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¿A quiénes enviará IRS los $1,400 este fin de semana?

Este fin de semana, el IRS comenzará a depositar la ayuda de $1,400 dólares a cuentas bancarias, indicó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.

A pocos minutos de que el presidente Joe Biden firmara la ley del Plan de Rescate Estadounidense, la secretaria de prensa confirmó que un número no especificado de cuentahabientes será “la primera oleada” del esperado beneficio.

“La gente puede esperar a ver los depósitos directos en sus cuentas de banco tan pronto como este fin de semana”, apuntó.

El presidente tenía programada para el viernes la firma de la ley, pero este jueves se hicieron cambios de último minuto para avanzar lo antes posible con las ayudas a la clase trabajadora.

La Cámara de Representantes aprobó el miércoles la norma y envió el documento del paquete de $1.9 billones de dólares esa misma noche a la Casa Blanca.

La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, adelantó también que el equipo a su cargo estaba listo para distribuir los fondos.

Estamos listos para ponernos manos a la obra en la implementación de las medidas del Plan de Rescate, incluidos los pagos de impacto económico”, expresó.

El Departamento del Tesoro también se hará cargo de la distribución de los créditos fiscales para hijos, fondos para los inquilinos y propietarios de viviendas con dificultades y el apoyo a los gobiernos estatales, locales y tribales.

La Casa Blanca dice que un “gran número” de personas recibirá el cheque de estímulo a fines de mes

La Casa Blanca dijo el lunes que muchos estadounidenses pueden esperar conseguir su cheque de estímulo de $1,400 dólares en una semanas, antes de que acabe marzo, y confirmó así el mensaje que el presidente Joe Biden envió el sábado.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que la Administración Biden tiene como objetivo distribuir una cantidad significativa de cheques este mes.

“Esperamos que una gran cantidad de estadounidenses reciban la ayuda antes de fin de mes“, dijo Psaki. La secretaria agregó que su compañera al frente del Departamento del Tesoro, Janet Yellen, está “enfocada como un láser” en sacar los cheques este mes de marzo.

La Cámara de Representantes está en proceso de aprobar el paquete de estímulo de $1.9 millones de dólares este mismo martes. El conjunto de medidas legislativas enviará ayudas directas a muchos contribuyentes, prestaciones de $300 dólares semanales para desempleados y ampliará el crédito tributario por hijo.

Las personas que hagan declaraciones de impuestos individuales y que ganen hasta $75,000 dólares pueden recibir el cheque de $1,400 dólares. Las parejas que declaren en conjunto hasta $150,000 dólares también califican para la cuantía completa.

Aseguran que la Casa Blanca no levantará sanciones contra Maduro

El Gobierno del presidente Joe Biden no tiene previsto levantar las sanciones en contra el régimen de Nicolás Maduro, sino por el contrario trabajará con la Unión Europea y los países latinoamericanos para incrementar la presión y empujar una negociación en Venezuela que conlleve a elecciones libres y democráticas.

Así lo aseguró Juan González, director del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para el hemisferio occidental, en entrevista con Patricia Janiot, donde explicó que la política de Estados Unidos hacia Venezuela será bipartidista.

“Las conversaciones que hemos tenido hasta ahora con los europeos y los países de la región, están muy entusiasmados para trabajar con Estados Unidos para seguir incrementando la presión de una forma multilateral, que es lo que tiene efecto, a favor de una salida democrática“, indicó.

González explicó que se debe conformar una “coalición multilateral” a favor de una salida democrática, que logre “formar un consenso entre la entera comunidad internacional para subir la presión y asegurar que quienes están robando miles de millones de dólares de Venezuela no encuentren refugio en ninguna parte del mundo, eso tiene que quedar muy claro, y hay que demostrar que la comunidad internacional está totalmente coordinada en la dirección que estamos esperando”.

Para que esto sea efectivo, consideró que las sanciones no deben ser unilaterales, pues “nunca han funcionado en la historia en llevar una transición o un cambio del poder en un país en ausencia de una coalición multilateral y una estrategia diplomática mucho más amplia“.

Sin embargo, enfatizó que Estados Unidos no tiene previsto levantar las sanciones en contra del régimen chavista. “Los que esperan que nosotros vamos unilateralmente a levantar las sanciones, eso no es una de las prioridades en este momento, porque lo que queremos es empujar hacia un diálogo entre los dos lados que lleve a un resultado democrático“, dijo.

Diálogo serio

Si bien reconoció que en oportunidades anteriores han fracasado las conversaciones en Venezuela, el director del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para el hemisferio occidental afirmó que el objetivo es lograr que se dé una negociación seria en Venezuela, conduzca a elecciones libres y justas.

“Tenemos que empujar a que el régimen se siente con la oposición, como iguales, a negociar una salida”, dijo.

Destacó que los diálogos anteriores han fracasado “porque Maduro ha usado el diálogo para demorar, concentrar el poder y marginalizar o poner en prisión a miembros de la oposición”.

Por ello, enfatizó que “el próximo paso le toca a Maduro. Él debe demostrar que él está listo, debe tomar unos pasos para demostrar confianza, sea desmantelando la policía que ha sido acusada de ejecuciones extrajudiciales (FAES), soltando a los presos políticos, incluyendo los seis ejecutivos de CITGO”.

También planteó que se debe permitir el acceso de la ayuda humanitaria al país.

“Ellos deben demostrar que están serios esta vez para buscar una ruta hacia adelante”, concluyó.

Casa Blanca analiza revocar el acceso de Donald Trump a los informes de inteligencia

Joe Biden usa las órdenes ejecutivas para dar marcha atrás a las políticas “inmorales” de Trump

La Casa Blanca está debatiendo si revocará o no el acceso de Donald Trump a los informes de inteligencia a raíz de la insurrección del Capitolio.

A la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, se le preguntó si el expresidente aún tendría acceso a los informes de inteligencia clasificados.

“Es algo, obviamente, que está bajo revisión”, declaró.

Señaló que no se habían hecho “determinaciones” en el momento en que se formuló la pregunta.

Los expresidentes generalmente tienen acceso a reuniones informativas de inteligencia, pero a los demócratas les preocupa que Trump pueda abusar de la información, en un intento de usarla en su beneficio personal.

Susan Gordon, quien se desempeñó como subdirectora principal de inteligencia nacional de Trump, agregó su voz al coro de personas que pedían que se revocara el acceso del expresidente.

Gordon explicó su posición en un editorial del Washington Post. Advirtió que Trump “tiene importantes enredos comerciales que involucran a entidades extranjeras” y que el acceso continuo a informes de inteligencia daría lugar a una “potencial amenaza a la seguridad nacional”.

El exdirector del FBI, James Comey, dijo a ABC News en una entrevista que la directora de inteligencia nacional, Avirl Haines, “tendrá que analizar muy detenidamente si Donald Trump debe recibir información, incluida cualquier información que pueda ser sensible a la seguridad de los Estados Unidos“.

Del mismo modo, el representante Adam Schiff, un destacado crítico demócrata del expresidente durante el escándalo “Russiagate”, mencionó que se oponía totalmente a cualquier argumento a favor de proporcionarle a Trump información clasificada.

“No hay ninguna circunstancia en la que [Trump] deba recibir otro informe de inteligencia”, indicó en Face the Nation de CBS. “No creo que se le pueda confiar ahora y en el futuro”.

Puede que no sea difícil evitar que Trump busque los informes. Según un informe del New York Times del año pasado, el expresidente aparentemente no leyó sus informes de inteligencia y batalló para mantener su atención durante las sesiones de información.

Entre los informes de inteligencia que Trump pasó por alto o de otro modo ignoró, se encuentran los informes que se le dieron en enero y febrero de 2020 que pronosticaban el peligro del coronavirus.

Trump se despide orgulloso de no crear “nuevas guerras” y pide orar por el próximo gobierno

En un video emitido este 19 de enero, el presidente saliente Donald Trump hizo un balance sobre sus cuatro años de Gobierno. Resaltó ser el primer presidente en décadas que no creó nuevas guerras, destacó su política exterior en Medio Oriente e instó a respetar la próxima Administración, aunque sin mencionar ni reconocer todavía la victoria de Joe Biden.

Donald Trump se despide. En un tono que dista de la retórica de confrontación de la que el mundo fue testigo durante cuatro años, en su último día de mandato el presidente de Estados Unidos pidió orar por el nuevo Gobierno que asumirá este 20 de enero.

“Esta semana inauguramos una nueva Administración y oramos por su éxito en mantener a Estados Unidos seguro y próspero (…) Extendemos nuestros mejores deseos y también queremos que tengan suerte”, aseguró el mandatario, aunque en ningún momento mencionó a su exrival en las urnas, Joe Biden, a quien sigue sin reconocer públicamente como el nuevo mandatario de los estadounidenses.

El jefe de Estado saliente, acorralado por las fuertes críticas y un segundo juicio político que avanza en su contra por incitar a la insurrección, rechazó la violencia, a diferencia de su primera intervención el mismo día del ataque.

“Todos los estadounidenses estaban horrorizados por el asalto a nuestro Capitolio. La violencia política es un ataque a todo lo que apreciamos como estadounidenses. Nunca podrá ser tolerado”, dijo.

Asimismo, el mandatario señaló que cumplió con sus promesas de campaña, especialmente con su lema de “Estados Unidos primero”. Aunque Estados Unidos vivió una estabilidad económica en su primera parte de mandato, su gestión de la pandemia dio un fuerte revés con millones de desempleados y más de 24 millones de contagios que hoy tienen a su país como el más afectado a nivel global por el Covid-19.

“Hicimos lo que vinimos a hacer y mucho más (…) Asumí las batallas más duras, las peleas más duras, las decisiones más difíciles porque para eso me eligieron”, aseguró el magnate.

Trump se proclama como “el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”

El mandatario republicano también exaltó su política militar en el extranjero. Desde su campaña electoral impulsó un retorno de las fuerzas armadas de su país y en los últimos días redujo a 2.500 las tropas en Irak y en Afganistán, el número más bajo de militares estadounidenses en cada país desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

“Estoy especialmente orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha comenzado nuevas guerras”, resaltó.

Conozca quienes son los funcionarios que dejaron de trabajar con Trump tras ataques al Capitolio

La gota que colmó el vaso, el punto de quiebre, la línea roja.

Son expresiones que estos días se repiten en Estados Unidos para explicar por qué algunos de los históricos aliados del presidente Donald Trump han tomado distancia o directamente han roto con él.

Desde legisladores del Partido Republicano hasta miembros de su gobierno, son varias las figuras que han dicho “basta ya” tras los sucesos del miércoles en Washington DC, donde una turba de violentos seguidores del mandatario asaltó el Capitolio.

Las insólitas imágenes de decenas de personas quebrando la seguridad, invadiendo la sede del Congreso estadounidense y ocupando varias de sus salas causaron estupor e indignación en un país poco acostumbrado a este tipo de escenas.

Rápidamente, las miradas se pusieron en Trump, quien antes de la marcha hacia el Capitolio había pronunciado un incendiario discurso en el que insistió, sin pruebas, en que las elecciones de noviembre fueron un robo.

A la vista del caos y la falta de contundencia de Trump para rechazar el ataque, múltiples voces exigieron la renuncia del presidente o que fuera sacado del poder mediante un juicio político o por invocación de la enmienda 25 de la Constitución.

Lo llamativo del caso fue que, a diferencia de lo sucedido con otros escándalos de los cuatro años de presidencia de Trump y de su época de candidato, varias de estas voces llegaron del campo republicano.

Hay quien dice que estos posicionamientos llegan tarde, cuando a Trump solo le quedan 13 días en la Casa Blanca y después de otras situaciones que merecían una reacción similar.

Para otras personas, es mejor tarde que nunca, y la unión que se vio en el Congreso entre legisladores de partidos rivales tras los alarmantes sucesos del Capitolio augura tiempos mejores.

Está por ver si el video difundido por Trump en la tarde de este jueves, en el que condena los hechos del miércoles y por primera vez admite claramente que el 20 de enero habrá un nuevo gobierno y acaba su mandato, ayuda a calmar los ánimos y le reconcilia con sus compañeros de filas.

El distanciamiento de fieles aliados

Además de una cadena de dimisiones en el entorno de Trump, que explicamos más adelante, los hechos del 6 de enero marcaron, sobre todo, el creciente aislamiento en el que se encuentra el presidente.

Sus más fieles aliados en el Partido Republicano -el vicepresidente, Mike Pence; el líder del Senado, Mitch McConnell, y el senador por Carolina del Sur Lindsey Graham– terminaron por darle la espalda en su intento de revertir el resultado de las elecciones del 3 de noviembre.

Esta ruptura se hizo particularmente evidente el miércoles durante la sesión conjunta del Congreso para certificar la victoria del demócrata Joe Biden.

En primer lugar, antes de que comenzara la sesión, el vicepresidente Pence difundió un comunicado en el que explicaba que no tenía autoridad para rechazar unilateralmente los votos del Colegio Electoral.

Zanjaba así el debate, promovido principalmente por Trump y coreado por sus seguidores, sobre su capacidad de darle la vuelta al resultado de las elecciones. Con esto desató la ira y las críticas del hombre al que le ha demostrado lealtad absoluta a lo largo de toda la presidencia.

Ya en el hemiciclo, McConnell, con un sobrio traje oscuro, pronunció un discurso muy elogiado en el que extendió una rama de olivo a sus colegas demócratas.

“Si esta elección fuera revertida por simples alegaciones del lado perdedor, nuestra democracia entraría en una espiral de muerte“, dijo el todavía líder de la mayoría republicana en el Senado.

“Nunca más veríamos al país entero aceptar el resultado de una elección. Cada cuatro años habría una pelea por el poder a cualquier precio”, prosiguió McConnell antes de que estallara la violencia en el edificio.

“No podemos seguir separándonos en dos tribus diferentes, con distintos hechos y distintas realidades. El país se arriesga a emprender un peligroso camino en el que el ganador de una elección sea realmente el único en aceptar los resultados”.

Otro de los grandes aliados de Trump, el exfiscal general William Barr, que dejó el cargo el pasado 23 de diciembre, emitió una dura condena del presidente al que sirvió.

En un comunicado enviado a la agencia The Associated Press, Barr tildó la conducta de Trump de “traición a su cargo y sus seguidores” y denunció que “movilizar a las masas para presionar al Congreso no tiene excusa”.

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Sucesión de dimisiones

En menos de 24 horas se han producido varias dimisiones en la esfera del gobierno de Trump y en el entorno de la primera dama.

Las más destacadas han sido las renuncias de dos miembros del gabinete: la secretaria de Transporte, Elaine Chao, y la secretaria de Educación, Betsy DeVos.

Ambas anunciaron su decisión este jueves.

Chao explicó su renuncia con estas palabras: “Ayer, nuestro país experimentó un evento traumático y totalmente evitable en el que seguidores del presidente irrumpieron en turba en el Capitolio después de una marcha en la que Trump se dirigió a ellos”.

“Así como seguramente ocurre con muchos de ustedes, esto me ha afectado profundamente de una manera que simplemente no puedo ignorar”.

La renuncia de Chao será efectiva el lunes 11, nueve días antes de la investidura de Biden y Kamala Harris.

Las razones que expuso DeVos, que presentó su dimisión horas después de Chao, son similares: los sucesos del miércoles y la táctica de Trump de “echar leña al fuego entre sus seguidores”.

Mick Mulvaney, exjefe de gabinete de la Casa Blanca y exdirector de la Oficina de Gestión y Presupuesto, anunció el jueves que deja su puesto como enviado especial de EE.UU. a Irlanda del Norte.

“No puedo hacerlo. No puedo quedarme”, le dijo Mulvaney al secretario de Estado, Mike Pompeo.

“Aquellos que deciden quedarse, y he hablado con algunos de ellos, lo están haciendo porque les preocupa que el presidente ponga a otra persona peor”, contó Mulvaney en el canal estadounidense CNBC.

La Casa Blanca le da la espalda a los que tomaron el Capitolio

La portavoz de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, afirmó este jueves que “aquellos que asediaron violentamente” el Capitolio de EU son lo “opuesto” a todo lo que “defiende” la Administración de Donald Trump.

“Aquellos que asediaron violentamente nuestro Capitolio son lo opuesto a todo lo que esta Administración defiende”, dijo McEnany en una breve declaración a la prensa.

“La violencia que vimos ayer en el Capitolio de nuestra nación fue terrible, reprobable y contraria a la manera estadounidense. La condenamos, el presidente y esta Administración, en los términos más enérgicos posibles”, indicó McEnanny.

El miércoles cientos de seguidores del Presidente saliente de EU, Donald Trump, irrumpieron en el Capitolio durante una sesión conjunta de ambas cámaras, cuando iban a contar los votos del Colegio Electoral y ratificar la victoria del demócrata Joe Biden en los comicios presidenciales del 3 de noviembre. Estos actos violentos se cobraron la vida de cuatro personas.

Presionan a Biden para que promueva reforma migratoria

Grupos defensores de inmigrantes lanzaron este martes campañas por todo el país, de Los Ángeles a Nueva York, con las que tratan de presionar al presidente electo Joe Biden para que actúe con rapidez en la protección de la comunidad migrante y que impulse una reforma migratoria que permita a 11 millones de indocumentados regularizar su situación en el país.

Los llamados en varios estados se dan a un día después de que el Colegio Electoral de Estados Unidos confirmó que la fórmula demócrata Joe Biden-Kamala Harris ganó las elecciones del pasado 3 de noviembre, despejando su camino a la Casa Blanca tras semanas de intentos del presidente Donald Trump de echar abajo los resultados.

La convocatoria más grande se dio en la costa este, donde delegaciones de siete estados se unieron en Nueva Jersey a una caravana que partió hacia Wilmington, Delaware, la ciudad de Biden y donde tiene su oficina general, para instar al demócrata a actuar y trabajar por los inmigrantes desde su primer día en la Casa Blanca.

La caravana reunió a casi 500 personas que llevaban decorados sus vehículos pidiendo a Biden tomar medidas urgentes que ayuden a los latinos.

Jenna DeFosse, de la organización CASA in Action, dijo que los activistas tocarán la puerta de Biden con estas solicitudes, que incluyen un pedido al presidente electo para que voltee a ver a Puerto Rico, y las necesidades que enfrenta la isla.

“Elegimos una nueva visión para nuestro país, una que comienza con un camino hacia la ciudadanía para millones de inmigrantes indocumentados y comienza a corregir el daño sufrido por nuestras comunidades durante los últimos cuatro años de una Administración que fue cruel e inhumana con las vidas de inmigrantes y refugiados”, dijo Sulma Arias, portavoz de FIRM, en un comunicado

La campaña “We Are Home” (Estamos en Casa), recientemente formada por decenas de organizaciones, impulsó más de 50 eventos en 27 estados, que incluyen acciones en Alabama, Arizona, Arkansas, California, Colorado, Connecticut, Delaware, Distrito de Columbia, Florida, Georgia, Illinois, Kansas, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Nebraska, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Oregón, Pensilvania, Texas, Utah, Virginia, Washington y Wisconsin.

EEUU prevé cambios a ceremonia de juramentación presidencial

Las recomendaciones de salud y distanciamiento social en la era del coronavirus están a punto de chocar con lo que suele ser una de las celebraciones más grandes de Estados Unidos: la juramentación del nuevo presidente.

Si bien aún quedan muchos detalles por resolver, la juramentación de este 20 de enero seguramente será más moderada que otras: sin el gigantesco desfile por la avenida Pennsylvania ni el tradicional almuerzo para legisladores.

¿Y la juramentación en sí misma? La plataforma frente al Capitolio se está armando como siempre, pero probablemente no estará tan llena.

“Creo que vamos a ver algo más parecido a lo que fue la convención que una típica juramentación”, dijo el viernes el presidente electo Joe Biden, refiriéndose al evento totalmente virtual que marcó su nominación el verano pasado. “Mi objetivo, es mantener a Estados Unidos a salvo, pero aún permitir que la gente celebre”.

Para su convención, los demócratas mezclaron videos caseros, discursos en escuelas y salas de estar, con música de fondo, para un video narrado por presentadores famosos.

El juramento de Biden en sí mismo no será virtual. Pero los invitados deben estar preparados para distanciarse socialmente y usar máscara de sanidad. Los legisladores también están considerando requerir una prueba de COVID-19 para cualquier persona en la plataforma cercana al presidente electo, dijo Paige Waltz, portavoz del comité conjunto del Congreso encargado de supervisar el evento.

La plataforma VIP tiene capacidad para 1.600 personas. Los legisladores también suelen distribuir boletos para puestos cercanos. Si bien no se han tomado decisiones difíciles, el comité está considerando recortar los números en ambos casos.

“Supongo que todavía habrá una ceremonia en la plataforma”, dijo Biden. “Pero no sé exactamente cómo va a funcionar todo. La clave es mantener a la gente segura. No puedo hacer una súper versión del anuncio del presidente en el Rosedal”.

Esa fue una referencia aparente al evento en el Rosedal de la Casa Blanca donde el presidente Donald Trump anunció a la nominada a la Corte Suprema, Amy Coney Barrett, y donde cientos de personas se apiñaron, muchas sin cubrebocas.

Trump: “No quiero esperar hasta 2024 quiero regresar a la Casa Blanca dentro de tres semanas”

Hablando en el primer mitin ante sus seguidores tras el final de la campaña electoral, en Valdosta (Georgia), el mandatario llamó a sus partidarios a ser más activos en los próximos comicios.

“La próxima gran victoria de nuestro movimiento comienza aquí mismo el 5 de enero [el día de la segunda vuelta electoral para el representante de Georgia en el Senado], y luego vamos a recuperar la Casa Blanca. La vamos a recuperar. Y vamos a recuperar el Congreso en 2022”, dijo Trump.

Asimismo, el mandatario se refirió a la posibilidad de participar en las próximas elecciones, dentro de cuatro años: “En 2024, con suerte, no tendré que ser candidato. Volveremos a recuperar la Casa Blanca“.

“No quiero esperar hasta 2024. Quiero regresar dentro de tres semanas”, agregó el presidente.

Casa Blanca convoca al jefe de la FDA por tema de vacunas

El jefe de la agencia responsable de aprobar las vacunas contra el Covid-19 en Estados Unidos fue convocado el martes a la Casa Blanca, en momentos en que el presidente Donald Trump se queja sobre el ritmo de la aprobación.

El jefe de despacho de la Casa Blanca, Mark Meadows, llamó a Stephen Hahn, comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a una reunión, mientras la agencia pondera si permite el uso de emergencia de las primeras vacunas que pudieran ayudar a controlar el coronavirus.

Trump ha expresado frustración con la FDA por no acelerar la aprobación de la vacuna, algo a lo que atribuye en parte su derrota en la elección. Ha hecho además acusaciones infundadas de que las compañías farmacéuticas demoraron intencionalmente el desarrollo de las vacunas para obstaculizar sus chances electorales.

La reunión del martes se produce mientras la FDA pondera si autoriza o no dos vacunas experimentales que fueron desarrolladas aceleradamente.

Muchos estadounidenses tienen ya preocupaciones sobre el impacto potencial de las presiones políticas en el desarrollo de las vacunas y funcionarios de salud pública han estado tratando de recalcar que el proceso de aprobación ha estado libre de influencia.

Mientras tanto, un panel científico lidia con la cuestión de quiénes deben tener prioridad en las vacunaciones cuando estén disponibles.

El Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización del gobierno les hará una recomendación a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades sobre las vacunas contra la enfermedad, que ha causado las muertes de casi 270,000 personas en Estados Unidos.

La Casa Blanca no respondió de inmediato a pedidos de comentario sobre el propósito de la reunión con Hahn. Pero muchos allegados del presidente reconocen que se vería mal que éste perdiese a Hahn cuando se acerca la autorización de la vacuna. Y algunos expresaron el martes preocupación por el hecho incluso de que se realice la reunión en la Casa Blanca, por temor de que eso debilite los esfuerzos para mostrar la vacuna como una parte positiva del legado de Trump.

Biden y Harris designan un equipo de comunicaciones enteramente femenino

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el domingo que el equipo de comunicaciones de la Casa Blanca estará compuesto exclusivamente por mujeres, por primera vez en la historia del país, según indicó la presidencia. 

Entre las designadas figura Jen Psaki, quien desempeñará el altamente expuesto papel de secretaria de prensa de la Casa Blanca. 

Psaki, de 41 años, ha ocupado varios puestos de elevado nivel, incluido el de directora de comunicaciones de la Casa Blanca durante la administración del presidente Barack Obama, de quien el futuro mandatario fue vicepresidente. 

Biden y la vicepresidenta electa, Kamala Harris, han buscado fomentar la diversidad en los nombramientos que han anunciado hasta ahora para integrar el Ejecutivo que asumirá su función el 20 enero. 

“Me enorgullece anunciar hoy el primer equipo de comunicaciones de alto nivel de la Casa Blanca compuesto en su totalidad por mujeres”, dijo el presidente electo en un comunicado. 

“Estas comunicadoras calificadas y experimentadas aportan diversas perspectivas a su trabajo y un compromiso compartido para reconstruir este país”, agregó. 

Además de Psaki, se anunciaron otros seis nombramientos. 

Kate Bedingfield, que fue subdirectora de campaña de Biden, asumirá el cargo de directora de comunicaciones de la Casa Blanca.

Cuando Biden era vicepresidente, ya había sido su directora de comunicaciones.

Ashley Etienne dirigirá las comunicaciones de Harris, de quien Symone Sanders será su portavoz principal. 

Pili Tobar fue nombrada a su vez subdirectora de comunicaciones de la Casa Blanca y Karine Jean Pierre será la subdirectora principal de prensa. 

Elizabeth Alexander ocupará, por su lado, la dirección de comunicaciones de la primera dama entrante Jill Biden. 

Estos nombramientos no requieren confirmación del Senado, a diferencia de la mayoría de los puestos a nivel de gabinete.