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DC: Mueren un policía y sujeto que embistió contra dos agentes del Capitolio

Un oficial de la policía del Capitolio en Washington, DC resultó fatalmente herido en el incidente de este viernes, anunció la jefa de la policía del capitolio Yogananda Pittman

El conductor de un vehículo que embistió contra dos agentes de la policía del Capitolio también falleció tras el incidente.

Agentes de la policía del Capitolio dispararon al sospechoso después de que embistió la barricada y salió con un cuchillo. Ambos oficiales también resultaron heridos, y uno fue transportado al hospital.

Pittman agregó que la escena aún se está procesando y la investigación está en curso. La Policía Metropolitana de DC dijo que no hay indicios de una amenaza en curso.

La jefa de la policía del Capitolio agregó que no revelará el nombre del oficial hasta que se notifique a la familia. Ella indicó que los dos oficiales resultaron heridos cuando un vehículo chocó contra ellos cerca del Capitolio este viernes por la tarde.

El sospechoso fue asesinado a tiros por la policía, según tres funcionarios familiarizados con la investigación.

La policía dijo que los dos oficiales fueron llevados al hospital.

La Policía del Capitolio dijo en Twitter que el incidente ocurrió en un punto de acceso a lo largo de la avenida Constitución.

El automóvil pareció chocar contra una barrera que se levantó mientras la Policía del Capitolio verificaba la identidad de los ocupantes y registraba el vehículo.

Aparentemente por el incidente, el Capitolio de Estados Unidos en Washington, DC está bajo cierre este viernes luego de un reporte de disparos en la zona.

Un anuncio hecho a través del sistema de megafonía en el interior del edificio anunció a todas las personas dentro que se quedaran en el interior y se alejaran de las ventanas.

CNN informó haber visto ambulancias y un helicóptero fuera del edificio. Se vio a una persona en camilla.

El portavoz de los Bomberos de Washington, Vito Maggiolo, dice que están respondiendo a un tiroteo reportado en la barricada norte del Capitolio y hay indicios de que transportarán pacientes.

Los bomberos de DC se referieron a al menos una persona que recibió un disparo.

El FBI dijo en un comunicado que su Oficina de Campo en Washington está respondiendo y brindando apoyo a la Policía del Capitolio.

El video filmado por los reporteros en la escena muestra al menos a dos docenas de miembros de la Guardia Nacional corriendo en línea hacia la intersección mientras sos desviadas las personas que intentan ingresar al edificio.

Un video parecía mostrar un helicóptero del Servicio de Parques aterrizando en el césped del frente este del Capitolio.

El Congreso está en receso por las vacaciones de primavera esta semana, por lo que  el complejo del Capitolio tiene mucha menos gente de lo normal.

La gran mayoría de los legisladores deben estar en sus distritos y no en el Capitolio.

El FBI halla evidencias de que el asalto al Capitolio fue preparado de antemano

El FBI ha descubierto evidencias que detallan la coordinación entre grupos de extrema derecha, como Proud Boys y Oath Keepers, de cara al asalto al Capitolio que resultó en cinco personas muertas y una crisis política sin precedentes recientes en Estados Unidos.

Los investigadores federales han podido identificar a los participantes en el ataque gracias a fotografías, transmisiones en directo y videos en redes sociales. Sin embargo, el reto ahora es distinguir entre quiénes participaron en una protesta que terminó por tornarse violenta y quienes organizaron el asalto armado contra la sede del Congreso.

De acuerdo con videos y documentos presentados ante la corte, un grupo de personas, incluyendo miembros del grupo de extrema derecha Proud Boys, se reunieron en el lado oriental del Capitolio alrededor de la una de la tarde, antes de arremeter contra policías que resguardaban una entrada para peatones en esa zona.

Dominic Pezola, de 43 años, y William Pepe, de 31 años, supuestos integrantes de Proud Boys, han sido acusados de conspiración dado que sus acciones muestran “planeación, determinación y coordinación”.

En el sitio TheDonald.win, partidarios de expresidente Donald Trump, quien jaleó e incitó al asalto en un acto político previo, discutieron en términos gráficos la potencial violencia, dijeron fuentes anónimas al citado diario. Un comentario en el sitio llamaba a los partidarios del expresidente a ponerse “violentos”.

“Dejen de llamar esto una marcha, o una manifestación, o una protesta. Vayan listos para la guerra. Obtendremos a nuestro presidente o moriremos”, dijeron.

Las autoridades han presentado cargos contra más de 170 personas por los hechos ocurridos el 6 de enero. Sin embargo, la mayoría han sido por delitos menores, como conducta desordenada y entrada ilegal, según el diario The New York Times.

“Pelear, matar y morir”

Jessica Marie Watkins, veterana del Ejército y dueña de un bar en Ohio, había formado su propio grupo miliciano en 2019. Estaba afiliado al grupo extremista Oath Keepers, que desde noviembre se estaban organizando para una “operación”.

Documentos de la corte muestran que Watkins ordenó a uno de sus reclutas “estar listo para pelear en la inauguración”, mientras que a otro le pidió descargar en su teléfono celular la aplicación Zello, que permite a los dispositivos actuar como walkie-talkies.

Conversaciones obtenidas por el FBI muestran a Watkins diciendo: “Tenemos un buen grupo. Somos entre 30 y 40. Nos mantendremos juntos y nos apegaremos al plan”.

En otra conversación, Watkins advirtió en caso de que Joe Biden se conviertiera en presidente, como sucedió porque así fue elegido democráticamente: “Nuestra forma de vida, como la conocemos, se terminará. Nuestra república se acabará. Entonces es nuestro deber como estadounidenses pelear, matar y morir por nuestros derechos”.

Biden llega al poder amparado en dispositivo de seguridad que militarizó a Washington

Cierres de carreteras y de líneas de metro, controles de vehículos, camiones militares, vallas y bloques de cemento para cercar la Casa Blanca y el Capitolio, y más de 25.000 tropas.

El centro de Washington se ha convertido desde esta semana en una zona fortificada para evitar cualquier incidente antes o durante la investidura del presidente electo Joe Biden.

El violento asalto al Capitolio el 6 de enero, en el que murieron 5 personas, llevó a incrementar la seguridad en la capital estadounidense y especialmente del National Mall, el recinto que alberga los monumentos más emblemáticos de la ciudad y donde se suelen concentrar multitudes.

Normalmente, las autoridades dedican meses a preparar un exhaustivo plan de seguridad para la toma de posesión presidencial, que suele ser un día de festividades. Pero este año las medidas serán inéditas, ante la amenaza de nuevos ataques organizados por grupos de extrema derecha.

El acceso a grandes partes de la ciudad ha sido restringido y el Servicio Secreto está coordinando el plan de seguridad, junto a al menos 20 agencias de seguridad y entidades de seguridad pública.

Las autoridades decidieron trasladar a la ciudad 25.000 tropas de la Guardia Nacional de al menos seis estados y el Distrito de Columbia, un número mayor de tropas que las desplegadas actualmente por EE.UU. en guerras en el extranjero, destaca la prensa estadounidense.

Estas fuerzas se sumarán a más de 3.800 policías de la policía metropolitana y 2.200 de la policía del Capitolio, el cuerpo en el punto de mira desde el ataque a la sede legislativa, informa Reuters.

Las autoridades declararon el estado de emergencia en Washington DC, y el resto de territorios del país también permanecen en alerta ante la posibilidad de protestas violentas.

Y es que el FBI ha advertido de la posibilidad de marchas protagonizadas por seguidores de Trumparmados en los Capitolios estatales de todo el país.

Ante este tipo de alertas, algunas aerolíneas, como Delta y Alaska Airlines, han prohibido que los pasajeros que vuelen a Washington DC facturen armas.

Planean inauguración de Biden con especial cuidado en seguridad ante anuncios de protestas

La seguridad siempre ha sido uno de los elementos clave en la organización de la ceremonia presidencial inaugural y eventos secundarios, pero para el arribo del presidente electo Joe Biden, el Comité y el Servicio Secreto ponen especial atención a la vigilancia, debido al amago de protestas armadas en la capital del país y otros estados.

Un reporte del periodista Jesús García , de La Opinión, seala que el FBI lanzó una alerta la semana pasada sobre amagos de movilizaciones armadas en los 50 estados y en Washington, D.C., por lo que urgió al despliegue de fuerzas del orden.

A las pocas horas, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprobó al Servicio Secreto comenzar su operativo especial el 13 de enero, no el 19, como se tenía planeado, luego del ataque al Capitolio.

Para ese día ya estaban desplegados cerca de 20,000 elementos de la Guardia Nacional en varios puntos de la capital estadounidense con especial atención al Capitolio, donde será la ceremonia de juramentación del presidente electo Biden y de la vicepresidenta electa Kamala Harris.

“Lo del Capitolio fue horrible… estamos en contacto con los encargados de la seguridad para la toma de posesión… el Servicio Secreto tiene más de un año planeando todo. Tengo toda la confianza del mundo en que se están implementando todos los cambios que se tienen que hacer”, dijo Audrey Lopez, directora de Medios Hispanos del Comité Inaugural en un podcast de Una Ciudad Sin Límites y El Diario.

Agregó que la prioridad es que la transición sea pacífica, además de que el Servicio Secreto hace cambios constantes, a fin de mejorar la vigilancia.

“Sabemos que están haciendo ciertos cambios”, expresó. Hay ajustes que se hacen de última hora, especialmente sobre las ceremonias centrales y la toma de posesión.

Es tal el nivel de seguridad que este lunes se desalojó a un grupo que hacía ensayos en el Capitolio, luego de que se registrara un incendio a pocas cuadras. El Servicio Secreto informó que tiene un despliegue complejo de vigilancia y descarta tomar cualquier alerta a la ligera.

Evitar viaje a Washington

Lopez dijo que además de la seguridad tras los hechos en el Capitolio, el Comité Inaugural sigue los lineamientos de salud por la pandemia de coronavirus, por lo que ambos elementos obligan a prohibir el acceso y la reunión de grupos.

“Le estamos diciendo a todo mundo que no venga a Washington, por favor, que más fácil lo ven en sus casitas… Estamos en medio de una pandemia y para nosotros lo más importante es la seguridad”, expresó. “Este año no hay tickets públicos… ¡Dudo que (las personas) puedan pasar! Va a haber guardias por todos lados”.

Agregó que la convocatoria oficial a la ceremonia es hecha por un Comité bicameral, quienes extienden las invitaciones a los congresistas y otros personajes, incluida la familia del presidente electo Biden y la vicepresidenta Harris.

Entre los invitados también están contemplados los republicanos, incluso aquellos que defienden abiertamente al presidente Donald Trump, pero se desconoce quiénes acudirán.

“Los invitan a todos (los congresistas) y ya ellos tendrán que decidir si van o no. Es una decisión personal que va a tomar cada uno”, indicó.

A la ceremonia no acudirá el presidente Trump ni la primera dama Melania Trump, pero se espera la presencia del vicepresidente Mike Pence.

Pelosi y chef español distribuyen comida entre custodios del Capitolio

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se ha unido al chef José Andrés para repartir alimentos entre los miembros de la Guardia Nacional y los trabajadores que custodian el Capitolio. Ella misma ha compartido en Twitter dos fotos en la que aparece distribuyendo comida y posando junto a parte de las tropas y el cocinero asturiano responsable de la ong World Central Kitchen, que desde 2010 lleva alimentos a comunidades desfavorecidas y a las víctimas de catástrofes naturales. “Dondequiera que haya una pelea en la que la gente hambrienta pueda comer, estaremos allí, debemos estar allí”, es su lema.

Este sábado, ayudado por Nancy Pelosi, José Andrés y los miembros de la organización han llevado a las puertas del Capitolio un menú pensado para que los militares puedan comerlo bien y sin dificultades, y además que sea saludable y sabroso. Un sándwich de rosbif, tomate secado al sol con alioli de albahaca y un plato caliente de estofado de pollo y una versión vegetariana a base de verduras y habas.

Es evidente que José Andrés es un cocinero de altura y aunque su propósito es llevar a alimentos a personas que lo necesitan por estar en una situación de vulnerabilidad o conflicto, como este caso, quiere que lo que prepara reúna todos los ingredientes como para conquistar al paladar más exigente; o los más exigentes porque ha servido varios miles de menús entre las tropas de la Guardia Nacional y quienes colaboran con ellas en estos momentos tan complicados en Washington. La acción de este sábado no es algo excepcional en las últimas semanas en la ciudad.

FBI pide a la policía que esté en alerta roja por posibles ataques en la investidura de Biden

Directivos del FBI han advertido a los jefes de policía de grandes ciudades de Estados Unidos que sus fuerzas deben estar en “alerta roja” y que comuniquen toda la información de inteligencia de la que dispongan ante posibles ataques violentos por la investidura de Joe Biden como presidente de EE.UU., el próximo 20 de enero.

Según The New York Times, el director del FBI, Christopher Wray, y el director interino del Servicio de Ciudadanía y de Inmigración de EE.UU., Kenneth Cuccinelli, se mostraron profundamente preocupados en una llamada telefónica que se extendió 45 minutos por la posibilidad de que se desate violencia extremista, contaron al medio algunos de los participantes en la conversación.

Wray apuntó en la llamada que “hay que seguir compartiendo demasiada información de inteligencia”, según el testimonio del jefe del Departamento de Policía de Miami, Jorge Colina.

“No quieren que asumamos que ellos ya saben algo en concreto, así que cualquier cosa con la que nos crucemos, que por favor se la enviemos”, apuntó Colina.

Los altos cargos señalaron además que lanzarán una advertencia de amenaza nacional en la que se urgirá a todos los estadounidenses a ser cautos en los próximos días, según un policía que también escuchó la llamada pero que pidió permanecer en el anonimato dado el carácter confidencial de la información.

Tras haber desplegado un gran número de dispositivos para proteger el Capitolio de Washington, los altos cargos de ambas agencias parecían estar preocupados por posibles ataques sobre capitolios estatales, edificios federales, residencias de legisladores y negocios.

Representantes de las fuerzas de seguridad dijeron además estar vigilando de cerca conversaciones entre extremistas en Internet y pidieron a los jefes de policía que también tengan en cuenta a personas que puedan actuar en solitario así como a grupos armados locales.

El trumpista que cargó el atrio de Pelosi queda en libertad bajo fianza

Adam Johnson, el simpatizante del presidente Donald Trump que aparece cargando el atrio de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, en una de las imágenes icónicas del asalto al Capitolio, salió en libertad bajo fianza este lunes.

Johnson, de 36 años y detenido el pasado 8 de enero, compareció este lunes en una corte federal de Tampa, en el oeste de Florida, de donde salió tras firmar una orden de fianza de 25.000 dólares que no tendrá que pagar a menos que incumpla alguna de sus citaciones judiciales.

Tras permanecer en una cárcel federal del Condado Pinellas, el hombre y padre de cinco hijos abandonó hoy la corte serio y vistiendo camiseta, pantalón corto y sandalias, acompañado de sus dos abogados, quienes señalaron que desde el día de la invasión al Capitolio ha recibido amenazas de muerte.

Johnson afronta cargos por entrar o permanecer en un edificio restringido sin autoridad legal, robo de propiedad del Gobierno y entrada violenta y conducta desordenada en los terrenos del Capitolio.

El magistrado federal Christopher Tuite ordenó hoy que Johnson no viaje fuera de los límites del Distrito Medio de Florida mientras el caso sigue en curso, y solo autorizó que se traslade a Washington DC, donde tiene prevista su siguiente vista judicial para el 19 de enero.

El fiscal federal Patrick Scruggs expresó sus preocupación de que el acusado deba estar en la capital un día antes de que el presidente electo, Joe Biden, inaugure de manera formal su mandato, a lo que el abogado defensor Dan Eckhart aseguró que Johnson no acudirá a la ceremonia de investidura.

“Todos los involucrados en el asalto al Capitolio la semana pasada deben rendir cuentas de sus acciones, incluido el Sr. Johnson”, enfatizó Scruggs.

La fotografía de Johnson, en la que aparece sonriente y con el atrio de Pelosi, es una de las más publicadas entre las que fueron tomadas durante los sucesos ocurridos el pasado 6 de enero en el Capitolio, donde murieron cinco personas, una de ellas un policía, y numerosas resultaron heridas.

Ese día, poco antes de que los partidarios de Trump rompieran el cerco de seguridad e invadieran el Congreso, azuzados por el presidente saliente, los legisladores se aprestaban a sellar el triunfo del demócrata Joe Biden en las elecciones de noviembre pasado y cuyos resultados ya habían sido certificados por el Colegio Electoral.

FBI advierte sobre protestas armadas y ataques a capitolios estatales de cara a posesión de Biden

El FBI advirtió sobre protestas armadas que están planeadas para Washington D.C. y 50 capitales del país, antes y durante la posesión del presidente electo Joe Biden, programada para el próximo 20 de enero. En medio de la incertidumbre, el secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Chad F. Wolf, renunció este lunes, solo nueve días antes del cambio de Gobierno y cuando se esperaba que ayudara a coordinar la seguridad de una toma de posesión presidencial con las mayores amenazas de violencia.

La posesión presidencial del demócrata Joe Biden se encuentra bajo amenazas de seguridad. El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) informó que detectó planes para “atacar todos los 50 capitolios estatales” y la sede del Congreso en Washington D.C. desde el próximo fin de semana y se extenderían hasta el 20 de enero, día de la juramentación del nuevo mandatario.

“Se están preparando protestas armadas en los capitolios de todos los 50 estados del país desde el 16 de enero hasta el 20, así como en el Capitolio (de Washington D.C.) entre el 17 y el 20 de enero”, afirma una circular interna del FBI a la que tuvo acceso la cadena estadounidense ABC.

Las amenazas se dan a conocer cuando Estados Unidos aún trata de superar los peores disturbios en su historia reciente contra la sede del Legislativo. El hecho calificado por las autoridades como una “insurrección”, incitada por el propio presidente saliente, tiene ahora a Donald Trump al borde de un segundo juicio político. Se le acusa de haber alentado los actos de violencia contra el Legislativo, tras negarse a reconocer la victoria que obtuvo el demócrata Joe Biden en las elecciones presidenciales del 3 de noviembre y que ganó por un amplio margen de 306 frente a 232,  de acuerdo con el conteo del Colegio Electoral.

El asalto al Capitolio, que desafió la certificación de la victoria de Biden obligó a la evacuación de los legisladores y dejó cinco personas muertas. Decenas han sido acusados por la violencia, se han abierto casos por terrorismo doméstico y se esperan cientos de arrestos más en las próximas semanas.

“No tengo miedo de prestar juramento afuera”, dijo Biden en referencia al escenario tradicional para la ceremonia de juramento en los terrenos del edificio del Capitolio. Pero también señaló que es de vital importancia que las personas “que participaron en la sedición y amenazaron la vida de las personas, desfiguraron la propiedad pública y causaron grandes daños” rindan cuentas.

El Pentágono también “está al tanto de más amenazas posibles por parte de potenciales terroristas”, según le dijo el secretario del Ejército, Ryan McCarthy, al congresista Jason Crow en una conversación telefónica cuya transcripción fue divulgada por el legislador demócrata.

La posibilidad de un segundo ataque a las esferas del poder estadounidense crece a medida que avanzan las investigaciones sobre el asalto al Capitolio el 6 de enero.

En foros digitales de extrema derecha hubo conversaciones explícitas sobre cómo irrumpir en la sede del congreso, maniatar a los congresistas y qué armas podrían llevar, lo que sugiere que la agresión pudo haber sido mucho peor.

Según las autoridades, los partidarios de la ultraderecha, como el movimiento Boogaloo, planean nuevas acciones que culminen en una denominada “Marcha del Millón de Milicias” el 20 de enero, por lo que las autoridades de la capital estadounidense piden más seguridad.

Melania Trump se pronuncia sobre el asalto al Capitolio

La primera dama de Estados UnidosMelania Trump, finalmente se pronunció el lunes sobre la toma del Capitolio la semana pasada por parte de simpatizantes de su esposo, denunciando haber sido objeto de “ataques” y trato malintencionado.

Su silencio había llamado mucho la atención luego de la crisis nacional que estalló el miércoles, cuando el presidente Donald Trump, quien insiste en que le robaron la reelección, alentó a una gran multitud de seguidores a marchar hacia el Congreso, que entonces se aprestaba a certificar el triunfo de Joe Biden.

La turba enardecida irrumpió en el Capitolio saqueando oficinas y enfrentándose con la policía, forzando la evacuación de los legisladores y generando un caos que impactó al mundo entero. La asonada dejó cinco muertos.

La primera reacción pública de Melania Trump fue a través de una declaración llena de errores tipográficos publicada en el sitio web de la Casa Blanca, donde la primera dama se dijo “decepcionada y desanimada con lo sucedido la semana pasada”. 

“Condeno absolutamente la violencia que tuvo lugar en el Capitolio. La violencia nunca es aceptable”, escribió.

Pero su decepción aparentemente tuvo que ver también con el trato que siente que recibió luego del asalto sin precedentes al corazón de la democracia estadounidense.

“Me parece vergonzoso que en torno a estos trágicos eventos haya habido chismes lascivos, ataques personales injustificados y acusaciones falsas y engañosas contra mí, de personas que buscan ser relevantes y tienen temas que quieren avanzar”, escribió Melania Trump, sin especificar esos ataques. 

Conozca quienes son los funcionarios que dejaron de trabajar con Trump tras ataques al Capitolio

La gota que colmó el vaso, el punto de quiebre, la línea roja.

Son expresiones que estos días se repiten en Estados Unidos para explicar por qué algunos de los históricos aliados del presidente Donald Trump han tomado distancia o directamente han roto con él.

Desde legisladores del Partido Republicano hasta miembros de su gobierno, son varias las figuras que han dicho “basta ya” tras los sucesos del miércoles en Washington DC, donde una turba de violentos seguidores del mandatario asaltó el Capitolio.

Las insólitas imágenes de decenas de personas quebrando la seguridad, invadiendo la sede del Congreso estadounidense y ocupando varias de sus salas causaron estupor e indignación en un país poco acostumbrado a este tipo de escenas.

Rápidamente, las miradas se pusieron en Trump, quien antes de la marcha hacia el Capitolio había pronunciado un incendiario discurso en el que insistió, sin pruebas, en que las elecciones de noviembre fueron un robo.

A la vista del caos y la falta de contundencia de Trump para rechazar el ataque, múltiples voces exigieron la renuncia del presidente o que fuera sacado del poder mediante un juicio político o por invocación de la enmienda 25 de la Constitución.

Lo llamativo del caso fue que, a diferencia de lo sucedido con otros escándalos de los cuatro años de presidencia de Trump y de su época de candidato, varias de estas voces llegaron del campo republicano.

Hay quien dice que estos posicionamientos llegan tarde, cuando a Trump solo le quedan 13 días en la Casa Blanca y después de otras situaciones que merecían una reacción similar.

Para otras personas, es mejor tarde que nunca, y la unión que se vio en el Congreso entre legisladores de partidos rivales tras los alarmantes sucesos del Capitolio augura tiempos mejores.

Está por ver si el video difundido por Trump en la tarde de este jueves, en el que condena los hechos del miércoles y por primera vez admite claramente que el 20 de enero habrá un nuevo gobierno y acaba su mandato, ayuda a calmar los ánimos y le reconcilia con sus compañeros de filas.

El distanciamiento de fieles aliados

Además de una cadena de dimisiones en el entorno de Trump, que explicamos más adelante, los hechos del 6 de enero marcaron, sobre todo, el creciente aislamiento en el que se encuentra el presidente.

Sus más fieles aliados en el Partido Republicano -el vicepresidente, Mike Pence; el líder del Senado, Mitch McConnell, y el senador por Carolina del Sur Lindsey Graham– terminaron por darle la espalda en su intento de revertir el resultado de las elecciones del 3 de noviembre.

Esta ruptura se hizo particularmente evidente el miércoles durante la sesión conjunta del Congreso para certificar la victoria del demócrata Joe Biden.

En primer lugar, antes de que comenzara la sesión, el vicepresidente Pence difundió un comunicado en el que explicaba que no tenía autoridad para rechazar unilateralmente los votos del Colegio Electoral.

Zanjaba así el debate, promovido principalmente por Trump y coreado por sus seguidores, sobre su capacidad de darle la vuelta al resultado de las elecciones. Con esto desató la ira y las críticas del hombre al que le ha demostrado lealtad absoluta a lo largo de toda la presidencia.

Ya en el hemiciclo, McConnell, con un sobrio traje oscuro, pronunció un discurso muy elogiado en el que extendió una rama de olivo a sus colegas demócratas.

“Si esta elección fuera revertida por simples alegaciones del lado perdedor, nuestra democracia entraría en una espiral de muerte“, dijo el todavía líder de la mayoría republicana en el Senado.

“Nunca más veríamos al país entero aceptar el resultado de una elección. Cada cuatro años habría una pelea por el poder a cualquier precio”, prosiguió McConnell antes de que estallara la violencia en el edificio.

“No podemos seguir separándonos en dos tribus diferentes, con distintos hechos y distintas realidades. El país se arriesga a emprender un peligroso camino en el que el ganador de una elección sea realmente el único en aceptar los resultados”.

Otro de los grandes aliados de Trump, el exfiscal general William Barr, que dejó el cargo el pasado 23 de diciembre, emitió una dura condena del presidente al que sirvió.

En un comunicado enviado a la agencia The Associated Press, Barr tildó la conducta de Trump de “traición a su cargo y sus seguidores” y denunció que “movilizar a las masas para presionar al Congreso no tiene excusa”.

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Sucesión de dimisiones

En menos de 24 horas se han producido varias dimisiones en la esfera del gobierno de Trump y en el entorno de la primera dama.

Las más destacadas han sido las renuncias de dos miembros del gabinete: la secretaria de Transporte, Elaine Chao, y la secretaria de Educación, Betsy DeVos.

Ambas anunciaron su decisión este jueves.

Chao explicó su renuncia con estas palabras: “Ayer, nuestro país experimentó un evento traumático y totalmente evitable en el que seguidores del presidente irrumpieron en turba en el Capitolio después de una marcha en la que Trump se dirigió a ellos”.

“Así como seguramente ocurre con muchos de ustedes, esto me ha afectado profundamente de una manera que simplemente no puedo ignorar”.

La renuncia de Chao será efectiva el lunes 11, nueve días antes de la investidura de Biden y Kamala Harris.

Las razones que expuso DeVos, que presentó su dimisión horas después de Chao, son similares: los sucesos del miércoles y la táctica de Trump de “echar leña al fuego entre sus seguidores”.

Mick Mulvaney, exjefe de gabinete de la Casa Blanca y exdirector de la Oficina de Gestión y Presupuesto, anunció el jueves que deja su puesto como enviado especial de EE.UU. a Irlanda del Norte.

“No puedo hacerlo. No puedo quedarme”, le dijo Mulvaney al secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Aquellos que deciden quedarse, y he hablado con algunos de ellos, lo están haciendo porque les preocupa que el presidente ponga a otra persona peor”, contó Mulvaney en el canal estadounidense CNBC.

Líderes internacionales condenan el asalto al Capitolio de EEUU

Varios líderes internacionales han condenado este miércoles el asalto al Capitolio de Estados Unidos, subrayando su compromiso con la “democracia” y una transición “pacífica” de poderes entre administraciones.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha tildado lo ocurrido de “vergonzoso”. “Escenas vergonzosas en el Congreso de Estados Unidos”, ha señalado a través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social Twitter, donde ha remarcado que el país norteamericano “defiende la democracia en todo el mundo” y “ahora es vital que haya una transferencia de poder pacífica y ordenada”.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, ha considerado que el presidente estadounidense, Donald Trump, y sus seguidores “deben aceptar finalmente la decisión de los votantes estadounidenses y dejar de pisotear la democracia”.

Desde Francia, el ministro de Exteriores, Jean Yves Le Drian, que ha condenado lo ocurrido, ha considerado que “los violentos actos” contra las instituciones estadounidenses “son un grave ataque contra la democracia”. “La voluntad y el voto de las estadounidenses debe respetarse”, ha remachado en un mensaje publicado en la citada red social.

Mientras, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, ha asegurado seguir el desarrollo de la situación “con gran preocupación”. “La violencia es incompatible con el ejercicio de los derechos democráticos y las libertades”, ha añadido, mostrando su “confianza” en la “fortaleza y robustez” de las instituciones estadounidenses.

La primera ministra de Noruega, Erna Solberg, ha calificado de “increíbles” las imágenes llegadas desde Washington y ha aseverado que el asalto al Capitolio es un “inaceptable ataque a la democracia”. “Sobre el presidente Trump reposa la gran responsabilidad de parar esto”, ha zanjado.

También la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, ha señalado que lo ocurrido en el edificio, que alberga ambas cámaras del Congreso de Estados Unidos, es “absolutamente horrible”, antes de expresar su “solidaridad” con los estadounidenses “que están del lado de la democracia y el traspaso pacífico y constitucional del poder”. “Vergüenza para quienes han incitado este ataque a la democracia”, ha remachado.

El presidente chileno, Sebastián Piñera, ha afirmado que Chile “rechaza las acciones destinadas a alterar el proceso democrático” en Estados Unidos, al tiempo que ha condenado la “violencia” y la “indebida interferencia con las instituciones constitucionales”. Así, ha añadido que “confía en la solidez de la democracia estadounidense para garantizar el imperio de la ley y estado de derecho”.

Asimismo, el presidente colombiano, Iván Duque, se ha expresado en la misma línea que Piñera y ha señalado que Colombia tiene “plena confianza” en la “solidez” de las instituciones del país norteamericano, “así como en los valores del respeto por la democracia y el imperio de la ley compartidos por nuestros países desde el inicio de nuestra vida republicana”.

“Rechazamos los actos de violencia presentados el día de hoy durante el acto de recuente del voto del colegio electoral en el Congreso de Estados Unidos”, ha añadido, manifestando su “solidaridad y respaldo” a los miembros del Congreso y las instituciones de la nación norteamericana.

En Venezuela, el Ejecutivo de Nicolás Maduro ha difundido un comunicado en el que ha expresado su “preocupación” por lo ocurrido, antes de condenar la “polarización política y la espiral de violencia que no hace sino reflejar la profunda crisis por la que actualmente atraviesa el sistema político y social” de Estados Unidos.

“Con este lamentable episodio, Estados Unidos padece lo mismo que han generado en otros países con sus políticas de agresión”, ha argüido, asegurando que el país caribeño espera que “en breve cesen los hechos de violencia y el pueblo estadounidense pueda finalmente abrirse un nuevo camino hacia la estabilidad y la justicia social”.

Desde Argentina, el presidente, Alberto Fernández, ha manifestado su “repudio” a los “graves hechos de violencia y el atropello al Congreso” de la nación norteamericana. En este contexto, ha trasladado la confianza del país latinoamericano en una “transición pacífica” de poder presidencial que “respete la voluntad popular”. Del mismo modo, ha expresado el “más firme respaldo” de Argentina al presidente electo, Joe Biden.

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Rodrigo Maia, ha calificado el asalto de “invasión” y ha señalado que representa un “acto de desesperación por parte de una cadena antidemocrática que perdió las elecciones”. “Cada vez es más claro que el único camino es la democracia, con diálogo y respetando la Constitución”, ha dicho en Twitter.

Además, el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha rechazado “los actos de violencia” cometidos en Washington y ha considerado que “debe respetarse el Estado de Derecho tradicional de Estados Unidos, la institucionalidad y las garantías al debido proceso”. “En democracia, el reconocimiento de la voluntad de los ciudadanos es imperativo”, ha continuado.

Entretanto, Costa Rica ha señalado que “sigue de cerca” los acontecimientos en Washington. En una serie de mensajes publicados en la cuenta de la citada red social del Ministerio de Exteriores, el Ejecutivo costarricense ha trasladado que “confía en la solidez histórica de la institucionalidad democrática de Estados Unidos, así como en el profundo sentimiento de respeto por el Estado de Derecho”.

“Costa Rica reitera su condena a todo acto de violencia que interfiera con el sano desarrollo del sistema democrático”, ha agregado.

ORGANISMOS INTERNACIONALES

Además, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha condenado “enérgicamente” los “actos de violencia” registrados en el Capitolio. De forma paralela, ha urgido al Estado a “restablecer la seguridad y el funcionamiento parlamentario”, así como a “investigar rigurosamente los hechos y a las personas que han incitado la violencia y los ataques contra instituciones democráticas, castigando a los responsables y garantizando que no se repetirán”.

“La CIDH pide a los involucrados que eviten usar la violencia y usen los canales institucionales para sus demandas”, ha continuado, urgiendo a los líderes estadounidenses y a los líderes de las protestas a “respetar los procesos e instituciones democráticas”.

Por su lado, la Organización de Estados Americanos (OEA) ha “condenado” y “repudiado” lo que ha tildado de “atentado contra las instituciones”. “El ejercicio de la fuerza y el vandalismo contra las instituciones constituye un grave ataque contra el funcionamiento democrático”, ha indicado en un comunicado.

Así, la OEA ha exhortado a “recuperar la necesaria racionalidad y a cerrar el proceso electoral conforme a la Constitución y a los procedimientos institucionales correspondientes”. “La democracia tiene su pilar fundamental en la independencia de los poderes del estado, los cuales deben actuar completamente libres de presión”, ha zanjado.

El asalto ha coincidido con la ceremonia convocada en el Congreso para certificar el resultado de las elecciones de noviembre y, por tanto, la victoria del aspirante demócrata a la Presidencia, Joe Biden. El propio Trump ha reafirmado durante la jornada que “nunca” reconocerá la victoria del demócrata.

Biden: “Nuestra democracia está bajo un asalto sin precedentes”

“En este momento, nuestra democracia está bajo un asalto sin precedentes, como no habíamos visto en tiempos modernos”.

Así es como el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, calificó lo ocurrido este miércoles en Washington DC, donde decenas de seguidores de Donald Trump irrumpieron en la sede del Congreso.

“Un asalto a una ciudad de libertad, el Capitolio en sí mismo. Un asalto a los representantes de la gente, a la policía del Capitolio, a los servidores públicos”, dijo Biden en una declaración televisada.

El demócrata, cuya victoria estaba siendo certificada en el Congreso antes de la irrupción de los simpatizantes de Trump, hizo un llamado al presidente estadounidense para que apareciera en televisión nacional para pedirles que detuvieran el asalto. “¡Debe terminar ya!”, expresó.

Trump encabezó este miércoles un mitin con miles de sus partidarios frente a la Casa Blanca desde donde denunció que era víctima de un fraude electoral del que no hay pruebas.