ELECCIONES EEUU 2020

Los incendios se politizan en EEUU con la visita de Donald Trump a zonas afectadas de California

 Los múltiples incendios que arden desde hace semanas en el oeste de EE.UU. se convirtieron este lunes en la última batalla política entre republicanos y demócratas, con la visita del presidente Donald Trump, a la zona afectada y las críticas de su rival, Joe Biden, que lo llamó “pirómano climático”.

Trump aterrizó en la base aérea de McClellan Park, en las inmediaciones de Sacramento (California), donde nada más bajar del avión dijo que el estado necesita “una gestión forestal buena y fuerte”, algo que recordó que lleva pidiendo desde hace tres años, en clara alusión a las autoridades locales, mayoritariamente demócratas.

Al ser preguntado por los periodistas sobre si creía que el cambio climático era un factor en la declaración y rápida propagación de estos fuegos devastadores, respondió que “muchas cosas son posibles”, y cuando más tarde se le volvió a plantear esta cuestión, su contestación fue que “el frío llegará” pronto.

La reacción de Trump a los fuegos siempre ha sido a lo largo de su Presidencia abogar por una mejor gestión forestal que mantenga los sotobosques limpios de maleza y se talen árboles para crear cortafuegos -algo que a su juicio impiden los ecologistas-, evitando en todo momento establecer un vínculo fuerte entre estos episodios y la crisis climática.

TRUMP MINIMIZA EL FACTOR CLIMÁTICO

“Cuando los árboles caen, tras un breve período de tiempo se secan mucho y se vuelven como una cerilla que puede explotar. Así como las hojas, que cuando tienes hojas secas en el suelo se convierten en combustible para los fuegos”, apuntó el presidente.

El mandatario puso como ejemplo a países extranjeros -sin mencionarlos por el nombre- que, según él, se consideran “naciones forestales”, pero que gracias a su supuesta buena gestión de los bosques no tienen los problemas de California con los incendios, algo que ya dijo tras otro gran fuego en 2018, aunque en esa ocasión sí especificó que se refería a Finlandia.

El mismo día en que Trump hacía estas declaraciones sobre el terreno en California, en la otra costa de EE.UU., su oponente demócrata a la Presidencia en las elecciones de noviembre, Joe Biden, le llamó “pirómano climático” por sus políticas medioambientales.

Bloomberg dona $100 millones para que Biden gane en un estado clave en colegios electores: Florida

Michael Bloomberg donará por lo menos $100 millones para ayudar al candidato demócrata Joe Biden a ganar en el importante estado de Florida.

El multimillonario y exalcalde de Nueva York está ofreciendo su ayuda en momentos en que los demócratas intensifican sus esfuerzos en ese estado que es crucial para el presidente Donald Trump.

Si Biden gana Florida, el camino de Trump para lograr los 270 votos del Colegio Electoral se vería sumamente complicado.

Los republicanos, sin embargo, se muestran confiados en ese estado, señalando que avanzaron en los comicios del 2018 y vieron una gran concurrencia en el 2016. Han invertido millones de dólares en Florida, especialmente en campañas para atraer a los latinos en un estado cuya diversidad demográfica hace caras las labores políticas.

Al mismo tiempo surgió un indicio de que la inversión de Bloomberg ha alarmado a los republicanos, pues Trump envió un tuit la mañana del domingo criticando al exalcalde y recordando que Bloomberg fue criticado en un debate durante las primarias demócratas.

Bloomberg lanzó el año pasado su propia campaña, tratando de ser el candidato demócrata, cuando pensó que Biden no podía ganar. A pesar de gastar cerca de $1,000 millones de dólares en la campaña, Bloomberg no pudo sostener la iniciativa y abandonó la competencia, rápidamente dando su respaldo a Biden.

Encuestas: latinos de Florida prefieren a Trump que a Biden

El movimiento Latinos por Trump en Florida ha logrado atraer a más posibles votantes para el presidente.

Recientes encuestas revelan que en la entidad que ofrece 29 votos electorales y es clave el 3 de noviembre, el exvicepresidente Joe Biden enfrenta problemas entre la comunidad latina.

Un sondeo de Bendixen & Amandi International y el Miami Herald mostró a Biden por delante de Trump entre un 55% y un 38%, pero entre los votantes hispanos, Trump lidera por estrecho margen a Biden, 47% a 46%.

En un detalle a los grupos, entre los cubano-americanos, el 68% prefiere a Trump contra el 30% de respaldo a Biden.

Entre los no cubanos, el 58% respalda al presidente, mientras el 32% al demócrata.

Aunque en encuestas nacionales Biden tiene un apoyo entre la comunidad latina de alrededor del 52%, el exvicepresidente ha tenido problemas para atraer a estos votantes, quienes daban un respaldo superior al 70% a Hillary Clinton en 2016.

La diferencia con el actual proceso electoral es que los hispanos son la primer minoría de sufragantes con 32 millones, lo que representa un 13%.

Biden enfrenta el reto de recuperar la confiaza entre los votantes de esta comunidad que 2012 prefirió a Barack Obama en Florida con 60% del voto a su favor.

En 2016, el presidente Trump ganó el estado con 62% de los votos latinos contra 35% para Clinton.

La campaña de Biden ha intentado reorientar su estrategia para atraer a más votantes latinos en esa entidad, un tema que resulta complicado, considerando que Latinos por Trump lograron el respaldo al señalar a Biden como “socialista” y “comunista”.

Por correo, comenzó la elección presidencial estadounidense

Con Carolina del Norte como primer estado del país en enviar boletas para responder a las peticiones de voto por correo, el viernes pasado empezó la fase de votación temprana de las elecciones presidenciales de 2020. Este y otros tres estados clave ya han reflejado un incremento significativo de solicitudes para ejercer el voto de esta forma respecto al pasado. Allí, los electores registrados como demócratas están superando a los republicanos en hacerlo.

Aunque los votantes de Carolina de Norte tienen margen hasta finales de octubre para solicitar el voto en ausencia, los primeros datos reflejan que la forma de participar en las elecciones está cambiando este año de forma drástica por la pandemia de coronavirus: se trata de una instantánea sobre la participación electoral, cuando quedan ocho semanas de carrera para ocupar la Casa Blanca.

[Cómo votar por correo: lo que necesita saber para hacer contar su voz este noviembre]

Datos públicos relativos a Carolina del Norte, Florida y Pennsylvania muestran que estos estados han recibido una cantidad de solicitudes de voto en ausencia significativamente más alta desde electores registrados como demócratas que de los que resultan como republicanos.

Una estimación de afiliaciones por partido elaborada por la compañía TargetSmart refleja una situación parecida para Ohio. Por otro lado, en Wisconsin demócratas y republicanos se están codo con codo. El único estado donde se detectó una mayor cantidad de peticiones de voto por correo por parte de republicanos hasta ahora es Michigan.

Estos seis estados péndulo son clave para las estrategias tanto del presidente, Donald Trump, como de su rival designado, el demócrata Joe Biden. Trump logró una victoria ajustada en todos ellos en 2016.

 A fecha del 3 de septiembre, ya solicitaron una boleta en ausencia más de 643,000 electores de Carolina del Norte. De esas peticiones, más de 337,000 fueron de electores registrados como demócratas y 103,000 de republicanos. Las demás solicitudes fueron de votantes sin afiliación a ninguno de los dos principales partidos.

En el mismo punto de la carrera presidencial de 2016, solo habían solicitado el voto en ausencia en ese estado 38,871 personas.

Analista: Biden sigue arriba en las encuestas pero Trump puede arrebatarle los colegios electorales

Ya ha llegado la primera ronda de encuestas de calidad en EEUU tras las convenciones de los dos partidos, y el resultado es bastante positivo para el candidato demócrata, Joe Biden, que ha salvado la primera ‘bola de partido’ sin grandes cambios y mantiene su ventaja a nivel nacional. Sin embargo, las encuestas estatales siguen apuntando a la posibilidad de que, como en 2016, el candidato más votado en el país pierda por la mínima un puñado de estados clave y la presidencia, aunque Biden aún tiene algo más de colchón que Hillary Clinton entonces.

Así lo analiza el periodista Víctor Ventura en El Economista,es. Señala que las semanas de convenciones, en las que los candidatos de cada partido reciben cuatro días enteros de propaganda política gratuita en todas las televisiones del país, coinciden siempre con picos de apoyo para cada aspirante en los sondeos, que suelen reducirse al poco tiempo. Lo sorprendente de este año es, de hecho, lo poco que se han movido: antes de las convenciones, Biden lideraba por 8 puntos. En la semana posterior a la convención demócrata, Biden subió ligeramente por encima de los 9 puntos de media. Y la ola de encuestas posterior a la convención republicana sitúa a al exvicepresidente liderando por unos 7 puntos. Por comparar, tras la convención republicana de 2016, Trump adelantó a Clinton en las encuestas por unas décimas.

Los de este año son unos movimientos minúsculos, comparados con los históricos. En las elecciones de 1988, los candidatos llegaron a subir más de 10 puntos cada uno tras su convención. Y hasta el propio Trump logró subir 3 puntos tras su gran evento en 2016. Este año, los dos aspirantes apenas han visto moverse sus números en un solo punto, lo que indica, de nuevo, la histórica estabilidad de la campaña.

Estos datos, además, apuntan a las nulas posibilidades que tiene Trump de conseguir más votos a nivel nacional, algo que tampoco consiguió en 2016. Desde hace más de tres décadas, todos los candidatos se han puesto por delante en la media de encuestas en la semana posterior a sus convenciones, hasta el propio Trump en las anteriores elecciones. Las únicas excepciones -George Bush padre en 1992 y Bob Dole en 1996- fueron seguidas de sendas derrotas contra Bill Clinton. Parece poco probable que Trump pueda remontar esos 8 puntos de margen si, en su mejor semana de todo el año, apenas ha sido capaz de arañar uno.

La media de encuestas de FiveThirtyEight sitúa a Trump unos 4 puntos por detrás de Biden en los estados clave

Por supuesto, la clave es que las elecciones de EEUU se realizan a nivel nacional y Trump no necesita ser el candidato más votado para ser nombrado presidente: le basta con sacar un solo voto más que su rival en estados que sumen 270 escaños al Colegio Electoral, una cámara que se reúne en diciembre por un día únicamente para nombrar al mandatario para los próximos cuatro años.

Y allí las opciones de Trump son algo mejores. La media de encuestas de FiveThirtyEight sitúa a Trump unos 4 puntos por detrás de Biden en los estados que con más seguridad decidirán al vencedor nacional: Pensilvania, Florida y Arizona. Si Biden gana Michigan y Wisconsin -en los que su margen se parece más a la media nacional-, Trump aún podría mantenerse en la Casa Blanca si gana estos tres estados, por minúscula que sea su ventaja. Al fin y al cabo, en 2016 ganó el trío de estados clave -Pensilvania, Michigan y Wisconsin- por menos de un 1% en cada uno. Menos de 80.000 papeletas -de más de 130 millones- en tres estados decidieron al vencedor.

La diferencia es que este año las encuestas están más planas que entonces, los indecisos que auparon a Trump en el último momento han caído a mínimos -cerca de un 6%, y muchos de ellos votarán a partidos minoritarios- y la última vez que hubo elecciones a nivel nacional, las legislativas de 2018, dieron un resultado muy similar al que señalan las encuestas ahora: los demócratas ganaron por 9 puntos y se llevaron Michigan, Wisconsin, Pensilvania y Arizona, un grupo que bastaría para dar la victoria a Biden. Además, los sondeos de este miércoles indican que los ciudadanos confían más en Biden para mantener el orden por 8 puntos, según Morning Consult, y no creen que las protestas vayan a frenarse si Trump es reelegido, según YouGov. El terreno en el que Trump ha decidido moverse, en otras palabras, no es el mejor para él.

La clave para Biden: cinco puntos

Sea como fuere, el analista de encuestas Nate Silver sitúa en los 5 puntos el margen por el que Biden necesita ganar a nivel nacional para garantizar una victoria en el Colegio Electoral. “Entre 4 y 5 puntos, gana un 89% de las veces. Más de 5 puntos, gana un 99%” según sus cálculos, explicó. Sin embargo, si cae al margen por el que ganó Clinton, entre 2 y 3 puntos, el resultado será igual de ajustado que entonces, con apenas un puñado de papeletas entre uno y otro en los estados decisivos: un 46% de probabilidades para Biden y un 56% para Trump. Cualquier resultado mejor para el republicano -perder por 2 puntos o menos- garantizaría su reelección.

El próximo viernes las urnas se abrirán en Carolina del Norte, donde más de 600.000 personas recibirán una papeleta para votar por correo. Este estado, muy igualado entre ambos, podría ser una ‘opción B’ para Biden si se cae alguno de los otros. Pero, por el momento, las encuestas siguen apuntando a un escenario en el que Biden es el favorito. La pregunta sigue siendo si a Trump le queda alguna carta que jugar para llevarlos a un terreno más favorable para él. Pero el sistema electoral estadounidense hace que la diferencia en votos entre un escenario en el que Trump gane en escaños por la mínima y uno en el que Biden aplaste al presidente con más de 370 escaños sea muy pequeña.

Encuestas: Trump se acerca a Biden tras culminar la Convención Republicana

Todas las encuestas son fotografías electorales del momento en que se hicieron, pero ayudan a las campañas de los candidatos a reorientar sus esfuerzos para obtener el voto.

En esta ocasión, tras varias semanas de liderar con suficientes puntos, en algunos sondeos hasta con dos dígitos, el exvicepresidente Joe Biden y su equipo deberán “poner sus barbas a remojar”, luego de que la encuesta de Yahoo News-YouGov, sigue dándole ventaja, pero apenas de 6 puntos porcentuales frente al presidente Donald Trump, a quien le habría favorecido la Convención Nacional Republicana.

Es el margen más angosto desde hace dos meses entre ambos aspirantes presidenciales, quienes ya son oficialmente candidatos de sus respectivos partidos.

En la nueva encuesta el 47 por ciento apoya a Biden y el 41 por ciento al presidente Trump, lo que significa una reducción de tres puntos porcentuales para Biden en menos de un mes.

Reuters-Ipsos publicaron otra encuesta donde los números son muy similares: 47% para el demócrata y 40% para el republicano.

En el recuento de encuestas de Five Thirtyeight señala un margen de difencia similar con 52.4% a favor de Biden y 46.3% a favor de Trump.

Encuesta: la mayoría de los venezolano-americanos de Florida votarán por Trump

El 66% de los venezolanoamericanos de Florida votaría por la reelección del presidente Donald Trump frente al 34% que sufragaría por el candidato demócrata Joe Biden, según una encuesta divulgada este viernes.

Los resultados del sondeo de opinión realizado por Public Opinion Research Lab de la University of North Florida (UNF) para El Diario de Venezuela se dieron a conocer en la conferencia “El voto venezolano decisivo en las elecciones de Florida” el viernes.

El analista político y electoral Eugenio Martínez dijo que dos terceras partes de los venezolanos americanos encuestados dijeron que apoyaría la reelección de Trump en las elecciones generales de noviembre próximo y un poco más de un tercio dijo respaldaría la llegada de Biden a la Casa Blanca.

El apoyo de Trump a la causa del rescate de la democracia en el país sudamericano y el tema económico en Estados Unidos son dos de los factores que inclinan a los electores venezolanos a votar para que el presidente estadounidense tenga otro periodo de cuatro años, arrojó el sondeo.

En cuanto a los factores que influyen sobre su apoyo a los candidatos para el Congreso de EEUU o la Presidencia, el 53% dijo que la posición que tengan sobre las cuestiones económicas en el país, el 17% los asuntos sociales y el 15% la posición sobre Venezuela, mientras que el 9% dijo el partido al que pertenezcan los candidatos y el 6% mencionó el tema de inmigración.

La mayoría de los consultados (44%) dijo que la posición sobre Venezuela de los posibles candidatos afectaría su elección.

Con respecto a la participación en los comicios de noviembre, el 89% dijo que está casi seguro de que votaría, el 6% que es muy probable, 1% algo probable y 2% nada probable.

“A diferencia del resto de los grupos electorales latinos, la disposición a votar es una de las más altas entre los inmigrantes que pueden estar habilitados para participar en el proceso electoral de noviembre”, destacó el analista.

Trump y Biden retoman la campaña después de las convenciones de sus partidos

Sin perder el tiempo, Donald Trump retomó el viernes la campaña con la que busca un segundo mandato presidencial tras el cierre de una convención republicana muy ofensiva contra su oponente demócrata Joe Biden, quien volverá a recorrer Estados Unidos después de meses de pausa por la pandemia. 

El mandatario estadounidense visitará New Hampshire, un estado del noreste que perdió por poco en 2016, con la mirada puesta en las elecciones del 3 de noviembre, una carrera en la que está rezagado, según los sondeos.

Allí, pronunciará un discurso ante sus seguidores, intentando reconectar con el público aunque la crisis sanitaria le impida organizar los grandes encuentros de los que disfruta. 

El mensaje ya es conocido: el multimillonario republicano lo repitió la noche del jueves al aceptar la nominación del Partido Republicano, en un polémico discurso pronunciado en vivo desde la Casa Blanca, algo que ninguno de sus predecesores se había atrevido a hacer. 

“Nadie estará a salvo en los Estados Unidos de Biden”, aseveró Trump, de 74 años, en momentos en que su bando conservador denuncia la violencia del movimiento histórico contra el racismo y la brutalidad policial, revitalizado estos últimos días después de que un agente disparara siete veces por la espalda a un ciudadano negro en Kenosha, Wisconsin (norte).

El exmagnate inmobiliario ha prometido “defender el estilo de vida estadounidense” con el cual, dice, acabaría el candidato demócrata de 77 años. 

Representado como un títere de la “izquierda radical”, el exvicepresidente de Barack Obama fue el objetivo omnipresente del presidente y sus aliados a lo largo de la convención de cuatro días. 

Pero Trump, que repite una y otra vez que las encuestas actuales están equivocadas como lo estaban antes de su sorpresiva victoria hace cuatro años, también parece apostar por otro golpe de efecto: el posible anuncio de un vacuna contra la covid-19 antes de la elección. 

“Produciremos una vacuna antes de fin de año, ¡y tal vez incluso antes!”, insistió.

“Derrotaremos al virus, acabaremos con la pandemia y saldremos más fuertes que nunca”, aseguró el 45º presidente de Estados Unidos, cuya gestión de la crisis sanitaria sumada a una histórica crisis económica ha sido fuertemente criticada, incluso entre sus filas.

Al hablar en los jardines de la Casa Blanca frente a simpatizantes sin demasiado distanciamiento físico y con pocas máscaras, Trump mostró su impaciencia por pasar la página del coronavirus, que ha azotado a la economía estadounidense, afectando su principal argumento electoral. 

– “Político táctil” –

El mandatario continúa burlándose de su rival, a quien apoda “Joe el dormido”, por haber permanecido estrictamente confinado en su casa, en Delaware, durante más de dos meses, con escasas salidas luego. 

Hasta ahora, sin embargo, esta estrategia ha beneficiado a Biden, quien aventaja a Trump en unos siete a ocho puntos en promedio en las encuestas nacionales y está a la cabeza en estados bisagra que definirán la elección, aunque en algunos casos por poco. 

La convención demócrata de la semana pasada, virtual en nombre de la lucha contra el virus, mostró su voluntad de convertir este espíritu de responsabilidad en un argumento de campaña. 

Pero este veterano de la política puede, a la larga, ser blanco de críticas, como cuando evitó ir a Wisconsin, donde una victoria será crucial para las presidenciales, a pesar de que en un principio iba a ser el escenario de la convención de su partido. 

Por eso, el jueves dio una sorpresa al anunciar que reanudaría su campaña por estados claves, de forma presencial. “Viajaré por el país. Iré donde sea posible respetando las reglas de los estados” sobre reuniones para limitar la propagación del coronavirus, dijo.

“Una de las cosas en que pensamos es ir a Wisconsin y Minnesota, pasar un tiempo en Pensilvania, en Arizona”, añadió.

“Pero iremos (a esos estados) de manera totalmente responsable al contrario de lo que hace ese tipo”, dijo Biden en alusión a Trump. “Soy un político táctil, ¡realmente extraño dar la mano!”, añadió. 

Aunque Trump tiene la intención de acelerar su campaña antes del primer debate el 29 de septiembre, la reanudación de los viajes de Biden, sin embargo, será a su propio ritmo: después del Día del Trabajador, el 7 de septiembre.

Designación de Kamala Harris reimpulsa a Biden entre votantes latinos

La integración de Kamala Harris como su posible vicepresidenta dio al exvicepresidente Joe Biden un reimpulso entre votantes latinos y afroamericanos y afectó la intención de voto para el presidente Donald Trump.

Un reporte del diario La Opinión, firmado por Jesús García informó que el sondeo del Centro de Participación de Votantes (VPC), una organización no partidista y sin fines de lucro, en asociación con el Centro de Información para el Votante (CVI), reveló que hubo un impulso de casi 6 puntos porcentuales a favor de Biden, mientras que redujo el apoyo al republicano en 9 puntos porcentuales, un impulso neto de 15 puntos para Biden, según los resultados.

Antes del anuncio, el 59 por ciento de los encuestados hispanos dijeron que votarían por Biden, en comparación con el 26 por ciento que dijo lo mismo de Trump. Tras la nominación de Harris, el 65 por ciento de los encuestados hispanos dijo que apoyaba a Biden, mientras que solo el 17 por ciento respaldo al Trump.

Entre los afroamericanos el impulso fue menor, de 11 puntos porcentuales netos, pero amplía la ventaja que el exvicepresidente ya tenía sobre el mandatario republicano.

Entre los hispanos hay un conocimiento limitado sobre cómo funciona el voto por correo, por lo que al 82% de los encuestados les gustaría recibir instrucciones claras sobre cómo registrarse para ejercer ese derecho.

“Estos datos dejan en claro que los votantes latinos están comprometidos a votar en noviembre, pero se necesita mucha más información sobre el voto por correo que varía drásticamente de un estado a otro”, consideró Albert Morales, director senior de Política de Latino Decisions. “Esta encuesta es la primera en demostrar que el senador Harris tiene el potencial de impulsar la campaña de Biden con los latinos”.

El presidente Trump ha difundido, sin pruebas, que el voto por correo provocará “un gran fraude electoral”, pero expertos consideran que esto solamente suma mitos sobre el proceso.https://52e41c401f83d0750d6f1cdf93abb62b.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

“El miedo y la falta de información de los votantes afroamericanos y latinos en torno al voto por correo es extremadamente preocupante con menos de tres meses para las elecciones de noviembre”, consideró Page Gardner, fundador y presidente de la junta de VPC y CVI. “Votar por correo es seguro y eficaz, pero está claro que se debe proporcionar más información a los votantes”.

Aunque la encuesta revela un incremento de intención de voto para Biden, todavía está lejos del 72% que tenía Hillary Clinton en 2016, por lo que la integración de Harris es calificada como una selección positiva, igual que entre afroamericanos.

“El vicepresidente Biden se hizo un gran servicio al nombrar a la senadora Kamala Harris como su compañera de fórmula”, dijo Henry Fernández, director ejecutivo de African American Research Collaborative.

Kamala Harris acepta la candidatura demócrata a la Vicepresidencia: “Estamos preparados para lo que viene”

La senadora californiana, Kamala Harris, aceptó la noche de ayer miércoles la candidatura demócrata a la Vicepresidencia de Estados Unidos y se convirtió así oficialmente en la primera mujer negra e indiodescendiente que un partido grande nomina para el puesto. Harris dijo que ella y Joe Biden están “preparados para lo que viene”.

“Estoy aquí como testimonio del trabajo de generaciones anteriores a la mía“, dijo Harris al iniciar su discurso de aceptación. La ya oficialmente candidata a vicepresidenta celebró el centenario del voto femenino este año, pero recordó que no todas las mujeres pudieron ejercer el voto en ese momento.

“Sin fanfarria ni reconocimiento, se organizaron, testificaron, se manifestaron, marcharon y lucharon, no solo por su voto, sino por un asiento en la mesa. Estas mujeres y las generaciones que siguieron trabajaron para hacer que la democracia y las oportunidades fueran reales en las vidas de todos”, dijo en homenaje a las mujeres negras que han dado la batalla por la igualdad. “Allanaron el camino para el liderazgo pionero de Barack Obama y Hillary Clinton”, afirmó.

El candidato demócrata, Joe Biden, se comprometió a elegir a una mujer como compañera de fórmula. Tras las protestas multitudinarias que recorrieron este verano el país para exigir justicia racial, el exvicepresidente recibió presiones para que su número dos fuera una mujer negra y se decantó por Harris tras un largo proceso en el que barajó docenas de nombres.

Harris, hija de inmigrantes de India y Jamaica, habló en su discurso de la historia de su familia, no solo en la que nació sino también “la que se elige”. “Cómo desearía que mi madre estuviera aquí“, dijo justo antes de aceptar su nominación.

Aunque algunos referentes de movimientos progresistas han criticado su trayectoria como fiscal general del estado dorado, las raíces de la californiana y su lucha por los derechos civiles han sido acogidas con esperanza en el seno de organizaciones que defienden los derechos migrantes y también entre grupos latinos.

Uno de los compromisos que destacó la candidata a vicepresidenta fue la lucha contra el racismo, “un mal para el que no hay vacuna”. Habló de las muertes a manos de policías de “George Floyd, Breona Taylor y muchos más”, que provocaron la mencionada ola de manifestaciones de hace unos meses.

“Esto no es coincidencia. Es el resultado de racismo estructural, de desigualdades en educación, tecnología, cuidado médico, vivienda, seguridad laboral y transporte”, destacó la senadora al referirse también a cómo el coronavirus ha afectado con mayor dureza a las comunidades racializadas, entre las que incluyó a la latina.

Harris lanzó un mensaje de esperanza y fuerza para conseguir “los Estados Unidos que sabemos posible, los Estados Unidos que amamos”. “Luchemos con convicción, luchemos con fuerza y compromiso por los demás”, dijo durante el momento más esperado de la noche.

La intervención de Kamala Harris fue la última de la tercera noche de la Convención Nacional Demócrata. Antes de ella, y también en horario estelar, Barack Obama salió a la conquista del voto indeciso. Lo hizo con una fuerte crítica a Trump y mostrándose convencido de que su “hermano” Joe Biden es la mejor opción para el país.

Hillary Clinton recuerda a demócratas que se puede ganar el voto popular y perder las elecciones: “Se los digo yo”

En su discurso durante la Convención Nacional Demócrata, Hillary Clinton, recordó que ganar el voto popular no basta para llegar a la Casa Blanca y animó a votar de manera masiva para que la diferencia entre Donald Trump y Joe Biden.

Se los digo yo“, dijo enfáticamente la única persona del partido demócrata que se ha enfrentado a Trump en unas elecciones. La sorprendente victoria de Trump en las elecciones de 2016 llegó a pesar de que Clinton había ganado el voto popular.

“Recuerden: Joe y Kamala pueden sacar 3 millones de votos más y aun así perder […]. Necesitamos cifras abrumadoras para que Trump no pueda inventar o robarse la victoria”, agregó la que fuera secretaria de Estado.

El presidente Donald Trump ha sugerido que podría no aceptar una hipotética victoria de su rival demócrata, un miedo que se ha extendido entre los demócratas.

Además, el mandatario también ha dicho sin pruebas que el voto por correo es un sistema fraudulento y ha dado a entender que podría estar dilatando la aprobación de un nuevo paquete económico para no enviar financiación extra para que el Servicio Postal (USPS).

Michelle Obama rechaza la candidatura de Kanye West

La ex Primera Dama Michelle Obama se postuló en contra de la candidatura del cantante Kanye West a la presidencia de Estados Unidos, e instó a los votantes a no apoyar a candidatos que no tienen ninguna posibilidad de ganar, reportó Daily Mail.

En el discurso que dio la noche de este lunes ante la Convención Nacional Demócrata, la famosa pidió a los votantes respaldar al candidato Joe Biden con el mismo entusiasmo con que lo hicieron con su esposo, el ex Presidente Barack Obama, tanto en 2008 como en 2012.

West está batallando por hacerse de un espacio en la boleta electoral de varios estados, incluidos Colorado, Wisconsin y Ohio, lo que ha generado temores entre los simpatizantes del partido demócrata de que desviará votos para Biden.

De hecho, el yerno del Presidente Donald Trump, Jared Kushner, confirmó la semana pasada que había sostenido recientemente una charla con West y algunos agentes del partido republicano para apoyarlo y asegurar su acceso a las papeletas.

Aunque Michelle Obama no se refirió a West por su nombre en su discurso, sí indicó que estos no eran tiempos para desviar la vista hacia candidatos que no tenían cabida en las elecciones.

“Este no es el momento de retener nuestros votos en protesta o jugar con candidatos que no tienen ninguna posibilidad de ganar. Tenemos que votar como lo hicimos en 2008 y 2012. Tenemos que presentarnos con el mismo nivel de pasión y esperanza por Joe Biden”, dijo.

“Tenemos que votar temprano, en persona si podemos. Tenemos que solicitar nuestras papeletas por correo ahora mismo, esta noche, y enviarlas de vuelta de inmediato y hacer un seguimiento para asegurarnos de que se reciban. Y luego, asegurarnos de que nuestros amigos y familiares hagan lo mismo”.

Aunque Biden ha superado a Trump en las encuestas de opinión y es ampliamente favorecido por los expertos para ganar las elecciones del 3 de noviembre, algunos republicanos han aprovechado la candidatura de West como una oportunidad de debilitar a Biden en estados marginales.