“Eso fue horrible. Yo estaba como a dos kilómetros de la explosión y aún así cuando ocurrió me tiró al piso a más de cuatro pies donde estaba. Pensé que iba a morir”.

Ese fue el relato que compartió con El Nuevo Día, periódico de Puerto Ro, una ciudadana boricua quien pidió que no fuera identificada por seguridad, que desde el 2001 reside en la ciudad de Beirut, capital de Líbano, y que hoy, martes, vivió una de la experiencias más impactantes en su vida y a la que calificó como la más cercana a la muerte.

A eso de las 12:30 del mediodía (hora de Miami) se generó una fuerte explosión en un almacén de explosivos en el puerto de Beirut que produjo una masiva detonación cuyas ondas de energía se expandieron a varios kilómetros de distancia de la ciudad.