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Trump se despide orgulloso de no crear “nuevas guerras” y pide orar por el próximo gobierno

En un video emitido este 19 de enero, el presidente saliente Donald Trump hizo un balance sobre sus cuatro años de Gobierno. Resaltó ser el primer presidente en décadas que no creó nuevas guerras, destacó su política exterior en Medio Oriente e instó a respetar la próxima Administración, aunque sin mencionar ni reconocer todavía la victoria de Joe Biden.

Donald Trump se despide. En un tono que dista de la retórica de confrontación de la que el mundo fue testigo durante cuatro años, en su último día de mandato el presidente de Estados Unidos pidió orar por el nuevo Gobierno que asumirá este 20 de enero.

“Esta semana inauguramos una nueva Administración y oramos por su éxito en mantener a Estados Unidos seguro y próspero (…) Extendemos nuestros mejores deseos y también queremos que tengan suerte”, aseguró el mandatario, aunque en ningún momento mencionó a su exrival en las urnas, Joe Biden, a quien sigue sin reconocer públicamente como el nuevo mandatario de los estadounidenses.

El jefe de Estado saliente, acorralado por las fuertes críticas y un segundo juicio político que avanza en su contra por incitar a la insurrección, rechazó la violencia, a diferencia de su primera intervención el mismo día del ataque.

“Todos los estadounidenses estaban horrorizados por el asalto a nuestro Capitolio. La violencia política es un ataque a todo lo que apreciamos como estadounidenses. Nunca podrá ser tolerado”, dijo.

Asimismo, el mandatario señaló que cumplió con sus promesas de campaña, especialmente con su lema de “Estados Unidos primero”. Aunque Estados Unidos vivió una estabilidad económica en su primera parte de mandato, su gestión de la pandemia dio un fuerte revés con millones de desempleados y más de 24 millones de contagios que hoy tienen a su país como el más afectado a nivel global por el Covid-19.

“Hicimos lo que vinimos a hacer y mucho más (…) Asumí las batallas más duras, las peleas más duras, las decisiones más difíciles porque para eso me eligieron”, aseguró el magnate.

Trump se proclama como “el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”

El mandatario republicano también exaltó su política militar en el extranjero. Desde su campaña electoral impulsó un retorno de las fuerzas armadas de su país y en los últimos días redujo a 2.500 las tropas en Irak y en Afganistán, el número más bajo de militares estadounidenses en cada país desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”, resaltó.

Conozca quienes son los funcionarios que dejaron de trabajar con Trump tras ataques al Capitolio

La gota que colmó el vaso, el punto de quiebre, la línea roja.

Son expresiones que estos días se repiten en Estados Unidos para explicar por qué algunos de los históricos aliados del presidente Donald Trump han tomado distancia o directamente han roto con él.

Desde legisladores del Partido Republicano hasta miembros de su gobierno, son varias las figuras que han dicho “basta ya” tras los sucesos del miércoles en Washington DC, donde una turba de violentos seguidores del mandatario asaltó el Capitolio.

Las insólitas imágenes de decenas de personas quebrando la seguridad, invadiendo la sede del Congreso estadounidense y ocupando varias de sus salas causaron estupor e indignación en un país poco acostumbrado a este tipo de escenas.

Rápidamente, las miradas se pusieron en Trump, quien antes de la marcha hacia el Capitolio había pronunciado un incendiario discurso en el que insistió, sin pruebas, en que las elecciones de noviembre fueron un robo.

A la vista del caos y la falta de contundencia de Trump para rechazar el ataque, múltiples voces exigieron la renuncia del presidente o que fuera sacado del poder mediante un juicio político o por invocación de la enmienda 25 de la Constitución.

Lo llamativo del caso fue que, a diferencia de lo sucedido con otros escándalos de los cuatro años de presidencia de Trump y de su época de candidato, varias de estas voces llegaron del campo republicano.

Hay quien dice que estos posicionamientos llegan tarde, cuando a Trump solo le quedan 13 días en la Casa Blanca y después de otras situaciones que merecían una reacción similar.

Para otras personas, es mejor tarde que nunca, y la unión que se vio en el Congreso entre legisladores de partidos rivales tras los alarmantes sucesos del Capitolio augura tiempos mejores.

Está por ver si el video difundido por Trump en la tarde de este jueves, en el que condena los hechos del miércoles y por primera vez admite claramente que el 20 de enero habrá un nuevo gobierno y acaba su mandato, ayuda a calmar los ánimos y le reconcilia con sus compañeros de filas.

El distanciamiento de fieles aliados

Además de una cadena de dimisiones en el entorno de Trump, que explicamos más adelante, los hechos del 6 de enero marcaron, sobre todo, el creciente aislamiento en el que se encuentra el presidente.

Sus más fieles aliados en el Partido Republicano -el vicepresidente, Mike Pence; el líder del Senado, Mitch McConnell, y el senador por Carolina del Sur Lindsey Graham– terminaron por darle la espalda en su intento de revertir el resultado de las elecciones del 3 de noviembre.

Esta ruptura se hizo particularmente evidente el miércoles durante la sesión conjunta del Congreso para certificar la victoria del demócrata Joe Biden.

En primer lugar, antes de que comenzara la sesión, el vicepresidente Pence difundió un comunicado en el que explicaba que no tenía autoridad para rechazar unilateralmente los votos del Colegio Electoral.

Zanjaba así el debate, promovido principalmente por Trump y coreado por sus seguidores, sobre su capacidad de darle la vuelta al resultado de las elecciones. Con esto desató la ira y las críticas del hombre al que le ha demostrado lealtad absoluta a lo largo de toda la presidencia.

Ya en el hemiciclo, McConnell, con un sobrio traje oscuro, pronunció un discurso muy elogiado en el que extendió una rama de olivo a sus colegas demócratas.

“Si esta elección fuera revertida por simples alegaciones del lado perdedor, nuestra democracia entraría en una espiral de muerte“, dijo el todavía líder de la mayoría republicana en el Senado.

“Nunca más veríamos al país entero aceptar el resultado de una elección. Cada cuatro años habría una pelea por el poder a cualquier precio”, prosiguió McConnell antes de que estallara la violencia en el edificio.

“No podemos seguir separándonos en dos tribus diferentes, con distintos hechos y distintas realidades. El país se arriesga a emprender un peligroso camino en el que el ganador de una elección sea realmente el único en aceptar los resultados”.

Otro de los grandes aliados de Trump, el exfiscal general William Barr, que dejó el cargo el pasado 23 de diciembre, emitió una dura condena del presidente al que sirvió.

En un comunicado enviado a la agencia The Associated Press, Barr tildó la conducta de Trump de “traición a su cargo y sus seguidores” y denunció que “movilizar a las masas para presionar al Congreso no tiene excusa”.

Mapa

Sucesión de dimisiones

En menos de 24 horas se han producido varias dimisiones en la esfera del gobierno de Trump y en el entorno de la primera dama.

Las más destacadas han sido las renuncias de dos miembros del gabinete: la secretaria de Transporte, Elaine Chao, y la secretaria de Educación, Betsy DeVos.

Ambas anunciaron su decisión este jueves.

Chao explicó su renuncia con estas palabras: “Ayer, nuestro país experimentó un evento traumático y totalmente evitable en el que seguidores del presidente irrumpieron en turba en el Capitolio después de una marcha en la que Trump se dirigió a ellos”.

“Así como seguramente ocurre con muchos de ustedes, esto me ha afectado profundamente de una manera que simplemente no puedo ignorar”.

La renuncia de Chao será efectiva el lunes 11, nueve días antes de la investidura de Biden y Kamala Harris.

Las razones que expuso DeVos, que presentó su dimisión horas después de Chao, son similares: los sucesos del miércoles y la táctica de Trump de “echar leña al fuego entre sus seguidores”.

Mick Mulvaney, exjefe de gabinete de la Casa Blanca y exdirector de la Oficina de Gestión y Presupuesto, anunció el jueves que deja su puesto como enviado especial de EE.UU. a Irlanda del Norte.

“No puedo hacerlo. No puedo quedarme”, le dijo Mulvaney al secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Aquellos que deciden quedarse, y he hablado con algunos de ellos, lo están haciendo porque les preocupa que el presidente ponga a otra persona peor”, contó Mulvaney en el canal estadounidense CNBC.

La Casa Blanca le da la espalda a los que tomaron el Capitolio

La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, afirmó este jueves que “aquellos que asediaron violentamente” el Capitolio de EU son lo “opuesto” a todo lo que “defiende” la Administración de Donald Trump.

“Aquellos que asediaron violentamente nuestro Capitolio son lo opuesto a todo lo que esta Administración defiende”, dijo McEnany en una breve declaración a la prensa.

“La violencia que vimos ayer en el Capitolio de nuestra nación fue terrible, reprobable y contraria a la manera estadounidense. La condenamos, el presidente y esta Administración, en los términos más enérgicos posibles”, indicó McEnanny.

El miércoles cientos de seguidores del Presidente saliente de EU, Donald Trump, irrumpieron en el Capitolio durante una sesión conjunta de ambas cámaras, cuando iban a contar los votos del Colegio Electoral y ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en los comicios presidenciales del 3 de noviembre. Estos actos violentos se cobraron la vida de cuatro personas.

Presionan a Biden para que promueva reforma migratoria

Grupos defensores de inmigrantes lanzaron este martes campañas por todo el país, de Los Ángeles a Nueva York, con las que tratan de presionar al presidente electo Joe Biden para que actúe con rapidez en la protección de la comunidad migrante y que impulse una reforma migratoria que permita a 11 millones de indocumentados regularizar su situación en el país.

Los llamados en varios estados se dan a un día después de que el Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó que la fórmula demócrata Joe Biden-Kamala Harris ganó las elecciones del pasado 3 de noviembre, despejando su camino a la Casa Blanca tras semanas de intentos del presidente Donald Trump de echar abajo los resultados.

La convocatoria más grande se dio en la costa este, donde delegaciones de siete estados se unieron en Nueva Jersey a una caravana que partió hacia Wilmington, Delaware, la ciudad de Biden y donde tiene su oficina general, para instar al demócrata a actuar y trabajar por los inmigrantes desde su primer día en la Casa Blanca.

La caravana reunió a casi 500 personas que llevaban decorados sus vehículos pidiendo a Biden tomar medidas urgentes que ayuden a los latinos.

Jenna DeFosse, de la organización CASA in Action, dijo que los activistas tocarán la puerta de Biden con estas solicitudes, que incluyen un pedido al presidente electo para que voltee a ver a Puerto Rico, y las necesidades que enfrenta la isla.

“Elegimos una nueva visión para nuestro país, una que comienza con un camino hacia la ciudadanía para millones de inmigrantes indocumentados y comienza a corregir el daño sufrido por nuestras comunidades durante los últimos cuatro años de una Administración que fue cruel e inhumana con las vidas de inmigrantes y refugiados”, dijo Sulma Arias, portavoz de FIRM, en un comunicado

La campaña “We Are Home” (Estamos en Casa), recientemente formada por decenas de organizaciones, impulsó más de 50 eventos en 27 estados, que incluyen acciones en Alabama, Arizona, Arkansas, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Distrito de Columbia, Florida, Georgia, Illinois, Kansas, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Nebraska, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Oregón, Pensilvania, Texas, Utah, Virginia, Washington y Wisconsin.

EEUU prevé cambios a ceremonia de juramentación presidencial

Las recomendaciones de salud y distanciamiento social en la era del coronavirus están a punto de chocar con lo que suele ser una de las celebraciones más grandes de Estados Unidos: la juramentación del nuevo presidente.

Si bien aún quedan muchos detalles por resolver, la juramentación de este 20 de enero seguramente será más moderada que otras: sin el gigantesco desfile por la avenida Pennsylvania ni el tradicional almuerzo para legisladores.

¿Y la juramentación en sí misma? La plataforma frente al Capitolio se está armando como siempre, pero probablemente no estará tan llena.

“Creo que vamos a ver algo más parecido a lo que fue la convención que una típica juramentación”, dijo el viernes el presidente electo Joe Biden, refiriéndose al evento totalmente virtual que marcó su nominación el verano pasado. “Mi objetivo, es mantener a Estados Unidos a salvo, pero aún permitir que la gente celebre”.

Para su convención, los demócratas mezclaron videos caseros, discursos en escuelas y salas de estar, con música de fondo, para un video narrado por presentadores famosos.

El juramento de Biden en sí mismo no será virtual. Pero los invitados deben estar preparados para distanciarse socialmente y usar máscara de sanidad. Los legisladores también están considerando requerir una prueba de COVID-19 para cualquier persona en la plataforma cercana al presidente electo, dijo Paige Waltz, portavoz del comité conjunto del Congreso encargado de supervisar el evento.

La plataforma VIP tiene capacidad para 1.600 personas. Los legisladores también suelen distribuir boletos para puestos cercanos. Si bien no se han tomado decisiones difíciles, el comité está considerando recortar los números en ambos casos.

“Supongo que todavía habrá una ceremonia en la plataforma”, dijo Biden. “Pero no sé exactamente cómo va a funcionar todo. La clave es mantener a la gente segura. No puedo hacer una súper versión del anuncio del presidente en el Rosedal”.

Esa fue una referencia aparente al evento en el Rosedal de la Casa Blanca donde el presidente Donald Trump anunció a la nominada a la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, y donde cientos de personas se apiñaron, muchas sin cubrebocas.

Trump: “No quiero esperar hasta 2024 quiero regresar a la Casa Blanca dentro de tres semanas”

Hablando en el primer mitin ante sus seguidores tras el final de la campaña electoral, en Valdosta (Georgia), el mandatario llamó a sus partidarios a ser más activos en los próximos comicios.

“La próxima gran victoria de nuestro movimiento comienza aquí mismo el 5 de enero [el día de la segunda vuelta electoral para el representante de Georgia en el Senado], y luego vamos a recuperar la Casa Blanca. La vamos a recuperar. Y vamos a recuperar el Congreso en 2022”, dijo Trump.

Asimismo, el mandatario se refirió a la posibilidad de participar en las próximas elecciones, dentro de cuatro años: “En 2024, con suerte, no tendré que ser candidato. Volveremos a recuperar la Casa Blanca“.

“No quiero esperar hasta 2024. Quiero regresar dentro de tres semanas”, agregó el presidente.

Casa Blanca convoca al jefe de la FDA por tema de vacunas

El jefe de la agencia responsable de aprobar las vacunas contra el Covid-19 en Estados Unidos fue convocado el martes a la Casa Blanca, en momentos en que el presidente Donald Trump se queja sobre el ritmo de la aprobación.

El jefe de despacho de la Casa Blanca, Mark Meadows, llamó a Stephen Hahn, comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a una reunión, mientras la agencia pondera si permite el uso de emergencia de las primeras vacunas que pudieran ayudar a controlar el coronavirus.

Trump ha expresado frustración con la FDA por no acelerar la aprobación de la vacuna, algo a lo que atribuye en parte su derrota en la elección. Ha hecho además acusaciones infundadas de que las compañías farmacéuticas demoraron intencionalmente el desarrollo de las vacunas para obstaculizar sus chances electorales.

La reunión del martes se produce mientras la FDA pondera si autoriza o no dos vacunas experimentales que fueron desarrolladas aceleradamente.

Muchos estadounidenses tienen ya preocupaciones sobre el impacto potencial de las presiones políticas en el desarrollo de las vacunas y funcionarios de salud pública han estado tratando de recalcar que el proceso de aprobación ha estado libre de influencia.

Mientras tanto, un panel científico lidia con la cuestión de quiénes deben tener prioridad en las vacunaciones cuando estén disponibles.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización del gobierno les hará una recomendación a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades sobre las vacunas contra la enfermedad, que ha causado las muertes de casi 270,000 personas en Estados Unidos.

La Casa Blanca no respondió de inmediato a pedidos de comentario sobre el propósito de la reunión con Hahn. Pero muchos allegados del presidente reconocen que se vería mal que éste perdiese a Hahn cuando se acerca la autorización de la vacuna. Y algunos expresaron el martes preocupación por el hecho incluso de que se realice la reunión en la Casa Blanca, por temor de que eso debilite los esfuerzos para mostrar la vacuna como una parte positiva del legado de Trump.

Biden y Harris designan un equipo de comunicaciones enteramente femenino

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el domingo que el equipo de comunicaciones de la Casa Blanca estará compuesto exclusivamente por mujeres, por primera vez en la historia del país, según indicó la presidencia. 

Entre las designadas figura Jen Psaki, quien desempeñará el altamente expuesto papel de secretaria de prensa de la Casa Blanca. 

Psaki, de 41 años, ha ocupado varios puestos de elevado nivel, incluido el de directora de comunicaciones de la Casa Blanca durante la administración del presidente Barack Obama, de quien el futuro mandatario fue vicepresidente. 

Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, han buscado fomentar la diversidad en los nombramientos que han anunciado hasta ahora para integrar el Ejecutivo que asumirá su función el 20 enero. 

“Me enorgullece anunciar hoy el primer equipo de comunicaciones de alto nivel de la Casa Blanca compuesto en su totalidad por mujeres”, dijo el presidente electo en un comunicado. 

“Estas comunicadoras calificadas y experimentadas aportan diversas perspectivas a su trabajo y un compromiso compartido para reconstruir este país”, agregó. 

Además de Psaki, se anunciaron otros seis nombramientos. 

Kate Bedingfield, que fue subdirectora de campaña de Biden, asumirá el cargo de directora de comunicaciones de la Casa Blanca.

Cuando Biden era vicepresidente, ya había sido su directora de comunicaciones.

Ashley Etienne dirigirá las comunicaciones de Harris, de quien Symone Sanders será su portavoz principal. 

Pili Tobar fue nombrada a su vez subdirectora de comunicaciones de la Casa Blanca y Karine Jean Pierre será la subdirectora principal de prensa. 

Elizabeth Alexander ocupará, por su lado, la dirección de comunicaciones de la primera dama entrante Jill Biden. 

Estos nombramientos no requieren confirmación del Senado, a diferencia de la mayoría de los puestos a nivel de gabinete.

Biden designa a Ron Klain como su jefe de gabinete

 El presidente electo de EE.UU., Joe Biden, anunció ayer miércoles el nombramiento de su veterano asesor Ron Klain, un fuerte crítico de la gestión de la pandemia por parte de Donald Trump, como su próximo jefe de gabinete de la Casa Blanca.

Biden aseguró en un comunicado que Klain ha sido un asesor “inestimable” y destacó en particular el trabajo que hicieron juntos durante la crisis económica de 2009 y el brote de ébola en 2014.

“Su amplia y variada experiencia y su capacidad para trabajar con personas de todo el espectro político es precisamente lo que necesito en un jefe de gabinete de la Casa Blanca al enfrentar este momento de crisis y unir a nuestro país nuevamente”, agregó.

Klain, abogado de profesión, ha trabajado con Biden desde finales de la década de 1980, fue su jefe de gabinete en sus primeros años como vicepresidente en el gobierno de Barack Obama (2009–2017) y coordinó la respuesta al ébola en la Casa Blanca en 2014.

Este, según los medios, ha podido ser el principal motivo para que Biden le haya escogido para el puesto, ya que el presidente electo ha fijado como una de las prioridades de su gobierno la lucha contra la pandemia del coronavirus.

Con la cifra récord de 140.000 contagios diarios de covid-19 y más de 240.000 muertes, Estados Unidos ha podido entrar ya en una tercera ola de la pandemia, según apuntan los expertos.

Klain ha sido un duro crítico de la gestión de la pandemia que ha realizado el presidente Donald Trump, quien al principio insistía en que el coronavirus desaparecería solo y luego centró su política en la confianza de que surgiera una vacuna que acabe con la enfermedad.

El político demócrata también es un veterano de los pasillos del Capitolio, un ambiente que conoce bien desde que en 1989 trabajó en la oficina de Biden en el Congreso cuando era senador por Delaware, tras graduarse de la Facultad de Derecho de Harvard.

Klain, quien también ha sido asesor de Obama y ha sido miembro de consejos de administración de empresas, era visto desde hace tiempo como la opción más probable para dirigir el equipo de Biden en la Casa Blanca y poner fin al caos que ha caracterizado al círculo íntimo de Trump, según los medios.

Según el diario The New York Times, incluso desde antes de que Biden haya informado de sus primeros nombramientos, el ala más liberal del Partido Demócrata le está presionando para que incluya figuras del espectro más progresista entre sus asesores.

Se espera que Biden anuncie en los próximos días a sus colaboradores clave en la Casa Blanca, elegidos entre su círculo de confianza, pese a que Trump se niega a aceptar su derrota y ha presentado demandas en un intento por revertir los resultados de las elecciones.

Sin embargo, no se espera que revele a los miembros de su futuro gabinete hasta finales de mes o comienzos de diciembre.

Ella es Kamala Harris, la primera mujer que ocupará la vicepresidencia de los Estados Unidos

Sin duda alguna, Kamala Harris es una mujer que se ha acostumbrado a romper esquemas. Sin embargo, con su histórico triunfo en las elecciones presidenciales de Estado Unidos -en las que ha resultado ganador Joe Biden-, ha sentado un precedente en la vida política de este país. Y es que Kamala no solo llega a la vicepresidencia convertida en la primera mujer en ocupar este puesto tan importante, sino que además llega siendo la primera mujer afroamericana y la primera asiático-americana en ganar el segundo cargo más alto en Estados Unidos.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Un brillante futuro

Este triunfo, además, la pone en un lugar de privilegio de cara a la siguiente elección presidencial, por lo que algunos medios y especialistas la miran como la opción obvia para los demócratas para 2024, en caso de que Joe Biden, quien cumplirá 78 años el próximo 20 de noviembre, decidiera no contender por un segundo mandato.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Primeros años

Kamala Harris nació el 20 de octubre de 1964, en Oakland, California, y tiene ascendencia india y jamaicana, debido al origen de su madre y padre, respectivamente. Creció en un entorno intelectual y de activismo, e incluso ella tiene entre sus primeros recuerdos el asistir a marchas y manifestaciones por los derechos civiles, debido al gran activismo de sus padres, quienes llegaron a Estados Unidos en la década de 1960.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

El inicio de una brillante carrera

Se graduó de la Universidad de Howard, en Washington, un referente dentro de la cultura negra de Estados Unidos, comenzando así una impecable carrera que hoy la ha puesto en el centro de la vida política de ese país.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Rompiendo esquemas

Fue dos veces elegida fiscal en San Francisco, de 2004 a 2011, y fue elegida en dos ocasiones como fiscal general de California, de 2011 a 2017, convirtiéndose así en la primera mujer y persona negra en encabezar los servicios judiciales del estado más poblado de Estados Unidos.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Pionera

En 2017 volvió a hacer historia al ser electa para la Cámara Alta, convirtiéndose en la primera mujer de origen asiático-americano en convertirse en senadora, y la segunda mujer negra en la historia en hacerlo.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Fuerte opononente

Kamala Harris se enfrentó a Biden durante la campaña interna demócrata, de cara a las elecciones de 2020, pues buscaba convertirse en la candidata a la presidencia. De hecho, en uno de los debates, recriminó de manera directa al ahora presidente electo de Estados Unidos, por su posición del pasado respecto a las políticas de segregación racial en la década de 1970, entre las que estaban incorporar a niños de minorías a escuelas mayoritariamente blancas para luchar contra la segregación.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Marcada por su pasado

“Había una niña en California que era parte de la segunda clase en ser integrada en una escuela pública y era llevada en el bus a esa escuela cada día”, dijo en referencia al transporte que llevaba a los niños de barrios negros a las escuelas de barrios blancos. “Y esa niña era yo”, agregó.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Fundamental en la campaña de Biden

Aunque Kamala se retiró de la carrera presidencial en diciembre del año pasado, su experiencia en los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, así como su cercanía con Beau Biden, hijo de Joe y exfiscal de Delawere, que falleció de cáncer en 2015, hicieron que su exrival pusiera los ojos sobre ella y decidiera elegirla como su compañera de fórmula, en un evidente guiño hacia los votantes más progresistas, pues Biden es reconocido por ser un político de centro.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Lista para su nuevo puesto

Luego de darse a conocer su triunfo, Kamala Harris hizo algunos cambios en su biografía de Twitter, donde ya se ostenta como “vicepresidenta electa de los Estados Unidos”, además de que ha compartido su primer mensaje a la nación, luego de confirmarse su victoria.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Mensaje de esperanza

“Esta elección es sobre mucho más que @Joe Biden o yo. Es sobre el alma de Estados Unidos y nuestra voluntad de pelear por él. Tenemos mucho trabajo por delante. Empecemos”, tuiteó Kamala desde su perfil oficial.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

‘Lo logramos’

En una publicación previa, Kamala Harris compartió un video en el que se le puede ver vestida en un conjunto deportivo, después de haber realizado su rutina de ejercicio, visiblemente sonriente y hablando al teléfono con Joe Biden, celebrando su triunfo.  “Lo hicimos, lo hicimos Joe. Vas a ser el próximo presidente de los Estados Unidos”, dice Harris mientras esboza una enorme sonrisa.

Un brillante futuro

Este triunfo, además, la pone en un lugar de privilegio de cara a la siguiente elección presidencial, por lo que algunos medios y especialistas la miran como la opción obvia para los demócratas para 2024, en caso de que Joe Biden, quien cumplirá 78 años el próximo 20 de noviembre, decidiera no contender por un segundo mandato.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Primeros años

Kamala Harris nació el 20 de octubre de 1964, en Oakland, California, y tiene ascendencia india y jamaicana, debido al origen de su madre y padre, respectivamente. Creció en un entorno intelectual y de activismo, e incluso ella tiene entre sus primeros recuerdos el asistir a marchas y manifestaciones por los derechos civiles, debido al gran activismo de sus padres, quienes llegaron a Estados Unidos en la década de 1960.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

El inicio de una brillante carrera

Se graduó de la Universidad de Howard, en Washington, un referente dentro de la cultura negra de Estados Unidos, comenzando así una impecable carrera que hoy la ha puesto en el centro de la vida política de ese país.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Rompiendo esquemas

Fue dos veces elegida fiscal en San Francisco, de 2004 a 2011, y fue elegida en dos ocasiones como fiscal general de California, de 2011 a 2017, convirtiéndose así en la primera mujer y persona negra en encabezar los servicios judiciales del estado más poblado de Estados Unidos.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Pionera

En 2017 volvió a hacer historia al ser electa para la Cámara Alta, convirtiéndose en la primera mujer de origen asiático-americano en convertirse en senadora, y la segunda mujer negra en la historia en hacerlo.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Fuerte opononente

Kamala Harris se enfrentó a Biden durante la campaña interna demócrata, de cara a las elecciones de 2020, pues buscaba convertirse en la candidata a la presidencia. De hecho, en uno de los debates, recriminó de manera directa al ahora presidente electo de Estados Unidos, por su posición del pasado respecto a las políticas de segregación racial en la década de 1970, entre las que estaban incorporar a niños de minorías a escuelas mayoritariamente blancas para luchar contra la segregación.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Marcada por su pasado

“Había una niña en California que era parte de la segunda clase en ser integrada en una escuela pública y era llevada en el bus a esa escuela cada día”, dijo en referencia al transporte que llevaba a los niños de barrios negros a las escuelas de barrios blancos. “Y esa niña era yo”, agregó.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Fundamental en la campaña de Biden

Aunque Kamala se retiró de la carrera presidencial en diciembre del año pasado, su experiencia en los tres poderes, legislativo, ejecutivo y judicial, así como su cercanía con Beau Biden, hijo de Joe y exfiscal de Delawere, que falleció de cáncer en 2015, hicieron que su exrival pusiera los ojos sobre ella y decidiera elegirla como su compañera de fórmula, en un evidente guiño hacia los votantes más progresistas, pues Biden es reconocido por ser un político de centro.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Lista para su nuevo puesto

Luego de darse a conocer su triunfo, Kamala Harris hizo algunos cambios en su biografía de Twitter, donde ya se ostenta como “vicepresidenta electa de los Estados Unidos”, además de que ha compartido su primer mensaje a la nación, luego de confirmarse su victoria.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

Mensaje de esperanza

“Esta elección es sobre mucho más que @Joe Biden o yo. Es sobre el alma de Estados Unidos y nuestra voluntad de pelear por él. Tenemos mucho trabajo por delante. Empecemos”, tuiteó Kamala desde su perfil oficial.

Kamala Harris, vicepresidenta electa de los Estados Unidos

‘Lo logramos’

En una publicación previa, Kamala Harris compartió un video en el que se le puede ver vestida en un conjunto deportivo, después de haber realizado su rutina de ejercicio, visiblemente sonriente y hablando al teléfono con Joe Biden, celebrando su triunfo.  “Lo hicimos, lo hicimos Joe. Vas a ser el próximo presidente de los Estados Unidos”, dice Harris mientras esboza una enorme sonrisa.

La Casa Blanca reconoce que no puede controlar al virus chino

La Casa Blanca admitió este domingo que Estados Unidos no podrá “controlar la pandemia” por lo “contagiosa” que es la covid-19, en un cambio respecto a su tradicional postura de minimizar la gravedad de la crisis, que llega justo cuando hay un nuevo récord de contagios en el país.

“No vamos a controlar la pandemia, vamos a controlar el hecho de que consigamos vacunas, terapias y otras formas de mitigarla”, dijo Mark Meadows, el jefe de gabinete del presidente estadounidense Donald Trump, durante una entrevista con la cadena CNN.

Preguntado por qué afirma que no se puede controlar la pandemia, Meadows respondió: “Porque es un virus contagioso, igual que la gripe”, y añadió que la Casa Blanca está intentando contenerlo.

Sus comentarios llegan un día después de que Trump insistiera en que Estados Unidos está “pasando página” a lo peor de la pandemia y que los datos sobre la incidencia en su país son “increíbles”, al opinar que un repunte en los casos no es algo por lo que alarmarse.

Estados Unidos alcanzó el viernes un récord diario de nuevos contagios de covid-19, con más de 85.000 en apenas 24 horas, y el sábado rozó esa marca con 83.178, según datos de la Universidad Johns Hopkins.

Casi 8,6 millones de estadounidenses se han contagiado de la enfermedad desde que comenzó la pandemia, y se espera que este domingo se supere la barrera de 225.000 muertos por esa causa, más que en ningún otro país.

El nuevo repunte de casos en Estados Unidos afecta sobre todo al medio oeste y a los estados que atraviesan las Montañas Rocosas, incluidos algunos territorios que serán clave en las elecciones del 3 de noviembre, como Wisconsin u Ohio.

Trump atribuyó este sábado ese auge al número de pruebas que se hacen en su país, y consideró “estúpido” que se sigan haciendo tantos tests de covid-19, porque eso “da algo de qué hablar a los medios de comunicación” antes de las elecciones.

Los expertos no están de acuerdo con el argumento de Trump de que los casos suben simplemente porque se hacen más tests: esa lógica no tiene en cuenta el hecho de que el porcentaje de pruebas que dan positivo ha subido más de un punto porcentual desde comienzos de octubre, hasta el 5,8 % actual.

El repunte de casos ha coincidido con un nuevo brote de covid-19 en la Casa Blanca, donde el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence , se niega a hacer cuarentena y planea seguir con sus actos de campaña después de revelarse que al menos cinco personas de su entorno han dado positivo en los últimos días.

Al menos 27 personas cercanas a Trump han dado positivo por el COVID-19

Al menos 27 personas del entorno del presidente Donald Trump en la Casa Blanca, la campaña electoral y altos cargos militares han dado positivo por coronavirus en la reciente oleada de infecciones, según publicó The Guardian ayer jueves.

Stephen Miller, el arquitecto de la política migratoria de Trump, fue el último en confirmar su caso y anunciar su cuarentena este martes.

Lidera el grupo de contagiados el propio presidente, que salió del hospital Walter Reed el pasado lunes y se instaló en la Casa Blanca, aunque todavía no está curado y hay poca información sobre su estado de salud.

Trump, que con frecuencia ha restado importancia al uso de la mascarilla, se quitó la que llevaba para posar frente a las cámaras el lunes, al llegar a la residencia presidencial.

Más tarde escribió en Twitter: “No tengan miedo de COVID. No le dejen dominar sus vidas”, pese a que la enfermedad ha ocasionado más de 210,000 muertes solo en Estados Unidos.

Expertos en salud pública han criticado la imprudencia de Trump ya que las personas con el virus pueden contagiar a otros durante aproximadamente 10 días después de ser infectadas. El candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, incluso lo ha responsabilizado de contraer el virus.

Dentro del entorno más cercano del mandatario, han dado positivo la primera dama, Melania Trump; la secretaria de prensa, Kayleigh McEnany; personal del equipo de prensa, Chad Gilmartin, Karoline Leavitt y Jalen Drummond; el asesor Nick Luna; la asesora Hope Hicks, la antigua consejera Kellyanne Conway y el ya mencionado Miller.

Otros destacados republicanos y miembros del equipo de campaña del presidente también dieron positivo. Al menos nueve de ellos, incluido el propio Trump, asistieron a la presentación de la nominada de Trump a la Suprema, que se celebró en la Casa Blanca el 26 de septiembre y en el que se vieron pocas mascarillas y poca distancia social.