La elección de 2020 ha batido récord de participación con más de 159.800.000 de votos, una tasa de participación del 66,9%, la más alta desde 1900. Anticipadamente fueron emitidos 101.214.494 votos: 65.283.978 a través de correo postal y 35.930.516 de forma presencial, por esta razón la totalización de votos ha sido más lenta y determinante que nunca.

Según un reporte del portal venezolano www.ElDiario.com 40% de los votos fueron emitidos por correo postal, en muchos estados se recibían dichas papeletas hasta días después de la elección siempre que el sobre estuviera sellado en esa fecha comicial. La masiva participación anticipada ocurrió como consecuencia de la pandemia por Covid-19 y es precisamente, por esta razón junto con la polarización del electorado que han tardado más en contarse, debido a que cada estado define sus propias reglas sobre cómo se cuentan e informan los votos.

Precisamente estas reglas en el conteo de votos genera márgenes electorales que pueden ir cambiando luego de que se cuentan las boletas por correo, que en su mayoría habían sido emitidas por simpatizantes o registrados por el Partido Demócrata. Mientas que en estados que se cuenta de último el voto presidencial del día comicial (3 de noviembre) se experimentó un cambio en beneficio del partido Republicano, quienes se esperaban votaran masivamente dicho día.

Biden es el candidato más votado de la historia de EE UU

Para el momento de escribir esta nota, el demócrata Joseph Biden había roto el récord como el candidato presidencial más votado en la historia de la nación, con 72.1 millones de votos, superando a su compañero de fórmula en 2008, el expresidente Barack Obama quien habría recibido en aquel entonces 69.5 millones de votos.

Si la elección presidencial de Estados Unidos fuese en primer grado y no en segundo grado, dependiendo de los colegios electorales que emite cada estado, Biden habría sido proclamado presidente el mismo 3 de noviembre por haber recibido la mayor cantidad de votos populares. En este momento, supera por 3.7 millones al presidente Donald Trump, quien ha recibido 68.7 millones de votos. Sin embargo, para lograr la proclamación aguarda por la cifra de 270 colegios electorales que le permita ser proclamado presidente hasta el 2024.

Remembranzas con la elección del 2000

Ni en la Constitución estadounidense ni en las leyes federales existe una norma que ordene que un ganador electoral debe ser declarado el día de la elección. Manteniendo un sistema electoral que data de hace tres siglos, es necesario recordar que durante gran parte del siglo 19 se necesitaban días e incluso semanas para declarar al vencedor.

La época más reciente en la que una elección no se conoció el día electoral data del año 2000, en la elección entre el republicano George W. Bush vs el demócrata Al Gore. El ganador se conoció el 12 de diciembre debido a fallas de la máquina de votación en Florida que requirieron llevar el caso a la Corte Suprema.

En este ciclo electoral, no ha habido retrasos por fallas en el sistema sino por la contingencia de la pandemia que alteró sustancialmente cómo la sociedad estadounidense votó, los estados tuvieron que realizar cambios electorales para facilitar la votación anticipada por correo y en persona. En el anterior proceso presidencial de 2016 votaron 46 millones de personas anticipadamente, este año lo hicieron 101 millones.

Los núcleos urbanos donde se emitieron la mayoría de los votos anticipados necesitan totalizarse para definir la emisión de los colegios electorales, un proceso de tabulación más lento que en anteriores elecciones.

Esta elección presidencial no se decide en Florida ni en Texas como las encuestas habían anticipado que podría ocurrir, estos estados fueron leales al presidente Donald Trump, otorgándole 29 y 38 votos electorales respectivamente.

La disputa se mantenían en otros siete estado: Arizona, Carolina del Norte, Georgia, Michigan, Nevada, Pennsylvania y Wisconsin. La suma de estas entidades representa 104 votos electorales, determinantes para que uno de los candidatos presidenciales alcance la cifra de 270 colegios electorales.

Estos estados son determinantes porque el margen entre el candidato demócrata y el presidente es muy estrecho, aunque no son los únicos estados que faltan por totalizar los votos. De hecho, durante las próximas dos semanas se esperan conteos en prácticamente los 50 estados y DC. Sobre ello no hay novedad, lo que sí cambia el panorama es la masiva participación a distancia, lo que complicó el proceso.

Abuso de la investidura presidencial

Trump ha sido muy crítico sobre el sistema electoral estadounidense desde que emergió como candidato en 2015 frente a la senadora demócrata Hillary Clinton. Sin embargo, el hecho de que bajo la investidura presidencial se auto proclame ganador cuando aún faltaban por totalizar los votos en Arizona, Carolina del Norte, Georgia, Michigan, Nevada, Pennsylvania y Wisconsin forma parte de la campaña de descrédito. Por esta razón, Crisis Group había advertido en octubre sobre el riesgo real de violencia electoral.

En la madrugada del 4 de noviembre tuiteó: “Estamos a lo GRANDE, pero están tratando de ROBAR las elecciones. Nunca les dejaremos hacerlo. ¡No se pueden emitir votos después de que se cierran las urnas!». Ese mensaje es engañoso debido a que los estadounidenses emitieron votos hasta el 3, pero en las próximas semanas se seguirán contado dichas papeletas.