BROTES

Universidades en EEUU hacen frente a brotes del COVID-19

La universidad más destacada de Carolina del Norte canceló el lunes las clases presenciales de licenciatura apenas en la segunda semana del semestre, un ejemplo de cómo las universidades en todo Estados Unidos están enfrentando el surgimiento de brotes de coronavirus vinculados en algunos casos con albergues para estudiantes, fiestas fuera del campus y bares atestados.

La Universidad de Carolina del Norte, campus Chapel Hill, informó que a partir del miércoles pasará a la modalidad de clases vía remota y que hará los trámites necesarios para los estudiantes que ya no deseen vivir en el campus.

“Hemos hecho énfasis en que, si nos viéramos en la necesidad de modificar los planes — tomar una vía de salida — no dudaríamos en hacerlo, pero no hemos tomado esta decisión a la ligera”, declaró la institución en un comunicado tras reportar 130 infecciones confirmadas entre estudiantes y cinco de empleados durante la semana pasada.

La universidad indicó que los brotes se hallaron en dormitorios, la casa de una hermandad de estudiantes y otras viviendas para alumnos.

Antes de que se anunciara la decisión, el periódico estudiantil, The Daily Tar Heel, publicó un editorial titulado: “La Universidad de Carolina del Norte tiene un brote”, pero usando una palabra vulgar.

El periódico dijo que no era sorprendente que hubiera habido fiestas el fin de semana, y que los administradores de la institución debieron haber iniciado el semestre sólo con clases en línea en la universidad, que tiene 19.000 alumnos de licenciatura.

“Todos vimos venir esto”, señala el editorial.

Otros brotes surgidos este verano en fraternidades en el estado de Washington, California y Mississippi proporcionaron un ejemplo de los desafíos que enfrentan las autoridades escolares para impedir que el virus se propague en campus donde los jóvenes comen, viven, estudian — y asisten a fiestas — en recintos cercanos entre sí.

El coronavirus ha dejado más de 170.000 muertos y 5,4 millones de contagios confirmados en Estados Unidos.

En Boone, Carolina del Norte, el claustro la Universidad Estatal de los Apalaches — parte del sistema de 17 miembros de la Universidad de Carolina del Norte — aprobó el lunes un voto de no confianza en la rectora Sheri Everts, en gran medida por no haber cerrado el campus tras un brote reciente de COVID-19. Los maestros han “pasado de una preocupación por el sustento de la gente y la reputación de la institución a, ahora, una preocupación por la vida de la gente”, se afirmaba en la declaración.

Mientras tanto, funcionarios de otra escuela del sistema de la Universidad de Carolina del Norte — la Universidad del Este de Carolina — dijeron el lunes que detectaron un brote de COVID-19 en un dormitorio. No indicaron si sopesan hacer que las clases se impartan en línea.

En la Universidad Estatal de Oklahoma, campus Stillwater, donde un video que circuló ampliamente el fin de semana mostraba a estudiantes sin mascarillas en un club nocturno atestado, las autoridades confirmaron 23 casos de coronavirus en la casa de una hermandad femenina fuera del campus. La universidad aisló a las alumnas que viven allí y les prohibió irse.

“Como estudiante, estoy muy frustrado”, dijo Ryan Novozinsky, un alumno de primer año de Allentown, Nueva Jersey, y editor del periódico estudiantil. “Estas son personas con las que tengo que interactuar”. Y, añadió, “habrá profesores con los que interactúan, a partir de hoy, que no podrán recuperarse de esto”.

Coronavirus en Europa: qué hay detrás del “preocupante” repunte de casos en varios países

Alemania, Francia, España, Bélgica, Reino Unido y varios otros países europeos están en alerta debido a un drástico incremento en el número de nuevas infecciones de coronavirus.

Según los datos recogidos el 14 de agosto por la Universidad Johns Hopkins, en la última semana se reportaron en Alemania 7.242 nuevas infecciones; 12.786 en Francia; 5.804 casos en Reino Unido; 4.941 en Países Bajos y 4.175 en Bélgica.

Las autoridades europeas están tomando medidas para tratar de reducir el número de infecciones.

Alemania advirtió a sus ciudadanos que no hagan viajes que no sean esenciales a España, uno de los países más afectados por el nuevo repunte de casos.

Reino Unido impuso cuarentenas de 14 días para los viajeros procedentes de varios países, incluidos Francia, Países Bajos y España.

Bélgica ordenó el uso obligatorio de mascarillas en lugares públicos de Bruselas, la capital. Y España decretó este viernes el cierre de discotecas y bares debido al repunte de la infección.

Pero, ¿a qué se debe este alza de casos?

Contagio de jóvenes

“Hay varias razones por las que estamos viendo resurgimientos en la toda la región europea”, le explica a BBC Mundo el doctor Richard Pebody, epidemiólogo de la Oficina para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Estas incluyen una relajación en las medidas de distanciamiento social, y la evidencia sugiere que hay brotes en algunos países que podrían estar impulsados en parte porque los jóvenes han bajado la guardia este verano (boreal)”.

“Aunque observamos diferencias en la región, sí hemos visto que ahora más jóvenes se reportan entre los casos de covid-19”, agrega.

En efecto, este parece ser el caso de España, donde en la última semana se reportaron 27.479 nuevos casos de la infección.

“La gran proporción de casos en España son jóvenes que tienen expresiones menos severas de la enfermedad y que son asintomáticos”, le dice a BBC Mundo el doctor Daniel López-Acuña, experto en salud pública y profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, en España.

“Esto puede llevarnos a una falsa impresión de que en realidad no hay mucho problema porque estos casos no requieren muchas hospitalizaciones y no hay casos severos”.

“Pero hay que tomar en cuenta que los jóvenes, aunque no desarrollen casos severos, pueden ser transmisores de la enfermedad, contagiando a personas mayores y amplificando el núcleo afectado y aumentando los casos severos”, señala el experto.

Los expertos afirman que una posible explicación de esta tendencia es un incremento en las conductas de riesgo entre los jóvenes después de que se retiraron las cuarentenas.

En España, por ejemplo, una gran proporción de nuevos casos se han vinculado a situaciones de ocio nocturno, fiestas juveniles y convivencias de aglomeraciones.

Más movilización, menos distanciamiento

Otro factor que parece estar impulsando este repunte de infecciones en Europa es la mayor movilidad de la gente que está de vacaciones o regresa de ellas.

“Desde que se levantaron las cuarentenas y se abrieron las fronteras de los países del área económica europea, con la cultura de verano de Europa, esto ha supuesto un gran movimiento de personas”, explica el doctor López-Acuña.

“El turismo, tanto interno como externo, ha supuesto un incremento de la movilidad y en esa movilidad van incluidos los casos asintomáticos y un aumento en la transmisión de la enfermedad”.

También está el hecho de que después del retiro de las cuarentenas en la región, se han dejado de respetar, en muchos casos, las medidas de distanciamiento social.

“El relajamiento en las medidas de distanciamiento social es una de las razones por las que estamos viendo un resurgimiento de casos en toda la región europea”, explica el experto de la OMS, Richard Pebody.

“El distanciamiento físico es parte de un paquete de medidas para detener la transmisión y salvar vidas. Pero el distanciamiento físico por sí solo no es suficiente; necesitas usar una mascarilla donde se recomiende, evitar las aglomeraciones y las áreas cerradas y lavarte las manos con frecuencia”, recuerda.

Más pruebas, más casos

Aunque las políticas sobre las pruebas de diagnóstico varían de un país a otro, muchos están ahora llevando a cabo más pruebas en su población y esto ha generado un aumento en el número de casos positivos.

“En efecto se están haciendo más pruebas PCR (siglas de reacción en cadena de la polimerasa) y, en España, las regiones autónomas que más han hecho PCR mejor han controlado los brotes”, señala el doctor Daniel López-Acuña.

“Aquí hay un fenómeno que puede resultar paradójico: por un lado hay que hacer más PCR para poder detectar y aislar los casos asintomáticos para que no transmitan la enfermedad, y al hacer más PCR, es claro que se diagnosticarán más casos positivos”.

Los expertos están de acuerdo en que lo que está viviendo Europa no es una segunda oleada de la pandemia, sino que se trata de repuntes de la primera oleada.

“Estos repuntes ocurren porque el virus sigue circulando, no ha desaparecido”, le dice a BBC Mundo el profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública.

“El virus genera muchas infecciones asintomáticas y esto va transmitiendo la enfermedad en forma de brotes aislados, lo cual hace muy difícil el combate y la total eliminación de la transmisión” del coronavirus, agrega.

Por su parte, el experto de la OMS, Richard Pebody, asegura que no debemos hablar de una segunda ola de pandemia. Se trata, dice, de “una pandemia que está en curso”.

“Las preguntas clave que debemos formular son: ¿sabemos si el virus está circulando en el país?, ¿cuánta presión estamos ejerciendo sobre el virus?, ¿entendemos qué poblaciones están afectadas? y ¿tenemos las medidas de control necesarias para mantener la presión sobre el virus?”.

La clave, dicen los expertos, es seguir rastreando y aislado los brotes de la infección y mantener las medidas de distanciamiento social.

La OMS indica que el riesgo de que haya una grave escalada de covid-19 es “moderado” para los países que continúen implementando medidas de control, incluido el distanciamiento social y suficiente capacidad para pruebas, detección y rastreo de infecciones.

Pero los países que no pongan en práctica esas medidas, dice la organización, corren un riesgo “muy alto” de una grave escalada de la enfermedad.

Por ahora, este repunte en los brotes de la infección de coronavirus seguirá siendo parte de la “nueva normalidad”, explica el doctor Daniel López-Acuña.

“Ya se están viendo rebrotes en todos los países europeos, independientemente de las medidas o restricciones de viaje que se establezcan”.

“Esto es prácticamente un comportamiento normal de la infección del virus en la nueva normalidad”.

La clave, dice el experto, “está en controlar adecuadamente los brotes e impedir que se conviertan en transmisión comunitaria”.