SENADO EEUU

Líder demócrata del Senado pide a Biden poner fin a “detestables” expulsiones de haitianos

El líder demócrata en el Senado de Estados Unidos, Chuck Schumer, instó el martes al presidente Joe Biden a poner fin inmediatamente a las expulsiones «detestables» de migrantes haitianos, deportados hacia un país inestable y carcomido por la violencia.

El flujo masivo de haitianos que se aglomeran bajo un puente de la ciudad fronteriza de Del Río, en Texas, se ha convertido en un problema para la administración Biden.

El fin de semana pasado su gobierno comenzó a reenviarlos a su país por avión. Pero «una tal decisión va en contra del sentido común» y de «la decencia», lamentó Schumer en el hemiciclo.

Haití «no puede recibirlos», agregó. A la inestabilidad política y la violencia se sumó el terremoto que mató en agosto más de 2.200 personas en la isla.

Schumer pidió a Biden modificar la política  migratoria impuesta por su predecesor, Donald Trump, al inicio de la pandemia, para devolver inmigrantes invocando razones sanitarias por la pandemia. «No podemos continuar con estas políticas detestables y xenófobas de Trump que ignoran nuestras leyes de refugiados», dijo.

Las Naciones Unidas también hicieron parte de su «profunda preocupación» acerca de estas expulsiones que no deja el tiempo de revisar el caso de los haitianos.

Las imágenes del fotógrafo de la AFP Paul Ratje, de jinetes blandiendo sus largas riendas para amenazar a migrantes y empujarlos hacia el río, causaron mucho impacto en Estados Unidos.

«Esas imágenes revuelven el estómago. Debe cesar ese tipo de violencia», exigió Schumer.

La vicepresidenta Kamala Harris calificó las imágenes de «horribles» y afirmó ante periodistas que apoya las investigaciones abiertas el lunes para aclarar lo sucedido.

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Una catástrofe

Silencioso desde el inicio de la crisis, Biden se expresó al margen de la Asamblea General de la ONU. «Vamos a tomar el control de la situación», prometió, sin dar más detalles.

En la misma línea, su ministro de Seguridad Interior, Alejandro Mayorkas, aseguró el martes en el Senado «tener un plan y ponerlo en obra» para desmantelar el campo de migrantes de Del Río. «Aumentamos el número de vuelos de expulsión hacia Haití y otros países», precisó.

Miles de personas han sido transferidas hacia centros de detención y expulsadas de Estados Unidos, con lo que quedan menos de 10.000 migrantes en el lugar, contra 15.000 la semana pasada, según Mayorkas.

Las promesas de Biden no convencieron a los republicanos que, desde hace meses, reprochan al demócrata haber relajado las políticas migratorias de su predecesor.

«Cuando se tiene a una administración que renuncia a toda ambición garantizar la seguridad de la frontera (…) se termina con un flujo de personas que cruzan» el río Grande, comentó el gobernador de Texas, Greg Abbott, durante una conferencia de prensa en Del Río.

Según él, Biden es responsable de una «catástrofe de proporción épica».

Biden ordenó cancelar los vuelos de deportación a Haití tras el asesinato en julio del presidente de país caribeño, Jovenel Moise.

Aunque la anulación no concierne a los recién llegados, parece haber contribuido al flujo de miles de haitianos que vivían en parte en Latinoamérica.

Se suman a llegadas sin precedentes desde que asumió Biden, con más de 1,3 millones de migrantes interceptados en la frontera con México.

El Senado reduce las ayudas de desempleo a 300 dólares pero amplía su vigencia hasta septiembre

Los demócratas en el Senado llegaron este viernes a un acuerdo sobre las prestaciones por desempleo incluidas en el paquete de ayuda de 1.9 billones de dólares contra la crisis del coronavirus impulsado por el presidente, Joe Biden.

Los pagos semanales por desempleo se rebajarían de 400 dólares semanales, tal y como los aprobó el pasado sábado la Cámara de Representantes, a tan solo 300 dólares, pero se extenderían un mes más, hasta septiembre, según una enmienda preparada por el senador Tom Carper, demócrata por Delaware. Los primeros 10,200 dólares de beneficios por desempleo no estarán sujetos a impuestos.

El acuerdo fue alcanzado por demócratas moderados y progresistas, y no cuenta con el respaldo del Partido Republicano, que ha prometido hacer todo lo posible por boicotear este proyecto.

El comienzo del debate sobre el plan sufrió un retraso el jueves por la exigencia del senador republicano por Wisconsin Ron Johnson de que la propuesta, de 628 páginas, se leyera entera en voz alta. Eso llevo 10 horas, 43 minutos y 9 segundos, y acabó después de las 2 de la madrugada.

El líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer, prometió el viernes que el Senado “aprobará este proyecto de ley sin importar el tiempo que sea necesario”.

El debate puede durar hasta un máximo de 20 horas, pero no necesariamente los senadores deberán emplear por completo este margen de tiempo: lo más probable es que utilicen cerca de tres horas y pueda ser validado y enviado para su firma al presidente antes del lunes.

Los demócratas esperan que Biden pueda promulgar el proyecto de ley antes del 14 de marzo, cuando se agotan algunos de los beneficios actuales.

El plan propuesto es de 1.9 billones de dólares. Para lograr consenso interno entre los más moderados y más progresistas, los demócratas ya han introducido algunos cambios a la versión que había sido aprobada por la Cámara de Representantes.

Además de la rebaja en las prestaciones semanales de desempleo, accedieron a limitar quiénes podrán recibir el cheque de 1,470 $ quienes ingresan como máximo 75,000 dólares anuales (150,000 dólares si se trata de una pareja) tendrán derecho a ello. Los inmigrantes indocumentados están excluidos.

El Gobierno también cubriría todos los gastos de salud de algunos trabajadores que perdieron sus empleos en la pandemia con estos nuevos cambios, lo que está por encima del 85% que se paga actualmente; aumentaría el gasto en salud en las áreas rurales y expandiría la cantidad de impuestos deducible por los préstamos estudiantiles y para las pequeñas empresas; además de fondos para los estados, según explicó un asesor demócrata en el Senado a la agencia de noticias The Associated Press.

El plan de estímulo también prevé dinero para estados, ciudades y hospitales.

El Gobierno insiste en que Estados Unidos necesita otro fuerte estímulo para evitar una lenta y dolorosa recuperación económica provocada por el impacto de la pandemia.

Estados Unidos sumó este mes de febrero 379,000 trabajos y el desempleo si sitúa en el 6.2%, según el último reporte de la Oficina de Estadísticas Laborales publicado este viernes.

En el Senado, los proyectos de ley generalmente requieren el apoyo de 60 senadores. Pero el proyecto de ley de alivio del coronavirus está avanzando bajo una maniobra legislativa conocida como reconciliación que permite su aprobación con mayoría simple.

Senado rechaza intento de aliados de Trump de revertir la victoria de Biden en Arizona

La Cámara Alta rechazó en la noche de este miércoles el desafío de senadores leales a Donald Trump a la victoria de Joe Biden en Arizona. El proceso del Congreso para contar los votos y confirmar la victoria del presidente electo se ha reanudado después de los disturbios de seguidores de Trump en el capitolio.

Solo 6 senadores (todos republicanos) votaron en contra del resultado electoral en Arizona. Los 93 restantes rechazaron el desafío. Entre estos últimos estaba la senadora de Georgia Kelly Loeffler, que perdió las elecciones del martes contra el republicano Raphael Warnock y que previamente  habría asegurado que objetaría los resultados. Loeffler cambió de opinión el mismo día que se conoció su derrota y que seguidores de Trump irrumpieron en el capitolio de manera violenta.

Los que votaron en contra de los resultados de las elecciones estadounidenses -que ya habían ratificado todos los estados- fueron los senadores Josh Hawley de Missouri, Ted Cruz de Texas, Tommy Tuberville de Alabama, Cindy Hyde-Smith de Mississippi, Senator Roger Marshall de Kansas y John Kennedy de Louisiana. La Cámara de Representantes aún estaba debatiendo este desafío a las elecciones.

El vicepresidente Mike Pence, que preside la sesión, dijo en declaraciones poco frecuentes desde su estrado que “la violencia nunca gana. La libertad gana. Y esta sigue siendo la casa del pueblo” (en referencia a la Cámara de Representantes) .

En una carta a sus colegas horas después del asedio al Capitolio, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi prometió que la Cámara retomaría la sesión y dijo que “hemos decidido que debemos proceder esta noche en el Capitolio una vez que esté autorizado para su uso”.

Pelosi describió el ataque como “un asalto vergonzoso […] a nuestra democracia. Fue ungido al más alto nivel de gobierno. Sin embargo, no puede disuadirnos de nuestra responsabilidad de validar la elección de Joe Biden“, en la que ya se está centrando el Congreso.

Republicanos en el Senado de EEUU se preparan para votar nuevo paquete de estímulo

Los republicanos del Senado se están preparando para aprobar esta semana un plan de recuperación mucho menos ambicioso del que presentaron hace unas semanas. Lo harían sin los demócratas, que ya se han opuesto contundentemente a una financiación de menos de dos billones de dólares.

El líder de la mayoría en la Cámara alta, Mitch McConnell, se mostró escéptico ante la idea de que el Congreso alcance un acuerdo antes de noviembre porque, según dijo, “el espíritu de cooperación que teníamos en marzo y abril se ha disipado a medida de que nos acercamos a las elecciones“.

La cantidad que están barajando los republicanos está entre los $500,000 millones y los $700,000 millones, tal y como informó Axios, que cita a fuentes cercanas a las negociaciones.

La mayoría de los senadores republicanos, especialmente quienes se juegan su escaño el próximo noviembre, están de acuerdo en que deben hacer algo para amortiguar el golpe económico de la pandemia. Sin embargo, dentro del propio partido están en desacuerdo sobre cómo debería ser la legislación.

Es por ello que, según comenta el citado medio, han decidido reducir la cuantía del proyecto de ley para conseguir un apoyo más amplio de los republicanos. La propuesta incluiría dinero para las escuelas, protecciones de responsabilidad generalizadas y beneficios de desempleo reestructurados.

Sin embargo, muchos republicanos esperan en privado que esta propuesta tampoco consiga los apoyos para poner contra las cuerdas a los demócratas, cuyos representantes aprobaron la Ley Héroes (de más de tres billones de dólares) en mayo.