El Coronavirus no ha dejado ni una esquina del mapa de EEUU sin afectar en términos de empleo y en abril lo ha hecho con fuerza.

Según cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales hechas pública el viernes pasado, los 50 estados sufrieron en abril una fuerte subida de la tasa de desempleo y 43 de ellos fijaron con ello un nuevo y triste récord en un mes en el que en el país la media fue de 14.7% y del 18.9% en el caso de los latinos.

Un reporte de la periodista Ana B. Nieto, de La Opinión, señaló que en particular tres estados registraron subidas por encima del 20%. En Hawaii el desempleo afectó al 22.3% de la población, en Michigan al 22.7% y en Nevada, donde buena parte de los trabajadores del sector servicios son latinos, la tasa de desempleo alcanzó al 28.2% de los trabajadores.

En el caso de Hawaii y Nevada ninguna crisis anterior a 1976 (que es desde cuando se tienen estadísticas) había elevado tanto el desempleo porque en esta ocasión el aumento ha sido de más de 10 puntos porcentuales. En apenas un mes.

En Michigan, New Hampshire, Rhode Island y Vermont el aumento del desempleo ha estado cinco puntos porcentuales por encima de su récord previo.

Un total de 27 estados tienen ratios de desempleo por debajo del general del país, entre ellos Nueva York que se queda a poco de ello con una tasa que afecta al 14.5% de los trabajadores. Un estado vecino, Connecticut, registró el mejor ratio de la crisis con un 7.9% de desempleo.

En California en abril un 15.5%  de los trabajadores están sin empleo y lo buscan activamente.

Dos estados con peso

Estos porcentajes, en el caso de California y Nueva York, estados de alta densidad demográfica, suponen muchos empleos. En total, en todo el país se perdieron 20.5 millones de puestos de trabajo. A ese total contribuyeron California con 2.34 millones de empleos destruidos y Nueva York — el estado con mayor números de casos de enfermos y fallecidos–, con 1.82 millones. En total, 4.2 millones entre los dos estados, el 20.4% del total en el país.

Estos son dos de los estados que primero optaron por el confinamiento y ahora están poco a poco abriéndose a la actividad como el resto del país.

En Texas, donde la crisis del coronavirus se unió a la generada por la histórica caída del precio del petróleo, se perdieron 1.3 millones de empleos. Pensilvania, Michigan y Florida son los otros tres estados que registraron pérdidas por encima del millón.

La mayoría de los analistas y responsables públicos creen que la situación aún va a empeorar antes de mejorar.

Las cifras que se esperan sobre el mes de mayo no son buenas e incluso se baraja que haya una revisión a la baja de las ya históricas cifras de abril. Las hipótesis son muy inciertas a más largo plazo por la aún poco conocida evolución del virus y los posibles pasos atrás en los contagios una vez que se vaya abriendo la actividad económica.

Aunque se suceden las manifestaciones de ciudadanos que están protestando el confinamiento y el cierre de negocios está por ver qué quieren hacer los consumidores de unos estados que tienen protocolos distintos de apertura. Los consumidores que con su gasto animan la actividad económica y con ello el empleo se debaten entre gastar ingresos escasos o inciertos en los meses que vienen y además exponerse a una enfermedad que no ha desaparecido del país.