RETIRO DE AFGANISTAN

Departamento de Estado investigará caótica retirada estadounidense de Afganistán

Tras el convulsionado proceso de retirada de tropas estadounidenses de Afganistán durante agosto, la inspectora general del Departamento de Estado comenzará una serie de investigaciones acerca de los últimos movimientos diplomáticos de la administración Biden en el país de Oriente Medio.

Diana Shaw, inspectora general del Estado de manera interina, le informó al Congreso que su oficina comenzó a impulsar “varios proyectos de supervisión” relacionados con la fase final del proceso de evacuación de las tropas estadounidenses en tierras afganas, informó Politico.

“Dado el elevado interés en este trabajo por parte del Congreso y las circunstancias únicas que requieren la coordinación en toda la comunidad del Inspector General, quería notificar a nuestros comités de jurisdicción sobre este importante trabajo”, comunicó Shaw en una carta a los comités de asuntos exteriores e inteligencia de la Cámara y el Senado de los Estados Unidos.

Estas revisiones tendrán como foco el programa de visas especiales de inmigrantes del Departamento de Estados, los afganos procesados para la admisión de refugiados en los Estados Unidos, el reasentamiento de refugiados y destinatarios de visas y la evacuación de emergencia de la embajada estadounidense en Kabul, de acuerdo con un memorando del 15 de octubre al secretario de Estado, Anthony Blinken que obtuvo el medio Politico.

Existe la posibilidad de que otras oficinas de inspectores generales, incluyendo las del Departamento de Defensa y el Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán, también lleven a cabo investigaciones relacionadas a la retirada de las tropas estadounidenses.

La administración Biden recibió críticas de algunos sectores por impulsar la evacuación de sus tropas, pues ha sido la punta de lanza para que los talibanes tomaran gradualmente el poder en Afganistán hasta que finalmente dominaron Kabul, lo cual obligo a acelerar ese proceso.

Aunque se contaba con que no hubiesen víctimas fatales en la retirada que culminó el 31 de agosto, un ataque suicida atribuido por la facción del Estado Islámico ISIS-K acabó con la vida de decenas de personas alrededor del aeropuerto Hamid Karzai de la capital de Afganistán, incluyendo a 13 soldados estadounidenses.

Tras el retiro oficial de las tropas y la culminación de 20 años de guerra en Afganistán, los talibanes comenzaron a conformar su gobierno, que ha sido blanco de críticas por denuncias contra los derechos de las mujeres, aunque las nuevas autoridades hayan insistido en que serán un gobierno más inclusivo que durante el primer mandato en el que gobernaron el país entre 1996 y 2001.

Explosión en mezquita chiita en Afganistán deja 32 muertos y 53 heridos

Al menos 32 personas murieron y más de 50 resultaron heridas por explosiones en una mezquita chiita en la ciudad de Kandahar, en el sur de Afganistán, indicó a la AFP una fuente médica.

“Dieciséis cuerpos y 32 heridos fueron trasladados al hospital Mirwais”, dijo un vocero del hospital central de Kandahar, pues un primer balance informó de siete muertos y una quincena de heridos.

No se conoce por ahora el origen de la explosión, que se produce una semana después de un ataque suicida con bomba contra fieles en la ciudad de Kunduz, en el norte del país, que fue reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI).

Un testigo afirmó a la AFP que escuchó tres explosiones, una en la puerta principal de la mezquita, otra en el aérea sur y la tercera en el lugar donde los fieles se lavan.

Otro testigo señaló también que tres explosiones sacudieron la mezquita en el centro de la ciudad durante la oración del mediodía del viernes, el día de descanso de la semana para los musulmanes, en el que muchas personas se congregan para rezar.

El vocero del ministerio del Interior, Qari Sayed Khosti, tuiteó: “Estamos entristecidos de enterarnos que se produjo una explosión en una mezquita de la hermandad chiita en el primer distrito de la ciudad de Kandahar, en la cual un número de nuestros compatriotas fue martirizado y herido”.

“Las fuerzas especiales del Emirato Islámico (nombre que dan los talibanes a Afganistán, ndlr) llegaron al área para determinar la naturaleza del incidente y llevar a los responsables ante la justicia”, agregó.

Según un periodista de la AFP, la mezquita estaba repleta de gente cuando se produjeron las explosiones y, al menos, 15 ambulancias acudieron al lugar.

Imágenes difundidas en las redes sociales, cuya autenticidad no pudo ser verificada de inmediato, mostraban cuerpos que yacían en el suelo de la mezquita Fatemieh.

Con AFP

Líderes del G-20 debaten la crisis humanitaria en Afganistán

Los líderes de la agrupación de las 20 economías más grandes del mundo están celebrando una reunión virtual extraordinaria el martes sobre Afganistán, menos de dos meses después de que los talibanes se apoderaron del país. El primer ministro italiano, Mario Draghi, que ostenta la presidencia rotativa del G-20, había presionado para la reunión diciendo que Afganistán se encamina hacia una catástrofe humanitaria.

El primer ministro Draghi dijo que la cumbre virtual a puerta cerrada del martes sobre Afganistán se centrará en la seguridad, la ayuda humanitaria y los derechos humanos en el país. Se lleva a cabo menos de tres semanas antes de la cumbre de líderes mundiales del G-20 que se celebrará en Roma del 30 al 31 de octubre.

El jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, prometió ayuda el lunes y dijo en una reunión ministerial de la UE que “la situación humanitaria y socioeconómica en Afganistán está al borde del colapso”.

“Hoy acordamos tener un enfoque calibrado para brindar apoyo directo a la población afgana con el fin de prevenir una catástrofe humanitaria, sin reconocer ciertamente a los talibanes”, dijo Borrell. “Entregaremos la ayuda a través de nuestros socios multilaterales respetando nuestros principios de compromiso acordados”.

Guterres dijo el lunes que Afganistán se enfrenta a “un momento decisivo” y pidió al mundo que actúe.

Antes de la toma de posesión de los talibanes, la ayuda internacional representaba el 75% del gasto estatal de Afganistán, pero los gobiernos y las organizaciones internacionales han cortado esa financiación y congelado los activos de Afganistán.

Guterres dijo el lunes que los bancos en Afganistán están cerrando y que la atención médica y otros servicios esenciales han sido suspendidos en muchos lugares. Advirtió que la crisis humanitaria, que está afectando a la mitad de la población del país, va en aumento.

“El pueblo afgano no puede sufrir un castigo colectivo porque los talibanes se portan mal”, dijo Guterres.

Afganistán: explosión en mezquita deja al menos 50 muertos

Al menos 50 personas murieron y otras 140 resultaron heridas en la explosión registrada este viernes (08.10.2021) en una mezquita chiita de la ciudad de Kunduz, al noreste de Afganistán, según fuentes médicas y el portavoz de los talibanes, Zabihulá Muhajid.

“Hasta ahora hemos recibido 35 cadáveres y más de 50 heridos”, dijo a la AFP un médico del hospital central de Kunduz.

Poco antes, un responsable local de la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) declaró a la AFP que “más de 90 heridos y 15 cadáveres” habían llegado a su clínica en la ciudad.

Ataque suicida

 El ataque, el más sangriento desde que las fuerzas estadounidenses abandonaron el país a finales de agosto, fue un atentado suicida, dijo a la AFP Matiullah Rohani, responsable regional de los talibanes, a cargo de la Cultura y la Información.

La explosión se produjo durante la oración de mediodía, la más concurrida de los viernes, día de descanso musulmán y los testigos describieron escenas atroces.

Los chiitas representan el 20% de la población de Afganistán. Muchos de ellos son de la etnia hazara, perseguido en el país durante décadas.

Talibanes piden hablar ante la Asamblea General de la ONU

El Gobierno talibán ha solicitado intervenir en las actuales reuniones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se desarrollan entre el 21 y el 27 de septiembre, según confirmó ayer martes (21.09.2021) un portavoz de la organización.

La petición está contenida en una carta remitida a la Secretaría General de la ONU por el ministro de Exteriores talibán, Amir Khan Muttaqi, en la que también se notifica el nombramiento de un nuevo representante ante Naciones Unidas, en reemplazo del actual, elegido por el anterior Ejecutivo depuesto.

Sin embargo, la solicitud no garantiza que los talibanes puedan dirigirse a los liderazgos internacionales, pues corresponde a un comité de la Asamblea pronunciarse sobre quién debe intervenir en nombre de Afganistán, decisión que a priori no se producirá antes de que termine esta asamblea general, el próximo lunes. Antes de esta misiva, la ONU había recibido otra similar del actual embajador afgano, Ghulam Isaczai, quien se presentó como el líder de la delegación del país en las reuniones de alto nivel de estos días.

Según el portavoz de Naciones Unidas, Farhan Haq, ambas cartas han sido remitidas al comité de credenciales de la Asamblea General, un órgano formado por nueve países -entre ellos Estados Unidos, China y Rusia- y que es el encargado de dirimir este tipo de conflictos, para lo que habitualmente opera buscando el consenso.

Aunque nada se lo impide, no está previsto que el comité se reúna antes de que terminen los actuales debates en la Asamblea, según varias fuentes diplomáticas, lo que jugaría en contra del plan de los talibanes.

Afganistán es uno de los asuntos que están centrando los discursos de los jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo y una posible participación de los talibanes supondría un paso importante para su entrada en el concierto internacional.

Numerosos países han entablado ya contactos con los talibanes desde que tomaron el poder, sobre todo para organizar evacuaciones y facilitar ayuda humanitaria a personas civiles, pero no ha habido por ahora un reconocimiento formal de su autoridad.

Entre los escollos que el grupo insurgente tiene por delante están las sanciones internacionales que pesan sobre muchos de sus cabecillas, incluido el propio responsable de Exteriores que escribió a la Secretaría General. El Consejo de Seguridad -donde EE. UU. tiene poder de veto- es quien debería decidir sobre un eventual levantamiento de esas sanciones, pero por ahora no ha entrado a discutir en profundidad la cuestión.

Grupo de mujeres vuelve a protestar contra los talibanes en Afganistán

Un grupo de mujeres afganas volvió a salir a las calles de Kabul este domingo (19.09.2021) para exigir su derecho a trabajar y estudiar, ante la creciente evidencia de que el autoritarismo talibán volverá a cernirse sobre las mujeres en ese país. Videos compartidos en redes sociales muestran a tres docenas de manifestantes y activistas de derechos humanos congregadas frente a lo que era el Ministerio de la Mujer en la capital, cantando “derechos de las mujeres, derechos humanos”.

La activista Fawzia Wahdat dijo a la agencia alemana dpa que protestaban por la eliminación del Ministerio de la Mujer y la ausencia de mujeres en el gabinete de ministros. Agregó que los talibanes no deberían impedir que las niñas vayan a la escuela. “Ya han privado a las niñas de educación, hoy las escuelas para niñas están cerradas”, criticó.

La protesta, en la que también hubo pancartas con lemas como “una sociedad en la que las mujeres no son activas es una sociedad muerta”, ocurre la misma jornada en que las funcionarias que trabajaban en la administración de Kabul fueron informadas por los talibanes de que deben permanecer en sus casas, y solo se permitirá la presencia de mujeres que no puedan ser reemplazadas en sus cargos por hombres.

Talibanes empiezan a mostrar su cara

Los talibanes cerraron el ministerio de la Mujer para reemplazarlo por el Ministerio de la Invitación, Orientación, Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio, una suerte de policía religiosa, cuyo rol será imponer la “decencia pública” y un estricto apego a la interpretación talibana del islam. Si bien otras manifestaciones femeninas han sido duramente reprimidas por los talibanes, la de este domingo no presentó mayores incidentes y duró solo unos pocos minutos.

Durante el régimen talibán de 1996-2001, la temida policía religiosa era conocida por azotar y castigar públicamente a mujeres que se aventuraran a salir a la calle sin cubrir completamente su cuerpo. Hasta la fecha, los talibanes han prohibido a las niñas a acudir a la enseñanza secundaria y han segregado las clases universitarias en grupos masculinos y femeninos, y poco a poco limitan la participación de las mujeres en la vida cotidiana.

Reportan más casos de sarampión entre refugiados afganos en EEUU

El Gobierno estadounidense confirmó ayer que mantiene suspendida la entrada al país de los afganos evacuados de Kabul, debido a la detección de seis casos de sarampión entre refugiados que ya han llegado a Estados Unidos.

El pasado viernes, la Casa Blanca afirmó que había detectado cuatro casos de la enfermedad entre los afganos trasladados a Estados Unidos, y fuentes estadounidenses aseguraron este martes que el número de contagios confirmados ha ascendido a seis.

“Hemos hecho pruebas a otros que han estado en contacto cercano (con los contagiados). Muchas de esas pruebas han dado resultado negativo, mientras que otras están aún en proceso de completarse”, dijo un alto funcionario estadounidense en una rueda de prensa telefónica.

Contagiados son aislados en base militar

La fuente, que pidió el anonimato, agregó que todos los contagiados están “aislados en una de las ocho bases” militares a las que son transportados temporalmente todos los inmigrantes afganos al llegar al país, para terminar de completar los requisitos para conseguir un visado.

Además, dijo que las autoridades sanitarias están vacunando a todos los afganos alojados en esas bases contra el sarampión, las paperas, la rubeola y la varicela, un proceso que terminará seguramente “cuando acabe este próximo fin de semana”, aunque las inmunizaciones tardarán aún un tiempo en ser efectivas.

Vuelos suspendidos hasta el 20 de septiembre

El portavoz del Pentágono, John Kirby, aseguró que los vuelos de entrada de afganos a EE.UU. seguirían suspendidos al menos hasta el próximo día 20.

Añadió que tres de los casos de sarampión se habían detectado en Virginia, entre afganos que llegaron al aeropuerto Dulles de las afueras de Washington; otro en Fort Pickett (Virginia) y un quinto en Fort McCoy (Wisconsin).

El sexto caso no se confirmó públicamente hasta este martes, y las autoridades no aclararon dónde se registró.

La suspensión de los vuelos de entrada a Estados Unidos se llevó a cabo por recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), que de todas formas está exigiendo que todos los evacuados se vacunen contra el sarampión.

La decisión ha ralentizado la gigantesca operación de evacuación de afganos que puso en marcha Estados Unidos antes de que sus tropas abandonaran ese país el pasado 30 de agosto.

Realizan primera evacuación de Kabul tras retirada de Estados Unidos

Un vuelo de evacuación despegó de Kabul el jueves (09.09.2021) por primera vez desde la retirada a finales de agosto de las tropas estadounidenses de Afganistán, ahora controlado por los talibanes, con quienes el secretario general de la ONU pidió mantener “un diálogo” para evitar millones de muertos.

El vuelo de Qatar Airways, que aterrizó en Doha con un centenar de pasajeros, se lleva a cabo cuando los talibanes intentan afianzar su régimen, a menos de un mes tomar Kabul.

Se trata del primero de este tipo desde que el 30 de agosto finalizara la caótica evacuación de más de 123.000 personas, una prueba de cierta cooperación de las potencias occidentales con el nuevo régimen.

En una entrevista a la agencia AFP, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, apostó por “mantener un diálogo con los talibanes” para evitar la muerte de millones por hambruna. “Nuestro deber es extender nuestra solidaridad a un pueblo que sufre mucho, y en el que millones y millones corren el riesgo de morir de hambre”, afirmó.

Entre los pasajeros del avión, que otras fuentes habían cifrado erróneamente en unos 200, iban 43 canadienses, 13 holandeses y un número indeterminado de estadounidenses.

Estados Unidos había indicado que quedaban por evacuar muchos afganos potencialmente en riesgo y los talibanes se habían comprometido a permitir la salida de quienes tuvieran los papeles en regla. En un comunicado, la Casa Blanca elogió la “cooperación” y “flexibilidad” del nuevo régimen. “Es un primer paso positivo”, opinó.

ONU denuncia crímenes de talibanes

Sin embargo, la emisaria de la ONU en Afganistán, Deborah Lyons, dijo este jueves en el Consejo de Seguridad que los talibanes habían perpetrado asesinatos tras tomar el poder.

“Hay acusaciones creíbles de muertes por represalias contra miembros de las fuerzas de seguridad y de detenciones de responsables que trabajaron para gobiernos precedentes”, afirmó. Aun así, pidió mantener el envío de ayuda al país para evitar una “grave recesión económica que podría llevar a millones de personas a la pobreza y la hambruna”.

En Kabul, los islamistas trabajan para consolidar su poder, a días del vigésimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, punto de partida de la invasión occidental que expulsó a los talibanes del poder.

Aunque los talibanes insisten en que ya no son aquel régimen represivo, especialmente con las mujeres, que gobernó entre 1996 y 2001, sus primeras semanas envían señales en sentido contrario. Este jueves, varias protestas en favor de la libertad fueron anuladas en Kabul, luego de que el nuevo gobierno prohibiera el miércoles este tipo de actos si no eran permitidos por el ministerio de Justicia.

Expresidente Ghani recalca que huyó de Afganistán para evitar el derramamiento de sangre

El expresidente de Afganistán Ashraf Ghani insistió el miércoles en que huyó de su país el mes pasado hacia los Emiratos Árabes Unidos para evitar un derramamiento de sangre en las calles de la capital, Kabul, cuando los insurgentes talibanes tomaron el control, y negó haber saqueado los fondos del gobierno cuando se fue.

“Me fui a instancias de la seguridad del palacio, que me advirtió que de permanecer allí corría el riesgo de desencadenar la misma horrible lucha calle a calle que había sufrido la ciudad durante la guerra civil de la década de 1990”, dijo Ghani en un comunicado. “Dejar Kabul fue la decisión más difícil de mi vida, pero creía que era la única forma de mantener las armas en silencio y salvar a Kabul y a sus seis millones de ciudadanos”.

Ghani, de 72 años, aseguró que había trabajado durante 20 años para crear un gobierno democrático en Afganistán, pero reconoció que no había logrado garantizar “estabilidad y prosperidad”, el mismo resultado que para otros gobiernos afganos durante décadas.

Los Emiratos Árabes Unidos dijeron que dieron la bienvenida a Ghani “por motivos humanitarios”.

Ghani dijo que ofrecería una explicación más detallada de su abrupta huida el 15 de agosto en un “futuro cercano”, pero dijo que “ahora” debe abordar las acusaciones “infundadas” de que cuando salió de Kabul, se llevó “millones de dólares pertenecientes al pueblo afgano”.

Aprobación de Joe Biden cae al 44% por manejo del retiro de tropas de Afganistán

La aprobación del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, cayó al 44% en septiembre desde el 50% que marcó en junio pasado, debido al manejo de la salida de las tropas estadounidenses de Afganistán, luego de 20 años de conflicto armado que comenzó después de los atentados del 11-S, reveló ayer domingo una encuesta privada.

La gestión de la situación en el país árabe fue desaprobada por un 60% frente a un 30% que la respaldó, detalló un sondeo difundido por el diario The Washington Post y la cadena ABC News. Además, un 49% reprobó el trabajo de su Gobierno en materia económica, en tanto que un 52% dio su visto bueno a la conducción de la estrategia para afrontar la pandemia del coronavirus.

En general, los porcentajes favorables al Gobierno de Biden disminuyeron: el apoyo al manejo económico bajó del 52 % en abril al 45% en septiembre, mientras que la aprobación al trabajo contra la pandemia pasó del 62% en junio al 52% este mes.

Sobre Afganistán, un 77% está de acuerdo con el repliegue de las tropas estadounidenses de territorio afgano después de un conflicto de 20 años, frente al 17% que se declaró en contra.

Por partidos, la opinión positiva respecto a la retirada estadounidense alcanzó un 88 % entre los demócratas (el partido de Biden), el 74% entre los republicanos y el 76% de los independientes.

Sin embargo, un 52% dijo que apoya la salida, pero reprueba la forma en la que Biden manejó la evacuación y retirada de suelo afgano, que terminó el pasado 30 de agosto después de más de dos semanas de una gigantesca operación militar.

Solo el 26% se declaró a favor tanto de la retirada como del manejo por parte de Biden y un 17% no está de acuerdo con el fin de la guerra.

En medio de ese operativo, un atentado reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI) se cobró la vida de 13 soldados estadounidenses y otros 18 resultaron heridos. Además, causó la muerte a decenas de afganos.

La caótica evacuación concluyó un día antes del fijado por Biden, quien ha sido blanco de críticas de líderes republicanos y veteranos de las Fuerzas Armadas por haber “dejado atrás” a estadounidenses en Afganistán.

La encuesta, que tuvo lugar entre el 29 de agosto y el pasado 1 de septiembre, consultó telefónicamente a una muestra nacional aleatoria de 1.006 personas adultas, con un margen de error de más o menos 3,5 puntos porcentuales.

Con información de la Agencia EFE.com

Biden califica como “extraordinario éxito” acción en Afganistán;

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, calificó como un “extraordinario éxito” las labores de su gobierno en Afganistán y afirmó que su administración continuará con los esfuerzos diplomáticos para evacuar a alrededor de 200 estadounidenses que todavía quieran dejar el país.

“Anoche en Kabul, Estados Unidos puso fin a 20 años de guerra en Afganistán”, dijo. “Asumo la responsabilidad por esta decisión”.

Celebró la “habilidad y valentía desinteresada” de los miembos del Ejército estadounidense, así como el personal diplomático y de Inteligencia movilizado.

El mandatario dijo que el 31 de agosto no fue una fecha aleatoria de salida, sino fue para “salvar vidas de estadounidenses”, señalando que marca los tiempos del acuerdo firmado por el expresidente Donald Trump.

Defendió que el 90% de los estadounidenses en Afganistán que querían irse lograron ser evacuados, pero no se dejará atrás a los restantes.

“Para los estadounidenses restantes, no hay fecha límite. Seguimos comprometidos a sacarlos si quieren salir”, afirmó.

Agregó que en abril tomó la decisión de retirar las tropas estadounidenses, debido a su plan a futuro sobre la seguridad de EE.UU.

“La obligación fundamental de un presidente, en mi opinión, es defender y proteger a Estados Unidos. No contra las amenazas de 2001 sino contra las amenazas de 2021 y del futuro”, acotó. “Ese es el principio rector detrás de mis decisiones sobre Afganistán”.

Culminó la guerra en Afganistán pero no los retos para EEUU

Con los últimos aviones de carga estadounidenses sobrevolando lo picos del Hindú Kush, el presidente Joe Biden cumplía su promesa electoral de poner fin a la guerra más larga librada nunca por Estados Unidos, una que no pudo ganar.

Pero mientras la guerra terminaba con una caótica y sangrienta evacuación que dejó varados a cientos de ciudadanos estadounidenses y a miles de afganos que habían colaborado con su ejército, el presidente estuvo visiblemente al margen. Delegó en un comandante de alto rango y en su secretario de Estado la tarea de informar a los estadounidenses de los últimos momentos de un conflicto que acabó con una rotunda derrota estadounidense.

Biden, por su parte, elogió en una declaración escrita a los soldados que supervisaron la evacuación aérea de más de 120 mil afganos, ciudadanos estadounidenses y aliados por su “incomparable valor, profesionalidad y determinación”. Y apuntó que tendrá más que decir el martes.

“Ahora, nuestra presencia militar de 20 años en Afganistán ha terminado”, afirmó el dirigente.

La discreta reacción se basa en una dura realidad: la guerra puede haber acabado, pero el problema que supone Afganistán para Biden no.

El presidente sigue enfrentando los abrumadores retos derivados del abrupto final de la guerra, incluyendo cómo ayudar a salir a hasta 200 estadounidenses y miles de afganos que se han quedado atrás, la reubicación de miles de refugiados que sí pudieron ser evacuados y el próximo escrutinio del Congreso sobre cómo, a pesar de las crecientes advertencias, su gobierno se vio sorprendido por el rápido colapso del liderazgo afgano.

Durante la retirada, Biden se ha mostrado dispuesto a soportar lo que sus asesores esperan que sean problemas a corto plazo por resistir a la presión bipartidista e internacional para ampliar el plazo del 31 de agosto para poner fin a la evacuación militar estadounidense. Durante más de una década, Biden ha creído en la inutilidad del conflicto y ha sostenido que la derrota de las fuerzas afganas por parte del Talibán era una reivindicación tardía, aunque no deseada.