BRASIL

Bolsonaro insinúa que China creó el coronavirus para lanzar “guerra química”

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, insinuó ayer que el virus del COVID-19 fue creado en un “laboratorio” por China para lanzar una “guerra química y bacteriológica”.

“Es un virus nuevo, nadie sabe si nació en un laboratorio o nació porque un ser humano ingirió un animal inadecuado. Pero está ahí”, dijo el líder ultraderechista en una ceremonia oficial en Brasilia.

“Los militares saben que es una guerra química, bacteriológica y radiológica. ¿No estaremos enfrentando una nueva guerra? ¿Qué país registró mayor crecimiento de su PIB? No se lo voy a decir”, prosiguió.

Bolsonaro no mencionó explícitamente a China, pero el país asiático, donde comenzó la pandemia, es el único miembro del G20 que registró un crecimiento económico en 2020 (+2,3%).

Uno de sus hijos, el diputado Eduardo Bolsonaro, había acusado a China en marzo de 2020 de “ocultar” informaciones sobre el virus y comparó la actitud del gobierno comunista chino con “la dictadura soviética”, que inicialmente había ocultado la magnitud del desastre nuclear de Chernóbil en 1986.

Bolsonaro pierde en un mismo día a sus ministros de Defensa y Exteriores

El canciller brasileño, Ernesto Araújo, renunció a su cargo este 29 de marzo ante la fuerte presión de los legisladores del propio oficialismo, insatisfechos con el manejo de la política exterior que ha impactado directamente la consecución de vacunas contra el Covid-19. Horas después y sin precisar razones, el ministro de Defensa, el general Fernando Azevedo e Silva, anunció su dimisión. Estas renuncias llegan a pocos días de que también cayera el ministro de Salud Eduardo Pazuello en medio de la peor ola del virus.

La salida del Gobierno del canciller de Brasil, Ernesto Araújo, es un duro golpe para el presidente Jair Bolsonaro, asediado por su manejo de la pandemia con una nueva ola de casos que deja a gran parte de los hospitales de las grandes ciudades al borde del colapso.

Araújo deja el cargo tras semanas de presión por la propia base política del mandatario que rechazó las críticas del funcionario contra dos de los mayores productores de vacunas contra el Covid-19:  China y Estados Unidos, al punto de acusarlo de obstaculizar la adquisición de antídotos en momentos en que crece la emergencia sanitaria.

El diario local ‘O Globo’ reportó que Bolsonaro considera ahora nombrar como nuevo canciller a su embajador en París, Luis Fernando Serra. El nombramiento depende únicamente de la voluntad del diplomático de intercambiar París por Brasilia.

Y mientras la cartera de Exteriores se estremecía, el general Fernando Azevedo e Silva, ministro de Defensa, presentó su carta de renuncia al presidente Bolsonaro, a quien le agradeció la “oportunidad de haber servido al país”. 

Aunque el funcionario no esgrimió las razones que lo llevaron a dimitir, dijo que se despide el Gobierno “con la certeza de la misión cumplida”.

La renuncia llega a pocos días de que el también general Eduardo Pazuello dejara la cartera de Salud en medio de récords de contagios y muertes debido a la actual ola del virus que ha dejado el sistema hospitalario al borde del colapso.

Y si a nivel de salud pública estas renuncias han sido sensibles por la gravedad de la situación, en lo político dejan un fuerte mensaje: Bolsonaro está perdiendo importantes alfiles de su Administración, fichas que representan a la ultraderecha y que podrían ser reemplazadas por voces más moderadas. El escenario se abre luego de que el presidente mostrara señales de querer dar un giro del negacionismo a la acción al convocar la creación de un comité para atender la emergencia sanitaria justo el día que Brasil contabilizó 300.000 muertos (el pasado 24 de marzo).

 Una “política exterior desastrosa”

El descontento de la clase política brasileña por las acciones del canciller Araújo fue tal que el movimiento para exigir su renuncia estuvo encabezado por el propio presidente del Senado, Rodrigo Pacheco, y la presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara alta, Katia Abreu.

“Nuestra política externa es desastrosa y ayudó a convertir a Brasil en un paria mundial y una amenaza global (…) Su actuación compromete hasta la obtención de vacunas destinadas a salvar la vida de millones de brasileños”, señalaron en una declaración conjunta varios senadores, una comunicación publicada horas antes de conocer su dimisión. Los legisladores propusieron suspender la aprobación de nuevos embajadores que dependan del Senado hasta que el ministro de Exteriores se apartara de su cargo.

Con respecto a China, el ministro de Exteriores se enfrentó con el embajador de ese país en Brasilia tras cuestionar la efectividad de los fármacos contra la pandemia elaborados por Beijing.

Con relación a Estados Unidos, el representante de la diplomacia brasileña mostró públicamente su respaldo a los intentos de reelección de Donald Trump y hasta sugirió supuestas irregularidades, respaldando la teoría del republicano de que las elecciones le habían sido robadas, pese a que las acusaciones fueron descartadas por las autoridades electorales y distintos tribunales en EE. UU.

La posición de Araújo fue vista por legisladores de su país como un freno para persuadir al Gobierno de Joe Biden de liberar suministros de vacunas estadounidenses para Brasil, donde la pandemia deja más de 312.000 personas muertas y un aumento de casos por la circulación de nuevas cepas del virus.

Brasil rompe por primera vez la barrera de 100.000 casos en un día

Brasil sigue marcando récords negativos en la pandemia y por primera vez superó la barrera de los 100.000 contagios en 24 horas, llegando a un total de 12.320.169 de infectados.

Asimismo, el vecino país sumó 2.787 muertos en el último día, llegando a un total de 303.462 desde que inició la pandemia hace un año.

Una situación que afecta a toda la región

“Lamentablemente, la terrible situación de Brasil también está afectando a los países vecinos”, afirmó este jueves Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

La flexibilización de las restricciones ordenadas por los gobiernos estatales, en especial durante Navidad y carnaval, desembocó en una “emergencia de salud pública activa”, dijo Etienne.

La presión llevó al presidente Jair Bolsonaro, escéptico del virus y un obstinado opositor del confinamiento, a conformar el miércoles un comité de crisis “para decidir el rumbo del combate” de la pandemia.

La OPS advirtió que la llamada variante brasileña P.1, una mutación del SARS-CoV-2, más virulenta y agresiva, ya se encuentra en al menos quince países de la región, entre ellos los estados Amazonas y Bolívar en Venezuela.

La variante se detectó por primera vez en Manaos e inmediatamente provocó un colapso de los servicios sanitarios de la ciudad.

Manaos registró en febrero un promedio semanal de 110 muertos diarios, casi el triple que en la primera ola.

Brasil: reportan 250.000 muertos por el virus chino, en un año de pandemia

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ignoró el coronavirus durante mucho tiempo. Con 250.000 muertos en 12 meses de pandemia, Brasil paga por eso un alto precio. Sin embargo, el mandatario sudamericano sigue firme en el poder.

El 26 de febrero de 2020, Brasil registró su primer paciente de coronavirus. Un hombre de 61 años, de Sao Paulo, se había contagiado en un viaje a Italia. La primera muerte fue registrada el 12 de marzo, cuando murió Rosana Aparecida Urbano, una empleada doméstica de Sao Paulo.

Un año más tarde, el recuento del coronavirus en Brasil es de más de 250.000 muertos y 10,3 millones de contagios. Debido a la escasez de test, ese número sería más elevado aún por la cifra oculta, creen expertos. Pero ,ya de por sí, las cifras conmocionan. En todo el mundo, solo EE. UU. y la India tienen más contagios, y en cuanto a muertos, Brasil ocupa el segundo lugar a nivel global.  A finales de enero, el Instituto Lowy, de Australia, calificó a Brasil con la peor nota en lo referente a la lucha contra la pandemia.


Responsable de todo eso es, para muchos, el presidente. Más que una “gripecita” o “resfrío” no era el COVID-19, había dicho el populista de derecha Jair Bolsonaro al comienzo de la pandemia.

Varias veces dio a entender que, para él, el coronavirus es un ataque planificado por China contra él y su ídolo, Donald Trump. Para contrarrestarlo, Bolsonaro organizó una oración colectiva en el jardín presidencial. Además, Trump le recomendó cloroquina, el remedio contra la malaria, como la panacea contra el COVID-19, aunque estudios científicos serios niegan que tenga efecto alguno sobre el coronavirus.

Además de tales actitudes extrañas, el inicio de la pandemia en Brasil estuvo marcado por una falta de coordinación y control de los contagios, resume la epidemióloga Ethel Maciel, de la Universidad Federal de Espíritu Santo (UFES), en entrevista con DW.

“Durante la primera ola de coronavirus, el gobierno central opinaba que un cierre de la vida pública o el uso de mascarillas eran totalmente innecesarios. Y esos errores en la coordinación provocaron, con el tiempo, que cada estado de la federación tomara sus propias medidas”.

Al caos de las medidas restrictivas siguió el caos en la compra de suministros y equipamiento médico. A eso se sumó el cambio repentino en la cúpula del Ministerio de Salud brasileño. Dos ministros tuvieron que irse porque no seguían el rumbo de Bolsonaro.

El presidente pidió una apertura completa de la vida pública para salvar la economía. “Todos nos vamos a morir alguna vez”, dijo Bolsonaro. Sin embargo, un fallo de la Corte Suprema aseguró a los gobernadores y alcaldes el derecho a tomar medidas restrictivas de manera independiente. Desde entonces, el gobierno nacional, los estados y las municipalidades se echan mutuamente la culpa de la crisis.

A todo esto, una coordinación realizada por el gobierno central hubiera sido urgentemente necesaria. “En el transcurso de la crisis quedó en claro lo dependientes que somos del extranjero en la adquisición de mascarillas, respiradores e inyecciones”, señaló Maciel. “Y hoy, para conseguir vacunas, todavía tenemos esta politización del tema entre los estados y el gobierno nacional”, dijo, refiriéndose a la disputa entre el gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, enemigo acérrimo de Bolsonaro, que compró dosis de China, y Bolsonaro, que no quería aceptarlas.

En lugar de eso, Bolsonaro apostó todo a la empresa británico-sueca AstraZeneca, que ahora tiene problemas para entregar las vacunas. Por el contrario, ofertas como la de Pfizer/Biontech, de proveer a Brasil en diciembre de 2020 de hasta 70 millones de dosis, fueron rechazadas por Bolsonaro. “Esas dosis hubieran cambiado por completo nuestra campaña de vacunación”, dijo Ethel Maciel.

En lugar de eso, hasta ahora solo se ha vacunado a cerca de un tres por ciento de los brasileños, y en muchas grandes ciudades las vacunas faltan. Pero no solo Bolsonaro es el problema: el ministro de Salud, el general Eduardo Pazuello, no logró impedir la muerte de enfermos de coronavirus en Manaos, estado de Amazonas, debido a la falta de oxígeno. Pero sí repartió cloroquina por todo ese estado. “Justamente en medio de nuestra mayor crisis sanitaria estamos siendo gobernados por gente que no sabe lo que hace”, sentencia la experta.

Bolsonaro dice que en elecciones presidenciales de EEUU hubo fraude

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro afirmó que “fuentes” le confirmaron que hubo fraude en la elección presidencial de Estados Unidos, donde Joe Biden se perfila como vencedor sobre Donald Trump.

“Tengo fuentes” de que “allí hubo fraude” en las elecciones estadounidenses, indicó el mandatario sudamericano.

Hasta el momento ningún mandatario había coincidido con Donald Trump en el tema del fraude e incluso la mayoría ya ha felicitado al virtual presidente electo Joe Biden.

Como te informamos, apenas el jueves pasado, Donald Trump insinuó, por primera vez, que dejará su cargo, pero con una condición: si el colegio electoral vota por el demócrata Joe Biden, aunque mantuvo su teoría de que hubo fraude en el proceso electoral del pasado 3 de noviembre.

Según informaron medios estadounidenses, Trump realizó estas insinuaciones durante una reunión con periodistas con motivo de la celebración del Día de Acción de Gracias.

“Ciertamente lo haré y ustedes lo saben”, dijo Trump cuando uno de los reporteros le preguntó si dejará la Casa Blanca en el caso de que Biden sea declarado ganador el 14 de diciembre por el colegio electoral, según medios locales.

“Lo haré y ustedes lo saben”, agregó el mandatario, antes de precisar que será para él “algo muy difícil de admitir porque sabemos que hubo un fraude masivo” en los comicios presidenciales.

No obstante, el presidente estadounidense insistió en que, si Biden es declarado ganador de los comicios, este hecho se convertirá en “un error” por parte del colegio electoral, que es quien tiene que proclamar al nuevo mandatario salido de las urnas.

Bolsonaro sube el tono a la advertencia de Biden sobre la Amazonía

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, reaccionó este martes, de forma velada, a una advertencia del presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, sobre la destrucción de la Amazonía y afirmó que “cuando acaba la saliva, hay que tener pólvora”.

“Vimos hace poco a un gran candidato a jefe de Estado diciendo que si yo no apago el fuego de la Amazonía va a levantar barreras comerciales contra Brasil. ¿Cómo vamos a hacer frente a todo eso?”, cuestionó sin mencionar de forma directa a Biden.

“La diplomacia no es suficiente. Cuando acaba la saliva, tiene que haber pólvora. No hace falta ni usar la pólvora, pero tiene que saber que hay”, agregó Bolsonaro, aliado de Donald Trump y uno de los pocos mandatarios que no ha felicitado al demócrata Biden tras el triunfo proyectado en las elecciones de Estados Unidos.

Durante su pronunciamiento en un acto oficial en Brasilia, en el que volvió a defender la soberanía sobre la Amazonía, Bolsonaro no profundizó en la declaración realizada por Biden en la campaña electoral y no ofreció más detalles sobre el asunto.

En el primer debate con Donald Trump el pasado 30 de septiembre, Biden dijo que Brasil tenía que ponerle coto a la “destrucción” de la Amazonía pues de otro modo debería enfrentar “consecuencias económicas significativas”.

Asimismo, adelantó que conversaría con otros países para ofrecerle al Gobierno de Bolsonaro la suma de 20.000 millones de dólares a fin de acabar con la deforestación.

En ese momento, el mandatario brasileño reaccionó de inmediato y advirtió que “no aceptaba “sobornos, criminales demarcaciones o infundadas amenazas”.

También afirmó entonces que “algunos no entienden que Brasil cambió”, que la soberanía del país “es innegociable”, y calificó la declaración de Biden como “lamentable”.

Bolsonaro, líder de una ultraderecha alienada ideológicamente con Trump, manifestó durante todo el proceso electoral su deseo de que el presidente fuera reelegido y ha mantenido silencio sobre la victoria de Biden.

La posición de Bolsonaro en relación a las elecciones en Estados Unidos es similar a la adoptada por potencias como Rusia o China, o por unos pocos países latinoamericanos, como México.

Estas naciones han optado por esperar el resultado de las acciones promovidas por Donald Trump para impugnar los resultados a raíz de sus denuncias de supuestos fraudes en el proceso.

El mandatario estadounidense aún no ha reconocido su derrota, muy clara en todas las proyecciones hechas por los medios de comunicación estadounidenses, que históricamente han sido aceptadas en un país que no tiene unos tribunales electorales.

Economía brasileña creó número récord de empleos en septiembre

La economía de Brasil creó un número récord de empleos en septiembre, a medida que el gasto masivo del Gobierno mantuvo la producción y la demanda después de que la pandemia de coronavirus se extendiera a la región.

El mercado laboral del país agregó 313.564 empleos formales netos el mes pasado, informó el Ministerio de Economía el jueves. La cifra superó hasta el pronóstico más optimista de 20 economistas encuestados por Bloomberg y contrasta con una estimación mediana de 242.500. Fue el tercer resultado positivo consecutivo y representa la mayor ganancia mensual desde que el Ministerio de Trabajo comenzó este registro en 1992.

Mercado laboral formal de Brasil registra tercer resultado positivo consecutivo.

Según el ministro de Economía, Paulo Guedes, el resultado sustenta que la economía iría por el camino de una fuerte recuperación “en forma de V” desde mínimos en abril. A pesar de los avances positivos, se prevé que el informe nacional completo de desempleo, que se publicará el viernes, mostrará que el desempleo aumentó a un récord en agosto, ya que los datos también reflejan el mercado informal y los trabajadores independientes.

Río de Janeiro pospone Carnaval a causa del Coronavirus

Río de Janeiro anunció el jueves que pospondrá el desfile anual del Carnaval, ya que el espectáculo mundial no se puede realizar en febrero por la continua vulnerabilidad de Brasil a la pandemia de coronavirus.

La Liga Independiente de las Escuelas de Samba (LIESA) anunció que la propagación del coronavirus ha hecho que sea imposible llevar a cabo los desfiles tradicionales que son un pilar cultural y, para muchos, una fuente de sustento.

“El Carnaval es una fiesta de la que dependen muchos trabajadores humildes. Las escuelas de samba son instituciones comunitarias y los desfiles son sólo un detalle de todo eso”, dijo Luiz Antonio Simas, historiador que se especializa en el Carnaval de Río. “Toda una cadena cultural y productiva se ha visto interrumpida por el COVID”.

El Ayuntamiento de Río de Janeiro aún debe anunciar una decisión sobre las fiestas callejeras del Carnaval que también se realizan a lo largo y ancho de la ciudad. Pero su agencia de promoción turística dijo en un comunicado enviado a The Associated Press el 17 de septiembre que sin una vacuna de coronavirus, es incierto cuándo se podrán volver a realizar eventos públicos grandes.

Brasil supera los cuatro millones de infectados por el virus chino

Brasil superó el jueves los cuatro millones de infectados confirmados por Covid-19 luego de que el Ministerio de Salud informara más de 43,000 nuevos contagios en las últimas 24 horas.

El mayor país de Latinoamérica registró 834 nuevos fallecimientos, dato que eleva el total de muertos por el virus a cerca de 125,000. Brasil, uno de los países más castigados por el coronavirus en el mundo, ha reportado una disminución en el número de muertes y de casos confirmados en los última semanas, lo que podría indicar una salida de una meseta de casi mil muertes diarias que presentaba desde fines de mayo.

Brasil sobrepasa los 70.000 muertos y los 1,8 millones de casos de COVID-19

Brasil sobrepasó el viernes pasado la marca de los 70.000 muertos y los 1,8 millones de casos de coronavirus tras registrar 1.214 nuevos decesos y 45.048 contagios en las últimas 24 horas, informó el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, quien esta semana dio positivo a la enfermedad.

Se trata del cuarto día consecutivo en el que se contabilizan más de 1.200 muertes en una jornada como consecuencia del patógeno en el país sudamericano, el segundo del mundo más afectado por la pandemia, tan solo por detrás de Estados Unidos.

El último boletín divulgado por el Ministerio de Salud informó igualmente que otras 4.000 muertes están siendo investigadas por su relación con el virus, mientras que el número de personas recuperadas ya llega a 1.078.763, lo que supone el 59,9 % del total.

Brasilia, la capital del país, se ha convertido en una de las ciudades más afectadas actualmente por el nuevo coronavirus, un hecho que los especialistas atribuyen a una precipitada desescalada.

Los contagios se han acelerado en los últimos días en Brasilia, así como en el resto de la región centro-oeste, y suman 67.297, con 856 muertes en la capital.

Otro de los estados donde el virus avanza con fuerza es Minas Gerais (sudeste), donde han sido contabilizados 70.086 casos y 1.505 decesos.

La ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos de Belo Horizonte, su capital, se situó hoy por primera vez en una semana por debajo del 90%.

Pese a que Sao Paulo concentra el mayor número de casos y muertes por COVID-19 (359.110 y 17.442, respectivamente), la pandemia se ha estabilizado en el estado más poblado del país, según dijo hoy el gobernador, Joao Doria.

A comienzos de este mes, cuando la curva epidemiológica todavía era ascendente, el estado de Sao Paulo inició una reapertura gradual de su economía que llevó a la puesta en marcha de bares y restaurantes, comercios y centros comerciales.

La capital paulista, la ciudad más populosa de Brasil, con 12 millones de habitantes, tiene previsto reabrir mañana lunes los parques y gimnasios. 

EE.UU. y Brasil al tope de la lista de casos y muertes por COVID

Brasil ha superado a Gran Bretaña para convertirse en el país con el segundo mayor número de muertos por COVID-19. El recuento de muertes del país sudamericano ayer domingo fue de 42.720, mientras que el de Gran Bretaña fue de 41.747, según la Universidad Johns Hopkins.

El recuento estadounidense de 115,436 muertes mantiene al país en la parte superior de la lista.

Johns Hopkins informa que el número de casos de coronavirus en todo el mundo está aumentando constantemente hacia la marca de los 8 millones.

Estados Unidos tiene más de 2 millones de casos, seguido nuevamente por Brasil con más de 850,000 infecciones. Rusia tiene el tercer número más alto de casos, con más de 519,000.

China reportó 57 nuevos casos de COVID-19 el domingo, su mayor total en un día en dos meses. Se detectaron 36 casos transmitidos localmente en Beijing. China reportó 45 casos positivos el sábado.

La mayoría de los casos en Beijing se remontan a un mercado mayorista de productos del mar y productos agrícolas. Las autoridades dijeron el sábado que los nuevos casos en la capital han colocado a la ciudad en un “modo de emergencia en tiempos de guerra”. El mercado, el mercado agrícola mayorista más grande de Asia, y sus vecindarios circundantes están cerrados.

Los funcionarios de Beijing planean evaluar a 10.000 personas para detectar infecciones. Un portavoz de la ciudad dijo que los eventos deportivos y los planes para reabrir las escuelas el lunes serán suspendidos y que el Teatro Nacional y el templo Yonghe estarán cerrados.

Más de 20,000 fanáticos del rugby en Nueva Zelanda pudieron ingresar a un estadio deportivo el sábado sin máscaras o distanciamiento social. Nueva Zelanda no ha registrado un nuevo caso de coronavirus en tres semanas.”Es una primicia mundial y es una recompensa por el arduo trabajo de 5 millones de neozelandeses”, dijo el Ministro de Deportes Grant Robertson a Associated Press.

Un gigante farmacéutico europeo llegó a un acuerdo el sábado con una alianza de países europeos para suministrar a esas naciones hasta 400 millones de dosis de una vacuna experimental COVID-19.

AstraZeneca llegó a un acuerdo con la Alianza de Vacunas Inclusivas, establecida por Francia, Alemania, Italia y los Países Bajos, para acelerar la producción de una vacuna que la Universidad de Oxford está probando y que podría estar disponible para fin de año.

El acuerdo del sábado tiene como objetivo poner la vacuna a disposición de otros países europeos que deseen participar en la iniciativa.

AstraZeneca llegó previamente a acuerdos similares con Gran Bretaña; el Instituto del suero de la India; los Estados Unidos.; Coalition for Epidemic Preparedness Innovations, que trabaja para desarrollar vacunas para futuras epidemias; y Gavi, la Alianza de vacunas, cuyo objetivo es proporcionar acceso a vacunas nuevas y subutilizadas para niños en los países más pobres.

Brasil superó la barrera de las 15.000 muertes por COVID-19

Con el aumento de los contagios y los fallecimientos por la propagación del brote de coronavirus, la nación latinoamericana pasó a convertirse en el cuarto territorio más afectado por la pandemia a nivel global. ANUNCIOS

Presente en 188 países, el coronavirus ha infectado a más de 4.630.000 personas en todo el mundo. Las víctimas mortales a nivel global suman más de 311.000, mientras los recuperados se cifran en más de 1.693.000, según el rastreador de la Universidad Johns Hopkins

Estados Unidos continúa a la cabeza de la pandemia, con el mayor número de casos a nivel mundial (1.467.000), le siguen Rusia, con 272.000 y Reino Unido (241.000). Mientras algunos países como Italia y España avanzan en los planes de desconfinamiento, en América Latina la pandemia sigue en expansión con Brasil como el cuarto país más afectado a nivel mundial.

La nación presidida por Jair Bolsonaro superó ayer sábado los 15.000 fallecimientos por cuenta de la propagación del brote de coronavirus que ya deja 230.000 contagios en el país latinoamericano. 

Ayer sábado 16 de mayo, el reporte del Ministerio de Salud indicó que se registraron casi 15.000 nuevos contagios y 816 nuevas muertes en las últimas 24 horas. El conteo de víctimas fatales en el país ha estado por encima de 800 diarias desde el jueves pasado.  

Con el alarmante aumento de las cifras en la nación, Brasil pasó a convertirse en el cuarto territorio más afectado por la pandemia a nivel global, después de Estados Unidos, Rusia y Reino Unido.

El incremento de las cifras se da tras poco más de 24 horas de que fuera oficializada la renuncia de Nelson Teich, el entonces ministro de Salud, el segundo en el gabinete de Bolsonaro desde el comienzo de la crisis sanitaria. 

A pesar de los datos, el mandatario insistió en cuestionar las medidas de confinamiento implementadas por otros países de la región y los catalogó como detonantes de desempleo, miseria y hambre.