CÁNCER

Sepa de que murió la diva italiana Rafaella Carrá

Italia y el mundo entero está de luto tras la muerte de la cantante y actriz italiana Raffaella Carrà, conocida por sus exitosos temas como Fiesta y Caliente, caliente. Su pareja Sergio Japino confirmó el fallecimiento mediante un comunicado a la agencia Ansa.

Raffaella nos ha dejado. Se ha ido a un mundo mejor, donde su humanidad, su inconfundible risa y su extraordinario talento permanecerán para siempre”, señaló Japino.

¿De qué murió la cantante italiana Raffaella Carrà?

Según el fiel compañero de La Carrà, la famosa presentadora de televisión falleció a las 4:20 p.m. del último lunes, 5 de julio, en Roma, luego de luchar contra una dura enfermedad.

A pesar de que no han brindado datos sobre el padecimiento que se llevó a Raffaella Carrà, algunos medios en Italia como el portal TgCom24 revelaron que la artista luchó contra un cáncer de pulmón.

Médicos temen que vacunas COVID-19 alteren resultados en las mamografías

Al igual que un brazo dolorido o una fiebre leve, los ganglios linfáticos agrandados por la respuesta del sistema inmunitario a la vacuna COVID-19 son prácticamente siempre una señal de que la inyección está haciendo su trabajo.

Pero para los especialistas médicos que examinan las mamografías en busca de signos de malignidad, la aparición inexplicable de ganglios linfáticos inflamados suele ser motivo de preocupación y de recomendación de que se llame a la paciente para realizar más pruebas.

El resultado ha sido una nueva incertidumbre para las mujeres y los médicos que las atienden.

Si se trata de una falsa alarma, las mujeres no necesitan una llamada que les induzca a preocuparse y que les informe de una “lectura anormal” en su mamografía. Y son pocas las que aceptan las pruebas adicionales que suelen realizarse a continuación.

Pero por mucho que los médicos deseen evitar a sus pacientes una angustia innecesaria, también quieren impedir que se les escape una señal que podría ser importante.

“Es una especie de acto de equilibrio”, dice la Dra. Lisa Mullen, especialista en imágenes mamarias de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore. Con muchas preguntas básicas sobre el sarpullido de los ganglios linfáticos aún sin respuesta, el mundo del cáncer de mama se ha visto obligado a pedir algunas audiencias.

Los radiólogos que examinan las mamografías en busca de indicios de cáncer no se inmutan fácilmente. Examinan miles de imágenes de las mamas cada semana y hacen muchos juicios de valor.

La jueza Ruth Bader Ginsburg tiene cáncer de hígado y asegura que no dejará la corte

La jueza liberal del Tribunal Supremo de EE.UU. Ruth Bader Ginsburg anunció este viernes que está recibiendo tratamiento de quimioterapia para combatir un cáncer de hígado, pero aseguró que no tiene planes de jubilarse a pesar de la enfermedad.

La magistrada, de 87 años, la mayor de la corte, explicó en un comunicado que la quimioterapia está dando buenos resultados.

“A menudo he dicho que seguiré siendo un miembro de la corte siempre que pueda hacer este trabajo por completo. Sigo siendo completamente capaz de hacer eso”, sostuvo en su nota, difundida por la oficina de prensa del Tribunal Supremo.

Ginsburg detalló que el cáncer fue detectado en febrero durante una revisión médica rutinaria, de manera que se le hizo una biopsia y el 19 de mayo comenzó a recibir quimioterapia.

Su último análisis, el 7 de julio, mostró que ha habido una “significativa reducción de las lesiones del hígado y que no hay nueva enfermedad”.

La jueza explicó que dos veces por semana recibirá quimioterapia para mantener el cáncer “a raya” y podrá mantener una “rutina diaria activa” con su trabajo en el tribunal más importante del país.

Aseguró, además, que el cáncer no tiene nada que ver con sus recientes hospitalizaciones.

Justo este miércoles, Ginsburg fue dada de alta del Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) después de haber sido ingresada el día anterior con fiebre y escalofríos por una posible infección.

Designada por el expresidente Bill Clinton en 1993, Ginsburg es la jueza de más avanzada edad de los nueve que conforman el Supremo y en los últimos años ha tenido problemas de salud que han forzado varios ingresos hospitalarios.

La jueza ha luchado antes contra el cáncer: en 2009 superó un cáncer de páncreas, en 2018 tuvieron que extirparle unos nódulos malignos de su pulmón izquierdo y, en el verano de 2019 reapareció en el páncreas ese mal, aunque logró superarlo.

El cáncer también le arrebató al amor de su vida, su esposo, Martin Ginsburg, fallecido en 2010.

Ginsburg lleva los últimos 27 años en el Trinbunal Supremo, donde llegó en 1993 como la segunda mujer de la historia que ocupa un puesto en esta corte, después de toda una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

La salud de la magistrada, por su avanzada edad, tiene en vilo al país, especialmente a las filas progresistas, que temen que si Ginsburg abandona el Supremo, su sustituto sea elegido por el presidente, Donald Trump, para ampliar la ya existente mayoría conservadora de la corte más importante del país.

El presidente y la magistrada han mantenido una difícil relación después de que Ginsburg lo calificara de “farsante” antes de las elecciones de 2016, un comentario del que tuvo que retractarse y que provocó que Trump pidiera su dimisión.

El Supremo está compuesto por nueve jueces con puestos vitalicios, actualmente 5 conservadores y 4 liberales.