#SOSCuba

EE.UU. anunciará pronto medidas iniciales tras las protestas en Cuba

Estados Unidos anunciaría pronto medidas iniciales como parte de la revisión de la política hacia Cuba del gobierno del presidente Joe Biden y en respuesta a la represión de La Habana contra las mayores protestas callejeras en décadas, dijeron este 19 de julio del 2021 funcionarios del Departamento de Estado.

Los comentarios de los funcionarios señalaron además que Biden no está dispuesto a suavizar el enfoque de Washington después de que su predecesor, Donald Trump, hizo retroceder una histórica distensión del exmandatario Barack Obama con La Habana, y que los últimos disturbios tendrían un impacto significativo en cualquier cambio de política.

Los funcionarios, que hablaron con Reuters bajo condición de anonimato, también dejaron en claro que Washington busca formas de aliviar la difícil situación humanitaria del pueblo cubano mientras mantiene la presión sobre el gobierno de la isla.

Biden dijo la semana pasada que no estaba dispuesto a aflojar las restricciones sobre las remesas o los pagos que los estadounidenses pueden hacer a sus familias en la isla, debido a la preocupación de que el gobierno cubano se apodere de gran parte de los fondos.

Pero Washington está analizando una posible solución alternativa para restaurar el flujo de remesas, que se cerró bajo Trump, de una manera que no ponga el dinero en manos del gobierno cubano, dijo uno de los funcionarios.

El funcionario se negó a dar más detalles, pero sugirió que llevaría tiempo desarrollar tal mecanismo, diciendo: “No anticiparía una relajación a corto plazo”.

Miles de cubanos protagonizaron manifestaciones antigubernamentales espontáneas hace una semana contra una crisis económica que ha provocado escasez de productos básicos y cortes de energía. También protestaban por el manejo del gobierno de la pandemia de coronavirus y las restricciones a las libertades civiles.

“Definitivamente habrá implicaciones políticas como resultado de los eventos de la última semana (…) Esperaría que en poco tiempo haya una comunicación de alto nivel del gobierno sobre los pasos iniciales”, dijo un funcionario que se negó a proporcionar detalles.

Cuba, dijo el funcionario, es ahora una “máxima prioridad”. “Es un momento histórico en Cuba dado que los manifestantes se presentaron en más de 58 lugares en toda la isla”, dijo el funcionario.

El papa Francisco pide “diálogo y solidaridad” en Cuba

En su primera aparición pública después de salir del hospital, Francisco también instó a cesar la violencia en Sudáfrica y calificó las mortales inundaciones en Alemania, Bélgica y Países Bajos como una “catástrofe”.

El papa Francisco expresó este domingo (18.07.2021) su preocupación por los “momentos difíciles” que vive Cuba a causa de las protestas e instó al “diálogo y la solidaridad” en ese país, tras rezar el Ángelus dominical desde la ventana del Palacio Apostólico, en su primera aparición pública tras pasar once días en el hospital donde ha sido operado.

“Estoy cerca del querido pueblo cubano en estos momentos difíciles, en particular a las familias, que mayormente sufren. Rezo al Señor para que ayude a construir en paz diálogo y solidaridad una sociedad cada vez más justa y fraterna”, dijo el pontífice. Sus palabras fueron pronunciadas ante cientos de fieles y peregrinos que acudieron a la plaza de San Pedro para el Ángelus, algunos de ellos con banderas cubanas, que rompieron en aplausos al escucharle.

Francisco también pidió a buscar una salida al reciente estallido de violencia en Sudáfrica y se acordó de las víctimas mortales de las inundaciones en Alemania, Bélgica y Países Bajos, a las que no dudó en calificar como una “catástrofe”.

La primera dama de Haití regresó a la isla para participar en el funeral del presidente Moïse

El futuro político de Haití se enturbió aún más ayer domingo después del sorpresivo regreso de la primera dama Martine Moïse, quien fue dada de alta de un hospital en Miami tras ser atendida de las heridas que sufrió durante un ataque en el que fue asesinado el presidente Jovenel Moïse.

Martine Moïse no hizo ninguna declaración pública después de que descendió de un jet privado. Portaba un vestido negro, un chaleco antibalas del mismo color, una mascarilla negra y un cabestrillo negro en el brazo derecho en señal de luto por el mandatario, al que asesinaron el 7 de julio en su residencia privada.

Algunos expertos, al igual que muchas personas en este país de más de 11 millones de habitantes, se sorprendieron de la rapidez de su reaparición en Haití y se preguntan si tendrá planeado participar en la política del país.

“El hecho de que ella regresó podría dejar entrever que pretende desempeñar algún papel”, dijo Laurent Dubois, experto sobre Haití y profesor de la Universidad Duke. “Podría intervenir de una forma u otra”.

Martine Moïse llegó apenas horas después de que un destacado grupo de diplomáticos internacionales emitieran una declaración en la que aparentemente hicieron a un lado al primer ministro interino Claude Joseph, quien gobierna actualmente el país con apoyo de la policía y el ejército.

El nombre de Joseph jamás fue mencionado en la declaración del llamado Core Group, integrado por embajadores de Alemania, Brasil, Canadá, España, Estados Unidos, Francia y la Unión Europea, así como representantes de las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos.

El grupo propuso la creación de “un gobierno consensuado e inclusivo”, y agregó: “Para este propósito, alienta firmemente al primer ministro designado Ariel Henry a que continúe la misión que le fue encomendada para formar un gobierno de ese tipo”.

Henri fue designado primer ministro el día anterior al asesinato de Jovenel Moïse. No respondió a las solicitudes para que hiciera declaraciones.

La ONU, la OEA y el Departamento de Estado norteamericano no brindaron mayores explicaciones cuando les fue solicitado.

Debido al estado actual de la política haitiana, Dubois dijo creer que la llegada de Martine Moïse podría tener alguna repercusión.

“Obviamente está en posición de desempeñar algún papel… dado lo abiertas que están las cosas”, afirmó, y consideró sorprendente la declaración del Core Group porque no hace referencia a Joseph. “Uno tiene que preguntarse si los avances en la investigación tienen algo que ver con esto. Todas son piezas del rompecabezas que están cambiando de un momento a otro. Ahora se ve muy difícil dilucidar cómo armarlas”.

Las autoridades de Haití y Colombia dicen que al menos 18 sospechosos directamente vinculados al asesinato fueron arrestados, la mayoría exsoldados colombianos. Al menos tres sospechosos fueron abatidos y la policía señaló que busca a varios más. Las autoridades colombianas han dicho que la mayoría de exsoldados fueron engañados y no tenían conocimiento del complot para asesinar al mandatario.

La policía de Haití identificó el domingo a otro sospechoso en el caso: Pierre Joseph Ashkard. Registros en internet muestran que es un empresario que reside en Canadá y dirige un negocio relacionado con la salud en Texas junto con Christian Emmanuel Sanon, un médico y pastor haitiano a quien las autoridades locales arrestaron recientemente y lo consideran un sospechoso clave.

Cuba amenaza con una nueva crisis de los balseros tras las protestas ciudadanas

El régimen de Cuba ha agitado el fantasma de una nueva crisis de los balseros ante la ola de protestas de los últimos días, de la que las autoridades de la isla responsabilizan a Estados Unidos. «Esperamos que EE.UU. adopte las medidas necesarias. Sorprendería que EE.UU. con impunidad, aliente la emigración irregular y discriminatoria», aseguró el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, en una rueda de prensa, en la que advirtió a Washington de que «su conducta irresponsable puede tener consecuencias graves que dañen el interés de ambos países», según recogen medios oficiales.

ANÁLISIS| Sepa por qué se dió el estalido social en Cuba

En Cuba, el conflicto y el disenso por diversas formas de organización de la sociedad y el Estado siempre ha tenido vías precarias de expresión institucional y mediática. Lo que estamos viendo en días recientes es una explosión social, muy parecida a las que han estremecido a la mayoría de los países latinoamericanos en los últimos años. Decenas de miles de cubanos, que llevan décadas acumulando agravios económicos y políticos, han salido a las calles de manera pacífica y espontánea. Eso sucede cuando el malestar no encuentra otra forma de expresarse.

En los últimos años, la situación económica se ha deteriorado aceleradamente. En ese deterioro pesa el incremento de sanciones del Gobierno de Donald Trump, no revertidas hasta ahora por la nueva Administración demócrata de Joe Biden. Pero también pesan, aunque el Gobierno de Miguel Díaz-Canel, sus medios y sus aliados se nieguen a aceptarlo, el freno que el Partido Comunista de Cuba puso a las reformas económicas desde 2016 y la forma excluyente y represiva con que ha tratado varias muestras de malestar reciente en la población.

Cuando en la noche del 27 de noviembre de 2020 cientos de jóvenes artistas e intelectuales de la isla se sentaron pacíficamente en las afueras del Ministerio de Cultura a protestar contra la represión del Movimiento San Isidro y a demandar garantías para el arte independiente, la reacción del Gobierno fue intransigente. Luego de una vaga promesa de diálogo, los medios de comunicación y la Seguridad del Estado sometieron a esos jóvenes a un acoso celular, cuerpo a cuerpo, que persiste hasta hoy, y a una descalificación diaria, como “mercenarios” y “contrarrevolucionarios”, en los medios de comunicación.
Esa misma lógica oficial, aplicada ahora contra decenas, tal vez cientos de miles de ciudadanos a lo largo y ancho de la isla, es la que predomina. El 11 de julio, el presidente Miguel Díaz-Canel dijo en San Antonio de los Baños, uno de los pueblos donde hubo protestas, que los manifestantes eran “contrarrevolucionarios” o “revolucionarios confundidos” por las “campañas del enemigo”. No eran ciudadanos hartos de la precariedad, el desabastecimiento y la represión, que legítimamente salían a las calles. Eran enemigos o cómplices de Estados Unidos que debían ser confrontados, en esas mismas calles, por los revolucionarios, siguiendo una voz que llama al combate.
Al día siguiente, en una conferencia de prensa en el palacio de la Revolución, el presidente y otros funcionarios reiteraron la misma perspectiva. Lo que seguía sucediendo, ya que durante el 12 de julio las protestas continuaron, era un “golpe suave o continuado”, que formaba parte de la “guerra no convencional de Estados Unidos contra Cuba”. Una vez más, todos esos cubanos y cubanas que gritaban “Libertad” y “Patria y vida” eran presentados como peones de Washington. No sólo eso, no eran manifestantes pacíficos, sino “delincuentes”, “criminales”, “vulgares” e “indecentes”, en una nueva muestra de la arraigada mentalidad elitista y racista del poder cubano.

En esa conferencia de prensa, el Gobierno de la isla estableció que el más claro antecedente de las protestas cubanas eran las movilizaciones populares de 2019 en Caracas y otras ciudades de Venezuela en contra de la reelección de Nicolás Maduro, que tuvo lugar en condiciones claramente irregulares, con la Asamblea Nacional intervenida, un poder constituyente perpetuo y sin participación opositora. Entonces el Gobierno venezolano redujo, mediáticamente, todas las protestas a las “guarimbas” callejeras. Con esa analogía se estaba diciendo que el estallido social cubano sería enfrentado como un brote de violencia “contrarrevolucionaria”, auspiciado por Estados Unidos. Frente a algo así nombrado, lo mismo en Venezuela que en Cuba, no hay otra respuesta oficial que la represión.
Los constantes arrestos, abusos policiales y descalificaciones mediáticas que han seguido a las protestas responden a ese esquema represivo, ya probado en Venezuela. Al conectar explícitamente la situación cubana con la venezolana, La Habana remite, una vez más, el conflicto a una perspectiva de “seguridad regional”, muy parecida a la que usa el propio Gobierno de Estados Unidos en su hegemonía hemisférica. De hecho, la posición oficial cubana es que lo que está sucediendo no tiene causas endógenas, como podrían ser los recientes cambios en la política monetaria, los cortes de electricidad o el desabasto de medicinas y alimentos, sino que es una consecuencia exclusiva de la hostilidad de Estados Unidos.
Al negar la legitimidad del estallido social y disputar, incluso, su pertinencia lingüística —ese poder demuestra una inusual intolerancia a las palabras; también le molestan términos como “embargo”, “disidencia” o “ayuda humanitaria”—, el Gobierno cubano remite, totalmente, el conflicto interno al diferendo histórico con Estados Unidos. Reaparece, por enésima vez, esa extraña óptica colonial invertida, que no admite que la realidad cubana tenga un contenido propio, determinado por las tensiones entre un Estado que no quiere cambiar y una sociedad que cambia aceleradamente, conforme avanza el siglo XXI.
La represión de estos días sumará más agravios a una población vulnerable, de bajos recursos, víctima del racismo y el machismo, que probablemente rechace, mayoritariamente, la hostilidad y el embargo comercial de Estados Unidos, pero que dirige su malestar contra el Gobierno de la isla. Una parte considerable de esa población cubana humilde, que tradicionalmente enarbola como suya la burocracia, ha demostrado que piensa que el Gobierno cubano es el máximo responsable de su situación. Tiene razones válidas para pensarlo.

Continúa la tensión social en Cuba, el régimen castrista sige reprimiendo

Ante un ambiente de mucha tensión social, Cuba cumple este miércoles su cuarto día después de las históricas protestas del domingo que ya dejaron un muerto y decenas de detenciones.

Las autoridades confirmaron que el primer fallecido en las protestas se trata de un ciudadano de 36 años de edad que murió el lunes durante un enfrentamiento con agentes en el Consejo Popular Güinera del municipio de Arroyo Naranjo, un barrio marginal en el sur de La Habana, donde los vecinos se lanzaron a las calles al grito de “libertad”.

Además del fallecido, varias personas fueron detenidas y otras sufrieron lesiones, entre ellos agentes de la autoridad, en el suceso de Güinera, que el Gobierno atribuyó a un acto de vandalismo del grupo de vecinos, al que acusó de agredir primero a los policías.

De acuerdo con la organización Human Rights Watch (HRW), las personas arrestadas en la isla ascienden a más de 150, donde se encuentran activistas, periodistas independientes y opositores del presidente Díaz-Canel, sin que hasta el momento el gobierno cubano haya dado cifras oficiales.

En este cuarto día, Cuba amaneció sin servicios de internet en toda la isla y se mantiene la fuerte presencia policial, mientras familiares y amigos buscan a los detenidos en las manifestaciones.

“Sin conexión no podemos trabajar estos días, vamos a ver qué pasa”, dijo a la Agencia Efe una profesora de una universidad de La Habana donde las clases y otras actividades son virtuales desde hace meses.

Cuba anuncia paquete de medidas para apaciguar protestas

La Habana ofrece desgravar y liberar la importación de alimentos y medicinas, y promete “garantías procesales” a los manifestantes detenidos.

El gobierno cubano anunció el miércoles (14.07.2021) el primer paquete de medidas para apaciguar a la población, entre ellas la libre importación de alimentos y medicinas, a tres días de las inéditas protestas que estallaron en la isla, al tiempo que se ofrecieron “garantías procesales” para los manifestantes antigubernamentales detenidos.

Las autoridades acordaron “autorizar excepcionalmente y con carácter temporal, la importación por la vía del pasajero, es decir del equipaje acompañante en el viaje, los alimentos, aseos y medicamentos sin límite de valor de importación y libre de pago de aranceles”, dijo el primer ministro, Manuel Marrero, en la televisión cubana.

Facilitar la entrada de bienes de primera necesidad era uno de los llamados de las multitudinarias protestas del 11 y 12 de julio en unas cuarenta ciudades de la isla, que enfrenta fuertes penurias, agravadas por la peor crisis económica en tres décadas.

En una reciente carta abierta al gobierno, un grupo de artistas e intelectuales habían pedido justamente esa medida.

“Esto es una medida que estamos tomando hasta el 31 de diciembre, después haremos una valoración”, dijo Marreo en compañía del dictadorMiguel Díaz-Canel.

Reportan renuncia del viceministro de Interior de Cuba en desacuerdo por represión a protestas

e acuerdo al diario español ABC, el viceministro de Interior de Cuba, el general de brigada Jesús Manuel Burón Tabit, habría dimitido de su cargo tras cuestionar el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes el pasado 11 de julio.

Ayer, el régimen cubano confirmó la muerte de una persona en medio de las protestas en La Habana, mientras que las organizaciones internacionales de DD.HH. denunciar un centenar de detenidos y varios heridos. En ese sentido, el gobierno español denunció la detención de una periodista de nacionalidad española y que no se ha podido comunicar con su familiares.

Más temprano el canciller de la isla, Bruno Rodríguez, descartó que el país se este desarrollando un “estallido social” y destacó a quienes salieron a las calles a defender al gobierno de Díaz-Canel: “el 11 de julio no hubo en Cuba un estallido social, no lo hubo por la voluntad de nuestro pueblo y el apoyo de nuestro pueblo a la revolución”.

Rodríguez también acusó a Washington de estar detrás de las protestas, denunciando la política estadounidense de sanciones y una campaña en Internet.

Reportan un muerto en las protestas antigubernamentales en Cuba

Un hombre resultó muerto durante un enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas de seguridad el lunes en un barrio periférico de La Habana, informó este martes (13.07.2021) la agencia de noticias cubana (ACN).

Se trata de un ciudadano de 36 años de edad que participaba en una protesta ocurrida ayer en el Consejo Popular Güinera del municipio de Arroyo Naranjo, en el sur de la capital, en el marco de las manifestaciones contra el Gobierno iniciadas el domingo en varias localidades de la isla.

Además del fallecido, varias personas fueron detenidas y otras sufrieron lesiones, entre ellos varios agentes, en el suceso ocurrido en La Güinera, según ACN.

La protesta del lunes en ese barrio, una de las zonas más deprimidas de La Habana, fue difundida en varios videos a través de redes sociales, pese a que el Gobierno mantiene la conexión a internet cortada desde el domingo.

En las imágenes solo se observa a decenas de personas avanzando por las calles gritando consignas como “libertad” o “un pueblo unido jamás será vencido”.

Según la versión de la ACN, los manifestantes “alteraron el orden e intentaron dirigirse hacia la Estación de la Policía Nacional Revolucionaria del territorio, con el objetivo de agredir a sus efectivos y dañar la instalación”. 

Gobierno acusa a EE.UU. como responsable de crisis

El medio oficialista acusa a los manifestantes de agredir a agentes con piedras y armas blancas, vandalizar viviendas, incendiar contenedores y dañar el tendido eléctrico.

También asegura que el fallecido tenía “antecedentes por desacato, hurto y alteración del orden” y que las autoridades investigan las circunstancias de este suceso.

La manifestación del lunes en Güinera se produjo un día después de que, en una jornada inédita en Cuba, miles tomaran las calles en varias ciudades para protestar contra el Gobierno, al que culpan de la falta de comida y medicamentos, los cortes de luz y el peor rebrote de la pandemia con nuevos récord de casos todas las semanas.

El ejecutivo de Miguel Díaz-Canel, por su parte, señala a EE.UU. como el culpable de la crisis que vive el país y de las protestas.

En ellas se produjeron enfrentamientos con heridos y numerosos detenidos, que según la organización internacional Human Rights Watch superan los 150, la mayoría en paradero desconocido.

Las manifestaciones ciudadanas iniciadas el domingo en toda Cuba han sido las más importantes en 60 años, con el único precedente del “maleconazo” de agosto de 1994, limitado a La Habana.

El arzobispo de Miami lamenta la represión de “expresión legítima” en Cuba

El arzobispo de Miami, Thomas Wenski, que oficiará este martes una misa especial por Cuba, afirmó que las protestas en la isla son una “expresión legítima de las frustraciones” del pueblo, lamentó la represión por parte de las autoridades y llamó a solidarizarse y rezar por los cubanos.

Según el arzobispo, “cubanos y no cubanos” saben de los “sufrimientos” de Cuba y sienten el “deber” de ayudar a su pueblo mediante la solidaridad y la oración.

“Además de la pandemia de covid-19 que ha afligido a Cuba, sus vecinos y el resto del mundo, la población de Cuba sufre una serie de carencias: falta de libertades, falta de comida y falta de perspectivas de futuro”, dijo Wenski en un comunicado.

Para el arzobispo católico, es “trágicamente desafortunado” que el Gobierno cubano haya escogido responder a las protestas con “acciones represivas y un discurso que amenaza con más violencia para aquellos que bajo las consignas ‘Patria y vida’ y ‘No tenemos miedo’ buscan un futuro mejor para ellos y su país”.

Wenski mencionó en su declaración la visita del papa Juan Pablo II a Cuba en 1998 y el mensaje que dirigió desde Camagüey a los cubanos para que sean, especialmente los jóvenes, “protagonistas de su futuro”.

También se refirió al “apóstol de la independencia de Cuba”, José Martí, para señalar que “la falta de libertades básicas y la marginalización y exclusión de los que disienten de la ‘línea del partido'” van en contra de su sueño de una Cuba “con todos y para el bien de todos”.

En medio de un tiroteo, cubanos responden a la represión y hacen retroceder a la Policía

En medio de las protestas pacíficas que han prendido desde el domingo en toda la Isla, agentes vestidos de civil, policías y fuerzas especializas del Ministerio del Interior (MININT) han hecho frente a ciudadanos con uso de armas, perros y brigadas de respuesta rápida para intentar desbaratar las manifestaciones.

En Camagüey decenas de manifestantes hicieron huir a la policía en medio de un tiroteo en el que al parecer un hombre en una bicicleta fue alcanzado por los disparos. A pedradas enfrentaron a una patrulla y a oficiales en la calle.

“La policía le dio un tiro a uno. Camagüey tiene sangre mambí aún“, escribió Zuriel Junco, quien compartió el video de lo sucedido en su perfil de Facebook.

Nosotros somos cubanos pidiendo la libertad de Cuba, pacíficamente. Aquí no tenemos que tenerle miedo a nadie, eso es lo que hay. Que se una todo el que se quiera unir”, se ve a un joven decir en un video publicado por Antena Cubana.

Un oficial vestido de civil saca una pistola y se enfrenta al joven que arenga y a otro que graba.

Tira al pecho, tira aquí en el pecho, te estoy filmando. No estés dando manotazos, qué te he hecho yo”, se escucha detrás de la cámara.

El joven y el oficial se enfrentan a puñetazos y el enfrentamiento termina con la detención de los muchachos.

En otros videos circulados en las redes sociales tropas especiales con perros disuelven una concentración. En medio, oficiales de la Policía aprovechan para llevarse a un hombre cargado entre cuatro agentes, publicó Lídice Palau.

El domingo el gobernante Miguel Díaz-Canel hizo un llamado a los militantes comunistas a enfrentarse a los cubanos que piden libertad en las calles. “Tienen que pasar por encima de nuestros cadáveres y estamos dispuesto a todo”, dijo en una transmisión en la televisión nacional.

En Ciego de Ávila se vieron imágenes de grupos de respuesta rápida con banderas cubanas enfrentarse con piedras y palos a los manifestantes, según un video compartido por el perfil de JCarlos y Sissi.

El periodista Abraham Jiménez Enoa, dijo en un tuit que “Centro Habana está militarizada hasta el tuétano. Las tropas especiales están obligando a regresar a sus casas y, mientras queda espacio, trabajadores movilizados toman las calles con carteles de Fidel Castro”.

En un mensaje de audio desde La Habana, el realizador audiovisual Fernando Fraguela denunció que un grupo de personas, presuntamente trabajadores del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), hicieron un “acto de repudio” y agredieron a varios miembros del grupo 27N que se habían reunido ante la sede de esa institución.

“Rodearon esto de policías, en el medio estaban Yunior García (dramaturgo), Daniel Triana (actor), les hicieron daño físicamente, a varios los metieron en un camión de volteo. Los que estábamos afuera comenzamos a gritar ‘¡Patria y Vida!’. Los de la Seguridad del Estado se llevaron a Mityl Font (editora), a Mijaíl Rodríguez (guionista de cine) le cayeron atrás, no sé si lo cogieron”, dijo.

Famosos alzan la voz para sumarse a la protesta de los ciudadanos cubanos

Ayudemos de la manera que podamos, demostrémosle que no están solos y juntos cambiemos el destino de mi gente“, con ese mensaje en sus redes sociales, Niurka Marcos levantó la voz para sumarse a la protesta de los ciudadanos cubanos, quienes se pronuncian en contra del gobierno por las restricciones ante la pandemia de COVID-19 y la crisis económica.

Otros famosos como Ricky MartinJulieta Venegas y Daniela Romo, entre otros, hicieron lo propio en sus respectivas redes sociales, luego de que el gobierno se negara a aceptar la ayuda contra la peor crisis sanitaria que se está viviendo en Cuba.

Bajo el hashtag #SOSCUBA, el boricua pidió a fans que llenen las redes sobre lo que está sucediendo.

Esto es muy importante. Nuestros hermanos y hermanas en #Cuba necesitan que informemos al mundo lo que están viviendo el día de hoy. Llenemos las redes antes de que quiten el internet en el país. Ayuda humanitaria para Cuba YA“, escribió.

La publicación tuvo más de 790 mil reproducciones y miles de comentarios que también utilizaron el hashtag de ayuda.

Por su parte, la cantautora Julieta Venegas, artista mexicana, utilizó de la misma forma su cuenta oficial de Instagram para expresar su solidaridad con el pueblo cubano.

Estamos todo el mundo con los ojos puestos en Cuba, SOS Cuba, SOS Cuba“, dijo la cantante.

Al igual que el reguetonero Daddy Yankee compartió en su cuenta de Twitter el hashtag #SOSCUBA.

Y es que, cansados de la crisis económica, miles de personas se manifestaron este fin de semana en varias regiones de Cuba, al grito de “¡libertad!”, y “¡abajo la dictadura!”, mientras que el presidente Miguel Díaz-Canel convocó a sus partidarios a tomar las calles.

La pandemia ha sumido a la isla en su peor crisis económica en 30 años, agravando la escasez de alimentos y medicinas.