La campaña del presidente Donald Trump presentó ayer lunes una demanda para impedir que Pensilvania certifique oficialmente la victoria en las elecciones del exvicepresidente Joe Biden en ese estado.

La demanda alega que la organización de las elecciones en Pensilvania violó la Constitución por tener un sistema de doble rasero que imponía más supervisión a quienes votaban en persona que a quienes lo hicieron por correo.

La demanda alega además que los votos por correo “carecieron de las marcas de transparencia y verificabilidad del voto en persona”.

El presidente Trump llevaba meses arrojando dudas sobre el voto por correo al que había tachado de fraudulento. Incluso les había pedido a sus seguidores que lo evitaran.Las encuestadoras habían previsto que el voto por correo iba a favorecer masivamente a Biden, quien había instado a usarlo a sus seguidores para evitar contagios en plena pandemia de coronavirus.

El sábado, los principales medios dieron ya por seguro que el ganador era Biden una vez que sus proyecciones hacían inevitable su victoria en Pensilvania.

Para no tener que esperar los días que dura el escrutinio oficial, en Estados Unidos las grandes cadenas de televisión y los principales periódicos proyectan los resultados de cada estado cuando los equipos de matemáticos y encuestadores que contratan al efecto consideran que ya es irreversible.

Estas proyecciones, que normalmente salen la misma noche electoral, suelen llevar al derrotado a hacer una llamada de cortesía al vencedor y dar un discurso reconociendo su derrota.

Pero en esta ocasión las proyecciones se retrasaron hasta el sábado siguiente a las elecciones (martes, 3 de noviembre) por lo ajustado del resultado y por lo lento que fue el recuento debido a las numerosas papeletas por correo y por anticipado en una elección que tuvo una participación históricamente alta.

Trump, que se ha negado a reconocer la victoria de su contrincante, había anunciado el sábado que este lunes daría inicio a una ofensiva judicial.