La seguridad siempre ha sido uno de los elementos clave en la organización de la ceremonia presidencial inaugural y eventos secundarios, pero para el arribo del presidente electo Joe Biden, el Comité y el Servicio Secreto ponen especial atención a la vigilancia, debido al amago de protestas armadas en la capital del país y otros estados.

Un reporte del periodista Jesús García , de La Opinión, seala que el FBI lanzó una alerta la semana pasada sobre amagos de movilizaciones armadas en los 50 estados y en Washington, D.C., por lo que urgió al despliegue de fuerzas del orden.

A las pocas horas, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprobó al Servicio Secreto comenzar su operativo especial el 13 de enero, no el 19, como se tenía planeado, luego del ataque al Capitolio.

Para ese día ya estaban desplegados cerca de 20,000 elementos de la Guardia Nacional en varios puntos de la capital estadounidense con especial atención al Capitolio, donde será la ceremonia de juramentación del presidente electo Biden y de la vicepresidenta electa Kamala Harris.

“Lo del Capitolio fue horrible… estamos en contacto con los encargados de la seguridad para la toma de posesión… el Servicio Secreto tiene más de un año planeando todo. Tengo toda la confianza del mundo en que se están implementando todos los cambios que se tienen que hacer”, dijo Audrey Lopez, directora de Medios Hispanos del Comité Inaugural en un podcast de Una Ciudad Sin Límites y El Diario.

Agregó que la prioridad es que la transición sea pacífica, además de que el Servicio Secreto hace cambios constantes, a fin de mejorar la vigilancia.

“Sabemos que están haciendo ciertos cambios”, expresó. Hay ajustes que se hacen de última hora, especialmente sobre las ceremonias centrales y la toma de posesión.

Es tal el nivel de seguridad que este lunes se desalojó a un grupo que hacía ensayos en el Capitolio, luego de que se registrara un incendio a pocas cuadras. El Servicio Secreto informó que tiene un despliegue complejo de vigilancia y descarta tomar cualquier alerta a la ligera.

Evitar viaje a Washington

Lopez dijo que además de la seguridad tras los hechos en el Capitolio, el Comité Inaugural sigue los lineamientos de salud por la pandemia de coronavirus, por lo que ambos elementos obligan a prohibir el acceso y la reunión de grupos.

“Le estamos diciendo a todo mundo que no venga a Washington, por favor, que más fácil lo ven en sus casitas… Estamos en medio de una pandemia y para nosotros lo más importante es la seguridad”, expresó. “Este año no hay tickets públicos… ¡Dudo que (las personas) puedan pasar! Va a haber guardias por todos lados”.

Agregó que la convocatoria oficial a la ceremonia es hecha por un Comité bicameral, quienes extienden las invitaciones a los congresistas y otros personajes, incluida la familia del presidente electo Biden y la vicepresidenta Harris.

Entre los invitados también están contemplados los republicanos, incluso aquellos que defienden abiertamente al presidente Donald Trump, pero se desconoce quiénes acudirán.

“Los invitan a todos (los congresistas) y ya ellos tendrán que decidir si van o no. Es una decisión personal que va a tomar cada uno”, indicó.

A la ceremonia no acudirá el presidente Trump ni la primera dama Melania Trump, pero se espera la presencia del vicepresidente Mike Pence.