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Alcalde de Nueva York busca cerrar puntos de rebrote de COVID-19 a partir esta semana

El alcalde de la ciudad de Nueva York, Bill de Blasio, dijo ayer domingo que con el fin de contener la propagación de COVID-19 en lo que una vez fue el epicentro de la pandemia, ordenará a partir del miércoles el cierre de negocios no esenciales, así como escuelas en nueve vecindarios identificados como núcleos de coronavirus.

Al buscar la aprobación estatal para el confinamiento, de Blasio dijo que afectaría a nueve códigos postales donde las tasas de positividad al coronavirus se han disparado, a veces como resultado de la falta de distancia social y el uso de máscaras faciales. Indicó que los vecindarios en otros 11 códigos postales estaban en una “lista de vigilancia” debido a sus crecientes tasas de positividad.

Nueva York es uno de los 18 estados donde los casos no han aumentado en las últimas dos semanas, según un análisis de Reuters. Nueve estados han informado aumentos récord en los casos de COVID-19 durante los últimos siete días, principalmente en la parte superior del Medio Oeste y el Oeste, donde el clima frío está obligando a realizar más actividades en el interior.

Diseñador japonés Kenzo Takada muere por COVID-19Conocido por sus motivos coloridos y siluetas originales, que mezclaban inspiraciones japonesas, como el kimono, con otros cortes, Takada también incursionó en perfumes y líneas de cuidado de la piel.

Si el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, aprueba la medida, se ordenará a los vecindarios de Brooklyn y Queens que cierren todos los negocios, restaurantes y escuelas públicas y privadas que no sean esenciales. Cerca de 100 escuelas públicas y 200 escuelas privadas estarían cerradas entre dos y cuatro semanas, si se asegura la aprobación del estado, dijo.

De Blasio destacó que los estudiantes en el distrito escolar público más grande del país que se verían obligados a participar en el aprendizaje solo a distancia recibirían dispositivos que les permitirían continuar las clases, que anteriormente incluían el aprendizaje en persona.

El alcalde dijo que el cierre tenía como objetivo aliviar las preocupaciones de que el clima frío en los próximos meses obligará a más personas a permanecer en el interior y resultará en una segunda ola de propagación de enfermedades mortales, que recuerda la abrumadora cantidad de casos de COVID-19 que inundaron los hospitales de la ciudad de Nueva York en la primavera.

“Necesitamos contener la situación y absolutamente evitaremos una segunda ola”, dijo de Blasio en una conferencia de prensa el domingo.

Apuntó que las escuelas no eran la principal fuente de propagación del virus. “De dos escuelas en uno de estos códigos postales, solo una prueba dio positivo”, dijo de Blasio.

Nueva York saca a Puerto Rico de lista de viajeros que tienen que guardar cuarentena

En su más reciente revisión, el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo eliminó a Puerto Rico y las Islas Vírgenes de su lista de estados y territorios que deberán aislarse unos 14 días si viajan a ese estado de Estados Unidos.

Cuomo había indicado que la cuarentena es para viajeros de países o jurisdicciones cuya tasa positiva diaria sea de 10% o más. En comunicado de prensa, anunció hoy que siguiendo esos parámetros añadiría a otros cuatro estados a la lista: Delaware, Maryland, Ohio and West Virginia.

“Los individuos que vienen de otros estados siguen siendo un problema, y hoy añadimos cuatro estados más a la advertencia de viajes de Nueva York.  Ahora tenemos 35 estados de alto riesgo en este país, lo cual es increíble”, dijo el Gobernador Cuomo. “Estamos entrando en una fase nueva y diferente posterior al Día del Trabajo. Después del Día del Trabajo, la gente vuelve a trabajar, las escuelas se abren, la actividad aumenta, las universidades se abren, se ve que el tráfico empieza a aumentar.  Así que tenemos que tomar eso en cuenta a medida que avanzamos y tenemos que permanecer atentos e ingeniosos para no retroceder.

Nueva York registra un mes con tasa mínima de infección de COVID-19

Tras cumplirse este pasado fin de semana seis meses desde el inicio de la pandemia del coronavirus, el estado de Nueva York logró ayer lunes un hito importante en la lucha por mantener controlada la emergencia de salud: se cumplió un mes completo en el cual se mantuvo la tasa de infecciones por debajo del 1%.

El importante logro lo reportó este lunes el gobernador Andrew Cuomo, quien además informó que, aunque cualquier muerte siempre sigue siendo una tragedia, en las pasadas 24 horas solamente se habían registrado dos fallecimientos en todo el estado debido al coronavirus.

Gracias al arduo trabajo de los neoyorquinos, nuestro estado ha pasado un mes completo con una tasa de infección por COVID que se ha mantenido por debajo del uno por ciento”, dijo Cuomo, agregando que las cifras estatales “han seguido permaneciendo estables incluso cuando alcanzamos nuevos hitos en nuestra reapertura gradual basada en datos”.

El mandatario estatal resaltó que de todas las pruebas de COVID-19 realizadas el domingo, solamente dieron positivas el 0.88%, lo que permitió completar un periodo de 30 días seguidos con infecciones por debajo del 1%. Específicamente, de las 58,865 pruebas realizadas, solo 520 dieron afirmativo al coronavirus.

“Al cerrar este fin de semana del Día del Trabajo, insto a todos a que sigan siendo inteligentes para que podamos continuar celebrando nuestro progreso en las semanas y meses por delante. Nos llevó el trabajo de todos llegar aquí, y para proteger este progreso tendremos que seguir lavándonos las manos, usar nuestras máscaras, permanecer socialmente distantes y, sobre todo, mantener la dureza de Nueva York“.

Nueva York logra sus mejores cifras en pacientes con Coronavirus desde marzo

El estado de Nueva York está de plácemes, pero no baja la guardia ante la reducción de cifras sobre contagios de coronavirus y hospitalizaciones. La mejor noticia es que en las últimas 24 horas no murieron personas por este padecimiento. Así lo explicó un reporte de Jesús Gacría, del Diario de NY.

Esto ocurre a semana y media de que los colegios sean reabiertos, en medio de críticas y el miedo entre padres de familia de un posible aumento contagios.

El gobernador Andrew Cuomo destacó los logros, pero matuvo la advertencia que es ya una constante: “No se equivoquen… este virus todavía está aumentando”.

Las hospitalizaciones se redujeron a 472, el número más bajo desde el 16 de marzo; el número de pacientes en terapia intensiva (ICU) se redujo a 110, el más bajo desde el 15 de marzo; las intubaciones se redujeron a 50, también la cifra más baja desde mediados de marzo.

Otra buena noticia es que las pruebas positivas de COVID-19 han sido de menos del uno por ciento durante 16 días seguidos.

“Los neoyorquinos deben estar orgullosos de que su arduo trabajo y disciplina los llevaron a otro día de bajas cifras récord. Nuestras hospitalizaciones, intubaciones y personas en las UCI son las más bajas desde mediados de marzo, eso es un logro real”, dijo el gobernador. “Pero no se equivoquen: este virus todavía está aumentando en algunas partes del país y hasta que no haya una vacuna no podemos volvernos insensibles o complacientes con los riesgos que enfrentamos”.

El demócrata pidió a los ciudadanos continuar con los lineamientos de salud pública, sobre todo utilizar máscaras, la distancia social y el uso de gel antibacterial.

La mayoría de los establecimientos cumplen con los lineamientos de cuidado en Nueva York, ya que según reportes de la Autoridad Estatal de Bebidas Alcohólicas y el Grupo de Trabajo de la Policía Estatal solamente 13 –de los 1,446 revisados– incumplieron con las medidas, la mayoría en Brooklyn (3) y en Long Island (3).

De los 74,043 resultados de las pruebas informados, 572 o el 0.77 por ciento, fueron positivos en promedio. La región con el porcentaje más alto de positivos es Western New York con 1.8%.

La ciudad de Nueva York (279) y los condados de Erie (52), Suffolk (42) y Nassau (40) siguen siendo los que más nuevos casos reportan.

Cayeron en 84% los viajes de taxis en Nueva York, el Coronavirus destruyó a esa industria

Los iconográficos taxistas de NYC dicen que están llegando a su punto de quiebre, ya que la pandemia de COVID-19 ha tenido un efecto catastrófico en un negocio que ya venía en picada por el surgimiento de opciones de transporte que operan con aplicaciones telefónicas.

Con muchos conductores aún ahogados por la crisis que devaluó los medallones, la pandemia no sólo ha matado a más de 60 conductores y enfermado a muchos otros, sino que su impacto económico ha sido muy severo.

La Comisión de Taxis y Limusinas (TLC) informó que los viajes cayeron hasta 84% desde que empezó la pandemia.

“Estamos terminados, hemos sido destruidos”, dijo Mouhamadou Aliyu, un taxista de la ciudad, a Fox News.

Si bien hubo un ligero aumento en los viajes en taxi en junio, todavía han disminuido en más del 70% en comparación con antes de la pandemia.

“Hay una crisis real en toda esta industria”, dijo Bhairavi Desai, fundadora de la Alianza de Trabajadores de Taxi de Nueva York (NYTWA), que representa a miles de taxistas amarillos y verdes, así como a los conductores de Uber, Lyft y Via.

Según la Alianza, los que más sufren son los conductores propietarios de un medallón clásico de taxi amarillo de la TLC, quienes deben miles de dólares en préstamos bancarios.

Desai dice que la ciudad debería intervenir en nombre de ellos y alentar a los bancos a reducir la deuda.

“La mayoría de los prestamistas, con la excepción de PenFed, están trabajando con sus prestatarios; y la TLC y nuestro Centro de Recursos para Conductores han tenido éxito en ayudar a los propietarios a alcanzar mejores condiciones de endeudamiento”, dijo la Comisión en un comunicado.

El alcalde Bill de Blasio ha dicho que la ciudad no tiene los medios financieros para rescatar a los taxistas, pero reiteró su creencia de que el gobierno federal debería intervenir para ayudar.

Gobernador de Nueva York amenaza con cerrar bares por rebrote del COVID-19

Las autoridades de Nueva York amenazaron ayer lunes con cerrar bares en respuesta a varias escenas de muchedumbres de personas en fiesta registradas durante el fin de semana en calles de la Gran Manzana, incumpliendo las recomendaciones para combatir el coronavirus.

“No podemos permitir que estas congregaciones continúen. Si lo hacen les diré lo que va a ocurrir: vamos a tener que dar marcha atrás en el plan de reapertura y vamos a tener que cerrar bares y restaurantes”, avisó el gobernador del estado, Andrew Cuomo, en una conferencia de prensa.

Cuomo urgió a las autoridades locales a hacer cumplir las normas y llamó a los hosteleros a respetar las directrices, recordando que no hacerlo es incumplir la ley y puede acarrear sanciones.

El gobernador también tuvo un mensaje para los jóvenes, a los que dijo que no pueden creerse “superhéroes”, pues también corren riesgos con la COVID-19 e, incluso, si no enferman de gravedad pueden contagiar a otras personas, echando por tierra el trabajo para controlar la pandemia.

En la misma línea, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, lamentó las escenas vistas durante el fin de semana en algunos puntos de la ciudad, en especial en el vecindario de Astoria, en el distrito de Queens, donde se tomaron vídeos en los que podía verse a centenares de personas, muchas sin mascarillas, bebiendo en la calle y que se hicieron virales.

En respuesta, las autoridades han cerrado un restaurante de la zona por supuestamente violar las normas sobre servicio en terraza, que es el único que por ahora tienen permitidos los establecimientos de la ciudad.

Nueva York entró este lunes en la cuarta fase de su reapertura, pero los bares y restaurantes siguen sin poder servir en su interior, en una medida para evitar los rebrotes vistos en otros estados de Estados Unidos.

De Blasio aseguró que se va a reforzar la vigilancia sobre los bares tras las escenas del fin de semana y aseguró que si los hosteleros no cooperan será necesario cerrar establecimientos.

Cuomo impone reglas a bares y restaurantes para cumplir distanciamiento social en Nueva York

El gobernador Andrew Cuomo anunció este jueves nuevas reglas en bares y restaurantes en todo el estado para obligar a estos negocios a cumplir con las normas de distanciamiento social y el uso de máscaras, luego que su oficina ha continuado recibiendo quejas de personas en las afueras de esos negocios violando las reglas impuestas para evitar el aumento de contagios de coronavirus.

Cuomo indicó que las reglas, con el nombre ‘Three Strikes and You’re Closed’, establecen que cualquier establecimiento que reciba tres violaciones estará obligado a cerrar. Y las violaciones graves pueden resultar en la pérdida inmediata de la licencia para vender licor y la Autoridad Estatal de Licores hará público cada semana el nombre y la locación del negocio amonestado.

También se anunció que todos los restaurantes y bares estarán sujetos a nuevos requisitos que establecen que solo deberán servir alcohol a las personas que ordenan alimentos, y que el servicio en los bares solo debe ser para clientes sentados y que están socialmente distanciados por seis pies o separados por barreras físicas.

Los ciudadanos que vean violaciones o están preocupados pueden reportar quejas, incluidas fotos, a la Autoridad Estatal de Licores en: www.sla.ny.gov.

Neoyorquinos están atrapados en el debate de regresar o no a clases

Mientras el gobierno de Estados Unidos insiste en que los niños y adolescentes deben regresar a las escuelas lo más pronto posible para reanudar clases en forma ordenada, muchos estados y condados están renuentes a la idea.

El vicepresidente Mike Pence, en una conferencia de prensa ofrecida el pasado miércoles en el Departamento de Educación, en la que estuvo acompañado de varios miembros del equipo designado por la Casa Blanca para gestionar la pandemia, dijo que hay condiciones y una serie de protocolos sanitarios que pueden garantizar un retorno seguro.

Sin embargo, los padres y niños que han tenido que adaptarse a la nueva realidad también tienen una opinión sobre el tema.

“La extraño, tengo muchas ganas de hablar con mis amigos en la vida real, porque a veces en la escuela en línea no puedes preguntar esas cosas, porque a veces no se les permite estar en línea, solo los dejan ir a reuniones, así que realmente extraño a mis amigos y quiero hablar con ellos”, dijo Caroline, una estudiante de una escuela de Nueva York a la Voz de América, que hizo una consulta entre ciudadanos en la calle.

U.S. Vice President Mike Pence leads a White House coronavirus disease (COVID-19) task force briefing with Dr. Deborah Birx,…

Pence insiste en que EE.UU. está listo para reabrir las escuelasEl gobierno estadounidense insiste en que las escuelas deben reabrir el próximo otoño, aunque aclararon que la decisión queda a discreción de las autoridades locales, dependiendo del comportamiento del virus.

Como ella, muchos de los más de 2 millones 600 mil alumnos del estado de Nueva York, esperan con ansia regresar al colegio, no precisamente por las clases y las tareas, sino por verse con sus amigos y sentirse un poco más cerca a la realidad que hace 4 meses vivían.

Algunos padres ven como fundamental que haya clases, indiferentemente a cómo se lleven a cabo, pues el teletrabajo les permite ser flexible al respecto.

“Soy muy afortunada de tener un trabajo en el que puedo trabajar desde casa, así que ha sido una bendición para mí, pero ciertamente es difícil ser madre, maestra y tener un trabajo a tiempo completo”, dijo a la VOA una madre de familia que solamente se identificó como Pallapy mientras visitaba un parque con sus hijos.

Lydia Hassebroek tries on her cap for a photograph before the end of the school year in preparation for digital graduation…
Lydia Hassebroek se toma una fotografía con su birrete al término del año escolar, en Brooklyn, Nueva York.

Pero no todas las situaciones son iguales, como es el caso de una madre ecuatoriana que no ha podido trabajar y por ende no ha recibido paga en cuatro meses, ya que su empleo es presencial, y no lo hará hasta que las escuelas reanuden clases.

“Tengo a mis niños y no los puedo dejar solos en la casa, tengo que estar con ellos,  hasta que ya comiencen clases los dejo y me voy a trabajar”, dijo la mujer a la VOA.

Los padres consultados aseguran que las decisiones políticas con respecto al retorno a clases son confusas, y por ende se desconoce qué va a pasar en septiembre.

Mientras el gobernador de Nueva York dice que aún no hay una determinación sobre el siguiente año escolar, el alcalde de la ciudad contempla que haya un reintegro parcial.

Pese a ello, no solo están sobre la mesa las clases, sino la alimentación y el transporte, teniendo en cuenta que este último se limitaría solo a menores con necesidades especiales, lo cual dejaría a aproximadamente 90.000 estudiantes con un nuevo problema por resolver: ¿cómo llegar a clases?

Subirán tarifas de parquímetros en Nueva York para compensar crisis fiscal

Los conductores de Nueva York también serán víctimas del  coronavirus: la ciudad subirá las tarifas de los parquímetros para enfrentar el déficit presupuestario de $9 mil millones de dólares por la caída en la recaudación fiscal.

El Departamento de Transporte (DOT) aumentará las tarifas de los parquímetros de la segunda hora este año en varias zonas de NYC, de acuerdo con los documentos del “programa de ahorro para toda la ciudad” publicados por la ciudad el jueves por la tarde.

Los medidores de la ciudad en Manhattan sobre la calle 96 y en los distritos exteriores actualmente cobran una tarifa plana por hora, que varía de $1.25 a $2.50 dólares dependiendo de la ubicación.

No está claro cuánto aumentarán las tarifas por hora, pero los documentos presupuestarios de la ciudad dicen que la medida le otorgará a las arcas municipales $12.3 millones de dólares en cinco años.

Normalmente el porcentaje del aumento depende del tipo de medidor -comercial o de pasajeros-, y su ubicación.

El DOT aumentó los precios de los parquímetros por última vez en septiembre de 2018, y antes de eso en 2013, recordó New York Post.

Comercio de Nueva York reabre pese al temor del rebrote de contagios

Por primera vez en más de tres meses, los neoyorquinos pueden ir de compras, cenar fuera de casa y hacerse un corte de pelo, al empezar la ciudad a relajar el confinamiento por el coronavirus.

Nueva York entró el lunes a la Fase 2 de su reapertura, siendo la última región del Estado de Nueva York en hacerlo. Los residentes celebraron sus crecientes libertades con visitas a las tiendas o a los restaurantes al aire libre.

 Los parques también abrieron, y a los empleados de oficinas se les permitió regresar a sus escritorios, aunque muchos aún no lo hacen. Algunas de las más grandes corporaciones de la ciudad siguen permitiendo a sus empleados trabajar de forma remota.

 Nueva York fue en un momento el epicentro del coronavirus en Estados Unidos, pero los casos del virus están ahora en descenso. El COVID-19, la enfermedad ocasionada por el coronavirus, mató a unos 22.000 neoyorquinos. Durante los peores días del brote, la ciudad perdía unas mil vidas diarias. Recientemente, el saldo de muertes ha sido menor o un poco mayor a diez diarios, según las estadísticas de la ciudad.

El alcalde Bill de Blasio dijo que él saldría a cenar el lunes y que la reapertura ha sido particularmente importante para la industria de los restaurantes, a la que él se refirió como “la identidad de la ciudad de Nueva York”.

 Mientras los casos del virus en la Ciudad de Nueva York van en descenso, los casos como en una docena de estados han repuntado.

Los brotes han motivado al gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, a considerar ordenar a los viajeros de estados con alta transmisión del virus a recluirse en cuarentena por dos semanas. Esto representa un retroceso en relación a inicios del año, cuando algunos estados, como la Florida, impusieron cuarentena a los viajeros originarios de Nueva York.

 La pandemia del coronavirus ha causado más de 2,3 millones de casos confirmados en Estados Unidos y más de 120.000 muertes.

Cuomo confirma que NY ya sobrepasó la montaña de la infecciones del COVID-19

El gobernador  de Nueva York , Andrew Cuomo, informó que el estado ya había “sobrepasado la montaña” de la pandemia, al registrarse el número más bajo de nuevos casos desde que comenzó la emergencia de salud. Mientras el miércoles fueron 246 casos, el 20 de marzo pasado fueron 432, lo que significa una baja de 186 nuevos en un día.

El mandatario informó que otra noticia positiva era que las muertes el miércoles fueron 105, menor a las 112 registradas el martes. Estos fallecimientos llevaron el total general de muertes en el estado a 28,860, y de ellas 15,423 en la Gran Manzana.

“Estas nuevas muertes son una noticia terrible. Es relativamente mejor de lo que ha sido. Pero todavía son 105 familias que están de duelo hoy y están en nuestros pensamientos y oraciones. Pero si se ve la trayectoria general de la situación y se compara el 20 de marzo al 20 de mayo, un período de tiempo que pasará a la historia, con mucho dolor, un período único, se ve que lo superamos… sí lo superamos”, indicó Cuomo, agregando con énfasis: “Sobrepasamos la montaña literal y figurativamente”.

Además, el Gobernador informó que hasta este miércoles las hospitalizaciones totales por COVID-19 habían bajado a 5,187, al igual que las entubaciones en las unidades de cuidados intensivos.

Taxistas de New York solo transportan a pacientes que entran y salen de los hospitales

El sector del taxi en Nueva York, que vivía ya en medio de una fuerte crisis, se ha visto totalmente arrasado por el coronavirus. Ahora, sus profesionales esperan ansiosos la reapertura, con la expectativa de que precisamente el miedo a la enfermedad cambie los hábitos de la gente y dispare su negocio.

Todo un símbolo de la Gran Manzana, el icónico taxi amarillo vive hoy uno de los momentos más complicados de su historia, con una caída devastadora de la actividad desde que la ciudad optó por el confinamiento para frenar la expansión del virus.

Aunque no hay cifras oficiales, basta un rápido vistazo a las habitualmente congestionadas avenidas, ahora medio vacías, para entender que el impacto es demoledor. Fuentes del sector apuntan a un desplome de alrededor de un 70 % en los ingresos de los taxistas, aunque otras lo elevan incluso más allá.- Publicidad –

«El negocio está por el suelo», explica a Efe el fundador y portavoz de la Federación de Taxistas del estado de Nueva York, Fernando Mateo, quien apunta que la actividad se limita básicamente al transporte de pacientes que entran y salen de los hospitales y de profesionales como médicos y enfermeras cuando éstos no tienen otras opciones.

Andui Segura, un conductor hispano, explica cómo antes en un día normal hacía unos 20 viajes y ahora apenas llega a 10 en toda la jornada. «Ha golpeado fuertemente», apunta mientras maneja su vehículo por las calles de Brooklyn.

A menudo, los taxistas se enfrentan a horas y horas de espera para poder hacer una carrera, una situación que ha llevado a muchos a optar por quedarse en casa y no poner en riesgo su salud ni la de sus familias. Pese a ello, al menos dos docenas de taxistas han perdido la vida por el COVID-19.

Para muchos de estos profesionales, el paro no es una opción. Una gran mayoría de los taxistas neoyorquinos son inmigrantes que carecen de una red seguridad para subsistir o cuyas familias dependen de las remesas que envían a sus países de origen.

El Ayuntamiento ha buscado fórmulas para darles apoyo, incluida la contratación a tiempo parcial de miles de ellos para repartir alimentos a ciudadanos que los necesitan o para transportar a trabajadores esenciales mientras cada noche se cierra el metro para su desinfección, pero no hay trabajo para todos.

La pandemia le llegó al taxi neoyorquino en un momento especialmente complicado por la creciente competencia de servicios como Uber y Lyft, que en todo el mundo llevan años quitando pasajeros a los servicios tradicionales.

En la Gran Manzana, sin embargo, esa crisis tiene tintes aún más dramáticos para muchos dueños de taxis, que habían asumido deudas estratosféricas para adquirir una licencia bajo la premisa de que el valor de éstas nunca dejaría de subir.

EE.UU. alcanzó la cifra de 1.527.355 contagios y la de 91.845 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.