pruebas de Abbott podrían requerir de la confirmación por pruebas de laboratorio en algunos casos, como en pacientes que presentan los síntomas propios de la enfermedad.

Estudio: niños pueden ser “portadores ocultos” del COVID-19

Un estudio llevado a cabo en dos hospitales de Massachusetts (Estados Unidos) indica que los niños pueden ser “portadores ocultos” del coronavirus y desempeñar un papel mayor de lo pensado en la propagación del COVID-19, según un artículo que publica este jueves la revista científica Journal of Pediatrics.

“Me sorprendieron los altos niveles de virus que encontramos en niños de todas las edades, especialmente en los primeros dos días de la infección”, dijo Lael Yonker, directora del Hospital General de Massachusetts (MGH) y autora principal del estudio, quien dijo que “no esperaba que la carga viral fuese tan elevada”.

“Una piensa en el hospital y en todas las precauciones tomadas para tratar a los adultos enfermos gravemente, pero las cargas virales de estos pacientes hospitalizados son significativamente más bajas que las de un ‘niño sano’ que anda por allí con una carga elevada de SARS-CoV-2”, agregó.

El riesgo de contagio es mayor cuanto más elevada sea la presencia del virus, y aún cuando los niños puedan mostrar los síntomas típicos de COVID-19, como fiebre, descarga nasal y tos, estos a menudo coinciden con enfermedades infantiles comunes como la gripe y el resfriado.

Yonker explicó que esto confunde un diagnóstico acertado de COVID-19, la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. Además del nivel de carga viral, los investigadores, que incluyeron expertos del Hospital General para Niños de Massachusetts, examinaron la expresión del receptor viral y la respuesta de anticuerpos en niños sanos, niños con infección aguda de SARS-CoV-2 y un número más reducido de niños con síndrome inflamatorio de multisistema.

Los resultados y conclusiones obtenidos de estas investigaciones tienen implicaciones en lo que se refiere a la reapertura de las escuelas, los centros de cuidado infantil y otros sitios donde se congregan niños y existe una interacción cercana con maestras y el personal de las escuelas. “Los niños no son inmunes a esta infección y sus síntomas no se correlacionan con la exposición y la infección”, señaló Alessio Fasano, director del Centro de Investigación de Inmunología y Biología Muconasal en el MGH.

“Durante esta pandemia de COVID-19 hemos examinado principalmente a pacientes con síntomas y por ello hemos llegado a la conclusión errónea de que la gran mayoría de los infectados son adultos”, agregó. “Pero nuestros resultados muestran que los niños no están protegidos contra el virus”, añadió. “No deberíamos descartar a los niños como propagadores potenciales del virus”.

Aunque los niños con COVID-19 no son tan propensos a enfermarse tan gravemente como los adultos, como portadores sin síntomas o con pocos síntomas que concurren a las escuelas pueden propagar la infección y llevar el virus a sus hogares. El artículo apuntó que esto es causa de preocupación particularmente para las familias en los grupos socio-conómicos golpeados más duramente por la pandemia, y los hogares en las cuales los adultos mayores, que son más vulnerables, conviven con ellos en la misma casa.

El estudio encontró que el 51 % de los niños con infección aguda de SARS-CoV-2 provienen de comunidades con ingresos bajos, comparados con el 2 % en las comunidades con ingresos más altos.

“El estudio proporciona datos muy necesarios para que las autoridades adopten las mejores decisiones en lo que se refiere a las escuelas, las guarderías y otras instituciones que atienden a los niños”, señaló Fasano, quien advirtió que los pequeños “son una fuente posible de propagación del virus y hay que tomar esto en cuenta en las fases de reapertura de las escuelas”.

Investigadores aseguran que el plasma sanguíneo sí es eficaz contra el virus chino

Investigadores de la Clínica Mayo informaron de fuertes indicios de que el plasma sanguíneo de sobrevivientes de COVID-19 ayuda a otros pacientes a recuperarse, pero no dieron una prueba concluyente, y algunos expertos se preguntan si algún día se llegará a tener una respuesta irrefutable.

Más de 64.000 pacientes en Estados Unidos han recibido plasma convaleciente, un procedimiento de un siglo de antigüedad que se utilizó para ayudar a no padecer la gripe y el sarampión antes de que aparecieran las vacunas respectivas. Es un método al que se recurre cuando aparecen nuevas enfermedades, y la historia deja entrever que funciona contra algunas infecciones, pero no todas.

Aún no hay evidencia sólida de que el plasma sirva para combatir el coronavirus y, de ser así, cuál sería la mejor manera de utilizarlo. Sin embargo, información preliminar de 35.000 pacientes de coronavirus atendidos con plasma brinda lo que el principal investigador de la Clínica Mayo, el doctor Michael Joyner, dijo el viernes que son “indicios de eficacia”.

Hubo menos muertes entre las personas que recibieron plasma a más tardar tres días después del diagnóstico, y también entre quienes se les dio plasma con los niveles más altos de anticuerpos que combaten el virus, informaron Joyner y sus colegas.

El problema es que no fue un estudio formal. Los pacientes fueron atendidos de diversas formas en hospitales en todo el país como parte de un programa de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) diseñado para agilizar el acceso a terapias experimentales. Este programa llamado de “acceso ampliado” da seguimiento a los efectos obtenidos en los beneficiarios, pero no puede demostrar que el plasma —y no otros cuidados recibidos— fue la verdadera razón de la mejoría.

Estudios rigurosos en marcha en todo el país están diseñados para obtener esa evidencia, mediante la comparación de pacientes similares escogidos aleatoriamente para suministrarles plasma o una infusión placebo además de la atención ordinaria. Sin embargo, esos estudios han sido difíciles de completar debido a que la presencia del virus aumenta y disminuye en diferentes ciudades. Además, algunos pacientes han solicitado plasma en lugar de aceptar su inclusión en un estudio en el que podrían darles un placebo.

“Durante 102 años hemos estado debatiendo si el plasma convaleciente funciona o no”, dijo la doctora Mila Ortigoza, de la Universidad de Nueva York, en referencia al que se utilizó durante la pandemia de gripe de 1918. Esta vez “realmente necesitamos una prueba irrefutable”.

Ortigoza codirige uno de esos estudios, que esta semana se está ampliando a otros tres estados: Connecticut, Florida y Texas. Su equipo también está trabajando para compartir información con otros ensayos clínicos en otras regiones, con la expectativa de encontrar respuestas más rápidamente.

“Hay preocupación en torno a cuándo habrá una respuesta clara”, señaló el doctor Jeffrey Henderson, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad Washington en San Luis.

Expresó confianza en que los ensayos clínicos obtendrán avances sobre este tema, pero señaló que el informe de la Clínica Mayo es congruente con estudios previos más pequeños sobre el plasma y “un ejemplo de cómo hacer las cosas lo mejor que se pueda con la información disponible”.

Cuando el organismo enfrenta un nuevo germen produce proteínas llamadas anticuerpos diseñadas especialmente para combatir esa infección particular. Los anticuerpos se encuentran en el plasma, que es la parte amarillenta y líquida de la sangre. Como la formación de anticuerpos tarda algunas semanas, la esperanza es que la transfusión de anticuerpos de otra persona pueda ayudar a los pacientes a combatir el virus antes de que su sistema inmunológico se active.

Los hallazgos de la Clínica Mayo fueron publicados en línea antes de ser examinados por otros científicos. Muestran que 20% de las personas a las que se les dio plasma con altos niveles de anticuerpos a más tardar tres días después del diagnóstico habían fallecido antes de 30 días, en comparación con 30% de las personas atendidas posteriormente con plasma que tenía menor número de anticuerpos.

La FDA ha estado sopesando cuidadosamente si la evidencia es lo suficientemente buena para permitir el llamado uso de emergencia de plasma convaleciente, medida que dificultaría aún más completar pruebas más rigurosas. La FDA no declaró el viernes sobre el asunto.

Decenas de miles de sobrevivientes de COVID-19 han donado plasma, y los bancos de sangre han exhortado a que otros también lo hagan a fin de enfrentar la demanda, ya que el coronavirus continúa causando estragos en Estados Unidos. Según la AABB, la Asociación Americana de Bancos de Sangre, una cuarte de los hospitales que supervisa semanalmente están informando de esperas de más de 24 horas para obtener el plasma solicitado.

Más allá de si el plasma ayuda en lo general, los científicos quieren saber cuándo debe ser utilizado, si en las personas muy enfermas o en aquellas que acusen las primeras señales de infección. Y cuál es la dosis correcta.

Los sobrevivientes de COVID-19 tienen cantidades variables de anticuerpos, que Ortigoza dijo son difíciles de medir antes de la utilización del plasma donado. La especialista indicó que otra interrogante es cuáles de los muchos tipos de anticuerpos son los mejores para ser utilizados.

México mantiene alta tasa de casos y muertes por COVID-19

México registró el martes 836 nuevos fallecimientos por COVID-19 y 7.051 casos adicionales de coronavirus, que figuran entre las cifras más altas registradas en el país, donde las elevadas tasas de infección obstaculizan las labores de reapertura.

México alcanzó un total de 311.500 contagios confirmados y 36.327 decesos.

Los nuevos contagios han perjudicado el plan del gobierno de anunciar las actualizaciones semanales de reaperturas de negocios. Actualmente se restringe el número de personas permitidas en hoteles, restaurantes y otros establecimientos y no ha autorizado la reapertura de bares, centros nocturnos y escenarios de conciertos.

Algunas medidas de reapertura previas fueron canceladas en las últimas semanas ante la reaparición de conglomeraciones y a que los contagios no se redujeron lo suficientemente rápido.

El martes, la Secretaría de Salud anunció que el semáforo nacional de riesgo y reapertura será actualizados cada dos semanas, en lugar de cada semana. En esa escala, la alerta “roja” implica la prohibición de la mayoría de actividades no esenciales, el naranja y el amarillo permiten la apertura progresiva de más establecimientos, y verde un acercamiento a la normalidad. Aproximadamente la mitad del país se encuentra en alerta “naranja” y el resto en “rojo”.

Debido a un atraso en el procesamiento de los resultados de las pruebas de diagnóstico, la Secretaría de Salud ha comenzado a calcular un número de muertes y casos, al consiedrar alrededor de la mitad de los resultados pendientes como “positivos”. De las pruebas efectuadas en México, casi la mitad han dado positivo de manera constante desde las primeras semanas de la pandemia, lo que demuestra la poca cantidad de análisis efectuados en el país, apenas unas 750.000 a nivel nacional a la fecha.

Por lo tanto, esos estimados son más elevados que las actuales cifras confirmadas. Hasta el martes, el número de casos estimados es de casi 350.000 y el de muertes alcanzó 38.263.

Las autoridades reconocen que incluso esas cifras son inferiores a las reales, debido a que no se les realizan pruebas de diagnóstico a muchas personas con síntomas leves o asintomáticas, y muchas han fallecido sin que les hubieran hecho exámenes.

Científicos aseguran que el Coronavirus sí se transmite por el aire

Un grupo de 239 científicos que representan a 32 países está presuntamente preparando una carta en la que pide a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que revise sus recomendaciones sobre el coronavirus. Según la misiva, la evidencia respalda que la enfermedad se transmite por el aire.

Se espera que los científicos publiquen esta semana una carta abierta con la petición en una revista científica, según publicó este domingo The New York Times. El documento está llamado a ofrecer las pruebas que demuestren que las partículas más pequeñas del coronavirus pueden viajar por el aire a infectar a las personas.

La postura actual de la OMS es que COVID-19, la enfermedad que genera el nuevo coronavirus, se transmite principalmente mediante las gotitas respiratorias que caen al suelo debido a la tos o a los estornudos. La agencia internacional ha sostenido que el virus se transmite mediante el contacto de persona a persona y, en menor medida, a través del contacto indirecto con superficies que rodeen a personas infectadas.

Hay una parte de la comunidad científica que dice que la evidencia muestra que el virus se puede transmitir por el aire y puede infectar a personas que lo respiran, según compartió el Times. Las partículas, defienden, pueden viajar rápidamente después de un estornudo y algunas gotitas respiratorias pueden viajar a lo largo de una habitación, apuntan algunos científicos.

La transmisión por el aire del nuevo coronavirus sería un importante factor a la hora de tratar de poner freno a los contagios y volvería imprescindible cubrirse la cara en los espacios interiores, se mantenga o no el distanciamiento social. Es probable también que los trabajadores de la salud requieran mascarillas N95 que puedan filtrar partículas minúsculas de coronavirus, si se toman medidas atendiendo a las consideraciones de estos científicos.

Benedetta Allegranzi, jefa técnica en control de infecciones de la OMS dijo al Times que todavía falta evidencia sólida sobre las transmisión aérea, aunque reconoce que, “especialmente en los últimos meses”, la han considerado “posible”.

Esta carta aparecerá en un momento en el que partes del mundo -Estados Unidos entre ellas- han visto aumentar los casos de coronavirus y las hosptializaciones de enfermos COVID. La OMS registró este sábado más de 200,000 casos, un nuevo récord mundial de nuevos contagios confirmados en un solo día.