La Corte Suprema de Justicia de Colombia ordenó este martes el arresto domiciliario del expresidente y senador Álvaro Uribe.

Uribe está acusado de manipular testigos en un caso que se remonta a una discusión parlamentaria en 2014 en la que el senador izquierdista Iván Cepeda acusó al hermano del expresidente Santiago Uribe de ser partícipe de la creación de movimientos antisubversivos en los años 90.

El lunes, el partido de Uribe, el Centro Democrático, publicó un comunicado adelantándose a la decisión de la Corte: “Los delincuentes que arrasaron la paz nacional y llenaron de lágrimas nuestros hogares, sentados en el congreso, y el hombre que rescató la nación y sacó a Colombia de la oscuridad, pagando un precio insólito por vencerlos”.

La oposición interpretó la comunicación, acompañada de fuerte cobertura mediática, como una forma de presionar a la institución judicial.

En un país donde todos los expresidentes han sido investigados por la justicia, la detención de Uribe marca un hito histórico, y promete un terremoto político, al ser la primera vez que un exmandatario es privado de la libertad.

Tras el debate promovido por Cepeda, el expresidente Uribe pidió a la Corte Suprema de Justicia que investigara al senador izquierdista por haber sobornado y manipulado a los testigos.