POLITICA EEUU

EEUU promete a Guatemala más ayuda y enfoque humano en tema migratorio

La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, dijo este lunes, tras reunirse con el presidente guatemalteco, que su país quiere aumentar la ayuda en la región y gestionar la migración de una forma segura y humana, mientras busca la forma de calmar una crisis migratoria en la frontera con México.

El presidente Joe Biden, quien se ha alejado del enfoque migratorio de línea dura de su predecesor Donald Trump, le dio a Harris el trabajo de liderar los esfuerzos de Estados Unidos con México y los países del llamado Triángulo del Norte -El Salvador, Guatemala y Honduras- para evitar que los migrantes crucen a Estados Unidos.

La reunión, que se llevó a cabo virtualmente, fue la segunda conversación en menos de un mes de Harris con el mandatario guatemalteco, Alejandro Giammattei, una señal de la mejor oportunidad que tiene para construir una asociación en la región. Ambos conversaron antes el 30 de marzo.

Harris aún no ha hablado con los presidentes de Honduras y El Salvador.

“Queremos trabajar con usted (…) de una manera que le brinde esperanza al pueblo de Guatemala, que habrá una oportunidad para ellos si se quedan en casa”, dijo Harris. Añadió que visitará la región en junio.

Giammattei le dijo que Guatemala espera con ansias su visita, pero quiere llegar a un acuerdo sobre los temas antes del viaje.

“De aquí al mes de junio deberíamos de proponernos de tener una hoja de ruta trazada que pueda servir para que hayan acuerdos de gobierno a gobierno para que podamos (…) principiar el duro camino que nos queda por delante”, agregó.

Durante la primera llamada en marzo surgieron desafíos, cuando Giammattei le preguntó a Harris sobre la posibilidad de comprar vacunas Covid-19, dijeron funcionarios a Reuters. La consulta no se incluyó en el reporte de la conversación de Estados Unidos.

El 5 de abril, Guatemala dijo que estaba comprando 16 millones de vacunas rusas Sputnik V para inocular aproximadamente a la mitad de la población del país.

La oficina de Harris no comentó sobre el tema, pero un funcionario dijo que no era políticamente sostenible asegurar el suministro de vacunas a otros países antes de inocular a todos los estadunidenses.

En tanto, el Departamento del Tesoro dijo el lunes que impuso sanciones al parlamentario Felipe Alejos Lorenzana y a Gustavo Adolfo Alejos Cambara, quien fue jefe de gabinete del ex presidente Álvaro Colom.

Joe Biden anunciará la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán

El presidente Joe Biden planea anunciar este miércoles la retirada de las tropas de Estados Unidos de Afganistán antes del próximo vigésimo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre, según tres personas familiarizadas con los planes.

La retirada amplía la presencia de las tropas estadounidenses más allá de la fecha límite del 1 de mayo fijada por la administración de Trump en un acuerdo con los talibanes, pero solo por una cuestión de meses.

Biden ha estado sopesando la decisión durante meses con sus asesores y señaló que no creía que las tropas estadounidenses debían permanecer en el país mucho más allá de la fecha límite.

Se espera que los funcionarios expliquen la decisión más tarde el martes.

El diario The Washington Post fue el primero en comunicar la noticia.

Los funcionarios estadounidenses dicen que hay unos 2.500 soldados en Afganistán. Además, no está claro qué ocurrirá con varios centenares de fuerzas de operaciones especiales estadounidenses que colaboran con la CIA en misiones antiterroristas. Esas tropas no están reconocidas públicamente y no forman parte del cálculo formal de 2.500 efectivos en el país.

La decisión pondría fin a la guerra más larga en la historia de Estados Unidos

El nuevo plazo de Biden para retirar las tropas estadounidenses el 11 de septiembre marcaría el fin simbólico de la guerra más larga de la historia de Estados Unidos: exactamente 20 años después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 que dieron impulso a la invasión inicial de Afganistán por parte de Estados Unidos.

La retirada de las tropas de Afganistán es la primera decisión importante de la presidencia de Biden con respecto a las tropas estadounidenses en el extranjero, y Biden se debatió con lo que debía hacer durante meses antes de la fecha límite del 1 de mayo fijada por su predecesor.

El mes pasado, Biden señaló que era poco probable que se cumpliera el plazo del 1 de mayo, pero dijo en su primera conferencia de prensa como presidente que no preveía que las tropas estadounidenses permanecieran en Afganistán el año que viene.

«No nos quedaremos durante mucho tiempo. Nos iremos», dijo Biden. «La cuestión es cuándo nos vamos». Añadió que «será difícil cumplir el plazo del 1 de mayo, simplemente por razones tácticas».

El secretario de Estado de EE.UU., Tony Blinken, sentó las bases para que Biden anunciara la retirada en una llamada telefónica con el presidente Ashraf Ghani el martes, según dos fuentes familiarizadas con la llamada.

Biden dice que irá a la frontera y Trump estalla contra él

El presidente Joe Biden afirmó que viajará a la frontera con México, ante el aumento de la llegada de migrantes indocumentados, mientras que su predecesor, Donald Trump, lo acusó de haber creado “un desastre nacional”.

Preguntado sobre si pensaba visitar el linde con el país vecino, Biden respondió: “En algún momento, lo haré, sí”, indicó el presidente, sin precisar una fecha, en declaraciones a los periodistas a su regreso a la Casa Blanca tras pasar el fin de semana en Camp David.

Biden aseguró que conoce cuál es la situación en los centros de detención de migrantes en la frontera, cuando uno de los reporteros le dijo si con esa visita deseaba conocer de primera mano las condiciones en ese tipo de instalaciones.

El mandatario subrayó que, aparte del mensaje de su Administración de recomendar no viajar a quienes estén pensando en dirigirse a EE.UU. a través de su frontera sur, su Ejecutivo va a adoptar más medidas.

“Estamos en el proceso ahora, incluyendo garantizar que restablecemos lo que había antes, que era que puedan (los inmigrantes) quedarse y presentar sus casos desde sus países de origen”, explicó.

El Gobierno de Biden se afanó en defender su gestión de la crisis migratoria y en mandar un mensaje claro: “No vengan a EE.UU.”

Para ello, el máximo responsable de inmigración de su Ejecutivo, el secretario de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), Alejandro Mayorkas, hizo una ronda de entrevistas por algunas de las principales televisiones del país, en las que culpó de la situación actual en la frontera a la Administración de Trump.

Poco después, el exmandatario, quien pese a haber abandonado la Casa Blanca es el líder más popular entre los republicanos, reivindicó su legado en un comunicado y afirmó que entregó al Gobierno de Biden “la frontera más segura de la historia”.

“Todo lo que tenían que hacer era mantener un sistema que funcionaba sin problemas en piloto automático -opinó-. En cambio, en el lapso de unas pocas semanas, la Administración de Biden ha convertido un triunfo nacional en un desastre nacional”.

Trump calificó las intervenciones de Mayorkas en las televisiones de “patéticas”, “inútiles” y de “desgracia nacional”: “Su presentación autocomplaciente en medio de una crisis masiva que él mismo ha ayudado a crear es una prueba más de que es incapaz de liderar el DHS”, sentenció.

El expresidente instó a reanudar la construcción del muro en la frontera con México, una de sus propuestas estrella y que fue paralizada por Biden en su primer día en la Casa Blanca, y aseguró que por el linde están entrando drogas a EE.UU., además de haber tráfico sexual y de personas.

“Las políticas temerarias de esta Administración están permitiendo y alentando crímenes contra la humanidad. ¡Nuestro país está siendo destruido!”, clamó Trump.

Cuomo en la cuerda floja: senadores federales demócratas Chuck Schumer y Kirsten Gillibrand exigen su renuncia

Los senadores Chuck Schumer y Kirsten Gillibrand, que representan a Nueva York en el Senado de los Estados Unidos, pidieron al gobernador Andrew Cuomo que renuncie, ya que enfrenta múltiples acusaciones de acoso sexual y un escándalo derivado de su manejo de la crisis de Covid-19, reportó CNBC.

Schumer y Gillibrand, ambos demócratas, son los funcionarios más destacados que han pedido la renuncia de Cuomo.

El viernes temprano, Cuomo resistió un número creciente de llamadas para renunciar.

“Nunca acosé a nadie, nunca agredí a nadie, nunca abusé de nadie”, dijo el gobernador demócrata de tres mandatos en una conferencia de prensa.

La oficina de Cuomo no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios que hizo CNBC sobre la declaración de Schumer y Gillibrand.

Una de las acusadoras de Cuomo, Lindsey Boylan, amenazó el viernes con iniciar un PAC para apoyar a los principales contendientes contra Schumer y Gillibrand, quienes para entonces no habían pedido la renuncia del gobernador.

Más de la mitad de la delegación demócrata del Congreso de Nueva York ha pedido la dimisión de Cuomo, al igual que docenas de legisladores demócratas estatales.

Esta es la declaración de la senadora Kirsten Gillibrand en la que pide a Cuomo su dimisión:

“Enfrentar y superar la crisis de Covid requiere un liderazgo firme y seguro. Felicitamos las valientes acciones de las personas que se han presentado con serias acusaciones de abuso y mala conducta. Debido a las múltiples acusaciones creíbles de acoso sexual y mala conducta, está claro que el gobernador Cuomo ha perdido la confianza de sus socios gobernantes y de la gente de Nueva York. El gobernador Cuomo debería dimitir”.

Congresista: “el Partido Republicano tiene que dejar de ser el partido de la supremacía blanca”

La congresista republicana Liz Cheney ha dicho que el Partido Republicano debe dejar de ser el “partido de la supremacía blanca”.

En comentarios que seguramente avivarán aún más la división entre los republicanos mientras el partido lucha por su futuro, la hija del exvicepresidente Dick Cheney dijo que era vital no ignorar los símbolos del racismo y el extremismo que se exhibieron abiertamente durante los disturbios del 6 de enero en el Capitolio de los Estados Unidos.

“Es muy importante para nosotros ignorar la tentación de apartar la mirada”, dijo.

“Es muy importante, especialmente para nosotros como republicanos, dejar en claro que no somos el partido de la supremacía blanca”.

Ella agregó: “Vieron los símbolos de repulsión igual que el Holocausto en el Capitolio ese día, vieron la bandera confederada ser llevada a través de la rotonda, y creo que nosotros, como republicanos en particular, tenemos el deber y la obligación de oponernos a eso, de defendernos. contra la insurrección”.

Los comentarios de la congresista de Wyoming, que es la tercera republicana de mayor rango en la Cámara de Representantes, se producen más de seis semanas después del motín en el Capitolio de Estados Unidos, cuando cientos de simpatizantes de Donald Trump intentaron impedir que miembros de ambas cámaras del Congreso ratificaran los votos del colegio electoral de Joe Biden.

Lo hicieron después de que Trump celebró una manifestación esa mañana en el National Mall en Washington DC e instó a sus seguidores a “luchar como el infierno”.

Leer más: Los senadores a favor de combustibles fósiles acorralan a la primera mujer indígena nominada al gabinete, llamándola “divisiva”

Posteriormente fue acusado por la Cámara, pero en el Senado, los demócratas se quedaron a 10 votos de la mayoría de dos tercios que necesitaban para condenarlo y posiblemente evitar que vuelva a ocupar el cargo.

Cheney fue una de los 10 republicanos en la Cámara que votaron para acusar a Trump, quien fue acusado de incitar a una insurrección con sus ardientes palabras. Siete senadores republicanos también votaron a favor de condenarlo.

Todos ellos se han enfrentado a la hostilidad de los partidarios más leales de Trump, incluidos otros miembros del Congreso, muchos de los cuales intentaron que la despojen de su papel de liderazgo.

Sin embargo, Cheney ha hecho caso omiso de esos señalamientos y por el contrario, ha redoblado sus críticas a Trump y su descarado populismo, como el partido busca definirse a sí mismo, mientras los demócratas controlan la Casa Blanca, la Cámara y el Senado.

Lo hizo nuevamente el martes, en sus comentarios durante una transmisión en vivo de preguntas y respuestas organizada por el Instituto Reagan.

“Corresponde a todos los que hacen un juramento, mismos que deben proteger y defender la constitución, que reconozcamos lo que sucedió el 6 de enero, que nos comprometemos a que nunca más debe volver a suceder, que reconozcamos el daño que hizo el presidente, el presidente Trump, diciendo que de alguna manera se robaron las elecciones, haciendo esos reclamos durante meses y convocando a la muchedumbre y provocándolos luego del ataque al Capitolio”, dijo.

“Y también, y muy importante, a negarse, a pesar de las múltiples solicitudes de la gente de pedirle que detuviera lo que estaba sucediendo y pedirle que detuviera la violencia para proteger el Capitolio y proteger el conteo de votos electorales… no lo hizo.”

Si bien Trump ya no es presidente y ha sido excluido de Twitter, su presencia cobra gran importancia a medida que los republicanos buscan decidir el mensaje que quieren transmitir a los votantes, mientras miran hacia las elecciones de mitad de período de 2022 cuando Mitch McConnell y otros están decididos a intentar recuperar el control del Senado y la Cámara.

También dijo que era importante para todos los políticos condenar las mentiras y acciones de Trump.

“Es una amenaza existencial para quienes somos y no se puede minimizar ni trivializar”, dijo.

Analistas: Trump sigue gozando de gran popularidad en el partido republicano

Con la absolución en su segundo “impeachment”, Donald Trump ha demostrado que mantiene las riendas del Partido Republicano gracias a su enorme popularidad entre los votantes, quienes ya están haciendo pagar un alto precio a los conservadores que quisieron declararle culpable.

Uno de los siete republicanos que apoyó la propuesta de los demócratas para condenar a Trump por el asalto al Capitolio es Bill Cassidy, senador de Luisiana y que anoche fue “censurado” por el Partido Republicano de su estado, en lo que se considera uno de los mayores castigos que puede aplicar una formación local.

No obstante, en una entrevista este domingo en la cadena ABC, Cassidy se mostró confiado en que el tiempo hará entender su decisión a los vecinos de Luisiana y consideró que la formación debe abandonar el culto a la personalidad de Trump para volver a sus valores tradicionales.

“El Partido Republicano es mucho más que una persona. El Partido Republicano son ideas. Fuimos el partido que se fundó para acabar con la esclavitud, fuimos el partido que preservó la Unión, fuimos el partido que aprobó la primera ley de derechos civiles, fuimos el partido que puso fin a la Guerra Fría”, reivindicó.

Con esas palabras, Cassidy retrató la guerra que se libra dentro del Partido Republicano para definir su identidad, ahora que Trump ya no es presidente.

La batalla por el alma de Partido Republicano

Parte de los republicanos quieren que el trumpismo siga atado al partido que lo acogió en 2016 con la llegada de Trump; pero, otros, como Cassidy, temen que esa ala más radical les haga perder votos en el centro y apuestan por volver a los valores tradicionales de la formación.

Además de Cassidy, otros dos republicanos que votaron contra Trump recibieron este domingo críticas de sus constituyentes. Se trata de los senadores Richard Burr de Carolina del Norte y Patrick Toomey de Pensilvania, quienes el próximo año se retiran de la política, por lo que gozaban de más libertad que sus correligionarios para votar a favor de una condena.

De hecho, de los siete republicanos que rompieron filas, solo una de ellos, Lisa Murkowski de Alaska, se presenta a la reelección en 2022; mientras que tres (Cassidy, Susan Collins y Ben Sasse) acaban de ser reelegidos, por lo que no tendrán que enfrentarse a las urnas hasta 2026.

Mientras tanto, Mitt Romney, excandidato presidencial republicano en 2012, se ha consolidado como una figura de oposición a Trump, algo que goza de cierta popularidad en su estado, Utah.

Claves de la última jornada del juicio político a Trump

El Senado declaró no culpable al expresidente Donald Trump durante la última sesión del segundo juicio político, ayer sábado.

Los senadores votaron 57-43 a favor de condenar a Trump por incitar a una insurrección en el Capitolio el 6 de enerolo que no fue suficiente para alcanzar la mayoría requerida de dos tercios de los votos.

El segundo juicio político de Trump duró cinco días y tanto los administradores de la Cámara como los abogados defensores presentaron pruebas y argumentos para respaldar sus posiciones.

Los demócratas necesitaban que 17 republicanos votaran con ellos para condenar a Trump por incitar a una insurrección. Al final, siete republicanos votaron para condenar a Trump: los senadores Richard M. Burr de Carolina del Norte, Bill Cassidy de Louisiana, Susan Collins de Maine, Lisa Murkowski de Alaska, Mitt Romney de Utah, Ben Sasse de Nebraska y Patrick J. Toomey de Pennsylvania.

Los gerentes de juicio político de la Cámara llamaron inesperadamente a testigos y luego abandonaron abruptamente la solicitud, luego de llegar a un acuerdo con el equipo de defensa de Trump para agregar al expediente del juicio una declaración escrita de la representante Jaime Herrera Beutler de Washington, una republicana que dijo que le habían dicho que Trump se puso del lado de los alborotadores mientras atacaban el Capitolio.

Cuarenta y tres republicanos votaron a favor de absolver a Trump por incitar a una insurrección contra Estados Unidos, más que suficiente para evitar la mayoría de dos tercios necesaria para la condena.

Trump fue declarado no culpable.

“Dejemos que el registro demuestre, ante Dios, la historia y el solemne juramento que juramos a la Constitución, que solo hubo un veredicto correcto en este juicio: culpable”, dijo el líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, después de la votación.

Foto de Sanders con manoplas recauda 1.8 millones de dólares para caridad

La venta de artículos con la famosa foto del demócrata Bernie Sanders, abrigado con unos guantes de lana el día de la toma de posesión del presidente Joe Biden, recaudó 1,8 millones de dólares para obras de caridad, anunció el veterano senador ayer miércoles.

El legislador de Vermont de 79 años y líder del ala izquierda de los demócratas se declaró “asombrado” por el furor que causó la fotografía viral, tomada el pasado 20 de enero en el Capitolio de Washington y que dio pie a miles de “memes” en las redes sociales.

“Jane y yo nos asombramos por la creatividad mostrada por tantas personas durante la semana pasada, y estamos contentos de poder usar mi fama en internet para ayudar a los pobladores de Vermont más necesitados”, dijo Sanders en un comunicado y nombrando también a su esposa.

La oficina de Sanders dijo que los grupos que recibieron el dinero fueron la sede de Vermont de “Meals on Wheels” (Comida sobre Ruedas) y la red de Padres e Hijos de Vermont.

El stock inicial de camisetas y demás artículos se vendió en 30 minutos. Ahora hay lista de espera para el resto de las órdenes.

Mientras, un muñeco de lana inspirado en la famosa foto del senador durante la investidura presidencial fue subastado por más de 40.000 dólares, dinero que será destinado a un programa de ayuda de alimentos para personas mayores necesitadas.

La creadora del muñeco de croché, Tobey King, se inspiró en la imagen del exaspirante presidencial y subastó su creación en eBay. Prometió que todo el dinero recaudado iría también a Meal on Wheels, una organización sin fines de lucro a la que Sanders ha apoyado y que entrega comida a personas mayores necesitadas.

Senado analiza plan para bloquear políticamente a Trump

Aunque el juicio político al expresidente Donald Trump avanzará en el Senado, los demócratas no lograrán los votos suficientes para “sentenciarlo”.

El senador Tim Kaine (Virginia) reconoció que aunque el proceso avance, la votación de los republicanos dejó en claro que no se conseguirán los 67 votos para una condena al exmandatario.

“El voto en la moción Paul de ayer dejó completamente en claro que no estaremos cerca de los 67 votos”, indicó.

Sin embargo, el demócrata dijo que hay un plan para “vetar” al expresidente de que se presente en una nueva elección.

Aunque la votación avanzó para continuar el juicio político con 55 demócratas contra 45 republicanos, el resultado sería la absolución del expresidente.

Kaine indicó que la alternativa es “una censura bipartidista” sin que haya un juicio prolongado, pero lo detendría para competir en una elección.

“Podría ser una alternativa”, dijo a los periodistas.

El demócrata dijo que prefiere que el Senado se concentre en la pandemia y el paquete de estímulo.

“Hacer una prueba sabiendo que obtendrás 55 votos como máximo me parece que no es la prioridad correcta de nuestro tiempo”, indicó.

Biden muestra “firmeza” y Putin aboga por la “normalización” en la primera conversación de los presidentes

Joe Biden y Vladimir Putin mantuvieron una primera conversación telefónica de la que la Casa Blanca destaca la “firmeza” que mostró el presidente de EE.UU. y el Kremlin que el mandatario ruso abogó por la “normalización” de las relaciones.

En su diálogo telefónico de ayer martes, los mandatarios abordaron el tema de las protestas de la oposición en Rusia y la posible extensión del tratado de armas nucleares Start, cuya expiración está prevista para inicios de febrero.

Según el gobierno estadounidense, Biden previno al ruso Vladimir Putin en contra de la interferencia electoral.

Putin felicitó a Biden por su triunfo en las elecciones presidenciales de noviembre, según un comunicado del Kremlin.

Ambas partes acordaron mantenerse en contacto en el futuro.

El tema de las relaciones con Moscú ha sido un asunto difícil para los ocupantes de la Casa Blanca.

El expresidente Donald Trump era acusado por sus críticos de no tener una postura suficientemente dura ante Putin, mientras que las agencias de seguridad estadounidenses acusaban a Moscú de esta supuestamente implicado en varios hackeos en Estados Unidos.

Esas agencias denunciaron la supuesta injerencia de Rusia en los comicios presidenciales de 2016 en los que se impuso Trump y, luego, en los comicios de 2020 volvieron a alertar sobre este tema.

El expresidente Barack Obama -que tuvo a Biden como su vicepresidente- también fue acusado de debilidad ante Rusia y de no saber reaccionar cuando el Kremlin decidió anexarse Crimea, invadir el este de Ucrania y convertirse en la potencia de referencia en el conflicto de Siria.

¿Qué dijeron la Casa Blanca y el Kremlin?

Un resumen de la llamada, elaborado por la Casa Blanca, decía que los dos presidentes también discutieron sobre el ciberataque masivo de SolarWinds, los informes sobre las supuestas recompensas ofrecidas por Moscú a quienes mataran a soldados estadounidenses en Afganistán y el envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalny.

El resumen del Kremlin de la llamada dijo que Putin “señaló que la normalización de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos satisfaría los intereses de ambos países y, teniendo en cuenta su responsabilidad especial de mantener la seguridad y la estabilidad en el mundo, de toda la comunidad internacional”.

“En general, la conversación entre los líderes de Rusia y Estados Unidos fue de naturaleza seria y sincera”, agregó el comunicado del Kremlin.

Biden no busca un enfrentamiento

Análisis de Barbara Plett-Usher, corresponsal de la BBC en el departamento de Estado

Joe Biden había indicado que sería más duro con Vladimir Putin que Donald Trump, quien se negó a enfrentarse al Kremlin y con frecuencia arrojó dudas sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016.

En ese asunto, Biden marcó con mayor claridad su ruptura con la postura de Trump y, según se informó, le dijo a Putin que sabía que Rusia había intentado entrometerse en las elecciones de 2016 y 2020.

¿Cómo serán las finanzas de Donald Trump tras dejar la presidencia de Estados Unidos?

Aunque no de manera literal, podría decirse que el expresidente Donald Trump, por voluntad, salió por la puerta trasera de la Casa Blanca. Pero es claro que el magnate tampoco se va como si no tuviera dinero en su cartera tal como si hubiera sido cualquier otro tipo de empleado de Estados Unidos. Decidió irse a Florida desde muy temprano para no asistir a la toma de protesta de Joe Biden. Cuestionable o no su forma de dirigir al país durante 4 años, ahora nos preguntamos: ¿cómo serán sus finanzas tras dejar la presidencia?

En 2005, el periodista Timothy O’Brien publicó el libro “TrumpNation”, afirmando que el patrimonio neto de Trump rondaba entre $150 y $250 millones de dólares. Esto enfureció a Trump, quien lo demandó por difamación. Según Yahoo! Financela mayoría de los observadores interpretaron esa demanda en el sentido de que Trump no era multimillonario.

Nunca ha quedado claro el capital que contiene el expresidente debido a que su principal negocio son las bienes raíces. El sector inmobiliario entre propiedades, edificios y tierras no tienen liquidez, lo que las hace difíciles de valorar.

El año pasado, The New York Times informó que Trump no había pagado impuestos porque registró grandes pérdidas. Los reporteros concluyeron que entre pérdidas comerciales, deudas y una auditoría fiscal que podría costarle $100 millones de dólares, las finanzas del entonces presidente eran precarias.

El “valor neto” son los activos menos los pasivos de una personas. Aunque pudiera ser, de nada le sirve a Donald Trump si tuviera mil millones de dólares en activos, si también tiene mil millones de dólares en pasivos. Así no eres multimillonario, simplemente no tienes nada.

Bill Clinton y Barack Obama son dos exmandatarios que se hicieron más ricos de lo que eran antes de ocupar el cargo; para Trump no se vislumbra el mismo panorama. Si bien Clinton estaba endeudado por costos legales, no debía nada en comparación con los $2.5 mil millones de dólares que se rumorean que la Organización Trump le debe a Deutsche Bank. Al menos $340 millones de eso vencerán en los próximos años, según CNN Business.

Tras los últimos acontecimientos, incluidos la toma del Capitolio el 6 de enero, Trump ha perdido importantes contratos. La PGA anunció que no celebrarían el torneo de la PGA 2022 en el club de Trump en Bedminster, Nueva Jersey, ni realizaría eventos futuros en propiedades del exmandatario; la ciudad de Nueva York canceló sus contratos con la Organización Trump para administrar dos pistas de patinaje sobre hielo, un carrusel y un campo de golf; las Girl Scouts de la misma ciudad están tratando de salir de su contrato de arrendamiento en un edificio de Trump; y Cushman y Wakefiel anunciaron que ya no manejarían el arrendamiento en las propiedades de Trump.

Si bien Donald Trump no salió como empleado despedido por la puerta trasera de la Casa Blanca siendo pobre, es posible que el futuro cercano del magnate no tenga tanto brillo en sus finanzas como pareciera.

Fuente: Solo dinero.com

Trump pide a Biden seguir sus políticas en materia de migración

El presidente saliente, Donald Trump, pronosticó este martes una “calamidad absoluta” para la seguridad y la salud pública del país si el mandatario electo, Joe Biden, revierte sus políticas migratorias y no sigue construyendo el muro con México.

En la última visita de su Presidencia al muro fronterizo, su promesa electoral estrella, Trump defendió su política migratoria y confió en que Biden, que llegará al poder el próximo día 20, no cumpla su compromiso de revertirla.

“Si se revierten nuestras medidas en la frontera, se desatará un maremoto de inmigración ilegal, una ola como la que nunca hemos visto, y puedo decirles que ya están empezando a venir olas desde una distancia de 2,000 y 1,000 y 500 millas, vemos que vienen“, dijo Trump desde la localidad fronteriza de Álamo (Texas).

“Eso será una calamidad absoluta para la seguridad nacional, la seguridad pública y la salud pública. Destruirá millones y millones de empleos y se llevará miles de vidas inocentes“, añadió Trump, en términos hiperbólicos.

El presidente saliente recuperaba así su habitual mensaje que equipara a todos los inmigrantes indocumentados con criminales, sin matices, y su argumento de que sus políticas para restringir el asilo han permitido contener la expansión de la covid-19, a pesar de que su país es el que tiene más contagios y muertes del mundo.

“Tenemos áreas de la frontera que están en muy buena forma, pero en el otro lado, en México, están sufriendo mucho con el virus”, afirmó el mandatario saliente.

Por eso, Trump pidió mantener en pie una orden sobre la frontera que emitieron este año los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) debido a la pandemia, y en la que se basan ahora los agentes migratorios del país para enviar a México a más del 90% de quienes cruzan ilegalmente la frontera.

También instó a Biden a mantener en pie los acuerdos de “tercer país seguro”, que Trump ha firmado con Guatemala, Honduras y El Salvador y que permiten a EE.UU. deportar a los refugiados que llegan a su territorio y no han pedido asilo en el primer país que pisaron al salir de su nación de origen.

“Qué desastroso sería si los eliminan, he oído que lo están pensando. Espero que no lo hagan, sería un despropósito absoluto para nuestro país”, subrayó Trump.