La canciller federal de Alemania, Angela Merkel, se ha mostrado muy preocupada por el actual desarrollo de la epidemia de coronavirus en Alemania y expresado su temor a que las cifras se disparen en los próximos meses como sucede actualmente en Francia o España. Si no se combaten eficazmente los focos locales «tendremos en Navidades 19.200 infecciones diarias», advirtió Merkel.

Es necesario evitar a toda costa que el número de contagios aumente en las próximas semanas «de forma exponencial», añadió la canciller, que puso además en duda la voluntad del gobierno regional de la ciudad estado de Berlín de tomar medidas drásticas si el número de infecciones en la capital alemana sigue incrementándose como hasta ahora. «En Berlín tiene que pasar algo», afirmó tajantemente la jefa del gobierno germano, preocupada por la posibilidad de que los contagios alcancen los niveles que se registran en Madrid o París.

El céntrico distrito de Berlín-Mitte es, junto a otras tres circunscripciones en Alemania, el único lugar en el que la tasa de infección supera actualmente los 50 casos por cada 100.000 habitantes, según el registro del Instituto Robert Koch (RKI), responsable de coordinar las medidas nacionales contra la epidemia.

El instituto de virología atribuye el fuerte incremento a gente joven, viajeros internacionales y los participantes en fiestas, que se contagian entre sí y propagan el virus en sus hogares y familias. Otros distritos de la capital alemana como Neukölln, Tempelhof-Schöneberg, Friedrichshain-Kreuzberg o Charlottenburg-Wilmersdorf se acercan peligrosamente al límite con el que el RKI marca las regiones de riesgo.

En Alemania se registraron hoy 1.192 nuevos casos certificados de coronavirus, aunque la cifra es imprecisa, ya que el fin de semana se contabilizan los contagios de manera deficiente. El sábado fueron 2.507 los nuevos casos contabilizados, la cifra más elevada desde finales de abril pasado.

Merkel subrayó además la necesidad de sentar prioridades ante la pandemia. «Mantener la economía en funcionamiento y los colegios y guarderías abiertos. El fútbol es completamente secundario», dijo la política conservadora alemana en referencia al empeño de los equipos de la Bundesliga en permitir de nuevo el acceso de público a sus tribunas, aunque sea en número reducido.

La canciller señaló como problemáticos focos de propagación de la enfermedad las fiestas privadas, las visitas a los locales gastronómicos y las ceremonias religiosas. Es el caso del brote registrado en una fiesta familiar en la localidad germano occidental de Bielefeld que ha obligado a poner en cuarentena domiciliaria a 1.700 personas y al cierre de diez colegios. Un total de 36 personas que participaron en una fiesta privada celebrada en esa localidad han dado positivo hasta ahora de coronavirus. Tras rastrear a sus personas de contacto las autoridades dictaron la orden de cuarentena para ese casi millar de afectados.