EEUU & MÉXICO

Kamala Harris y López Obrador dialogaron sobre migración ilegal

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, dialogaron este miércoles (07.04.2021) sobre la creciente migración ilegal hacia Estados Unidos, informó el mandatario.

“Existe disposición de nuestra parte para sumar voluntades en el combate al tráfico de personas y protección de los derechos humanos, sobre todo de niñas y niños”, escribió López Obrador en Twitter al confirmar la plática.

Joe Biden designó a finales de marzo a Kamala Harris como su encargada para frenar la migración desde Centroamérica y coordinarse con El Salvador, Honduras y Guatemala para combatir los problemas de violencia y corrupción que provocan la huida de sus ciudadanos.

Inmigrantes piden ayuda

Mientras tanto, un grupo de unos 50 inmigrantes, entre ellos padres con sus pequeños, acudió este miércoles hasta la residencia de Kamala Harris, para pedirle que interceda por los derechos de los indocumentados y de quienes aspiran a migrar hacia este país. 

Al grito de “Kamala, escucha, estamos en la lucha”, los manifestantes clamaron por el fin de las deportaciones y la detención de los inmigrantes menores de edad, así como por un estatus legal o la nacionalidad para millones de indocumentados y a trabajadores considerados esenciales. 

“Por favor, pare las deportaciones, dé algún permiso de trabajo, una ciudadanía, algo, porque nosotros estamos en este país y yo creo que no le hacemos daño a nadie, sino que venimos a trabajar y a salir adelante por nuestros hijos”, pidió Verónica Gasca a la vicepresidenta estadounidense.

Por primera vez y tras un año de pandemia, México anunció a finales de marzo el control terrestre para actividades no esenciales en su frontera sur, alegando que se debía evitar la propagación del coronavirus.

El tema también ha sido tratado por Biden y López Obrador durante conversaciones telefónicas sostenidas en enero y febrero.

Estimulados por la expectativa de flexibilización de algunas políticas migratorias por parte de Biden, miles de centroamericanos indocumentados intentan ingresar a Estados Unidos a través de la vasta frontera con México, incluidos cientos de menores que viajan solos.

México y EEUU acuerdan “ordenar” la migración ante las crecientes presiones

México y Estados Unidos acordaron ayer martes buscar una “migración ordenada, segura y regular” en medio de un creciente flujo de centroamericanos, presiones políticas en Washington y el reclamo mexicano por la vacuna de la covid-19.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, y Roberta Jacobson, coordinadora de la Frontera Sur de la Casa Blanca, encabezaron una reunión privada en Ciudad de México para abordar el tránsito migratorio desde Centroamérica, en particular de menores de edad no acompañados.

La delegación especial de Estados Unidos incluyó al encargado de Latinoamérica y el Caribe del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, en inglés), Juan Gonzalez, y al enviado especial para el Triángulo Norte de Centroamérica, Ricardo Zuñiga.

Del lado mexicano también participaron Roberto Velasco, director general para América del Norte de la cancillería, y Laura Elena Carrillo, directora ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid).

También estuvo de forma virtual la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la mexicana Alicia Bárcena.

“Los participantes de ambos Gobiernos y de la Cepal coincidieron en fortalecer la cooperación para estimular la economía regional de una manera más equitativa y, así, disminuir los flujos migratorios desde América Central”, aseguró la cancillería mexicana.

En un vídeo posterior, el canciller Ebrard reconoció que no se ha llegado a “un punto definitivo”, pero que el objetivo era “intercambiar puntos” de vista y que Estados Unidos se integre al plan de desarrollo para Centroamérica para combatir las causas de la migración irregular.

“En esencia es cómo podemos ponernos de acuerdo para que en algo que coincidimos los dos países podamos emprender acciones efectivas en el corto plazo y en el mediano plazo”, sintetizó.

OLA MIGRATORIA

Aunque el pronunciamiento público de México no mencionó detenciones, el Instituto Nacional de Migración (INM) anunció el martes “un frente común” en la frontera sur del país, que incluye a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Nacional.

El INM reportó la detención de 31.492 “personas irregulares” en lo que va del año, un aumento de cerca del 18 % comparado con el mismo periodo de 2020.

En Estados Unidos la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvo a 100.441 indocumentados en febrero, frente a 78.442 de enero, una tendencia al alza aunque aún no alcanza a mayo de 2019, cuando la CBP aprehendió a 132.856 personas y el entonces presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó a México con la imposición de aranceles.

“Estamos aplicando la ley de una migración controlada, segura y de contención, porque adultos están usando a los niños como pasaporte de migrantes para transitar en nuestro país hacia los Estados Unidos”, aseguró Francisco Garduño, titular del INM.

Las Fuerzas Armadas de México han señalado el despliegue de 8.715 miembros y 340 puntos de revisión en los que se “rescataron” a 12.905 migrantes entre febrero y marzo, una cifra menor a los cerca de 25.500 agentes desplegados tras las presiones de Trump en 2019.

“Lo que nosotros debemos atacar son a esas redes que convocan caravanas”, expuso Garduño.

ENTRE PRESIONES Y VACUNAS

La visita de Jacobson, quien fue embajadora de Estados Unidos en México de 2016 a 2018, ocurre mientras el presidente Joe Biden afronta presiones políticas por la situación en la frontera.

Tras la reunión bilateral del 1 de marzo con el mandatario de México, Andrés Manuel López Obrador, trascendió que Biden pidió ayuda para controlar el flujo migratorio, mientras que el presidente mexicano solicitó acceso a las vacunas producidas en Estados Unidos.

En su conferencia matutina, López Obrador descartó este martes que México incremente el control migratorio a cambio del préstamo de 2,7 millones de vacunas de AstraZeneca que recibirá de Estados Unidos esta semana.

“No aceptamos nosotros visitas de supervisión. No somos colonia, no somos protectorado, México es un país independiente, soberano, libre”, respondió.

El Gobierno de México también ha levantado sospechas por cerrar por primera vez en toda la pandemia la frontera sur desde la semana pasada con el argumento de evitar contagios.

El canciller Ebrard justificó el cierre al señalar que Campeche y Chiapas, estados fronterizos del sureste, están en color verde del semáforo de riesgo epidémico, por lo que deben contener la pandemia para que regresen a clases presenciales.

Aun así, admitió que plantearía a Jacobson la necesidad de un plan compartido de vacunación en la frontera norte de México.

“Es uno de los temas que queremos tratar. No solo ese, sino cuál va a ser la evolución en los próximos meses, porque ya llevamos un año de restricciones en el caso de la frontera norte, cuál va a ser la estrategia que se piensa seguir”, reconoció.

La delegación especial de Estados Unidos incluyó al encargado de Latinoamérica y el Caribe del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, en inglés), Juan Gonzalez, y al enviado especial para el Triángulo Norte de Centroamérica, Ricardo Zuñiga.

Del lado mexicano también participaron Roberto Velasco, director general para América del Norte de la cancillería, y Laura Elena Carrillo, directora ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid).

También estuvo de forma virtual la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la mexicana Alicia Bárcena.

“Los participantes de ambos Gobiernos y de la Cepal coincidieron en fortalecer la cooperación para estimular la economía regional de una manera más equitativa y, así, disminuir los flujos migratorios desde América Central”, aseguró la cancillería mexicana.

En un vídeo posterior, el canciller Ebrard reconoció que no se ha llegado a “un punto definitivo”, pero que el objetivo era “intercambiar puntos” de vista y que Estados Unidos se integre al plan de desarrollo para Centroamérica para combatir las causas de la migración irregular.

“En esencia es cómo podemos ponernos de acuerdo para que en algo que coincidimos los dos países podamos emprender acciones efectivas en el corto plazo y en el mediano plazo”, sintetizó.

EEUU enviará vacunas contra COVID-19 a México a condición de que AMLO sirva de muro a inmigrantes

El presidente Joe Biden aceptó enviar a México 2.5 millones de vacunas de Astra-Zeneca contra COVID-19, la cual no ha sido aprobada por la FDA.

Según The Washington Post, la Administración Biden habría condicionado al gobierno del mexicano Andrés Manuel López Obrador el envío de las vacunas contra COVID-19, a su ayuda para controlar el flujo de migrantes en la frontera.

Biden aceptó enviar también 1.5 millones de vacunas a Canadá. Las dosis están almacenadas y el gobierno esperaba la aprobación de la FDA, además de afirmar que esto no afectará el suministro de la dosis en el país.

Aunque funcionarios mexicanos y estadounidenses afirman que el acuerdo no es “un quid pro quo”, la Administración Biden espera mayor ayuda de México para controlar la llegada de inmigrantes de Centroamérica.

“Más bien, Estados Unidos dejó en claro que buscó la ayuda de México para manejar una afluencia récord de adolescentes y niños centroamericanos”, indica el reporte.

Entre las acciones es que México podría recibir a miles de familias deportadas por EE.UU.

México se comprometió a recuperar a más familias centroamericanas ‘expulsadas’ en virtud de una orden de emergencia de salud de EE.UU., al tiempo que instó a Biden a compartir el suministro de vacunas de EE.UU., dijeron los funcionarios”, se indicó.

Un reporte de The New York Times confirma la presión de la Administración Biden a la de López Obrador.

“Biden le preguntó al presidente Andrés Manuel López Obrador de México en una videollamada este mes si se podía hacer más para ayudar a resolver el problema”, se indicó.