ECONOMÍA POST PANDEMIA

EEUU autoriza probar viajes de cruceros con pasajeros voluntarios

Estados Unidos autorizó este martes a la industria de cruceros a realizar viajes simulados con pasajeros voluntarios como una forma de agilizar una posible reactivación de esta industria para mediados de julio desde los puertos del país.

Según las autoridades sanitarias, si las navieras pueden garantizar que la gran mayoría de los miembros de la tripulación (98 %) y de los pasajeros (95 %) estén vacunados, es posible que puedan reiniciar para esa fecha, después de una parálisis de más de un año.

Por ahora, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) actualizaron hoy la Ordenanza de Condiciones para la Navegación (CSO, en inglés), emitida por el ente federal en octubre pasado, y que proporciona instrucciones técnicas para realizar los viajes simulados.

Entre las instrucciones están los procedimientos para ayudar a los operadores de cruceros a mitigar el riesgo de propagación de la covid-19, de acuerdo con un comunicado de los CDC.

Se incluyen los requisitos y recomendaciones sobre medidas de prevención, vigilancia de la covid-19 a bordo, pruebas de laboratorio, prevención y control de infecciones, uso de mascarillas, distanciamiento social, interacción con los pasajeros, así como experiencias y procedimientos de embarque y desembarque.

Con la emisión de esta guía actualizada, los operadores de cruceros ahora tienen todos los requisitos y recomendaciones necesarios para iniciar viajes simulados antes de reanudar los viajes de pasajeros restringidos, señalaron los CDC.

Además, esta nueva versión incluye la solicitud del certificado de navegación, condicionado al CSO, que es el paso final antes de iniciar los viajes con pasajeros.

Los CDC actualizarán los documentos en línea para incorporar cambios en la cuarentena y las lecciones aprendidas de los viajes simulados, entre otros aspectos a seguir.

Se espera reanudar viajes en cruceros en julio

Los CDC comunicaron el pasado jueves a las navieras en una carta que les permitirán hacer caso omiso del viaje de prueba para aquellos barcos que tengan vacunados en su mayoría a la tripulación y a los pasajeros.

La industria naviera se mostró por eso confiada en una posible reanudación en julio de los cruceros desde puertos de EE.UU., suspendidos desde marzo de 2020 a causa de la covid-19, después de que las autoridades sanitarias de este país anunciaran una relajación del marco para volver a navegar.

Desde el 12 de abril pasado, los CDC y “altos directivos de otras agencias federales relevantes” han participado en reuniones dos veces por semana con representantes de varias líneas de cruceros, detalla el comunicado.

Los objetivos de estas reuniones, añade, han sido entablar un diálogo e intercambiar información sobre el impacto de las vacunas y otros avances científicos desde que se emitió el CSO.

Al menos dos buques de la naviera Royal Caribbean han realizado paradas en Miami para vacunar a miembros de su tripulación, anunció este martes la compañía.

“Va a ser extremadamente importante que nuestra tripulación esté vacunada”, admitió en una publicación en Facebook Michael Bayley, presidente y director ejecutivo de Royal Caribbean International.

En marzo pasado la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), que representa al 95 % de las compañías con cruceros oceánicos, urgió a los CDC a levantar la restricción y permitir la planificación de una reanudación gradual de las operaciones de cruceros a partir de julio próximo.

CLIA señaló que julio está “acorde” con el pronóstico del presidente Joe Biden, de cuándo Estados Unidos estará “más cerca de la normalidad”.

A comienzos de abril, los CDC actualizaron las medidas que rigen por la pandemia para los cruceros desde puertos de EE.UU., pero mantuvieron la recomendación a la población de no embarcarse por placer.

Según CLIA, entre marzo y septiembre de 2020 esas empresas presentaron pérdidas globales de $77,000 millones de dólares, $23,000 millones de dólares en salarios y 518,000 puestos de trabajo.

Reportan que las ventas de minoristas se dispararon en marzo gracias al cheque de estimulo

Un nuevo lote de cheques de estímulo hizo que las compras de los consumidores aumentaran en marzo, ya que la economía de Estados Unidos continuó creciendo luego de que el Congreso aprobara los apoyos generalizados.

Las ventas minoristas anticipadas aumentaron un 9.8% en el mes, informó el Departamento de Comercio. Eso en comparación con la estimación del Dow Jones de un aumento del 6.1% y una disminución del 2.7% en febrero.

Los artículos deportivos, ropa y alimentos y bebidas lideraron las ganancias en el gasto y contribuyeron al mejor mes para el comercio minorista desde la ganancia del 18.3% de mayo de 2020 que se produjo después de la primera ronda de controles de estímulo.

Un informe separado mostró que las solicitudes de seguro de desempleo por primera vez se desplomaron, el Departamento de Trabajo informó 576,000 nuevas solicitudes de desempleo para la semana que terminó el 10 de abril.

Ése fue el índice más bajo desde los primeros días de la pandemia Covid-19 y representó una fuerte disminución del total de la semana anterior de 769,000.

A medida que el panorama laboral mejora, los consumidores tomaron el dinero de los cheques de estímulo de $1,400 y gastaron agresivamente.

El gasto del mes fue generalizado, lo que aumentó las ventas en casi un 28% desde marzo de 2020, cuando comenzaron los cierres de negocios relacionados con la pandemia.

Biden propuso plan de infraestructura para crear “millones de empleos”

El presidente de Estados Unidos de América, Joe Biden, propuso ayer miércoles invertir 2 billones de dólares en infraestructura, con el objetivo declarado de crear “millones” de puestos de trabajo y enfrentar a China en el escenario económico mundial y luchar contra el cambio climático.

“Es grande, sí. Es audaz, sí. ¡Y podemos hacerlo!”, afirmó el mandatario demócrata, quien desde que llegó al poder hace menos de tres meses busca probar su voluntad de reforma.

“Esto creará la economía más resistente, fuerte e innovadora del mundo”, agregó, enfatizando que quiere “ganar” la competencia con China.

“Estas son inversiones que no podemos dejar de hacer”, subrayó desde Pittsburgh, Pensilvania, donde hace dos años lanzó su campaña hacia la Casa Blanca.

La primera fase de su programa “Build Back Better” (Reconstruir mejor) implica inversiones que se extenderían a lo largo de ocho años y se financiarían con un aumento del impuesto a la renta empresarial del 21 por ciento actual al 28 por ciento.

“No se trata de penalizar a nadie”, dijo Biden. “No tengo nada contra los millonarios y los multimillonarios. Yo creo en el capitalismo estadounidense”.

“Estoy abierto a otras ideas”, aseguró, siempre y cuando no impliquen aumentos de impuestos a las personas de ingresos más bajos.

Su plan incluye inyectar 620.000 millones de dólares en transporte, modernizar más de 32.00 kilómetros de carreteras y autopistas y reparar unos 10.000 puentes en Estados Unidos.

Esta nueva ofensiva legislativa llega poco después de que el Congreso aprobara un plan de recuperación para hacer frente a la pandemia de COVID-19, también estimado en cerca de unos 2 billones de dólares.

Pero este discurso de Biden es solo el comienzo de una amarga batalla en el Congreso, cuyo resultado es incierto. Con mayorías demócratas estrechas, las negociaciones prometen ser complicadas.

Ya las primeras voces disonantes provienen del ala izquierda del propio Partido Demócrata. Para la congresista de Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, los montos son simplemente “insuficientes”.

Para el senador republicano de Wyoming John Barrasso, en cambio, este proyecto es sólo un “caballo de Troya” para permitir a los demócratas “gastar más y subir los impuestos”.

La única certeza es que los próximos meses pondrán a prueba las cualidades negociadoras de Biden, un buen conocedor del funcionamiento de Washington por su pasado como legislador y vicepresidente. 

Nuevas infraestructuras

El plan prevé amplificar “la revolución de los vehículos eléctricos” con, por ejemplo, el pasaje a la electricidad del 20 por ciento de los famosos autobuses escolares amarillos.

También buscará que las nuevas infraestructuras sean más resistentes a los cambios vinculados al calentamiento global.

Nadie duda de la necesidad de renovar infraestructuras que en muchos casos datan de la década de 1950. Pero construir un consenso político no es tarea fácil. Los dos predecesores de Biden, el republicano Donald Trump y el demócrata Barack Obama, también habían hecho grandes promesas en materia de infraestructura, que terminaron quedando en letra muerta.

El exrival de Biden en las primarias demócratas y ahora secretario de Transporte, Pete Buttigieg, sostiene que esta vez los astros conseguirán alinearse.

“Tenemos una oportunidad extraordinaria de lograr el apoyo de los dos partidos para pensar en grande y dar pruebas de audacia en infraestructuras”, dijo.

“No se precisa explicarle a los estadounidenses que debemos trabajar en infraestructura y la realidad es que no se puede separar la dimensión climática” de este desafío, afirmó.

En una agresiva declaración, Trump acusó a su sucesor de proponer una estrategia de “capitulación económica total”.

Denunciando una “monstruosidad”, estimó que el aumento del impuesto a las empresas sería “un gran regalo” para China.

“El cruel ataque de Joe Biden al sueño americano nunca debe convertirse en ley (…). ¡Nuestra economía será destruida!”, concluyó.

Biden aseguró que un aumento al 28 por ciento en el impuesto a corporaciones aún dejaría la tasa más baja de lo que fue durante casi 70 años entre la Segunda Guerra Mundial y 2017, el año en que llegó Trump al poder.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos, que hasta ahora había acogido con beneplácito muchas de las decisiones de Biden, desde el regreso al Acuerdo de París sobre el clima hasta el plan de rescate para la economía, también expresó su claro desacuerdo con la iniciativa.

Si bien aprueba el deseo de hacer de la infraestructura una prioridad, cree que el presidente demócrata está “peligrosamente” equivocado en la forma de financiar su programa.

Aseguran que Biden subirá de impuestos, a tasas mayores de la esperada

Después de meses de rumores y semanas de debate dentro de la Casa Blanca, el presidente de EEUU, Joe Biden, está a punto de presentar el que será su segundo gran proyecto legislativo de su mandato. Este miércoles, en la zona industrial de Pittsburgh, en su Pensilvania natal, Biden presentará su plan de inversión e infraestructuras y una subida de impuestos para pagarlo. Un proyecto que ha ido aumentando de tamaño con las semanas y que quiere igualar en ambición al New Deal de Franklin Roosevelt o a la Gran Sociedad de Lyndon Johnson, los dos grandes referentes demócratas del Siglo XX con los que el actual presidente aspira a codearse en los libros de Historia.

El proyecto contaba con un presupuesto de unos 3 billones de dólares, pero ha ido aumentando con las semanas y se espera que finalmente alcance los 4 billones de coste. Este miércoles, lo que Biden pondrá sobre la mesa será la primera parte: grandes inversiones en infraestructuras, como carreteras, puentes o redes eléctricas, con un foco especial en la energía renovable. Por ejemplo, la senadora Elizabeth Warren ha propuesto inversiones de 500 millones para descarbonizar las flotas de autobuses locales del país, y la crisis eléctrica vivida en Texas el mes pasado anima a los que quieren aumentar la inversión en baterías eléctricas y redes de suministro.

Para más adelante queda la segunda parte: una reforma del sistema sanitario, cuidado infantil y otros programas de bienestar social, según explicó el secretario de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki. Esta parte es una de las más simbólicas para el partido, e incluiría hacer permanentes las ayudas a familias con hijos en riesgo de pobreza o el establecimiento de bajas remuneradas por maternidad, así como una mejora del ‘Obamacare’, la ley sanitaria aprobada en 2010 por el anterior Gobierno demócrata.

Un paquete mastodóntico que se une a los 1,9 billones que ya ha inyectado el nuevo Gobierno en la economía con el programa de estímulo aprobado hace unas semanas. Por ello, y para evitar disparar el déficit del país, que los recortes de impuestos de Donald Trump llevaron ya a cifras históricas, los consejeros de Biden han ido aumentando constantemente el otro lado del balance: los ingresos. Las subidas de impuestos también apuntan a ser históricas, con cifras que rondan los 3 billones de dólares.

El plan de Biden, que ha ido deslizando en las últimas semanas, es subir los impuestos a los ciudadanos que cobren más de 400.000 dólares anuales y a las grandes empresas, deshaciendo gran parte de los recortes aprobados en 2017 por Trump y aumentando otras cuantas tasas. Una reforma fiscal al alza que sería la mayor en cuatro décadas, y probablemente la mayor de la historia si se realiza de una sola tacada.

Biden tiene claro es que su escasa y frágil mayoría puede desaparecer algo menos de dos años, y quiere hacer todo lo que pueda ahora

Políticamente, aprobar una subida total sería brutal para cualquier partido en EEUU. Pero Biden cuenta con dos esperanzas a su favor: el hecho de que las encuestas muestran un enorme apoyo popular a la gestión del mandatario en la economía y el coronavirus, los temas que más preocupan a la población, lo que le da un mayor margen de maniobra; y la esperanza de que la sombra de Trump domine las elecciones legislativas de 2022 y polarice tanto al electorado que le ahorre el castigo que todo presidente suele sufrir a mitad de mandato.

Con información de El Economista.es

Industria mundial de cruceros se reactiva en junio

El grupo Norwegian Cruise Line informó ayer martes (16.03.2021) que postergará hasta el 30 de junio el reinicio de sus cruceros en todo el mundo, suspendidos hace un año por la pandemia de coronavirus, mientras el gobierno de Bahamas anunció la reanudación de las travesías turísticas a partir del 4 de julio próximo.

La firma que controla las marcas Norwegian Cruise Line, Oceania Cruises y Regent Seven Seas Cruises, había tomado una decisión similar el mes pasado.

En un comunicado, la compañía explicó que continúa “trabajando en su plan de retorno al servicio” que debe responder a las exigencias de las autoridades sanitarias estadounidenses.

El año pasado, las imágenes de turistas padeciendo interminables cuarentenas en barcos de crucero por casos de infecciones de coronavirus a bordo dieron la vuelta al mundo.

Mientras, en Bahamas, las autoridades anunciaron la reanudación de los cruceros a lo largo de las islas del archipiélago atlántico a partir del próximo 4 de julio, una medida largamente esperada por el sector turístico.

Grandes aerolíneas europeas y americanas perdieron 46.787 millones en 2020

Las mayores aerolíneas europeas y estadounidenses perdieron 46.787 millones de euros en 2020, el peor año en la historia de la aviación, frente a unas ganancias de 12.798 millones en 2019, debido a la drástica restricción de los viajes derivada de la lucha contra la propagación del coronavirus.

El parón de la actividad desde finales de febrero, más intensa con la declaración de la pandemia en marzo, llevó al práctico cierre de los cielos en todo el mundo, lo que provocó caídas drásticas en los vuelos y en los pasajeros transportados, que se han situado en torno a un tercio de los números de 2019.

El brusco y persistente descenso del tráfico aéreo se ha colado de arriba abajo en la cuenta de resultados de todas las grandes aerolíneas, desde la cifra de negocio -con recortes de en torno a dos tercios sobre los datos de 2019- hasta el resultado neto, que de lucir en negro ha pasado a números rojos en todos los casos.

LAS EUROPEAS PIERDEN 20.726 MILLONES; LAS AMERICANAS, 26.000

Así los tres grandes grupos de aerolíneas europeos -IAG, Air France/KLM y Lufthansa- suman pérdidas de 20.726 millones en 2020, frente a un beneficio en 2019 de 3.218 millones en 2019.

Por su lado, las cuatro grandes compañías estadounidenses -American Airlines, Delta, United Airlines y Southwest- acumulan más de 26.000 millones de pérdidas, mientras que en 2019 habían declarado beneficios por casi 9.800 millones.

Tras una durísima primera oleada de contagios de la covid-19, entre marzo y junio, con Europa y América cerradas a cal y canto, la situación se alivió algo en verano, pero se trató de una “mejoría” (los números siguieron muy por debajo de los de 2019) transitoria, porque en otoño comenzó la segunda ola, también con consecuencias dramáticas.

LA DEUDA, POR LAS NUBES

Además, con los aviones parados, las compañías han quemado liquidez como nunca antes y han debido recurrir a diversas herramientas para asegurar su solvencia, bien en forma de préstamos respaldados por los Estados, en forma de ampliaciones de capital o con diferentes fórmulas como la venta y posterior arrendamiento de aviones.

CAÍDAS DE CASI EL 70 % EN PASAJEROS

El grupo IAG -al que pertenecen Iberia, British Airways, Aer Lingus, Vueling y Level- perdió el año pasado 6.923 millones de euros frente a las ganancias de 1.715 millones el año anterior. Sus ingresos por pasaje cayeron un 75,5 %, aunque en los de carga consiguió una subida del 16,9 %.

Entre las compañías del grupo, Iberia registró una caída del 69,7 % en pasajeros transportados (de 22,4 millones en 2019 a 6,8 millones en 2020); y el resto consignaron descensos incluso superiores al 90 % en el caso de Aer Lingus.

Por su lado, el grupo franco-holandés Air France-KLM -que incluye además a la aerolínea de bajo coste Transavia- perdió 7.078 millones en 2020 después de unas ganancias de 230 millones un año antes, resultado de una caída en los pasajeros transportados del 67,3 % (de 104 millones en 2019 a 34,06 millones).

El Grupo Lufthansa -que incluye además a SwissAir, Austrian, Brussels Airlines y Eurowings-, cerró con una pérdida de 6.725 millones, frente a los 1.213 millones ganados en 2019, y transportó a tan sólo 36,4 millones de pasajeros (un 25 % de los de 2019).

DELTA, LAS MAS TOCADA EN EE.UU.

En EE.UU., las mayores pérdidas se las anotó Delta Airlnes, con 10.275 millones, después de ganar casi 4.000 millones en 2019. Su cifra de pasajeros cayó un 70 % y su deuda casi se dobló, hasta 15.617 millones.

American Airlines perdió al cierre de diciembre último 7.371 millones (frente a los 1.400 ganados en 2019), como consecuencia de la drástica reducción de pasajeros, de 200 a 76 millones.

United Airlines perdió 5.865 millones en 2020, frente a los 2.496 millones perdidos en 2019, con más de 100 millones de pasajeros evaporados en 2020 y una deuda doblada (hasta 20.600 millones).

Por su lado, Southwest Airlines consignó pérdidas por 2.550 millones frente a más de 1.900 millones ganados en 2019. Su deuda se disparó desde los 1.532 millones a cierre de 2019 hasta casi 8.400 millones al finalizar 2020.

LOS ESTADOS AL RESCATE

La debilidad del sector, que ha puesto en solfa miles de empleos, ha obligado a los estados a salir al rescate de las compañías: Alemania inyectó 9.000 millones en Lufthansa; Francia apoyó con 7.000 millones a Air France y Holanda hizo lo propio aportando 3.400 millones a KLM.

AstraZeneca multiplica ganancias por 3.200 millones de dólares en 2020

La farmacéutica anglosueca AstraZeneca, que ha desarrollado una de las vacunas contra COVID-19, anunció hoy (11.02.2021) que obtuvo un beneficio neto de 3.200 millones de dólares en 2020, un 159 por ciento más que el año anterior.

Los ingresos totales en 2020 llegaron a 26.617 millones de dólares, un alza del 9,1 por ciento frente a 2019, añadió la compañía, que ha destacado los importantes ingresos generados por el rápido desarrollo de nuevos fármacos, así como los avances para producir la vacuna contra COVID-19.

Asimismo, la compañía tuvo menores ingresos de otros productos cuya distribución se vio frenada por la pandemia, en particular en oncología, debido al aplazamiento de tratamientos para dar prioridad a la lucha contra el coronavirus.

Reportará resultados de ventas de vacuna por separado

El grupo también registró un aumento de costes, especialmente de logística y equipamiento, debido a la pandemia.

“Los éxitos de nuestros medicamentos en desarrollo, la aceleración de nuestros resultados comerciales y los progresos de la vacuna COVID-19 demuestran lo que podemos conseguir”, dijo Pascal Soriot, el director general.

Para el próximo año, AstraZeneca espera un crecimiento de las ventas de entre el 1 y 4 por ciento y una “aceleración” de los beneficios, pero subraya que esta previsión no incluye las ventas de la vacuna contra el virus, de la que publicará resultados por separado a partir del próximo trimestre.

Asimismo, AstraZeneca también anunció que ha iniciado ensayos de fase 3 de un fármaco basado en anticuerpos para la prevención y el tratamiento del COVID-19.

La empresa logró en diciembre la aprobación de emergencia para empezar a distribuir su vacuna en el Reino Unido, y luego obtuvo el visto bueno de India, Argentina, México, Marruecos y la de Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

Compras navideñas se verán trastocadas por la pandemia

Agregue las compras navideñas de último momento a la lista de tradiciones consagradas que están siendo trastocadas por la pandemia de coronavirus. Los minoristas están iniciando la temporada antes que nunca este año con la esperanza de evitar multitudes en las tiendas y cuellos de botella en los envíos en noviembre y diciembre.

Las tiendas como Best Buy, Macy’s y Target suelen ofrecer sus mayores ofertas del Viernes Negro (Black Friday) durante el fin de semana de Acción de Gracias, pero ahora las están iniciando en octubre.

Y dado que se espera que más personas compren en línea, los minoristas están tratando de evitar una avalancha de pedidos cerca de la Navidad, lo que podría generar paquetes retrasados y envíos más costosos.

El Black Friday ha sido durante mucho tiempo el comienzo no oficial de la temporada navideña en Estados Unidos.

Este año hay más urgencia. Con el coronavirus aún propagándose en el país, las tiendas han tenido que repensar sus planes habituales para el fin de año. Los portazos del Día de Acción de Gracias están cancelados y las empresas probablemente tratarán de dirigir a muchos compradores a sus sitios web para evitar multitudes y caos.

“Nos estamos preparando para una temporada navideña como ninguna que hayamos visto antes”, dijo Brian Cornell, director general de Target.

Con muchas personas sin trabajo y aún más inseguras sobre su futuro económico, no se espera que este sea un año excepcional para las ventas de fin de año. Es probable que los compradores compren menos regalos porque no viajarán a grandes reuniones familiares. Y se centrarán en obsequios relacionados con actividades en el hogar, desde ropa deportiva hasta artículos domésticos y consolas de juegos.

“Los compradores serán muy selectivos en lo que compran”, vaticinó Ken Perkins, presidente de Retail Metrics, una firma de investigación minorista. “Los minoristas, en particular los grandes almacenes y las cadenas de ropa especializada, deben hacerlo bien en términos de inventario y tráfico de clientes. Están luchando por sus vidas”.

El primero será Amazon y su Prime Day a mediados de octubre, que normalmente es en julio, pero se pospuso este año.

Eso ejercerá presión sobre las demás tiendas, como Target, Walmart y Best Buy.

Incluso con el comienzo anticipado de la temporada, se espera que las ventas navideñas generen ganancias menores que en los últimos años. Pero nadie sabe realmente qué va a pasar.

EEUU: ayuda federal por desempleo está en sus ultimas semanas

El sistema de ayuda por desempleo en Estados Unidos se está viendo cada vez más frágil, ya que el pago de 300 dólares semanales adicionales aprobado por el gobierno federal se agotará pocas semanas después de haber comenzado y millones de desempleados están llegando al fin del periodo en el que pueden recibir la prestación estatal.

La mayoría de los estadounidenses que agotan sus prestaciones estatales por desempleo — usualmente luego de seis meses — pasarán a un programa federal de emergencia que provee 13 semanas adicionales de ayuda. Pero enfrentan un plazo inminente: Para el final de año expirarán casi todas las ayudas federales por desempleo. A menos que el Congreso extienda esos programas, millones de estadounidenses desempleados pudieran verse sin nada.

Sus tribulaciones ocurren con el trasfondo de un mercado laboral sacudido por 13 millones de desempleados y con un ritmo de despidos aún elevado seis meses después que la pandemia de coronavirus frenó la economía. Las solicitudes de pagos por desempleo subieron inicialmente en la semana del 21 de marzo, cuando sumaron 3,3 millones, y entonces crecieron a más del doble la semana siguiente para un récord de 6,9 millones. Eso significa que cualquier persona que comenzó a recibir prestaciones del estado por desempleo tendrá que pasar a un programa federal de emergencia en las próximas semanas.

Un portavoz de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, que administra el pago adicional de 300 dólares semanales, dijo el jueves que la agencia está proveyendo fondos para cubrir seis semanas, desde el inicio de agosto hasta el final de esta semana, sin que se vislumbre una extensión.

Casi todos los estados han solicitado participar en el programa federal de 300 dólares. Pero solamente 17 han conseguido actualizar sus sistemas de computadoras para distribuir los pagos. Como resultado, aunque muchos estados casi seguramente emitirán cheques por varias semanas, el dinero será retroactivo a inicios de agosto y solamente cubrirá hasta mediados de septiembre.

El programa de 300 dólares semanales de ayuda por desempleo fue creado por una orden ejecutiva el mes pasado luego de que expiró una versión más generosa adoptada por el Congreso y Trump y de que los legisladores no consiguieron un acuerdo sobre un nuevo paquete de ayuda.

Hasta el final de julio, las personas que quedaron desempleadas en la pandemia estaban recibiendo 600 dólares semanales, aparte de las prestaciones de sus estados. Para muchos, el cheque federal de 600 dólares excedía los pagos de sus estados y los mantuvo a flote mientras se derrumbaba la economía. Pero los republicanos en el Congreso se oponían al pago de 600 dólares, diciendo que era tan elevado que desalentaba a las personas a buscar empleo.

El jueves, los senadores demócratas bloquearon una propuesta que habría extendido el pago adicional de 300 dólares y habría proveído más dinero para las escuelas. Los demócratas preferían una restauración del pago de 600 dólares semanales, además de más dinero para estados, localidades y negocios pequeños.

También el jueves, el Departamento de Trabajo reportó que las solicitudes de ayuda por desempleo se mantuvieron sin cambios la semana pasada, en 884.000, y el número de trabajadores desempleados que solicitaron ayuda bajo un programa separado para autoempleados y trabajadores por contrato aumentó. Las cifras indicaron que las compañías siguen eliminando un número inusualmente grande de empleos.

Otra evidencia reciente indica que la mejora del mercado laboral pudiera estarse debilitando tras fuertes ganancias en la primavera y la mayor parte del verano. El número de personas que solicitan ayuda por desempleo cada semana supera ampliamente el número de las que lo hicieron en cualquier semana antes de este año.

Estados Unidos suspenderá chequeo de salud para algunos viajeros

Las autoridades estadounidenses planean suspender el incrementado chequeo sanitario a pasajeros provenientes de ciertos países a partir de la semana próxima y tales viajeros ya no serán obligados a ingresar por alguno de 15 grandes aeropuertos de Estados Unidos.

Tales requisitos fueron establecidos en febrero para contener la propagación del Covid-19. Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que el gobierno anulará esos edictos a partir del lunes.

Los CDC señalaron que el chequeo actual, que incluye la revisión de temperatura y las declaraciones de los viajeros sobre su estado de salud, “es de eficacia limitada” dado a que algunas personas contagiadas no presentan síntomas. La agencia de salud agregó que en su lugar se centrará en otras medidas, entre ellas una respuesta más enérgica a los informes de enfermedad en los aeropuertos, el registro electrónico de los pasajeros para evitar las largas filas y “posibles pruebas para reducir el riesgo de transmisión relacionado con los viajes”.

Los controles adicionales se aplican a personas que arriban de China, Irán, la mayoría de los países de Europa continental, Reino Unido, Irlanda y Brasil. A la mayoría de las personas que arriban de esos países y no son ciudadanos estadounidenses se le ha prohibido la entrada.

El Departamento de Seguridad Nacional no ha respondido de momento a una petición de comentarios al respecto.

¿Sabe cómo serán las tecnologías digitales y la economía luego de la pandemia mundial?

Indudablemente, el Covid-19 ha modificado la dinámica de las empresas de todo el mundo, pero especialmente, en las de Latinoamérica. Así lo reseña la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) en su último informe en donde tratan el tema del Coronavirus y su impacto en la economía a fondo. Allí indican, múltiples propuestas para mitigar la crisis. y entre ellas destaca el fortalecimiento de las tecnologías digitales, pues éstas actuarán como el pilar principal del nuevo modelo de las empresas. 

Según el mencionado informe, la gran mayoría de las empresas de la región han presentando grandes caídas en sus ingreso, generando una gran dificultad para mantener su operatividad, así como lograr llevar a cabo sus compromisos salariales y financieros.  

Sin embargo, el impacto en las microempresas y pymes se estima sea mayor, generando en conjunto un estimado de 2,7 millones de empresas cerradas, lo que se traduce en la pérdida de aproximadamente 8.5 millones de puestos de trabajos.

Hasta las primeras semanas de junio del 2020, las cámaras empresariales de América Latina registraban los siguientes números: 96% de las empresas tuvieron una caída en sus ventas en Colombia, el 76% de las empresas industriales redujeron o paralizaron su producción en Brasil. En Chile, el 37,5% de las empresas redujeron su personal entre abril y mayo, y el 44% de las empresas están en un estado financiero malo o crítico

Las alternativas digitales

En primera instancia los números no son alentadores a nivel general, no obstante, el distanciamiento social también ha logrado una aceleración en la transformación digital, y ello ha originado un  impulso en los procesos  de productividad y  eficiencia.

Sin dudas, el mundo cambió, y las empresas también lo hicieron, por eso cada día son más las empresas que se atreven a innovar y asumir la implementación de nuevas tecnologías digitales con la intención de mejorar las relaciones con sus consumidores, proveedores y empleados.

En ese sentido, las ventas online y un buen posicionamiento dentro de la web se convirtieron en elementos de suma importancia, y ejemplo de ello lo podemos apreciar en la alza del valor de las acciones del 76% que experimento Mercado Libre, un caso extraordinario, que también experimentó Amazon con una un crecimiento de 61,6% de valor de sus acciones. 

Las claves para la recuperación de las empresas

Para organismos como la CEPAL, las tecnologías digitales serán esenciales en lo que será el nuevo funcionamiento que deberán asumir las empresas en el marco de pandemia y la post-pandemia, principalmente en las siguientes áreas:

1) En primer lugar, en lo que serán las operaciones de promoción, venta y entrega de bienes y servicios, y es que será indispensable para las empresas migrar desde sus modelos tradicionales a plataformas digitales, y convertirse en E-commerce  que logren ser competitivas durante todo el proceso de comercialización.

2) En según instancia, las relaciones con proveedores también deberán adaptarse  y asumir la digitalización y generar procesos acordes al contexto que garantice las transacciones entre las partes.

3) En tercer lugar, las tecnologías digitales permiten la masificación, y a través de ellas, las empresas tendrán la oportunidad de adquirir y procesar grandes cantidades de información, que deberá ser correctamente usada para tomar las decisiones oportunas en el futuro de las compañías.

4) Finalmente, se espera una mayor incorporación de dispositivos de interconexión digital en los procesos productivos, incluso de la implantación de componentes robóticos para hacer frente a las limitaciones humanas y garantizar la eficiencia de las empresas.

Señalan que segunda ronda de cierres a la economía de EEUU no será efectiva

En varios estados en el país se están produciendo nuevos brotes de infecciones de coronavirusLas entidades en donde han repuntado las infecciones de COVID-19  destacan Arizona, Canarolina del Norte, Carolina del Sur, Texas, Utah, Arkansas, Florida y Tennessee, todos ellos han comenzado a relajar las restricciones de movimiento y negocios.

Un reporte de MSN señala que con el amuleto en las infecciones los especialistas en salud prevén más muertes y dificultades financieras para las personas que están sufriendo de manera intensa la pandemia.

En caso de que continúen aumentando las infecciones amenazarían el sistema de salud, lo que podría originar una nueva ronda de cierres que obligarían a los negocios que han vuelto abrir a cerrar, se prohibirían las reuniones públicas y la orden de permanecer en casa volverían a entrar en vigor.

Algunos funcionarios locales están hablando de aplicar esta posibilidad, especialmente en ciudades como Houston, Texas y en algunas regiones del estado de Arizona donde los casos están aumentando.

Varios estudios han señalado que las medidas están dado certeza a los gobiernos al reducir de manera drástica el número de casos y que están salvando vidas. Sin embargo, los cierres de la economía también provocaron un aumento masivo del desempleo y causaron tensiones sociales.

La semana pasada el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, dijo en una entrevista en Science Friday que todo depende de lo bien que se desplieguen otras estrategias de salud pública. “Que esas infecciones se conviertan en un resurgimiento o rebrote dependerá de la eficacia con la que podamos identificar, aislar y rastrear el contacto del virus”.

Otros expertos en salud pública están debatiendo sobre la viabilidad de realizar cierres adicionales pero señalan que podría ser más difícil para los líderes políticos y será menos probable que los ciudadanos cumplan con las medidas.

Los especialistas mencionan que se requiere mayor inversión, voluntad política y que los mensajes sean claros para la población y superar la “peor pesadilla”, dijo el Dr. Fauci.