La pareja George Floyd confiesa que ambos eran adictos a los opiáceos

0

Ayer jueves, durante la cuarta jornada del juicio contra el expolicía Derek Chauvin por el asesinato del afroamericano George Floyd, la pareja de la víctima confesó que ambos eran adictos a los opiáceos. Otro de los testimonios, el de un paramédico, aseguró que Floyd ya estaba muerto cuando llegó al lugar de los hechos, y que estuvo en paro cardíaco mientras Chauvin asfixiaba su cuello. 

Con lágrimas en los ojos. Así empezó el testimonio de la pareja de George Floyd durante el cuarto día del juicio de Derek Chauvin, el expolicía acusado por la muerte del afroamericano. Durante su emotiva intervención, Courteney Ross explicó cómo la pareja se había vuelto adicta al consumo de opiáceos. 

“Nuestra historia es la clásica historia de cómo muchas personas se vuelven adictas a los opiáceos. Los dos sufríamos dolores crónicos, el mío en el cuello y el suyo en la espalda”, explicaba Ross ante la corte. 

Cuando los médicos dejaron de recetarles opiáceos para paliar el dolor ya era demasiado tarde: ambos se habían vuelto dependientes. No obstante, Ross hizo especial hincapié en las muchas veces que había intentado dejar su adicción.

En la audiencia de hoy, Ross también reveló que meses antes de su muerte, en marzo, Floyd fue hospitalizado por sobredosis, cuando fue interrogada por el abogado defensor, Eric Nelson.

Durante el cuarto día de juicio de Chauvin, la acusación se centró en retratar a George Floyd en su calidad de persona -cómo era, cómo lo veían-, por lo que el testimonio de su novia por más de tres años fue fundamental. Ella lo describió como una persona empática, un padre cariñoso y un amante del deporte. El objetivo de este retrato era alejar a Floyd de las estadísticas de adictos a las drogas y tratar de humanizarlo.

Choose your Reaction!
Leave a Comment