ECONOMÍA EEUU

La inflación en EEUU se mantiene en julio en el 5,4 %, la mayor en 13 años

La inflación anual en Estados Unidos se mantuvo en julio en el 5,4 %, la más alta desde agosto de 2008, sustentada por la subida de los sueldos y la creación de empleo.

Según los datos divulgados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés), los precios de consumo subieron en julio el 0,5 %, cuatro décimas menos que el mes anterior. Esta subida es la misma que habían calculado los analistas.

La inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y combustibles, que son los más volátiles, fue del 0,3 % en julio y ha acumulado un aumento del 4,3 % en el último año. Los analistas esperaban una tasa de aumento del 0,4 % en este índice.

Los precios que pagan los consumidores habían estado aumentando mes a mes desde octubre de 2020 y se incrementaron un 0,9 % en junio. El índice de julio es el más bajo desde marzo.

El mes pasado los precios de los alimentos subieron un 0,7 % y el de la energía un 1,6 %. En este segundo apartado el ascenso del precio de la gasolina fue del 2,4 %.

Los precios de los automóviles usados, a los que se ha estado atribuyendo buena parte de la subida de la inflación, se elevaron apenas un 0,2 % en julio tras un incremento de más del 10 % en el mes anterior.

La demanda por vehículos automotores, nuevos o usados, es intensa pero la oferta se ha visto frenada por la escasez de microprocesadores y como consecuencia de ello los precios de automóviles y camionetas usados han subido un 41,7 % en un año.

La inflación se ha acelerado en meses recientes impulsada por el gasto de los consumidores y las inyecciones de billones de dólares por parte del Gobierno para paliar la crisis de la pandemia.

La Reserva Federal (Fed, banco central) y el Gobierno del presidente Joe Biden han indicado que podía esperarse una aceleración de la inflación mientras la producción y las redes de suministros bregan para atender la demanda de los consumidores.

La expectativa de la Reserva Federal es que, a medida que se resuelven los atrasos en suministros la inflación, se estabilizará más cerca del 2 % anual que el banco central considera como saludable para la economía de EEUU.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió a mediados de julio que sería un «error» retirar el estímulo monetario cuando la economía aún se está recuperando, sobre todo porque la elevada inflación actual responde a factores «transitorios».

En su comparecencia ante el comité de servicios financieros de la Cámara de Representantes, Powell reconoció que la inflación continuará elevada «en los próximos meses» pero apuntó que las previsiones de la Fed, actualmente en el 3,4 % para 2021, apuntan a que «se moderará» en la última parte del año.

En la reunión a fines de julio del Comité de Mercado Abierto, que timonea la política monetaria de la Reserva Federal, la institución mantuvo entre cero y 0,25 % su tasa de interés de referencia, como lo ha hecho desde marzo de 2020, junto con su compra masiva de bonos por valor de 120.000 millones de dólares al mes.

La idea de la Fed es no mover las tasas de interés hasta 2023, aunque seguirá vigilante y, como dijo Powell en julio, cualquier decisión que se tome se avisará con tiempo.

También subrayó que el banco central está «preparado para ajustar la posición de política monetaria como sea apropiado» si ven «señales» de que la inflación continúa subiendo «de manera clara y persistente».

En junio, la tasa de desempleo en la primera economía mundial cerró en el 5,9 %, pero todavía hay más de siete millones de empleos menos que al inicio de 2020, cuando la pandemia llegó a EEUU.

«La generación de empleo debería ser fuerte en los próximos meses a medida que las condiciones de salud pública continúan mejorando y algunos de los factores relacionados con la pandemia que actualmente están frenando el mercado laboral se reducen», subrayó.

Las últimas previsiones de la Fed sitúan el crecimiento en EEUU para este año en el 7%, lo que sería el mayor ritmo de expansión anual desde la década de 1980.

Bajan solicitudes de ayuda por desempleo en EEUU

El número de personas en Estados Unidos que solicitaron ayuda por desempleo cayó la semana pasada, en un indicio de que los despidos declinaron y el mercado laboral mejora.

El Departamento del Trabajo anunció el jueves que las solicitudes de prestaciones por desempleo bajaron 7.000 respecto a la semana previa.

Al amainar la pandemia, los estados y ciudades están levantando más restricciones a los negocios — California reabrió completamente el 15 de junio — y la economía gana fuerza con los consumidores viajando, yendo más a restaurantes, cines y parques de diversiones. El crecimiento pudiera superar la tasa anual de 10% en el trimestre abril-junio, de acuerdo con el Banco de la Reserva Federal de Atlanta.

Con muchas empresas desesperadas por contratar, algunos estados están comenzando a recortar varios programas de ayuda por desempleo relacionados con la pandemia en respuesta a quejas de los negocios de que la asistencia les dificulta encontrar trabajadores. A partir de este mes, 26 estados pondrán fin a un pago federal semanal extra de 300 dólares por desempleo y 22 de esos estados cortarán además la asistencia a los autoempleados, trabajadores por contrato y aquellos que llevan más de seis meses sin trabajar. El pago federal extra de 300 dólares termina nacionalmente el 6 de septiembre.

Economistas en el Bank of America han estimado que aquellos que ganaban menos de 32.000 dólares al año en sus empleos previos pueden recibir más en ayuda por desempleo con los 300 dólares adicionales. La expansión de las prestaciones por desempleo hizo posible que millones de autoempleados y trabajadores por contrato recibiesen ayuda por primera vez.

Cuatro estados — Alaska, Iowa, Mississippi y Missouri — frenaron los pagos semanales de 300 dólares la semana pasada. Alaska además suspendió los dos programas que cubrían a autoempleados y los desempleados por más de seis meses.

Se acaban los euros en Miami por los cubanos tratando de cambiar dólares para enviar remesas

En la ciudad de Miami se disparó la venta de euros después de la suspensión de depósitos en dólares en efectivo en los bancos de Cuba, a partir del próximo 21 de junio.

Los cubanos residentes en el sur de la Florida se encuentran buscando formas para seguir enviando remesas a la isla, pero hay poca disponibilidad de euros en las casas de cambio, según informa el portal Diario Cuba y varios medios locales.

Debido a la alta demanda en Miami, la disponibilidad de euros en la casa de cambio es limitada. La venta se restringe a 750 euros por persona una vez al día y actualmente el cambio se encuentra listado en Miami en 1.45 cuando en el cambio internacional se cotiza en 1.21.

“Yo llevo varias horas aquí en el área del downtown (centro) tratando de cambiar” y “ahora esto es una locura. En todo Miami no hay casi euros”, dijeron dos cubanos a la citada fuente.

Por su parte, Elisa Valdez, directora de operaciones en casa de cambio comentaba que “nosotros tenemos capacidad de respuesta hemos tratado de ayudar a todo el mundo, pero hay un poquito de desesperación en la población cubana”.

El economista cubano Elías Amor, radicado en España, comentaba para la cadena Telemundo que la medida tomada por el gobierno cubano no es más que una estrategia política.

“No hay que cometer el error de ir a comprar dólares por euros en un momento en que el dólar está flojo, porque eso le va a salir un coste muy grande a las familias que están trabajando en Miami para mandarle plata a los suyos en Cuba”, exponía.

Por otro lado, el economista Pedro Monreal advirtió que la suspensión de dólares en Cuba afectaría el envío de remesas a Cuba porque “quienes deban cambiar dólares, fuera de Cuba, para obtener euros en efectivo para depositarlos en las cuentas en MLC (moneda libremente convertible), probablemente se enfrentarían a una tendencia de pérdida de poder de compra del dólar porque ese es el pronóstico del mercado internacional”.

El Banco Central Cubano anunció el jueves pasado que a partir del próximo 21 de junio suspenderá temporalmente los depósitos en efectivo de dólares estadounidenses.

Los bancos continuarán recibiendo otras monedas, lo que según analistas, obligará a los cubanos a comprar euros.

Desde que la estadounidense Western Unión cerró en noviembre pasado en Cuba, gran parte de las remesas llegan a la isla en efectivo, en manos de personas que vienen de Estados Unidos.

Casi 90% de las gasolineras en Washington están sin combustible

La falta de combustible en las gasolineras se está extendiendo por una zona que va del sur de Estados Unidos a los estados centrales de la costa atlántica, luego de que un ciberataque que obligó a cerrar la mayor tubería de gasolina del país. Virginia y Washington, D.C., son algunas de las zonas más golpeadas.
El servicio de monitoreo GasBuddy.com mostró el viernes que 86% de las gasolineras en Washington, D.C., estaban sin combustible, así como más de la mitad en Virginia y 42% en Maryland.

Más de 70% de las gasolineras en Carolina del Norte se quedaron sin combustible y más de la mitad en Georgia y Carolina del Sur. Tomará “varios días” para que todo regrese a la normalidad y algunas áreas pudieran experimentar “interrupciones intermitentes del servicio durante este período”, dijo la compañía.

Al menos cinco sistemas escolares en Carolina del Norte anunciaron el jueves que cambiarían a clases por internet durante la crisis de suministro de gasolina. Entre ellos estaban los condados de Durham, Franklin, Vance y Wake, que el viernes cancelaron las clases presenciales. El correo electrónico enviado a los padres en el condado de Wake, el mayor en Carolina del Norte, mencionó “el impacto de la escasez de gasolina en la disponibilidad de personal y el transporte de estudiantes”.

Wall Street cayó por temor a posible aumento de impuesto a ganancias de capital

La Bolsa de Nueva York terminó en baja este jueves inquieta por versiones de prensa que señalan la posibilidad de que el gobierno de Joe Biden aumente impuestos sobre las ganancias provenientes del capital a los más ricos.

El Dow Jones y el tecnológico Nasdaq perdieron ambos 0,94% a 33.815,90 puntos y 13.818,41 puntos respectivamente. En tanto el S&P 500 perdió 0,92% a 4.134,98 unidades.

Es la tercera jornada de pérdidas en la semana para los tres índices principales.

La tendencia a la baja se consolidó a media jornada cuando informaciones de medios estadounidenses indicaron que el gobierno se plantea aumentar el impuesto a las ganancias del capital para los más ricos.

Según The New York Times y la agencia Bloomberg, las ganancias provenientes de transacciones bursátiles podrían tener que pagar impuestos de 39,6% en lugar de 20% actualmente en casos de personas con ingresos anuales superiores al millón de dólares.

Interrogado por la AFP, el Departamento del Tesoro no hizo comentarios sobre este proyecto que según los medios podría anunciarse la semana próxima.

Biden dijo durante su campaña electoral que quería aumentar los impuestos a los más ricos. Su gobierno ya propuso aumentar el impuesto a la renta corporativa para financiar su plan de infraestructura de 2 billones de dólares.

«Aunque lo esperábamos, esto (el aumento de impuesto sobre ganancias financieras) será un problema para el mercado», opinó Quincy Krosby, de Prudential.

Aseguran que el empresariado de EEUU empieza a distanciarse de los republicanos

Durante más de medio siglo, la voz que surgió del edificio monolítico de estilo Beaux Arts de la Cámara de Comercio cerca de la Casa Blanca fue predecible: era la encarnación de las empresas estadounidenses y, más específicamente, un conjunto de intereses compartidos con el Partido Republicano.

Sin embargo, el vínculo del partido con el sector empresarial del país se está desgastando.

Se abrieron fisuras cuando el Partido Republicano adoptó las teorías de la conspiración, por el negacionismo del cambio climático, así como su rechazo del resultado de las elecciones de 2020. El punto crítico más reciente fue en Georgia, donde una nueva ley respaldada por los republicanos que restringe los derechos de voto generó duras críticas de Delta Air Lines y Coca Cola, cuyas oficinas centrales están en el estado, e hizo que las Grandes Ligas retiraran de Atlanta el Juego de Estrellas 2021.

Los republicanos se enfurecieron. El líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, de Kentucky, advirtió que sus acciones eran “bastante estúpidas”, alienando a “muchos fanáticos republicanos”. Los estrategas republicanos argumentaron que ya no necesitaban el dinero de las corporaciones estadounidenses para ganar elecciones mientras intentan enfocarse más en la clase trabajadora.

Eso amplía una oportunidad para que el presidente Joe Biden y los demócratas del Congreso encuentren un aliado en un lugar poco probable mientras el Partido Demócrata unifica el control del gobierno federal por primera vez en una década. Biden está impulsando un ambicioso paquete de infraestructura de 2,3 billones de dólares que incluye aumentos de impuestos corporativos.

La secretaria de Comercio, Gina Raimondo, estima que ha hablado con más de 50 líderes empresariales sobre el plan, incluida una ronda de llamadas telefónicas el fin de semana de Pascua. Ella está animando a las empresas a centrarse en el paquete completo en lugar de en los aumentos de impuestos.

Si la división empresarial con el Partido Republicano se amplía, esto podría ayudar a responder preguntas sobre la dirección política del país y hasta qué punto las empresas pueden seguir influyendo en Washington.

Fuente: Agencia AP

Nueva alza de solicitudes de beneficios por desempleo en EE.UU.

Nuevamente el número de estadounidenses que solicitaron subsidios por desempleo aumentó inesperadamente por segunda semana consecutiva, informó ayer jueves el Departamento del Trabajo.

Las solicitudes iniciales de beneficios por desempleo subieron en 16.000 a 744.000 en la semana que terminó el 3 de abril. En la semana anterior el alza fue de 61.000.

Las cifras contrastan con el reporte del viernes de que en marzo se crearon 916.000 puestos de trabajo en Estados Unidos, el mayor total en siete meses.

Los economistas opinaron que es probable que el alza no refleje del todo la mejoría en las condiciones del mercado laboral en muchas partes de la economía, a medida que hacen efecto los estímulos fiscales del gobierno.

Sin embargo, los números indican que se siguen perdiendo puestos de trabajo en algunos sectores y que la economía no ha tomado un cauce regular. Los expertos confían en que habrá otra alza de empleos creados en el informe de abril.

Otro indicador que mejoró en marzo fue la tasa general de desempleo, que cayó a 6% desde 6,2%.

Las solicitudes de beneficios por desempleo han bajado aceleradamente desde el récord de 6,149 millones a principios de la pandemia en abril de 2020, pero aún están demasiado altas frente a las cifras anteriores.

En un mercado laboral saludable, los pedidos semanales de subsidios por desempleo normalmente fluctúan entre 200.000 y 250.000.

EEUU planteará en el G-20 imponer un impuesto a las multinacionales

La secretaria del Tesoro de EE UU, Janet Yellen, ha anunciado ayer lunes su intención de trabajar con los países del G20 para implantar un impuesto de sociedades mínimo a escala global para las multinacionales, una de las propuestas en las que lleva tiempo trabajando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El objetivo es que el gravamen favorezca “sistemas fiscales estables y justos” y frene la carrera a la baja que está sufriendo este tributo. Yellen ha expuesto su postura en su primera comparecencia como titular de la economía estadounidense ante el Council on Global Affairs de Chicago.

Yellen denunció esa carrera a la baja “de los últimos 30 años” en un discurso virtual. Por ello, subrayó, es importante asegurar que “los Gobiernos cuenten con sistemas impositivos estables que recauden suficientes ingresos y que todos los ciudadanos compartan de manera justa la carga financiera del Gobierno”. En el foro de Chicago, Yellen también denunció el aislacionismo del expresidente, Donald Trump, al señalar que el “América primero” ―el lema del republicano― nunca debe significar “América en solitario”.


El objetivo de esa tasa global es evitar que las grandes corporaciones se instalen en jurisdicciones con una tributación más baja y resten recaudación a las arcas públicas, más aún ante la enorme factura que dejará la crisis causada por la pandemia, que EE UU pretende mitigar con un ambicioso plan de estímulos valorado en 1.9 trillones de dólares, ya aprobado por el Congreso. Ese tipo mínimo global, incidió Yellen, se podrá emplear para que la economía “se desarrolle con más igualdad de oportunidades” y “estimule la innovación, el crecimiento y la prosperidad”.


Para la expresidenta de la FED, la credibilidad en el extranjero “empieza con la credibilidad en casa”, y por eso puso como ejemplo la proyectada subida del impuesto de sociedades en EE UU, un eventual aumento que enfrenta mucha resistencia por parte de la clase empresarial. La semana pasada, Biden presentó los detalles de su programa de infraestructuras, una de las piezas clave para reconstruir y modernizar la economía en la fase pospandemia, con una inversión de dos billones de dólares.

Parte de este plan, que tendrá que recibir luz verde en el Congreso en un proceso que se augura tormentoso pero que los demócratas esperan poder cerrar para el próximo 4 de julio, se financiará elevando el tipo del impuesto de sociedades del 21% actual ―antes de la reforma fiscal de Trump en 2017, estaba en el 35%― al 28%, y fijando en el 21% el tipo mínimo a abonar por parte de las empresas estadounidense por sus ganancias en el extranjero.

La semana pasada, en una comparecencia ante el Senado, Yellen había defendido el aumento del gravamen, debido al hecho de que el país recauda “una cantidad muy pequeña” mediante esa figura fiscal.

Conozcan que sectores deben pagar más impuestos para financiar plan de Biden

El presidente Joe Biden está convencido de la necesidad de incrementar los impuestos a las personas de mayores ingresos para avanzar con su proyecto de infraestructura y empleos.

El alza de impuesto sería para aquellos hogares que con ingresos superiores a los $400,000 dólares anuales, los cuales son apenas el 2 de cada 100 hogares.

El miércoles, el presidente Biden presentó su proyecto de $2.25 billones de dólares y rechazó que ese incremento sea un “castigo”, sino una forma de abrir oportunidades al resto de la población.

“Esto no es un castigo para aquellos que logran ese ingreso… Se trata de abrir oportunidades para todos los demás”, dijo. “Nadie, déjeme decirlo de nuevo, nadie que gane menos de $400,000 verá subir sus impuestos federales, punto”.

El portal DQYDJ (Don’t Quit Your Day Job) estimó que el ingreso promedio de los hogares estadounidenses es de $97,973 dólares en 2020, información que obtuvo de la Oficina del Censo.

Entre las críticas hay quienes dicen que la clase media será afectada, a pear de que esa categoría abarca a hogares con ingresos de $34,200 a $136,800 dolares.

La mayoría de los hispanos no serían afectados, ya que el ingreso promedio por familia en esta comunidad es de $51,000 dólares anuales.

La confusión surge porque el impuesto se aplicará por personas, pero considerando el ingreso familiar, explicó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki. Es decir, si en una pareja ambos ganan $200,000 dólares anuales, ahí aplica el alza.

El economista Andrés Vinelli, vicepresidente de Políticas Económicas del Center for American Progress (CAP), reconoció la necesidad de aumentar las tasas como lo plantea Biden.

“(El plan) es volver a imponer los impuestos a las personas, como estaban antes… básicamente la gente que es rica, que están al máximo de ingresos”, defendió.

En las corporaciones

El plan del presidente Biden también incluye un aumento a la tasa corporativa, la cual volvería casi a los niveles antes del expresidente Donald Trump.

La propuesta incluye la tasa impositiva corporativa al 28 por ciento. La reforma de 2017 la redujo del 35 por ciento al 21 por ciento.

Los empresarios dicen que presionarán por mejor infraestructura y menos impuestos.

“Estaremos presionando al Congreso sobre ambos aspectos del plan: infraestructura e impuestos”, dijo a The Hill un portavoz de la Asociación de Líderes de la Industria Minorista. “Queremos encontrar un camino a seguir que no incluya un aumento en la tasa de impuestos corporativos”.

Reportan caída del gasto del consumidor de los Estados Unidos

El gasto del consumidor en los Estados Unidos se desplomó en marzo 1% cuando las graves tormentas invernales arrasaron partes de Estados Unidos y los ingresos personales también cayeron drásticamente en febrero.
La caída en el gasto sucedió después de un gran aumento del 3.4% en febrero, informó el viernes el Departamento de Comercio. El gasto del consumidor es observado de cerca porque representa dos terceras partes de la actividad económica.
Los ingresos personales, que pueden alentar el gasto en el futuro, se desplomaron en 7.1% el mes pasado después de un aumento del 10.1% en enero, cuando Estados Unidos envió 600 dólares en pagos individuales para ayudar a los estadounidenses durante la pandemia. Se anticipa que los ingresos se recuperen en marzo, cuando se distribuyan millones de 1,400 dólares de pagos individuales.

Los economistas habían anticipado descensos en febrero debido al clima que impactó grandes franjas del país y dejó a millones de personas en Texas sin electricidad durante días. Ya que gran parte del mal desempeño se debió al clima, los economistas creen que la actividad económica permanecerá sólida durante el primer trimestre del año.
La expectativa es que la economía reciba un impulso de una ley de gastos de 1.9 billones de dólares aprobada el 11 de marzo por el presidente Joe Biden. Ofrece pagos directos de 1,4700 millones de dólares a los gobiernos estatales y locales para evitar despidos de trabajadores esenciales.

Peticiones de desempleo

En otro orden de ideas, se informó que un úmero de personas solicitando prestaciones por desempleo en Estados Unidos cayó considerablemente la semana pasada a 684,000, el menor total desde el estallido de la pandemia hace un año y un indicio de que la economía está mejorando.


El reporte el jueves del Departamento de Trabajo indicó que las solicitudes cayeron de 781,000 la semana previa. Es la primera vez que las solicitudes de pagos por desempleo han caído por debajo de 700,000 desde mediados de marzo del año pasado. Antes de que la pandemia vapulease la economía, las solicitudes nunca habían llegado a ese nivel.

Aun así, un total de 18.9 millones de personas continúan recibiendo ayuda por desempleo, comparado con 18.2 millones la semana previa. Alrededor de una tercera parte de esas personas están en programas federales extendidos, lo que significa que han estado desempleadas por al menos seis meses.

Su prolongado desempleo pudiera convertirse en un impedimento a largo plazo. Usualmente, muchas personas que han estado desempleadas por largo tiempo pasan trabajo para encontrar nuevos empleos incluso cuando la economía se recupera.
La economía ha estado mostrando indicios de estar emergiendo de la crisis con renovado vigor, al aumentar los gastos, fortalecerse la actividad manufacturera y con las compañías añadiendo trabajadores. Las contrataciones subieron en febrero, con 379,000 empleos añadidos — más del doble del total de enero.

Datos de tarjetas de crédito proveídos por JPMorgan Chase mostraron que los gastos del consumidor subieron la semana pasada al comenzar la entrega de los cheques de 1,400 dólares como parte del paquete de ayuda de emergencia del gobierno. El Tesoro ha distribuido hasta ahora 127 millones de pagos por un total de 325,000 millones de dólares.

Estas son las ciudades de Estados Unidos con las rentas más altas y más bajas durante la pandemia

Desde que inició la pandemia del coronavirus muchos estadounidenses se han visto en la necesidad de mudarse a lugares donde puedan hacer rendir más sus escasos recursos.

Cambiarse a lugares donde la renta es más económica es cada vez más normal en Estados Unidos, por eso resulta conveniente conocer los resultados del Informe Nacional de Rentas de Apartment List, que muestra cuáles son las ciudades donde los precios de las rentas fluctuaron más entre enero de 2020 y 2021.

El reporte indica que grandes ciudades como San Francisco y Nueva York tuvieron las mayores disminuciones de alquiler en esos 12 meses, mientras que las ciudades como Fresno, California, y Memphis, tuvieron un mayor aumento en rentas.

El informe indica que estas tendencias ya han comenzado a desacelerarse, pues en Nueva York, Boston y San José, que tuvieron las mayores disminuciones en precios de alquiler en 2020, tuvieron leves repuntes de diciembre a enero.

De la misma forma las ciudades de Boise, Idaho, y Chesapeake, que son las ciudades que mayor aumento en precios de alquiler tuvieron durante 2020, tuvieron leves disminuciones en el nivel de rentas, lo que podría ser un indicador de que los precios de los alquileres podrían estar comenzado a estabilizarse.

A continuación, las ciudades donde el precio de la renta disminuyó más:

1. San Francisco, de $2,685 a $1,959
2. Nueva York, $2,020 a $1,591
3. Seattle, de $1,829 a $1,462
4. Boston, de $2,051 a $1,653
5. Oakland, California, de $2,097 a $1,785
6. Washington, de $1,872 a $1,615
7. Arlington, Virginia, de $2,073 a $1,790
8. San José, California, de $2,338 a $2,045
9. Chicago, de $1,355 a $1,186
10. Jersey City, de $1,931 a $1,699

Ciudades donde el precio de la renta se incrementó fueron:

1. Boise, Idaho, de $931 a $1,047
2. Fresno, California, de $1,137 a $1,260
3. Gilbert, Arizona, de $1,674 a $1,814
4. Chesapeake, de $1,374 a $1,488
5. Bakersfield, California, de $1,143 a $1,238
6. Albuquerque, de $937 a $1,014
7. Greensboro, de $943 a $1,016
8. Glendale, de $1,134 a $1,219
9. Las Vegas del Norte, Nevada, de $1,369 a $1,470
10. Memphis, de $946 a $1,015

Con información de El Diario NY

Temen que Biden no cumpla con su promesa de aumentar el salario mínimo

Ante un Congreso dividido, activistas sindicales han expresado su preocupación porque el presidente Joe Biden no pueda cumplir su promesa de aumentar el salario mínimo

Para el activista sindical, Terrence Wise, eso es frustrante y preocupante para la clase trabajadora, de que se estanque el salario mínimo. 

“Para tenerlo tan cerca de la puerta, necesitan hacerlo… Necesitan sentir presión”, expresó Wise, de acuerdo a una publicación de la agencia AP.

 Wise es gerente de departamento en una sucursal de McDonald’s en Kansas City, y es líder nacional de Fight for $15, un movimiento sindical organizado, que surgió en 2012.

Biden ya envió la propuesta para aumentar el salario mínimo

Y es que a pesar de que el presidente Biden ya envió su propuesta del aumento del salario mínimo, se enfrenta un Congreso dividido. Y justo eso es lo que ha despertado la preocupación en la clase trabajadora de que los legisladores no quieran aprobar el alza al salario mínimo. La iniciativa de Biden pretende que el salario mínimo pase de $7.5 dólares a $15 dólares la hora, lo que les vendría muy bien a la clase trabajadora, ante los efectos a la economía familiar por la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, el  debate sobre el salario mínimo es una de las principales tensiones que surgieron en los los primeros días del gobierno del presidente Joe Biden.

Habrá que esperar la discusión en el Congreso

Incluso el mandatario llegó a reconocer que ve difícil que prospere su iniciativa en el Congreso. 

“No creo que vaya a sobrevivir”, admitió Biden, que está a días de cumplir su primer mes en la presidencia de Estados Unidos. 

Para que la iniciativa del aumento del salario mínimo pase al Pleno del Congreso, se necesitan 60 votos, pero ante el panorama que se vislumbra entre los legisladores se ve difícil que esta iniciativa prospere, pero aún hay que esperar a que pase a discusión la iniciativa. 

 Para el reverendo Dr. William J. Barber II, copresidente de la Campaña de los Pobres, puso de manifiesto que el mandatario estadounidense tiene el compromiso de aumentar el salario mínimo. Yaque fueron precisamente los pobres y la clase trabajadora, en ser los primeros ante la pandemia del coronavirus, en regresar a sus fuentes laborales “los primero en infectarse, los primero en enfermarse, y los primeros en morir ”.