CRISIS EN BRASIL

El hambre se abre paso en un Brasil azotado por la pandemia

En los puestos de repartición de comida para habitantes de calle de Brasil cada vez se asoman más necesitados y las filas se alargan. El hambre se abre paso a la par de la pandemia, que avanza sin tregua.

En el centro de Sao Paulo, Miguel da Silva, de 70 años, ya tiene en sus manos un plato de arroz, verduras y proteína animal, tras haber formado fila con unas 300 personas, la mayoría mendigos. 

“Es mejor venir aquí que pedir” en las calles, confiesa el hombre, que asegura que su pensión ha sido desviada y que el poco dinero que consigue lo destina a pagar el alquiler.

Bajo el sol impiadoso de Rio de Janeiro, también Mario Lima espera por su merienda, rodeado de cientos de ancianos, mujeres embarazadas y habitantes de calle. Para muchos, será la única comida del día.

“Todo está caro. Si fuera a comprar la comida que dan aquí, serían más de mil reales [unos 170 dólares] por mes”, dice Lima, de 72 años, a quien el salario mínimo (1.045 reales) que recibe como jubilación apenas le alcanza para el alquiler y algunos gastos básicos.

Miguel y Mario son apenas dos caras del empobrecimiento de la sociedad brasileña en tiempos del covid-19, que ya ha dejado más de 317.000 muertos y millones de desempleados, nuevos pobres… y hambrientos.

Con información de AFP

Bolsonaro pierde en un mismo día a sus ministros de Defensa y Exteriores

El canciller brasileño, Ernesto Araújo, renunció a su cargo este 29 de marzo ante la fuerte presión de los legisladores del propio oficialismo, insatisfechos con el manejo de la política exterior que ha impactado directamente la consecución de vacunas contra el Covid-19. Horas después y sin precisar razones, el ministro de Defensa, el general Fernando Azevedo e Silva, anunció su dimisión. Estas renuncias llegan a pocos días de que también cayera el ministro de Salud Eduardo Pazuello en medio de la peor ola del virus.

La salida del Gobierno del canciller de Brasil, Ernesto Araújo, es un duro golpe para el presidente Jair Bolsonaro, asediado por su manejo de la pandemia con una nueva ola de casos que deja a gran parte de los hospitales de las grandes ciudades al borde del colapso.

Araújo deja el cargo tras semanas de presión por la propia base política del mandatario que rechazó las críticas del funcionario contra dos de los mayores productores de vacunas contra el Covid-19:  China y Estados Unidos, al punto de acusarlo de obstaculizar la adquisición de antídotos en momentos en que crece la emergencia sanitaria.

El diario local ‘O Globo’ reportó que Bolsonaro considera ahora nombrar como nuevo canciller a su embajador en París, Luis Fernando Serra. El nombramiento depende únicamente de la voluntad del diplomático de intercambiar París por Brasilia.

Y mientras la cartera de Exteriores se estremecía, el general Fernando Azevedo e Silva, ministro de Defensa, presentó su carta de renuncia al presidente Bolsonaro, a quien le agradeció la “oportunidad de haber servido al país”. 

Aunque el funcionario no esgrimió las razones que lo llevaron a dimitir, dijo que se despide el Gobierno “con la certeza de la misión cumplida”.

La renuncia llega a pocos días de que el también general Eduardo Pazuello dejara la cartera de Salud en medio de récords de contagios y muertes debido a la actual ola del virus que ha dejado el sistema hospitalario al borde del colapso.

Y si a nivel de salud pública estas renuncias han sido sensibles por la gravedad de la situación, en lo político dejan un fuerte mensaje: Bolsonaro está perdiendo importantes alfiles de su Administración, fichas que representan a la ultraderecha y que podrían ser reemplazadas por voces más moderadas. El escenario se abre luego de que el presidente mostrara señales de querer dar un giro del negacionismo a la acción al convocar la creación de un comité para atender la emergencia sanitaria justo el día que Brasil contabilizó 300.000 muertos (el pasado 24 de marzo).

 Una “política exterior desastrosa”

El descontento de la clase política brasileña por las acciones del canciller Araújo fue tal que el movimiento para exigir su renuncia estuvo encabezado por el propio presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, y la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, Katia Abreu.

“Nuestra política externa es desastrosa y ayudó a convertir a Brasil en un paria mundial y una amenaza global (…) Su actuación compromete hasta la obtención de vacunas destinadas a salvar la vida de millones de brasileños”, señalaron en una declaración conjunta varios senadores, una comunicación publicada horas antes de conocer su dimisión. Los legisladores propusieron suspender la aprobación de nuevos embajadores que dependan del Senado hasta que el ministro de Exteriores se apartara de su cargo.

Con respecto a China, el ministro de Exteriores se enfrentó con el embajador de ese país en Brasilia tras cuestionar la efectividad de los fármacos contra la pandemia elaborados por Beijing.

Con relación a Estados Unidos, el representante de la diplomacia brasileña mostró públicamente su respaldo a los intentos de reelección de Donald Trump y hasta sugirió supuestas irregularidades, respaldando la teoría del republicano de que las elecciones le habían sido robadas, pese a que las acusaciones fueron descartadas por las autoridades electorales y distintos tribunales en EE. UU.

La posición de Araújo fue vista por legisladores de su país como un freno para persuadir al Gobierno de Joe Biden de liberar suministros de vacunas estadounidenses para Brasil, donde la pandemia deja más de 312.000 personas muertas y un aumento de casos por la circulación de nuevas cepas del virus.

Brasil superó la barrera de las 15.000 muertes por COVID-19

Con el aumento de los contagios y los fallecimientos por la propagación del brote de coronavirus, la nación latinoamericana pasó a convertirse en el cuarto territorio más afectado por la pandemia a nivel global. ANUNCIOS

Presente en 188 países, el coronavirus ha infectado a más de 4.630.000 personas en todo el mundo. Las víctimas mortales a nivel global suman más de 311.000, mientras los recuperados se cifran en más de 1.693.000, según el rastreador de la Universidad Johns Hopkins

Estados Unidos continúa a la cabeza de la pandemia, con el mayor número de casos a nivel mundial (1.467.000), le siguen Rusia, con 272.000 y Reino Unido (241.000). Mientras algunos países como Italia y España avanzan en los planes de desconfinamiento, en América Latina la pandemia sigue en expansión con Brasil como el cuarto país más afectado a nivel mundial.

La nación presidida por Jair Bolsonaro superó ayer sábado los 15.000 fallecimientos por cuenta de la propagación del brote de coronavirus que ya deja 230.000 contagios en el país latinoamericano. 

Ayer sábado 16 de mayo, el reporte del Ministerio de Salud indicó que se registraron casi 15.000 nuevos contagios y 816 nuevas muertes en las últimas 24 horas. El conteo de víctimas fatales en el país ha estado por encima de 800 diarias desde el jueves pasado.  

Con el alarmante aumento de las cifras en la nación, Brasil pasó a convertirse en el cuarto territorio más afectado por la pandemia a nivel global, después de Estados Unidos, Rusia y Reino Unido.

El incremento de las cifras se da tras poco más de 24 horas de que fuera oficializada la renuncia de Nelson Teich, el entonces ministro de Salud, el segundo en el gabinete de Bolsonaro desde el comienzo de la crisis sanitaria. 

A pesar de los datos, el mandatario insistió en cuestionar las medidas de confinamiento implementadas por otros países de la región y los catalogó como detonantes de desempleo, miseria y hambre.

Brasil pierde a su segundo ministro de Salud en un mes en plena pandemia

Brasil pierde a su segundo ministro de Salud en plena pandemia del coronavirus, a las puertas del pico de contagios. El Ministerio de Salud ha anunciado ayer viernes la dimisión del médico Nelson Teich, cuando cumple un mes en el cargo y se agudizan sus divergencias con el presidente sobre cómo gestionar la crisis sanitaria. Será sustituido de manera interina por su número dos, un general, en un momento en que Brasil es el sexto país del mundo en muertes y contagios.

Bolsonaro destituyó en abril al anterior ministro. La dimisión abre una enorme vía de agua en el Gobierno de un presidente al que el Tribunal Supremo investiga por injerencias políticas en la policía para proteger a su familia.

El Gobierno de Brasil está en combustión en un momento extremadamente delicado porque el coronavirus avanza veloz. Suman ya más de 14.800 muertos y más de 210.000 contagios en uno de los países del mundo que menos test de diagnóstico hace, de manera que la magnitud real de casos está notablemente infravalorada.