POLÉMICA

Maduro da 72 horas a la embajadora de la Unión Europea para dejar Venezuela

El gobierno de Venezuela declaró persona no grata y expulsó a la embajadora en Caracas de la Unión Europea, la portuguesa Isabel Brilhante Pedrosa, dándole 72 horas para dejar el país tras nuevas sanciones del bloque, que pidió por su parte revertir la decisión. “Hoy, por decisión del presidente Nicolás Maduro, le hemos entregado en sus manos a la señora Isabel Brilhante (…) la declaratoria como persona non grata”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, en una declaración ante la prensa después de reunirse en Caracas con la diplomática. “Se le ha dado un plazo de 72 horas para abandonar el territorio venezolano”, añadió.

La administración de Maduro respondió así a sanciones contra 19 funcionarios, entre ellos Remigio Ceballos, uno de los principales jefes militares de Venezuela; Indira Alfonzo, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE); y dos congresistas.

Poco después, Arreaza entregó cartas de protesta al embajador de Francia en Caracas, Romain Nadal, y a representantes de Alemania, España y Países Bajos, instando a sus gobiernos a “reevaluar” su posición frente a Venezuela. “Como hoy hemos dicho adiós, adeus en portugués, porque la señora Brihlante es portuguesa de origen, no quisieramos tener que decir adiós, auf wiedersehen o au revoir”, manifestó el canciller.

Los 19 funcionarios venezolanos son acusados de socavar la democracia luego de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, boicoteadas y calificadas de fraude por los mayores partidos políticos opositores.

Desconocidas por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de América Latina, las votaciones dieron al partido del gobierno y sus aliados 256 de 277 escaños del Parlamento, con lo que Maduro tomó control del único poder que estaba en manos de la oposición.

“Mayor aislamiento”

La Unión Europea -que había planteado, sin éxito, aplazar los comicios legislativos para buscar condiciones que garantizaran la participación de la oposición- solicitó este miércoles al gobierno de Maduro revertir la expulsión de Brilhante Pedrosa, quien ocupaba el cargo de embajadora desde octubre de 2017. “La UE lamenta profundamente esta decisión, que solamente conducirá a un mayor aislamiento internacional de Venezuela. Llamamos a que esta decisión sea revertida”, dijo Nabila Nasrali, portavoz del servicio de relaciones exteriores de la Comisión Europea.

El pasado 29 de junio, después de otro paquete de sanciones, Maduro había declarado persona no grata a Brilhante y también le dio entonces 72 horas para salir de Venezuela. Sin embargo, cuando se cumplía ese plazo, el gobierno socialista dio marcha atrás después de negociaciones con el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell.

Pidió a cambio “gestos” del bloque. En aquella ocasión, en un comunicado conjunto, Borrell y Arreaza “coincidieron en la necesidad de mantener el marco de las relaciones diplomáticas, especialmente en momentos en los que la cooperación entre ambas partes puede facilitar los caminos del diálogo político” en pro de soluciones a la crisis venezolana.

Medidas “ilegales”

Venezuela se convirtió en 2017 en el primer país latinoamericano sancionado por la Unión Europea, que desde entonces ha aprobado medidas contra 55 funcionarios venezolanos, que incluyen la prohibición de viajar a su espacio y la congelación de activos.

Arreaza calificó de “ilegales” estas medidas: “Es, de verdad, inaceptable. Ojalá que haya reflexión en la Unión Europea, ojalá podamos reconstruir los puentes de entendimiento, de diálogo, ojalá que aprendan a respetar”, insistió este miércoles Arreaza. El nuevo Parlamento de mayoría chavista pidió el martes a Maduro que expulsara a Brilhante tras las nuevas sanciones y que revisara el acuerdo de funcionamiento de la oficina del bloque en Caracas.

Renunció presidente de la organización de los Juegos Olímpicos de Tokio por comentarios sexistas

Yoshiro Mori dejó este viernes la presidencia del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio tras comentarios sexistas que implicaban que las mujeres hablan demasiado.
“Desde hoy renunciaré al cargo de presidente”, dijo al inicio de una reunión de la junta ejecutiva, que se espera que nombre a su sucesor más tarde el viernes.
La marcha de Mori se produce luego de más de una semana de críticas constantes por sus declaraciones de principios de mes. En un primer momento se disculpó y se negó a renunciar, a lo que le siguió la incesante presión de comentaristas en televisión y patrocinadores y una petición online que recabó más de 150,000 firmas.

Pero no está claro que su salida vaya a solucionar las cosas y devuelva la atención a cómo hará exactamente Tokio para celebrar la cita olímpica en poco más de cinco meses en medio de una pandemia.
Está previsto que los Juegos, que debían celebrarse en el verano de 2020, arranquen el 23 de julio con 11,000 deportistas, y que otros 4.400 compitan en los Paralímpicos un mes más tarde. Alrededor del 80% de los participantes en sondeos recientes en Japón se mostraron a favor de cancelarlos o demorarlos, mientras que solo el 15% respalda su celebración.

Maduro presenta gotas “milagrosas” que “neutralizan” el Coronavirus

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó ayer domingo (unas gotas que calificó como “milagrosas” y que, aseguró, neutralizan el COVID-19 en un 100% al usarlas cada cuatro horas.

“Habiendo recibido el permiso sanitario oficial del país, puedo presentar la medicina que neutraliza el 100% del coronavirus, el Carvativir, mejor conocido como las gotitas milagrosas de José Gregorio Hernández”, dijo el mandatario en una alocución televisada.

Este tratamiento, explicó, es producto de estudios clínicos, científicos y biológicos que se extendieron durante nueve meses e incluyeron experimentación en enfermos, moderados y graves, quienes siempre, según Maduro, se recuperaron de la enfermedad gracias a estas gotas

“Diez gotitas debajo de la lengua, cada cuatro horas, y el milagro se hace, es un poderoso antiviral, muy poderoso que neutraliza el coronavirus”, insistió Maduro, para luego señalar que todo lo relacionado con este producto “se va a publicar en revistas internacionales”.

El Carvativir, prosiguió, es una medicina “totalmente inocua”, pues “no tiene ningún efecto secundario ni negativo”, o al menos así lo demuestran los “experimentos masivos” que se hicieron en Venezuela.

Maduro llama al Carvativir “gotas milagrosas” en alusión al médico venezolano José Gregorio Hernández (1864-1919), que es considerado venerable por la Iglesia Católica y será beatificado este año, luego de que el papa Francisco aprobase un milagro que se le atribuye a este galeno.

El gobernante dijo que esta semana iniciará la “producción masiva” del medicamento y el gobierno prevé establecer un sistema de distribución directa en todos los hospitales y centros de salud del país.

Además, prevé exportar miles de dosis de Carvativir a los países que con Venezuela integran el bloque ALBA-TCP (Cuba, Nicaragua, Bolivia, Haití y otras naciones caribeñas) y comercializarlo con otros con los que mantiene una “relación estratégica”, aunque no mencionó ninguno.

Añadió que la vicepresidenta Delcy Rodríguez entregará toda la información al director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, “para que conozca y certifique este poderoso antiviral”.

Así buscaron los republicanos de Pensilvania revocar las elecciones presidenciales

Cuando Joe Biden tomó la delantera en el recuento de votos y luego ganó en Pensilvania, algunos de los principales republicanos del estado sumaron sus voces a las afirmaciones infundadas del presidente Donald Trump de que la elección fue robada y estuvo plagada de fraudes.

El representante Scott Perry se unió a la manifestación “Stop the Steal” en Harrisburg y más tarde fue a Fox Business Network para denunciar la elección de Pensilvania como una “horrible vergüenza”.

“Dicen: ‘Oh, ya sabes, 100 mil votos acaban de aparecer y, por cierto, todos ellos son para Joe Biden’”, comentó en una entrevista el 6 de noviembre.

“Hubo gente muerta que votó. También vimos que mucha gente votó dos o tres veces”, agregó el representante Mike Kelly durante una entrevista el 24 de noviembre en el programa de radio de Sean Hannity en Fox News.

Y el representante Guy Reschenthaler fue al canal de cable de extrema derecha Newsmax para amplificar las afirmaciones infundadas y dijo: “Sabemos que hubo individuos muertos que milagrosamente se registraron para votar y enviaron un voto por correo”.

Nada de eso era cierto.

Las afirmaciones eran falsas y fueron rápidamente desmentidas.

Sin embargo, los congresistas y otras personas de Pensilvania pasaron meses apoyando la afirmación de que el fraude generalizado, las decisiones de procedimiento o las irregularidades socavaron la integridad de la elección, aportando su autoridad al argumento de que se estaba corrompiendo el fundamento mismo de la democracia estadounidense.

Esa creencia entre algunos partidarios de Trump alimentó una insurrección en el Capitolio la semana pasada que dejó cinco muertos y amenazó la transferencia pacífica del poder, provocando una segunda votación de juicio político fijada para el miércoles.

Cada reclamo se quedó en el camino: La campaña de Trump no alegó ni un solo caso de fraude electoral en numerosas demandas de Pensilvania, los tribunales rechazaron repetidamente las quejas sobre los procedimientos, y el recuento de votos que Perry y otros citaron fue el resultado, ampliamente predicho antes del día de las elecciones, de los votos por correo cuyo conteo tardó más y fueron más utilizados por los demócratas.

EEUU: Republicanos condenan “plan” para anular los comicios

El extraordinario empeño republicano para anular la elección presidencial fue condenado el domingo por numerosos funcionarios y exfuncionarios de la misma corriente política que han advertido que el intento para sembrar dudas en la victoria de Joe Biden y mantener al presidente Donald Trump en el cargo está socavando la confianza de los estadounidenses en la democracia.

Trump ha conseguido el apoyo de una docena de senadores republicanos y hasta 100 representantes republicanos para impugnar la votación del Colegio Electoral cuando el Congreso se reúna en sesión conjunta para ratificar la victoria del presidente electo Joe Biden por 306-232.

Ante la asunción presidencial de Biden el 20 de enero, Trump ha intensificado sus acciones para impedir la tradicional transferencia del poder, destrozando al partido.

A pesar de las acusaciones de Trump de que hubo fraude electoral, las autoridades estatales han insistido en que las elecciones se celebraron sin contratiempos y no hubo pruebas de fraude ni otras irregularidades que pudieran cambiar el resultado. Los estados han certificado sus resultados y los describieron como claros y legítimos. De las más de 50 demandas presentadas por el presidente y sus aliados para impugnar el resultado de los comicios, casi todas fueron desechadas o retiradas. La Corte Suprema federal también ha asestado un par de reveses a Trump.

En una llamada difundida el domingo, puede escucharse a Trump cuando apremia a funcionarios en Georgia a que le “encuentren” más votos.

“Las elecciones 2020 han terminado”, dijo el domingo en un comunicado un grupo bipartidista de 10 senadores, entre ellos los republicanos Susan Collins, de Maine; Lisa Murkowski, de Alaska; Bill Cassidy, de Luisiana, y Mitt Romney, de Utah.

Los senadores escribieron que continuar los intentos para sembrar las dudas en la elección “contraviene la voluntad claramente manifestada del pueblo estadounidense y sólo sirve para socavar la confianza de los estadounidenses en los resultados electorales ya decididos”.

El gobernador de Maryland, el republicano Larry Hogan, dijo: “El plan de miembros del Congreso para rechazar la certificación de la elección presidencial constituye una burla hacia nuestro sistema y quiénes somos como estadounidenses”.

El ex presidente republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, dijo en un comunicado que “la victoria de Biden es totalmente legítima” y los intentos para sembrar la duda en los comicios “golpean los cimientos de nuestra república”.

La representante Liz Cheney, de Wyoming, la tercera republicana en jerarquía en la cámara baja, advirtió en un memorando dirigido a sus colegas que las objeciones a los resultados del Colegio Electoral “sientan un precedente excepcionalmente peligroso”.

Otros prominentes ex funcionarios también censuraron las actuales críticas contra los resultados electorales.

En un artículo de opinión en The Washington Post, los 10 ex secretario de defensa vivientes, la mitad de los cuales estuvo al servicio de mandatarios republicanos, exhortaron a las autoridades del Pentágono a que efectúen la transición hacia el nuevo gobierno de manera “total, cooperativa y transparente”.

También señalaron que las acciones para implicar a las fuerzas armadas de Estados Unidos en la solución de las disputas electorales “podría meternos en un territorio peligroso, ilegal e inconstitucional”.

El Pentágono suspendió las reuniones con el equipo de transición de Biden

El secretario de Defensa en funciones, Chris Miller, anunció este viernes una suspensión de las reuniones con el equipo del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, hasta después del 1 de enero, que desde el entorno del demócrata denunciaron como una decisión que se enmarca en la “resistencia” de algunos sectores a la transición del poder.

En un comunicado, Miller informó de que habrá una pausa “acordada mutuamente”, a partir del sábado, con motivo de las vacaciones de Navidad. “Y después de la pausa vacacional acordada mutuamente, que comienza mañana, continuaremos con la transición y volveremos a agendar las reuniones desde hoy mismo”, señaló.

En la nota, Miller defendió que la cartera que dirige continuará ofreciendo toda la información que se le requiera y subrayó que “en ningún momento el departamento (de Defensa) ha cancelado o declinado ninguna entrevista”.

Agregó que desde hoy están trabajando para reagendar 20 entrevistas con 47wQbNPTDJp9hMYdvogK2hAUiHsGeiybwaWe36bwtRQ3UTpYV7YuZ8FV5j9nauFCWwcjM6dTzpL5s2N79Rp5unwdMvc8ZKUapoyando la transición presidencial”.

“De nuevo, sigo comprometido con una transición completa y transparente, esto es lo que nuestra nación espera y el Departamento de Defensa lo hará COMO SIEMPRE HA SIDO”, dijo Miller.

Sin embargo, el director ejecutivo del equipo de transición de Biden, Yohannes Abraham, aseguró este viernes que la pausa en las reuniones no es de acuerdo mutuo.

“Nos hemos beneficiado de una cooperación constructiva dentro de muchos departamentos y agencias (del Gobierno), pero nos hemos encontrado con una resistencia aislada en algunas partes, incluyendo algunos nombramientos políticos dentro del Departamento de Defensa”, dijo Abraham en una rueda de prensa telemática.

En ese sentido, Abraham expresó su preocupación por “el parón abrupto en la ya limitada cooperación” que había con el Pentágono.

“Esperamos que la decisión se revierta para una transición cooperativa y ordenada, especialmente imperativa en seguridad nacional y política exterior debido a la información pública y clasificada para hacer este trabajo”, indicó.

“Ningún departamento es más crucial para nuestra seguridad nacional que el Departamento de Defensa -siguió Abraham-, y el fracaso en trabajar juntos podría tener consecuencias más allá de enero”.

El miembro del equipo de Biden destacó que es importante que las reuniones continúen durante las festividades de Navidad “porque no hay tiempo que perder”.

El presidente saliente Donald Trump aún no ha reconocido su derrota frente a Biden en las elecciones del 3 de noviembre, y tardó varios días en dar luz verde para que se iniciara el proceso de transición.

A comienzos de diciembre, la Casa Blanca destituyó a nueve miembros del Consejo Comercial de Defensa del Pentágono, de carácter consultivo, para colocar en su lugar a aliados de Trump, informó en ese entonces el medio Politico.

El 9 de noviembre, Trump despidió de manera fulminante al secretario de Defensa, Mark Esper, quien el verano pasado se opuso a enviar unidades militares para sofocar los disturbios raciales, y colocó en su lugar a Miller.

Tras esa decisión, la cúpula civil del Pentágono dimitió y la Casa Blanca aprovechó su marcha para colocar a tres de sus aliados en los puestos de secretario de Defensa para Política, subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad y jefe de Gabinete de la Secretaría de Defensa.

Trump se refiere a la victoria de Biden en un tweet “Él ganó porque hizo trampa”

Ocho días después de que se anunciaran los resultados de la elección presidencial en Estados Unidos, Donald Trump no ha reconocido aún su derrota ante Joe Biden. Aunque parece cerca de hacerlo, con pequeñas señales o lapsus sucesivos.

“Él ganó porque la elección fue amañada”, tuiteó el mandatario en la mañana del domingo, en referencia al exvicepresidente de Barack Obama, relató AFP.


Así, Trump evocó de nuevo su hipótesis de un fraude masivo, que no ha sido respaldada por ningún elemento concreto.

Pero las dos primeras palabras de su tuit (“He won”, “Él ganó”) llamaron la atención porque es la primera ocasión que las pronuncia después del anuncio de resultados.

El viernes, Trump se refirió por primera vez (aunque a medias) a la victoria de su adversario demócrata al dejar entender, antes de retractarse, que él ya no estaría más al frente de la gestión de la crisis del coronavirus después del 20 de enero, día de la toma de posesión presidencial.

Los resultados de todos los estados ya fueron anunciados por las grandes cadenas de televisión del país. Biden consiguió 306 votos electorales, contra los 232 del presidente saliente: justo las mismas cifras, pero a la inversa, que en la victoria del magnate republicano (calificada entonces por él como un “maremoto”) frente a Hillary Clinton en 2016.

Y varias autoridades electorales locales y nacionales, entre ellas la agencia de ciberseguridad y de la seguridad de las infraestructuras (CISA), que depende del ministerio de la Seguridad Interior, han rebatido frontalmente las acusaciones de irregularidades vertidas por el presidente.

“La elección del 3 de noviembre fue la más segura de la historia de Estados Unidos”, afirmaron en un comunicado conjunto.

“No existe ninguna prueba de un sistema de voto que se haya borrado, perdido o cambiado papeletas, o que haya sido pirateado de ninguna forma”.

¿Donald Trump monta un golpe o es sólo un show?

Trump ejerce su derecho a quejarse de que el conteo de votos que muestra que su rival demócrata Joe Biden tuvo una victoria con márgenes estrecho contiene errores. 

Los resultados de muchas elecciones en Estados Unidos han sido tan ajustados como los del 3 de noviembre pero ningún presidente que perdió denunció que la elección le fue robada o se negó a conceder la victoria a su adversario. 

Más de una semana después de las elecciones cuyos resultados primarios se conocieron el sábado, el presidente no ha aportado evidencias del fraude que denuncia. 

Para algunos, Trump está mostrándose como un líder autoritario. 

Trump ha expresado abiertamente su admiración por mandatarios como el presidente de Rusia, Vladimir Putin, que cultivan un estilo confrontativo con las instituciones de su país. 

Hasta ahora sus intentos en los tribunales se estrellaron sin prosperar y su abogado, Rudy Giuliani tampoco aportó datos más allá de decir que los demócratas “se comportaron de una manera que sugiere un fraude”.

– La teoría de un golpe de estado –

En el proceso, el mandatario destituyó al jefe del Pentágono el lunes, una personalidad percibida como relativamente independiente, y luego siguió la purga con otros altos cargos, algo que indignó a sus críticos. 

“En las últimas 24 horas, el Secretario de Defensa, el subsecretario de Defensa para la Política y el subsecretario de Defensa de Inteligencia fueron despedidos (…) ¿Por qué?”, dijo en Twitter Alexander Vindman, un oficial retirado que trabajó en la Casa Blanca hasta que fue depuesto después de testificar contra Trump en el juicio político en el Congreso.

Un punto clave fue cuando el jefe del Departamento de Justicia, Bill Barr, autorizó a los fiscales federales a abrir investigaciones sobre irregularidades en el voto. 

Entonces el jefe de la división de crímenes electorales del Departamento de Justicia renunció en protesta. 

Algunos de los que plantean escenarios más extremos, advierten que incluso se podría producir un golpe dentro del Colegio Electoral.

Para que eso se materialice los legisladores estatales republicanos deberían amañar una estrategia para enviar electores que ignoren el voto de los ciudadanos y se vuelquen a Trump.

Una confabulación de circunstancias de este tipo son ventiladas en muchos medios, pero parecen una posibilidad lejana en la vida real. 

“Para empezar, incluso hablar de hacer algo así, desataría una gran agitación y colocaría a los legisladores bajo una presión sin precedentes”, escribió Richard Hasen, profesor de derecho de la Universidad de California.

Pero, tras una campaña anormal y un resultado que se hizo esperar, los nervios están a flor de piel. 

Los comentarios del jefe de la Diplomacia, Mike Pompeo, de que el gobierno se prepara para un “segundo mandato de Trump” no ayudaron a calmar los ánimos.

– Un espectáculo para su futura carrera –

Pero también existe la posibilidad de que Trump esté montando un espectáculo para estar en el centro de los focos. 

Pese a que no ganó, obtuvo 72 millones de votos, mantuvo a su leal base consigo y según una encuesta de Politico/Morning Consult, un 70% de los republicanos creen que la elección no fue libre ni justa.

Trump también puede tener objetivos personales: sus finanzas y su futuro profesional. 

El energético político de 74 años tiene ahora una gigante base de datos de votantes y tiene opciones más allá de construir una biblioteca presidencial como sus antecesores. 

Un pista de su camino es su apetito por los negocios. 

Siga o no una carrera en la política, se especula que vuelva a la televisión, quizás con la misión de castigar a la cadena Fox News, que criticó por lo que consideró una falta de lealtad. 

Fox “olvidó lo que los hizo exitosos, lo que los llevó donde están. Se olvidaron de la gallina de los huevos de oro”, dijo el jueves en una serie de tuits atacando al dueño de la cadena, Rupert Murdoch, y atizando una teoría de la conspiración gestada por las cadenas de extrema derecha Newsmax y OANN.

Entonces, ¿podría ser que el caos post-electoral articulado por Trump fuera el episodio piloto para su próximo programa de telerealidad?

Ofrecen a Trump US$ 100 millones para que deje la presidencia de EEUU

El presidente Donald Trump no tiene todo perdido. De hecho podría echarse al bolsillo millones de dólares si sale de la Casa Blanca.

“Trump está siendo bombardeado con ofertas de libros y televisión que podrían valer la asombrosa suma de $100 millones de dólares”, dijo una fuente a Page Six.

Según el reporte, con base en una fuente que conoce de las negociaciones, el mandatario republicano también estaba siendo cortejado por los canales de televisión de extrema derecha.

“Los acuerdos de libros y televisión son un plan B si no gana la guerra de los votos”, dijo la fuente.

La intención de quienes ponen la oferta frente al presidente Trump es que más de 70 millones de votos significan un alto número de posibles lectores o espectadores.

“Todos los libros anti-Trump han hecho mucho dinero, así que este de Donald es un éxito seguro”, indicó la fuente.

De lograrse un contrato de ese nivel superaría el acuerdo de $65 millones de dólares que Barack y Michelle Obama lograron para sus respectivas memorias. La del presidente saldrá al mercado el 17 de noviembre.

La página de trascendidos señaló que algunos editores consideraron excesivo un contrato de ese nivel para el presidente Trump, pero no descartaron la importancia de publicar sus memorias, considerando el interés público.

Líder republicano del Senado respalda que Trump no reconozca victoria de Biden

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, hizo público este lunes su respaldo a la decisión del presidente Donald Trump de emprender acciones legales contra los resultados electorales que dieron la victoria al presidente electo Joe Biden.

McConnell, que consiguió conservar su escaño en la Cámara Alta, considera que el magnate está “cien por cien en su derecho” de solicitar un nuevo conteo y de impugnar las elecciones. Sin embargo, Trump no ha aportado evidencia de fraude electoral.

En su intervención ante el Senado, el republicano repitió el mantra de “los votos legales” en el que Trump ha insistido en los últimos días, a pesar de que tampoco tienen argumentos para justificar que unos sufragios sean legales y otros no.

El senador demócrata Chuck Schumer rebatió a McConnell recordándole que “las demandas deben estar fundamentadas en hechos y evidencias. Y no se equivoque, no ha habido evidencia de ningún fraude electoral significativo o generalizado. Joe Biden ganó esta elección [de manera] justa y honesta. Los márgenes de su victoria crecen día a día”.

Mientras el mundo felicitaba a Biden, AMLO y Bolsonaro guardaron silencio

Mientras congresistas y líderes políticos brasileños y mexicanos se unían este sábado (07.11.2020) a los mensajes de felicitación y reconocimiento mundial a Joe Biden como presidente electo de Estados Unidos, los mandatarios Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro guardaron silencio desde sus Casas Presidenciales, lo que causó indignación de sus opositores.

Las posturas de estos dos presidentes contrastan con la de otros mandatarios de América, incluyendo Canadá, Argentina, Costa Rica, Chile, Colombia, Panamá e, incluso, la de Nicolás Maduro de Venezuela.


En EE.UU.  y México le reclaman a AMLO

“Esto representa un asombroso fracaso diplomático del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en un momento en el que la entrante Administración Biden busca una nueva era de amistad y cooperación”, expresó Joaquín Castro, líder del Caucus Hispano en el Congreso de Estados Unidos.

Las declaraciones ocurren después de que López Obrador rechazó reconocer a Biden como presidente hasta “que se resuelvan todos los asuntos legales” de la elección. En una rueda de prensa en Tabasco, en el sureste de México, el mandatario negó pronunciarse “por prudencia” mientras Donald Trump insiste en que le robaron la elección y deben agotarse todas las vías legales.

“Nosotros padecimos mucho de las cargadas, de cuando nos robaron una de las veces la presidencia, y todavía no se terminaban de contar los votos y ya algunos Gobiernos extranjeros estaban reconociendo a los que se declararon ganadores, eso fue lo que pasó en el 2006”, dijo el gobernante mexicano. El líder izquierdista presumió tener “muy buena relación” con ambos candidatos, pero algunos pusieron esto en duda.

“AMLO no se mide, ya hasta el señor Maduro felicitó a Biden. Ya estar peor que eso es de risa”, tuiteó Kenia López, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Senado mexicano.