DEBATE PRESIDENCIAL 2020

¿Quién ganó el tenso último debate presidencial?

Fue un debate más civilizado pero no por ello exento de duros ataques.

El aspirante a la reelección presidencial en Estados Unidos, Donald Trump, y su rival por el Partido Demócrata, Joe Biden, vivieron la noche de este jueves un intenso cara a cara en el cual, respetando todas las formalidades, intercambiaron fuertes acusaciones personales.

El encuentro, realizado en la localidad de Nashville (Tennessee), estuvo marcado por las duras acusaciones de Trump contra la familia de Biden por supuesta corrupción y por las de Biden contra el mandatario, al que tachó de racista.

Trump intentó dibujar a Biden como el “típico político”, con constantes referencias a su larga carrera y, en especial, a sus dos periodos como vicepresidente de Barack Obama.

“¿Por qué no lo hiciste en los 8 años? (…) Es todo habladuría, ninguna acción”, le espetó el aspirante republicano en varias ocasiones a Biden, cuando este hablaba de sus propuestas de gobierno.

El político demócrata, por su parte, buscó mostrar a Trump como un mandatario que ha llevado al país a una profunda crisis, pero que no asume sus responsabilidades, que divide a los estadounidenses y que está desconectado de la vida de los ciudadanos comunes.

“Esto no se trata de su familia o de la mía, sino de tu familia”, dijo Biden mirando a la cámara y hablándole directamente a los electores de clase media, con cuyas dificultades intentaba mostrar empatía.

“Yo seré presidente de todos los estados, no de azules o rojos”, subrayó.

Como es usual en él, durante sus intervenciones Trump utilizó numerosas frases con pegada tanto para hablar de sus propuestas pero sin ofrecer detalles.

Así, por ejemplo, dijo que habrá una vacuna contra el coronavirus en pocas semanas pero, al ser repreguntado por la presentadora Kristen Welker, de la cadena NBC, no pudo dar detalles.

También presumió de ser “el presidente que más ha hecho por los afroestadounidenses desde Abraham Lincoln” (el mandatario que abolió la esclavitud) y de ser “la persona menos racista en esta habitación”.

“Este Abraham Lincoln de acá es uno de los presidentes más racistas que hemos tenido en la historia moderna. Le echa gasolina a cada uno de los fuegos racistas”, le respondió sarcásticamente Biden, quien recordó que Trump inició su primera campaña presidencial diciendo que iba a librar a Estados Unidos de los “violadores mexicanos” y que luego, como mandatario, “prohibió (la entrada al país de) los musulmanes porque son musulmanes”.

El encuentro entre ambos candidatos había generado mucha expectativa tras un duro primer cara a cara el 29 de septiembre y de la cancelación del segundo debate, previsto para el pasado 15 de octubre, luego de que Trump fuera diagnosticado de covid-19 y de que los equipos de campaña no lograran ponerse de acuerdo sobre las reglas del mismo.

A 12 días de las elecciones, y en un momento en el que ya millones de estadounidenses han comenzado a ejercer su derecho al voto por correo o de forma anticipada, este debate representaba una oportunidad crucial para que ambos candidatos intentaran no solo hacer llegar su mensaje a la mayor cantidad de votantes potenciales sino marcar una diferencia ante su adversario.

“Creo que el debate fue una estrecha victoria por puntos para el presidente Trump. Él tuvo algunas buenas líneas de ataque y se benefició por las bajas expectativas existentes tras su primer debate”, señaló Paul Danahar, editor en jefe de la BBC en Estados Unidos.

“Pero Trump necesitaba arrasar para detener la campaña de Biden y no lo consiguió”, concluyó.

EUUU: esta noche es el último debate presidencial. Trump y Biden juegan sus últimas cartas

A menos de dos semanas de las elecciones, el presidente de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, y el candidato demócrata, el exvicepresidente Joe Biden, protagonizarán este jueves un último debate antes de los comicios, un cara a cara que viene suscitando polémica desde hace semanas.

El encuentro, que tendrá lugar en la Universidad de Belmont, en Nashville, Tennessee, estará marcado sin duda tanto por el primer acalorado debate como por la pandemia, que no solo se ha convertido en el eje del debate político país, sino que ha impuesto una serie de restricciones y abierto un abanico de posibilidades que han acabado por poner en peligro su celebración.

“La principal audiencia para este debate van a ser las respectivas bases de cada candidato. Me refiero a que, llegado a este punto, es una batalla por la participación en la que cada parte quiere movilizar a sus propios seguidores; pueden ver que ya no hay grandes números de indecisos, así que hay pocas posibilidades de persuadir a la gente”, señaló en declaraciones a la Voz de América el analista político Darrell West

Después del acalorado debate entre Trump y Biden el pasado 29 de septiembre, un encuentro marcado por las constantes interrupciones, la Comisión de Debates Presidenciales (CPD, por sus siglas en inglés) anunció que adoptaría una serie de medidas para garantizar una conversación más fluida en los siguientes eventos.

A pesar de las quejas del candidato republicano, fue precisamente su contagio por COVID-19 lo que acabó por determinar las reglas para un segundo debate, entre las que destacaba el hecho de que ambos contendientes participaran de manera remota. Trump se negó categóricamente a participar de forma virtual.

Finalmente, la CPD decidió cancelar el encuentro y tanto Trump como Biden optaron por protagonizar sendos foros televisados, a la misma hora que debía celebrarse el debate y en canales rivales. En la batalla por las audiencias, el demócrata se proclamó vencedor con más de 14 millones de espectadores, frente a los 13,5 del republicano, según datos de la empresa de control de audiencias Nielsen.

Analistas lamentan “las interrupciones constantes” y la falta de propuestas en el debate presidencialAnalistas políticos consultados por la Voz de América consideraron que no hubo un claro ganador en el primer debate presidencial entre Donald Trump y Joe Biden, marcado principalmente por las interrupciones y las descalificaciones personales.

Con Trump ya recuperado, ambos candidatos han aceptado participar en un último debate que, una vez más, no vuelve a estar exento de polémicas, en esta ocasión por cuenta de la moderadora, la periodista Kristen Welker, de la cadena NBC, y por los temas a tratar durante el encuentro.

“Participaré, pero es muy injusto que hayan cambiado de temas y es muy injusto que, una vez más, el presentador sea alguien totalmente parcial”, lamentó el presidente en declaraciones a los periodistas el lunes.

Por su parte, el equipo de campaña del exvicepresidente, a través de su portavoz TJ Ducklo, ha acusado al mandatario de “estar más preocupado por las reglas del debate que por conseguir la ayuda que necesita un país en crisis”, según declaraciones recogidas por el portal Politico.

Los temas a abordar serán: la lucha contra la COVID-19, las familias estadounidenses, la situación racial en el país, el cambio climático, la seguridad nacional y liderazgo. 

Mientras que Biden ha optado por suspender este miércoles su campaña electoral para prepararse de cara al debate, Trump ha mantenido su agenda habitual y esta noche celebrará un mitin en Gastonia, Carolina del Norte.

El otro gran punto de fricción es la decisión de la CPD de implementar un sistema que permita apagar el micrófono de los candidatos en caso de que excedan su turno de palabra. Trump ya se mostró opuesto a semejante posibilidad tras el primer debate, acusando a la comisión de querer favorecer a su oponente, algo que numerosos expertos ponen en duda.

Comisión de debates adopta regla de apagar micrófonos en el encuentro Trump-Biden

Los micrófonos del presidente Donald Trump y del demócrata Joe Biden serán apagados por dos minutos cada vez que le toque responder al otro para permitir que hablen sin interrupciones durante el debate del próximo jueves.

El debate de 90 minutos está dividido en seis segmentos de 15 minutos cada uno, y en los que cada candidato cuenta con dos minutos para hacer declaraciones ininterrumpidas antes de entrar en un debate abierto. Durante la porción abierta no se silenciarán los micrófonos, pero las interrupciones de cada candidato se descontarán de su tiempo, en el que será el segundo y último debate presidencial de este año.

La Comisión de Debates Presidenciales, un organismo sin afiliación política, anunció los cambios el lunes, tres semanas después de un caótico primer enfrentamiento entre los aspirantes presidenciales que estuvo plagado de interrupciones, la mayoría de ellas por parte de Trump.

La comisión ha enfrentado presión de la campaña de Trump para mantener las reglas intactas, mientras que el equipo de Biden esperaba un debate más ordenado. En un comunicado, la comisión señaló que “ha determinado que es apropiado implementar medidas con el objetivo de promover el cumplimiento de las reglas acordadas e inapropiado hacer cambios a esas reglas”.










    

No habrá segundo debate entre Trump y Biden

La Comisión de Debates Presidenciales (CPD, por sus siglas en inglés) anunció el viernes que ha decidido cancelar el segundo debate presidencial, puesto que ambos candidatos, debido a una serie de desavenencias sobre las medidas de seguridad sanitaria, “han anunciado ya planes alternativos para esa fecha”.

“La CPD anunció el 8 de octubre que, por la salud y la seguridad de todos los implicados, el segundo debate presidencial, agendado para el 15 de octubre, en Miami, se realizaría de manera virtual (…). Ambos han anunciado ya planes alternativos para esa fecha”, informó la comisión en un comunicado.

No se cierra la puerta, sin embargo, a que se celebre un último debate entre el presidente Donald Trump y el candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden.

“Parece así evidente que no habrá debate el 15 de octubre y la CPD centrará su atención en los preparativos para el último debate presidencial, previsto para el 22 de octubre”, agrega la nota.

Después de que ambos candidatos protagonizaran un primer debate marcado por las constantes interrupciones y a raíz de que el presidente Trump anunciara que había dado positivo por COVID-19, la CPD propuso una serie de cambios en las reglas, entre ellas, que el republicano y el demócrata participaran de manera remota.

El presidente reaccionó afirmando que no participaría en semejante debate, pero poco después su equipo de campaña propuso posponer los dos restantes debates durante una semana, con la esperanza de que Trump no presente síntomas del coronavirus para entonces.

La campaña de Biden, por el contrario, anunció que acataría las nuevas reglas, pero rechazó aplazar los debates. Finalmente, señalaron que el candidato demócrata participará en el foro público que -en realidad- iba a ser el segundo debate. Ahora la CPD se desmarca del evento.

El primer debate entre Trump y Biden fue una ruda pelea

El caos y los golpes bajos han marcado en el primer debate presidencial en Cleveland (Ohio) entre el presidente Trump, visiblemente irritado, y el candidato demócrata Joe Biden, que se expresó con menor energía y trató de proyectar una imagen de líder nacional para sacar el país adelante en estos momentos de crisis.

Los contendientes intercambiaron ataques feroces con la voz elevada durante 90 minutos de debate en los que colisionaron en todos los temas: desde el sistema de salud público Obamacare, la gestión del coronavirus, la injusticia racial y las protestas hasta el supremacismo, los impuestos del presidente, la economía y la interferencia electoral. En un momento, el cara a cara se tornó tan bronco que Biden llegó a decirle al líder republicano que por que no se callaba y le acusó de ser el peor presidente de Estados Unidos.

El periodista de Fox Chris Wallace, desde el plató instalado en el Pabellon Samson de la Universidad de Cleveland, trató de imponer orden ante un candidato republicano sobresaltado, que interrumpía constantemente a su oponente lanzando ataques y alzando la voz para imponerse. También hubo avisos para el demócrata. Wallace les exhortó numerosas veces con severidad mientras los candidatos recurrían a los gritos, y en algún momento, reprendió a Trump para que dejara hablar a su oponente.

El presidente habló más y muy por encima de un Biden con mucha menos energía, tratando de alinearle al socialismo y a la izquierda radical, y buscando prevalecer en potencia más que en sustancia. En varias ocasiones, sacó a colación al hijo del exvicepresidente, Hunter Biden, a quien acusó de utilizar las conexiones de su padre durante el mandato de Obama para una posición de consultoría. La crítica logró traspasar la piel de Biden consiguiendo irritarle por momentos a pesar de los esfuerzos del demócrata por mantener el control.

En otro momento el moderador recordó a Trump que nunca ha condenado a los supremacistas blancos y le pidió si podía hacer un llamamiento para que pararan las demostraciones de fuerza. El inquilino de la Casa Blanca en su lugar pidió a los supremacistas que se mantuvieran a la espera y acusó nuevamente a Biden de defender la violencia de la izquierda. Éste, irritado por las interrupciones, se refirió a Trump varias veces como «este hombre» y «este tipo» (y «payaso» y «tonto»), y en algún momento se disculpó por ello.

Trump se encontraba en su elemento en un programa de televisión con audiencia nacional y sin filtros, en un formato amistoso que le permitió extenderse en argumentaciones falsas con mucho impacto. El presidente, un experto en atraer la atención utilizando su celebridad y su idiosincrasia, desplegó el tono de los mítines multitudinarios de campaña en los que habla sin interrupción durante horas en discursos erráticos.

El moderador Chris Wallace, del canal de derechas Fox, quizás el periodista más objetivo posible del canal televisivo preferido de Trump, no tuvo la predisposición de pedirle cuentas por sus aserciones cuando se desviaban de los hechos.

Apelando a su base, Trump denunció los disturbios en las ciudades estadounidenses e invitó a los ciudadanos a «volver a los valores fundamentales de este país« mientras denigró los esfuerzos de la educación multicultural. En el tema de los impuestos Trump defendió sus declaraciones, se negó a decir la cifra de lo que ha pagado en impuestos durante sus dos últimos años en el cargo, una cifra en la mente de todos, los ominosos $750. El presidente irritado afirmó haber pagado millones en impuestos de sus negocios en un estado ‘impresionante’. Biden, por su parte, aprovechó ayer para mostrar sus últimas declaraciones fiscales y demostrar que no es un candidato que oculte datos.

Respecto a la injusticia racial y las protestas, el presidente puso en duda que los participantes en las manifestaciones de este verano fueran pacíficos y les acusó de quemar iglesias y vandalizar vecindarios. Biden le recordó todos los comentarios racistas y aseguró que no ha hecho nada por los afroamericanos.

El exvicepresidente demócrata, que habló directamente a la audiencia mirando a la cámara la mayor parte del tiempo, recordó a su base sindical la falta de empatía por los norteamericanos del presidente, su gestión fatal de la pandemia, sus gestos autoritarios y el hecho de que priorice sus propios intereses a los del país.

En un momento de intensidad, recriminó a Trump que nadie podía confiar en él para gestionar el coronavirus, y se burló del presidente por sugerir ingerir desinfectantes contra el Covid-19, a lo que añadió la coletilla de que no era un consejo muy «inteligente».

Trump le llamó la atención enseguida, sugiriendo que Biden no era muy ‘listo’ y le acusó de ser un estudiante mediocre. El republicano volvió a decir que la vacuna estaría disponible «pronto», algo que ha sido abundantemente refutado por los centros de investigación, que aseguran que no habrá un fármaco hasta bien entrado el 2021. Trump cuestionó de nuevo la efectividad de las máscaras como medio para mitigar la propagación del coronavirus, que llevó a otra discusión frontal sobre los datos del presidente y los científicos.

Biden, que aventaja a Trump en las encuestas nacionales, busca a los votantes blancos que hace cuatro años votaron por el republicano y ahora se sienten incomodos con él. Entre los votantes blancos con bajo nivel de educación Trump lidera a Biden con 17% del segmento de voto.

La campaña de Biden recaudó 3,8 millones a través de internet entre las 10 y 11 de la noche, la franja en que se emitió el debate en Estados Unidos, lo que marca un nuevo récord de recaudación de fondos de una sola hora y ayudará a los demócratas en el ultimo tramo de la campaña. La mayoría de los estadounidenses, con los bares cerrados, siguieron el debate a través de las redes sociales y en eventos a través de Zoom. Entre el grupo de acompañantes del presidente que asistió al debate en la Universidad, varios miembros de su familia no llevaban máscara, en aparente violación de las reglas de seguridad. Una espectadora singular, Hillary Clinton, derrotada en las elecciones de 2016, hizo un guiño al pasado de Trump como presentador de un ‘reality show’y advirtió que «su serie está a punto de ser cancelada».

Con información de El Correo.com

Todo sobre el primer debate entre Biden y Trump de esta noche

Este martes a las 9:00 p.m. del Este, los candidatos presidenciales Joe Biden y Donald Trump se enfrentarán por primera vez uno a uno en un debate que promete ser clave para atraer a los votantes indecisos, especialmente en estados clave.

El encuentro en la Universidad Case Western Reserve, en Cleveland, Ohio, tendrá una audiencia mínima en vivo, de apenas 70 personas, quienes serán sometidas a pruebas de Covid-19, además de estar obligadas a otros protocolos de seguridad sanitaria, incluido el uso de máscaras.

El debate será moderado por el presentador de Fox News, Chris Wallace, y durará 90 minutos sin cortes comerciales.

La Comisión de Debates Presidenciales dio a conocer los temas que deberán abordarse: “La carreras de Trump y Biden”, “La Corte Suprema”“Covid-19”“La economía”“Raza y violencia en nuestras ciudades” y “La integridad de las elecciones”.

Tres grandes temas ausentes son el cambio climático, los asuntos migratorios y la política exterior, pero todavía faltan dos encuentros donde podrían abordarse.

Esta noche, sin embargo, se espera que los candidatos aborden otros asuntos, incluidos los impuestos del presidente Trump, quien solamente pagó $750 dólares en 2016 y 2017, pero durante 10 años no desembolsó ni un dólar, según un reporte de The New York Times.

A Biden también le podrían pesar las preguntas sobre su hijo Hunter, quien habría recibido hasta $3.5 millones de dólares de la millonaria rusa, Elena Baturina, según el reporte de los senadores republicanos.

Este martes es el debate entre Trump y Biden en Cleveland

En medio de la COVID-19 y a un mes de las elecciones, el presidente y candidato Donald Trump y Joe Biden, su adversario demócrata, se verán cara a cara en el primero de tres debates presidenciales programados previo a las elecciones del 3 de noviembre. 

El evento, que se realizará en la Universidad Case Western Reserve en Cleveland Ohio, hoy martes 29 de septiembre, será importante para ‘conocer las propuestas que ambos candidatos tienen para salir de la pandemia’, aseguró el puertorriqueño Ángel Naranjo, residente de Columbus, Ohio.  

Para otros, como Tom Eyre, también residente de Cleveland, “la economía y el trabajo” son lo más importante.

Los temas forman parte de los seis de la lista que incluye, el historial de Trump y Biden, la Corte Suprema de Justicia, la pandemia del coronavirus, la economía, la tensión racial y la violencia en las ciudades de Estados Unidos, así como la integridad de la elección. 90 minutos de debate, 6 temas y los 2 candidatos presidenciales, se verán cara a cara en Cleveland, Ohio, a poco más de un mes para las elecciones del 3 de noviembre.

¿Cómo se desarrollará el debate?

Peter Eyre consejero en jefe de la Comisión de Debates presidenciales detalló que Chris Wallace, presentador de Fox News Sunday será el moderador y el debate se dividirá en seis segmentos de aproximadamente 15 minutos cada uno.

El moderador anunciará los temas antes de cada debate. El debate abrirá cada segmento con una pregunta después de la cual cada candidato tendrá dos minutos para responder. Los candidatos tendrán entonces la oportunidad de refutar o ampliar los argumentos de uno u otro. El moderador utilizará el resto del tiempo en el segmento para profundizar en la discusión sobre los temas. 

Según Eyre, “los moderadores tienen la capacidad de extender cada segmento, enfocándose en garantizar una distribución equitativa del tiempo para los candidatos”.  

Según analistas, la claridad en sus presentaciones y la solidez de sus argumentos serán relevantes para el que busca obtener el voto de los ciudadanos indecisos, un segmento que podría ser determinante el día de las elecciones. 

Trump y Biden se preparan para el primer debate presidencial

El presidente Donald Trump insistió el domingo en que su rival en las elecciones de noviembre acceda a una prueba de drogas antes de los debates presidenciales.

El mandatario asegura que Biden no tiene la capacidad natural para debatir, y que la única manera en que puede hacerlo es con narcóticos.

“Exigiré una prueba de drogas para ‘Biden dormilón’ antes del debate del martes”, escribió Trump en Twitter este domingo.

Trump aclaró que él también se haría la prueba.

“Sus actuaciones en debate han batido records por lo desiguales, ¿Sólo las drogas podrían haber causado esta discrepancia?“, remató el presidente en su Tweet.

Una última encuesta de ABC News y el Washington Post tiene a Biden con una ventaja de 10 puntos sobre Trump (54% a 44%).

El primer debate presidencial será mañana martes en Cleveland. 

Trump y Biden discutirán sobre el supremo, COVID y economía en su primer debate

El primer debate presidencial entre el candidato demócrata Joe Biden y el presidente Donald Trump se centrará en al menos seis temas que están de actualidad: el Tribunal Supremo, el coronavirus, las protestas raciales y la violencia, la integridad de las elecciones y la economía.

La organización del encuentro, que se celebrará el próximo 29 de septiembre en Case Western Reserve University, en Cleveland, Ohio, reveló este martes algunos detalles aunque aclaró que los asuntos a tratar están sujetos a cambios en función del “desarrollo de la actualidad”.

El debate se dividirá en seis secciones de 15 minutos en las que los candidatos a la presidencia debatirán sobre el “historial de Trump y de Biden”, “el Tribunal Supremo“, “COVID-19“, “la economía“, “raza y violencia en nuestras ciudades” y “la integridad de las elecciones“.

Chris Wallace, de Fox News, moderará un encuentro para el que ambos candidatos ya se han estado preparando.

El presidente dijo este mes que él se prepara “cada día” para los debates “haciendo lo que estoy haciendo“. “He estado en todos lados, y veo a este tipo sentado en casa, y creo que quizás lo estoy haciendo mal”, dijo Trump en Fox News.

Por su parte, Biden ha dicho que está “esperando” debatir con Trump y “hacerle rendir cuentas“. “Sé cómo manejar a los abusones”, dijo Biden este mes durante un evento de financiación de campaña”. “Espero que no me engañen para pelear con este tipo. Va a ser difícil porque predigo que va a estar gritando”, adelantó.