Cuando a una persona le aplican la vacuna contra COVID-19, el personal médico le entrega una tarjeta donde anota datos sobre su próxima cita. Esa tarjeta es importante por distintas razones.

Kelly Moore, subdirectora de la Coalición de Acción de Inmunización, dijo a The Washington Post que todas las personas que recibieron su primera dosis de vacunas deben cuidad esa tarjeta.

“Debes hacer una copia y mantenerla archivada, no porque sea el único registro, sino porque es el que controlas”, indicó.

Este tipo de control es similar al que se otorga para el control de vacunación de la niñez, como un registro para los padres, pero en este caso es una forma de control personal.

“Estas tarjetas que se le entregan cuando se vacunan son importantes… porque son su registro personal de lo que ha tenido y le recuerdan cuándo debe recibir su próxima dosis”, se indica.

De hecho, en las sugerencias de los Centros de Control y de Prevención de Enfermedades (CDC), sobre cómo obtener la vacuna se indica a las personas que recibirán la tarjeta, que inclura la siguiente información:

>> Nombre

>> Vacuna que la persona recibió

>> Lote de la vacuna

>> Fecha y lugar de vacunación

>> Fecha y lugar de siguiente dosis

Por ello, al volver por una segunda dosis, el personal de enfermería revisará la tarjeta, para asegurarse de que cuál dosis deberá aplicar.

Algunas personas se emocionan por la aplicación de la vacuna y publican fotografía de la tarjeta en redes sociales, pero se recomienda no hacerlo, debido a la información que contiene.

Hay que guardarla

Despues de recibir la segunda dosis, las personas deberían mantener esa tarjeta en un lugar seguro, por cualquier nueva indicación sobre inmunización que se requiera.

Por ejemplo, no está confirmado, pero las personas que reciben la vacuna de Pfizer podrían tener que acudir por una tercera dosis en 12 meses, según la farmacéutica.

“No es algo que recomiendo llevar a todas partes, al menos no en este momento, porque no es obligatorio”, dice Michael Knight, profesor asistente de medicina y oficial de seguridad del paciente en la Facultad de Medicina Asociada de la Universidad George Washington.

El experto dijo eso al Post en referencia a que el documento sea solicitado para eventos públicos, pero no es algo que se ha ordenado en este momento.

“Preferiría que lo guardaran con sus documentos importantes”, dijo Knight.

La tarjeta también puede ser útil al momento de viajar y, por ejemplo, Neysa Ernst, directora de enfermería de la Unidad de Biocontención de Johns Hopkins Medicine, señala que mantiene la suya con su pasaporte.

Con información de El Dario de Nueva York