NAVIDAD 2020

¿Qué espera el mundo de esta Navidad en pandemia?

La Navidad 2020 será recordada por mucho tiempo como un festejo diferente, con rasgos profundos y espacio para la creatividad y solidaridad. La humana condición da razones suficientemente poderosas para ser cautos y prudentes en la celebración, y sin duda afecta esta festividad cristiana y humana sobre la costumbre que se acentuó, de un inmenso crecimiento de los regalos, las fiestas empresariales y cenas de amistades.

Esta vez, como pocas en los años recientes, la fiesta se circunscribirá a una celebración familiar, en la mayoría de los casos de forma más austera que la acostumbrada.

Esa austeridad llega por varios factores confluyentes. Muchas personas han perdido familiares, han conocido el drama de amigos y compañeros de trabajo y han visto devastadas las economías de las personas contagiadas. Otro factor que se suma es que muchos ecuatorianos perdieron sus fuentes habituales de trabajo y muchos más recibieron un férreo recorte salarial. Hay poco espacio para los regalos abundantes y para los ágapes costosos. El impacto en las ventas proyectadas habitualmente en épocas navideñas también daña las inversiones y proyecciones comerciales y el trabajo temporal que normalmente prolifera en estas épocas.

Todo obliga a una Navidad más austera. Con las ciudades decoradas con luces y alegorías a la fiesta, la masiva concurrencia de la gente a la calle se ha disminuido, salvo en los alrededores de ciertos lugares de comercio masivo donde la baja de transacciones y el monto del gasto personal también ha mermado.

Las cenas en restaurantes también se han adaptado a las condiciones reinantes. En general, las celebraciones serán más acotadas y caseras. Pero hay aspectos que iluminan los espíritus y es la actitud solidaria con ancianos, niños y personas que padecen enfermedades terminales.La mano y el corazón sensible han aflorado y en esta fiesta donde el derroche ha tenido cortapisas, los sentimientos humanos y de hondo contenido solidario se han multiplicado. Será el mejor regalo de esta Navidad.

Fuente: El Comercio (Ecuador)

Estalla la fiebre navideña en los Estados Unidos

Lindsey Catarino es el tema de conversación en su vecindario. Puso su árbol de Navidad a mediados de septiembre. Para el 1 de octubre, su chimenea ya estaba decorada. Desde entonces ha añadido más árboles y decoraciones en casi cada habitación de su hogar en Connecticut.

El objetivo de la mujer de 42 años, al igual que otras personas que pensaron como ella, es llevar la calidez y el consuelo de la Navidad contrarrestando “a un mundo que por lo demás es una locura”.

Mientras que algunos vendedores de árboles navideños temen quedarse sin artículos para el Día de Acción de Gracias y a las compañías de mensajería les preocupa una posible saturación de envíos en noviembre, un creciente número de personas en búsqueda de alegría se han adelantado a las fechas tradicionales y han puesto todos sus adornos de Navidad semanas antes de lo que normalmente lo harían.

“Definitivamente me ha invadido, y con mucha anticipación”, dijo Catarino, quien vive en West Hartford, sobre el espíritu navideño. “Disfruto estar en casa de una forma diferente. Simplemente me da la oportunidad de estar ocupada en algo que es alegre.

Quería que mi casa me diera esa paz, y sólo queremos desconectarnos. Las elecciones fueron la gota que derramó el vaso”.

Y definitivamente no es la única.

Brandon Stephens, presidente de la compañía de decoración navideña profesional Christmas Decor, dijo que la actividad comercial anticipada ha subido entre el 15% y el 20% respecto al mismo periodo del año pasado. Las órdenes empezaron a llegar incluso en abril, señaló. Las franquicias de la compañía atendieron a más de 43,000 viviendas y negocios el año pasado en todo el país y esperan aumentar esa cantidad a unas 52.000 este año. La mayor parte de la actividad anticipada es residencial.

“Sabíamos que era una especie de respuesta emocional. La gente estaba buscando esperanza. La gente estaba buscando algo para sentirse bien mientras estaba encerrada en su casa”, dijo. “Muchas personas no van a viajar para la temporada navideña, así que están celebrando en casa”.

Gran parte del fervor tempranero de la Navidad se debe a un Día de Acción de Gracias minimalista debido a la pandemia de coronavirus.

“Creo que la precipitación se debe a que el Día de Acción de Gracias regularmente se trata de reunirse, lo cual probablemente no sucederá para muchas personas este año”, comentó Jennifer Rizzo, artista y diseñadora de interiores que escribió un libro titulado “Creatively Christmas”.

“Gran parte del gozo de las festividades tiene que ver tanto con la preparación como con el día en sí, y la gente está profundizando en ese aspecto de la Navidad”, añadió.