Las campañas del presidente Donald Trump y del exvicepresidente Joe Biden intentan atraer simpatizantes en un lugar en donde los ciudadanos estadounidenses no pueden votar, pero cuentan con la atención de cientos de miles de posibles votantes en el disputado estado de Florida.

Los candidatos se están enfocando en Puerto Rico de una forma nunca antes vista, después de que el territorio estadounidense se encontró súbitamente en medio de la contienda aunque los puertorriqueños no pueden participar en los comicios presidenciales a pesar de ser ciudadanos estadounidenses desde 1917.

Las campañas lo saben, pero esperan que los habitantes de la isla presionen a familiares y amigos en Estados Unidos continental a que voten por ellos en una estrategia que aprovecha los estrechos vínculos que comparten.

Es un novedoso papel que apela a la idea de que los puertorriqueños en Florida sienten que están votando indirectamente en nombre de los que siguen en la isla y que no pueden participar en la democracia estadounidense. Cada vez son más personas las que encuentran atractivo este papel, en especial luego de que muchos habitantes en la isla atraviesan problemas para recuperarse tras el paso de los huracanes Irma y María, una serie de terremotos, una profunda crisis económica y la pandemia.

Según informe de la policía.

“Voto por 3 millones de puertorriqueños en la isla, incluyendo toda mi familia”, dijo Jerick Mediavilla, quien es originario de la localidad serrana de Corozal y participa por primera vez en las elecciones presidenciales estadounidenses luego de mudarse a Orlando hace cuatro años. “Puerto Rico no tiene voz. Nuestra voz es a través de los Estados Unidos”.

Republicanos y demócratas van por personas como Mediavilla en su intento por persuadir a los hispanos en Florida, que cuenta con la mayor población de puertorriqueños en Estados Unidos con casi 1,2 millones. Trump ganó ese estado en 2016 y prácticamente no podrá permanecer en la Casa Blanca si no lo hace de nuevo. El margen de diferencia en los sondeos es mínimo y, ahora que a la campaña del mandatario le preocupa estar perdiendo el apoyo entre los votantes de los suburbios y los de mayor edad, los latinos de Florida se han vuelto fundamentales.

Los puertorriqueños representan el 27% de los hispanos en edad de votar en Florida, apenas detrás de los cubano-estadounidenses. Aunque se desconoce cuántos son demócratas o republicanos, los demócratas han ampliado el margen sobre los republicanos en votantes hispanos empadronados para estos comicios, en comparación con 2016. Los avances se registraron en condados con un alto número de puertorriqueños, incluyendo el de Orange, donde se encuentra Orlando, y el de Hillsborough, en el que está Tampa. El condado Polk, cuya población puertorriqueña se ha duplicado desde 2013, reportó el mayor crecimiento de votantes latinos empadronados, y los demócratas registraron 21.000 votantes más que los republicanos. En 2016, el margen de diferencia fue de 15.000. Pero esos mismos condados también tienen una elevada cifra de votantes registrados sin afiliación política.

“Los puertorriqueños jugarán un papel muy crucial en esta elección”, dijo Yadira Sánchez, codirectora ejecutiva de Poder Latinx, un grupo sin fines de lucro con sede en Estados Unidos cuyo objetivo es movilizar a los votantes hispanos.

Con información de la agencia AP