FRAUDE EN NICARAGUA

Opositores denuncian fraude electoral en Nicaragua

El partido Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), uno de los que compitió en los comicios generales del domingo en Nicaragua, denunció un presunto fraude electoral a favor de los gobernantes sandinistas, que las autoridades adulteraron la cifra de votantes, que la participación fue de un 25% y que ganó el “no voto”.

El diputado Guillermo Osorno, que fue aliado de los sandinistas en las elecciones de 2011 y 2016, sostuvo que no votaron 2,8 millones de personas, de los 4,4 millones habilitados para ejercer el sufragio, como alega el CSE, sino un 25% cuando mucho.

”Tal vez un millón o un poco menos”, dijo al respecto Osorno, quien remarcó que “el primer ganador que salió en este país es el ‘no voto’. ”El ‘no voto’ es el que salió ganando acá”, remarcó.

Osorno llamó a Ortega a anular los comicios del domingo y realizar elecciones creíbles en noviembre de 2022, para que los nicaragüenses elijan presidente el mismo día que decidirán sobre sus autoridades municipales.

El CCN, cuyo candidato a la presidencia fue el reverendo y diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) libró, sin embargo, de responsabilidad al presidente Daniel Ortega, quien consiguió su quinto mandato y cuarto consecutivo, en una elecciones marcadas por la ausencia de candidatos de la oposición, la mayoría de ellos encarcelados, y discrepancias sobre la participación.

En su denuncia, a cargo de Osorno y fiscales del partido, el CCN alegó anomalías presuntamente ejecutadas por los sandinistas que resultaron en una supuesta alteración del número de votantes y votos a favor del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Sin embargo, Osorno explicó que esas anomalías no alteraron la victoria de Ortega, que ganó con un 75,92% de los votos, pero sí la elección de los 90 diputados ante la Asamblea Nacional.

De acuerdo con el informe del Consejo Supremo Electoral, el FSLN obtuvo 75 de los 90 escaños en juego, mientras CCN se quedó con uno.

”El FSLN ganaba con los que iban a votar, porque aquí se gana con la mayoría simple. Los que le hicieron daño adulteraron los votos, de pronto empezaron a aparecer miles y miles, se revirtió, y el FSLN siguió sacando grandes cantidades de votos y a Camino Cristiano comenzaron a sacar con dos a tres votos”, continuó Osorno.

¿Qué puede pasar en Nicaragua tras el fraude de Ortega en las presidenciales?

Daniel Ortega se impuso en las elecciones generales de ayer domingo, extendiendo su mandato hasta, al menos, enero de 2027 y convirtiéndose en el gobernante americano vivo con más tiempo consecutivo en el cargo.

Con aproximadamente la mitad de los votos contados hasta el lunes por la mañana y un 75% de respaldo según el Consejo Supremo Electoral, el gobernante izquierdista aseguró un cuarto mandato consecutivo luego de unos comicios fuertemente criticados por la comunidad internacional por considerar que no existieron las garantías democráticas para llevarse a cabo.

A continuación, cinco escenarios para el futuro del segundo país más pobre de América.

Desde que iniciaron las protestas contra el gobierno de Ortega, en abril de 2018, al menos 300 personas perdieron la vida y 155 opositores permanecen tras las rejas, según cifras de organismos de derechos humanos, que los califican como “presos políticos”.

La cifra se engrosó este año cuando 37 adversarios, incluidos siete aspirantes a la Presidencia, fueron aprehendidos por conspiración y traición, mientras que el Consejo Supremo Electoral despojó a tres partidos de su acreditación legal y el Congreso hizo lo propio con 45 organizaciones de la sociedad civil, incluidas seis ONG extranjeras.

El recrudecimiento de la represión, sin embargo, podría haber llegado a su acmé ya que la mayoría de los líderes políticos abandonó el país o tiene alguna medida judicial.

De todas formas, las capturas podrían extenderse a la población común, advirtieron analistas entrevistados por Reuters, con el objetivo de eliminar toda opción de disidencia.

MAYOR PRESIÓN INTERNACIONAL

En la semana, el gobierno del presidente Joe Biden dijo estar dispuesto a imponer más sanciones contra la administración de Ortega. Además, Washington ha iniciado una revisión de la participación de Nicaragua en un acuerdo de libre comercio con Centroamérica (DR-CAFTA).

Sin embargo, el pacto fue rechazado por el partido oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) cuando era oposición en 2005.

Ortega aseguró en junio que las sanciones no doblegarían a su gobierno y analistas creen que, a pesar de aislar al país centroamericano aún más, no redundarían en un cambio de Gobierno, como tampoco ha sucedido en Cuba y Venezuela, donde Occidente ha impuesto numerosos castigos.

Por el contrario, el mandatario y la vicepresidenta, su esposa Rosario Murillo, usarían las sanciones para justificar la contracción económica del país más grande de Centroamérica.

Ante un posible incremento de la presión internacional en contra del gobierno Ortega-Murillo, la pareja podría acercarse, aún más, a aliados como China y Rusia en busca de apoyo económico.

OPOSICIÓN FRAGMENTADA

El ostracismo de líderes políticos y estudiantiles podría ayudarle a Ortega a mantener a raya a la oposición toda vez que la mayoría de dirigentes se encuentran fuera del país, tras las rejas o con prohibiciones para moverse o expresarse libremente.

Difícilmente, en el corto plazo, la oposición logre articular un frente unido luego de las elecciones del domingo, ya que unos llamaron al voto nulo, otros a la abstención, y varios han sido acusados de callar ante el clima de represión.

Sin embargo, la oposición tendrá la oportunidad de reivindicarse en las elecciones municipales de fines de 2022, cuando los nicaragüenses volverían a las urnas para elegir alcaldes y concejales de los 153 municipios del país.

Ello, siempre y cuando los comicios cuenten con las garantías mínimas que hoy reclaman los adversarios de Ortega.

ECONOMÍA DÉBIL

Entre 2000 y 2017, el crecimiento económico del país promedió un 3.9% gracias a una demanda interna impulsada por las remesas y por inversión extranjera directa. Pero el inicio de la crisis política y la pandemia del coronavirus dieron como resultado una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) real del 8.8% acumulado entre 2018 y 2020.

Algunos analistas creen que Ortega y Murillo buscarán negociar -tras bambalinas- con sectores empresariales de peso para reactivar la economía, buscando un efecto estabilizador para su administración y normalizador de la sociedad.

“El Gobierno está consciente de que los empresarios son necesarios para asegurar un buen funcionamiento de la economía”, opinó Tiziano Breda, analista del International Crisis Group. “Por ello ha lanzado mensajes de anhelo de retorno a las relaciones positivas que había antes de 2018”.

Ya en 2009, Ortega acordó un ambiente de convivencia con los principales gremios empresariales del país, que supuso un buen desempeño económico tras la recesión de ese año, provocada por la crisis financiera mundial de 2008.

Además, el Gobierno buscaría mantener, al menos en el corto plazo, los flujos financieros de instituciones regionales como el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, analistas opinaron que pese a que diálogo con los empresarios pudiera surtir efecto, la recuperación económica sería ligera ya que la pobreza se mantendría cercana al 40%.

MIGRACIÓN AL ALZA

Más represión contra el ciudadano común y un pobre desempeño económico puede llevar a más migración, no sólo a Costa Rica, principal destino de los nicaragüenses, sino hacia Estados Unidos, comprometiendo los esfuerzos del gobierno de Biden por contener los flujos hacia el norte.

“Con el sistema migratorio de Costa Rica abrumado desde 2018 con un atraso de 89,000 solicitudes de asilo sin resolver, los nicaragüenses buscan cada vez más otros destinos, sobre todo Estados Unidos”, dijo International Crisis Group en un informe.

El número de nicaragüenses detenidos en la frontera sur de Estados Unidos ha aumentado drásticamente en 2021, de 575 en enero a 13,391 en julio, según cifras oficiales.

Sin embargo, con cada vez más nicaragüenses fuera de su país, las remesas están creciendo año tras año, lo que ayudaría al Gobierno a mantener niveles de subsistencia interna.

Entre 2017 y 2020 los envíos de dinero desde el exterior se dispararon un 33% a 1.851 millones de dólares. Las remesas representan alrededor del 15% del PIB del país, uno de los porcentajes más altos de Latinoamérica.

Con sus rivales presos, Daniel Ortega es reelegido con el 81,5 % de abstención

El observatorio independiente Urnas Abiertas fijó en un 81,5 % la abstención.

El presidente de NicaraguaDaniel Ortega, fue reelegido para un quinto mandato de cinco años y cuarto consecutivo con el 74,99 % de los votos en las elecciones generales del domingo, según el primer informe divulgado este lunes por el Consejo Supremo Electoral (CSE).

(En contexto: Elecciones en Nicaragua: Ortega afianza este domingo su poderío autoritario)

Con siete aspirantes a candidatos presidenciales de la oposición en prisión, acusados de “traición a la patria”, Ortega, en el poder desde 2007, partía con ventaja para una nueva reelección junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

(Lea aquí: ‘Falta de garantías’ en el proceso electoral de Nicaragua, dicen ONU y CIDH)

Con el 49,25 % de las 13.459 Juntas Receptoras de Votos (JRV) escrutadas, el mandatario obtiene una amplia ventaja sobre los demás rivales. En segundo lugar, según el informe leído por la presidenta del CSE, Brenda Rocha, se ubica el candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el diputado Walter Espinoza, con un 14,4 % de los votos.

Le sigue el también diputado y reverendo Guillermo Osorno, del Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), con el 3,44 % de los votos. En tanto, Marcelo Montiel, de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), obtiene 3,27; Gerson Gutiérrez Gasparín, de la Alianza por la República (APRE), 2,20 %, y el diputado Mauricio Orué, del Partido Liberal Independiente (PLI), el 1,70 %.

Más de 4,4 millones de nicaragüenses estaban habilitados para elegir a su presidente y vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen).

Según el órgano electoral, en la jornada electoral participó el 65,34 % de los nicaragüenses aptos para votar. No obstante, el observatorio multidisciplinario independiente Urnas Abiertas fijó en un 81,5 % la abstención.

Blinken acusa a Ortega de preparar un fraude electoral en Nicaragua

El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, acusó el viernes al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de preparar un simulacro de elecciones el próximo mes y de intentar establecer una “dinastía autoritaria”, tras una ola de detenciones antes de la votación del 7 de noviembre.

Blinken, que visitó América Latina esta semana con paradas en Ecuador y Colombia, felicitó el voto del miércoles de la Organización de Estados Americanos (OEA) en el que se expresa “alarma” por las medidas del gobierno nicaragüense y que, dijo, socavarán las elecciones.

El gobierno liderado por Ortega, un exlíder guerrillero marxista que busca un cuarto mandato consecutivo, se ha visto cada vez más aislado internacionalmente y criticado por su represión a opositores y medios de comunicación críticos.

En colaboración con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, Ortega ha reforzado su control sobre el país desde que regresó al poder hace 15 años.

Blinken señaló que Nicaragua se comprometió con la democracia hace 20 años, cuando se adhirió a la Carta Democrática Interamericana.

“El presidente Ortega y la vicepresidenta Murillo han incumplido este compromiso al preparar unas elecciones falsas, carentes de credibilidad, al silenciar y detener a los opositores y, en definitiva, al intentar establecer una dinastía autoritaria que no rinde cuentas al pueblo nicaragüense”, dijo Blinken en un comunicado.

Washington ha impuesto sanciones y prohibiciones de visado a varios aliados y familiares de Ortega.

“Estados Unidos continúa trabajando con sus socios en la región y en todo el mundo para promover la rendición de cuentas de aquellos que apoyan las acciones antidemocráticas de Ortega y Murillo”, sostuvo Blinken.