JOE R. BIDEN PRESIDENTE

Joe Biden propone medidas para hacer frente a la pandemia del COVID-19

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, presentó ayer lunes a los miembros de su nuevo grupo de expertos sobre el coronavirus que tratará de remediar la pandemia en el país más golpeado por casos y muertes de covid-19 en el mundo.

Desde sus oficinas en Delaware, Biden dijo que una de sus “batallas más importantes” será el control del aumento de casos en EE.UU. y cómo distribuir una vacuna segura y viable entre la población.

Junto a la vicepresidenta electa, Kamala Harris, lanzó un sitio web para la transición en el que afirman que también se enfocarán en la economía, migración, cambio climático y el racismo, entre otros temas.

Pero el presidente electo necesitará la ayuda de una agencia federal llamada Administración de Servicios Generales para comenzar el proceso de transición. Su director, del gobierno de Donald Trump, no ha dado ninguna indicación de cooperación.

El presidente Trump se ha negado a reconocer a su rival como el vencedor y ha lanzado una serie de impugnaciones legales a los resultados en varios estados clave.

La victoria de Biden se declaró el sábado con una proyección de votos mientras varios estados siguen con sus propios recuentos.

Designó a tres copresidentes y diez miembros para integrar ese equipo.

Entre los copresidentes se encuentra Vivek Murthy, quien fue nombrado cirujano general de EE.UU. -cargo que lo acredita como jefe del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública- por el presidente Barack Obama en 2014 y quien fue destituido por el presidente Trump en 2017.

Otro de los miembros es el inmunólogo Rick Bright, quien en el pasado ha denunciado que fue ignorado y destituido por la administración Trump por sus primeras advertencias sobre los riesgos del covid-19.

En un comunicado, Biden dijo que la junta ayudaría a controlar la propagación del virus, brindaría alivio a las familias trabajadoras, abordaría las disparidades raciales y trabajaría para reabrir escuelas y negocios.

Se fijó como prioridades:

  • Escuchar a la ciencia.
  • Garantizar que las decisiones de salud pública estén informadas por los profesionales de la salud pública.
  • Promover la confianza, la transparencia, el propósito común y la rendición de cuentas en nuestro gobierno.

Los comentarios del presidente Trump sobre la pandemia a menudo han entrado en conflicto con la opinión de los científicos, incluido su experto en enfermedades infecciosas Anthony Fauci.

Joe Biden: “Ahora es el momento curar el alma de América”

El presidente electo Joe Biden abrió su discurso en Wilmington, Delaware, ayer sábado en la noche diciendo que el pueblo estadounidense había dejado en claro su elección.

“El pueblo de esta nación ha dicho que nos ha entregado una victoria clara, una victoria convincente, una victoria para nosotros, el pueblo”, dijo.

“Hemos ganado con la mayor cantidad de votos emitidos en una candidatura presidencial en la historia de la nación”, agregó. “74 millones”.

Biden dijo que estaba sorprendido por la celebración en las calles de todo el país, calificándola de “un torrente de alegría, de esperanza, fe renovada en el mañana para traer otro día. Me siento honrado por la confianza que han depositado en mí”, agregó.

El presidente electo prometió este sábado que buscará ser un mandatario que “una” al país, en vez de “dividirlo”, y que trabajará para ganarse la confianza de todos los estadounidenses, incluso de los que no le votaron.

“Ahora, para todos los que votaron por el presidente Trump, entiendo su decepción esta noche. He perdido un par de veces, pero ahora démosnos una oportunidad”, dijo Biden.

El exvicepresidente dijo que era hora de que ambas partes “se vuelvan a escuchar”.

“Es hora de dejar de lado la retórica dura, bajar la temperatura, volver a vernos, escucharnos de nuevo, y para avanzar, tenemos que dejar de tratar a nuestros oponentes como nuestros enemigos. Ellos no son nuestros enemigos. Son estadounidenses”, dijo Biden.

Biden terminó su discurso a la nación diciendo: “Con corazones llenos y manos firmes, con fe en Estados Unidos y en los demás, con amor a la patria y sed de justicia, seamos el país que sabemos que podemos ser”.

El es Joe Biden, el equilibrista que expulsó a Donald Trump de la Casa Blanca

 El veterano político demócrata Joe Biden se convirtió este sábado en el nuevo presidente electo de Estados Unidos, un cargo que asumirá a los 78 años tras una vida dedicada a al servicio público que culmina con la expulsión de Donald Trump de la Casa Blanca.

Exvicepresidente y “amigo” de Barack Obama (2009-2017), Biden ganó las elecciones por insistencia, después de dos intentos frustrados en 1988 y 2008, unas primarias que ganó por carambola al retirarse en su favor la mayoría de sus contrincantes y unos comicios contra el todopoderoso Trump en plena pandemia.

Biden decidió presentarse a la Casa Blanca con la bandera de recuperar el legado que Obama construyó y que Trump ha destruido después de que en 2016 fuera Hillary Clinton la candidata demócrata a la Presidencia, sin éxito.

Durante este último año ha tenido que enfrentar cuestionamientos sobre su edad y salud mental, y es que sus constantes lapsus han sido motivo de múltiples habladurías y un arma electoral en su contra. También porque debido a la pandemia, ha pasado gran parte de la campaña encerrado en su residencia de Delaware.

Además, con 78 años, será el presidente de más edad de la historia de Estados Unidos, lo que también ha puesto todos los focos sobre la vicepresidenta electa, Kamala Harris.

El AMIGO DE OBAMA Y COMPAÑERO DE KAMALA

Biden ha esgrimido con insistencia sus ocho años al lado de su “amigo” Barack Obama en la Casa Blanca, como la guinda a una dilatada trayectoria política en el Senado de EE.UU. (1973-2009).

También suele recordar sus orígenes humildes en Scranton (Pensilvania) -su padre era vendedor de automóviles- en pleno corazón del cinturón industrial estadounidense, que ha logrado reconquistar para los demócratas después de que en 2016 optase por Trump.

Con ello apela a dos sectores demográficos que son claves para su mayoría: la comunidad afroamericana y los votantes blancos de clase trabajadora, cuya confluencia ya permitió las holgadas victorias del demócrata Obama en 2008 y 2012.

A ello se le suma su histórica selección de Harris, senadora por California, como su compañera de fórmula presidencial.

“Tengo el gran honor de anunciar que he seleccionado a Kamala Harris -una intrépida luchadora por el ciudadano de a pie, y una de las mejoras funcionarias públicas- como mi compañera de candidatura”, dijo Biden al revelar su elección en agosto pasado.

Harris, de 55 años, es la primera mujer afroamericana y de ascendencia asiática en ser nominada a la Vicepresidencia por uno de los dos grandes partidos, y con la que Biden busca aportar energía a su imagen de curtido y veterano político.

Además se convierte en la sucesora natural de Biden de aquí cuatro años, ya que el presidente electo ha manifestado que no se presentará a la reelección.

MODERAR EL IZQUIERDISMO

Biden ganó las primarias a un adversario interno insospechado hace apenas una década: el fulgurante ascenso del ala interna izquierdista encarnada por el senador Bernie Sanders, que derrotó tras una operación del partido para unificar al sector moderado que él terminó liderando.

Con sus 36 años de senador y 8 de vicepresidente de currículo, desde este sector se le acusa de carecer de la valentía para enfrentarse a poderes como el financiero de Wall Street, y de no querer llevar a cabo los cambios estructurales que requiere el país.

La congresista Alexandria Ocasio-Cortez, una de las estrellas progresistas en ascenso y sucesora natural de Sanders, ha reconocido la creciente grieta en el seno de los demócratas al asegurar que “en cualquier otro país sería impensable” que Biden y ella estuvieran “en el mismo partido político”.

Biden apoyó la guerra de Irak, defiende el sistema de los seguros privados de salud e impulsó una reforma de la justicia en la década de 1990 que terminó con decenas de miles de afroamericanos entre rejas por delitos relacionados con las drogas.

Pese a que las dos almas del partido han mostrado su división, en especial por la propuesta de la izquierda rechazada por Biden de instaurar un sistema de sanidad universal en EE.UU., las dos plataformas se han unido con entusiasmo para expulsar a Trump de la Casa Blanca.

CARISMA “VIRTUAL”

El carisma es otro de sus puntos fuertes, algo que ha demostrado en sus cálidas y espontáneas interacciones con los ciudadanos, pero la inusual situación derivada de la pandemia del coronavirus ha supuesto un obstáculo para él.

Biden no ha realizado ningún acto masivo de campaña y ha concentrado todos sus esfuerzos en desarrollar una campaña virtual constante, lo que supuso las burlas de los republicanos al acusarle de no salir de su sótano.

Lo que ha favorecido, paradójicamente, controlar (aunque no al 100 %) una de sus principales marcas de la casa: sus frecuentes meteduras de pata verbales.

“Soy una máquina de pifias. Pero, por Dios, qué cosa maravillosa comparada con un tipo que no puede decir la verdad”, ironizó a finales del pasado año al compararse con Trump.

Una de las noches de campaña de las primarias llegó a confundir antes de empezar a hablar a su mujer, Jill Biden, y su hermana, Valerie Biden.

Pero también ha estado en la vanguardia de su partido y ha espoleado cambios que ahora enorgullecen a su partido: en 2012, afirmó que se encontraba “absolutamente cómodo” con el matrimonio homosexual, lo que forzó a Obama a acelerar su apoyo explícito a esas uniones y contribuyó a su legalización final por parte del Tribunal Supremo en 2015.

Biden es ya el presidente electo pero deberá gobernar en uno de los momentos más difíciles imaginables, con una crisis política, económica y sanitaria que devasta el país, con el Senado posiblemente en contra bloqueando sus iniciativas y con el Tribunal Supremo con una histórica mayoría conservadora.

Joe R. Biden Jr, es electo como presidente de los Estados Unidos

El demócrata Joe Biden ganó este sábado la presidencia de Estados Unidos en medio de una tensa y convulsa semana electoral que incluyó el conteo extendido de boletas enviadas por correo en estados clave como Pennsylvania y Georgia.

El exvicepresidente bajo la Administración de Barack Obama se convirtió en el presidente número 46 tras el escrutinio de la mayoría de los votos, muchos de los que fueron contabilizados luego del día oficial de las elecciones, este pasado 3 de noviembre.

Poco después de las 11 a.m. de este sábado, medios como CBS, CNN y la agencia AP reseñaron que Biden contaba con 273 votos electorales.

El demócrata lideraba el conteo frente a Trump en cuatro estados: Nevada, Georgia, Arizona y Pennsylvania.

Aunque desde antes del mediodía de ayer, algunos medios ya daban por victorioso al candidato demócrata, no fue hasta que se agilizó el conteo en estados clave como Pennsylvania y Georgia que se confirmó la información.

El también exsenador, al que Kamala Harris acompaña en la papeleta como vicepresidenta, logró los 270 votos necesarios mínimos en el Colegio Electoral, organismo que define quién ocupará la Casa Blanca cada cuatro años. Cada estado tiene un número diferente de votos electorales, basado en cuantos congresistas hay en la Cámara de Representantes, aparte de sus dos senadores.

Bajo este sistema, el candidato con más votos populares no necesariamente se convierte en el ganador de la contienda, sino el que registre la mayor cantidad de votos de los delegados en el Colegio Electoral.

En estas elecciones, Biden no solo logró la cantidad de votos electorales en el Colegio, sino que superó a Trump en el voto popular directo con más de 73 millones de sufragios a su favor, la cifra más alta de la historia, según datos suministrados el miércoles.

El Servicio Secreto aumentó la protección a Biden ante una posible victoria con un aumento en el número de agentes que serían destacados en el centro de convenciones de Wilmington (Delaware), ciudad de residencia del demócrata.

Alegaciones de fraude por parte de Trump

Las elecciones del 2020 además estuvieron marcadas por la resistencia del republicano en aceptar una posible derrota y la amenaza de acudir hasta el Tribunal Supremo de ser necesario para denunciar supuesto fraude electoral e invalidar los resultados.

A nivel estatal, varios pleitos fueron presentados en demarcaciones como “Keystone State”, Nevada y Texas, para detener el conteo de votos por correo, entre otros reclamos.

El jueves en un mensaje que transmitieron las principales cadenas de televisión, Trump -sin presentar evidencias- insistió en el supuesto fraude. La mayoría de las estaciones, incluyendo Fox News de línea conservadora, interrumpieron el discurso para poner en entredicho su planteamiento y contextualizar las declaraciones del mandatario.

Mientras que este viernes, el equipo de Trump insistía en sus posibilidades de triunfo cuando el magnate sumaba 214 votos del Colegio Electoral y Biden 264 delegados. Los portavoces de la campaña a la reelección del presidente insistieron en que el candidato aún podía hacerse con la victoria a pesar de que los datos favorecían a su rival.

“Estas elecciones no han terminado”, había indicado a los medios uno de los abogados de Trump, Matt Morgan al tiempo que tildaba de “falsas” las proyecciones de prensa que ubicaban a Biden en la delantera en Pennsylvania, Georgia, Nevada y Arizona, estados que Trump necesitaba para darle la vuelta a la tendencia actual.

“La falsa proyección de Joe Biden como ganador está basada en cuatro estados donde el conteo está lejos de haber finalizado”, agregó el asesor general de la campaña de Trump por medio de un comunicado.

La jornada electoral de los últimos días también ha estado sazonada con protestas en varios estados de simpatizantes pertenecientes a ambos bandos.

El jueves en la noche, las autoridades arrestaron manifestantes en Seattle, Minneapolis y Portland, Oregon que reclamaban la conclusión del conteo de los votos; y otros, ligados a Trump, que exigían la detención del conteo en los estados más disputados.

Poco antes de que los medios hoy dieran sus proyecciones sobre la victoria de Biden, el republicano anunció por Twitter que realizará una “gran conferencia de prensa” en Philadelphia en el Four Seasons Total Landscaping. La comparecencia de prensa estaba pautada para las 11:30 a.m

Con información de La Opinión.com