TENSIÓN EN LA FRONTERA

Soldados mexicanos cruzaron la frontera con EE.UU. y la Patrulla Fronteriza los detuvo

Catorce soldados del ejército mexicano fueron detenidos brevemente por la Patrulla Fronteriza y luego regresaron a México después de cruzar a Estados Unidos por un puente fronterizo en El Paso, Texas.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dijo en un comunicado que dos vehículos militares mexicanos cruzaron el puente que une El Paso con Ciudad Juárez, México, en la madrugada del sábado.

CBP dijo que los soldados, sus armas y equipo “fueron asegurados por seguridad y procesamiento”, y señaló que los soldados dijeron que “no se dieron cuenta de que habían entrado a Estados Unidos”.

Los 14 soldados, su equipo y vehículos fueron devueltos a México unas horas más tarde, después de que los oficiales del ejército mexicano llegaran por ellos.

Las fotos publicadas en las redes sociales mostraban a los soldados del ejército mexicano con equipo táctico completo sentados al costado de la carretera junto a un puente fronteriz.

El Departamento de Defensa de México no ha realizado comentarios públicos sobre el incidente.

En el pasado se han producido cruces involuntarios de la frontera por parte de las fuerzas militares mexicanas, pero generalmente en áreas donde la frontera no está claramente marcada, no en los principales puentes fronterizos.

Renuncia enviado especial de EE. UU. para Haití por trato “inhumano” a migrantes

El embajador Daniel Foote asegura que la Casa Blanca no ha tenido en cuenta sus recomendaciones para lidiar con la situación migratoria en la frontera.

Fuentes del Departamento de Estado de Estados Unidos confirmaron este jueves que el enviado especial para Haití, el embajador Daniel Foote, había presentado su renuncia al considerar que los migrantes haitianos habían recibido un trato “inhumano” en la frontera sur del país.

“No voy a estar asociado con la decisión inhumana y contraproducente de Estados Unidos de deportar a miles de refugiados e inmigrantes ilegales haitianos a Haití, un país donde los funcionarios estadounidenses en recintos seguros debido al peligro que representan las bandas armadas que controlan la vida diaria”, escribió el ahora el embajador en su carta de renuncia, que fue difundida por PBS (Public Broadcasting Service).

EEUU deja de usar caballos para patrullar el cruce de haitianos por la frontera con México

El Gobierno estadounidense anunció este jueves la suspensión temporal del uso de caballos para patrullar la zona de la frontera con México, por la que han cruzado en las últimas semanas miles de migrantes, en su mayoría haitianos.

La medida responde a las fuertes críticas que ha recibido el Gobierno del presidente Joe Biden tras difundirse imágenes en las que agentes de la Patrulla Fronteriza a caballo hostigan a migrantes y, en uno de los casos aparentemente les golpean con lo que parece un látigo.

“El secretario (de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas) dijo esta mañana a líderes de derechos civiles que ya no usaremos caballos en Del Río”, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, en su rueda de prensa diaria.

Del Río es la ciudad de Texas, en la frontera con México, a la que llegaron este mes miles de migrantes, en su mayoría haitianos, que se concentraron en un campamento en esa zona y a los que el Gobierno estadounidense ya ha empezado a deportar a Haití.

Las imágenes del maltrato a migrantes por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza ha provocado una oleada de críticas al Gobierno de Biden, cuyo Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha abierto una investigación sobre lo ocurrido.

Suspensión de uso de caballos para patrullar la frontera en Del Río es temporal

Una fuente del DHS citada por la cadena CNN matizó que el uso de caballos para patrullar la frontera en Del Río se ha “suspendido temporalmente”, no de forma definitiva, y que se “dará prioridad a otros métodos para identificar a personas que puedan tener problemas médicos” entre los migrantes que cruzan.

Numerosos activistas y políticos demócratas han denunciado además que el Gobierno de Biden esté deportando de forma masiva a los migrantes a Haití, país sumido en una profunda crisis política y marcado por la inseguridad.

Además, la polémica sobre la situación en la frontera provocó este jueves la dimisión del enviado especial de Estados Unidos para Haití, Daniel Foote, quien renunció en protesta por el “trato inhumano” del Gobierno estadounidense a los migrantes haitianos y el hecho de que se les deporte a un país con tantos problemas como Haití.

La portavoz de Biden alegó este jueves que “no son deportaciones” porque “la gente no está entrando al país por métodos legales”, a pesar de que ese término suele usarse normalmente para describir las expulsiones de indocumentados.

Psaki precisó que “quedan menos de 5,000 migrantes” en la zona de Del Río, donde alrededor del triple de esa cifra llegaron a concentrarse en un campamento improvisado bajo un puente internacional que conectaba la ciudad con México.

Haitianos expulsados de Texas lidian con angustia de su retorno

Agotadas por meses de travesía por Centroamérica y México, las familias haitianas expulsadas en masa de Texas deben lidiar con la ira por el trato sufrido allí y la angustia de vivir nuevamente en su país bajo la amenaza de la violencia de pandillas, informaron este lunes (20.09.2021) medios locales.

Estados Unidos había suspendido las expulsiones de migrantes haitianos en situación irregular tras el terremoto que asoló buena parte del país caribeño el 14 de agosto, pero la concentración en pocos días de más de 15.000 migrantes, la mayoría haitianos, bajo un puente en Texas llevó a cambiar las pautas.

En menos de dos horas, tres vuelos salidos de Texas aterrizaron en el aeropuerto de Puerto Príncipe el domingo, una afluencia inédita que resultó un desafío para las autoridades aeroportuarias haitianas.

Según los registros de los tres vuelos a los que accedió AFP, casi la mitad de los 327 haitianos expulsados por Estados Unidos el domingo eran menores de 5 años y todos nacieron fuera de Haití.

Antes de llegar a la frontera mexicano-estadounidense, estos haitianos habían vivido durante varios años en Chile y Brasil, adonde habían emigrado entre 2016 y 2017.

Al igual que otras familias expulsadas a Puerto Príncipe el domingo, creyeron erróneamente que podrían beneficiarse de la extensión del estatus migratorio especial, el TPS.

En efecto, la administración Biden extendió a los haitianos la vigencia del TPS, destinado a ciudadanos de países peligrosos o afectados por desastres naturales, pero solo a los que se hallaban en suelo estadounidense antes del 29 de julio.

Con escasez de funcionarios, las autoridades haitianas completaron el registro de todos sus ciudadanos expulsados de Estados Unidos al final de la tarde del domingo. El lunes, se repetirá la escena cuando arriben tres nuevos vuelos desde Texas.

Al respecto, el gobernador de Texas, Greg Abbott, pidió al presidente estadounidense, Joe Biden, que declare el estado de emergencia en esa región por la crisis que se vive en la localidad fronteriza de Del Río.  

Migrantes venezolanos también aguardan en frontera entre México y EEUU

Además de los haitianos, otros grupos procedentes de Venezuela siguen emprendiendo una peligrosa travesía “caminando” y “pasando hambre” con la esperanza de poder encontrar una vida mejor en el país norteamericano.

La administración Biden planea realizar “movimientos masivos” de migrantes haitianos en una pequeña ciudad fronteriza de Texas en vuelos de retorno hacia Haití a partir del domingo, dijo un funcionario el viernes, lo que representa una respuesta rápida y dramática a miles que de repente se reunieron debajo y alrededor de un puente.

Los detalles aún no se han ultimado, pero probablemente involucrarán de cinco a ocho vuelos por día, según el funcionario con conocimiento directo de los planes, quien no estaba autorizado para discutir el asunto públicamente y habló con The Associated Press bajo condición de anonimato. San Antonio, la ciudad principal más cercana, puede estar entre los centros designados para la salida.

Las autoridades estadounidenses cerraron el tráfico a vehículos y peatones en ambas direcciones en el único cruce fronterizo en Del Rio, Texas, luego de que se desató el caos el viernes y presentó a la administración un nuevo e inmediato desafío, mientras intenta manejar un gran número de solicitantes de asilo que han ido llegando a suelo estadounidense.

EE.UU. comienza a deportar a haitianos retenidos en puente en la frontera sur de Texas

Estados Unidos empezó a deportar a decenas de los haitianos retenidos en un campamento improvisado bajo un puente en la localidad de Del Río, en el sur de Texas, tras un cruce masivo en la frontera.

Un agente de la gubernamental Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés), que no reveló su nombre, informó a Efe de que este domingo salieron tres vuelos desde Texas en dirección a Haití con “decenas” de nacionales de ese país caribeño.

Concretamente, dos vuelos salieron del aeropuerto de la ciudad de San Antonio, y otro de la fronteriza Laredo.

Mensaje para los migrantes

“Esperamos que esto envíe un mensaje claro a los demás inmigrantes ilegales: si vienen sin justificación, los vamos a deportar”, señaló este agente después de aparcar una furgoneta de grandes dimensiones en un refugio de migrantes cerca de la frontera.

Ese refugio, que en los últimos días había acogido una treintena de migrantes, estaba este domingo completamente vacío, una situación que voluntarios locales lo relacionaron con el inicio de las deportaciones de los haitianos en Del Río.

En las últimas jornadas, unos 13,000 migrantes, en su mayoría haitianos, estaban acampando debajo del puente internacional que une Ciudad Acuña (México) y Del Río.

Según varios vídeos grabados por periodistas desde el lado mexicano a los que tuvo acceso Efe, la zona cercana al río ha sido cortada por las autoridades estadounidenses, que han desplazado a los migrantes a otro campamento improvisado cercano.

Desde la parte estadounidense del linde, en Del Río, es imposible acceder al campamento debido a las medidas de seguridad ni se puede ver cuál es la situación en el puente, dado que la única manera de entrar a él es desde México.

Varios medios de comunicación locales señalaron hoy que vehículos del Departamento de Seguridad Pública de Texas formaron una fila cerca del puente y del río para evitar que los migrantes crucen por una zona de menor profundidad por la que los haitianos han estado atravesando estos últimos días hacia EE.UU.

Una voluntaria de la Coalición Humanitaria Fronteriza de Val Verde dijo a Efe que la policía del lado mexicano no está dejando pasar a más migrantes, que se quedarán ahora atrapados en Ciudad Acuña, una urbe “muy peligrosa” para ellos.

“Además de aumentar el ritmo de las deportaciones, ahora México está también evitando la llegada de los haitianos”, aseguró.

Ingresan pocos haitianos

A mediodía, poco más de una decena de haitianos esperaban un autobús en dirección a San Antonio en la improvisada estación de Del Río, situada al lado de un túnel de lavado de coches.

Con el rostro cansado después de dormir varios días a la intemperie en el campamento, un grupo de nacionales de Haití rezó delante de varios periodistas pidiendo a Dios que les proteja en lo que les queda de trayecto en EE.UU.

Una mujer embarazada de ocho meses, Mahilda, apuntó a Efe que es “una bendición” que su pequeño pueda nacer en territorio estadounidense.

Otra de las mujeres embarazadas de este grupo sufrió un golpe de calor por las altas temperaturas en Del Río, que este domingo registra 37 grados Centígrados, aunque se recuperó más tarde tras ser atendida por voluntarios.

Refuerzos en la frontera

Los migrantes han estado cruzando desde el pasado día 14 a Estados Unidos y han desbordado a las autoridades migratorias, que improvisaron el campamento a la espera de ir gestionando sus solicitudes de asilo.

Para hacer frente a esta situación, la CBP ha enviado a cerca de 400 agentes y funcionarios adicionales al sector de Del Río con el objetivo de gestionar esas solicitudes con mayor velocidad.

Casi 4.000 desplazados por choques entre el Ejército venezolano y grupos armados colombianos

Los enfrentamientos entre disidencias de la extinta guerrilla de las FARC y las Fuerzas Armadas de Venezuela provocaron la huída de miles de personas en la frontera entre ambos países durante la última semana. El Gobierno colombiano pidió ayuda a la comunidad internacional para hacer frente a la emergencia humanitaria.

Son casi 4.000 personas, la mayoría venezolanas, las que huyen desde hace días de los choques entre la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y un grupo armado colombiano disidente de la que fue la guerrilla de las FARC. 

Los enfrentamientos suceden desde el pasado fin de semana en el estado venezolano de Apure, limítrofe con el departamento colombiano de Arauca. La mayoría de desplazados se concentran en la localidad colombiana de Arauquita.

El director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, emitió una declaración el jueves 25 de marzo donde aseguró que “3.961 personas, de las cuales 2.536 son venezolanas”, atraviesan esta emergencia humanitaria. “Este es el resultado de esta incursión terrorista en territorio venezolano”, agregó. 

Por su parte, la FANB confirmó los enfrentamientos en Apure, donde han perdido la vida al menos dos militares venezolanos. 

La Alcaldía de Arauquita aseguró que la localidad cuenta con quince albergues donde se alojan las personas desplazadas, que actualmente reciben atención de varias organizaciones humanitarias, como la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Los desplazados denuncian abuso de poder del Ejército venezolano

“Cuando cayeron las bombas me sentí tan nervioso”, explicó a la agencia Reuters Niomar Díaz, un joven desplazado. “En una casa murió un abuelo, un niño de ocho años, un niño de nueve años y su madre. La situación era terrible”, añadió. 

Tanto Díaz como otros de los venezolanos que huyeron denunciaron casos de abuso de poder y de detenciones arbitrarias por parte de la FANB. Human Rights Watch (HRW) también aseguró haber “recibido denuncias creíbles de abusos por parte de las fuerzas de seguridad venezolana”, informó el director de la ONG para las Américas, José Miguel Vivanco. 

La situación parece insostenible sin más ayuda. La directora del Consejo Noruego para los Refugiados en Colombia, Dominika Arseniuk, denunció que las personas “están aterrorizadas y temen por sus vidas” y pidió a los dos gobiernos implicados que “garanticen la protección de la población”.