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Corte Suprema de EEUU rechaza intento de Trump de invalidar victoria de Biden en varios estados

La Suprema Corte de los Estados Unidos rechazó este viernes la demanda del fiscal general del estado de Texas de bloquear los resultados electorales en cuatro estados clave de las elecciones presidenciales que fueron ganados por Joe Biden.

La decisión del Supremo, reportada por CNN, constituye el golpe definitivo en las aspiraciones de Donald Trump de invalidar el triunfo de Biden. Tres jueces de la Suprema Corte fueron puestos por el Presidente.

Corte Suprema rechaza intento de revertir el resultado de las elecciones en Pensilvania

La Corte Suprema denegó este martes el intento de los socios del presidente Donald Trump de revertir el resultado electoral en Pensilvania, que dio al presidente electo Joe Biden la victoria hace más de un mes.

En su breve fallo, la corte no explica sus razones ni especificó si había habido algún voto en contra de la decisión. Fue la primera solicitud para retrasar o revocar el resultado electoral que ha tenido que tomar el Supremo.

La demanda al mayor tribunal del país forma parte de la escenificación del actual presidente y sus abogados contra los triunfos del demócrata Biden en varios estados clave. Han pedido recuentos, han impugnado los resultados y el propio Trump hasta ha intervenido personalmente para que los estados cambien el sentido del voto electoral.

El magnate republicano llamó dos veces la semana pasada al portavoz de la Cámara de Representantes de Pensilvania para hacer una solicitud extraordinaria que revirtiera su derrota en el estado. Sin embargo, el portavoz Bryan Cutler le dijo al presidente que no tenía autoridad para intervenir u ordenar a la legislatura una sesión especial, según publicó The Washington Post.

Republicanos allanan camino a jueza nominada por Trump para ser electa hoy al Tribunal Supremo de EEUU

El Senado de Estados Unidos quedó ayer domingo a un paso de confirmar a la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett, nominada por el presidente, Donald Trump, para cubrir la vacante que dejó en el Tribunal Supremo la fallecida magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg.

Por 51 votos a favor y 48 en contra, la mayoría republicana del Senado aprobó una moción que inicia una cuenta atrás de 30 horas hasta la votación final sobre Barrett.

Se espera que ese voto se produzca en el pleno del Senado a última hora de la tarde del lunes, y está previsto que salga adelante, por lo que la jueza podría incorporarse al Supremo este mismo lunes o el martes, a una semana de la elección presidencial.

Inusual sesión

En una inusual sesión de fin de semana, la mayoría republicana en el Senado superó en votos a los demócratas y barrió un obstáculo en el procedimiento para la nominación de Barrett.

El proceso de nominación de Barrett, que esencialmente aseguraría una mayoría conservadora de 6 a 3 en la Corte Suprema, se ha movido a una velocidad poco común.

Trump, que va rezagado en las encuestas contra el candidato demócrata Joe Biden, ha dicho que quiere que Barrett, de 48 años, sea confirmada antes de la elección del 3 de noviembre para que esté en ese puesto en caso de que la corte tenga que abordar alguna cuestión relacionada con las elecciones.

Dos senadoras republicanas, Susan Collins, que enfrenta una dura reelección en Maine, y Lisa Murkowski, de Alaska, votaron en contra del avance del proceso después de decir durante las últimas semanas que se oponían a confirmar a un juez en una fecha tan cerca a las elecciones presidenciales.

El líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell, dio prioridad al proceso de confirmación en la cámara alta sobre otros asuntos, incluido un nuevo proyecto de ley para aliviar económicamente a millones de estadounidenses y a empresas y autoridades locales duramente afectadas por el coronavirus.

Los demócratas advirtieron que Barrett terminaría votando para desarticular el Obamacare, que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y tal vez ayudaría a anular la ley del caso Roe contra Wade, que representa la histórica decisión aprobada en 1973 para protege el derecho al aborto.

El presidente Trump anuncia a Amy Coney Barrett para la Corte Suprema

El presidente Donald Trump dijo el sábado que está nominando a Amy Coney Barrett, una jueza conservadora de la corte federal de apelaciones, para suceder a la difunta juez Ruth Bader Ginsburg en la Corte Suprema de Estados Unidos.

Trump lo calificó como un “momento de mucho orgullo”, y dijo que Barrett era una mujer de “intelecto imponente” y “lealtad inquebrantable a la Constitución”.

La nominación esperada se produce en un momento crítico de la historia, ya que el presidente cuestiona abiertamente la integridad de las próximas elecciones y no se ha comprometido con una transferencia pacífica del poder en caso de que pierda.

En repetidas ocasiones Trump ha dicho que la Corte Suprema necesitaba llenar los nueve escaños antes del día de las elecciones, en caso de que la corte tuviera que evaluar la legalidad de las boletas electorales enviadas por correo a los estadounidenses en todo el país en medio de la pandemia de coronavirus.

Y varios casos importantes se vislumbran en el horizonte inmediato, en caso de que se confirme tan rápidamente como esperan los republicanos, incluido uno que podría determinar el destino de la Ley del Cuidado de Salud Accesible (Obamacare).

Extraoficial: Trump nominará a la jueza ultraconservadora Amy Coney Barrett para la Corte Suprema

El presidente Donald Trump, nominará hoy sábado a la jueza conservadora Amy Coney Barrett para cubrir la vacante dejada en el Tribunal Supremo por el fallecimiento hace una semana de la magistrada progresista Ruth Bader Ginsburg, informaron este viernes medios de comunicación.

Según la cadena de televisión CNN, que citó varias fuentes de alto rango del Partido Republicano, la Casa Blanca ha indicado que pretende nominar a Barrett durante las conversaciones con varios dirigentes de la formación política conservadora en el Congreso del país.

Las fuentes de la CNN, no obstante, indicaron que existe la posibilidad de que Trump cambie su elección a última hora.

El diario The New York Times, que citó a personas conocedoras del proceso, confirmó que Trump ha elegido a Barrett, que actualmente sirve en la Corte de Apelaciones del Séptimo Circuito, con sede en Chicago, para suceder a Ginsburg, tras mantener con ella una reunión esta semana en la Casa Blanca.

De acuerdo con las fuentes del rotativo, el presidente quedó impresionado con esta jueza, sobre la que reputados juristas habrían hablado como una futura Antonin Scalia, el magistrado conservador del Supremo fallecido en 2016 y del que Barrett fue secretaria judicial.

sas mismas fuentes también avisaron de que es habitual que Trump cambie de planes en el último momento, y que por ahora se desconoce si se ha entrevistado con otras candidatas al puesto.

Barrett, católica y de 48 años, es la antítesis de Ginsburg, considerada como un icono feminista, al menos en lo que se refiere al derecho al aborto, que defiende recortar en la mayoría de supuestos.

Está previsto que Trump presente a su nominada al Supremo mañana sábado, después de que el fin de semana pasado adelantó que sería una mujer.

La favorita en la lista es Barrett; seguida de la cubana estadounidense Bárbara Lagoa, de 52 años, y de Allison Jones Rushing, de solo 38; además de una abogada de la Casa Blanca, Kate Todd, según fuentes cercanas al proceso de selección citadas por The New York Times.

Todas ellas se ajustan supuestamente a los criterios que Trump ha asegurado buscar en una jueza, con el objetivo de ganarse el favor y los votos de la derecha cristiana: la oposición al aborto y la defensa férrea del derecho a portar armas.

De resultar confirmada por el Senado, donde el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, ya anunció que someterá a voto a la candidata elegida por el mandatario, sería la tercera persona nominada por Trump en llegar al Supremo, tras los jueces Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh.

Con su posible ascensión a esa corte, la persona nominada por Trump consolidaría la mayoría de derechas en el tribunal con seis jueces conservadores y tres progresistas.

Los candidatos de Trump a la Corte Suprema son una señal de alarma para los demócratas

Donald Trump ha presentado su lista de candidatos para ocupar puestos de jueces en la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. A primera vista, la cuestión parece algo  macabra, ya que esos jueces son nombrados de forma vitalicia, es decir, que Trump solo podría sentar en el estrado a uno de sus propios candidatos cuando muera o enferme gravemente uno de los nueve jueces que ahora conforman la máxima autoridad judicial estadounidense.

En ese sentido, suele especularse con la salud de Ruth Bader Ginsburg, de 87 años, la juez más anciana de la Corte Suprema. Este verano se supo que Bader Ginsburg tuvo que someterse de nuevo a una quimioterapia, pero ella, liberal defensora de los derechos de la mujer, ya ha dejado claro que no desea abandonar su puesto.

Una jugada estratégica en la batalla electoral

Así pues, en la Corte Suprema no hay a la vista a corto plazo vacantes donde Trump, en caso de vencer en las elecciones de noviembre de 2020, pueda sentar de por vida a uno de sus jueces. A pesar de ello, haber revelado su lista de candidatos a la Corte Suprema no es un paso precipitado, sino una astuta jugada estratégica. Dos meses antes de los comicios, Trump quiere atraer a aquellos votantes conservadores que hasta ahora no estaban seguros de si realmente desean darle su voto a Trump.

Carla Bleiker, corresponsal de DW en Washington.

Durante la rueda de prensa en la que anunció los nombres de sus nominados, entre otros, el polémico senador Ted Cruz, Trump hizo una clara advertencia: los candidatos a la Corte Suprema de Joe Biden quitarán las armas a los estadounidenses, legalizarán el aborto durante la gestación avanzada y abolirán  la pena de muerte. El mensaje que lanza Trump con su lista es claro: “De acuerdo, no les gusta todo lo que presidente hace y postea por Twitter, pero si quieren leyes conservadoras que protejan sus valores tradicionales, deben votar por Trump”.

Señal de alerta para la América liberal

Ya antes de las elecciones de 2016, Trump presentó su lista de posibles candidatos a la Corte Suprema, con el fin de convencer a republicanos recalcitrantes de votar como presidente de EE. UU. a un antiguo moderador de reality shows. Y su estrategia tuvo éxito. La lista que ahora acaba de hacer pública debería suponer una señal de alerta para los votantes liberales. Actualmente, los jueces conservadores ya son mayoría en la Corte Suprema, con una proporción de cinco a cuatro. Y persiste la incertidumbre sobre si Ruth Bader Ginsburg aguantará otros cuatro años.

Joe Biden no es el candidato soñado por todos los demócratas y esta afirmación aplica sobre todo a votantes jóvenes y progresistas. Pero precisamente este grupo debe tener claro que las opciones a un segundo mandato de Trump mejoran si el día de las elecciones se queda en casa y no vota. Durante un segundo período de gobierno, Trump podría ocupar con toda probabilidad al menos uno de los puestos de juez de la Corte Suprema con uno de sus candidatos. Para los votantes liberales estadounidenses sería una catástrofe que existiera una mayoría fuerte en el más elevado tribunal de Justicia estadounidense, que durante décadas decide sobre temas como el aborto y los derechos LGTB.

Fallece a los 87 años la jueza liberal del Supremo federal Ruth Bader Ginsburg

La jueza de la Corte Suprema Ruth Bader Ginsburg, una diminuta pero destacada defensora de los derechos de las mujeres que se convirtió en la segunda mujer de la corte, murió el viernes en su casa en Washington. Tenía 87 años.

Ginsburg murió de complicaciones de cáncer de páncreas metastásico, dijo el tribunal.

Ginsburg anunció en julio que se estaba sometiendo a un tratamiento de quimioterapia para las lesiones en el hígado, la última de sus varias batallas contra el cáncer.

Ginsburg pasó sus últimos años en el banquillo como líder indiscutible del ala liberal de la corte y se convirtió en una especie de estrella de rock para sus admiradores. Las mujeres jóvenes parecían abrazar especialmente a la abuela judía de la corte, llamándola cariñosamente la Notorious RBG, por su defensa de los derechos de las mujeres y las minorías, y la fuerza y ​​resistencia que demostró frente a pérdidas personales y crisis de salud.

Esos problemas de salud incluyeron cinco episodios de cáncer que comenzaron en 1999, caídas que resultaron en costillas rotas, inserción de un stent para despejar una arteria bloqueada y una variedad de otras hospitalizaciones después de que cumplió 75 años.

Se resistió a los llamados de los liberales a retirarse durante la presidencia de Barack Obama en un momento en que los demócratas ocupaban el Senado y se podría haber confirmado un reemplazo con puntos de vista similares. En cambio, es casi seguro que el presidente Donald Trump intentará empujar al sucesor de Ginsburg a través del Senado controlado por los republicanos, y mover la corte conservadora aún más a la derecha.

La jueza Ruth Bader Ginsburg tiene cáncer de hígado y asegura que no dejará la corte

La jueza liberal del Tribunal Supremo de EE.UU. Ruth Bader Ginsburg anunció este viernes que está recibiendo tratamiento de quimioterapia para combatir un cáncer de hígado, pero aseguró que no tiene planes de jubilarse a pesar de la enfermedad.

La magistrada, de 87 años, la mayor de la corte, explicó en un comunicado que la quimioterapia está dando buenos resultados.

“A menudo he dicho que seguiré siendo un miembro de la corte siempre que pueda hacer este trabajo por completo. Sigo siendo completamente capaz de hacer eso”, sostuvo en su nota, difundida por la oficina de prensa del Tribunal Supremo.

Ginsburg detalló que el cáncer fue detectado en febrero durante una revisión médica rutinaria, de manera que se le hizo una biopsia y el 19 de mayo comenzó a recibir quimioterapia.

Su último análisis, el 7 de julio, mostró que ha habido una “significativa reducción de las lesiones del hígado y que no hay nueva enfermedad”.

La jueza explicó que dos veces por semana recibirá quimioterapia para mantener el cáncer “a raya” y podrá mantener una “rutina diaria activa” con su trabajo en el tribunal más importante del país.

Aseguró, además, que el cáncer no tiene nada que ver con sus recientes hospitalizaciones.

Justo este miércoles, Ginsburg fue dada de alta del Johns Hopkins de Baltimore (Maryland) después de haber sido ingresada el día anterior con fiebre y escalofríos por una posible infección.

Designada por el expresidente Bill Clinton en 1993, Ginsburg es la jueza de más avanzada edad de los nueve que conforman el Supremo y en los últimos años ha tenido problemas de salud que han forzado varios ingresos hospitalarios.

La jueza ha luchado antes contra el cáncer: en 2009 superó un cáncer de páncreas, en 2018 tuvieron que extirparle unos nódulos malignos de su pulmón izquierdo y, en el verano de 2019 reapareció en el páncreas ese mal, aunque logró superarlo.

El cáncer también le arrebató al amor de su vida, su esposo, Martin Ginsburg, fallecido en 2010.

Ginsburg lleva los últimos 27 años en el Trinbunal Supremo, donde llegó en 1993 como la segunda mujer de la historia que ocupa un puesto en esta corte, después de toda una carrera dedicada a causas feministas y a los derechos civiles.

La salud de la magistrada, por su avanzada edad, tiene en vilo al país, especialmente a las filas progresistas, que temen que si Ginsburg abandona el Supremo, su sustituto sea elegido por el presidente, Donald Trump, para ampliar la ya existente mayoría conservadora de la corte más importante del país.

El presidente y la magistrada han mantenido una difícil relación después de que Ginsburg lo calificara de “farsante” antes de las elecciones de 2016, un comentario del que tuvo que retractarse y que provocó que Trump pidiera su dimisión.

El Supremo está compuesto por nueve jueces con puestos vitalicios, actualmente 5 conservadores y 4 liberales.

La Corte Suprema de EE.UU. bloquea el intento de Trump de poner fin al DACA

Una medida “arbitraria y caprichosa”.

Así calificó la Corte Suprema de Estados Unidos la decisión de Donald Trump en 2017 de rescindir el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) que protege de la deportación a unos 700.000 jóvenes indocumentados en EE.UU., los llamados dreamers (“soñadores”).

En una resolución con 5 votos a favor y 4 en contra, los jueces del máximo tribunal estadounidense ratificaron este jueves fallos de cortes inferiores que hallaron que la decisión de Trump de poner fin al programa creado en 2012 por su predecesor Barack Obama fue ilegal.

El juez conservador John Roberts se alineó con los cuatro jueces progresistas para determinar que las acciones del gobierno fueron “arbitrarias y caprichosas” bajo la ley federal de Procedimiento Administrativo.

Este fallo significa que casi 700.000 jóvenes indocumentados inscritos en DACA que entraron en EE.UU. sin papeles cuando eran niños, la mayoría nacidos en México y otros países latinoamericanos, seguirán protegidos de la deportación y podrán aspirar a obtener permisos de trabajo renovables cada dos años.

La decisión supone un fuerte revés para Trump, el segundo en una semana en que la Corte también falló a favor de la protección laboral de las minorías sexuales.

El programa DACA les otorga a los dreamers un permiso temporal de trabajo que, al igual que la protección contra la deportación, debían renovar cada dos años.

Los jóvenes que califican para el programa deben cumplir una serie de requisitos educativos y no tener antecedentes penales.

Crecieron, estudian y trabajan en Estados Unidos, país al que consideran su casa.

Según cifras del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés), desde 2012 unas 800.000 personas han sido beneficiarias del DACA.

De estas, unas 40.000 solicitaron y obtuvieron un permiso de residencia permanente, popularmente conocido como greencard, y unas 70.000 no quisieron o no pudieron renovar el permiso cuando este venció.

Así, para septiembre de 2017, cuando Trump decidió poner fin al programa, el USCIS estimaba que había unos 690.000 beneficiarios activos.

Un 90% de ellos vienen de América Latina.

De acuerdo a los datos oficiales, los mexicanos representan casi 80% de todos los dreamers con unos 548.000 beneficiarios del DACA.