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La pandemia sigue afectando el desempeño de la economía de los Estados Unidos

Según lo informó el departamento del trabajo de los Estados Unidos, el número de estadounidenses que solicitaron beneficios por desempleo volvió a ascender, con un total de 898.000 en la semana que terminó el 10 de octubre.
A casi ocho meses del inicio de la pandemia en ese país, la cifra de personas que solicitan por primera vez beneficios de desempleo se mantiene los 800.000 por mes, una señal de que la pandemia del COVID- 19 sigue afectando a la economía americana.
La agencia de noticias Reuters señaló que la cifra divulgada por la entidad pública este jueves superó en 50.000 puestos de trabajo a la reportada la semana anterior, de 845.000 solicitudes.
Citó datos del departamento del trabajo que señalaban que la economía de los Estados Unidos solo recuperó 10,7 millones de los 22 millones de empleos que se perdieron durante los primeros meses del confinamiento de la economía americana.
El reporte oficial señaló que cientos de miles de puestos de empleos de las líneas aéreas y del sector turismo son los más comprometidos, en tanto que los gobiernos estatales agotaron sus presupuestos destinados al apoyo a los desempleados. Una recuperación de la ocupación laboral dependerá de la ayuda del gobierno federal.
El choque entre el gobierno de Trump y el Congreso ha impedido que se acuerde la aprobación de un nuevo paquete de estímulo a desempleados y a empresas. Esto hace que analistas de mercado independientes y líderes sindicales estadounidenses no sean optimistas en cuanto a la masiva generación de puestos de trabajo en la unión americana.
Destacó el departamento del Tesoro de los Estados Unidos que la mayor cantidad histórica de solicitudes de beneficios por desempleo antes de la pandemia del COVID-19 fue de 665.000 durante la recesión de los años 2007, 2008 y 2009.

Cae la bolsa tras negativa de Trump a un nuevo estímulo económico

El mercado de valores sufrió un fuerte descenso el martes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara en un tuit que suspendía hasta después de las elecciones del 3 de noviembre las negociaciones con la oposición para aprobar una partida millonaria como estímulo económico.

Trump acusó a la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nanci Pelosi, de mantenerse aferrada en su propuesta de 2,4 billones de dólares como rescate a las economías afectadas por la COVID-19, una cifra que dista de la propuesta republicana.

“Rechazo su solicitud y miro hacia el futuro de nuestro país”, aseveró el mandatario, y agregó: “He dado instrucciones a mis representantes para que dejen de negociar hasta después de las elecciones”, escribió Trump.

La propuesta de los republicanos es de 1,6 billones de dólares. Trump sostuvo que los demócratas buscan financiamiento para “estados demócratas, mal administrados y con alto nivel de delincuencia”.

Estudio de UCLA: incluir a indocumentados en programas de estímulo ayudaría a economíaUn estudio de la Universidad de California en Los Ángeles concluye que la exclusión de trabajadores indocumentados y sus familias de recibir fondos de estímulo a causa de la pandemia estaría causando pérdidas de miles de millones de dólares en actividad económica.

Pelosi, en tanto respondió en una declaración publicada inmediatamente: “Apartarse de las conversaciones sobre el coronavirus demuestra que el presidente Trump no está dispuesto a aplastar el virus (…). Muestra su desdén por la ciencia, su desdén por nuestros héroes”.

La presidenta de la Cámara Baja dijo que “claramente, la Casa Blanca está en completo caos” y acusó a la administración de rechazar las recomendaciones hechas por el director de la reserva Federal, Jerome Powell, quien declaró que “muy poco apoyo conduciría a una recuperación débil, creando dificultades innecesarias para los hogares y las empresas”.

El Promedio Industrial Dow Jones cayó 375,88 puntos, o un 1,34%, a 27.772,76; el S&P 500 perdió 47,68 puntos, o 1,40%, a 3.360,95; y el Nasdaq Composite cayó 177,88 puntos, o 1,57%, a 11.154,60.

Funcionarios del gobierno americano apoyan a un nuevo plan de ayuda económica

El presidente de la Reserva Federal Jerome Powell y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin expresaron el martes un optimismo cauteloso de que la economía estadounidense se está recuperando de la recesión inducida por la pandemia, pero advirtieron que probablemente se necesite más ayuda del gobierno.

Powell le dijo a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes que cree que la economía se está “recuperando”. Mnuchin, el principal portavoz económico del gobierno del presidente Donald Trump, proclamó que el país se encuentra “en medio de la recuperación económica más rápida de cualquier crisis en la historia” desde la Gran Depresión de la década de 1930.

En un tono más cauteloso, Powell observó que el mercado laboral ha recuperado sólo la mitad de los 22 millones de empleos que se perdieron en marzo y abril, cuando el virus aplastó la economía de Estados Unidos, provocando una recesión.

Ambos funcionarios subrayaron que los principales sectores de la economía siguen sufriendo.

Algunos legisladores republicanos se quejaron de que los demócratas de la Cámara de Representantes estaban bloqueando la aprobación de un mayor alivio debido a su insistencia en lograr un paquete más amplio que el que los legisladores republicanos están dispuestos a respaldar.

Mnuchin aseguró que estaba listo para reanudar las negociaciones y que el gobierno de Trump está dispuesto a apoyar una legislación independiente para impulsar el apoyo a través del Programa de Protección de Cheques de Pago, que beneficia a las pequeñas empresas.

“Estamos en una situación muy diferente de la que estábamos la última vez”, cuando el Congreso promulgó casi 3 billones de dólares en ayuda financiera de emergencia, dijo Mnuchin. “En ese momento, toda la economía estaba cerrada”.

Aerolíneas piden a la Casa Blanca más ayuda económica federal para no quebrar

Los directivos de las principales aerolíneas estadounidenses se reunieron ayer jueves en la Casa Blanca para pedir otra ronda de apoyo financiero federal para evitar miles de despidos inminentes.

“Hay un enorme apoyo bipartidista para una extensión del programa de pago de nóminas, que mantendría a esas personas con empleo”, dijo el director ejecutivo de American Airlines, Doug Parker, antes de una reunión con Mark Meadows, jefe de gabinete del presidente Donald Trump.

“El único problema es que no tenemos un mecanismo para lograrlo”, añadió Parker, quien estuvo acompañado de los jefes de United Airlines, Delta Air Lines, Southwest Airlines y el grupo de presión Airlines for America.

Trump ha mostrado repetidamente un fuerte apoyo a las aerolíneas, y una iniciativa para proporcionarles ayuda adicional ha obtenido el apoyo bipartidista en el Congreso.

Sin embargo, el proceso se ha truncado por una lucha entre demócratas y republicanos sobre un proyecto de ley de estímulo más amplio, que se ha prolongado durante semanas.

Las perspectivas de la industria aérea siguen siendo precarias a la luz de la pandemia del nuevo coronavirus y la consiguiente disminución de los viajes en avión.

El total de viajes de pasajeros en Estados Unidos asciende actualmente a sólo una cuarta parte del nivel que había el año pasado, según datos del gobierno.

Las aerolíneas recibieron miles de millones de dólares en apoyo federal a principios de este año, con la condición de no despedir injustificadamente a su personal hasta finales de septiembre.

EEUU: gobiernos locales planean recortes ante estancamiento de ayuda

Recortes en el financiamiento a las escuelas, las vacunas infantiles y los programas de capacitación laboral. Nuevos impuestos a los millonarios, a los cigarrillos y a la marihuana legalizada. Solicitar préstamos, sacar dinero de los fondos de emergencia y reducir el salario de los empleados del gobierno.

Estas son algunas de las medidas que los estados sopesan aplicar para apuntalar sus finanzas en medio de la drástica caída de ingresos fiscales provocada por el desplome económico a consecuencia de la pandemia de Covid-19.

Después de varios meses de estancamiento en el Congreso respecto a un nuevo paquete de ayuda contra el coronavirus, muchos estados no han podido darse el lujo de aguardar para ver si hay más recursos en camino. Algunos que han postergado sus decisiones presupuestarias se sienten frustrados debido a la incertidumbre.

El Senado federal vuelve a sesionar el martes, ante lo cual algunos gobernadores y legisladores estatales están volviendo a exhortar a que se actúe sobre propuestas que podrían proveer cientos de miles de millones de dólares adicionales a los gobiernos locales y estatales.

“Hay mucho en juego en el próximo paquete federal de estímulos, y de hacerse mal, creo que podría ser catastrófico para California”, dijo el asambleísta demócrata Phil Ting, presidente de la Comisión Presupuestaria de la Asamblea.

El presupuesto que aprobó el gobernador demócrata Gavin Newsom en junio pasado incluye 11,100 millones de dólares en recortes automáticos de gastos, y aplazamientos que entrarán en vigor el 15 de octubre, a menos que el Congreso le envíe al estado 14,000 millones de dólares en ayuda adicional. Las escuelas y universidades públicas de California, y los salarios de los empleados estatales, resultarían afectados.

Industria Aérea pide a gobiernos coordinar reapertura en Latinoamérica

La industria aérea pidió la semana pasada los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe que coordinen un proceso rápido para la reapertura del transporte, paralizado en la mayoría de los países de la región desde hace más de cinco meses debido a la pandemia de la COVID-19.

La acción coordinada para la reanudación de los vuelos comerciales internacionales debe incluir que se minimicen los requisitos de cuarentena para los viajeros, dijeron en un comunicado la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), el Consejo Internacional de Aeropuertos para la región (ACI-LAC) y la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).

Algunos de los países que ya permiten la entrada de extranjeros por las fronteras aéreas están exigiendo pruebas de COVID-19 negativas, como Bahamas, República Dominicana y Ecuador, y otros han establecido el cumplimiento de cuarentenas. 

Protocolos de bioseguridad

El mundo “necesita que la industria del transporte aéreo desempeñe un papel clave en la recuperación económica. Este sector está listo para volver a prender motores, pero necesitamos trabajar de la mano con los gobiernos para lograr que nos permitan despegar con información clara y acciones alineadas”, dijeron los gremios. 

Destacaron además que la industria del transporte aéreo “está implementando los más altos niveles y protocolos en bioseguridad”, siguiendo las recomendaciones adoptadas por el Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

La IATA, ACI-LAC y ALTA confirman “la correcta implementación de esas medidas en toda la industria y ahora necesitamos que los gobiernos, por su parte, implementen rápidamente las recomendaciones” de la industria para “recuperar los viajes de una manera segura y sostenible”.

La aviación comercial espera pérdidas este año de 84.300 millones de dólares para las aerolíneas a raíz de la pandemia, que ha generado la peor crisis en la historia de este sector.

Coca-Cola ofrece a empleados que renuncien voluntariamente

Coca-Cola anunció el viernes un plan de reestructuración de su fuerza laboral que incluirá recortes voluntarios de empleos, de acuerdo con Yahoo.

Las acciones de la empresa, que tiene un valor de mercado de $210 mil millones de dólares, ya han caído un 12% este año.

Coca-Cola dijo que ofrecerá paquetes de despido voluntario a los empleados que califiquen, comenzando con unos 4 mil trabajadores en los EE.UU., Canadá y Puerto Rico, que fueron contratados el 1 de septiembre de 2017 o antes.

La empresa prevé que su programa global de indemnizaciones le cueste entre $350 y $550 millones de dólares. Coca-Cola tenía aproximadamente 86,200 empleados en todo el mundo al 31 de diciembre, de los cuales más de 10,000 estaban en los EE.UU.

En cuanto a las operaciones, la empresa se concentrará en lanzar nuevos productos más rápidamente, mientras que las divisiones de inversiones en embotellado y empresas globales de Coca-Cola se mantendrán sin cambios.

Además, la compañía se está centrando en fortalecer sus marcas más grandes y populares. Esta estrategia la está implementando después de que la pandemia del coronavirus hizo que sus ganancias del segundo trimestre cayeran un 33%.

Arizona es el primer estado en pagar los $300 extra por desempleo

El estado de Arizona es el único que al momento está enviando los $300 dólares extra semanales por desempleo acorde con una orden ejecutiva que fue firmada por el presidente Donald Trump el 8 de agosto pasado.

Al momento del anuncio, el presidente dijo que el Gobierno federal aportará el 75 % de los fondos ($300 dólares), y los estados debían agregar el monto restante de $100, equivalente al 25 %.

El plan provocó oposición entre algunos gobernadores que expresaron abiertamente no contar con el dinero para cumplir con el pago total. Uno de éstos fue el de Nueva York, Andrew Cuomo.

Sin embargo, las autoridades en el estado anunciaron que aplicarían para la ayuda adicional del programa de “Asistencia para Salarios Perdidos”.

Esta semana trascendió además que solo tres estados cumplirían con la cifra de $400 sumando los $100 que podrían aportar según la orden ejecutiva.

Al momento, a 13 estados se les aprobó la solicitud para recibir los fondos provenientes de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias (FEMA). El Gobierno reasignaría $44 mil millones de dólares del Fondo de Ayuda para Desastres de FEMA para cumplir con los pagos de desempleo extra.

Trump: “Estamos presenciando la recuperación económica más rápida en la historia de EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que la economía de la nación se está recuperando del impacto de la pandemia de una manera nunca antes registrada en la historia de ese país.

Aseguró que los números en cuanto a recuperación son altos y sólidos y a su vez, alabó la cantidad de pruebas que están realizando en el país para detectar a tiempo los casos de COVID-19.

“Gracias a la acción decisiva de mi administración para salvar los empleos estadounidenses, es que actualmente están presenciando la recuperación económica más rápida en la historia de Estados Unidos. Y eso se debe a que la base que establecimos anteriormente, antes de que llegara el virus y llegara a nuestra costa, era muy sólida. Teníamos una base tan sólida que nos estamos recuperando mucho más rápido de lo que nadie anticipó”, dijo el mandatario desde la sala de conferencias de su club de golf en Bedminster, Nueva Jersey.

Agregó que las compras minoristas también han aumentado exponencialmente al punto de que se han “recuperado por completo”, según el presidente, diciendo además que su administración está trabajando por recuperar la industria automotriz.

Trump agregó que gracias a las rápidas decisiones de su gobierno de enviar un paquete de estímulo económico, más de 50 millones de empleos en todo el país fueron salvados durante los meses pasados.

“A través del histórico paquete de ayuda que promulgué como ley, salvamos más de 50 millones de puestos de trabajo estadounidenses, y la tasa de desempleo está bajando rápidamente, ustedes lo ha visto y creo que lo verán en los próximos dos meses, tendrán un buen informe incluso antes de las elecciones, tendrán un muy buen informe”, dijo Trump.

Con respecto a las cifras de casos positivos de COVID-19, el presidente aseguró que la gran cantidad de pruebas que están realizando en todo el país está permitiendo que se controle mejor la propagación y que incluso, hay una disminución importante en la gran mayoría de los estados de la nación.

“Casi el 85 por ciento de las jurisdicciones en todo nuestro país informan una disminución muy alta en los casos. La tasa de positividad de la prueba ha caído a solo el 6.5 por ciento, una reducción del 71 por ciento desde abril y una reducción del 15 por ciento desde mediados de julio, lo que es una gran reducción”, dijo Trump.

Asimismo, agregó que la tasa de hospitalizaciones por el virus se ha reducido a la mitad desde abril a la vez que animó a los ciudadanos a seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

“Insto a todos a que apliquen el sentido común, lo sabemos y todos lo estamos haciendo y quiero agradecer al pueblo estadounidense por ello”, añadió, a la vez que aseguró que las pruebas de coronavirus realizadas en el país son mayores a todas las que se han hecho de manera combinada en Europa.

“Estados Unidos ha administrado ahora más de 70 millones de pruebas, más que toda la Unión Europea combinada. Si combinas toda Europa, es menos de lo que hacemos”, dijo el presidente.

Estados Unidos vive su mayor ola de grandes bancarrotas en una década

Más de 400 grandes empresas se han declarado en bancarrota en EE.UU. desde que comenzó el año, el peor dato en una década debido a la pandemia de COVID-19, con miles de millones de dólares comprometidos de diferentes sectores, un terremoto económico que no da señales de amainar, según los analistas.

“Las bancarrotas han impactado en un amplio rango de sectores este 2020 en medio de la pandemia de coronavirus, pero las industrias centradas en el consumidor han sido perjudicadas desproporcionadamente”, indicó la firma S&P Global Market Intelligence en un informe que abarca empresas cotizadas con activos o deuda superiores a 2 millones de dólares y 10 millones en el caso de las privadas.

Sus analistas, Tayyeba Irum y Chris Hudgins, cifraban en 424 esas grandes bancarrotas acumuladas al comienzo de esta semana, “lo que excede el número de tramitaciones en ese periodo comparable desde 2010” por la aguda contracción de la economía.

Hasta finales de julio, más de 4.200 empresas comerciales de todos los tamaños se habían acogido a la bancarrota

Hay varios tipos de bancarrota según la ley estadounidense y las empresas comerciales generalmente se acogen al Capítulo 11, que les permite seguir operando con un plan de reestructuración de deuda que debe ser aprobado por los acreedores, aunque otras optan por liquidar sus activos y cerrar establecimientos para saldar el pasivo.

En total, según el American Bankruptcy Institute, la mayor asociación de profesionales de la bancarrota, que informa a los legisladores, hasta finales de julio más de 4.200 empresas comerciales de todos los tamaños se habían acogido a la bancarrota del Capítulo 11, y su directora ejecutiva, Amy Quackenboss, consideró que habrá un “incremento en los próximos meses”.

La plataforma BankruptcyData, que se atribuye la base de datos más amplia, señala que hasta ahora 46 firmas han declarado deudas superiores a 1.000 millones de dólares, algo más grave que en las dos últimas recesiones: a estas alturas en 2009 hubo 40 compañías tan endeudadas en su momento de bancarrota y en 2002 solo 25, lo que supondría la mayor magnitud “de todos los tiempos”.

El consejero delegado de New Generation Research, James Hammond, que gestiona esa plataforma, sostuvo en entrevista con Efe que “el ‘shock’ de demanda generado por los confinamientos ha acelerado las cosas” y hoy en día se escucha hablar de las cadenas de tiendas y restaurantes quebrados, pero también van a empezar a verse organizaciones sin ánimo de lucro, universidades, museos u hospitales.

Algunas de esas firmas ya tenían problemas antes de la COVID-19 y su llegada no hizo más que acelerar el proceso, sobre todo para las que requerían presencia física, como el comercio minorista, pero los expertos apuntan que la tendencia va a continuar por su debilidad y pese a los préstamos del Gobierno de EE.UU para proteger el pago de nóminas.

Minoristas y restaurantes, los más impactados

Con más de 100 grandes compañías en bancarrota, el sector más impactado es el consumo discrecional, según el informe, lo que engloba una veintena de minoristas con nombres históricos como Brooks Brothers, la marca de ropa más veterana del país; Lord & Taylor, que tenía los grandes almacenes más antiguos; y marcas populares como J.Crew o Ann Taylor.

Probablemente la debacle minorista más visible es la tienda de lujo por departamentos Neiman Marcus, que hace poco más de un año abría un establecimiento de 20.000 metros cuadrados en el centro comercial del exclusivo barrio de Hudson Yards, en Nueva York, y tras el parón provocado por la pandemia ha decidido dejarlo vacío.

Las empresas de construcción, inmobiliarias y las sanitarias y médicas se encuentran entre las más perjudicadas

“Los clientes están y seguirán comprando de manera diferente respecto a antes de la pandemia”, anticipó un portavoz de estos conocidos grandes almacenes de moda, que soportaban una deuda superior a 5.000 millones de dólares cuando se acogieron a la Ley de Bancarrotas, a principios de mayo.

Otras “víctimas” de la ola pertenecen a la restauración, como NPC International, que opera las franquicias de Pizza Hut y Wendy’s, afectado por el cierre de establecimientos y, como en Nueva York, por la ausencia del turismo, un problema que ha asfixiado a gran parte de locales comerciales de Manhattan.

Los siguientes sectores son el industrial y energético, que abarcan juntos otras 100 grandes empresas quebradas entre las que destaca Hertz, especializada en alquiler de vehículos, con unos 24.000 millones de deuda, y Chesapeake Energy, la pionera de la técnica del “fracking”, con casi 12.000 millones de pasivo.

Para BankrupcyData, las empresas de construcción e inmobiliarias están también entre las más perjudicadas, así como las sanitarias y médicas, ya que “los hospitales son duros de gestionar en buenos tiempos, pero si les quitas las cirugías electivas y añades el miedo a ir, hay un ‘shock’ de demanda en sí mismo”, agregó Hammond.

Un futuro sombrío

Según la firma Stifel, los cierres de tiendas sumados a la “migración” a la compra ‘online’ han contribuido a los apuros de los minoristas, que pueden contagiar a empresas “expuestas” a su deuda, mientras que la “caída sin precedentes en la demanda de energía” también hace prever más bancarrotas en esa industria.

Mientras se incrementan las solicitudes de préstamos para evitar despidos, un “dinero que ayudó a las empresas durante unos meses pero no lo suficiente, ya que la actividad de los consumidores simplemente no está ahí. Hay mucho miedo del virus, que sigue dejando huella en los estados”, dijo Ben Schlafman, jefe de operaciones de New Generation Research.

La Federación Nacional de Minoristas (NRF) de EE.UU., que destaca que su sector emplea a uno de cada cuatro estadounidenses y contribuye 3,9 billones de dólares al PIB, ha lanzado una campaña para apoyar a las firmas y reclamar al Congreso un nuevo paquete de estímulo fiscal que permita “proteger a trabajadores y clientes” .

“El optimismo sobre la economía y el gasto en el sector minorista está poniéndose a prueba cada día con la propagación del coronavirus”, dijo en una nota el economista jefe de la NRF, Jack Kleinhenz.”El tiempo dirá, pero la conclusión es que la economía está lejos de salir fuera de peligro”, dijo.

El país del mundo con más bares teme quiebra por falta de vida nocturna, en plena pandemia

Los bares y otros establecimientos del ocio nocturno en España están en riesgo de desaparecer por las restricciones impuestas por las autoridades esta semana para intentar frenar el aumento de contagios del virus. Es la advertencia de un sector que emplea a más de 300.000 personas y juega un papel destacado en el turismo, uno de los pilares de la economía del país. La patronal denuncia que les han “criminalizado” y demanda una reunión urgente con los responsables políticos.

Según el portal Infobae.com “La administración demuestra que no conoce nuestro trabajo, no sabe la magnitud del daño que va a causar a miles de familias”, dice , secretario general de la patronal española del ocio nocturno Spain Nightlife. Según sus cálculos, si las autoridades no rectifican para finales de año podrían desaparecer el 70% de las 40.000 empresas que existen entre discotecas, salas de fiesta, bares musicales, cafés teatro y otras modalidades.

Apunta a los dirigentes de las comunidades autónomas como responsables, pues son quienes tienen la competencia en materia de sanidad tras el fin del estado de alarma en España el 21 de junio, cuando era el gobierno central el que decidía qué negocios podían abrir y en qué condiciones.

En los últimos días han saltado las alarmas al registrarse las peores cifras de contagios diarios desde el 1 de mayo, cuando la población española estaba confinada en sus casas. Según el Ministerio de Sanidad un 10% de los nuevos brotes están vinculados con el ocio nocturno y los casos están creciendo con más velocidad entre los jóvenes.

“Hemos sido los primeros sacrificados, no han tenido piedad”, lamentan desde la patronal. Ante el aumento de los brotes, Cataluña, Aragón y Murcia han sufrido las mayores restricciones (con el cierre total de salas de fiesta y discotecas), en otras comunidades han reducido el aforo hasta más de la mitad y han prohibido pisar la pista de baile mientras en Madrid desde este martes los bares deben cerrar a la 1.30 de la noche.

Esta medida es una mala noticia para muchos negocios de copas que en verano empiezan a llenarse a partir de la medianoche, cuando cierran las terrazas, y hacen caja durante la madrugada. “Lo poco que estábamos facturando se ha ido al carajo”, lamenta en conversación con Infobae Eduardo Gutiérrez, propietario de In Dreams y Harvey’s, dos coctelerías en Madrid.

Con más de una década de experiencia en el negocio, este trabajador describe los problemas que ha atravesado estos últimos meses como “una historia de terror”. Durante los tres meses de la cuarentena (entre marzo y mayo) acumuló una deuda importante porque no pudo abrir ninguno de sus dos establecimientos pese a que sí seguía pagando el alquiler de ambos.

“La única solución que me ofrecieron los propietarios del local era aplazar los pagos del alquiler unos meses, ¿pero eso para qué me sirve si no sé cuándo podré recuperar las cifras de antes de la pandemia?”, lamenta.

La economía de EE.UU. sufre un golpe histórico y cae un 32,9% en el segundo trimestre

Récord para la histórica. Este término se ha convertido en un lugar común para los expertos al constatar que el PIB de Estados Unidos, la medida centrada en la producción de bienes y servicios, cayó un 9,5% intertrimestral durante el segundo trimestre de 2020, el momento cumbre del cierre de negocios por el impacto del coronavirus. En términos anuales, la economía estadounidense se contrajo un 32,9%.

El colapso carece de precedentes. Este es el mayor retroceso y el más rápido que EE.UU. que se ha registrado desde que el gobierno empezó a publicar este dato, después de la Segunda Guerra Mundial, en 1947. Este retroceso, a partir del comunicado del Departamento de Comercio, significa el barrido de más de cinco años de crecimiento.

Economía americana

Cinco años de crecimiento contrarrestados

Los especialistas habían previsto una caída todavía peor, del 34,6% entre abril y junio. Antes de la pandemia, la cifra negativa más alta que se había contabilizado era del 10% en 1958. La contracción más severa en un trimestre durante el apogeo de la Gran Recesión, en el trienio 2007-2009, trepó hasta el 8,4%, número que ilustra la profundidad del castigo causado por la pandemia.

La pérdida de más de 40 millones de puestos de trabajo y la bajada de persianas de los negocios en aquello primeros momentos de la crisis sanitaria afectaron al núcleo de los hogares. La cantidad de dinero que los consumidores gastaron se precipitó en un retroceso del 35%, según datos de Wall Street.

El consumo representa en torno al 70% de la actividad económica de Estados Unidos. Esta contracción sin precedentes supone el principal factor en el declive del PIB