TRUMP ENFERMO

Donald Trump dice que es “inmune” al COVID-19

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer domingo que ya no tiene COVID-19 y que tenía la impresión de que era “inmune” al virus.

“Pasé la prueba más alta, los estándares más altos y estoy en muy buena forma”, dijo en una entrevista con el canal de noticias Fox NewsTrump. “Parece que soy inmune”, expresó.

Además, aseguró que no representaba un riesgo de contagio para los demás.

“Vencí este horrible virus de China”, prosiguió el mandatario de 74 años. “Tengo que decirles que me siento fantásticamente. Realmente me siento bien”, agregó.

Trump también defendió su manejo del virus desde el principio y señaló que inicialmente fue criticado por prohibir los viajes desde China en enero.

“Nunca debió haber sucedido, es culpa de China”, dijo Trump. “Hay quienes dicen que hicimos un trabajo fenomenal”, indicó al mencionar predicciones de que más de 2 millones de personas podrían morir en Estados Unidos y la cifra de muertos se ubica en los 200.000.

“Nunca debió haber sucedido, es culpa de China”, sentenció.

Trump tiene previsto liderar un mitin en Florida el lunes, otro el martes en Pensilvania, y un tercero el miércoles en Iowa.

Trump, “estable” y sin signos de que la enfermedad progrese

El estado de salud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, permanece “estable” y, desde su retorno a la Casa Blanca, el pasado lunes, no ha dado muestras de que su enfermedad continúe progresando, informaron fuentes oficiales el jueves.

“Desde su vuelta a casa, sus exámenes físicos han permanecido estables y no hay ninguna indicación que sugiera una progresión de su enfermedad”, apuntó el médico de cabecera del presidente, el doctor Sean Conley, en un memorando divulgado por la Casa Blanca.

El documento detalla que la frecuencia respiratoria del mandatario es de 15-17 inhalaciones por minuto y su ritmo cardíaco es de 69 pulsaciones por minuto.

El galeno pronosticó que, en caso de continuar esta “trayectoria” el próximo sábado, cuando se cumplirán “diez días desde su primer diagnóstico”, que tuvo lugar el 1 de octubre, Trump podría disfrutar de “un retorno seguro a la vida pública”.

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La progresión de la enfermedad de Trump, que anunció haber dado positivo por COVID-19 el pasado viernes, y su rápida mejoría han suscitado un sinfín de suspicacias sobre el inicio de su convalecencia, un dato que se antoja fundamental para el rastreo de contactos y para determinar si el mandatario puso en peligro a su rival en las urnas, el demócrata Joe Biden, al acudir al primer debate presidencial apenas dos días antes de hacerse pública su enfermedad.

El próximo debate presidencial, en jaque

Esta situación ha puesto en jaque la celebración del segundo debate presidencial, que debería tener lugar en Miami, Florida, el próximo 15 de septiembre.

La Comisión de Debates Presidenciales anunció este jueves que adoptaría nuevas restricciones para prevenir posibles contagios, entre ellas, que ambos mandatarios participarían en el encuentro de manera remota. Sin embargo, tanto Trump como su equipo de campaña han descartado tomar parte en un encuentro de esas características y han propuesto posponer los dos cara a cara que aún quedan por celebrarse.

Al menos 27 personas cercanas a Trump han dado positivo por el COVID-19

Al menos 27 personas del entorno del presidente Donald Trump en la Casa Blanca, la campaña electoral y altos cargos militares han dado positivo por coronavirus en la reciente oleada de infecciones, según publicó The Guardian ayer jueves.

Stephen Miller, el arquitecto de la política migratoria de Trump, fue el último en confirmar su caso y anunciar su cuarentena este martes.

Lidera el grupo de contagiados el propio presidente, que salió del hospital Walter Reed el pasado lunes y se instaló en la Casa Blanca, aunque todavía no está curado y hay poca información sobre su estado de salud.

Trump, que con frecuencia ha restado importancia al uso de la mascarilla, se quitó la que llevaba para posar frente a las cámaras el lunes, al llegar a la residencia presidencial.

Más tarde escribió en Twitter: “No tengan miedo de COVID. No le dejen dominar sus vidas”, pese a que la enfermedad ha ocasionado más de 210,000 muertes solo en Estados Unidos.

Expertos en salud pública han criticado la imprudencia de Trump ya que las personas con el virus pueden contagiar a otros durante aproximadamente 10 días después de ser infectadas. El candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, incluso lo ha responsabilizado de contraer el virus.

Dentro del entorno más cercano del mandatario, han dado positivo la primera dama, Melania Trump; la secretaria de prensa, Kayleigh McEnany; personal del equipo de prensa, Chad Gilmartin, Karoline Leavitt y Jalen Drummond; el asesor Nick Luna; la asesora Hope Hicks, la antigua consejera Kellyanne Conway y el ya mencionado Miller.

Otros destacados republicanos y miembros del equipo de campaña del presidente también dieron positivo. Al menos nueve de ellos, incluido el propio Trump, asistieron a la presentación de la nominada de Trump a la Suprema, que se celebró en la Casa Blanca el 26 de septiembre y en el que se vieron pocas mascarillas y poca distancia social.

Trump dice que el Coronavirus es “bastante menos letal” que la gripe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, todavía convaleciente por la COVID-19, ha asegurado este martes que el coronavirus es “bastante menos letal” que la gripe para “la mayoría de las poblaciones” y se ha preguntado si también habría que confinar a Estados Unidos por esta última enfermedad.

“La temporada de la gripe está llegando. Cada año mueren por la gripe muchas personas, a veces más de 100.000 y a pesar de la vacuna. ¿Vamos a cerrar nuestro país?”, ha planteado el mandatario estadounidense, en un mensaje publicado en su cuenta personal de Twitter horas después de haber regresado a la Casa Blanca tras haber estado ingresado en un hospital militar por la COVID-19.

Trump ha señalado que Estados Unidos no se va a confinar por la temporada de gripe y ha asegurado que hay que aprender a convivir con el coronavirus igual que se ha hecho con la gripe. “Hemos aprendido a vivir con ello, igual que estamos aprendiendo a vivir con la COVID, que en la mayoría de las poblaciones es bastante menos letal”, ha argumentado.

Trump volvió el lunes a la residencia presidencial y su primer gesto ante sus seguidores fue saludarles quitándose la mascarilla, a pesar de que el mandatario todavía puede contagiar a otras personas de su entorno porque aún no ha superado la enfermedad.

Su primer mensaje a los estadounidense tras volver del hospital fue exhortarles a no tener miedo al coronavirus. “No dejen que les domine. No le tengan miedo. Van a ganarle. Tenemos los mejores equipos médicos. Tenemos los mejores medicamentos, todos desarrollados recientemente”, argumentó este lunes.

La pandemia del coronavirus ha acabado con la vida de más de 200.000 personas en Estados Unidos y deja hasta la fecha más de siete millones de contagios.

A lo largo de la pandemia, Trump ha minusvalorado en varias ocasiones el riesgo que representa el coronavirus y en el primer debate frente al candidato presidencial del Partido Demócrata, el exvicepresidente Joe Biden, le echó en cara que llevara siempre la mascarilla, argumentando que él solo la lleva cuando considera que es necesario.

Trump abandona el hospital y regresa a la Casa Blanca

 El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abandonó este lunes el hospital militar Walter Reed, donde permanecía ingresado desde el pasado viernes, recibiendo tratamiento tras dar positivo por COVID-19.

El mandatario, que había anunciado su marcha horas antes a través de las redes sociales, abandonó el centro médico, por su propio pie y embozado con una mascarilla. Trump declinó hacer declaraciones a los periodistas antes de embarcar en el helicóptero presidencial, el Marine One, en el que viajó a la Casa Blanca.

“Abandonaré el gran Centro Médico Walter Reed hoy, a las 6:30 p.m. ¡Me siento realmente bien! ¡No se asusten de la covid! ¡No dejen que la enfermedad domine sus vidas! Bajo la Administración Trump, hemos desarrollado algunos grandes medicamentos y conocimientos. ¡Me siento mejor de lo que me sentía hace 20 años!”, había desvelado el mandatario en un mensaje divulgado a través de su cuenta personal de Twitter.

El equipo médico del presidente ya avisó el domingo que Trump podría recibir el alta hospitalaria este mismo lunes. Está previsto que el presidente continúe recibiendo tratamiento médico en la Casa Blanca.

Al llegar a la residencia presidencial, el mandatario subió las escaleras principales y al llegar a la entrada, se dio la vuelta y, ya sin mascarilla, hizo algunos gestos para transmitir que se encontraba en buen estado.

El jefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, ya había adelantado horas antes que el equipo del mandatario era “optimista” respecto a la posible vuelta de Trump a la residencia presidencial este mismo lunes. “Hablé con el presidente esta mañana. Continuó mejorando durante la noche y está listo para volver a un horario de trabajo normal”, dijo Meadows en declaraciones a la cadena Fox News.

¿Qué líderes de la región han dado positivo por coronavirus?El Centro de Recursos para el Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins da cuenta que ya serían más de 34 millones de personas las que han dado positivo en todo el mundo. Los presidentes de Brasil, Guatemala y, ahora, Estados Unidos están en la lista.

El domingo, después de tuitear un video en el que informaba que estaba “recibiendo excelentes informes” de sus médicos, Trump prometió una pequeña sorpresa para sus seguidores apostados en los accesos del centro médico.

Luego, el mandatario abandonó brevemente el Walter Reed en una camioneta blindada y acompañado de agentes del Servicio Secreto para pasar frente a un grupo de partidarios que agitaba banderas y lo vitoreaba.

Informe médico

Poco después de que Trump anunciara su alta hospitalaria, el equipo médico que trata al mandatario ofreció una rueda de prensa en la que recalcaron que Trump recibirá “un tratamiento de primera” en la Casa Blanca y se mostraron optimistas de la evolución de la enfermedad en las últimas horas, aunque con un claro mensaje de prudencia.

Extraoficial: Presidente Trump no quería hospitalizarse

El Marine One estaba inactivo en el jardín sur el viernes mientras los asesores del presidente Donald Trump estaban dentro de la Casa Blanca haciendo un esfuerzo de último minuto para que abordara el helicóptero. Así lo comentó CNN en Español en su sutio web.

El presidente, que recientemente había dado positivo por coronavirus, se mostró reacio a ir al hospital, dijeron a CNN múltiples fuentes familiarizadas con lo sucedido. Aunque Trump había desarrollado síntomas y tomaba medicamentos experimentales, no quería ser «hospitalizado», dijo.

Conscientes de su vacilación para parecer gravemente enfermo o transmitir la gravedad de su condición, los asesores de Trump ahora parecen estar luchando para proporcionar un retrato de un comandante en jefe levemente enfermo. Pero el viernes, los funcionarios médicos estaban preocupados por sus signos vitales y pensaron que sería mejor monitorear su respuesta con los vastos recursos que proporciona el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed. A Trump le dijeron que las instalaciones eran un lugar más prudente para él en caso de que su condición se deteriorara.

«La Casa Blanca está totalmente comprometida a proporcionar actualizaciones transparentes y periódicas sobre la condición y recuperación del presidente», dijo Judd Deere, un portavoz de la Casa Blanca, en un comunicado.

Altos funcionarios tomaron la decisión de programar su salida después del cierre de los mercados para evitar una caída inevitable, dijeron dos personas familiarizadas con el asunto.

Con aspecto cansado y algo pálido, Trump pasó junto a las cámaras por que ha pasado tantas veces con un pequeño saludo y abordó.

Dentro de algunas áreas de la Casa Blanca, la falta de información sobre la condición de Trump causa preocupación, ya que los asistentes temen que la especulación y el pánico puedan llenar el vacío, dijeron algunos de esos funcionarios. El viernes por la noche, cuando el presidente era trasladado vía aérea a Walter Reed, varios funcionarios gubernamentales de alto rango, incluido un funcionario del gabinete y dos republicanos de alto rango, no habían sido informados completamente sobre la situación, dijeron los funcionarios a CNN.

En cambio, muchos, incluso dentro de la Casa Blanca y la administración en general, confían en los informes de noticias para obtener información sobre la salud del presidente. Eso incluye a varios asistentes de la Casa Blanca que creen que podrían haber estado potencialmente expuestos al coronavirus durante la última semana, pero no han sido contactados con instrucciones del equipo médico del presidente.

Un retrato optimista

En una conferencia de prensa a última hora de la mañana del sábado, el médico del presidente ofreció un retrato optimista de un hombre en recuperación, pero eludió repetidamente las preguntas sobre la condición de Trump, incluso si había recibido oxígeno suplementario en los últimos días y cuál fue su temperatura más alta registrada. Ofreció una línea de tiempo que parecía ubicar el diagnóstico de Trump mucho antes de que se divulgara públicamente, solo para luego decir que se había equivocado.

«Esta mañana el presidente está muy bien», dijo el Dr. Sean Conley. «En este momento, el equipo y yo estamos muy contentos con el progreso que ha logrado el presidente».

Momentos después, otra persona familiarizada con la condición de Trump ofreció un retrato crudo y muy diferente de la salud del presidente a un grupo de reporteros reunidos en el hospital: «Los signos vitales del presidente durante las últimas 24 horas fueron muy preocupantes y las próximas 48 horas serán críticas en términos de su cuidado. Todavía no estamos en un camino claro hacia una recuperación completa».

El pequeño grupo de reporteros que viajó con el presidente le concedió el anonimato al segundo funcionario y no es conocido por el grupo en general. El secretario de la presidencia, Mark Meadows, fue el único otro funcionario de la Casa Blanca presente cuando los médicos salieron del edificio el sábado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed antes de la conferencia de prensa.

Un día antes, Meadows dijo a los periodistas en la Casa Blanca que Trump solo estaba experimentando «síntomas leves».

La disparidad en cómo le está yendo a Trump creó una brecha asombrosa en el conocimiento de los estadounidenses sobre la salud de su líder. Para una Casa Blanca y un presidente que han evadido continuamente la verdad al tiempo que ofrecen versiones alternativas de la realidad, la situación representó una grave culminación de erosión de la confianza pública que podría tener serias ramificaciones en el mundo real.

Aunque inicialmente le restó importancia, el propio Trump se asustó después de que dio positivo por coronavirus y se ha alarmado cada vez más por su diagnóstico a medida que desarrollaba síntomas, como fiebre alta. Su médico dijo a los periodistas el sábado que el presidente no tenía fiebre.

Dentro de la Casa Blanca, los funcionarios dijeron que se les ha mantenido en secreto sobre cómo le está yendo a Trump y la gravedad de su condición. La mayoría de los funcionarios no lo han visto desde que regresó de una recaudación de fondos en Nueva Jersey el jueves por la tarde. A algunos de los valet militares presidenciales y al personal de la residencia que atienden directamente a la primera familia se les ordenó ponerse en cuarentena en casa luego de los resultados positivos de las pruebas de Trump y Melania.

Algunos funcionarios, junto con varios asistentes de Trump fuera de la Casa Blanca, dijeron que estaban frustrados por la falta de transparencia que ofrecía la administración. Los propios hijos de Trump también se han alarmado por su diagnóstico, bajo la impresión inicial de que su condición no era grave.

La campaña

La campaña de Trump ha sido otra fuente de desorden desde que el director de campaña, Bill Stepien, dio positivo por coronavirus. Stepien puso a su adjunto, Justin Clark, a cargo de las operaciones mientras está en cuarentena, pero sin un director de campaña o candidato para hacer campaña, los funcionarios han luchado para determinar cuáles deberían ser los próximos pasos. El personal se reunió en conferencias telefónicas durante el fin de semana.

Trump ha sido visto solo una vez desde que anunció que había contraído coronavirus, cuando salió de la Casa Blanca el viernes por la tarde. Momentos antes, grabó un video de 18 segundos de la Sala Diplomática de la Casa Blanca con aspecto cansado y pálido, pero insistiendo en que le está yendo «muy bien».

El propio Trump, con el apoyo de sus asesores, dijo que si iba al hospital quería que lo vieran caminando hacia su helicóptero por sus propios medios para demostrar que aún podía ejercer y que seguía siendo capaz de dirigir el gobierno, según a un funcionario de la administración. Los presidentes suelen volar a bordo del Marine One cuando viajan a Walter Reed, que se encuentra a las afueras de Washington en Bethesda, Maryland.

El viernes, CNN informó que Trump tenía fiebre. Más tarde ese día, las fuentes dijeron que Trump había tenido problemas para respirar. El médico de Trump, el comandante de la Armada Dr. Sean Conley, se negó repetidamente a decir el sábado si a Trump se le había administrado oxígeno suplementario en algún momento, y solo dijo que no lo requirió el sábado ni el viernes cuando estaba en Walter Reed.

«En ningún momento y ayer con el equipo, mientras todos estábamos aquí, él no estuvo con oxígeno», dijo, dejando abierta la posibilidad de que Trump requiriera oxígeno en la Casa Blanca el viernes antes de partir hacia el hospital.

En ningún momento los funcionarios revelaron públicamente lo que el funcionario anónimo declaró en el hospital el sábado por la tarde: que el estado de Trump era «preocupante». Y los funcionarios de la Casa Blanca insistieron el viernes y el sábado en que actualmente no se estaba considerando una transferencia de poder al vicepresidente Mike Pence.

En declaraciones a los reporteros en la entrada de la Casa Blanca, Meadows insistió en que estaba seguro de que Trump disfrutaría de una «recuperación muy rápida y veloz» y que «permanecería en el trabajo».

También pareció reconocer que el propio Trump estaba vigilando de cerca cómo se retrataba su salud en los medios.

«Ahora está en la residencia, y de manera franca probablemente esté criticando la forma en que estoy respondiendo estas preguntas», dijo Meadows.

Trump sale del hospital por unos minutos para saludar a sus seguidores

Trump volvió a aparecer en Twitter con un video grabado desde el hospital, donde agradeció la atención que ha estado recibiendo por parte del personal médico asignado y también el apoyo que ha recibido de los seguidores que se congregaron esta mañana en las afueras del Hospital Walter Reed, a quienes les prometió una “visita sorpresa”. Poco más tarde, varios medios captaron al presidente dentro de una camioneta y saludando a la gente allí concentrada desde esta madrugada.

Por otra parte, Trump reconoció en el video haber “aprendido mucho sobre el Covid” en las pasadas horas y aseguró que esta experiencia de delicado estado de salud ha sido como una “escuela” sobre la seriedad del virus.

Aunque continua siendo incierto el estado de salud de Trump, se especula que podría ser dado de alta el lunes mismo.