Tag: CRISIS EN EEUU

Seguidores de Trump entran al Congreso a la fuerza

Decenas de seguidores del presidente Donald Trump ingresaron a la fuerza al Capitolio, lo que provocó la suspensión de las sesiones de la Cámara de Representantes y el Senado sobre la certificación del voto del Colegio Electoral.

Los manifestantes escucharon por la mañana las arengas del mandatario republicano sobre el rechazo de los resultados electorales, donde también advirtió que no reconocería el triunfo del demócrata Joe Biden.

El mitin se desarrollo con tranquilidad, pero tras la participación del presidente Trump los manifestantes se dirigieron al Capitolio y tuvieron enfrentamientos con la Policía, que intentó replegarlos incluso con gases lacrimógenos, pero los seguidores del republicano superaban por docenas a la autoridad, algunos escalaron muros y otros corrieron hacia las escaleras para ingresar al inmueble.

Videos que circulan en redes sociales dieron muestran de la agresividad creciente de los simpatizantes del presidente Trump, quienes exigían que se suspendiera la certificación de las elecciones.

El sistema C-SPAN transmitía la sesiones de ambas cámaras, donde un grupo de republicanos exigía que se revisara el proceso electoral, siguiendo el mismo argumento de “fraude” del presidente Trump.

En el Senado, el líder republicano, Mitch McConnell (Kentucky), había pedido a sus colegas no desafiar la certificación, en medio de la elección de desempate en Georgia, que colocó a los republicanos como minoría.

Luego la transmisión en vivo se suspendió. Volvió a los pocos minutos con el reporte de que los representantes y senadores habían sido desalojados ante la irrupción violenta.

Varios videos publicados por reporteros acreditados permitieron escuchar el caos en el edificio: gritos y golpes a muebles. Una de las grabaciones captó el momento en que los seguidores del presidente Trump golpearon la puerta principal, hasta que lograron ingresar, a pesar de la orden de la Policía del Capitolio de retirarse.

Los congresistas comenzaron a compartir alguna información en redes sociales.

“Nos han dado máscaras de gas en el piso de la Cámara. Se ha utilizado gas lacrimógeno en la Rotonda”, escribió el representante demócrata Gerry Connolly (Virginia) en Twitter.

Para entonces el caos era total. Imágenes mostraron a los seguidores del presidente Trump en las salas de la Cámara y el Senado, sentados en el piso y las sillas, pero varios llegaron a las oficinas de algunos representantes, incluida la presidenta Nancy Pelosi (California), quien pidió al presidente Trump calmar a sus simpatizantes, así como el despliegue de la Guardia Nacional.

Wall Street sufre su peor jornada en un mes por pandemia

El precio de las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York registró una sensible caída el lunes después que el preocupante incremento de casos de coronavirus puso a los inversionistas a la defensiva. El desplome se presentó a medida que se acumulan las dudas en Wall Street de que Washington inyecte nuevos estímulos a la economía antes de las elecciones presidenciales.

El S&P 500 perdió 1.9%, su peor jornada en más de un mes. El promedio industrial Dow Jones cedió 650 puntos y su desplome alcanzó los 960 enteros en un momento de la sesión. Las compañías tecnológicas encabezaron la mayor parte de las ventas, aunque fueron las pérdidas en los servicios de comunicaciones y títulos financieros e industriales las que lastraron al mercado.

Las acciones del sector energético también perdieron terreno, junto con los precios del crudo.

Los mercados cayeron también en buena parte de Europa y Asia. En otra señal de cautela, los rendimientos de los bonos retrocedieron después de que la semana pasada alcanzaron su nivel más alto desde junio.

“Es una tormenta perfecta”, dijo Ross Mayfield, analista de estrategias de inversión en Baird. “El número récord de casos y los confinamientos en toda Europa están acaparando los titulares. El petróleo cayó por algunos problemas de oferta y demanda. Los estímulos lucen cada día menos probables, al menos antes de las elecciones”.

El S&P 500 perdió 64.42 puntos para quedar en 3,400.97. El Dow Jones cayó 650.19 unidades, o 2.3%, y cerró en 27,685.38. El compuesto Nasdaq retrocedió 189.34 enteros, o 1.6%, y se ubicó en 11,358.94. Los títulos de pequeñas empresas también tuvieron fuertes caídas, y el indicador Russell 2000 cedió 35.29 unidades, o 2.2%, hasta las 1,605.21.

Los casos de coronavirus han repuntado en buena parte de Estados Unidos y Europa, generando preocupaciones sobre un daño adicional a una economía que sigue debilitada. Estados Unidos estuvo cerca de imponer récords consecutivos de infecciones diarias viernes y sábado. En Europa, el gobierno español declaró estado de emergencia nacional el domingo, que incluye un toque de queda nocturno, mientras que Italia ordenó el cierre de bares y restaurantes a partir de las 6 de la tarde, así como el cese de operaciones de gimnasios, piscinas y salas de cine.

En tanto, se desvanecen las esperanzas de que Washington sea capaz de brindar más ayuda a la economía en los próximos días. La presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi y el secretario del Tesoro Steven Mnuchin no fueron capaces de llegar a un acuerdo durante una conversación telefónica el lunes, según un asistente de Pelosi. Ambos han discutido un acuerdo potencial para enviar dinero a la mayoría de los estadounidenses, reiniciar las prestaciones suplementarias para trabajadores despedidos y ofrecer asistencia a escuelas, entre otras cosas

La pandemia sigue destruyendo empleos en Estados Unidos

Un total de 881.000 personas se inscribieron a los subsidios de desempleo la semana pasada en Estados Unidos, una cifra en descenso pero que muestra que la pandemia de coronavirus sigue provocando una gran cantidad de despidos en la mayor economía mundial.

En marzo 6,6 millones de personas pidieron este subsidio cuando el coronavirus golpeó de lleno. Las cifras de la semana pasada muestran una evolución, son mejores a lo esperado por los analistas, pero siguen altas, en especial si se comparan con las cifras de comienzos de año.

Uno de los principales activos del presidente republicano Donald Trump para tratar de seguir en la Casa Blanca era su gestión de la economía, que llevó el empleo a un nivel históricamente bajo de 3,5% en febrero. 

Pero en el curso de la emergencia sanitaria esta cifra llegó a 14,7% en abril, para luego ir bajando gradualmente hasta 10,2% en julio.

El viernes el Departamento de Trabajo publicará las cifras de agosto que serán claves en la campaña por las presidenciales de noviembre y para el Congreso, donde las negociaciones sobre un nuevo plan de ayuda están estancadas. 

Los demócratas reaccionaron afirmando que la “incompetencia de Donald Trump” ha desbaratado la economía.

“La devastación económica continúa. 29 millones de estadounidenses están recibiendo algún tipo de ayuda por desempleo, cuatro veces más que hace un año”, dijo Tom Perez, presidente del Comité Nacional Demócrata y exsecretario de Trabajo. 

– Esquivo plan de estímulo –

El informe del Departamento de Trabajo sobre las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo en la semana que terminó el 29 de agosto fue mejor a lo esperado por los analistas, que pronosticaban 915.000 nuevas demandas.

La cifra representa una caída de 130.000 solicitudes con respecto a los 1,011 millones de pedidos de la semana anterior, y es la segunda vez que este indicador cae por debajo de la cota de un millón desde el inicio de la pandemia. 

Gregory Daco, de la consultora Oxford Economics, indicó que el empleo repuntó aprovechando las contrataciones en las pequeñas empresas, pero la tendencia se mantiene casi sin cambios en las últimas dos semanas. 

“La fortaleza del sector de los restaurantes y un gasto ligeramente mayor en tarjetas de crédito fue compensado por la debilidad de las ventas minoristas, el ocio y la demanda hotelera”, explicó el economista.

Decenas de millones de personas han perdido su trabajo desde el inicio de los confinamientos para frenar la pandemia en el país que tiene más muertos de todo el mundo (185.752). 

Esta semana Estados Unidos alcanzó los 6 millones de casos confirmados de covid-19 y pese a que en las últimas semanas la cantidad de infectados disminuyó, la situación sigue sin controlarse antes de que se inicie el año escolar y el otoño boreal.  

Crisis del virus chino continúa eliminando empleos en Estados Unidos

El número de personas que pidieron asistencia pública por desempleo en Estados Unidos aumentó a 1,1 millones pese a que la cifra había disminuido las dos semanas previas, indicio de que la crisis del coronavirus sigue eliminando empleos en el país.

Las cifras más recientes apuntan a que, cinco meses después del estallido de la pandemia, la economía estadounidense continúa sufriendo a pesar de la reapertura de algunos negocios y el repunte de algunos sectores, como vivienda y manufactura. Muchas de las personas que han perdido sus empleos opinan que ello es permanente.

El número total de personas que están recibiendo prestaciones por desempleo bajó la semana pasada, de 15,5 millones a 14,8 millones, informó el jueves el gobierno estadounidense, pero la ayuda que están recibiendo es mucho menor que antes debido a que caducó la entrega excepcional de 600 dólares semanales adicionales, por lo que los desempleados tienen que subsistir con base en los montos suministrados por su gobierno estatal, que son mucho menores. Para muchas personas la pérdida del subsidio federal ha agravado las penurias, e incluso les ha aumentado el riesgo de ser expulsados de sus viviendas por falta de pago.

El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva que otorga 300 dólares semanales por la vía federal, provenientes de un fondo para desastres. Veinticinco estados han indicado que solicitarán esa asistencia, aunque para ello tendrán que renovar sus sistemas computarizados. Otros estados todavía lo están sopesando y dos de ellos ya han dicho que no lo pedirán.

Algunos estados son renuentes a reestructurar sus sistemas computarizados porque esperan que el Congreso aprobará un nuevo paquete de ayuda con un mayor monto para los desocupados.

En los estados que han aceptado los 300 dólares, el gobierno estima que en promedio tardará tres semanas hasta que el dinero llegue a los desempleados. Además, al menos inicialmente, ese beneficio estará vigente sólo por tres semanas. Incluso si se otorga más dinero, según analistas el monto bastará apenas para cubrir cinco o seis semanas.

La masiva eliminación de empleos ocurre en medio de una modesta recuperación en medio de la recesión y los graves efectos económicos de la pandemia. Se han recuperado la construcción y la venta de viviendas, así como la venta de vehículos, pero los gastos en viajes, entretenimiento y otros servicios siguen anémicos y los pequeños negocios tienen problemas fuertes para sobrevivir. La tasa nacional de desempleo sigue elevada, en un 10,2%.

Por deuda impagable, Pizza Hut cerrará 300 sucursales en Estados Unidos

Pizza Hut cerrará 300 sucursales como parte de un acuerdo con la cadena Yum Brands y NPC International, su franquiciataria más grande en los Estados Unidos, de acuerdo con CNBC.

Yum Brands es la empresa dueña de la marca Pizza Hut y NPC estaba encargada de operar cientos de restaurantes de la cadena. Sin embargo, NPC se declaró en bancarrota a principio de julio por una deuda impagable de aproximadamente $1000 millones de dólares.

NPC también pondrá a la venta 927 ubicaciones de Pizza Hut de las que también es dueña. “En el caso de que NPC ejecute una venta de su negocio de Pizza Hut, el enfoque de la marca sería garantizar que los nuevos propietarios aporten a los restaurantes Pizza Hut de NPC una estructura de capital sólida, un balance general saludable, un compromiso con la excelencia operativa y una mentalidad de crecimiento”. dijo un portavoz de Pizza Hut.

Las 1227 ubicaciones de Pizza Hut que hasta el momento opera NPC, representan una quinta parte del total de sucursales que tiene la marca en Estados Unidos.

Los restaurantes Pizza Hut que se van a cerrar se seleccionaron debido a que no han tenido un buen desempeño en las ventas. Los empleados de las sucursales que cerrarán serán trasladados a lugares con mejor desempeño, si es posible.

Hasta el momento no se ha dado a conocer una lista oficial de las ubicaciones que se van a cerrar.

Google resiste la pandemia y supera las expectativas de ganancias del segundo trimestre

La pandemia de coronavirus sí hizo mella en Google, pero a pesar de ello le sigue yendo bien al gigante de las búsquedas.

A medida que las economías en todo el mundo comenzaron a cerrarse durante el pasado trimestre para contener una mayor propagación de COVID-19, el negocio de Google se vio afectado. La caída se produjo cuando los anunciantes —Google recibe la mayor parte de sus ingresos  por publicidad— decidieron retirarse mientras que la gente se confinaba en sus hogares.

A Alphabet, la compañía matriz de Google, le fue mejor de lo esperado durante los primeros tres meses del año, pero advirtió de una fuerte caída para el segundo trimestre. El gigante de las búsquedas anunció dichos resultados el jueves, dando a inversionistas y público en general una idea del impacto comercial total de la pandemia.

Durante el trimestre que finalizó el 30 de junio, Alphabet registró ventas por US$38,200 millones, superando los US$37,370 millones que los analistas estimaban. Las ganancias por acción fueron de US$10.13, superando las expectativas que calculaban US$8.21 por acción, según Refinitiv. Los analistas habían tomado en cuenta la esperada caída, estimando números más bajos en comparación con el año previo —algo inusual para una empresa tan valiosa como Alphabet. La compañía también anunció una recompra de acciones por US$28,000 millones.

Nuevas preocupaciones por la propagación del COVID-19 en EE.UU.

Funcionarios locales en el sur  de EE.UU. expresaron el domingo nuevas preocupaciones sobre el fuerte aumento en la propagación de la pandemia de coronavirus en los últimos días, incluso mientras el presidente Donald Trump lo ha desestimado como “totalmente inofensivo”.

La alcaldesa Kate Gallego en la ciudad occidental de Phoenix, Arizona, dijo al programa “This Week” de ABC News, “Abrimos (negocios locales) demasiado pronto” después de que inicialmente cerraron en marzo y abril.

“Estamos en una crisis”, dijo, con un total de 59,000 personas infectadas en la ciudad de 1.7 millones de personas. Gallego afirmó que los sitios de prueba de coronavirus “están abrumados”.

Estados Unidos ha registrado más de 50,000 nuevos casos de coronavirus en varios de los días recientes, principalmente en una fila de estados del sur que evitaron un gran brote de casos en marzo y abril, cuando las ciudades en la parte noreste del país, especialmente la ciudad de Nueva York, fueron duramente golpeadas y ahora tienen muchos menos casos.

Florida, el estado más al sudeste de EE.UU., registró más de 11,400 casos nuevos el sábado, mientras algunas grandes ciudades en EE.UU. realizaron celebraciones anuales por el Día de la Independencia, incluso cuando decenas de comunidades más pequeñas cancelaron las suyas por temor a que la gente propague el virus.

“No hay duda de que cuando abrimos, la gente comenzó a socializar” nuevamente en lugares públicos, lo que llevó al nuevo aumento de las infecciones, dijo el alcalde Francis Suárez Miami, Florida, a la cadena de televisión ABC.  Suárez llamó al gran aumento de las infecciones “extremadamente peor”, pero dijo que “si las personas usan una máscara, hay una buena posibilidad de que reduzcamos la propagación”.

El condado de Harris, en Texas, en el área metropolitana de Houston, registró casi una cuarta parte de su total de 35,000 casos de coronavirus el sábado.

La jueza del condado de Harris, Lina Hidalgo, dijo a ABC: “Las ilusiones no son buenas políticas públicas ni políticas de salud. Lo que debemos hacer es lo que funciona: quedarse en casa. Necesitamos ser proactivos”.

Pero  el presidente Trump, en un discurso en una fiesta en la Casa Blanca que organizó el sábado por la noche, dijo que “el 99%” de los nuevos casos son “totalmente inofensivos”, una afirmación dudosa cuando las hospitalizaciones de pacientes enfermos aumentan drásticamente, a pesar de que las personas más jóvenes infectadas ahora generalmente recuperándose dentro de un tiempo. En total, casi 130,000 estadounidenses han muerto por el virus y más de 2.8 millones han sido infectados, con ambas cifras consideradas como las más grandes del mundo.

Trump, que enfrenta una difícil contienda de reelección en noviembre frente al ex vicepresidente Joe Biden, continuó prediciendo que pronto se descubrirá una vacuna contra el coronavirus.

Trump: “Si resurge, apagaremos el incendio”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que, en caso de que el nuevo coronavirus resurja debido a la reapertura económica del país, el Gobierno está preparado para hacerle frente “rápida y eficientemente”.

“Desaparecerá en algún momento. Puede resurgir o no, pero si resurge, apagaremos el incendio. Y lo apagaremos rápida y eficientemente, hemos aprendido mucho”, declaró el mandatario durante una rueda de prensa celebrada en los jardines de la Casa Blanca.

Trump aseguró que se está trabajando “24 horas al día” para desarrollar una vacuna lo antes posible, lo cual, dijo, sería “tremendo” pero no necesariamente imprescindible.

“No es solo cuestión de vacunas. Otras enfermedades no han tenido vacunas y han desaparecido. No quiero que la gente piense que esto depende de una vacuna, aunque una vacuna sería tremendo”, aseveró.

En este sentido, el presidente quiso quitar hierro a las informaciones que apuntan a una competición entre países por dar con una vacuna, una polémica en la que Washington ha sido protagonista por, presuntamente, haber querido negociar hasta en dos ocasiones con empresas farmacéuticas europeas para hacerse con la primicia del posible fármaco.

“No hay egos, quien la consiga va a trabajar con nosotros y si somos nosotros, vamos a trabajar con ellos”, afirmó. 

Al ser preguntado sobre si cree que, a pesar de la creciente tensión entre Beijing y Washington, China compartiría con Estados Unidos la vacuna en caso de dar con ella primero, el mandatario se mostró optimista: “Yo diría que la respuesta es sí”.

En cualquier caso, Trump insistió en diversas ocasiones en que no es una condición sine qua non el contar con una vacuna antes de volver a la normalidad, puesto que la tasa de mortalidad del nuevo coronavirus es “muy, muy baja” y muchos ciudadanos ni siquiera son conscientes de haber sido infectados.

“No vamos a cerrar el país durante cinco años, eso no va a pasar”, concluyó.

Estados Unidos ha registrado hasta la fecha 1.426.716 casos de COVID-19 y se han perdido 86.228 vidas debido a la pandemia, según datos de la universidad Johns Hopkins.

INSÓLITO| Hospitales de EEUU despiden personal debido a la pandemia

Casi un millón y medio de personas han perdido sus empleos en el sector de la salud en Estados Unidos desde marzo, entre ellas 135.000 que trabajaban en hospitales, cuyos ingresos se han reducido por la caída en el número de pacientes con afecciones distintas de la COVID-19.

Desde marzo, las operaciones y los exámenes no urgentes se han cancelado en la mayoría de los hospitales de todo el país. El confinamiento ha disminuido el número de accidentes, y muchos pacientes con enfermedades crónicas evitan acudir a estos centros de atención de salud por temor a contagiarse con el nuevo coronavirus.Nuestra cobertura sobre el Coronavirus.
Haz clic para ver las últimas noticias y consejos para evitarlo.

Personal sanitario de todas las especialidades se alistó al batallón que le ha hecho frente a la pandemia en Nueva York, el principal foco en Estados Unidos. Incluso llegaron médicos desde otros lugares del país.  

Pero en otras regiones menos afectadas por el virus, los hospitales terminaron con camas vacías. 

En Miami, las salas de emergencia del hospital infantil reciben solo un centenar de personas cada 24 horas, la mitad de los que atendía antes. 

A principios de abril se redujeron las vacantes para enfermeras que laboran a destajo, como Dayna James, de 40 años, que solía trabajar en la sala de emergencias dos días a la semana. 

“En el sur de Florida no hay suficientes pacientes, el hospital no puede pagar a todo el personal que no tiene nada que hacer”, cuenta James a la AFP. “Es triste, es mi vocación, ha sido mi carrera durante 17 años”. 

Ella permanece “de guardia”: el hospital la llamó el domingo, cuando se celebraba el Día de la Madre. “Nadie quería trabajar, pero yo estaba desesperada, por supuesto que fui”. 

En Washington, en marzo las operaciones de cadera o rodilla, las extracciones de apéndice y de vesícula no urgentes y exámenes de imagen médica como tomografías y resonancias magnéticas se pospusieron indefinidamente. Pero no hubo un pico de COVID-19 que ameritara una movilización general del personal.

“La covid ha hecho obsoleto mi trabajo”, dice una enfermera de 34 años que prefiere permanecer en el anonimato y que se ocupaba de cuidados pre y postoperatorios. “No hemos hecho cirugías no urgentes durante dos meses, que eran la principal fuente de ingresos para nuestro servicio”. 

En el sistema estadounidense, muchas enfermeras trabajan por cuenta propia y cobran “por día”, lo que permite al hospital reducir los costos de personal de un día a otro. La enfermera de Washington solo trabaja nueve horas por semana, en comparación con las 36 horas anteriores a la pandemia. 

– La COVID no es rentable – 

“El sistema de salud estadounidense se financia proporcionando exámenes y operaciones no urgentes que son muy costosos, y construyendo hospitales gigantes basados en este modelo económico”, dice a AFP el profesor Howard Markel, director del Centro de Historia de la Medicina de la Universidad de Michigan. Él mismo tuvo que decidir que no pagaría los aportes jubilatorios de sus empleados para el próximo año debido a la caída de ingresos de su centro médico. 

ALERTA| Inmigrantes con visa de trabajo podrían ser deportados

Miles de inmigrantes que cuentan con visas H-1B y H-2B para trabajar en Estados Unidos forman parte de los millones de trabajadores que han quedado en desempleados debido a la crisis económica desatada por el coronavirus.

Un reporte de Jorge Morales, periodista de La Opinión, señala que además de que no pueden acceder al seguro de desempleo, si no encuentran otro trabajo pronto, tendrían que salir del país o podrían ser deportados.

Cada año el gobierno de Estados Unidos emite alrededor de 85,000 visas H-1B para trabajadores extranjeros profesionales y otras 66,000 visas H-2B para empleos temporales no especializados fuera de la agricultura.

Actualmente hay alrededor de 500,000 extranjeros en Estados Unidos con visa H-1B, de acuerdo con un reporte del Economic Policy Institute.

A través de su empleador muchos de ellos pueden optar a la residencia permanente, pero luego de que el presidente Donald Trump suspendiera ese proceso de inmigración con la orden ejecutiva del 22 de abril, el destino de estos inmigrantes podría ser la deportación.

Además, existen reportes sobre los planes de Trump para emitir un nuevo decreto en las próximas semanas que estaría suspendiendo los programas de trabajo temporal para extranjeros.

También eliminaría un programa que permite a los inmigrantes graduados de las universidades estadounidenses desempeñar su carrera por un tiempo en el país. Se estima que unos 220,000 estudiantes cuentan con ese permiso de trabajo.

Las restricciones a los trabajadores inmigrantes que pretende imponer el gobierno son justificadas por el incremento en la tasa de desempleo que se registró en abril y que alcanzó un histórico 14.7%.

El vicepresidente Mike Pence hará cuarentena fuera de la Casa Blanca

El vicepresidente Mike Pence hará cuarentena voluntaria lejos de la Casa Blanca después de que el viernes pasado su portavoz diera positivo de COVID-19, según publicó Bloomberg. Pence no acudió este sábado a una reunión con el presidente Donald Trump y altos cargos militares.

El vicepresidente dio negativo en una prueba que se hizo este domingo pero se quedará en casa por precaución, según dijeron fuentes al citado medio. La cuarentena no ha sido anunciada de manera oficial.

Katie Miller, a quien diagnosticaron el viernes con coronavirus, es la principal vocera del equipo de trabajo que gestiona la pandemia en Estados Unidos. Pence se reunió con ella este jueves.

El diagnóstico positivo de Miller llega después del de un miembro del ejército que trabajaba como valet de Trump. Por otro lado, Miller está casada con uno de los ayudantes más cercanos del presidente, Stephen Miller.

Tres altos cargos sanitarios que forman parte del equipo de trabajo de COVID-19 anunciaron este fin de semana que tomarían medidas ante los positivos que se han dado en la Casa Blanca. Los jefes de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) y de la red de Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) harán cuarentena voluntaria. Por su parte, el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, dijo que llevaría a cabo lo que llamó cuarentena “modificada”.

J.C. Penney se irá a la bancarrota y cerrará cientos de tiendas en todo EEUU

JC Penney se prepara para solicitar protección por bancarrota tan pronto como la próxima semana y tiene planes de cerrar permanentemente alrededor de una cuarta parte de sus aproximadamente 850 tiendas, convirtiéndose en el más reciente minorista importante de los EE. UU. en sucumbir a las consecuencias del brote de coronavirus, según personas familiarizadas con el asunto, reportó Reuters citando fuente al tanto de la situación.

La empresa opera cinco tiendas en Puerto Rico, todas cerradas temporalmente por la emergencia del coronavirus.

Una declaración de bancarrota limitaría un largo declive para la icónica cadena de grandes almacenes de 118 años, que luchó con una carga de deuda de casi $ 4 mil millones y la competencia de las empresas de comercio electrónico y los minoristas de descuento, incluso antes del inicio de la pandemia.