POLITICA EEUU

Biden anunciará nominados al gabinete esta semana

Los primeros nombramientos del gabinete del presidente proyectado Joe Biden se conocerán el martes y se están planeando cambios a la ceremonia de juramentación en enero debido a la pandemia, a medida que el equipo del demócrata avanza a pesar de los obstáculos de la administración de Donald Trump.

Ron Klain, jefe de despacho de Biden, no ofreció detalles sobre qué secretarios anunciará Biden. The Associated Press ha informado que el demócrata podría nombrar a su candidato para secretario de Estado o del Tesoro la próxima semana.

Biden se ha comprometido a construir el gobierno más diverso de la historia moderna, y él y su equipo a menudo hablan sobre su deseo de que su administración refleje a Estados Unidos. Está por verse si hará historia al nominar a la primera mujer para dirigir los departamentos de Defensa, Tesoro o el de Asuntos de Veteranos, o el primer afroestadounidense encabezando los departamentos de Defensa, Interior o Tesoro.

Biden dijo la semana pasada que ya tenía su elección para el Departamento del Tesoro.

Klain dijo que la negativa de la administración Trump a despejar el camino para que el equipo de Biden tenga acceso a información clave sobre agencias y recursos federales para la transición está afectando la planificación, incluido el proceso de selección del gabinete. La actual Administración de Servicios Generales aún tiene que reconocer que Biden ganó las elecciones, una determinación que eliminaría esos obstáculos.

“No estamos en condiciones de verificar antecedentes de los nominados al gabinete. Y, por lo mismo, hay impactos definidos. Esos impactos aumentan todos los días”, dijo Klain al programa “This Week” de ABC.

Incluso algunos republicanos se han desmarcado de con Trump en los últimos días y le han pedido que acepte los resultados de las elecciones.

Hoy, el exgobernador republicano de Nueva Jersey, Chris Christie, partidario de Trump desde hace mucho tiempo, dijo en ABC que era hora de que el presidente dejara de cuestionar el resultado. Christie dijo que el equipo legal de Trump era una “vergüenza nacional”.

Demócratas aseguran control de Cámara de Representantes

Los demócratas aseguraron ayer el control de la Cámara de Representantes por dos años más, pero con una mayoría reducida, un final agridulce a los comicios de la semana pasada que ha dejado divisiones dentro del partido y con poco margen de error para promover su agenda.

El partido ya aseguró al menos 218 escaños, según The Associated Press, y podría obtener unos cuántos más a medida que se avanza en el conteo de votos. A pesar de que eso les asegura el control de la cámara de 435 bancas, es casi un hecho que los demócratas pierdan algunos escaños luego de que un imprevisto aumento de votantes republicanos transformó ganancias anticipadas de unas 15 bancas en pérdidas que posiblemente alcancen esa misma cantidad.

“Tenemos el mazo, tenemos el mazo” dijo la presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi, que es casi un hecho que permanezca en el cargo. A pesar de que lamentó las derrotas demócratas en distritos en donde los votos republicanos lucían “casi irremontables”, dijo la semana pasada a los reporteros: “Hemos perdido algunas batallas, pero ganamos la guerra”.

Al retener la Cámara de Representantes, los demócratas tendrán control de la cámara por cuatro años consecutivos por apenas la segunda vez desde 1995, cuando los republicanos pusieron fin a un dominio demócrata de 40 años.

Sin embargo, aunque Biden ganó la elección presidencial, existe una buena posibilidad de que los republicanos retengan mayoría en el Senado. Eso obligaría a los demócratas a reducir sus aspiraciones de avanzar sin impedimento sus iniciativas en atención médica, infraestructura y otros temas, requiriendo en su lugar compromisos con el Partido Republicano.

A medida que asimilaban las malas noticias, la representante Cheri Bustos, que encabezó el comité de campaña de los representantes demócratas, anunció el lunes que no buscará una reelección al frente del panel. Los demócratas dijeron en privado que habría perdido la votación entre los legisladores del partido.

El partido ya aseguró al menos 218 escaños, según The Associated Press, y podría obtener unos cuántos más a medida que se avanza en el conteo de votos. A pesar de que eso les asegura el control de la cámara de 435 bancas, es casi un hecho que los demócratas pierdan algunos escaños luego de que un imprevisto aumento de votantes republicanos transformó ganancias anticipadas de unas 15 bancas en pérdidas que posiblemente alcancen esa misma cantidad.

“Tenemos el mazo, tenemos el mazo” dijo la presidenta de la cámara baja Nancy Pelosi, que es casi un hecho que permanezca en el cargo. A pesar de que lamentó las derrotas demócratas en distritos en donde los votos republicanos lucían “casi irremontables”, dijo la semana pasada a los reporteros: “Hemos perdido algunas batallas, pero ganamos la guerra”.

Sepa que mandatarios todavía no saludaron a Biden por su victoria en las elecciones

Los líderes mundiales, incluyendo la canciller alemana Angela Merkel, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Boris Johnson felicitaron a al presidente electo Joe Biden por su victoria en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, pero a mediados de la tarde del domingo destacaba el silencio de países como China y Rusia.

Las felicitaciones llegaban de todo el mundo después de que las cadenas de televisión estadounidenses declararon el sábado que Biden había tomado una ventaja insuperable sobre Donald Trump en el recuento casi completo de las elecciones del martes.

China

El Gobierno chino todavía no se había pronunciado acerca de la victoria de Biden, y en los últimos días lo máximo a lo que se prestó el Ministerio de Asuntos Exteriores fue una declaración del viceministro Le Yucheng: “Esperamos que el nuevo Gobierno de Estados Unidos trabaje con China para resolver las diferencias sin conflictos ni enfrentamientos (…), impulsando las relaciones bilaterales por el buen camino”.

En general, China ha seguido en silencio el proceso electoral en Estados Unidos, país con el que los lazos se han deteriorado durante los cuatro años de presidencia de Donald Trump.FOTO DE ARCHIVO. El presidente de EEUU, Donald Trump, saluda al presidente de China, Xi Jinping, en Osaka, Japón. 29 de junio de 2019. REUTERS/Kevin LamarqueFOTO DE ARCHIVO. El presidente de EEUU, Donald Trump, saluda al presidente de China, Xi Jinping, en Osaka, Japón. 29 de junio de 2019. REUTERS/Kevin Lamarque

En las jornadas que sucedieron a la votación, la cobertura de los medios estatales ha sido la esperada: mientras el resto del mundo se comía las uñas esperando al recuento, la prensa oficial china se centraba en las últimas actividades de Xi o de una feria comercial recientemente inaugurada en Shanghái. Y muchas de las menciones al respecto se centraban en la división y el “caos” en el país norteamericano.

Sin embargo, el rotativo nacionalista Global Times, el más proclive a tratar temas polémicos, sí publicaba hoy en su portada digital un largo artículo en el que desgranaba la postura de varios expertos del gigante asiático ante el futuro de las relaciones entre Beijing y Washington bajo la futura Administración Biden.

Navalny, antes que Putin

En Rusia, a mediados de la tarde del domingo aún no ha habido una declaración del presidente Vladimir Putin sobre los resultados de las elecciones estadounidenses.

Por el contrario, el líder de la oposición Alexéi Navalny felicitó a Biden antes de que el Kremlin reaccionara.

En un tuit, Navalny felicitó a Biden y a su compañera de fórmula de Kamala Harris por “definir el nuevo liderazgo en una elección libre y justa”.https://platform.twitter.com/embed/index.html?creatorScreenName=infobae&dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1325360907929710592&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fwww.infobae.com%2Famerica%2Fmundo%2F2020%2F11%2F08%2Fquienes-son-los-mandatarios-que-todavia-no-saludaron-a-joe-biden-por-su-victoria-en-las-elecciones-de-estados-unidos%2F&siteScreenName=infobae&theme=light&widgetsVersion=ed20a2b%3A1601588405575&width=550px

Rusia ha sido acusada de interferir en las elecciones estadounidenses de 2016 para ayudar a que Trump sea elegido, con la esperanza de que tome una línea más suave respecto a Moscú.

Se espera que Biden adopte una postura más dura y durante la campaña acusó a Trump de haber “abrazado a tantos autócratas en todo el mundo, empezando por Vladimir Putin”.

México

La mayoría de los países de América, incluyendo Canadá, Argentina, Costa Rica, Chile, Colombia, Panamá e, incluso, la de Nicolás Maduro de Venezuela, felicitó al presidente electo, con las notables excepciones de México y Brasil.

El presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador fue el primero en declarar de manera explícita que no reconocería al demócrata como presidente electo hasta “que se resuelvan todos los asuntos legales” de la elección, al citar el presunto fraude electoral que padeció en 2006.El presidente Donald Trump y López Obrador llegan a una ceremonia en la Casa Blanca el 8 de julio.El presidente Donald Trump y López Obrador llegan a una ceremonia en la Casa Blanca el 8 de julio.

El mandatario mexicano negó pronunciarse “por prudencia” mientras Donald Trump insiste en que le robaron la elección y deben agotarse todas las vías legales. El líder izquierdista presumió tener “muy buena relación” con ambos candidatos. Sin embargo, la negativa del gobierno mexicano en reconocer a Biden causó la indignación de congresistas estadounidenses y políticos de la oposición mexicana.

Brasil

En Brasil, el presidente Jair Bolsonaro, quien respaldó públicamente la reelección de Donald Trump, también se mantuvo en silencio, mientras el presidente de la Cámara de los Diputados, Rodrigo Maia, felicitó a Joe Biden.

Bolsonaro, quien ha declarado abiertamente su admiración por Tump, a quien ve como una suerte de modelo político, protagonizó la noche de este sábado un directo en Facebook en el que abordó asuntos locales, pero no hizo ninguna mención al proceso electoral que concluyó en la derrota de su aliado.

Pese a expresar su preferencia por Trump, Bolsonaro señaló esta semana que el actual presidente de Estados Unidos “no es la persona más importante del mundo” y aclaró que “Brasil seguirá siendo Brasil” y mantendrá su tradición de “no interferencia” en los procesos internos de otros países.Trump y Bolsonaro en un encuentro en Mar-a-Lago el 7 de marzo de 2020 (REUTERS/Tom Brenner/archivo)Trump y Bolsonaro en un encuentro en Mar-a-Lago el 7 de marzo de 2020 (REUTERS/Tom Brenner/archivo)

Aún así, insistió en sus críticas a Biden, quien ha puesto en tela de juicio las agresivas políticas de Bolsonaro para el medioambiente y en particular para la región amazónica.

Quien también se pronunció el sábado en Brasil fue el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, el más férreo opositor de Bolsonaro en el campo conservador, y quien mandó una carta a Biden para expresar su deseo de “estrechar lazos entre nuestras sociedades”.

Turquía

Turquía dio una primera reacción el domingo a la victoria presidencial de Joe Biden: pese a que el presidente Tayyip Erdogan aún no ha comentado sobre el resultado, el vicepresidente Fuat Oktay dijo que no cambiaría las relaciones entre los viejos aliados, aunque Ankara seguirá presionando a Washington sobre Siria y otras diferencias políticas.

Oktay dijo que si bien la amistad entre el presidente Tayyip Erdogan y su homólogo estadounidense Donald Trump había ayudado a los países a abordar varios de sus problemas, los canales de comunicación entre Ankara y Washington operarían como antes.El presidente turco Tayyip Erdogan asiste a una ceremonia del Día de la República en el Palacio Presidencial de Ankara (Turquía), el 29 de octubre de 2020. Oficina de Prensa Presidencial / Handout via REUTERSEl presidente turco Tayyip Erdogan asiste a una ceremonia del Día de la República en el Palacio Presidencial de Ankara (Turquía), el 29 de octubre de 2020. Oficina de Prensa Presidencial / Handout via REUTERS

Turquía puede perder más que la mayoría de los demás países si Joe Biden es elegido presidente, ya que se espera que endurezca la postura de Estados Unidos contra las intervenciones militares extranjeras de Erdogan y una cooperación más estrecha con Rusia.

Otro obstáculo importante es la negativa de Washington a extraditar al clérigo musulmán Fethullah Gulen, radicado en Estados Unidos, quien, según Ankara, orquestó un golpe fallido en 2016.

Arabia Saudita

Arabia Saudita fue la única nación del Golfo que no felicitó a Joe Biden por su victoria sobre Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, eligiendo en cambio felicitar al rey de Camboya y al presidente de Tanzania.

Varios países árabes, incluidos los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin, Omán y Kuwait, además de Egipto, Jordania, Líbano, Irak, ya habían ofrecido sus felicitaciones a Biden.El principe heredero de Arabia Saudita Mohammed bin Salman y Trump durante el G20 de Osaka (Bandar Algaloud/Courtesy of Saudi Royal Court via REUTERS)El principe heredero de Arabia Saudita Mohammed bin Salman y Trump durante el G20 de Osaka (Bandar Algaloud/Courtesy of Saudi Royal Court via REUTERS)

Los estrechos vínculos personales del príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman con Trump habían sido una ayuda fundamental ante la ola de críticas internacionales sobre el historial de violaciones de derechos humanos de Riad, provocadas por el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, el papel del reino en la guerra de Yemen y la detención de mujeres activistas.

Biden se había comprometido en su campaña a reevaluar los lazos con el reino, exigiendo más responsabilidad por el asesinato de Khashoggi en el consulado de Estambul de Arabia Saudita y pidiendo el fin del apoyo de Estados Unidos a la guerra de Yemen.

Neoyorquinos preparan manifestación masiva este sábado por conteo de votos

Mientras continúa el conteo de votos en varios estados para determinar oficialmente quien será el presidente que lidere los destinos de Estados Unidos desde el 2021, entre Biden Trump, muchos neoyorquinos siguen manifestándose por el derecho a que todos los votos sean contados, y hoy sábado 7 de noviembre se llevará a cabo una nueva marcha.

Un reporte de Edwin Martínez de El Diario de Nueva York informó que la organización “The Workers Assembly Against Racism” está convocando la protesta para hoy, que se suma a varias manifestaciones ocurridas esta semana en diferentes puntos de la Gran Manzana desde el miércoles pasado, en medio de tensión con el NYPD. De acuerdo a denuncias de activistas, hasta ahora las protestas han dejado más de 50 arrestos, con algunas acciones violentas de la policía, entre ellas una en Union Square, donde agentes fueron captados empujando a manifestantes con sus bicibletas, como muestran varios videos.

La marcha, empezará a la 1:00 de la tarde en la calle 59, en Columbus Circle y se movilizara hacia Downtown, en Manhattan, y desde este viernes el NYPD ya estaba preparándose para garantizar que todo transcurra con normalidad, con el despliegue de varios oficiales en la zona y el cierre de algunas calles con barricabas.

“Tenemos varias prioridades aquí. Numero uno, que se proteja el derecho de la gente a protestar, y esperamos que continúe durante el futuro cercano, por lo que vamos a estar en contacto con aquellas personas que están realizando las protestas”, aseguró el comisionado del NYPD, Dermont Shea.

El jefe del Departamento de policía de Nueva York agregó que aunque estarán prestos a prestar apoyo, también los oficiales garantizarán que no haya desmanes ni actos de vandalismo que no tengan nada que ver con las protestas.

Sobre el número de arrestos revelado por activistas, la detective del NYPD, Sophia Mason, mencionó que hubo 19 detenciones el pasado jueves.

Estas son las otras elecciones que se disputan en EE.UU este #supermartes

Como fenómeno de interés global, las elecciones presidenciales en Estados Unidos son el único acontecimiento político equiparable a los Juegos Olímpicos.

Se trata de dos eventos muy costosos, que se repiten cada cuatro años y que atraen una audiencia global masiva que incluye a muchas personas que normalmente no se interesan ni por el deporte ni por la política.

No en vano, en un editorial publicado en diciembre de 2015, la revista The Economist se refirió a los comicios estadounidenses como “el mayor espectáculo sobre la Tierra”.

Este 3 de noviembre, la atención mundial está centrada en la carrera por la Casa Blanca entre el actual mandatario, Donald Trump, y su rival por el Partido Demócrata, Joe Biden.

Sin embargo, en estas votaciones hay mucho más en juego.

Como ocurre cada dos años, también están en disputa los 470 escaños de la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, y un tercio del Senadoen manos de los republicanos.

Aunque nada está escrito hasta que se cuenten los votos, estas proyecciones muestran al Partido Demócrata como claro favorito para quedarse con la Cámara de Representantes.

“Creo que luce bastante claro que los demócratas conservarán la Cámara Baja y es probable que aumenten su mayoría un poco. Ciertamente, haría falta un enorme salto para que los republicanos ganen allí este año”, dice Eric Schickler, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de California Berkeley, a BBC Mundo.

Las proyecciones están mucho menos claras en la elección del Senado que, después de la carrera presidencial, es la que está atrayendo más la atención por parte de los analistas.© BBC

El resultado del impeachment impulsado por los demócratas contra el presidente y la confirmación de una nueva jueza nominada por Trump para la Corte Suprema -contando solamente con el voto de los republicanos- son eventos polémicos que han servido para recordar la importancia que tiene la Cámara Alta.

De lo que ocurra en el Senado depende en gran medida la viabilidad del próximo gobierno estadounidense.

¿Por qué?

Aprobación y bloqueo

Conformada por 100 miembros, usualmente la Cámara Alta renueva un tercio de sus miembros de forma bianual, pero este año hay comicios especiales para llenar dos puestos adicionales que quedaron vacantes en Arizona y Georgia. En total son 35 los que se disputan este martes.

Kathryn Dunn Tenpas, investigadora del Brookings Institution y del Centro Miller de la Universidad de Virginia, explica que quien controla la Cámara Alta tiene mucho poder no solamente para determinar cómo estarán conformadas las cortes federales y la propia Corte Suprema, sino además en el nombramiento de muchos altos funcionarios del gobierno.

“El Senado tiene el poder de ‘consulta y aprobación’, lo que quiere decir que ellos son quienes confirman a los nominados por el presidente en cargos importantes en el Ejecutivo así como en el Poder Judicial”, dice Tenpas a BBC Mundo

Más de 1.100 funcionarios que ocupan cargos de rango alto y medio en el gobierno y en decenas de agencias federales requieren el visto bueno de la Cámara Alta para ejercer sus funciones.

Tenpas señala que hasta hace poco las designaciones en estos cargos requerían el voto favorable de tres quintas partes de los miembros del Senado, lo que obligaba a algún tipo de acuerdo entre ambos partidos pues históricamente no ha sido muy frecuente que uno de los dos tenga 60 o más curules.

Esta norma, sin embargo, fue modificada por los demócratas en 2013 para permitir por mayoría de 51 votos la confirmación de jueces en los tribunales inferiores y de funcionarios en el Ejecutivo.

El entonces presidente Obama dijo: “El actual patrón de obstrucción no es normal. No es lo que nuestros fundadores previeron. Un esfuerzo deliberado y decidido de obstruir todo, sin importar sus méritos, solamente para combatir los resultados de una elección no es normal y, por el bien de las generaciones futuras, no podemos dejar que se convierta en algo normal”.

En ese momento, había 59 personas postuladas por la Casa Blanca para cargos en el Ejecutivo y 17 nominados para posiciones en las cortes federales que se hallaban a la espera de ser confirmados por el Senado.

Los republicanos, por su parte, acusaron a los demócratas de dañar de forma irreparable la institucionalidad del Senado, ignorando su prerrogativa constitucional de “consejo y aprobación” de las nominaciones del Ejecutivo.

“Le dijo a mis amigos al otro lado del pasillo, lamentarán esto. Y lo podrán lamentar mucho antes de lo que piensan”, dijo el entonces líder de la minoría republicana Mitch McConnell.

Cuatro años después, convertido en líder de la nueva mayoría republicana Senado, McConnell eliminó el requerimiento de 60 votos para la escogencia de los magistrados del Tribunal Supremo, para así confirmar al juez Neil Gorsuch postulado al cargo por Donald Trump.

Así han confirmado a otros dos magistrados para el más alto tribunal del país.© Getty Images La mayoría republicana en el Senado fue clave para que el impeachment contra Trump no prosperara.

Más allá de su control sobre los nombramientos del Ejecutivo, el Senado es también la Cámara responsable de enjuiciar al presidente en caso de un impeachment en su contra.

Además, tienen poderes de investigación y juegan un papel clave en la aprobación de nueva legislación pues aunque la elaboración de las leyes debe iniciarse en la Cámara de Representantes, estas no pueden ser promulgadas por el Ejecutivo sin el visto bueno del Senado.

¿Gobierno viable?

Schickler considera que el resultado en las elecciones al Senado marcarán el margen de acción del próximo gobierno.

Si Biden gana pero los republicanos conservan el Senado, él no podrá llevar adelante la mayor parte de sus propuestas. Podrá hacer muy poco debido a que los partidos están muy divididos. Si surge alguna vacante en la Corte Suprema no podrá llenarla y tendrá muchas dificultades para nombrar jueces en las cortes inferiores. Se hallará atascado”, apunta.

Dado el clima de elevada polarización en el país, es previsible que un bloqueo similar se presente si Trump permanece en la presidencia pero los demócratas logran el control del Senado.

Schikler afirma que con un Senado a su favor, Biden tendría la oportunidad de llevar adelante algunas de sus principales iniciativas pero deberá establecer prioridades pues la complejidad del sistema estadounidense siempre dificulta la aprobación de nueva legislación.

¿Por qué las elecciones de EE.UU. son tan importantes para el futuro del planeta?

Les preocupa que otros cuatro años de Trump “garanticen” el uso de combustibles fósiles durante las próximas décadas, al asegurar y mejorar la infraestructura para la producción de petróleo y gas en lugar de eliminarlos gradualmente como quieren los ambientalistas.

El plan climático de Joe Biden, argumentan los científicos, le daría al mundo una oportunidad de luchar contra el cambio climático.

Además de retirarse del Acuerdo de París, el pacto internacional diseñado para evitar el calentamiento peligroso de la Tierra, el equipo de Trump ha trabajado arduamente para eliminar lo que ven como obstáculos para la producción eficiente de energía.

Durante los últimos tres años, investigadores de la Universidad de Columbia en Nueva York han rastreado más de 160 retrocesos significativos en las regulaciones ambientales.

Estos retrocesos cubren todo, desde los estándares de combustible de los automóviles hasta las emisiones de metano y las bombillas de luz.

Estos trámites han ocurrido al mismo tiempo que EE.UU. se recupera de severos incendios forestales en los estados del oeste. Muchos científicos han relacionado estos incendios con el cambio climático.

Entonces, ¿dónde estamos después de cuatro años de mandato de Donald Trump y hacia dónde es probable que vayan las cosas después de las elecciones del 3 de noviembre?

¿Cuál es la posición de Trump sobre el cambio climático?

“Trump cree que las regulaciones son costos y no beneficios”, dice el profesor Michael Gerrard, de la Universidad de Columbia, en Nueva York.

“Él niega que realmente exista el cambio climático antropogénico, o al menos que sea malo. Cree que si se recortan las regulaciones de todo tipo, no solo ambientales, sino también ocupacionales y laborales, creará más puestos de trabajo”, opina Gerrard.

Los críticos dicen que los retrocesos en las regulaciones ambientales son parte de una agenda para eliminar cualquier referencia al cambio climático en todo el gobierno federal.

“El gobierno de Trump ha hecho todo lo posible para negar la ciencia y denigrar a los científicos”, dice Gina McCarthy, exdirectora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y ahora presidenta del Consejo de Defensa de Recursos Nacionales.

“Realmente han hecho todo lo humanamente posible para tratar de convencer a la gente de que lo que ven, sienten y saborean simplemente no está sucediendo frente a ellos”, añade.

¿Qué efecto han tenido los retrocesos?

Los partidarios del presidente Trump dirán que su firme apoyo a los combustibles fósiles ha sido un éxito.

Gracias al fracking, EE.UU. se convirtió brevemente en el mayor exportador de petróleo del mundo a fines de 2019.

El fracking —o fracturación hidráulica— es un conjunto de técnicas para recuperar petróleo y gas de la roca de esquisto.

Pero cuando se trata de carbón, la historia es diferente. A pesar de los esfuerzos del gobierno para deshacer las regulaciones, los empleos relacionados con la minería de carbón han seguido disminuyendo.

Ahora hay alrededor de 5,000 puestos de trabajo menos relacionados con el carbón que cuando Trump fue elegido.

Trump descarta que su hijo Donald Jr. se lance a la alcaldía de Nueva York

Haciendo frente a los rumores, el mandatario Donald Trump comentó ayer que su hijo mayor homónimo no competirá el próximo año a la Alcaldía de Nueva York, porque siendo Republicano no tendría “ninguna” oportunidad de ganar.

El presidente arrojó agua fría sobre ese rumor en una entrevista con Fox Business el jueves por la mañana, cuando se le preguntó si su hijo Donald Jr. podría postularse en un intento por recuperar la ciudad.

“Espero que no, porque no podría ganar como Republicano, no tendría ninguna oportunidad”, respondió.

Luego de la presidencia de EE.UU., la alcaldía de Nueva York es considerado el cargo de elección más importante del país, por ser la ciudad más poblada.

Trump insistió en que NYC, la urbe natal de su familia, había sido “destruida” bajo el liderazgo de los Demócratas liberales, diciendo que la única esperanza de un cambio sería “encontrar una versión joven de Rudy Giuliani” para ser alcalde, en referencia a su actual abogado personal. Pero descartó que ese candidato fuese su hijo mayor.

Giuliani, alcalde de 1994 a 2001, recientemente dio a conocer un plan de dos años para reformar la ciudad, pero no identificó específicamente a un candidato Republicano para la contienda del próximo año.

Donald Trump Jr. (42) ha planteado durante años la posibilidad de postularse para alcalde de la ciudad, aunque no se ha pronunciado recientemente sobre las elecciones de noviembre de 2021 para reemplazar al titular Bill de Blasio, reseñó NBC News.

Esta semana, dos Demócratas avanzaron formalmente en sus deseos de postularse: Maya Wiley y el contralor Scott Stringer. Otros nombres que suenan son Eric Adams (presidente de Brooklyn), Shaun Donovan (ex secretario de Vivienda, HUD), Kathryn García (ex comisionada de Sanidad, DSNY) y la activista Dianne Morales.

Gestión de la pandemia dominó el debate “civilizado” Harris-Pence

La cuestionada gestión sanitaria de la administración de Donald Trump frente a la pandemia del coronavirus dominó la noche del miércoles (07.10.2020) parte del intenso debate entre los candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos, la demócrata Kamala Harris y el vicemandatario republicano Mike Pence.

Durante el careo televisado con Pence, realizado la universidad de Utah, en Salt Lake City, la senadora demócrata calificó la gestión de la pandemia por parte del gobierno como el “mayor fracaso” de la historia del país.

“El pueblo estadounidense ha sido testigo del mayor fracaso de cualquier administración presidencial en la historia de nuestro país”, dijo Harris durante el cara a cara que le enfrenta con el vicepresidente Pence.

“Sabían y callaron”

“Sabían lo que estaba pasando y no te lo dijeron”, agregó la candidata demócrata hablando directamente a la cámara, como lo hizo el candidato a presidente Joe Biden en su primer debate con Trump, el pasado 29 de septiembre.

En respuesta, Pence acusó a su oponente en las elecciones del 3 de noviembre de “socavar la confianza” de los estadounidenses en una vacuna para el COVID-19 que pueda surgir durante la administración Trump.

Más de 210.000 estadounidenses han muerto durante la pandemia, según datos oficiales. El propio Trump se está recuperando en la Casa Blanca después de haberse contagiado de coronavirus.

Seguidores de Trump desencantados tras el primer debate presidencial

Con una gorra en la que se puede leer “policías para Trump”, Tom Keeney abandona la sala donde una decena de seguidores del presidente de Estados Unidos siguen el debate presidencial.

“Me cansé de oír a Biden”, dice Keeney, residente en Pensilvania, uno de los estados pendulares: aquellos donde no hay tradición histórica de votar por un partido y que suelen definir las elecciones presidenciales.

Dentro de la sala, en Old Forge, un distrito de clase trabajadora de Scranton, donde creció Joe Biden, la cobertura de Fox News del primer debate entre Donald Trump y su rival demócrata suena a todo volumen.

La banderas de Trump y los mensajes antiaborto inundan las paredes; en el suelo, una figura de cartón del presidente con los dos pulgares hacia arriba da la bienvenida a los que entran al salón.

El grupo escucha en silencio mientras los dos candidatos se increpan uno al otro. Luego estalla en carcajadas cuando el presidente se refiere a su oponente de manera personal, pero con algo de desprecio, con un simple “Joe”.© clarin.com La sala donde varios seguidores de Donald Trump se reunieron a ver el debate presidencial, el martes a la noche, en Old Forge, cerca de la ciudad de Scranton, en Pensilvania. Foto: AFP

“Creo que Trump lo está haciendo bien y que Joe Biden está teniendo dificultades para argumentar”, dice Doug Miller, de 30 años, con un gorra roja con el eslogan “Mantén la Grandeza de Estados Unidos”.

Jackie Smith, quien dice ser un ferviente seguidor del presidente, se fuma un cigarro fuera de la sala bajo la lluvia.

“Trump ha hecho mucho por nosotros en los cuatro años que lleva en el cargo”, dice.

Pensilvania, como Ohio, donde se llevó a cabo el primer debate, el martes, es un estado del “Rust Belt” (cinturón de óxido), donde se han destruido muchos puestos de trabajo en las últimas décadas a medida que la industria pesada ha perdido terreno. Trump ganó en ambos estados en 2016.

El presidente se esforzó por denigrar la agudeza mental de Biden antes del debate. Pero el candidato demócrata tuvo una mejor actuación de lo esperado, lo que frustró a los seguidores del republicano.

El 59% de los electores apoyan la estadidad para Puerto Rico y Washington DC

Un 59% de los electores estadounidenses apoya que Puerto Rico y Washington D.C. se conviertan en estados, según la encuesta de The New York Times y el Siena College.

El apoyo a la admisión de la isla y la capital estadounidense es amplio entre los demócratas (77% a 9%) y los independientes (70% y 20%). Pero, la idea es rechazada por una mayoría de los republicanos (51% a 33%).

A los 950 entrevistados se les inquirió sobre la estadidad para Washington D.C. y Puerto Rico en una misma pregunta, sin la alternativa de poder opinar sobre esas propuestas de forma independiente.

Tanto el presidente Donald Trump como el líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell (Kentucky), han rechazado tajantemente la idea de que Puerto Rico y Washington D.C. sean estados.

El gobierno de Puerto Rico ha convocado para el 3 de noviembre un referéndum estadidad sí o no, el cual – por excluir las otras alternativas de status-, el Departamento de Justicia federal considera que incumple con la política pública del gobierno de Estados Unidos.

El apoyo a la estadidad para Puerto Rico y Washington D.C. en el estudio de The New York Times es mayor al que logra la propuesta de convertir la isla en el estado 51 entre los electores de la diáspora puertorriqueña, según una encuesta divulgada el pasado jueves por el Center for American Progress (CAP) Action Fund.

En la encuesta del CAP, hecha por la firma demócrata Latino Decisions, la estadidad obtuvo un 48% de respaldo frente a la independencia y el status vigente, pero bajó a 30% cuando se añadieron como alternativas la libre asociación, un Estado Libre Asociado modificado u otra opción.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, dominada por los demócratas, aprobó en junio pasado un proyecto de ley para convertir a Washington D.C. en el estado 51. Pero, la medida no avanzará en el Senado republicano.

Los Clinton acusan a los republicanos de guiarse por sus ansias de poder ante el Supremo

El expresidente de EE.UU. Bill Clinton (1993-2001) y su esposa, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton (2009-2013), acusaron este domingo al mandatario Donald Trump y al líder la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, de guiarse por sus ansias de poder a la hora de cubrir la vacante en el Tribunal Supremo.

“Creo que para ambos, tanto para el senador McConnell como para el presidente Trump, su primer valor es el poder, y están intentando llenar la corte con todos los jueces ideológicos que puedan”, dijo Bill Clinton en una entrevista con la cadena de televisión CNN.

El viernes la jueza progresista del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg falleció a los 87 años dejando una vacante en esa corte, y Trump ya adelantó este sábado su intención de nombrar a su sustituto la próxima semana y que sería posiblemente una mujer, después de que McConnell prometiera que sometería a voto en el hemiciclo al nominado del mandatario.

Con Ginsburg, el Supremo tenía cinco jueces conservadores y cuatro progresistas, con lo que si Trump logra la confirmación de su nominado apuntalaría aún más el predominio conservador, que podría durar décadas y adoptar decisiones de calado en asuntos como el aborto o la inmigración, fundamentales para su base de votantes.

Bill Clinton afirmó que la decisión de McConnell es “hipócrita” porque bloqueó la nominación para el Supremo del expresidente Barack Obama (2009-2017) cuando quedaban diez meses para las elecciones de 2016, en las que Trump se proclamó vencedor a la entonces candidata demócrata, Hillary Clinton.

“Por supuesto que es someramente hipócrita ¿No? Mitch McConnell no concedió al nominado por el presidente Obama, Merrick Garland, una audiencia (de confirmación en el Senado) diez meses antes de las elecciones presidenciales, y eso significó que estuvimos durante largo tiempo con ocho jueces en la corte”, lamentó Bill Clinton, que nominó a Ginsburg para que se convirtiera en jueza del Supremo en 1993.

Y siguió con su críticas a McConnell: “No sé qué pasó para que dejara de confiar en el pueblo estadounidense, pero aparentemente cuando le conviene, la gente no tiene derecho a opinar”, indicó el exmandatario, en alusión al pretexto presentado por el republicano en 2016 de que debían ser los votantes quienes decidieran al nominado al Supremo.

En otra entrevista en el canal ABC, Bill Clinton aseguró que la postura del Partido Republicano es “hacer lo que sea para maximizar su poder”, aunque no sea coherente con lo que ha hecho antes.

Por su parte, Hillary Clinton señaló a la cadena NBC que los esfuerzos de los republicanos para cubrir la vacante en el Supremo son otro “golpe” a las instituciones del país.

“Lo que está ocurriendo en nuestro país es increíblemente peligroso”, advirtió la exsecretaria de Estado.

“Nuestras instituciones -agregó- están básicamente siendo socavadas por las ansias de poder; poder para el beneficio personal en el caso del presidente o poder para el beneficio institucional en el caso de Mitch McConnell, a expensas de que nuestras instituciones resistan cualesquiera que sean los vientos que soplen”.

En su opinión, la decisión republicana de bloquear la confirmación de Garland en 2016 debería aplicarse “claramente” a día de hoy.

“Dicen ‘bueno, sabe, tenía otros estándares antes’. Bueno, crearon un nuevo precedente, y ese nuevo precedente, que todos ellos defendían increíblemente de forma apasionada, fue esperar al siguiente presidente para la nominación”, indicó.

“Pero, como han oído claramente, eso no es lo que pretenden” hacer ahora, subrayó Hillary Clinton.

Trump ataca a Biden en la noche final de la Convención Republicana

El presidente de Estados UnidosDonald Trump, utilizó su discurso de aceptación de la candidatura del Partido Republicano a la reelección para sembrar el miedo ante una eventual victoria de su rival demócrata, el exvicepresidente demócrata Joe Biden.

Trump empezó su discurso aceptando la nominación del Partido Republicano para optar a un segundo y último mandato presidencial en las elecciones del 3 de noviembre.

“Con el corazón lleno de gratitud y un optimismo sin límites, acepto profundamente esta nominación para la Presidencia de Estados Unidos”, dijo Trump en su discurso ante la Convención Nacional Republicana, pronunciado en directo en el jardín sur de la Casa Blanca ante alrededor de 1.500 personas, sentadas en sillas juntas y sin apenas mascarillas.

Luego, Trump dijo que Biden es “débil” y que su Presidencia amenazaría la economía, la seguridad, su “modus vivendi” y hasta lo más sagrado: el sueño americano.

“Estas son las elecciones más importantes de la historia de este país (…). Estas elecciones decidirán si salvamos el sueño americano o si permitimos que una agenda socialista demuela nuestro querido destino”, dijo el presidente, quien aseguró que Biden llevará a la Casa Blanca un “movimiento represor”.

Trump dedicó la mayor parte de su discurso, que duró una hora y 11 minutos, a pintar un panorama desolador en caso de que los demócratas le arrebaten el poder, en las elecciones de noviembre arrinconando a un segundo plato sus planes para un segundo mandato.

Además defendió su controvertida gestión de la pandemia, que en Estados Unidos se ha cobrado ya más de 180.000 vidas y roza los 6 millones de contagios, más que en ningún otro país en el mundo.

“Para salvar tantas vidas como sea posible, nos centramos en la ciencia, los hechos y los datos”, afirmó el mandatario, al asegurar que el plan de los demócratas conduciría a “sobredosis, depresión, alcoholismo, suicidios, infartos y devastación económica”.