CORTE SUPREMA EEUU

EEUU: Corte Suprema tendrá sesión especial sobre vacunación

La Corte Suprema anunció que sostendrá una sesión especial en poco más de dos semanas para escuchar argumentos sobre el requerimiento de vacunación y pruebas diagnósticas que impuso el gobierno del presidente Joe Biden a las grandes compañías, así como sobre una orden de vacunación por separado para los trabajadores de salud, un anuncio que se produce en medio de un creciente número de infecciones de coronavirus.

El máximo tribunal dijo que escuchará argumentos en ambos casos el 7 de enero. La corte no tenía programado ningún caso hasta el 10 de enero.

Un panel de apelaciones falló el viernes que el régimen de vacunas o pruebas diagnósticas para empleados de grandes compañías podía entrar en vigor. El plan requiere que los trabajadores de empresas más grandes estén vacunados, o en su defecto utilicen mascarillas y se sometan semanalmente a pruebas diagnósticas

Se trata de un medicamento de Pfizer

Este requerimiento podría afectar a unos 84 millones de trabajadores en Estados Unidos. La corte tendrá que debatir sobre si la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés) tiene la autoridad para imponer dicho requerimiento, el cual está programado a entrar en vigor el 4 de enero.

La corte también escuchará argumentos sobre una regla que los Centros para Medicare & Medicaid publicaron el 5 de noviembre y que afecta a una amplia gama de proveedores de servicios médicos que reciben fondos de Medicare o Medicaid. Requiere que sus trabajadores reciban la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 a más tardar el 6 de diciembre y cuenten con esquema completo de vacunación para el 4 de enero. Se tenía proyectado que afectara a más de 17 millones de empleados en alrededor de 76.000 instalaciones de salud, así como a proveedores de servicios médicos a domicilio. Cortes menores han bloqueado el mandato en cerca de la mitad de los estados del país.

Tribunal federal de EE.UU. suspendió la vacunación obligatoria impuesta por Biden a empresas

Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos suspendió el sábado la obligación de vacunar a los empleados de empresas de más de 100 personas, propinando una derrota al presidente Joe Biden en su intento de convencer a todo el país de inmunizarse contra el covid.

La medida del presidente dispone que decenas de millones de empleados sean vacunados contra el covid-19 antes del 4 de enero, bajo pena de tener que someterse a pruebas muy regulares.

Anunciada a mediados de septiembre, la obligatoriedad de vacunarse, que también abarca a trabajadores de la salud y empleados de contratistas de agencias federales, es una de las medidas más radicales tomadas por el gobierno de Estados Unidos en un intento por frenar una epidemia que ya ha matado a 750.000 personas en el país y está minando la recuperación económica.

Fue adoptada esta semana por el gobierno, e inmediatamente fue impugnada en los tribunales en particular por el estado de Texas, controlado por los republicanos, opuestos a toda obligación de vacunación para luchar contra la pandemia del coronavirus.

En su decisión, la corte federal de apelaciones con competencia en ese enorme estado del sur de Estados Unidos dictaminó que los demandantes habían «dado argumentos que sugerían que existen serios problemas constitucionales y procesales» con el texto del gobierno.

Por tanto, la medida queda «suspendida» en espera de que el tribunal lo examine sobre el fondo. «Podremos desafiar el abuso de poder inconstitucional de Biden en la corte», comentó en Twitter el gobernador conservador de Texas, Greg Abbott, que ya prohibió la vacunación obligatoria en su territorio. Agregó que las audiencias tendrán lugar «pronto».

Aunque sea solo una suspensión, se trata de un gran revés para Joe Biden, quien acababa de lograr su primera gran victoria legislativa con la adopción en el Congreso, el viernes, de su plan de inversión en infraestructura.

– «Mejor camino» –

«La vacunación es el mejor camino para salir de esta pandemia», había dicho Biden en un comunicado publicado el jueves, indicando que habría «preferido evitar esta obligación» destinada a afectar a más de dos tercios de la mano de obra del país.

«Demasiadas personas siguen sin vacunarse para que podamos salir definitivamente» de la pandemia, estimó. El texto suspendido deja al empleador tomar las medidas que considere adecuadas, incluyendo sanciones, contra quienes se resisten a las vacunas y las pruebas regulares. Las empresas que no quisieran implementar la obligatoriedad se exponen, según la norma a una multa de entre 13.000 a 136.000 dólares.

La Casa Blanca había anticipado que la nueva regla se imponía en todos los estados, incluyendo aquellos que han adoptado leyes prohibiendo a los empleadores exigir la vacunación, mascarillas o pruebas anticovid.

Sin embargo, en el país de las libertades individuales, la medida desata críticas en la oposición republicana, que denuncia una «dictadura».

Varias empresas, entre ellas el gigante cárnico Tyson Foods o la aerolínea United Airlines, ya habían preparado el terreno al imponer estas obligaciones a sus empleados desde finales de septiembre.

Biden, elegido para encabezar la principal potencia económica mundial hace casi un año, ha hecho de la lucha contra el covid-19 uno de los pilares de su presidencia.

Pero después de un comienzo exitoso de la campaña de vacunación, ésta se vino abajo, lo que disparó la propagación del virus y frenó en parte la recuperación económica prometida por el líder demócrata.

Cerca de 58% de la población de Estados Unidos se ha inmunizado hasta noviembre. Esto representa un aumento desde agosto, cuando comenzaron a anunciarse los decretos.

En su mayoría, los trabajadores quieren ser vacunados y están de acuerdo con las medidas. La AFL-CIO, la mayor central obrera de Estados Unidos, afirma que se trata de «un paso en la dirección correcta».

La Corte Suprema escucha argumentos sobre la ley de aborto de Texas

La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó el lunes las impugnaciones a una ley de Texas que impone una prohibición casi total del aborto después de seis semanas.

La ley de Texas respaldada por los republicanos prohíbe los abortos una vez que se ha detectado actividad cardíaca en un embrión, lo que generalmente ocurre a las seis semanas, un punto en el que algunas mujeres aún no saben que están embarazadas.

La ley también permite a cualquier ciudadano demandar a las personas que pueden haber facilitado un aborto después de seis semanas, lo que libera a los funcionarios estatales de tener que hacer cumplir la ley ellos mismos.

Los jueces escucharon desafíos a la ley separados de la administración del presidente Joe Biden y de los proveedores de servicios de aborto.

En su interrogatorio a los abogados que comparecieron ante el tribunal el lunes, los jueces sugirieron que la estructura de aplicación atípica de la ley podría ser problemática.

Corte Suprema de EEUU ratifica suspensión de peleas de gallos en Puerto Rico

La Corte Suprema de Estados Unidos dejó en vigor una ley federal que prohíbe las peleas de gallos en Puerto Rico.

El máximo tribunal rechazó el martes una objeción a la ley. Como es usual, la corte no explicó por qué rechazó el caso.

En el 2008, el Congreso cambió una ley federal que permitía peleas de gallos en la isla. Individuos y organizaciones involucrados en las peleas objetaron la ley, diciendo que el Congreso había excedido sus poderes al aplicar la prohibición a Puerto Rico. Apuntaron entonces que las peleas de gallos estaban “profundamente arraigadas en la historia, la tradición y la cultura de la isla”.

Las peleas de gallos fueron llevadas a Puerto Rico por los españoles en el siglo XVI y la ley puertorriqueña las llama un “derecho cultural de todos los puertorriqueños”. Puerto Rico estima que las peleas de gallo sostienen más de 11.000 empleos y generan unos 65 millones de dólares anuales en el territorio.

Dos cortes inferiores habían fallado ya de parte del gobierno y dicho que el Congreso actuó apropiadamente.

EEUU: Corte Suprema votó a favor de la permanencia de la ley de aborto de Texas

El Tribunal Supremo de Estados Unidos se negó a bloquear una ley de Texas que prohíbe la mayoría de los abortos después de seis semanas de embarazo, permitiendo que una medida que entró en vigencia el miércoles permanezca en vigor como la restricción del aborto más estricta en la nación, informó Bloomberg.com.

La votación fue de 5 a favor y 4 en contra, y el presidente del Tribunal Supremo, John G. Roberts Jr., se unió a los tres miembros liberales de la corte en desacuerdo.

Los jueces rechazaron las llamadas de los proveedores de servicios de aborto para suspender la ley mientras avanza la lucha legal contra una ley que ignora los derechos reproductivos de la mujer.

La medida del Supremo, una respuesta a una solicitud de emergencia de los proveedores de servicios de aborto en el estado de Texas, se produjo menos de un día después de que la ley entró en vigencia, restringiendo severamente el acceso al procedimiento.

Quienes impugnan la ley de aborto de Texas dijeron que la medida prohibirá el aborto en al menos el 85% de los pacientes en el estado y obligará a muchas clínicas a cerrar.

El rechazo del Tribunal Supremo a suspender la aplicación de esta ley marca un momento decisivo, permitiendo que una ley en desacuerdo con los precedentes de ese mismo tribunal que protegen el derecho al aborto hasta mucho más tarde en el embarazo.

La orden insinúa que los jueces conservadores de la corte pueden estar listos para anular esos precedentes, incluido el histórico fallo Roe v. Wade de 1973, cuando consideren un caso separado del estado de Mississippi durante el período de nueve meses que comienza en octubre.

La ley de Texas entró en vigencia el miércoles, lo que provocó que los servicios de aborto se cerraran en gran medida en el estado.

La ley prohíbe específicamente los abortos después de que se detecta un latido fetal, que puede ser tan temprano como a las seis semanas, antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas.

Tampoco hace excepciones para los embarazos que son el resultado de una violación o un incesto, si se detecta un latido del corazón y ofrece al menos $10,000 dólares a los ciudadanos que demanden con éxito a cualquier persona que ayude a las personas embarazadas a hacerse abortos que violen estas prohibiciones.

Con información de La Opinión.com

Corte Suprema de Estados Unidos rechaza invalidar el Obamacare

La Corte Suprema de Estados Unidos se negó este jueves (17.06.2021) a derogar la emblemática ley de salud del expresidente demócrata Barack Obama, lo que permitirá a millones de estadounidenses seguir contando con cobertura médica.

La decisión del máximo tribunal, tomada por una mayoría de siete de sus nueve jueces, supone un revés para el expresidente republicano Donald Trump, que intentó por todos los medios suprimir la ley, mejor conocida como Obamacare.

La resolución, la tercera que toma sobre esta ley, se basó en un argumento jurídico según el cual Texas (sur) y los otros estados republicanos que presentaron el recurso no tenían base para hacerlo.

En su forma original, el Obamacare obligaba a todos los estadounidenses, incluso los que gozan de buena salud, a comprar un seguro o enfrentar sanciones económicas y obligaba a las empresas a admitir a todos los clientes potenciales, independientemente de su estado de salud.

Esta reforma proporcionó cobertura de salud a 31 millones de estadounidenses que antes no la tenían, según el gobierno de Joe Biden, pero los republicanos siempre han considerado que la obligatoriedad del seguro es un abuso de poder del gobierno.

La Corte Suprema avaló la ley en 2012, al dictaminar que las sanciones económicas podían considerarse impuestos y justificaban la intervención del gobierno.

Cuando llegó a la Casa Blanca, Trump intentó derogarla  en el Congreso pero sufrió una amarga derrota. Sin embargo, los legisladores republicanos lograron modificarla en 2017, al reducir a cero las multas por falta de seguro.

La decisión del máximo tribunal, tomada por una mayoría de siete de sus nueve jueces, supone un revés para el expresidente republicano Donald Trump, que intentó por todos los medios suprimir la ley, mejor conocida como Obamacare.

La resolución, la tercera que toma sobre esta ley, se basó en un argumento jurídico según el cual Texas (sur) y los otros estados republicanos que presentaron el recurso no tenían base para hacerlo.

En su forma original, el Obamacare obligaba a todos los estadounidenses, incluso los que gozan de buena salud, a comprar un seguro o enfrentar sanciones económicas y obligaba a las empresas a admitir a todos los clientes potenciales, independientemente de su estado de salud.

Esta reforma proporcionó cobertura de salud a 31 millones de estadounidenses que antes no la tenían, según el gobierno de Joe Biden, pero los republicanos siempre han considerado que la obligatoriedad del seguro es un abuso de poder del gobierno.

La Corte Suprema avaló la ley en 2012, al dictaminar que las sanciones económicas podían considerarse impuestos y justificaban la intervención del gobierno.

Cuando llegó a la Casa Blanca, Trump intentó derogarla  en el Congreso pero sufrió una amarga derrota. Sin embargo, los legisladores republicanos lograron modificarla en 2017, al reducir a cero las multas por falta de seguro.

Sin embargo, la tercera impugnación a la ley en la Corte Suprema terminó de la misma forma como ocurrió con las otras dos: Con la mayoría del máximo tribunal norteamericano rechazando los intentos de deshacer la ley o eliminarla por completo.

Los jueces nominados por Trump: Amy Coney Barrett, Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, dividieron sus votos. Kavanaugh y Barrett se sumaron a la mayoría. Gorsuch estaba en desacuerdo, y firmó la opinión en disenso del juez Samuel Alito.

El juez Stephen Breyer escribió a nombre del tribunal que los estados y las personas que presentaron la demanda federal “no demostraron tener legitimación procesal para afirmar que es inconstitucional la disposición de la ley de una cobertura esencial mínima”.

En desacuerdo, Alito escribió que “la decisión de hoy es el tercer capítulo de nuestra épica trilogía de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, y sigue la misma ruta que los capítulos uno y dos. En los tres episodios, en los que la Ley de Cuidado de Salud Asequible ha enfrentado una amenaza seria, la Corte ha salido al rescate”. Alito también se opuso a la ley en los dos casos anteriores en 2012 y 2015.

Supremo americano protege a indocumentados con nueva decisión

La Corte Suprema de los Estados Unidos tomó una decisión que podría ayudar a miles de inmigrantes a detener sus procesos de deportación.

La opinión del juez Neil Gorsuch prohíbe que los inmigrantes a punto de ser deportados reciban la información por separado del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo cual les impida buscar una solución legal.

El juez Gorsuch señala que los inmigrantes con órdenes de deportación pueden buscar un “alivio discrecional”, si pueden demostrar su estancia en Estados Unidos durante 10 años continuos.

Hay casos en que la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) envía notificaciones por separado a los inmigrantes, lo cual limita sus opciones legales, al acusar que “el reloj” de la estancia de esas personas se detiene cuando reciben la última notificación.

Los jueces del Máximo Tribunal descartaron que así fuera y prohíbe enviar por separado las notificaciones sobre procesos de deportación.

“Un aviso que omita cualquier parte de esta información requerida por ley no activa la regla del tiempo de detención”, dice la opinión del juez Gorsuch.

La decisión fue respaldada por otros seis jueces, pero rechazada por Brett Kavanaugh –nombrado por el expresidente Donald Trump— y Samuel Alito.

La Corte Suprema atendió el caso de Agusto Niz-Chávez, a quien las autoridades le notificaron cargos en su contra primero y, dos meses después, la fecha y lugar de su audiencia ante un tribunal migratorio.

“El gobierno ordenó la remoción del peticionario Agusto Niz-Chávez y le envió un documento con los cargos en su contra”, dice la opinión. “Dos meses después envió un segundo documento, proporcionando al Sr. Niz-Chávez la hora y el lugar de su audiencia”.

Las autoridades migratorias argumentaron que la información proporcionada al inmigrante detenía “el reloj” de estancia en el país, pero los jueces rechazaron esa afirmación.

Corte Suprema de EEUU rechaza intento de Trump de invalidar victoria de Biden en varios estados

La Suprema Corte de los Estados Unidos rechazó este viernes la demanda del fiscal general del estado de Texas de bloquear los resultados electorales en cuatro estados clave de las elecciones presidenciales que fueron ganados por Joe Biden.

La decisión del Supremo, reportada por CNN, constituye el golpe definitivo en las aspiraciones de Donald Trump de invalidar el triunfo de Biden. Tres jueces de la Suprema Corte fueron puestos por el Presidente.

Corte Suprema rechaza intento de revertir el resultado de las elecciones en Pensilvania

La Corte Suprema denegó este martes el intento de los socios del presidente Donald Trump de revertir el resultado electoral en Pensilvania, que dio al presidente electo Joe Biden la victoria hace más de un mes.

En su breve fallo, la corte no explica sus razones ni especificó si había habido algún voto en contra de la decisión. Fue la primera solicitud para retrasar o revocar el resultado electoral que ha tenido que tomar el Supremo.

La demanda al mayor tribunal del país forma parte de la escenificación del actual presidente y sus abogados contra los triunfos del demócrata Biden en varios estados clave. Han pedido recuentos, han impugnado los resultados y el propio Trump hasta ha intervenido personalmente para que los estados cambien el sentido del voto electoral.

El magnate republicano llamó dos veces la semana pasada al portavoz de la Cámara de Representantes de Pensilvania para hacer una solicitud extraordinaria que revirtiera su derrota en el estado. Sin embargo, el portavoz Bryan Cutler le dijo al presidente que no tenía autoridad para intervenir u ordenar a la legislatura una sesión especial, según publicó The Washington Post.

Republicanos allanan camino a jueza nominada por Trump para ser electa hoy al Tribunal Supremo de EEUU

El Senado de Estados Unidos quedó ayer domingo a un paso de confirmar a la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett, nominada por el presidente, Donald Trump, para cubrir la vacante que dejó en el Tribunal Supremo la fallecida magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg.

Por 51 votos a favor y 48 en contra, la mayoría republicana del Senado aprobó una moción que inicia una cuenta atrás de 30 horas hasta la votación final sobre Barrett.

Se espera que ese voto se produzca en el pleno del Senado a última hora de la tarde del lunes, y está previsto que salga adelante, por lo que la jueza podría incorporarse al Supremo este mismo lunes o el martes, a una semana de la elección presidencial.

Inusual sesión

En una inusual sesión de fin de semana, la mayoría republicana en el Senado superó en votos a los demócratas y barrió un obstáculo en el procedimiento para la nominación de Barrett.

El proceso de nominación de Barrett, que esencialmente aseguraría una mayoría conservadora de 6 a 3 en la Corte Suprema, se ha movido a una velocidad poco común.

Trump, que va rezagado en las encuestas contra el candidato demócrata Joe Biden, ha dicho que quiere que Barrett, de 48 años, sea confirmada antes de la elección del 3 de noviembre para que esté en ese puesto en caso de que la corte tenga que abordar alguna cuestión relacionada con las elecciones.

Dos senadoras republicanas, Susan Collins, que enfrenta una dura reelección en Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska, votaron en contra del avance del proceso después de decir durante las últimas semanas que se oponían a confirmar a un juez en una fecha tan cerca a las elecciones presidenciales.

El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, dio prioridad al proceso de confirmación en la cámara alta sobre otros asuntos, incluido un nuevo proyecto de ley para aliviar económicamente a millones de estadounidenses y a empresas y autoridades locales duramente afectadas por el coronavirus.

Los demócratas advirtieron que Barrett terminaría votando para desarticular el Obamacare, que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y tal vez ayudaría a anular la ley del caso Roe contra Wade, que representa la histórica decisión aprobada en 1973 para protege el derecho al aborto.

El presidente Trump anuncia a Amy Coney Barrett para la Corte Suprema

El presidente Donald Trump dijo el sábado que está nominando a Amy Coney Barrett, una jueza conservadora de la corte federal de apelaciones, para suceder a la difunta juez Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema de Estados Unidos.

Trump lo calificó como un “momento de mucho orgullo”, y dijo que Barrett era una mujer de “intelecto imponente” y “lealtad inquebrantable a la Constitución”.

La nominación esperada se produce en un momento crítico de la historia, ya que el presidente cuestiona abiertamente la integridad de las próximas elecciones y no se ha comprometido con una transferencia pacífica del poder en caso de que pierda.

En repetidas ocasiones Trump ha dicho que la Corte Suprema necesitaba llenar los nueve escaños antes del día de las elecciones, en caso de que la corte tuviera que evaluar la legalidad de las boletas electorales enviadas por correo a los estadounidenses en todo el país en medio de la pandemia de coronavirus.

Y varios casos importantes se vislumbran en el horizonte inmediato, en caso de que se confirme tan rápidamente como esperan los republicanos, incluido uno que podría determinar el destino de la Ley del Cuidado de Salud Accesible (Obamacare).