La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos lanzó un programa de préstamos a medianas empresas que completa la batería de medidas económicas tomadas por Washington en la lucha contra los efectos de la pandemia del coronavirus.
El plan del Banco Central busca evitar el cierre de compañías que sufren por medidas de confinamiento impuestas en Estados Unidos desde mediados de marzo.

Denominado “Main Street Lending Program”, el programa habilita a la Fed a prestar dinero a empresas demasiado grandes como para acceder a los créditos ya instrumentados en el marco del plan adoptado por el gobierno y el Congreso para sostener a la economía ante el embate de la pandemia.

Contrariamente a los prestamos gubernamentales, transformados en subvenciones a empresas que mayoritariamente los usan para pagar salarios, los de la Fed no pueden ser eliminados.

El monto mínimo de los créditos será de 250.000 dólares; una cifra drásticamente por debajo del millón de dólares proyectado inicialmente.

El crédito será a cinco años y con dos de gracia. Para garantizar los préstamos, el Tesoro destinará 75.000 millones de dólares.

Las empresas concernidas son las que estaban en buenas condiciones antes de la crisis sanitaria, que tienen al menos 15.000 empleados y un volumen anual de negocios de hasta 5.000 millones de dólares.