Nuevamente miles de bielorrusos salieron a las calles este domingo (29.11.2020) para exigir la renuncia del presidente Alexandr Lukashenko, a quien acusan de fraude en las pasadas elecciones del 9 de agosto. Para evitar la represión policial, los grupos opositores hicieron debutar una nueva táctica, que no impidió que más de 300 personas fueran detenidas por las fuerzas de seguridad del régimen.

En la capital, Minsk, los manifestantes se reunieron en zonas residenciales y posteriormente se plegaron a marchas más numerosas. Bajo la nieve, muchos portaban la bandera blanca y roja que se ha convertido en un símbolo de la oposición. En otras grandes ciudades, como Grodno, Brest y Vitebsk, también hubo protestas, que se han repetido cada fin de semana desde el triunfo electoral, cuestionado tanto dentro como fuera del país, de Lukashenko.

El grupo defensor de los derechos humanos Viasna entregó una lista con 330 personas que fueron detenidas. Las fuerzas policiales, en tanto, reconocieron 250 detenciones. La semana pasada hubo 300 personas atrapadas por los agentes, y una semana antes esa cifra se alzó hasta los 1.000.

Agentes bielorrusos.

Brutalidad policial

Las reuniones barriales son un intento de la oposición por evitar las detenciones masivas que ocurrieron en otras jornadas, pues se consideró que la actuación violenta de las unidades especiales de represión del régimen se vería dificultada por la dispersión distrito a distrito de las manifestaciones.

La nueva táctica, sin embargo, no impidió que hubiera numerosas detenciones ni tampoco logró evitar la violencia policial o el uso de gas lacrimógeno y granadas aturdidoras contra manifestantes pacíficos, tal y como se puede ver en las imágenes difundidas por el portal independiente TUT.by. También hay registros de golpizas y otras acciones violentas por parte de los agentes.

“Apoyaré a todos los que vayan a la marcha del barrio este domingo. Después de todo, ya hemos recorrido un camino enormemente difícil”, señaló la líder de la oposición bielorrusa en el exilio, Svetlana Tijanovskaya, en un video colgado antes de la marcha en su canal de Telegram. Tijanovskaya, que es considerada vencedora en las elecciones de agosto por la oposición, tuvo que huir a Lituania tras ver su seguridad en peligro.